YA ES SEMANA SANTA

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sábado, 25 de julio de 2026

SANTIAGO PATRÓN DE ESPAÑA

SANTIAGO PATRÓN DE ESPAÑA

¡ Santiago y cierra España!
Esta frase ha sido utilizado desde la Reconquista por los soldados antes de cada carga en ofensiva.

¿Por qué Santiago Apóstol es el patrón de España?

 Desde el s. IX los reyes de la Reconquista reconocieron al apóstol Santiago como patrón de España, y establecieron el Voto de Santiago, que consistía en que las tierras conquistadas debían hacer todos los años una ofrenda obligatoria de bienes a la Catedral de Santiago, en agradecimiento por la intercesión del Apóstol.

 Las Cortes Españolas establecieron en 1646 que ese Voto fuese ofrenda de los reyes, príncipes y del arzobispo compostelano a la Iglesia del Apóstol, y así sigue haciéndose simbólicamente aún hoy, durante la misa solemne del Día de Santiago.

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En el año 1630, siendo dicho monarca Felipe IV, el papa Urbano VIII decretó oficialmente que el Apóstol Santiago, el Mayor, fuera considerado solo y único Patrón de la Nación Española. «Dios hizo a Santiago, Patrón de España, que no existía entonces, para que cuando llegue el día pudiera interceder por ella y volverla otra vez a la vida con su doctrina y con su espada», afirmó en una ocasión Francisco de Quevedo.

Esta decisión fue contra el parecer de algunos que querían que declarase también a santa Teresa de Jesús copatrona.

viernes, 24 de julio de 2026

25 DE JULIO: SANTIAGO

Felicidades para todos los que llevan su nombre.


Según la tradición pareda que nació e un lugar cercano a Nazaret llamado Yatia

Apóstol de Jesús "Santiago, el Hijo de Zebedeo o el Mayor", era el hermano mayor de Juan, ambos originarios de Betsaida habitaban en la cercana Cafarnaún, trabajando en el negocio familiar de pesca en las riberas del Lago de Genesaret o Tiberiades; pertenecían, pues, a una familia de modestos propietarios con su padre Zebedeo.

Estaban asociados con otra pareja de hermanos, Pedro y Andrés en la industria de la pesca del lago para cuyo trabajo contaban con empleados ocasionales. De este círculo de pescadores Jesús se llevó sus cuatro primeros discípulos: Pedro y su hermano Andrés, Santiago y su hermano Juan.

LAGO DE TIBERIADES
Santiago, gozaba de especial confianza y relación con Jesús, como uno de los discípulos básicos, destacándose con Pedro y Juan del resto de los discípulos, obteniendo el puesto de testigo privilegiado en los momentos más importantes. El mismo Jesús apodó a Santiago y a Juan con el sobrenombre de "hijos del trueno" (Mc, 3, 17).

De caracter ardiente y expansivo se ganó el nombre de "hijo del trueno"



Santiago estuvo presente en momentos muy importantes de la vida de Jesús y se ha considerado uno de sus discípulos predilectos. Asistió, junto con Juan y Pedro, a la resurrección de la hija de Jairo. Fue testigo en la transfiguración y estuvo también el huerto de Getsemaní.

                             TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS
PRENDIMIENTO DE JESÚS

También formó parte del grupo restringido que fue testigo de su último milagro, su aparición ya resucitado a orillas del lago de Tiberíades.



Santiago, apasionado e impetuoso, formó parte del grupo inicial de la Iglesia primitiva de Jerusalén y, en su labor evangelizadora, se le adjudicó, según las tradiciones medievales, el territorio peninsular español, concretamente la región del noroeste, conocida entonces como Gallaecia.

Después de su pasión y muerte, Jesús se presentó a los apóstoles que había elegido, dándoles muchas pruebas de que vivía, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca de lo referente al Reino de Dios.
 Última  de las istruccioes antes de subir al cielo fue:




«Recibiréis –les dijo– la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra».



 Según una tradición medieval, tras el Pentecostés ,hacia 33 d. C.
Los apóstoles son enviados a anunciar el Menaje de Jesús fuera de Jerusalén.

Santiago tenía que cruzar el mar Mediterráneo y desembarcado para predicar el Evangelio en la Hispania, España y Portugal.
Tres versiones de su llegada a Hispaia


1 Su llegada a Gallaecia, a la que habría llegado tras pasar las Columnas de Hércules. Siguió bordeando la Bética y la deshabitada costa de Portugal.

 2 Otras tradiciones afirman su llegada a Tarraco y su viaje por el valle del Ebro, hasta entroncar con la vía romana que recorría las estribaciones de la Cordillera Cantábrica y terminaba en la actual La Coruña.

