miércoles, 30 de noviembre de 2016

30 DE NOVIEMBRE: FESTIVIDAD DE SAN ANDRES

SAN ANDRES




 Nació en Betsaida, población de Galilea situada a orillas del lago de Genezaret. Era hijo del pescador Jonás y hermano (le Sinmón Pedro. La Sagrada Escritura no especifica si era mayor o menor que éste. La familia tenía una casa en Cafarnaún y en ella se alojaba Jesús cuando predicaba en esa ciudad.
DISCÍPULO DE JUAN EL BAUTISTA
Cuando San Juan Bautista empezó a predicar la penitencia, Andrés se hizo discípulo suyo. Precisamente estaba con su maestro, cuando Juan Bautista, después de haber bautizado a Jesús, le vio pasar y exclamó: "¡He ahí al cordero de Dios!"



 Andrés recibió luz del cielo para comprender esas palabras misteriosas. Inmediatamente, él y otro discípulo del Bautista siguieron a Jesús, el cual los percibió con los ojos del Espíritu antes de verlos con los del cuerpo. Volviéndose, pues, hacia ellos, les dijo: "¿Qué buscáis?" Ellos respondieron que querían saber dónde vivía y Jesús les pidió que le acompañasen a su morada.

APÓSTOL DE JESÚS
Andrés y sus compañeros pasaron con Jesús las dos horas que quedaban del día. Andrés comprendió claramente que Jesús era el Mesías y, desde aquel instante, resolvió seguirle. Así pues, fue el primer discípulo de Jesús. Por ello los griegos le llaman "Proclete" (el primer llamado). Andrés llevó más tarde a su hermano a conocer a Jesús, quien le tomó al punto por discípulo, le dio el nombre de Pedro. Desde entonces, Andrés y Pedro fueron discípulos de Jesús.




Al principio no le seguían constantemente, como habían de hacerlo más tarde, pero iban a escucharle siempre que podían y luego regresaban al lado de su familia a ocuparse de sus negocios. Cuando el Salvador volvió a Galilea, encontró a Pedro y Andrés pescando en el lago y los llamó definitivamente al ministerio apostólico, anunciándoles que haría de ellos pescadores de hombres. Abandonaron inmediatamente sus redes para seguirle y ya no volvieron a separarse de EI.

AI año siguiente, nuestro Señor eligió a los doce Apóstoles; el nombre de Andrés figura entre los cuatro primeros en las listas del Evangelio.




El día de la multiplicación de los panes y los peces, fue  Andrés el que llevó a Jesús el muchacho que tenía los panes y los peces. Presenció la mayoría de los milagros que hizo Jesús y escucho, uno a uno, sus sermones. Vivió junto a Jesús durante los tres años de vida pública.
DESPUÉS DE PENTÉCOSTES


De acuerdo con la tradición,  San Andrés le correspondió la evangelización de Escitia, lo que sería la actual Rusia.




Estando ahí, un ángel se le apareció para instarlo a que fuera a buscar a San Mateo, y de inmediato viajó a Etiopía, donde su compañero estaba en prisión y había sido privado de la vista.
Cuando San Andrés llegó, las puertas de la cárcel y de la celda se abrieron ante él; luego se arrodilló ante San Mateo, y gracias a sus rezos fervorosos San Mateo recuperó la visión.



Según las referencias de Orígenes, San Andrés predicó en Grecia y en el Cáucaso. Fue el primer obispo de Bizancio, y por eso la Iglesia Ortodoxa Griega lo considera cabeza de su congregación, lo mismo que San Pedro es para la Iglesia Católica.
En Macedonia, fue aprehendido por el procónsul Quirino, bajo acusación de promover el desacato de la religión romana. San Andrés fue arrojado a las fieras, pero éstas lo respetaron y él consiguió escapar.


En Patrás, Grecia, sanó de una enfermedad a Maximila, la esposa del procónsul Egeas, y la convirtió al cristianismo; sin embargo, por desacato al emperador el funcionario lo mandó azotar y luego atar a una crux decussata, o cruz con forma de equis, que por eso se conoce como “cruz de San Andrés”.

El apóstol falleció al tercer día, y supuestamente durante este tiempo predicó el mensaje de Cristo a todos los que pasaban por ahí.


