YA ES SEMANA SANTA

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lunes, 30 de junio de 2025

MES DEL CORAZÓN DE JESÚS DIA 25, 26, 27,28,29 Y 30

 ORACIÓN

ME HACES BUENO CUANDO ME DEJO AMAR POR TI.


Oración de entrada 
Vuelve tus ojos de amigo y de hermano e infunde en nosotros sentimientos de paz, de fraternidad, de fortaleza y de justicia todo ello, Señor, son y las necesitamos como semillas divinas

Bendice, Corazón de Jesús, a los que te buscan y se dan de bruces con el muro del escepticismo a los que dudan y se quedan encarcelados en sus propias incertidumbres a los que lloran y se ahogan en el mar de propias lágrimas a los que sufren y caen bajo el peso del madero de sus propias cruces,
Fuente: Poesías de Javier Loez

30. - LA COMUNIÓN REPARADORA

 Si quieres amar al Corazón de Jesús debes comulgar su cuerpo muy frecuentemente. ¿No eres digno? Y para hacerla una vez al año ¿te sientes digno? No eres perfecto. Pero la comunión no es un premio; es un medio para llegar a la perfección. ¿Tienes muchos defectos?

Para corregirlos tienes necesidad de la comunión. No son los sanos los que tienen necesidad de curación, sino los enfermos. ¿No sabes que la comunión borra por sí todos los pecados veniales y preserva de los mortales?

Obispo de Córdoba explica la devoción a los sagrados corazones de ...




 Oración final, P.J.Loez
 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.

29. - EL SANTÍSIMO SACRAMENTO


Una dulce palabra sale del sagrario: "Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, que yo os aliviaré". ¿Quién habla así? El Corazón de Dios. ¿A quien habla? A la pobre criatura débil y enferma. ¿Para qué te llama? Para ser tu fuerza, tu consuelo. Jesús se ha hecho víctima en la Misa. Desea que tú lo recibas en la comunión.

 Quiere también ser visitado por ti, quiere hablar sólo con tu corazón. ¿Cómo practicas este deseo del Sagrado Corazón? ¿Vas cuando puedes a la iglesia a adorarlo, a ofrecerte a Él, a tomar fuerza, a hacer la comunión espiritual? ¿Le pides perdón por tus culpas pasadas, por los pecados de tu familia, de tus parientes? ¿Lo reparas por tantas almas ingratas, por tantos pecadores moribundos?

 Oración final, P.J.Loez
 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.

 SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN VOS CONFIO, 3 veces.


28. -LA SANTA MISA


 ¡El Sagrado Corazón de Jesús se hace víctima por todos en la eucaristía! Es el sol de la tierra. En la Misa no eres tú el que rezas, es Jesús quien reza por ti. Es la gloria y la alabanza a la Trinidad, la alegría de los ángeles, el camino del perdón de los pecadores, la fuerza y la gracia de los justos, el refrigerio de las almas del Purgatorio, la alegría de los ángeles, el camino del perdón de los pecadores, el beneficio de la Iglesia, la medicina contra las enfermedades espirituales. San Isidro Labrador antes de irse al campo se empapaba de este bálsamo de adoración y amor. ¿Cómo vives tú la Santa Misa?
Devoción al Sagrado Corazón de Jesús



 Oración final, P.J.Loez
 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.



27. -EL PREMIO FINAL

 ¡Qué premio tan hermoso te ha reservado el Sagrado Corazón! Es el momento en que, el solo pensamiento hace estremecerse: el momento de la muerte. Ante este pensamiento, el hombre tiembla, se agita; sin embargo, debe afrontarlo con amor y con la esperanza puesta en la misericordia de Dios. Jesús te sonríe y quiere asegurarte la muerte santa, la muerte del justo.

 Entre las promesas que hizo a Santa Margarita María quiere recordar este punto: "Mi corazón será para todos mis devotos el seguro asilo en vida y especialmente en el momento de la muerte". Si quieres, pues, afrontar la muerte con la calma del justo, trata de creer en Jesús, de vivir en Jesús. Entonces será cuando Él te dirá estas dulces palabras: "Hoy estarás conmigo en el paraíso".






   Oración final, P.J.Loez
 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.



26. - DEVOCIÓN A LA VIRGEN

Jesús antes de morir, dio su testamento. En medio de la agonía contempla al discípulo predilecto y le dice: "He aquí a tu madre". Por su última voluntad, María se convierte en madre de todos. Jesús, que amaba perfectamente a su madre, se mostró siempre sometido y obediente a ella.

 Todas las gracias del Señor vienen a ti por su mediación. Y si la estimas. ¿Cómo tratas de amarla? Un hijo que dice amar a su madre y después la ofende no es sincero; es un mal hijo. ¿Y tú no ofendes a la Virgen con tus faltas de amor?






   Oración final, P.J.Loez
 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.


 SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN VOS CONFIO, 3 veces.

25. -LA PRESENCIA DE DIOS

Escucha las exhortaciones de Jesús: "Cuando hagáis limosna recordad que el Padre ve en lo escondido; que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha. Cuando reces, entra en la habitación y cierra la puerta pues el Padre ve en lo secreto.
Cuando ayunes, tu ayuno no se manifestará a los hombres, pero tu Padre celestial ve todo a tu alrededor... dentro de ti. También las mínimas cosas escondidas a los hombres no se esconden de su divina mirada. Nadie puede penetrar en los secretos de tu corazón. Dios, sí.
Cuando crees que estás solo hay siempre un ojo que ve tus acciones, un oído que siente tus palabras, una mano que escribe tus pensamientos. ¡Dios te ve!




   Oración final, P.J.Loez
 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.


 SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN VOS CONFIO, 3 veces.

domingo, 29 de junio de 2025

SAN PEDRO Y SAN PABLO EN EL VATICANO

SANTA MISA






https://www.youtube.com/live/u0Xe2pl50yk?si=tZ5wk1mmeQMGUotf

Homilía del Santo Padre en la solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo


https://youtu.be/1HNxov2x-zs?si=bzKDE_AU63qHoy1p




El Papa León XIV pide a nuevos arzobispos alejarse de “esquemas pastorales que se repiten sin renovarse”

 Doce arzobispos latinoamericanos reciben el palio de manos del Papa León XIV


Durante la Misa con motivo de la solemnidad de San Pedro y San Pablo, el Papa León XIV impuso el palio a 54 nuevos arzobispos metropolitanos, entre ellos doce provenientes de América Latina. En concreto, tres argentinos, dos mexicanos, cuatro venezolanos, dos guatemaltecos y un peruano. 



  Este rito, cargado de simbolismo, fue modificado por el Papa Francisco en 2015 cuando decidió que sólo entregaría a los arzobispos esta banda de lana blanca en forma de collarín, adornada con seis cruces de seda negra, que se asemeja a una estola y se utiliza a modo de escapulario, y que la imposición se haría después, en cada arquidiócesis, por el nuncio.

 El Papa argentino explicó entonces que era un gesto para dar más protagonismo a las iglesias locales, hacer la ceremonia más pastoral y participativa, y reforzar el vínculo ent



El papa León XIV ha impuesto esta mañana el Palio Arzobispal al arzobispo de Mérida-Badajoz, Monseñor José Rodríguez Carballo. 



Don José abraza al Papa tras recibir el Palio. 




En el presbiterio ocuparon un lugar destacado los dos diáconos de nuestra archidiócesis, Carlos (segundo por la izquierda y Alejandro, primero por la derecha). 






