YA ES SEMANA SANTA

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miércoles, 22 de abril de 2026

III DOMINGO DE PASCUA

JUEVES

“ Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo ”


según san Juan 6, 44-51 

En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío: «Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado, 

Jesús, que habla de atracción, de deleite, de fascinación. Es bueno oír de los labios de Jesús que Dios atrae, que Dios seduce, que Dios encanta.

Y yo lo resucitaré en el último día. Está escrito en los profetas: “Serán todos discípulos de Dios”. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. 

No es que alguien haya visto al Padre, a no ser el que está junto a Dios: ese ha visto al Padre. 

Yo prefiero ser atraído por el amor del Padre, ser seducido por Él, sentirme encantado de vivir en su casa, sentarme a su mesa, comer de su pan, beber de su vino, y cobijarme a la sombra del “árbol de la vida”

En verdad, en verdad os digo: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. 

Sólo una persona “dichosa” puede hacer dichosos a los demás; sólo una persona encantada puede encantar a los demás; sólo una persona “satisfecha” puede llenar de sentido y de ilusión la vida de los demás.

Sólo una persona que está contenta y feliz con su Dios, puede bendecir, es decir, hablar bien de Dios.

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo».



A Dios sólo se le puede encontrar por el camino del amor. Si nos salimos de ese camino, siempre, siempre nos equivocamos y podemos convertir a Dios en un ídolo. DIOS ES AMOR

MIÉRCOLES

“ Yo soy el pan de la vida ”


según san Juan 6, 35-40 

En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío: «Yo soy el pan de la vida.


Jesús no es un pan que se compra en la panadería. Es un símbolo de sí mismo. El pan es símbolo del alimento que comen los hombres cada día. No es “un lujo sino una necesidad”. La comunidad primitiva ha descubierto que sin Jesús no pueden vivir. 

 El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás; pero, como os he dicho, me habéis visto y no creéis. 

Encontrado en Jesús “seguridad”. Pero no sólo seguridad para unos años o el tiempo de nuestra corta vida, sino que Jesús habla de “vida eterna”. Es decir, de una vida “más allá de nuestra vida”.

Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré afuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. 

Ésta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día. 

Esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día». Reflexión del Evangelio de hoy

También el pan tiene una connotación con “la bondad”. Solemos decir: este hombre o esta mujer son más buenos que el pan. Y me pregunto: Yo que me alimento todos los días de este pan de la bondad ¿Cómo no soy bueno? Salgo de Misa y murmuro, soy violento, calumnio…, ¡Es algo inconcebible!


San Agustín, en su Comentario al Evangelio de san Juan, explica así: «Estaban lejos de aquel pan celestial, y eran incapaces de sentir su hambre. Tenían la boca del corazón enferma… En efecto, este pan requiere el hambre del hombre interior». Y debemos preguntarnos si nosotros sentimos realmente esta hambre, el hambre de la Palabra de Dios, el hambre de conocer el verdadero sentido de la vida.

MARTES

“ Yo soy el pan de vida ”




según san Juan 6, 30-35 

En aquel tiempo, el gentío dijo a Jesús: «¿Y qué signo haces tú, para que veamos y creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? 

Jesús se manifiesta en este evangelio como el “pan de la vida”. No se trata de un pan material, ni siquiera del pan de maná que había dado el Padre a los judíos hambrientos en el desierto. Nos promete un pan que da vida, pero no una simple vida humana para prolongar nuestros años.


Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Pan del cielo les dio a comer”». 

Jesús aquí nos habla de un pan que da vida en plenitud. Un pan que “sacia”, un pan que nos satisface, que nos llena por dentro el corazón. En realidad, un pan que nos hace ya aquí y ahora plenamente felices.

Jesús les replicó: «En verdad, en verdad os digo: no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo». 

Jesús aquí nos habla de un pan que da vida en plenitud. Un pan que “sacia”, un pan que nos satisface, que nos llena por dentro el corazón. En realidad, un pan que nos hace ya aquí y ahora plenamente felices.

Entonces le dijeron: «Señor, danos siempre de este pan». 

Jesús les contestó: «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás».


Dado el ambiente tan poco religioso que estamos viviendo en esta sociedad secularizada, cada vez se hace más difícil el creer.
 En realidad nadie puede creer en el más allá si ese “más allá” no se ha hace presente, de alguna manera, en el “más acá”.

 LUNES

“ Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura ”

según san Juan 6, 22-29 

Después de que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el mar. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar notó que allí no había habido más que una barca y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos.

La multiplicación de los panes y los peces desató una ola de entusiasmo que el evangelista describe a la perfección con ese enjambre de lanchas surcando el Tiberíades de orilla a orilla en busca de algún rastro del Maestro.

Lo siguen por las dos orillas del mar de Tiberíades. Y la primera pregunta que le formulan, cuando dan con él, nos da la clave de ese seguimiento: cuándo has venido.


 Entretanto, unas barcas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan después que el Señor había dado gracias. 

Era tan espectacular el prodigio de dar de comer a esa multitud que, a la fuerza, tenía que despertar admiración y mover a seguirlo.

Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús.