En tiempos del emperador Constancio II (+361), las presuntas reliquias de San Andrés fueron trasladadas de Patras a la iglesia de los Apóstoles, en Constantinopla. Los cruzados tomaron Constantinopla en 1204, y, poco después las reliquias fueron robadas y trasladadas a la catedral de Amalfi, en Italia.


Aquí, catedral de Amalfi, se conserva el cuerpo.

En cambio, la cabeza conservada en Patras, que en 1460 corría el peligro de caer en las manos de los turcos que avanzaban en la conquista de la Acaia, llegó con una solemne ceremonia a Roma en 1462, traída a petición del papa Pío II por Tomás Paleólogo tirano de Morea en fuga, y fue conservada en San Pedro (en la columna llamada de San Andrés)


 hasta junio de 1964, cuando por voluntad de Pablo VI fue devuelta en señal de amistad hacia la Iglesia ortodoxa al obispo metropolitano de Patras,


iglesia de San Andrés de Patras

 donde hoy se conserva en la iglesia dedicada a san Andrés, edificada en el lugar que la tradición señala como el de su martirio.
Reliquia del Santo venerada en el convento de Szaflary, Polonia.

Reliquia de San Andrés

 En 1969, Pablo VI entregó también una reliquia de san Andrés a la Catedral de Santa María de Edimburgo, donde se venera con otra donada por el arzobispo de Amalfi en 1879, tras el restablecimiento de la jerarquía católica en Escocia.

lunes, 28 de noviembre de 2016

BURGOS YA TIENE SU IMAGEN DEL CRISTO DE MEDINACELI

DOMINGO 27 DE NOVIEMBRE

 Burgos cuenta ya con la imagen bendecida de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, talla que fue recibida por numerosos fieles que desde ahora podrán venerarla en la Iglesia de Santa Dorotea

Resultado de imagen de convento de santa dorotea de burgos

 Se daba la circunstancia de que Burgos era la única capital de provincia de España que no contaba con una imagen de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli. Desde hoy, los burgaleses que lo deseen pueden acercarse a su veneración.


 La iglesia del convento de Santa Dorotea acogió en la tarde de ayer, primer domingo de Adviento, la bendición solemne de una imagen del Santo Cristo de Medinaceli.



Es obra del escultor Juan Manuel Montaño Fernández, magnífico imaginero de Sevilla, realizada en madera de cedro del Líbano.

 El acto, al que asistió un público muy numeroso, abarrotando por completo la iglesia, estuvo presidido por el canónigo Alejandro Millán, acompañado por el delegado de Religiosidad Popular y Cofradías, Lucinio Ramos, el capellán de las religiosas, José Antonio Ruiz Valero, y otros sacerdotes.

Después de la oración litúrgica de Vísperas, cantadas por la Comunidad, se procedió a la bendición de la artística imagen, pasando posteriormente a ser venerada por todos los fieles.


Antes de concluir, la Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Sacramento y Jesús con la Cruz a Cuestas, de la parroquia de San Cosme y San Damián, interpretó varias piezas musicales.

 El punto final lo puso un chocolate servido en las dependencias del convento, momento en el que los asistentes dieron la enhorabuena a los organizadores del acto.

 La imagen, propiedad de un particular y cedida al convento de Santa Dorotea, recibirá culto en su iglesia.

SANTA CATALINA LABOURÉ

El 28 de noviembre la Iglesia celebra a Santa Catalina Labouré,

Hoy se celebra a Santa Catalina Labouré, vidente de la Medalla Milagrosa


vidente de la Medalla Milagrosa, a quien la Virgen le dijo: “Dios quiere confiarte una misión; te costará trabajo, pero lo vencerás pensando que lo haces para la gloria de Dios”.


 Santa Catalina Labouré nació en Francia en 1806 en una familia campesina. Quedó huérfana de madre a los nueve años y le pidió a la Virgen que fuera su madre.

Pasó la niñez entre las aves y los animales de la granja porque tuvo que hacerse cargo de las faenas de la casa junto con su hermana pequeña Tonina. Dos amas de casa, en una familia numerosa, que tenían doce y nueve años.
 Su hermana fue admitida como monja vicentina y Catalina tuvo que ocuparse de las labores del hogar por lo que no pudo aprender a leer, ni escribir.

