domingo, 18 de octubre de 2015

CAMINNO FRANCES ESTRELLA - LOS ARCOS II




Panorama von Azqueta
Elegimos la tradicional, que nos lleva a cruzar la N-111 y transitar por un vial de servicio entre el Camping Iratxe y la urbanización del mismo nombre (Km 4).




Un túnel da acceso a un camino rodeado por terrenos de labor que más adelante penetra entre masas apretadas de carrascas.
 La senda se aborta fugazmente para cruzar la carretera de Igúzquiza pero nos acoplamos de nuevo a ella y seguimos hasta Ázqueta





AZQUETA

Inicia su andadura antes del año 1128, cuando el abad de Irache donó la heredad de Azqueta a un caballero que había logrado apresar en Logroño a dos ladrones del tesoro del monasterio.

Ázqueta

Alrededor de la parroquia, en la calle Mayor y la calle de San Pedro hay alguna vivienda señorial de este tipo y también de época barroca.
La parroquia de San Pedro es de origen medieval, sufrió modificaciones en el siglo XVI lo que le da una apariencia de ser más bien de estilo gótico renacentista y además ha sido recientemente



restaurada quedando a la vista, en el lado del evangelio, una pintura mural que se encontraba oculta bajo el revestimiento de la pared.




La pila bautismal es románica y en el exterior de la iglesia destaca su torre, que aprovechando sus viejas estructuras medievales, fue reconstruida en el año 1.949.
Es la  localidad donde vive Pablo Sanz Zudaire, apodado Pablito el de las Varas. Mítico en el Camino, Pablito construye y ofrece desde 1986 varas de avellano a los peregrinos que se acercan hasta su casa


Quién sabe si con un bordón nuevo dejamos Ázqueta y, pasadas unas naves, giramos a la izquierda para ganar la partida al desnivel entre viñedos.

Al borde del camino hay un aljibe medieval conocido por la fuente de los Moros, pensado para saciar a los peregrinos medievales.
Justo a la entrada del pueblo.


un aljibe cuya construcción se fecha hacia el 1200 y al que se accede por una fachada de doble arco, desde la que desciende hacia el agua una amplia escalinata. La techumbre de la fuente fue reconstruida recientemente, respetando la apariencia que debió de tener en el pasado. Más adelante se encuentra ya Villamayor de Monjardín


VILLAMAYOR DE MONJARDÍN

Situada a los pies de la colina que custodia los restos  del castillo de San Esteba de Deyo, de estilo rimano, y que tuvo un papel muy importante, tanto en la época de la Reconquista como en las luchas entre los francos y navarros.



La iglesia de San Andrés es un edificio románico con avances hacia el protogótico (S XII). Consta de una sola nave compuesta de varios tramos acabada en una amplia cabecera donde se abre una ventana.


La bóveda utiliza como soportes unas fuertes columnas con semicolumnas adosadas que acaban en capiteles vegetales.
 Además tiene otros medios de sujeción como un arco, fajos y contrafuertes exteriores.
 Fue restaurada durante los años 1973 - 1984.



Un elemento muy importante de esta iglesia es la portada románica con sus arquivoltas, crismón, jambas y unos preciosos capiteles; uno de ellos representa la batalla entre dos caballeros (Carlomagno y un Príncipe navarro).


 La puerta conserva herrajes medievales. Su belleza reside no en la talla, poco fina según los expertos, sino en la proporcionalidad de sus formas.

 La sacristía es de la misma fábrica del pórtico, obras del cantero Francisco de Ibarra, por las que cobró su viuda en 1727. En la citada sacristía, hay que mencionar piezas de gran valor en orfebrería del S. XVII: relicarios, cálices y unas crismeras barrocas. En ornamentos, destaca una casulla roja del S. XVIII y otra blanca bordada en oro, ésta del S. XIX.



Iglesia de San Andrés, que guarda una importante cruz de plata y ofebrería del año 1200,, además de una talla de San Antón, procedente del retablo.
Una Virgen sedante en troo dorado.

Iglesia de San Andrés, Villamayor de Monjardín




Villamayor también es famosa por su bodega y son sus propios viñedos los que se encargan de guiarnos por el valle que un día fue conocido como San Esteban de la Solana.




Dos kilómetros después llegamos al cruce de la carretera de Urbiola, con fuente para hidratarnos bien y sobrellevar los próximos diez kilómetros sin poblaciones intermedias, a través de largas y monótonas pistas de concentración




 LOS ARCOS

 Hora y media después entramos en Los Arcos por el paraje de San Vicente y la calle Mayor.

 El pueblo conserva gran parte de su legado histórico y los antiguos hospitales de peregrinos de Santa María, Santa Brígida y San Lázaro han pasado el testigo a un buen número de albergues más modernos.


 Se llega hasta la plaza porticada de Santa María donde se ubica la iglesia del mismo nombre, un monumental edificio en el que se dan cita desde el románico tardío hasta el barroco.


Data originalmente del siglo XII, momento en que existía una iglesia románica que hacía el año 1175 fue una de las mayores del Camino de Santiago, pero ha sufrido sucesivas reformas que culminan en el siglo XVIII, en pleno barroco.

Resultado de imagen de los arcos navarra


Se accede al templo por una portada renacentista, pero es su interior barroco que le da todo su esplendor. Hay que destacar el grandioso retablo Mayor que es de muchísima talla barroca, presidido por la imagen de Sta María.

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Destaca  e su altar mayor una imagen de maderaa policromada de la Virgen negra, del siglo XIV. Santa María de los Arcos.



 La plaza invita al descanso, merecido y necesario para afrontar el tramo final de etapa.
Alrededor de la iglesia se ecuentran casas blasonadas y cerca el portal de Castilla, del siglo XVII, por donde, de siempre han salido los peregrinos.



Final de etapa y mañana pasaremos la puerta





Fotos de internet

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