En esta batalla participó Miguel de Cervantes, que resultó herido y perdió la movilidad de su mano izquierda, lo que le valió el sobrenombre de «manco de Lepanto». Este escritor, que estaba muy orgulloso de haber combatido allí, la calificó como «la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros».También int rodujo la historia en el Quijote, a través de la narración del cautivo, como típica obra de literatura de frontera.
martes, 6 de octubre de 2026
GRAN BATALLA GANADA CON EL SANTO ROSARIIO
En esta batalla participó Miguel de Cervantes, que resultó herido y perdió la movilidad de su mano izquierda, lo que le valió el sobrenombre de «manco de Lepanto». Este escritor, que estaba muy orgulloso de haber combatido allí, la calificó como «la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros».También int rodujo la historia en el Quijote, a través de la narración del cautivo, como típica obra de literatura de frontera.
LA VIRGEN DEL ROSARIO

En el año 1208 la Virgen María se le apareció a Santo Domingo y le enseñó a rezar el Rosario para que lo propagara.
Santo Domingo afirmó que la Virgen María se le apareció en 1208 en una capilla del monasterio de Prouilhe (Francia) con un rosario en las manos, que le enseñó a rezarlo y que le dijo que lo predicara entre los hombres
El santo así lo hizo y su difusión fue tal que las tropas cristianas, antes de la Batalla de Lepanto (7 de octubre de 1571), rezaron el Santo Rosario y salieron victoriosos.

El Papa San Pío V en agradecimiento a la Virgen, instituyó la fiesta de la Virgen de las Victorias para el primer domingo de octubre y añadió el título de “Auxilio de los Cristianos” a las letanías de la Madre de Dios.
Más adelante, el Papa Gregorio XIII cambió el nombre de la Fiesta al de Nuestra Señora del Rosario y Clemente XI extendió la festividad a toda la Iglesia de occidente.
Posteriormente San Pío X la fijó para el 7 de octubre y afirmó: “Denme un ejército que rece el Rosario y vencerá al mundo”. Rosario significa “corona de rosas y, tal como lo definió el propio San Pío V, “es un modo piadosísimo de oración, al alcance de todos, que consiste en ir repitiendo el saludo que el ángel le dio a María; interponiendo un Padrenuestro entre cada diez Avemarías y tratando de ir meditando mientras tanto en la Vida de Nuestro Señor".
San Juan Pablo II, quien añadió los misterios luminosos al rezo del Santo Rosario, escribió en su Carta Apostólica “Rosarium Virginis Mariae” que este rezo mariano “en su sencillez y profundidad, sigue siendo también en este tercer Milenio apenas iniciado una oración de gran significado, destinada a producir frutos de santidad”.
GRAN FUNDADOR. SAN BRUNO
Fundador del la comunidad religiosa más austera y penitente, LOS MONJES CARTUJOS, que viven en perpetuo silencio y jamás comen carne ni toman bebidas alcohólicas.
Bruno nació en Colonia (Alemania) en el 1030 en el seno de una familia noble.
Desde muy joven estudió en las ciudades francesas de Reims y París, y cuando volvió a su patria fue ordenado de sacerdote y canónigo de la colegiata de San Cuniberto,tres años después de la muerte de San Romualdo el Padre de los eremitas de Camaldoli.
Años más tarde regresó a Reims como profesor, catedrático en 1057 por más de veinticinco años.
El «Maestro Bruno», profesor muy apreciado de una de las escuelas de más reputación de su tiempo.Entre sus estudiantes se encontraba Eudes de Chatillon, después llamado Papa Urbano II.
Fue hacia 1080,teniendo todavía abundantes riquezas y gozando de la amistad de altos personajes y de una gran estimación entre la gente, y pudiendo, si aceptaba, ser nombrado Arzobispo de Reims.
Bruno renunció a todo, incluida la cátedra, y se fue de monje al monasterio de San Roberto en Molesmes. Pero luego sintió que aunque allí se observaban reglamentos muy estrictos, sin embargo lo que él deseaba era un silencio total y un apartamiento completo del mundo. Por eso dispuso irse a un sitio mucho más alejado. Iba a hacer una nueva fundación.