 Más adelante le pidió a su papá que le permitiera irse de religiosa a un convento, pero él se lo negó. Entonces le pedía al Señor que le concediera este deseo. Tiempo después vio en sueños a un sacerdote anciano que le dijo: “un día me ayudarás a cuidar a los enfermos”.


 A los 24 años visitó a su hermana religiosa y en el convento vio la imagen de San Vicente de Paúl y se dio cuenta que él era el sacerdote que vio en sueños. Desde entonces se propuso ser hermana vicentina y no se detuvo hasta ser aceptada en la comunidad.

 Fue enviada a París, donde realizó los oficios más humildes y estuvo al cuidado de los ancianos de la enfermería.


 El 27 de noviembre de 1830 la Virgen María se le aparece en la capilla del convento y le pide que acuñe la Medalla de acuerdo a lo que estaba viendo en la aparición.

Resultado de imagen de SANTA CATALINA LABOURÉ

Con el tiempo y ante la intercesión del confesor de la Santa, el Arzobispo de París permitió fabricar la medalla y empezaron los milagros, tal como lo había prometido la Virgen. A la muerte de su confesor, que sabía todo de las apariciones, le sustituye uno que al escuchar los hechos extraordinarios no la comprende. Mientras tanto, Santa Catalina guardaba en secreto su historia con la Virgen hasta que le renovaron el confesor.


 La Santa sabe que se acerca el tiempo de partir y, después de pedir consejo a la Virgen, confía su secreto a la superiora, quien consigue que se erija en el altar una estatua que perpetúe el recuerdo de las apariciones.

Resultado de imagen de Chapelle Notre-Dame de la Médaille Miraculeuse Site officiel


 Partió a la Casa del Padre a los 70 años, un 31 de diciembre de 1876.



Con ocasión de su beatificación en 1933 su cuerpo fue exhumado, y aunque habían pasado 57 años desde su fallecimiento, fue encontrado incorrupto.
 Solo sus hábitos habían sido corroídos por la humedad que se filtró en el ataúd, su cuerpo fue revestido con un habito nuevo, incluida la tradicional cofia o corneta con alas propia del antiguo habito de su congregación, y colocado en una urna de cristal.

 Hasta el día de hoy su cuerpo puede ser visto por todos los peregrinos que llegan a la Capilla de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, en la Rue du Bac, París.

Fue beatificada por Pío XI en 1933 y canonizada por Pío XII en 1947.

ADVIENTO Y SU ORIGEN



ORIGEN DEL ADVIENTO

El origen y significado del Adviento es un tanto oscuro; en cualquier caso, el término adventus era ya conocido en la literatura cristiana de los primeros siglos de la vida de la Iglesia, y probablemente se acuñó a partir de su uso en la lengua latina clásica.



 La traducción latina Vulgata de la Sagrada Escritura (durante el siglo IV) designó con el término adventus la venida del Hijo de Dios al mundo, en su doble dimensión de advenimiento en la carne –encarnación- y advenimiento glorioso –parusía-.

  Sobre el origen del adviento es preciso remontarse al siglo IV. "El Concilio de Zaragoza (año 380) habla de un tiempo preparatorio a la navidad, que comprende desde el 17 de diciembre, es decir, ocho días antes de la gran fiesta del nacimiento de Jesús, y obliga a los cristianos a asistir todos los días a las reuniones eclesiales hasta en día 6 de enero.


 En Francia, San Gregorio de Tours, menciona un período de ayuno a celebrar a partir del 11 de diciembre, lo que confirió al adviento un carácter marcadamente penitencial... Nos consta en la Iglesia de Roma en el siglo IV una gran celebración de la fiesta de la navidad... Progresivamente, según se va enriqueciendo de contenido teológico el memorial de la , así se va diseñando el adviento como una auténtica liturgia 

 San León magno, Obispo de Roma en el siglo V, piensa el misterio de la navidad como una preparación para la pascua: el pesebre es premonición de la cruz y la llegada del Mesías asumiendo la humanidad es evocación de la segunda venida del Señor, revestido de poder y gloria. 


 De ahí que, con el paso del tiempo, el adviento en Roma revistiera esa doble perspectiva y que se mantiene hasta el día de hoy: 
-celebración dirigida a la Parusía del Señor, coronación definitiva de su obra, que ha de venir.