A esa muchedumbre le atraen los signos, la extraordinaria intervención que ha saciado su hambre material. Tanto que lo primero que le preguntan es «¿cuándo has venido aquí?» por si se ha producido otro prodigio en su ausencia, como el espectador de un truco de ilusionismo contrariado por haberse perdido parte de la función.

 Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?». Jesús les contestó: «En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. 

Jesús los alecciona: «Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna». El pan del espíritu que comemos en la Eucaristía.

Lo de menos es el signo de la multiplicación y lo de más es la vida eterna que nos promete entrar en el corazón del Padre

Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios».

Ellos le preguntaron: «Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?». Respondió Jesús: «La obra de Dios es esta: que creáis en el que él ha enviado».

Pero para ello se hace imprescindible obrar como Dios quiere: «La obra que Dios quiere es ésta: que creáis en el que él ha enviado». Creer en Jesucristo más allá de milagros, prodigios y signos. Creer porque es el único mediador entre nosotros y Dios, no hay más camino que el suyo. 




Es la fe en Jesucristo la que nos lleva a la salvación, al banquete celestial donde comeremos el alimento de la vida eterna. Sin fe, nada de lo que hagamos, aunque vayamos de puerto en puerto como estas barcas recalando aquí y allá en el mar de Galilea es infructuoso. Más aun: es inútil.
Y tu fe......................¿como anda?

DOMINGO

“ Jesús se acercó y siguió caminando con ellos ”



según san Lucas 24, 13-35 

El evangelio de hoy nos trae el conocido episodio de Jesús con los discípulos de Emaús. Es un encuentro rápido, pero en este encentro está todo el destino de la Iglesia. Lucas quiere enseñar a las comunidades cómo interpretar la Escritura para poder redescubrir la presencia de Jesús en la vida.

Aquel mismo día (el primero de la semana), dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos sesenta estadios; iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. 

Antes o después, a todos nos toca hacer el camino de Emaús. Es un camino de dos etapas.

Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. 

Aquellos discípulos huían de Jerusalén, porque Jerusalén sólo ofrecía muerte. La muerte de Jesús les hundió y caminaban desesperanzados.

Él les dijo: «¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?». 

Ellos se detuvieron con aire entristecido, Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió: «Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha pasado allí estos días?». 

En la primera dominan la decepción, la desilusión, el desaliento: caminaban con semblante afligido… ¡Nosotros esperábamos que él fuera el liberador de Israel! También nosotros esperábamos…: esperábamos que el ser cristiano fuese cosa más sencilla, la convivencia menos complicada; y que Dios no nos diese tan serios disgustos.

Él les dijo: «¿Qué?». Ellos le contestaron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. 

Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. 

Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron». 

Entonces él les dijo: «¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria?».

La segunda etapa del camino de Emaús es la de la rehabilitación. Jesús comienza atizándoles por su ignorancia de las Escrituras: ¡Qué necios y torpes para creer cuanto dijeron los profetas! Luego les explica lo que había sobre Él en todas las Escrituras. Es entonces cuando la llama apagada se enciende de nuevo en su corazón.

 Y, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras. 

Tendríamos que tener todos claro que un auténtico cristiano, antes de poner los ojos en la Eucaristía debe poner los ojos en las Escrituras; en los Evangelios especialmente. No lo tenemos claro porque no nos lo enseñaron de pequeños. Pero el cristiano que no tiene las Escrituras como punto principal de referencia, vive un cristianismo deformado y desfigurado.

Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída». Y entró para quedarse con ellos. ´

Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. 

Lucas nos habla de la “fracción del pan”. Si acudimos a la Eucaristía, no es a recitar de rutina credos ya sabidos, sino a hacer presente el gesto de Jesús de “partir el pan”. El pan que parte Jesús el día de Jueves Santo nos habla del Cuerpo destrozado de Jesús en la Cruz el día de Viernes Santo. 

El Jueves y el Viernes van unidos y no se pueden separar. Este gesto no sólo nos lleva a recordar lo que hizo Jesús sino a “actualizar” y hacer presente en nosotros el compromiso de dar nuestra vida en favor de los demás. Si esto lo hacemos, ciertamente Jesús se hace presente en nuestro caminar.

A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista. Y se dijeron el uno al otro: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?». 

Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo: «Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón».

Aquellos apóstoles habían salido de la Comunidad de Jerusalén. Ya no les decía nada. Con la muerte de Cristo viene la dispersión del grupo y los discípulos de Emaús van huyendo del grupo porque allí sólo se habla de muerte y de fracasos. ¡Qué distinto el camino de ida y el de vuelta! El camino de ida de Jerusalén a Emaús se hace largo, pesado. El camino de vuelta, cuando ya se han encontrado con Jesús resucitado, teniendo los mismos kilómetros, se hace corto, van corriendo, deseando de llevar la buena noticia a sus hermanos de Comunidad.

 Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.



Como los dos de Emaús, debemos alimentarnos de la Palabra y la Eucaristía para estar siempre unidos al Señor, pero sobre todo, debemos permitir que nos acompañen en el camino, con sus luces y sombras, con sus alegrías y complicaciones, porque definitivamente no estamos solos, el Resucitado quiere acompañarnos en el camino de la vida.

martes, 21 de abril de 2026

3ª VIAJE APOSTOLICO ANGOLA II

  

DÍA 19

19 domingo Viaje apostólico a Angola: Santa Misa en Kilamba 10:00 



https://youtu.be/4zM9IdWlI8I?si=m4XMoDWqpkepyP1l




El Papa León XIV ha celebrado este 19 de abril su primera Misa en Angola, en la explanada de Kilamba, a unos 30 kilómetros de la capital Luanda, donde ha dirigido un mensaje de esperanza a un país marcado por décadas de conflicto y dificultades sociales. 