 Se da la circunstancia de que hoy se cumplen 48 años de la ordenación sacerdotal de don José en la Iglesia de San Salvador de Jerusalén y un año de la aceptación de la renuncia de don Celso Morga por el Papa por la que don José pasó a ser Arzobispo titular. Don Celso acompañó a don José en la ceremonia junto a varios sacerdotes de la diócesis y una peregrinación de 67 personas de Mérida-Badajoz que ha estado estos días en Roma.







Tras imponer el palio a 54 nuevos arzobispos metropolitanos, con motivo de la Solemnidad de los santos Pedro y Pablo, patronos de la ciudad de Roma, el Papa León XIV aseguró que la unidad en la Iglesia Católica “se nutre de perdón y de confianza recíproca”. “A partir de nuestras familias y nuestras comunidades. Si Jesús confía en nosotros, también nosotros podemos confiar los unos en los otros, en su Nombre”, aseguró el Pontífice que también extendió este llamado a la unidad de todas las confesiones cristianas.

El Papa: La unidad en las Iglesias se crea con la confianza y el perdón 

En el Ángelus en la Plaza de San Pedro, León XVI recuerda «la gran fiesta de la Iglesia de Roma» en la solemnidad de Pedro y Pablo, subraya que también en este tiempo hay cristianos que mueren por los valores del Evangelio, a menudo al difundirlos -dice- hay oposición y persecución pero la gloria de Dios resplandece en la continua conversión.


El Papa León XIV en el Ángelus de la solemnidad de los santos Pedro y Pablo, patronos de Roma, recuerda que en la peregrinación a las tumbas de los Apóstoles se descubre que se puede vivir como ellos, en la llamada de Jesús que sucede varias veces, no sólo una, y en la que todos nosotros, especialmente en el Jubileo, podemos esperar.

 El Papa recuerda que el Nuevo Testamento no esconde «los errores, las contradicciones, los pecados de aquellos que veneramos como los más grandes Apóstoles», sino que «su grandeza ha sido modelada en el perdón». 

 La unidad de la Iglesia y entre las Iglesias, hermanas y hermanos, se nutre del perdón y de la confianza recíproca, que comienza por nuestras familias y nuestras comunidades. En efecto, si Jesús confía en nosotros, también nosotros podemos fiarnos los unos de los otros, en su Nombre. 

 Al servicio de la unidad y de la comunión Hay también otro elemento que el Papa León subraya y que concierne a los «cristianos a los que el Evangelio vuelve generosos y audaces incluso al precio de su vida». Existe de ese modo un ecumenismo de la sangre, una invisible y profunda unidad entre las Iglesias cristianas, que a pesar de ello no viven todavía la comunión plena y visible. Quiero por lo tanto confirmar en esta fiesta solemne que mi servicio episcopal es servicio a la unidad y que la Iglesia de Roma está comprometida por la sangre de los santos Pedro y Pablo a servir, en el amor, a la comunión entre todas las Iglesias.


https://youtu.be/Dn_GI3mVnzk?si=Xh0JJ15_wZ7CJ6n3


El Papa León XIV dice que la unidad de la Iglesia “se nutre de perdón y de confianza recíproca”

LA IGLESIA DEL PRIMADO DE PEDRO EN TABGHA, ISRAEL

 La Iglesia del Primado de Pedro en Galilea 



En la iglesia hay una gran roca que la tradición señala como el lugar en que los discípulos desayunaron con Jesús después de su resurrección. Allí Jesús dio a Pedro el mandato: Apacienta mis ovejas



En Tabgha, en la ribera del Mar de Galilea, está la iglesia de piedra de la Primacía de Pedro construida por los franciscanos en 1933. 



La entrada está bordeada de abundante vegetación. En el patio hay un mosaico de Juan Pablo II, una escultura de Jesús y Pedro, y una estatua de Pedro.




 Dentro de la iglesia hay una gran roca que la tradición señala como el lugar en que los discípulos desayunaron pescados con Jesús, luego de su resurrección. La roca es llamada Mensa Christi o mesa de Cristo. Allí Jesús dio a Pedro el mandato: Apacienta mis ovejas.






Un texto atribuido a la peregrina Egeria, quien visitó Palestina en el siglo IV, nos ofrece un testimonio elocuente de la memoria cristiana sobre Tabgha: «no lejos de Cafarnaún se ven los peldaños de piedra sobre los cuales se sentó el Señor. 




Allí, junto al mar se encuentra un terreno cubierto de hierba abundante y muchas palmeras y, junto al mismo lugar, siete fuentes manando de cada una de ellas agua abundante. En este lugar el Señor sació una multitud con cinco panes y dos peces. La piedra sobre la cual Jesús depositó el pan ha sido convertida en un altar. Junto a las paredes de aquella iglesia pasa la vía pública, donde Mateo tenía su telonio. Sobre el monte vecino hay un lugar donde subió el Señor para pronunciar las Bienaventuranzas» (El texto aparece en el Liber de Locis Sanctis, escrito por el monje de Montecassino san Pedro Diácono en 1137).

viernes, 27 de junio de 2025

ORACION DE LA MAÑANA, TIEMPOO DE GRANDES FIESTAS

 CORPUS CHRISTI




NO DEJES DE SALIR…SEÑOR (Corpus Christi) 
 Porque, sin Ti, el mundo se enfría Porque, sin Ti, el hombre se envilece Porque, sin Ti, olvidamos que el amor es fuente de felicidad Porque, sin Ti, nuestra tierra es huérfana. 
No dejes de salir, ni un solo año, Señor: Porque seguimos necesitando tu pan multiplicado Porque somos tan débiles como ayer Porque, nuestros pecados, pueden a veces con la virtud Porque, nuestras almas, se llenan de trastos inservibles 
No dejes de salir, en el Corpus, Señor: Y, si ves que me nos he alejado de ti, Que seas un imán que nos atraes hacia la fuente de la verdad Y, si ves que te hemos dado la espalda, Alcánzanos de frente para nunca más olvidarte 
Y, si ves que hemos perdido el apetito de lo divino, Acércanos el cáliz de tu amor y de tu perdón. Sí, Señor; ¡no dejes de salir en custodia! Y, deja, que nos arrodillemos ante Ti: cuando Tú lo hiciste ante nosotros en Jueves Santo 
Y, deja, que te hablemos al corazón de la Custodia cuando Tú, lo hiciste en cada uno de los nuestros Y, deja, que presentemos al mundo este manjar cuando, Tú, nos lo dejaste en sencilla mesa Y, deja, que nos miremos los unos a los otros para cantar contemplando este Misterio.
 ¡No dejes de salir, Señor! Que nadie ocupe el lugar que te corresponde en el mundo Que nadie turbe la paz y la calma del día del Corpus Que nadie, creyéndose rey, se sienta más importante que Aquel otro, que siéndolo, se hace una vez más siervo. ¡No dejes de salir, Señor!
 Aquí tienes nuestros corazones: haz de ellos una patena Aquí tienes nuestras mentes: haz de ellas un altavoz Aquí tienes nuestras manos: haz de ellas una carroza ´