 - celebración de un tiempo de esperanza gozosa, que culmina en el misterio pascual, realizado por la muerte y resurrección del Señor.


 Así, pues, adviento que en cuanto vocablo pagano no significa más que venida o llegada, o aniversario de una venida, asume un nuevo valor semántico: el de espera y el de preparación".

domingo, 27 de noviembre de 2016

27 DE NOVIEMBRE: MEDALLA MILAGROSA


Hoy 27 de noviembre es la festividad de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.


 Esta devoción mariana tiene su origen en 1830 y es la primera aparición moderna de la Virgen Santísima. Comienza lo que Pío XII llamó la “era de María”


La Virgen María  se le apareció a Santa Catalina de Labouré en la Capilla de "la Rue du Bac" en el centro de Paris.




APARICIONES

La primera aparición

 tuvo lugar el día 18 de julio de 1830.

Mientras la Santa dormía, un niño, vestido de blanco, como de 5 años le dijo:
 "Ve a la capilla que la Virgen María te espera"



. En la capilla, el niño le dijo: "Aquí esta la Virgen Bendita ". Catalina cayó sobre sus rodillas y puso sus manos sobre el regazo de María.

 Entonces la Virgen habló con ella y le comunicó tristes acontecimientos, sus palabras fueron más o menos así: "Los tiempos serán muy calamitosos, habrá de llover desgracias sobre Francia, su trono será derribado, el mundo entero será afligido por calamidades de todas clases. El clero de París tendrá muchas víctimas, morirá el señor Arzobispo, la Santa Cruz será despreciada, el Corazón de mi Hijo será otra vez traspasado y el mundo entero se entristecerá." Catalina escribiría en cuarenta años, refiriéndose a la profecía.

 Una semana después estalló la revolución en Francia. En 1870 fue fusilado el Arzobispo Monseñor Darboy y otros sacerdotes. Menos la ultima parte, todo lo dicho por María se cumplió.

La segunda aparición 

ocurrió el sábado 27 de noviembre del mismo año, cuando Catalina rezaba con toda la comunidad en la capilla, la Virgen se le aparecido sobre un globo que representaba al mundo y con sus pies pisando una serpiente, de sus dedos salían rayos de luz.

SONY DSC
 Sus brazos se quedaron abiertos, mientras los haces de luz seguían cayendo sobre el globo de sus pies.
 Fue entonces cuando se formó un óvalo que rodeó la imagen y dentro de él apareció escrita la siguiente invocación: "¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!"

 Y una voz le dijo a Santa Catalina: "Haz que se acuñe una medalla según este modelo. Las personas que la lleven recibirán grandes gracias. Las gracias serán abundantes para los que la lleven con confianza".

medalla de la virgen milagrosa

La medalla tiene en un lado la imagen de la Virgen, con la inscripción "Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti", y del otro lado la letra M entrelazada con la cruz y debajo los corazones de Jesús y María y alrededor doce estrellas.

 Se detalla además el corazón de Cristo está coronado de espinas y el de María traspasado por una espada.

 Diciembre 1830

 En el mes de diciembre de 1830, estando en oración, vuelve a oir Catalina un “frufru”, esta vez detrás del altar. El mismo cuadro de la medalla se presenta junto al tabernáculo, por detrás. « Estos rayos son el símbolo de las gracias que la Virgen Santísima consigue para las personas que le piden…Ya no me verás más ».

 Es el final de las apariciones.
 Catalina comunica las peticiones de la Virgen María a su confesor, el Padre Aladel. Este la acoge muy mal y le prohibe pensar en ello. El choque es duro.

El 30 de enero de 1831, se acaba el seminario. Catalina toma el hábito. Al día siguiente, se va al hospicio de Enghien, fundado por la familia de Orléans, calle de Picpus, n°12, en Reuilly, al Este de París, en un barrio de miserias donde atenderá a los pobres a lo largo de 46 años. Su secreto lo guardará toda la vida para ella.

ADVIENTO

NOS PREPARAMOS PARA LA LLEGADA DE JESÚS


Resultado de imagen de adviento 2016

QUIÉN LLEGA?
Es Jesucristo, nuestro Señor, nuestro Salvador, el Redentor del mundo, el Señor de la vida y de la historia, mi Amigo, El Agua viva que sacia mi sed de felicidad, el Pan de vida que nutre mi alma, el Buen Pastor que me conoce y me ama y da su vida por mí, la Luz verdadera que ilumina mi sendero, el Camino hacia la Vida eterna, la Verdad del Padre que no engaña, la Vida auténtica que vivifica.