 Una Misa multitudinaria en Kilamba 



Según informa Vatican News, la celebración tuvo lugar ante unos 100.000 fieles en una gran estructura habilitada como altar. El Pontífice recorrió previamente la explanada en papamóvil, saludando y bendiciendo a los presentes. 

 Kilamba, conocido como la “ciudad fantasma”, es un suburbio donde se han construido numerosos complejos residenciales, en muchos casos inaccesibles para gran parte de la población local. 

 Un mensaje dirigido a un país marcado por la guerra



 En su homilía, pronunciada durante la tercera domingo de Pascua, el Papa se dirigió a un país “dividido y aún herido” por una larga guerra civil que se prolongó durante casi tres décadas y dejó cerca de 500.000 víctimas. 

 León XIV afirmó que Angola es “un país bellísimo y herido, que tiene hambre y sed de esperanza, de paz y de fraternidad”, y expresó su deseo de que se superen las divisiones del pasado. 

 En este sentido, señaló: “Podemos y queremos construir un país donde sean superadas para siempre las viejas divisiones, donde desaparezcan el odio y la violencia”. 

 La esperanza como eje del mensaje 



El Pontífice tomó como referencia el Evangelio de los discípulos de Emaús para describir la situación del pueblo angoleño, comparando su historia reciente con la experiencia de quienes se sienten “deludidos y derrotados”.

 En su intervención, subrayó que la esperanza no surge únicamente del esfuerzo humano, sino que es un don que procede de Dios: “El Señor se hace compañero de camino y ayuda a mirar más allá del dolor”. Asimismo, animó a los fieles a vivir la fe a través de la oración y la Eucaristía, como espacios de encuentro con Dios. 

 Advertencia sobre prácticas religiosas 

Durante la homilía, el Papa también advirtió sobre el riesgo de ciertas formas de religiosidad tradicional que pueden incluir “elementos mágicos y supersticiosos”, señalando que no favorecen el crecimiento espiritual. 

 En este contexto, invitó a los fieles a confiar en sus pastores y a mantener la mirada “fija en Jesús”.

 El papel de la Iglesia en la sociedad 



León XIV destacó el papel de la Iglesia en el acompañamiento del pueblo angoleño, especialmente en un contexto marcado por dificultades sociales, económicas y diversas formas de pobreza. 

 Indicó que la Iglesia está llamada a “recoger el grito de sus hijos” y a ofrecerse como “pan partido”, en referencia al compromiso con los más necesitados. 

 Llamamiento final a la esperanza 

Al concluir su homilía, el Papa exhortó a los fieles a mirar al futuro con esperanza: “Hoy hay necesidad de mirar al futuro con esperanza y de construir la esperanza del futuro. 

No tengáis miedo de hacerlo”. Tras la Misa, el arzobispo de Luanda, monseñor Filomeno do Nascimento Vieira Dias, agradeció la visita del Pontífice y destacó la importancia de trabajar por la reconciliación y la paz. 

 La celebración concluyó con la entrega de un cáliz al Papa como signo de agradecimiento por su presencia en el país. 

HOMILIA



https://youtu.be/ahxJHtVUz-4?si=FEERmmyd4XGg9Xy1


Este 19 de abril, III Domingo de #Pascua sigue en directo desde el Santuario de “Mama Muxima”, en #Angola el Rezo del Santo Rosario presidido por el #PapaLeónXIV




https://fb.watch/GCa7I3fmz2/

https://youtu.be/7YI2vQG1ZNU?si=BEbWbKEc32Io4EQp

El Papa León XIV en Mama Muxima: “¡Es el amor el que debe triunfar, no la guerra!”

León XIV presidió el rezo del Rosario en el Santuario de Mama Muxima, en Angola, donde ofreció un mensaje centrado en la esperanza, la paz y el compromiso social. Ante una multitud de fieles, el Pontífice destacó el valor del Rosario como oración universal y llamó a transformar la fe en acciones concretas a favor de los más necesitados, subrayando el papel de María como Madre que acoge y guía a todos hacia un mundo más justo y fraterno. 
 En Angola Su Santidad el Papa León XIV presidió el rezo del Santo Rosario en el Santuario de Mama Muxima y dirigió un emotivo discurso final, lleno de esperanza, compromiso social y un fuerte llamado a la paz.

Una visita que deja huella 
El paso del Papa León XIV por el Santuario de Mama Muxima no fue solo un acto litúrgico, sino una manifestación de cercanía pastoral y un mensaje de gran fuerza social. Su discurso unió oración y compromiso, devoción mariana y justicia, fe y responsabilidad histórica. Desde Mama Muxima, el Pontífice dejó una consigna clara para Angola y para el mundo: amar, servir y construir la paz con el corazón de una Madre. 
 Ante una multitud de fieles, en especial jóvenes, miembros de la Legión de María y peregrinos provenientes de diversas regiones del país, el Pontífice destacó el valor espiritual y comunitario de esta devoción mariana, recordando que el Rosario es una oración sencilla, antigua y universal, nacida en la Iglesia como un camino de fe accesible para todos.