Aquí tienes nuestros ojos: haz de ellos dos diamantes Aquí tienes nuestras almas: haz de ellas el oro de tu custodia Aquí tienes nuestros cuerpos: haz de ellos las más auténticas custodias que nunca se cansen de anunciar por todo el mundo que sigues viviendo y permaneciendo eternamente presente en el gran milagro de la EUCARISTIA.
 ¡No dejes de salir, Señor! ¿Nos dejas acompañarte?
L
Señor, hoy en este evangelio del día te pido que me ayudes a ser objetivo, a ver las cosas como son y no como a mí me parecen; a no valorar los comportamientos humanos a partir del afecto o desafecto que yo tengo con las personas a las que me atrevo a enjuiciar.
M
Nosotros continuamos la labor de Juan: hacer presente a Jesús en nuestro mundo, su persona, vida y evangelio. Huir de predicarnos a nosotros mismos, sino a él. Algo de lo que advertía ya san Pablo. Necesitamos para ello tiempo de oración, reflexión; vivir en nuestra sociedad sin dejarnos envolver por la aceleración de procesos,
X
Señor, en este día vengo a pedirte que me concedas una vida auténtica, sin disfraces ni trastiendas. No quiero aparentar lo que no soy. Yo no puedo asentar mi vida sobre una gran mentira. No quiero vivir de apariencias. Quiero fundamentar mi vida en la verdad; por eso no quiero que mis obras desmientan mis palabras. Yo quiero que mis palabras, como te ocurría a Ti, sean una glosa de mi vida.
V

Acerquémonos al Señor como la oveja perdida, la descarriada, la enferma, la herida… cansada de caminar por pastos secos, sin vida y así podamos encontrar en Él el pasto saludable que nos conduce al Padre. Muchas veces por el sufrimiento, por la ceguera, por la falta fe… no nos damos cuenta de su presencia en nuestra vida, pero el Señor no nos abandona. Él nos guía, nos acompaña, nos quiere, nos ama hasta entregar su vida.

S

El corazón de María ya era de Dios aún antes de la Anunciación. A través del corazón de la madre es el camino más seguro y más rápido para llegar a Jesús. Venerar el corazón de María es venerar a nuestra madre que esta llena del Espíritu Santo, llena de gracia, y siempre pura ante Dios, su corazón siempre esta lleno de amor por sus hijos, venerar su corazón que guardaba todas las cosas de Dios en su corazón y que nos ayuda a sanar y consagrar a Dios nuestro propio corazón.


SANTISIMA TRINIDAD


ESTAS AQUÍ, SEÑOR 
No te vemos pero, en Belén, te hiciste hombre, te dejaste tocar, adorar, amar y ofrendar. No te escuchamos, pero en el Espíritu tu voz habla con fuerza. Fuiste, Cristo, la última palabra que pronunciaste, la que se mantiene viva perenne con el transcurso de los años y de los siglos. No te alcanzamos con la mano pero en la Eucaristía vives y nos fortaleces nos haces sentir tu cercanía y tu compromiso tu poder y tu auxilio, tu Gracia y tu bondad.
 ESTAS AQUÍ, SEÑOR 
Que no te dejemos más allá del sol y de la luna pues bien sabemos, oh Dios, Que eres sol de justicia cuando te buscamos en las luchas de cada día o te defendemos en los más necesitados Cuando te anhelamos en un mundo que necesita ser mejor o te descubrimos en la común unión con los otros. ESTAS AQUÍ, SEÑOR 
Tu secreto, un secreto a voces, es el amor del Padre, con el Hijo y en el Espíritu. Una familia que, estando sentada en el cielo, camina con los pies de Cristo en la tierra. Una conversación que, dándose en el cielo, se escucha con nitidez a través del Espíritu Santo Una mesa que, asentándose en el cielo, se prolonga en la casa de todos aquellos que cantan, creen, viven y se asombran ante el Misterio Trinitario. ESTAS AQUÍ, SEÑOR 
En el amor que se comparte En la libertad que nos hace libres En los lazos que unen En el despliegue de ternura y de comprensión En la personalidad de cada uno En el afán de buscar puentes y no divisiones ESTAS AQUÍ, SEÑOR

Donde está el Padre está el Hijo, y está también el Espíritu; y donde está el Espíritu están el Padre y el Hijo. Misterio de Amor y Unidad, 
Que nunca nos cansemos de alabar a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.
L
Y nosotros queremos ser, dentro de esta masa, una pequeña levadura de unidad, de comunión y de fraternidad. Nosotros queremos decirle al mundo, con humildad y alegría: ¡miren a Cristo! ¡Acérquense a Él! ¡Acojan su Palabra que ilumina y consuela!»

M
El rostro de nuestro Padre Dios rezuma bondad, paz, ternura, serenidad, confianza. Con sólo mirarle nos hace buenos. Ojalá que, al tener en nosotros sus huellas, la gente se sienta incentivada  a  buena.
X
Señor, quiero que me enseñes a orar. Tú cuando rezabas al Padre buscabas el sitio y el momento más adecuado. Te retirabas…buscabas la soledad de la noche…y ahí te encontrabas con tu Padre. Después, durante el día, te metías en el ajetreo de la vida, en los problemas de la gente, en el cuidado de los enfermos. Todo tenía sentido para Ti después de haberte encontrado con el Padre. Precisamente por retirarte a orar en la soledad de la noche, podías dedicarte al fecundo servicio de los hermanos durante el día.
J

Hoy, Señor, te pido que me enseñes a orar. Los judíos rezaban mucho, pero estaban muy lejos de la oración de Jesús. Yo te pido que me enseñes a orar como oraba Jesús: con aquella sencillez, humildad, confianza y ternura con que un niño habla con su Papá. De esta manera mi oración me llevará hasta el mismo corazón del Padre.
V
Y para mí, el único tesoro de mi vida eres Tú. Señor, que yo tenga luz necesaria para ver con claridad dónde está el secreto de mi vida, el secreto de mi alegría y de mi felicidad: vivir para amar a Dios y a mis hermanos. No con un amor meramente humano sino como amaste Tú al Padre y a los hombres y mujeres de este mundo.
S
Sí, Señor, tienes razón. No se puede servir a dos amos. Servir al dinero es esclavizarse, es despersonalizarse, es dejarse avasallar por un amo cruel que no le deja a uno decidirse por Jesús. El dinero en sí puede convertirse en un medio útil para sacar adelante la familia y hasta hacer limosnas. Lo malo no es usar del dinero sino dejarse esclavizar por el dinero, de manera que sea como un Dios al que hay que servir. “Engarza en oro las alas de un pájaro y ya no podrá volar al cielo”. (R. Tagore). Yo, Señor, quiero disfrutar como el pájaro, de los anchos cielos y respirar el aire puro de libertad. Por eso necesito no ser esclavo del dinero.



DOMINGO DE PENTECOSTES


GRACIAS, POR TU REGALO, SEÑOR! (Pentecostés
 Llegado del seno del cielo, baja para ser sustento en nuestra debilidad alegría en nuestras penas luz en la oscuridad que nos invade. Abriremos tu regalo, Señor, y, entre nudos y embalajes, dejaremos que salga la sorpresa divina: ¡VOZ DEL ESPIRITU! 

¡ALETEO QUE CONTAGIA FRESCURA! ¡CONSEJOS Y DONES! ¡GRACIA Y TERNURA! Necesitábamos, Señor, de tu presente. Un regalo con alas de Espíritu Un obsequio con la Fuerza de tu Persona Un don que nos haga recuperar hoy y siempre la sonrisa en nuestros rostros. ¡Gracias, Señor!