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San Hugo, obispo de Grenoble, vio en un sueño que siete estrellas lo conducían a él hacia un bosque apartado y que allá construían un faro que irradiaba luz hacia todas partes.
Al día siguiente llegaron Bruno y seis compañeros a pedirle que les señalara un sitio muy apartado para ellos dedicarse a la oración y a la penitencia.

San Hugo reconoció en ellos los que había visto en sueños y les cede la zona montañosa de la Cartuja o "Chartreuse" en francés,monte que le había sido indicado en la visión, donde construye un oratorio rodeado de celdas con lo que nace la orden de la Cartuja en el año 1084.
Los nuevos religiosos recibieron el nombre de Cartujos.
Zurbaran, San Bruno con Urbano II
Llamado a Roma,en 1088, a instancias del Papa Urbano II - su antiguo alumno,para ayudar en la reforma, Bruno hubo de abandonar Chartreuse, para no volver a verla más.
Tras pasar 3 o 4 años en Roma, obtuvo permiso para retirarse a Calabria, en donde fundó un nuevo retiro en el desierto de La Torre.
Allí fue donde murió y fue enterrado, el 6 e octubre del año 1101 dejando en la tierra como recuerdo una fundación religiosa que ha sido famosa en todo el mundo por su santidad y su austeridad.

No ha sido canonizado pero se autoriza su culto a los cartujos, ya que ellos rehuyen todas las manifestaciones públicas.
Sin embargo, en 1514 obtuvieron del Papa León X el permiso de celebrar la fiesta de su fundador, y Clemente X la extendió a toda la Iglesia en 1674. El santo es particularmente popular en Calabria, y el culto que se le tributa refleja en cierto modo el doble aspecto activo y contemplativo de su vida.
lunes, 5 de octubre de 2026
CELEBRACION DE LAS TEMPORAS
Témporas de Acción de Gracias y petición (2026).......5 de Octubre
TEXTO EVANGÉLICO
“Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre. Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!” (Mt 7, 7-11).
LAS TEMPORAS
Con la llegada del otoño, la Iglesia celebra las Témporas. Nos dicen las rúbricas del Misal que las Témporas son días de acción de gracias y de petición que la comunidad cristiana ofrece a Dios, terminadas las vacaciones y la recolección de las cosechas, al reemprender la actividad habitual.
En sus inicios las Témporas eran unos días dedicados especialmente a la penitencia para santificar tres cosechas: la del trigo en verano, la vendimia al comienzo de otoño y la del aceite en diciembre. Como estaban relacionadas con las estaciones del año, a esas tres se les añadió una cuarta en primavera. Aunque el papa San León Magno (390-461) las considera de origen apostólico, es muy difícil precisar cuando comienzan a celebrarse. Los días especiales de las Témporas eran el miércoles, el viernes y el sábado. Con más seguridad sabemos que el origen de esta celebración está vinculado a la Iglesia de Roma y desde allí se va extiendo al resto de la cristiandad lenta pero paulatinamente.
En la liturgia anterior a la reforma promovida por el Concilio Vaticano II se celebraban las Témporas correspondientes al inicio del invierno, de la primavera, del verano y del otoño. A partir del siglo V las Témporas se convierten también en la fiesta de la recolección espiritual de la Iglesia, ya que hasta hace pocos años eran el tiempo designado, junto con las plegarias, rogativas y ayuno, para conferir las Órdenes sagradas.
Actualmente la legislación litúrgica establece que la regulación de la celebración de las Témporas recae sobre las Conferencias Episcopales. La Iglesia ha considerado que de esta forma podrán ser tenidas en cuenta mejor las peculiaridades de cada Nación. La duración de su celebración, por espacio de uno o varios días y la reiteración a lo largo del año son así mismo competencia de la Conferencia Episcopal.
Nos dice también el Misal que se celebrarán, al menos, el día 5 de octubre (o el día 6, cuando el día 5 sea domingo), y, siempre que sea posible, es aconsejable celebrarlas también otros dos días de la misma semana. La celebración a lo largo de tres días ayuda a enfatizar mejor los tres aspectos que pretende avivar en nosotros la liturgia de las Témporas, estos son: la acción de gracias, la petición y la conversión.