Un Rosario que impulsa a anunciar a Cristo 
El Papa citó a San Juan Pablo II y su carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, subrayando que el Rosario conserva “la novedad de los orígenes” del cristianismo y que empuja a los creyentes a “remar mar adentro” para proclamar a Cristo como Señor y Salvador.

 Mirando a los presentes, León XIV describió a Angola como una “Iglesia viva y joven”, marcada por la frescura de la fe y la fuerza del Espíritu Santo. En ese ambiente de fervor, el Papa reconoció que el santuario de Mama Muxima ha sido durante siglos un lugar donde el pueblo angoleño ha encontrado consuelo tanto en momentos de alegría como en tiempos de dolor y sufrimiento.
 

Mama Muxima, la Madre que escucha a todos 
Uno de los momentos más conmovedores del discurso fue cuando el Pontífice habló de Mama Muxima como una Madre cercana y silenciosa que sostiene el corazón de la Iglesia. Recordó cómo innumerables personas han acudido allí con lágrimas, promesas y peticiones, incluso a través de cartas y mensajes enviados desde lejos, confiando en la intercesión maternal de la Virgen. 




 “El Papa resaltó que Mama Muxima acoge a todos, escucha a todos y reza por todos”, reafirmando la dimensión universal de la fe mariana y el papel de María como refugio espiritual.




Viaje apostólico a Angola: Regina Caeli

Angola, Luanda, Encuentro con obispos,


https://youtu.be/KMf3Yf4-ZTg?si=GXEkCd0gaTnp9lY3



León XIV insta a la Iglesia de Angola a promover una "memoria reconciliada" tras 50 años de independencia Durante su encuentro con el clero en Luanda, el Papa ha pedid que el país sea una sociedad "libre, hermosa y grande". Asimismo, ha recordado que "el desarrollo es el nuevo nombre de la pa" y ha instado a los pastores a no buscar "ventajas personales" en su servicio.

MENSAJE
https://youtu.be/UBlHNU0h6hI?si=bxYrw5fFbVt_54QH

3ª VIAJE APOSTOLICO ANGOLA I

 VUELO A LUANGA

https://www.facebook.com/reel/805882828828039


Miles de personas recibieron este sábado al papa León XIV en Luanda, capital de Angola, en el Aeropuerto Internacional 4 de febrero y en las calles de la ciudad por las que transitó camino al palacio presidencial para una reunión con el jefe de Estado, João Lourenço.




Viaje apostólico a Angola: Palabras del Santo Padre riodistas durante el vuelo con destino a Luanda 

https://youtu.be/2UAGwLEG_jg?si=Qa82XWugI8PJzBVo






Mensaje del Santo Padre con motivo del encuentro de la Toniolo Young Professional Association (18 de abril de 2026) 16:00 



El Papa: una comunidad unida para tender puentes y no levantar muros 

Con motivo del encuentro de la Toniolo Young Professional Association, León XIV recuerda que formamos parte de una misión, de un servicio en el que «la pluralidad de sensibilidades eclesiales» no debe ser, en el ámbito universitario, una «competencia, sino armonía».

En las instituciones internacionales, en la diplomacia, en las organizaciones, en el mundo del trabajo. Sed hombres y mujeres que construyen puentes, mientras otros levantan muros». Es la firme indicación del Papa contenida en el mensaje a la Toniolo Young Professional Association, fundada hace unos diez años, que reúne a los becarios del Fellowship Program, promovido por el Instituto Toniolo, entidad fundadora de la Universidad Católica, en las representaciones de la Santa Sede ante los organismos internacionales. Un mensaje con motivo de la 102.ª Jornada Universitaria, que se celebra mañana, 19 de abril. El texto se lee con ocasión de la Asamblea anual de la TYPA en el Campus S. Monica de la Universidad Católica de Cremona, que comenzó ayer, 17 de abril.

 Los trabajos están presididos por el cardenal Silvano Maria Tomasi, antiguo nuncio ante las Naciones Unidas en Ginebra.

El Pontífice se dirige a los becarios recordando la historia de la Universidad Católica del Sagrado Corazón, nacida «desde abajo», y, por tanto, el valor de sus fundadores: el beato Giuseppe Toniolo, el padre Agostino Gemelli y la beata Armida Barelli. «No fue obra de unos pocos —escribe—, sino una auténtica opus totius Ecclesiae: una comunidad que quiso dar forma, en la cultura, a una presencia viva, pensante, capaz de dejar huella en la historia». Una responsabilidad que hoy recae en los jóvenes estudiantes para reavivar el compromiso de «estar presentes allí donde se forman las ideas y se orientan las decisiones que conciernen al destino de los pueblos». 