CÓMO LLEGA

Llegó humilde, pobre, sufrido, puro hace más de dos mil años en Belén. Llega escondido en ese trozo de pan y en esas gotas de vino en cada Eucaristía, pero que ya no son pan ni vino, sino el Cuerpo sacrosanto y la Sangre bendita de Cristo resucitado y glorioso. Y llega disfrazado en ese prójimo enfermo, pobre, necesitado, antipático, a quien podemos descubrir con la fe límpida y el amor comprensivo.
Y llega silencioso o con estruendo en ese accidente en la carretera, en esa enfermedad que no entiendemos, en esa muerte del ser querido, para recordarnos que Él atravesó también por esas situaciones humanas y les dio sentido hondo y profundo.

domingo, 20 de noviembre de 2016

FIESTA DE CRISTO REY

ÚLTIMO DOMINGO DEL CALENDARIO LITURGICO


Con la fiesta de Cristo Rey se concluye el año litúrgico. Se celebra el último domingo del Calendario litúrgico.


Es una de las fiestas más importantes del calendario litúrgico, porque celebramos que Cristo es el Rey del universo. Su Reino es el Reino de la verdad y la vida, de la santidad y la gracia, de la justicia, del amor y la paz


La fiesta de Cristo Rey fue instaurada por el Papa Pío XI el 11 de Marzo de 1925.
El Papa quiso motivar a los católicos a reconocer en público que el mandatario de la Iglesia es Cristo Rey.

.Posteriormente se movió la fecha de la celebración dándole un nuevo sentido. Al cerrar el año litúrgico con esta fiesta se quiso resaltar la importancia de Cristo como centro de toda la historia universal. Es el alfa y el omega, el principio y el fin.

  Cristo reina en las personas con su mensaje de amor, justicia y servicio.
Su reino se hizo presente en la tierra a partir de su venida al mundo hace casi dos mil años.
En la fiesta de Cristo Rey celebramos que Cristo puede empezar a reinar en nuestros corazones en el momento en que nosotros se lo permitamos, y así el Reino de Dios puede hacerse presente en nuestra vida. De esta forma vamos instaurando desde ahora el Reino de Cristo en nosotros mismos y en nuestros hogares, empresas y ambiente.

viernes, 18 de noviembre de 2016

DEDICACIÓN DE LAS BASÍLICAS DE SAN PEDRO Y SAN PABLO

Hoy 18 de noviembre se celebra la Dedicación de las Basílicas de San Pedro y San Pablo.




La actual Basílica de San Pedro en Roma fue consagrada por el Papa Urbano Octavo el 18 de noviembre de 1626, aniversario de la consagración de la Basílica antigua.

La construcción de este grandioso templo duró 170 años, bajo la dirección de 20 Sumos Pontífices. Está construida en la colina llamada Vaticano, sobre la tumba de San Pedro.
Allí en el Vaticano fue martirizado San Pedro (crucificándolo cabeza abajo)




 y ahí mismo fue sepultado. Sobre su sepulcro hizo construir el emperador Constantino una Basílica, en el año 323, y esa magnífica iglesia permaneció sin cambios durante dos siglos. Junto a ella en la colina llamada Vaticano fueron construyéndose varios edificios que pertenecían a los Sumos Pontífices. Durante siglos fueron hermoseando cada vez más la Basílica
Cuando los Sumos Pontífices volvieron del destierro de Avignon el Papa empezó a vivir en el Vaticano, junto a la Basílica de San Pedro (hasta entonces los Pontífices habían vivido en el Palacio, junto a la Basílica de Letrán) y desde entonces la Basílica de San Pedro ha sido siempre el templo más famoso del mundo.

La Basílica de San Pedro mide 212 metros de largo, 140 de ancho, y 133 metros de altura en su cúpula. Ocupa 15,000 metros cuadrados. No hay otro templo en el mundo que le iguale en extensión.