Ya sea durante uno o tres días, estos aspectos esenciales en la vida del cristiano deben de estar presente en la celebración de las Témporas y desde ahí proyectarse a la vida del cristiano a lo largo de todo el año. Los formularios de misas que nos ofrece el Misal para las Témporas inciden específicamente en estos aspectos. Dar gracias a Dios por los dones recibidos es fundamental pues, aunque ganar el pan con el fruto de nuestro trabajo diario agota, nunca debemos decir por mi fuerza y el poder de mi brazo me he creado estas riquezas. Sino más bien, acuérdate del Señor, tu Dios: que es él quien te da la fuerza para crearte estas riquezas, y así mantiene la promesa que hizo a tus padres, como lo hace hoy.”.
Dar gracias a Dios es reconocer algo tan grande como que su Gracia nos precede y nos sostiene. La celebración de las Témporas nos invita también a pedir a Dios. El mismo Jesucristo nos dice: si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden.
No nos cansemos nunca de pedir a Dios, pues Él nos escucha y nos da lo que más nos conviene. Las Témporas en definitiva nos enseñan que nuestra vida ha de ser sea una acción de gracias permanente a Dios porque el oye siempre la petición que se eleva desde el corazón del hombre. Los dones que Él derrama sobre nosotros, son signo de su bondad y de su misericordia infinita. Ante un Dios así, ¿quién no se siente movido a la conversión?
A los que somos pastores nos toca instruir convenientemente a los fieles en el sentido de esta y de cada una de las celebraciones que nos ofrece la Iglesia y a los fieles a vivirlas con renovado entusiasmo. Así unos y otros estaremos dando cumplimiento a aquello tan hermoso que nos pide el Concilio Vaticano II por medio de Sacrosanctum Concilium 48: (…) sino que comprendiéndolo bien a través de los ritos y oraciones, participen conscientes, piadosa y activamente en la acción sagrada.
ULTIMO DIA DEL PAPA EN FRANCIA
28 DE SEPTIEMBRE
DESPEDIDA DE ÑOURDES
7:40 h: salida hacia Metz el 28 de septiembre de 2026
Durante su vuelo de Tarbes a Metz, el papa León XIV pasó más de 30 minutos en la cabina de mando del avión de Air France.
El papa León XIV visita la cabina de vuelo y bendice a los pilotos de cazas escolta en su viaje a Metz
El pontífice, conocido por su interés en la aviación, aprovechó el momento para conversar por radio con los pilotos de los dos cazas Rafale que escoltaban el vuelo.
La escena dejó una imagen poco habitual: el líder de la Iglesia católica dentro de la cabina de un avión comercial, comunicándose directamente con los pilotos de combate que acompañaban su recorrido por los cielos de Francia.
El Papa León XIV camina junto a distintos líderes religiosos en el Centro de Conferencias Robert Schuman, en donde se realizó un encuentro interreligioso
https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/speeches/2026/september/documents/20260928-francia-incontro-interreligioso.html
domingo, 4 de octubre de 2026
LEON XIV, ROSARIO Y PROCESION DE LAS ANTORCHAS
Al culminar la tercera jornada de su viaje apostólico a Francia, el Papa León XIV encabezó el rezo del Santo Rosario y procesión con antorchas (aux flambeaux) en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, una de las tradiciones más emblemáticas de este centro mariano y patrimonio cultural inmaterial de Francia.
Video
https://www.youtube.com/live/F65lDP0Kjnk?si=xXf5xjTUqhxz1bhV
Antes de comenzar el rezo del Rosario, el Papa se detuvo un momento frente a la imagen de Nuestra Señora de Lourdes para rezar en silencio.
Seguidamente dio inicio la procesión, encabezada por la cruz y la imagen de la Virgen de Lourdes iluminada, que recorrió el santuario ante una multitud de peregrinos que permanecieron con sus velas encendidas.