 Porque, en el Espíritu Santo, nos traes el color de la esperanza el brillo de sus siete sagrados dones el amor que nace en tu presencia el ser que vive y habita en Ti.
 ¡Gracias, Señor! Ayúdanos a descubrir este inmenso regalo; que no nos quedemos en el envoltorio que vayamos más al fondo hacia aquel lugar donde, el Espíritu, habla cuando se le escucha protege, cuando nos ponemos bajo sus alas fortalece, si nos encontramos débiles levanta, si desfallecemos anima, cuando la tristeza asoma en las ventanas de nuestra existencia.´
 ¡Gracias, Señor! En Navidad, te hiciste regalo de amor En Pascua, regalo de vida En Pentecostés, soplo de aliento divino Ven, Santo Espíritu, y haznos valientes testigos en este Año Santo de la Fe. Amén.
D

Y el barco de la Iglesia, con las velas hinchadas, se estaba haciendo a la mar: "Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo". Lo nuestro es mantener izadas las velas y el barco a punto. 
Lo demás -el timón que marca el rumbo y el viento que da el impulso- ya son cosas de Él, del Espíritu Santo, del Señor.
L
Celebramos hoy la memoria de la “Bienaventurada Virgen María Madre de la Iglesia”.
Nos recuerda a todos los discípulos de Cristo que, si queremos crecer y llenarnos del amor de Dios, es necesario fundamentar nuestra vida en tres realidades: la Cruz, la Hostia y la Virgen
M

Somos sal y luz, pero ¿Qué sal y qué luz? Si nuestra vida tiene el sabor de las buenas obras y la luz que presenta el Amor de Dios, entonces, sí somos los discípulos del Maestro, somos los amigos de Dios.

Ser sal Señor, donde quiera que me encuentre y luz que demuestre que soy de los tuyos.

X

Las cosas hechas sin amor, esclavizan, pero todo lo que hacemos desde el amor nos libera. Por eso hoy, al iniciar mi oración, te pido que me deje guiar siempre por esa ley que Tú mismo has dejado impresa en mi corazón.

J

S

Señor, qué maravilloso eres, qué bueno, qué grande, qué cercano, qué condescendiente. Con un Dios así da gusto trabajar. Por eso te pido que cada día me empapes del rocío mañanero, que disfrute contigo en la oración, que saque fuerzas para no cansarme nunca de hacer el bien a mis hermanos y quitar de ellos todo lo que les haga sufrir. Que estando a mi lado, la vida se les haga un poco más fácil y placentera.

ASCENSION DEL SEÑOR






¡DEJANOS LA PUERTA ABIERTA, SEÑOR! Para gozar contigo, en la presencia de Dios cantando y proclamando , con los ángeles y mil coros celestiales, que eres Santo y Dios, Dios y Santo, eternamente santo por los siglos de los siglos. 
¡DEJANOS LA PUERTA ABIERTA, SEÑOR! Y, después de entrar Tú en el reino de los cielos, Comprender esperando que, un día también nosotros, tendremos un lugar en algún rincón eterno Y, al contemplar la grandeza de Dios, festejar, en la gloria de ese inmenso cielo, que ha merecido la pena ser de los tuyos permanecer firmes en tus caminos guardar tu nombre y tu memoria meditar tu Palabra y tu mensaje soñar con ese mundo tan diferente al nuestro 
¡DEJANOS LA PUERTA ABIERTA, SEÑOR! Que no la cierre el viento del camino fácil Que no la empuje nuestra falta de fe Que no la obstruya nuestro afán de tener aquí
 ¡DEJANOS LA PUERTA ABIERTA, SEÑOR! Para vivir y morar contigo Para amar y vivir junto a Dios Para sentir el soplo eterno del Espíritu Para gozar en el regazo de María Virgen 
¡NO NOS CIERRES LA PUERTA DEL CIELO, SEÑOR!
D
*Yo sólo me quedo con la esperanza* , fue su respuesta. Que nada ni nadie nos quite ese motor que nos hace seguir hacia adelante y soñar con el cielo: la esperanza. A veces nos vamos revistiendo con tantas capas que parecemos cebollas.

L

Su Palabra debe de ser donde radique nuestra fuerza. En los momentos de duda, de dolor, de adversidad, cuando tengamos que atravesar las mayores tribulaciones, que indudablemente sobrevendrán, tengamos en cuenta estas palabras del Señor para renovarnos en la esperanza y seguir adelante. Todo es posible con Él.

M

Señor, en este tiempo de oración no quiero pedirte nada material ni para mí ni para los míos. Mi pensamiento se centra sólo en Ti, en tus cosas, en las cosas de tu Padre. Y deseo, como Tú, la honra del Padre, la glorificación del Padre, el hacer todo en este día para agradarle, agradecerle, y tratar de conseguir que el Padre Dios pueda disfrutar un rato conmigo.

X

Señor, hay cosas que me rebasan, que me superan, que me trasladan a un mundo maravilloso, tu propio mundo. ¿Cómo podría yo soñar que me ibas a introducir en tu propia vida trinitaria? ¿Cómo me podría imaginar que me ibas a comunicar tu misma verdad, tu misma alegría, tu propia e íntima unidad? Hoy no necesito palabras sino silencio. Un silencio ancho, profundo y prolongado.


J

Por eso Jesús ha rezado al Padre para que esto se pueda cumplir. Cuando el mismo amor de Dios “manifestado a través de su Espíritu” venga a nosotros e inunde nuestros corazones, podremos convertir “el desierto en vergel”, “la tierra en cielo”, y “el infierno en paraíso”. Es el milagro del amor.

V
Señor, el tema de mi oración en este día, basado en tu evangelio, me llena de satisfacción porque es tu tema, tu gran tema, el tema del amor. Y yo quiero darte gracias porque has puesto el amor como fundamento del cristianismo

S
Hoy la invitación es ya casi una obligación. Tú, Sígueme. Así de claro: Sígueme.
Seguirle es ver siempre optimismos y arco iris donde otros solo ven pesimismos y oscuridades. Seguirle es realizarse, es ser feliz y hacer feliz, es amar y sobre todo vivir con amor desde el amor.

jueves, 26 de junio de 2025

DIA DEL CORPUS CHRISTI

  SÁBADO

“ Conservaba todo esto en su corazón ”



San Lucas nos cuenta el episodio de la visita de la familia de Nazaret a Jerusalén, con el adolescente Jesús, que pisa por primera vez el Templo donde años más tarde será protagonista de tantos hechos y discursos, y que “se pierde” voluntariamente entre los doctores.

según san Lucas 2, 41-51

 Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua. 

Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedo en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. 

Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo.

 Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. 

Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: «Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados».

 Él les contestó: «¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la cosas de mi Padre?». 

Al dolor de la momentánea pérdida del hijo, se añade para María y José el de no entender el lenguaje que Jesús emplea para explicar su actuación. María “conservaba estas cosas en su corazón”. Este corazón de María, meditativo, atento, abierto a Dios y a los demás, se convierte en modelo para nosotros, los seguidores de Jesús.

Pero ellos no comprendieron lo que le dijo. Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos. Su madre conservaba todo esto en su corazón.

María “conservaba todas estas cosas en su corazón”. El corazón de la Virgen María tuvo, a lo largo de su vida, muchas cosas sobre las que meditar, desde el anuncio y nacimiento de su Hijo, hasta su muerte y resurrección y la venida del Espíritu.



Unida a la festividad del Corazón de Jesús celebramos hoy la festividad de su madre, el corazón de María. Ella, bajo el titulo de su corazón, nos muestra que la vida cristiana es vivir una relación de acogida, confianza y entrega al Dios vivo, es una adhesión personal a Cristo. No tuvo más corazón ni más vida que la de Jesús. 

El corazón de María ya era de Dios aún antes de la Anunciación. A través del corazón de la madre es el camino más seguro y más rápido para llegar a Jesús. Venerar el corazón de María es venerar a nuestra madre que esta llena del Espíritu Santo, llena de gracia, y siempre pura ante Dios, su corazón siempre esta lleno de amor por sus hijos, venerar su corazón que guardaba todas las cosas de Dios en su corazón y que nos ayuda a sanar y consagrar a Dios nuestro propio corazón.