Su construcción la empezó el Papa Nicolás V en 1454, y la terminó y consagró el Papa Urbano VIII en 1626 (170 años construyéndola). Trabajaron en ella los más famosos artistas como Bramante, Rafael, Miguel Angel y Bernini. Su hermosura es impresionante.


Hoy recordamos también la consagración de la Basílica de San Pablo, que está al otro lado de Roma, a 11 kilómetros de San Pedro, en un sitio llamado "Las tres fontanas", porque la tradición cuenta que allí le fue cortada la cabeza a San Pablo y que al cortársela cayó al suelo y dio tres golpes y en cada golpe salió una fuente de agua (y allí están las tales tres fontantas).





La antigua Basílica de San Pablo la habían construido el Papa San León Magno y el emperador Teodosio, pero en 1823 fue destruida por un incendio, y entonces, con limosnas que los católicos enviaron desde todos los países del mundo se construyó la nueva, sobre el modelo de la antigua, pero más grande y más hermosa, la cual fue consagrada por el Papa Pío Nono en 1854.


En los trabajos de reconstrucción se encontró un sepulcro sumamente antiguo (de antes del siglo IV) con esta inscripción: "A San Pablo, Apóstol y Mártir".



No podemos encontrarlas tumbas de los mártires de los dos primeros siglos por la sencilla razón de que aún no se les daba culto.

Hay, sin embargo, dos excepciones, y son la tumba de San Pedro, primer papa, y la de San Pablo, apóstol de los gentiles. Ambos fueron martirizados en Roma hacia el año 67, en distinta fecha, aunque la liturgia celebre su fiesta el mismo día 29 de junio.

 San Pedro fue crucificado, según tradición, y los cristianos le dieron sepultura en un cementerio público de la colina Vaticana, junto a la vía Aurelia, mientras que San Pablo murió decapitado (tuvieron con él esta deferencia por tratarse de un ciudadano romano), siendo enterrado en la vía Ostiense, muy cerca del Tíber.
Tenían los dos mucha importancia en la fundación de la Iglesia romana para que los cristianos perdieran el recuerdo de sus tumbas.



Desde un principio, ambas basílicas ofrecen una historia parecida. Son los dos templos más visitados de Roma y se convierten en centros mundiales de peregrinación. Desde todas partes del orbe cristiano se iba a rendir homenaje a los Príncipes de los Apóstoles (ad limina apostolorum).

 Era tal la concurrencia de peregrinos que el papa San Simplicio, en el siglo v, estableció en ambas basílicas un servicio permanente de sacerdotes para administrar el bautismo y la penitencia.


 Cuando Alarico sitió la ciudad de Roma en el año 410, prometió a los romanos que las tropas respetarían a quienes se refugiasen en las basílicas apostólicas.

A propósito de esto nos cuenta San Jerónimo que la noble dama Marcela huyó de su palacio del Aventino y corrió a la basílica de San Pablo "para hallar allí su refugio o su sepultura".

En invasiones posteriores, los romanos no tuvieron tanta suerte, y las basílicas apostólicas fueron saqueadas más de una vez. A fin de evitar tantos desastres, León IV, en el siglo IX, hizo amurallar la basílica vaticana y los edificios contiguos, creando la que en adelante se llamó Ciudad Leonina. Lo propio hizo luego el papa Juan VIII con la basílica de San Pablo.

 El nuevo recinto tomó el nombre de Joanópolis.


jueves, 17 de noviembre de 2016

SANTA ISABEL DE HUNGRIA

Hoy, 17 de noviembre, conmemoramos a Santa ISABEL DE HUNGRÍA, Viuda.

SANTA ISABEL DE HUNGRÍA (1207-1231) nació en Sárospatak, en el norte de Hungría, en una familia de la alta nobleza con una estirpe de santidad.
Santa Isabel fue hija del rey de Hungría Andrés II y de Gertrudis de Carintia y Andechs-Meran. Su tía materna fue Santa Eduviges, y una sobrina nieta suya habría de convertirse más tarde en Santa Isabel de Portugal.
 