Finalizado el Rosario, cuyos misterios se rezaron en diferentes idiomas, el Santo Padre se dirigió a los fieles, asegurando que este gesto es una respuesta al pedido que Nuestra Señora, a través de Santa Bernadette, dirigió a los sacerdotes: "Que se venga aquí en procesión".
discurso del Papa
https://youtu.be/4sTNnDgL00s?si=CzmG_VgKEM5MvJCk
En ese contexto, consideró conmovedor "ver al pueblo fiel, de generación en generación, responder con amor y confianza a la tierna invitación de la Virgen María", escucharlos entonar himnos llenos de fervor y fe, y caminar con sus velas encendidas hacia su Madre del cielo.
El Pontífice aseguró que "esta luz que nos guía y nos atrae es la de la esperanza que nunca nos abandona, incluso durante nuestra peregrinación por esta vida, a menudo marcada por pruebas, pero ya plena por la alegría de sabernos hijos de Dios, amados y salvados por Jesús".
León XIV se refirió en particular a los enfermos que llegan a Lourdes para ofrecer sus dolencias a la intercesión de la Virgen: "Necesitamos participar en esta procesión con ustedes, queridos enfermos, para comprender plenamente su realidad", afirmó, y citando al Papa Pío XII, expresó: "¡Nunca en lugar alguno de la tierra se ha visto semejante cortejo de sufrimiento, nunca semejante resplandor de paz, de serenidad y de alegría!".
Ese milagro de suscitar serenidad y alegría en medio de la prueba, aseguró el Papa, es posible "porque Dios nos concede la gracia de dirigir nuestra mirada hacia un futuro más lejano, más allá de nuestro horizonte terrenal, un futuro de felicidad infinita en Dios, que tenemos la certeza de alcanzar si permanecemos firmes en la fe y en la caridad".
En palabras de San Pablo, el Pontífice animó a la multitud diciendo: "Los sufrimientos del tiempo presente no tienen comparación con la gloria que un día se nos manifestará", e invitó a los enfermos a guardar en la memoria esas "palabras de oro".
Asimismo, llamó a perseverar en el camino en el que María nos precede, y acudir con confianza hacia Ella, cuya Inmaculada Concepción "resplandece como un faro en medio de la noche".
"Ella es signo de la victoria del amor, de la bondad y de Dios, dando a nuestro mundo la esperanza que necesita", afirmó el Santo Padre. Por eso, exhortó a volver la mirada hacia Ella, "tan gloriosa y tan humana", y dejar que Ella nos conduzca hacia Dios, que es el vencedor.
Al recordar que fue en Lourdes donde María se presentó a sí misma como la Inmaculada Concepción, León XIV recordó que "Jesús, por los méritos de su Pasión y de su Resurrección, quiso preservar a su Madre de toda mancha del pecado original; hizo de ella una nueva Eva —sobre quien el demonio nunca tendrá poder alguno—, a partir de la cual todo vuelve a empezar, todo vuelve a ser posible, tanto para el mundo como para cada uno de nosotros".
Por ese motivo, afirmó, "su amparo y su intercesión no son secundarios para el cristiano que desea acoger la gracia de la Redención, obtenida por la sangre de Jesús, y luchar contra el mal".
Describiendo a la Virgen como "la estrella del mar" —Stella maris— recordó la oración de San Bernardo: "Oh, tú, que te sientes lejos de tierra firme, arrastrado por las olas de este mundo, no desvíes los ojos de la luz de esta estrella. [...] Si la sigues no puedes desviarte; si la invocas no puedes desesperar; si piensas en ella, no puedes equivocarte; si ella te sostiene, no caes; si ella te protege no tienes qué temer, si ella te guía no te cansas; si ella te es propicia, llegarás a la meta".
Finalmente, dirigiéndose a los fieles de todo el mundo que llegaron a Lourdes para participar de la "ferviente y serena" procesión de luces, los invitó a llevar sus intenciones más queridas y urgentes a Nuestra Señora.
"Al contemplarla en su Inmaculada Concepción, brotan en nuestro corazón una alegría y una esperanza invencible: pues, revestida del sol, con la luna bajo sus pies y coronada de estrellas, ella es gloriosa, es poderosa; y, al mismo tiempo, es humilde, está muy cerca de nosotros, es la Madre de Jesús, es nuestra Madre", concluyó.




