VIERNES

“ ¡Alegraos conmigo! ”


La fiesta del Sagrado Corazón que hoy celebramos nos hace recordar el tiempo Pascual, en que hemos vivido y experimentado el amor misericordioso de Cristo, en su muerte y Resurrección. Un corazón herido, traspasado, pero a la vez lleno de ternura y compasión; un Corazón bondadoso capaz de amar y de perdonar infinitamente.

san Lucas 15, 3-7 

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos y a los escribas esta parábola: «Quién de vosotros que tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? 

Jesús nos enseña a los que todavía viven según la ley y el moralismo que Él se alegra por haber encontrado a la oveja perdida, deja las noventa y nueve y va al encuentro de la que necesita ser sanada, porque Él ha venido al mundo para los enfermos, los que necesitan médico.

Y, cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros, muy contento; y, al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos, y les dice: “¡Alegraos conmigo!, he encontrado la oveja que se me había perdido”. 

Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse».



Acerquémonos al Señor como la oveja perdida, la descarriada, la enferma, la herida… cansada de caminar por pastos secos, sin vida y así podamos encontrar en Él el pasto saludable que nos conduce al Padre. Muchas veces por el sufrimiento, por la ceguera, por la falta fe… no nos damos cuenta de su presencia en nuestra vida, pero el Señor no nos abandona. Él nos guía, nos acompaña, nos quiere, nos ama hasta entregar su vida.


MIERCOLES

Por sus frutos los reconoceréis.



Según este evangelio las personas pueden ser: personas-oveja y personas-lobo. Pero es importante que sepamos distinguirlos. ¿Cómo? Sólo por las obras. La persona-lobo, aunque se disfrace de oveja, es violenta, agresiva, crea conflictos, disensiones, divisiones, enfrentamientos. En cambio, la persona-oveja es tolerante, dulce, amable, comprensiva, servicial. La persona-lobo ahuyenta, separa, da miedo. La persona-oveja atrae, cautiva, siembra armonía, alegría y paz

según san Mateo 7, 15-20 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuidado con los profetas falsos; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. 

Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? 

En el Evangelio el Señor advierte contra los falsos profetas, se presentan como pacíficos pero terminan por destruir la comunidad. La clave que nos propone es el discernimiento, esta virtud cristiana de comprender dónde está el Espíritu del Señor y dónde está el mal espíritu,

Así, todo árbol sano da frutos buenos; pero el árbol dañado da frutos malos. 

Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos. 

Cuando uno actúa movido por el espíritu, los frutos son los del espíritu: amor, alegría, paz, tolerancia, amabilidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio de sí mismo.

El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. Es decir, que por sus frutos los conoceréis».

Importante, que nos detengamos un poco en mirar nuestro corazón, y nos preguntemos si nos preocupamos más por la imagen que se puedan hacer de nosotros o por ser fieles con nosotros mismos, cuidamos la mirada de los hombres o en cambio atendemos la mirada de Dios. Necesitamos vivir de cara a Dios.



Señor, en este día vengo a pedirte que me concedas una vida auténtica, sin disfraces ni trastiendas. No quiero aparentar lo que no soy. Yo no puedo asentar mi vida sobre una gran mentira. No quiero vivir de apariencias. Quiero fundamentar mi vida en la verdad; por eso no quiero que mis obras desmientan mis palabras. Yo quiero que mis palabras, como te ocurría a Ti, sean una glosa de mi vida.


MARTES

“ La mano del Señor estaba con él ”

La liturgia quiere resaltar más bien que quien nace es un elegido de Dios, para la gran misión de anunciar a quien salvará la humanidad. Para ello se fue al desierto para fortalecer su carácter, darse tiempo a la oración, a la reflexión, llevar una vida sobria, austera, a distancia del vivir público, bajo la forma de “vivir en el desierto”.


según san Lucas 1, 57-66. 80 

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y se alegraban con ella. 

A los ocho días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre intervino diciendo: «¡ No! Se va a llamar Juan».

 Y le dijeron: «Ninguno de tus parientes se llama así». Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre» 

Hoy aplicamos al Bautista las palabras de Isaías de la primera lectura: El Señor me llamó desde el vientre materno, de las entrañas de mi madre, y pronunció mi nombre. La misión del Bautista es única. Es el precursor del Señor. Por su boca hablan los patriarcas, Moisés, los profetas. Juan fue voz; el Señor la Palabra que existía ya al comienzo de las cosas. 

El sonido de la voz se dejó oír para cumplir su tarea y desapareció (San Agustín). De todos modos, haremos bien en escuchar las palabras de Isaías como dirigidas a cada uno de nosotros. Todos estamos llamados a desempeñar fielmente una misión en nuestra propia circunstancia.

Y todos se quedaron maravillados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. 

Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. Y todos los que los oían reflexionaban diciendo: «Pues ¿ qué será este niño?». 

Porque la mano del Señor estaba con él. El niño crecía y se fortalecía en el espíritu, y vivía en lugares desiertos hasta los días de su manifestación a Israel.

La predicación de Juan estaba en perfecta armonía con su estilo de vida. Su predicación se veía reforzada con el testimonio de su vida.

De la misión de Juan el Señor nos hace participes y nos encomienda ahora, en nuestros días: preparar los caminos, ser sus heraldos, los que le anuncian a otros corazones. Nuestro mundo tiene necesidad de testigos del amor de Dios, no necesita teóricos, necesita testigos, es decir, los que con su vida puedan manifestar lo grande que ha estado y esta el Señor en sus vidas.



Nosotros continuamos la labor de Juan: hacer presente a Jesús en nuestro mundo, su persona, vida y evangelio. Huir de predicarnos a nosotros mismos, sino a él. Algo de lo que advertía ya san Pablo. Necesitamos para ello tiempo de oración, reflexión; vivir en nuestra sociedad sin dejarnos envolver por la aceleración de procesos,

LUNES

“ No juzguéis ”



Nuestras relaciones con los demás es un buen indicador para saber cómo son nuestras relaciones con Dios. El amar a Dios conlleva siempre amar a los hermanos, son las dos caras de la misma moneda. Son inseparables, van juntos.

según san Mateo 7, 1-5 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No juzguéis, para que no seáis juzgados. 

Porque seréis juzgados como juzguéis vosotros, y la medida que uséis, la usarán con vosotros.

 ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? 

El juicio y la condena al hermano pone de manifiesto que todavía uno no ha experimentado la paternidad de Dios. Dejemos que sea el corazón de Dios Padre el que juzgue ¡ganaremos todos!

¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Déjame que te saque la mota del ojo”, teniendo una viga en el tuyo?

A nosotros nos toca amar, perdonar, luchar juntos para disipar las tinieblas de nuestros corazones que nos impide ver en el rostro del otro no a un rival o contrincante sino a un hermano a quien cuidar y amar. 

Hipócrita: sácate primero la viga del ojo; entonces verás claro y podrás sacar la mota del ojo de tu hermano».


Señor, hoy en este evangelio del día te pido que me ayudes a ser objetivo, a ver las cosas como son y no como a mí me parecen; a no valorar los comportamientos humanos a partir del afecto o desafecto que yo tengo con las personas a las que me atrevo a enjuiciar.

DOMINGO


“ Dadles vosotros de comer ”



según San Lucas 9, 11b-17 

En aquel tiempo, Jesús hablaba a la gente del reino y sanaba a los que tenían necesidad de curación. El día comenzaba a declinar. 

Entonces, acercándose los Doce, le dijeron: «Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado». 