 Misión y servicio 

El Papa exhorta a considerar la trayectoria universitaria no como un camino de excelencia, sino como «una misión». «No se os pide que destaquéis, sino que sirváis. No de afirmarse, sino de hacer fecundo lo que han recibido». Desaparecer para que permanezca Cristo, como dijo en su primera homilía como Pontífice el 9 de mayo de 2025, y lo cual también vale para los universitarios porque esa es una palabra que libera «de la búsqueda del consenso», para arraigarse en la verdad; «os libera —subraya— de la apariencia, para entregaros a la sustancia del bien».
Vigilancia y espíritu de servicio

 El Papa asegura su oración al Instituto Toniolo, «para que siga custodiendo con sabiduría y fidelidad este vínculo, acompañando con vigilancia y espíritu de servicio el camino del Ateneo en un momento decisivo». Recuerda la contribución de tantos a la labor realizada en las Representaciones de la Santa Sede y en las Organizaciones internacionales, agradeciendo en particular el compromiso de la Fundación Arvedi-Buschini.


Viaje apostólico a Angola: Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático

llegada


Tras la recepción en la pista, donde se encontraban obispos de la Conferencia Episcopal de Angola y Santo Tomé, ambos dignatarios se dirigieron al área protocolar de la terminal aérea, donde conversaron brevemente antes de trasladarse al Palacio Presidencial de Ciudad Alta para las conversaciones oficiales.
 Junto a la comitiva que lo acompaña en este viaje por África, que inició el 13 de abril y antes tuvo paradas en Argelia y Camerún, el sumo pontífice recibió en el trayecto el cariño de miles de angoleños que esperaban en los alrededores del aeropuerto para darle la bienvenida.









https://youtu.be/re8QVIfm1Pw?si=J-mhb_ekINoKM_OW



El Papa a las Autoridades: aplicar políticas contracorriente centradas en el bien común 

En su primer encuentro en Guinea Ecuatorial, León XIV se dirige a las autoridades del país y advierte que el destino de la humanidad corre el riesgo de verse trágicamente comprometido “sin un cambio de rumbo en la asunción de la responsabilidad política y sin respeto por las instituciones y los acuerdos internacionales”.



En un mundo “herido por la prepotencia”, hay que “valorar a quienes creen en la paz, y atreverse a aplicar políticas que vayan contracorriente, centradas en el bien común”. Fue el llamamiento del Papa León XIV en el encuentro con las autoridades, los representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático de Malabo, primera cita de su visita apostólica a Guinea Ecuatorial, hoy 21 de abril. El Papa aterrizó en el aeropuerto internacional de Malabo, procedente de Luanda, entorno a las 12:31 hora local y, tras la ceremonia de bienvenida y una breve reunión privada con el presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, se trasladó al Palacio Presidencial para la visita de cortesía al mandatario guineano. Ya en el salón del palacio presidencial, se encontró con las autoridades y representantes de la sociedad civil.

https://www.facebook.com/reel/920281837675634

Discurso completo

https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/speeches/2026/april/documents/20260421-guinea-eq-autorita.html

lunes, 20 de abril de 2026

3ª VIAJE APOSTOLICO DESPEDIDA DE CAMERUN

 

DESPEDIDA DE CAMERUN

18 sábado Viaje apostólico a Camerún:

 Santa Misa en el Aeropuerto de Yaundé-Ville 09:30

https://www.youtube.com/live/g2tfCwH8FE8?si=ZVM4B7phNrslHdDL



El arzobispo de Duala encargó al seminario Redemptoris Mater preparar la sacristía para la celebración de la eucaristía de León XIV en Japoma, que tuvo lugar el 17 de abril. El vicerrector del seminario, el sacerdote colombiano José Gregorio Martínez Osorio asegura que los seminaristas se han esmerado mucho para que todo estuviera de la manera más digna posible. Rocío Lancho García 


 La visita del Papa a Camerún supone para su población “un aire de esperanza ya que la sociedad está inmersa en una resignación a causa de vivir tanto tiempo en la violencia y la pobreza”. Lo explica el sacerdote colombiano José Gregorio Martínez Osorio. Tiene 43 años y se formó en el seminario Redemptoris Mater de Córdoba, en España. Allí estuvo varios años como párroco y desde hace unos años es vicerrector en el Seminario Redemptoris Mater de Duala (Camerún). 

https://www.youtube.com/live/43GUQkGqNIQ?si=4-6XbRMIr6zlct75

 La labor de los misioneros en Camerún 

En entrevista con L’Osservatore Romano, después de la misa que el Papa León XIV celebró en el “Japoma Stadium” de Duala el 17 de abril, el sacerdote explica que Camerún tiene una gran parte de población que son cristianos católicos. “Creo que se debe al gran esfuerzo misionero que desde hace años, los evangelizadores que llegaron a este país, han consolidado la fe católica”. Y prosigue: “dieron su vida por anunciar el mensaje del evangelio a tantas personas”, asegura. El vicerrector asegura que “es un pueblo que se hace querer, acoge y que necesita el consuelo y amor que trae Jesucristo”. 

 Preparativos para recibir al Papa 

Respecto a la visita del Pontífice, el sacerdote colombiano subraya que recibieron la noticia con “gran alegría” y “mucho más cuando en el programa oficial su Santidad decía que visitaría la ciudad de Duala, es el primer Papa que visita esta ciudad”. Los preparativos de la visita – observa el vicerrector - han sido verdaderamente muchos. El arzobispo de Duala encargó al Redemptoris Mater preparar la sacristía para la celebración de la eucaristía en Japoma. “Los seminaristas se han esmerado mucho para que todo estuviese de la manera más digna posible, a parte también la preparación espiritual, rezando por su visita a este país y sabiendo que el paso de su Santidad es una gracia y trae a una palabra de consuelo y de ánimo para continuar nuestra misión”. 