 
 
Isabel, a los 15 años fue dada en matrimonio por su padre el Rey de Hungría al príncipe Luis VI de Turingia,  el matrimonio tuvo tres hijos.
Su esposo aceptaba de buen modo las santas exageraciones que Isabel tenía en repartir a los pobres cuanto encontraba en la casa. Él respondía a los que criticaban: "Cuanto más demos nosotros a los pobres, más nos dará Dios a nosotros".
Cuando apenas de veinte años y con su hijo menor recién nacido, su esposo, un cruzado, murió en un viaje a defender Tierra Santa.  Isabel casi se desespera al oír la noticia, pero luego se resignó y aceptó la voluntad de Dios. Rechazó varias ofertas de matrimonio y se decidió entonces  a vivir en la pobreza y dedicarse al servicio de los más pobres y desamparados.
 
El sucesor de su marido la desterró del castillo y tuvo que huir con sus tres hijos, desprovistos de toda ayuda material. Ella, que cada día daba de comer a 900 pobres en el castillo, ahora no tenía quién le diera para el desayuno. Pero confiaba totalmente en Dios y sabía que nunca la abandonaría, ni a sus hijos.  Finalmente algunos familiares la recibieron en su casa, y más tarde el Rey de Hungría consiguió que le devolvieran los bienes que le pertenecían como viuda, y con ellos construyó un gran hospital para pobres, y ayudó a muchas familias necesitadas.
 
Un Viernes Santo, después de las ceremonia, cuando ya habían desvestido los altares en la iglesia, se arrodilló ante uno y delante de varios religiosos hizo voto de renuncia de todos sus bienes y voto de pobreza, como San Francisco de Asís,  y consagró su vida al servicio de los más pobres y desampardos.




 Cambió sus vestidos de princesa por un simple hábito de hermana franciscana, de tela burda y ordinaria, y los últimos cuatro años de su vida (de los 20 hasta los 24 años) se dedicó a atender a los pobres enfermos del hospital que había fundado.
 

 
 
 Se propuso recorrer calles y campos pidiendo limosna para sus pobres, y vestía como las mujeres más pobres del campo. Vivía en una humilde choza junto al hospital. Tejía y hasta pescaba, con tal de obtener con qué compararles medicinas a los enfermos.
El pueblo la llamaba "la mamacita buena".
Cuando apenas cumplía 24 años, el 17 de noviembre del año 1231, pasó de esta vida a la eternidad. A sus funerales asistieron el emperador Federico II y una multitud tan grande formada por gentes de diversos países y de todas las clases sociales, que los asistentes decían que no se había visto ni quizá se volvería a ver en Alemania un entierro tan concurrido y fervoroso como el de Isabel de Hungría, la patrona de los pobres.
 
El mismo día de la muerte de la santa, a un hermano lego se le destrozó un brazo en un accidente y estaba en cama sufriendo terribles dolores. De pronto vio a parecer a Isabel en su habitación, vestida con trajes hermosísimos. Él dijo: "¿Señora, Usted que siempre ha vestido trajes tan pobres, por qué ahora tan hermosamente vestida?". Y ella sonriente le dijo: "Es que voy para la gloria. Acabo de morir para la tierra. Estire su brazo que ya ha quedado curado". El paciente estiró el brazo que tenía totalmente destrozado, y la curación fue completa e instantánea.
 
Dos días después de su entierro, llegó al sepulcro de la santa un monje cisterciense el cual desde hacía varios años sufría un terrible dolor al corazón y ningún médico había logrado aliviarle de su dolencia. Se arrodilló por un buen rato a rezar junto a la tumba de la santa, y de un momento a otro quedó completamente curado de su dolor y de su enfermedad.



Estos milagros y muchos más, movieron al Sumo Pontífice,Gregorio IX, a declararla santa en 1235, cuando apenas habían pasado cuatro años de su muerte.


La fama de su santidad quedó bien patente en el entierro, que conmovió toda la comarca.
 Poco después de su muerte, las jerarquías religiosas de tres países y Conrado de Turingia, gran maestre que fue de la Orden Teutónica, promovieron en la Santa Sede la declaración de sus heroicas virtudes, y el proceso terminó con la solemne ceremonia de la canonización el 27 de mayo de 1235 en Perusa, todavía en vida de su padre, Andrés II de Hungría.


 Su festividad fue fijada para el 19 de noviembre [pero, en la actualidad, se celebra el 17 del mismo mes].

Unos meses más tarde fue colocada la primera piedra de la catedral gótica de Marburgo y en ella se rindió el primer testimonio de veneración a la santa princesa por el emperador Federico II al frente de su pueblo.