Los discípulos hacen a Jesús un planteamiento realista y razonable: “Despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer”. Ya han recibido de Jesús la atención que necesitaban. Ahora, que cada uno se vuelva a su aldea y se compre algo de comer según sus recursos y posibilidades

Él les contestó: «Dadles vosotros de comer». Ellos replicaron: «No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para toda esta gente». 

La reacción de Jesús es sorprendente: “No hace falta que se vayan. “Dadles vosotros de comer”. El hambre es un problema demasiado grave para desentendernos unos de otros y dejar que cada uno lo resuelva en su propio pueblo como pueda. No es el momento de separarse, sino de unirse más que nunca para compartir entre todos lo que haya, sin excluir a nadie.

Porque eran unos cinco mil hombres. Entonces dijo a sus discípulos: «Haced que se sienten en grupos de unos cincuenta cada uno». 

Lo hicieron así y dispusieron que se sentaran todos. Entonces, tomando él los cinco panes y los dos peces y alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. 

Comieron todos y se saciaron, y recogieron lo que les había sobrado: doce cestos de trozos.

Jesús, a través de unos pocos panes y unos pocos peces nos da la gran lección de partir, compartir y repartir, que en el fondo es lo que hizo Él mismo para con todos nosotros cuando nos dejó su Cuerpo y su Sangre y lo hizo para que todos comiéramos y bebiéramos de Él dejándonos el encargo que siempre que lo hiciéramos, lo haríamos en memoria suya.

lunes, 23 de junio de 2025

MES DEL CORAZÓN DE JESÚS DIA 19,20, 21, 22,23,24

 MES DEL CORAZÓN DE JESÚS

REFLEXIONES DIA A DIA  SOBRE EL CORAZON DE JESÚS DURANTE TODO EL MES

Oración de entrada  
Vuelve tus ojos de amigo y de hermano e infunde en nosotros sentimientos de paz, de fraternidad, de fortaleza y de justicia todo ello, Señor, son y las necesitamos como semillas divinas
La devoción limpia, sincera y bien centrada en el Corazón de Cristo es el resumen del Evangelio de Juan............el Amor de Dios.

Bendice, Corazón de Jesús, a los que te buscan y se dan de bruces con el muro del escepticismo a los que dudan y se quedan encarcelados en sus propias incertidumbres a los que lloran y se ahogan en el mar de propias lágrimas a los que sufren y caen bajo el peso del madero de sus propias cruces.

24. - ACCIONES ÚTILES

¿Cuáles han sido los dos grandes deseos del Corazón de Jesús? La gloria del Padre y la salvación de las almas. Por la gloria del Padre, Jesús, con doce años, se encuentra con los doctores del templo; por su gloria recorre toda Palestina, bendiciendo y curando, y cuando llega la hora del suplicio, alza los ojos al cielo y reza: "Padre, yo te he glorificado en la Tierra donde he cumplido la obra que me has confiado.


Padre, yo he manifestado tu Nombre a los hombres que me has dado. Santifícalos en la verdad. Con estas pocas palabras, Jesús explica su gran misión: Darle mayor gloria al eterno Padre y salvar las almas perdidas." Proponte ofrecer cada día al Señor tus acciones y hacerlas con el único fin de darle gloria, de agradarle.


Devoción al Sagrado Corazón de Jesús


   Oración final, P.J.Loez
 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.



23.-FRENTE A TANTO MAL

Cuando San Juan Bautista desde la prisión envió a dos de sus discípulos a Jesús para pedirle si era verdaderamente el redentor prometido. Jesús, por toda respuesta se refirió a los frutos: "Id y referid a Juan que los ciegos ven, los cojos andan, los muertos resucitan, los pobres son evangelizados". Jesús quiere nuestra salvación.

Él vive y obra por nosotros; por nosotros muere en la cruz. Siembra mucho, siembra a manos llenas el bien; no se perderá en la tierra; fructificará siempre para el cielo. ¡Cuántos defectos en las personas que tú conoces, que tú quieres! ¡Cuántas malas inclinaciones y quizá cuántos escándalos! Tú sabes que la caridad cristiana obliga a todos a la corrección fraterna.





   Oración final, P.J.Loez
 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.


22.-LA PERSECUCIÓN

Quien más pesada, quien más ligera, todos tenemos una cruz personal que llevar, pero no hay una común a todos; es la cruz predicha por Jesús cuando subió al monte de las bienaventuranzas y pronunció las palabras que fueron una verdadera revelación para sus discípulos:

Dichosos vosotros cuando os ultrajen, os persigan y mintiendo, digan de vosotros cosas malas, falsas, etc., por mi causa. Ser perseguidos por amor a Jesús es una bienaventuranza. Alegraos porque será grande vuestra recompensa en los cielos.


   Oración final, P.J.Loez
 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
 SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN VOS CONFIO, 3 veces.


21.-LA MORTIFICACIÓN

 Es el mandato de Jesús. Mandato duro para los cristianos débiles y demasiado apegados a las propias comodidades. Mandato suave y dulce para aquellas almas que sienten la belleza de la perfección, gustan las dulzuras íntimas de la vida cristiana. "Quien quiera seguirme, debe renunciar a sí mismo" Para seguirle, para ser verdaderos cristianos, debemos corregir nuestros defectos, mortificar nuestras pasiones y nuestros sentidos.
 El primer médico de nosotros somos nosotros mismos. Para conocerte bien debes hacer el examen de conciencia cada día, cuando estás libre de ocupaciones materiales. ¿Cómo regulas tus pasiones? ¿Reina en tu corazón la soberbia, la avaricia, la cólera, la indiferencia en hacer el bien, la envidia del bien ajeno? Bajo la excusa de la prudencia, ¿ no escondes, quizá el respeto humano? ¿Cómo mortificas tus sentidos?


 Oración final, P.J.Loez
 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
 SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN VOS CONFIO, 3 veces. 

20.-LA CASTIDAD

 El Corazón de Jesús es el emblema de la inocencia. Él quiere ser el cordero sin mancha que se alimenta en un jardín de lirios. En su vida terrena, Jesús escoge un precursor, mártir de la castidad; ofrece sus confidencias a un discípulo, Juan, que es virgen. "Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios". La Iglesia amará la castidad como el ornamento más delicado y suave de sus ministros ... y los santos la magnificarán como la virtud angélica... creadora de los ángeles sobre la tierra.


 Oración final, P.J.Loez
 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
 SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN VOS CONFIO, 3 veces. 

19.-SED HUMILDES DE CORAZÓN

Cuando el Corazón de Jesús quiso enseñarnos algo de sí mismo, lo dijo con una sola frase: "Aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón". Debe tener, pues, un gran valor esta humildad si Jesús la estimó de tal manera hasta anteponerla a todas las demás virtudes. Él recomienda la castidad, la caridad, la obediencia, pero ninguna de estas virtudes da el privilegio que da a la humildad con estas palabras:

 "Aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón". Los santos comprendieron bien esta sublime doctrina y no buscaron la santidad sino por medio de la humildad, persuadidos de que la humildad es el fundamento de todas las virtudes, el principio de toda gloria. La misma Virgen confiesa haber recibido insignes favores del Señor porque Él vio " la humildad de su esclava".

Oración final, P.J.Loez

 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
 SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN VOS CONFIO, 3 veces.



domingo, 22 de junio de 2025

LAS ALAS DEL ESPIRITU SANTO

LAS ALAS DEL ESPÍRITU SANTO – P. Javier Leoz Ventura 





 –Dame, Espíritu Santo, tus alas de SABIDURIA. Para apreciar, no tanto las letras con las que se es poderoso en la tierra, cuanto el deseo de ver a Dios en las pequeñas cosas de cada jornada. No es sabio quien sabe sino aquel, que es consciente de que sabe poco. 