 El impulso para continuar y estar disponibles a la llamada de Dio


s El padre José Gregorio, dice que los seminaristas han vivido la eucarística en Duala, “con mucha ilusión, con gran alegría y sobre todo con un gran apoyo de parte del Papa, que nos invita a dar la vida y evangelizar, disponibles para llevar este mensaje de amor a todo el mundo”. Del mismo modo, recuerda que “sabiendo que la Iglesia no se reduce solo a una diócesis, la Iglesia es universal y este ardor misionero se reaviva viendo como el Santo Padre, a través de su visita entre nosotros nos da un impulso para continuar nuestra formación en el seminario y estar disponibles a la llamada que Dios nos hace a ser sus discípulos.”

 La esperanza de un futuro de paz y reconciliación 

Reflexionando sobre la situación en el país, asegura que tiene la sensación de que este pueblo vive como “asfixiado” en una sociedad que no le da la oportunidad para realizar y encontrar caminos de desarrollo integral”. Además, afirma que muchos jóvenes “buscan salir del país ya que su futuro se ve comprometido viviendo inmersos en un ambiente de corrupción y violencia”. Sobre los frutos de este viaje del Papa León XIV, el sacerdote espera que sea “la esperanza de un futuro de paz y de reconciliación”.


DESPEDIDA DE CAMERUN


https://youtu.be/OO-QJcGsvQY?si=UKJuCscg2IzD-f_W

El Papa León se despide de Camerún y llega a Angola Ha concluido la segunda etapa del tercer viaje apostólico del Pontífice, que es esperado en Angola.

 En el aeropuerto de Yaundé se celebró la ceremonia de despedida tras la misa, a la que asistieron unos 200 000 fieles Vatican News Con un gesto de saludo con la mano para despedirse de Camerún, el África en miniatura, el Papa León subió al avión que lo llevará a Angola, tercera etapa de su viaje apostólico. El avión con el Pontífice y su séquito a bordo despegó del aeropuerto internacional de Yaundé-Nsimalen a las 12:47 hora local. 

El avión aterrizó en Luanda a las 14:45 hora local, tras un vuelo de aproximadamente dos horas y media. Poco antes tuvo lugar la ceremonia de despedida en el aeropuerto camerunés. El Papa León, tras la misa celebrada en el aeropuerto de Yaundé-Ville, junto con el primer ministro de Camerún, Joseph Dion Ngute, escucharon la interpretación de los himnos y, con la Guardia de Honor alineada, se dirigieron al pie del avión caminando por una larga alfombra roja, saludando a las diversas autoridades institucionales y eclesiásticas presentes.



El saludo del Papa al presidente de Camerún En la celebración votiva de María Virgen, Reina de los Apóstoles, en la que participaron unos 200 mil fieles, el Papa animó al pueblo de Camerún a permanecer firmes en Cristo para ser «¡sal y luz de esta tierra!».




 Telegramas a los países sobrevolados

 Inmediatamente después de la partida, durante el vuelo hacia Luanda, el Papa

 León XIV envió al presidente de la República de Camerún, un telegrama expresando su profunda gratitud “por la ayuda y los numerosos y amables gestos de fraternidad” que le brindaron durante estos últimos días. Al sobrevolar Guinea Ecuatorial, envió su saludo a toda la nación: “que Dios Todopoderoso los bendiga generosamente a todos con los dones de la solidaridad y la prosperidad”. Sobre el cielo de Gabón, aseguró sus oraciones para que el Señor “les conceda a todos bienestar y solidaridad fraternal”. Dirigiéndose República del Congo, expresó sus mejores deseos a los ciudadanos invocando “de todo corazón abundantes dones divinos sobre todos”.


El programa en Angola 

León XIV permanecerá en Angola hasta el martes 21 de abril, para luego concluir su tercer viaje apostólico en Guinea Ecuatorial. El lema del viaje es: «El Papa León XIV, peregrino de esperanza, reconciliación y paz, bendice a Angola», mientras que en el logotipo hay referencias a la bandera nacional del país del sur de África con la rueda dentada, alegoría del trabajo, y los pétalos que evocan la mulemba, árbol símbolo del país. Son muchas las citas que le esperan al Papa a partir de esta tarde, comenzando con la visita de cortesía al presidente de la República, João Manuel Gonçalves Lourenço; a continuación, en el Pabellón Protocolar, está previsto el encuentro con las autoridades políticas y religiosas, empresarios y representantes de la sociedad civil y la cultura. 


 Viaje apostólico a Angola: Palabras del Santo Padre a los periodistas durante el vuelo con destino a Luanda Mensaje del Santo Padre con motivo del encuentro de la Toniolo Young Professional Association (18 de abril de 2026) 16:00 Viaje apostólico a Angola: Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático







domingo, 19 de abril de 2026

ARZOBISPO DE BANMEDA Y LEON XIV

 Arzobispo de Bamenda: Hacer de la paz una realidad 

Monseñor Andrew Nkea, presidente de la Conferencia Episcopal de Camerún, habla con Vatican News sobre el viaje apostólico del Papa León XIV al país.

Intercambio de regalos.
El Papa León XIV ha partido ya de Camerún, segunda etapa de su viaje apostólico por cuatro países de África. 

Durante su visita, el Pontífice lanzó varios llamamientos de gran fuerza: por la paz en las regiones anglófonas afectadas por el conflicto, por un renovado compromiso en la lucha contra la corrupción y por ofrecer un futuro a los jóvenes del país. ¿Qué efecto tendrán esas palabras? 

Vatican News planteó esta pregunta a Andrew Nkea, arzobispo de Bamenda y presidente de la Conferencia Episcopal de Camerún. 

 “El Papa ha pronunciado discursos y mensajes -afirmó el arzobispo-. Todos hemos aplaudido. Estamos contentos. ¿Y ahora qué? Esa pregunta es muy importante para todos nosotros”.

 Hay motivos para la esperanza, sugiere el arzobispo Nkea, incluso en las regiones anglófonas afectadas por el conflicto, donde la visita del Papa devolvió vida a las calles y logró que el gobierno y los grupos separatistas “hablaran el mismo lenguaje” por primera vez en una década.

 “La visita del Papa ha sido una bendición inmensa -dijo-, y ya hemos comenzado a ver signos de paz”. A continuación, una transcripción ligeramente editada de nuestra entrevista con el arzobispo Andrew Nkea.

El Papa León acaba de salir de Camerún. 

¿Cómo fue su visita? Fue una oportunidad maravillosa para nosotros, y los cameruneses estuvieron muy felices de recibir al Santo Padre. Vino con un mensaje muy fuerte para Camerún y para los cameruneses, y se podía ver en sus discursos que estaba decidido a transmitirnos parte de la doctrina social de la Iglesia. 

Lo hemos escuchado. Estamos muy, muy contentos de que la visita haya transcurrido como lo hizo, y de que en todas partes la población acudiera en gran número, sin que se registrara ningún incidente. Además, en los tres lugares no llovió. El clima fue hermoso, lo que interpretamos como un signo de que Dios mismo bendijo la visita con el éxito que hoy celebramos.




3ª VIAJE APOSTOLICO EN CAMERUN

 Viaje apostólico a Camerún  Dia 16 de Abril

LLEGADA

https://youtu.be/H9TgVHwa6Fs?si=5u24-isoH_PPQ_yZ

“Ahora es el momento de la paz”: el grito del Papa León XIV en Camerún En el corazón del conflicto anglófono, el Pontífice reafirma que la paz debe acogerse como un don y vivirse como tarea común. Su visita impulsa esperanza y un llamado urgente a reconstruir el tejido social.


“Sean por mucho tiempo la sal que da sabor a esta tierra, ¡no pierdan su sabor tampoco en los años venideros! Atesoren lo que los ha unido y lo que han compartido en la hora del llanto. ¡Que todos atesoremos este día en que nos hemos reunido para trabajar por la paz! Sean aceite que se derrama sobre las heridas humanas”. Con palabras intensas y cargadas de cercanía, el Papa León XIV interpela a la comunidad reunida en la Catedral de San José, en Bamenda, al norte de Camerún, una región profundamente herida por los enfrentamientos derivados de la crisis anglófona. 

 No se trató de un discurso más. El contexto lo atraviesa todo: “hemos visto mucho sufrimiento durante los últimos ocho años”, dicen quienes viven aquí, donde miles de personas han padecido las consecuencias de un conflicto que no provocaron. Allí el Pontífice no eludió la realidad, sino que la enfrentó con meridiana claridad, denunciando las lógicas que perpetúan la violencia. 

 Advirtió que los señores de la guerra “fingen no saber que basta un instante para destruir, pero que a menudo no basta una vida para reconstruir”, y llamó la atención ante un sistema profundamente injusto, en el que se invierten enormes recursos en la destrucción mientras faltan para sanar, educar y levantar a las comunidades.


En medio de este escenario, la presencia del Sucesor de Pedro fue percibida como profundamente consoladora. Sus palabras vienen como un bálsamo que unge nuestras heridas”, se escucha entre los fieles. Su visita llega precisamente cuando más se necesita cercanía y aliento, y su bendición es acogida como un impulso para seguir adelante. De hecho, el propio Papa reconoció y agradeció la labor silenciosa de tantos hombres y mujeres -muchos de ellos expuestos al peligro- que, desde la fe y el compromiso cotidiano, trabajan por reconstruir el tejido social. 

 Es en este punto donde su llamado adquirió una fuerza especial: la paz, insistió, no se fabrica ni se impone. “No hay que inventar la paz, hay que acogerla”, afirmó, invitando a reconocer en el otro a un hermano. Un mensaje que interpela directamente a una sociedad marcada por divisiones, pero que, al mismo tiempo, conserva semillas de unidad. “Somos una sola familia”, recordó, alentando a transformar la convivencia desde dentro.