 -Dame, Espíritu Santo, tus alas de INTELIGENCIA. Para que pueda descubrir tantos secretos escondidos que, aparentemente, son inapreciables a mi vista. Que te vea en lo invisible. 

 -Dame, Espíritu Santo, tus alas de CONSEJO. Para que pueda conducir lo que digo y hago, lo que me dicen y lo que me hacen, hacia la voluntad de Dios. Que no me equivoque ni equivoque.

 -Dame, Espíritu Santo, tus alas de FORTALEZA. Para que, en las dificultades en el vuelo de mi existencia cristiana, me sienta protegido y arropado por la mano poderosa de Dios.

 -Dame, Espíritu Santo, tus alas de CIENCIA. Para no anteponer la fe a la cultura, para iluminar los acontecimientos del mundo con la transparencia de la fe. Que no me acobarde cuando no me entiendan ni comprendan mis planteamientos cristianos. 

 Dame, Espíritu Santo, tus alas de PIEDAD. Para que nunca me olvide del Señor que habita en el cielo y, por otro lado, para que no viva de espaldas a los sufrimientos de los que viven en la tierra. 

 -Dame, Espíritu Santo, tus alas de TEMOR DE DIOS. Para que pueda huir de mi vanidad y egocentrismo y, en cambio, sepa valorar la presencia de un Dios que –al final de mis días- me espera. Que, sabiendo que Dios me aguarda, camine en la tierra con la sensación de que no puedo permitir aquello que me distancia de El. 



sábado, 21 de junio de 2025

CANTEMOS AL AMOR DE MIS AMORES

CANTEMOS AL AMOR DE LOS AMORES
Autor. Restituto del Valle



 Himno de los Adoradores,  que fue himno oficial del XXII Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Madrid en 1911 , cantado en la Plaza de la Armeria

jueves, 19 de junio de 2025

JUEVES SANTO Y CORPUS CHRISTI

 En Jueves Santo, el Señor, nos dejó la Eucaristía.

 Lo hizo de una forma privada, desconcertante y postrándose, memorial de su pasión, muerte y resurrección para sus amigos




 ¿Lo recordamos?Todavía se sostienen en el aire las palabras de Jesús en Jueves Santo: “tomad y comed; tomad y bebed”. Desde entonces, y han pasado muchos siglos, los cristianos entramos, muy especialmente en comunión con Jesús, por el sacramento admirable del altar

 Nos fortalecemos cada vez que lo comulgamos. Nos hacemos fuertes, cuando recibiéndolo, somos conscientes de que automáticamente nos convertimos en sagrarios vivientes: ¡Dios ha entrado en nuestros corazones!

Festividad de Corpus Christi

 Hoy, y pasado este tiempo de Pascua, la festividad del Corpus Christi nos exige un paso más: hay que pasar del aspecto privado, a la fe pública y activa.

 Hoy, al paso del Señor, somos nosotros quienes nos arrodillamos porque, entre otras cosas, vemos que la fuente del amor y de la alegría, de la esperanza y del amor, del perdón y del futuro, fluye en uno de los días más grandes de nuestro calendario cristiano.

 ¡Dios esta aquí!




 En el Corpus, la presencia del Señor, se dilata.

 No se conforma con recibirnos, cómodamente, en el interior de una iglesia. Ahora, el Señor, nos dice: si creéis de verdad en mí, dad también testimonio de mí y conmigo. 

 Hoy, más que nunca, nuestras calles son testigos de cientos y miles de manifestaciones de todo tipo. ¿Es la procesión del Corpus una manifestación pública de nuestra fe?

 ¿Somos conscientes del gran don, del gran milagro, de la gran presencia divina que sale fuera del templo en medio de una lluvia de pétalos, en custodias sencillas o artísticas, incienso y música? 

 El Señor, más que custodias, nos necesita a nosotros. Custodias, pero de carne y de hueso; para amar y para ayudar; para levantar y dignificar tantas situaciones que, injustamente, emergen a nuestro encuentro. 




 El Señor quiere que, nosotros, seamos las más valiosas y auténticas custodias de su amor allá donde nos encontremos. No podemos conformarnos acompañar a Jesús, en el día del Corpus, y a continuación, encerrarle –sin más trascendencia- en la conciencia de cada uno. Este año, la festividad del Corpus, nos debe de interpelar:

 ¿Qué hago yo por el Señor? ¿Manifiesto públicamente mis convicciones religiosas? ¿Son mis acciones y mis palabras destellos de que Dios vive en mí? ¿Soy custodia, que cuando se contempla, infunde caridad, cercanía, compromiso, justicia, paz, etc.? 


  La festividad el Corpus Christi nos da fuerza para seguir adelante. El Señor, en custodia y rodeado de la fidelidad y del cariño de los suyos, nos precede. 

Nos comunica que se compromete con nosotros. Que avanza a nuestro lado. Que no vive de espaldas a nuestras pesadumbres. En definitiva, cada vez que celebramos esta fiesta, renovamos con emoción y con firmeza lo que el sacramento encierra: Dios está aquí y es “la fuente y la cumbre de nuestra vida cristiana” (L.G.11).

 ¿Cómo no vamos agradecer tanto al que tanto nos ama? ¿Cómo no vamos a echar el resto, toque de campanas y oraciones, cánticos e incienso, adornos y alfombras con Aquel que tanto fecunda y anima nuestra vida? ¿Qué no nos hemos de quedar en eso? ¡Por supuesto que no! Pero que, ello, no sea justificación para no poner en el centro de este domingo –radiante y espléndido- lo que es vida en nuestra muerte, fuerza en nuestra debilidad, recuperación en nuestro hastío, ilusión en nuestro desencanto, generosidad en nuestra tacañería: LA EUCARISTIA.




DOMINGO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

VIERNES

“ No atesoréis tesoros en la tierra ”



según san Mateo 6, 19-23 

¿ qué tesoros poseemos o de cuales nos podemos apropiar? 

 Podemos apegarnos a las obras buenas que hayamos hecho, apropiándonos todo el mérito de esas acciones, cuando en realidad es un don de Dios. Si hay algo bueno en todo ello, se lo debemos a Él. 

Ese tesoro de buenas obras lo llevaremos en vasijas de barro hasta el cielo, porque será el mérito de Jesucristo en nosotros, que se ha valido de nuestra fragilidad para hacer su obra maravillosa, pero siempre, siempre, es Él quien mueve los hilos de nuestra vida.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No atesoréis para vosotros tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen y donde los ladrones abren boquetes y los roban. 

Por eso, es tan importante tener la mirada y el corazón limpios, para valorar y colocar todo en su lugar correcto y dar a cada cosa el valor que tiene según el corazón de Dios.

Haceos tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni carcoma que los roen, ni ladrones que abren boquetes y roban. Porque donde está tu tesoro, allí estará tu corazón. 

También podemos acumular cosas, dinero, bienes, pensando en nuestro bienestar y confort y esto en muchas ocasiones nos lleva a cerrar y achicar el corazón, quitándole espacio al Señor, que es el único Tesoro que tiene que llenarlo y al que debe dirigir toda su atención y cuidado.

La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz; pero si tu ojo está enfermo, tu cuerpo entero estará a oscuras. Si, pues, la luz que hay en ti está oscura, ¡cuánta será la oscuridad!». 

No nos damos cuenta que los tesoros de este mundo son pasajeros, nunca nos satisfacen, porque siempre nos parecerán insuficientes y necesitaremos tener un poco más. El corazón se hace pequeño y se queda atrapado, preso y centralizado en nuestro yo.