VISITA AL `PRESIDENTE

https://www.youtube.com/live/2GihL-x8dP4?si=8j-E_7V6JgsCM6SO















Viaje apostólico a Camerún: Santa Misa en el Aeropuerto Internacional de Bamenda 15:15 


León XIV en Bamenda: No caer en el engaño de mezclar la fe católica con otras creencias El cambio es hoy, no mañana, si se quiere reconstruir un futuro de unidad, de paz y reconciliación, en el país y en el continente. Esta la enérgica exhortación del Papa, a los más de 20 mil fieles congregados en el aeropuerto de Bamenda, Camerún, en la Santa Misa por la Paz y la Justicia. También una invitación a ser protagonistas, confiados en la Palabra de Dios que abre espacios nuevos y genera transformación y sanación.

En un entorno alimentado por el odio y la violencia, donde la pobreza, el hambre, la corrupción y la explotación debilitan la esperanza y abren paso a la resignación y en la impotencia, el Papa recuerda, a los miles de fieles presentes en la Misa celebrada en el Aeropuerto de Bamenda, que la Palabra de Dios abre espacios nuevos y genera transformación y sanación, que deben ser protagonistas del cambio, desafiando al mal, sobre todo, a quienes intentan mezclar la fe católica con creencias o desviaciones esotéricas para obtener beneficios políticos y económicos.


TEXTO COMPLETO DE LA HOMILÍA 

Nuevamente, colores, cantos, alegría, belleza, exaltación al paso del Papamóvil, que recorre la explanada con un Pontífice, sonriente que extiende y agita los brazos para saludar a los más de 20 mil fieles que esperan escuchar las palabras del Sucesor de Pedro en su propia tierra. Una tierra ensangrentada y pobre, dijo el Pontífice en el Encuentro de paz con la comunidad, en la mañana, y que fue corroborado, esta tarde, a la luz del Evangelio, durante su homilía en la Santa Misa por la Paz y la Justicia, como se ha querido denominar esta celebración, la última en esa región del noroeste del país, aplastada por un conflicto independentista, hambreada y víctima de la corrupción y la sed de dinero y poder.

Un peregrino de paz y de unidad 

Compartir el camino, las dificultades y las esperanzas de los fieles de Bamenda como un peregrino de paz y de unidad, ha sido la primera revelación de León XIV al abrir su homilía, no sin antes reconocer que las manifestaciones festivas y el fervor de las oraciones del pueblo camerunés son un signo de su entrega confiada a Dios y de su inquebrantable esperanza en el Padre. Hermanos y hermanas, muchos son los motivos y las situaciones que rompen el corazón y nos hacen caer en la aflicción. En efecto, las esperanzas en un futuro de paz y reconciliación, en el que cada uno es respetado en su dignidad y a cada uno se le garantizan sus derechos fundamentales, se debilitan continuamente a causa de los numerosos problemas que afligen a esta tierra bellísima.


Odio y violencia, corrupción y ambición

 De hecho, el Papa no ahorró palabras para describir las abundantes formas de pobreza, la crisis alimentaria actual, la corrupción moral, social y política, vinculada a la gestión de la riqueza, los graves problemas que aquejan al sistema educativo y sanitario; así como la enorme migración, pero, en particular, se refirió al conflicto entre los separatistas de esa ex-región anglosajona y el gobierno central, así como de la desenfrenada ambición de actores extranjeros. 

 A la problemática interna, continuamente alimentada por el odio y la violencia, se añade también el mal causado desde afuera por aquellos que, en nombre de la ganancia, siguen entrometiéndose en el continente africano para explotarlo y saquearlo.

El cambio es hoy y no mañana Una situación que si bien expone a todos a un sentimiento de impotencia y desconfianza, pero que exige una voluntad de transformación. Este es el momento de cambiar, de transformar la historia del país. 

Hoy y no mañana, ahora y no en el futuro, ha llegado el momento de reconstruir; de componer nuevamente el mosaico de la unidad ensamblando la variedad y las riquezas del país y del continente; de edificar una sociedad en la que reinen la paz y la reconciliación.

No caer en la resignación y la impotencia Nuevamente, el Pontífice advierte que ante las dificultades, muchas veces consolidadas en el tiempo, se corre el riesgo de caer en la resignación y en la impotencia, ya no se espera más.
 La Palabra de Dios abre espacios nuevos y genera transformación y sanación, porque es capaz de poner el corazón en movimiento, de desestabilizar la marcha normal de las cosas a las que fácilmente nos acostumbramos, de convertirnos en protagonistas activos del cambio. “Recordemos esto: Dios es novedad, crea cosas nuevas, 





No dejarse confundir por quienes usan la fe 

Por último, el Pontífice se hizo eco de las continuas denuncias de los obispos de la Conferencia episcopal de Camerún sobre la incompatibilidad entre la fe cristiana y las creencias de otros grupos, panteístas, hechiceros, naturalistas, filosóficos y racionalistas que proponen formas sincréticas que plagian y confunden. De allí su invitación a seguir las palabras del Apóstol Pedro a obedecer a Dios, no a los hombres, porque sólo Él es Dios. 

 Nos invita a promover la inculturación del Evangelio y vigilar atentamente, también nuestra religiosidad, para no caer en el engaño de seguir aquellas sendas que mezclan la fe católica con otras creencias y tradiciones de tipo esotérico o gnóstico que, en realidad, a menudo tienen fines políticos y económicos.


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Mensaje del Santo Padre León XIV, firmado por el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin, con motivo del II Encuentro nacional de responsables territoriales para la protección de menores y adultos vulnerables