Y para mí, el único tesoro de mi vida eres Tú.

Señor, que yo tenga luz necesaria para ver con claridad dónde está el secreto de mi vida, el secreto de mi alegría y de mi felicidad: vivir para amar a Dios y a mis hermanos. No con un amor meramente humano sino como amaste Tú al Padre y a los hombres y mujeres de este mundo.


JUEVES

“ Si perdonáis... os perdonará vuestro Padre celestial ”



Jesús nos enseña a hablar con Dios como él, igual que en otro tiempo Dios enseñó a su pueblo, por los profetas, a vivir en alianza con él. 

La oración que pone en nuestros labios nos descubre, con palabras sencillas, quién es Dios para nosotros, qué quiere de nosotros y qué está dispuesto a hacer siempre por nosotros. Nos dice que Dios es Padre nuestro, o sea que nos quiere como a hijos y nos hace hermanos unos de otros;

según san Mateo 6, 7-15 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. 

Y nos dice, además, que ese Padre nos prepara cada día el sustento que mantiene nuestra vida, la del cuerpo y la del alma;

Vosotros orad así: “Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal”. 

Orar es hacer experiencia de Dios, sentirse amado, abrazado, estrechado por nuestro Padre. Todos los santos han quedado fascinados por esta oración. “Nada más pronunciar esta primera palabra comienzan a activarse las relaciones que van de Padre a Hijo y sentimos que el corazón del Padre se abre y que el nuestro se inflama” (San Agustín).

Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas».


Hoy, Señor, te pido que me enseñes a orar. Los judíos rezaban mucho, pero estaban muy lejos de la oración de Jesús. Yo te pido que me enseñes a orar como oraba Jesús: con aquella sencillez, humildad, confianza y ternura con que un niño habla con su Papá. De esta manera mi oración me llevará hasta el mismo corazón del Padre.

MIÉRCOLES

“ Tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará ”


Vivimos en el mundo de la imagen. Los productos que no se anuncian en T.V no se venden. Y las personas que no salen nunca en la pequeña pantalla no son importantes. Por eso nuestro mundo se alimenta de cosas superficiales. Importa más el aparentar que el ser; interesa más la fachada que el interior de la casa; y estamos más pendientes del qué dirá la gente, que del qué dirá Dios

san Mateo 6, 1-6. 16-18 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tenéis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa. 

Jesús no vive pendiente de su imagen, al contrario. Vivió feliz en el anonimato: “pasó por la vida como uno más, como uno de tantos” (Fil. 2,7). Por eso no podía soportar a los hipócritas, los fariseos, los que obraban para ser vistos por los hombres.

Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. 

Y luchó para que no se usara la religión –limosna, ayunos, oración- para prestigio personal. Jesús nos dice que a Dios hay que buscarlo “en lo secreto, en lo escondido”.

Cuando oréis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa. 

hay que salir fuera para encontrarnos con Dios. Jesús nos remite a lo escondido del corazón, donde habita Dios. Ahí está nuestro verdadero tesoro,

Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará. 

Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas que desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. 

En verdad os digo que ya han recibido su paga. 

Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no los hombres, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará».

Señor, quiero quenme enseñes a orar. 

Tú cuando rezabas al Padre buscabas el sitio y el momento más adecuado. Te retirabas…buscabas la soledad de la noche…y ahí te encontrabas con tu Padre. 
Después, durante el día, te metías en el ajetreo de la vida, en los problemas de la gente, en el cuidado de los enfermos. Todo tenía sentido para Ti después de haberte encontrado con el Padre. Precisamente por retirarte a orar en la soledad de la noche, podías dedicarte al fecundo servicio de los hermanos durante el día.

MARTES

“ Para que seáis hijos de vuestro Padre celestial ”




según san Mateo 5, 43-48 

En este evangelio el Señor nos manda “hacer lo posible y pedir lo imposible”.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «¿Habéis oído que se dijo: “‘Amarás a tu prójimo’ y aborrecerás a tu enemigo”. 

Lo posible es aceptar nuestros comportamientos. Y, dentro de ellos, está el no hacer daño a nadie, aunque sea nuestro enemigo; y el ayudarle si se encuentra en una situación límite y necesita nuestro apoyo.

Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. 

Pero no está en nosotros controlar nuestros sentimientos. Por eso es imposible el amar a nuestros enemigos. Si un día resulta que nos sale del corazón el quererlos es por puro don, por puro regalo de Dios.

Porque, si amáis a los que os aman, ¿ qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿ qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? 

Y la oración llega hasta eso. Y es entonces cuando se nos concede la gracia de imitar a nuestro Padre Dios que manda el sol y la lluvia para todos. No puede haber satisfacción mayor que la de ver marcadas en nuestros rostros “las huellas del Padre”.

Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».


El rostro de nuestro Padre Dios rezuma bondad, paz, ternura, serenidad, confianza. Con sólo mirarle nos hace buenos. Ojalá que, al tener en nosotros sus huellas, la gente se sienta incentivada a ser buena.


LUNES

“ No hagáis frente al que os agravia ”



según san Mateo 5, 38-42 

La ley de Moisés amparaba el hecho de exigir reparación por el agravio sufrido, y además, de la misma intensidad que el agravio que se había infringido. ¡Ojo por ojo, diente por diente!

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente”. 

Jesús se inclina por todo lo contrario. Parece que pretende nadar contra corriente, haciendo lo contrario de lo que, humanamente, parece lógico.

Pero yo os digo: no hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también el manto; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas».

Jesús nos pide que seamos sencillos y que nos opongamos, por todos los medios, a la violencia.




 

DOMINGO


“ Él me glorificará ”


Hoy celebramos la solemnidad de la Santísima Trinidad, comunidad de amor y del Dios Uno. Es así como nosotros estamos invitados a vivir en el amor y también ser uno en el Dios Amor. El Evangelio que nos propone la liturgia en esta solemnidad de la Santísima Trinidad, es ante todo, un Evangelio sobre el Espíritu Santo, pero precisamente al tratar de él, descubre el misterio de la Trinidad.




La Santísima Trinidad es propiamente el mismo Dios que ha entrado en comunión con nosotros. Es el Padre que se ha hecho "nuestro Padre", es el Hijo que se ha hecho nuestro hermano, es el Espíritu que se ha hecho nuestra vida.

según San Juan 16, 12-15 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. 

El Espíritu? Iluminará. Sabemos que no podemos tender hacia Dios, buscar a Dios, sin una luz dentro de nosotros, porque los hombres tendemos a apagar las luces de nuestra existencia y de nuestro corazón.

Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir. 

Es el Espíritu el que transformará por el fuego, por el amor, lo que nosotros apagamos con el desamor.

Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará. 

Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará».

El Padre. Es fuente y origen de todas las luces. Y tuvo la genial idea de crear a una criatura “semejante a Él”, capaz de escuchar la música de Dios.

EL HIJO. El Padre, en un arranque de generosidad, para llevar adelante su proyecto, nos entregó lo mejor que tenía, su propio Hijo, para que sonara de nuevo en nuestro mundo la música de Dios. La música de Dios es el amor. Y Jesús cantó esta música en tono mayor y tono menor.

EL ESPIRITU SANTO. Está encargado de tomar la batuta en esta orquesta y hacer resonar en este mundo “la canción de la alegría”, la melodía de la fraternidad.


Donde está el Padre está el Hijo, y está también el Espíritu; y donde está el Espíritu están el Padre y el Hijo. Misterio de Amor y Unidad, 
Que nunca nos cansemos de alabar a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.