 3  Una tercera versión postula su llegada a Carthago Nova (actual Cartagena, por el barrio de Santa Lucía), de donde partiría hacia el norte.

 Pero teniedo en cuenta que los barcos salian del puerto de Jope cruzaba todo el Mar Mediterraneo hasta el final, y llegaban al puerto de Tarsis.


 Tarsis, ubicada en España, en el otro extremo del Mediterráneo.

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 Santiago llegaría a Hispania, Tarsis, y que, a continuación siguió su labor evagelizadora por Coimbra y Braga.
 A continuación pasó después a Iria Flavia, el Finisterre hispánico


Probablemente llegó a España en el año 41 y permaneció en ella hasta fines del año 42.
 Según la tradición estuvo dos años en nuestra tierra.

Documentos que confirman la estancia de Santiago en España

-“Breviarium Apostolorum”, texto del s. VI en que se recogen tradiciones anteriores que indicaban el lugar de predicación de los diferentes apóstoles.
En este texto por primera vez, se le atribuye a Santiago la predicación en Hispania.


-San Isidoro de Sevilla,  en su obra "Del nacimiento y muerte de los Padres",  San Isidoro admitiría este hecho al señalar en el capítulo 71 que Santiago “predicó el evangelio a las gentes de Hispania y de los lugares occidentales y difundió la luz de la predicación en el ocaso del mundo”.

- Beato de Liébana, s VIII,

Monje y escritor asturiano (?-798). Defiende la dispersión de los apóstoles por el mundo para difundir el cristianismo y la relación de Santiago con la Península Ibérica.



 Lo hace en dos obras diferentes, los famosos Comentarios al Apocalipsis de San Juan, del 776 con una revisión posterior del 786, y en el himno O Dei verbum, ubicado entre los años 784 y 785.
En la primera establece la predicación ibérica de Santiago, siendo el segundo texto hispano que lo afirma, tras una primera atribución a San Isidoro (s. VII).

 En la segunda obra, que algunos autores no acaban de considerar suya, lo cita por primera vez como patrón hispano. Los dos textos son anteriores en unos cuarenta años al descubrimiento del sepulcro de Santiago (ca. 820-830).


  Regresa a Palestina entre los años 42 y 44, siguiendo la via romana de Lugo para embarcar en el Mediterraneo pasando po Lugo y Zaragoza.


LA VIRGEN MARÍA VISTA SANTIAGO


Santago abatido y entristecido por el poco éxito que había tenido e su misión y pensando abandonar. La Virgen se aparecció en carne mortal, para darle animo y asegurarle que la semilla sembrada por él en Hispania daría abundante frutos.

Cuenta la tradición que el 2 de enero del año 40 d.C. la Virgen vino a Zaragoza para animar a Santiago, y trajo una columna de piedra a la que todos llamamos “el Pilar”, que según esa tradición sigue hoy exactamente en el mismo lugar en que lo dejó.



La columna que se sigue venerando en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, en la capital aragonesa..


 El Apóstol Santiago y los ocho testigos del prodigio comenzaron inmediatamente a edificar una iglesia en aquel sitio y, con el concurso de los conversos, la obra se puso en marcha con rapidez.





 Pero antes que estuviese terminada la Iglesia, Santiago ordenó presbítero a uno de sus discípulos para servicio de la misma, la consagró y le dio el título de Santa María del Pilar, antes de regresarse a Judea. Esta fue la primera iglesia dedicada en honor a la Virgen Santísima.

La presencia milagrosa de la Virgen dio origen al culto de La Virgen del Pilar.


Queda como testigo el pilar

http://benditayalabada.blogspot.com/p/la-columna.html


DOMINGO XVI DEL TIEMPO ORDINARIO

“ El Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir ”



según san Mateo 20, 20-28 

En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. 

 Él le preguntó: ¿«Qué deseas?». Ella contestó: «Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda». 

 Pero Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?». Contestaron: «Podemos». 

Santiago no mató ni a moros ni a nadie. Santiago se dejó matar por dar testimonio del Evangelio de Jesús. Ese Santiago que pedía los primeros puestos, fue trabajado por Jesús y fue capaz de “beber la copa del dolor” para parecerse más a él.

 Él les dijo: «Mi cáliz lo beberéis; pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mi concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre». 

 Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra los dos hermanos. Y llamándolos, Jesús les dijo: «Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. 

No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. 

Estamos aquí para servir, para lavar los pies, para dar de comer al hambriento, para hacer la vida más agradable a la gente que lo pasa mal, aunque esto suponga que yo debo sacrificarme.

 Igual que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos».



“ El Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir ”



según san Mateo 20, 20-28 

En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. 

 Él le preguntó: ¿«Qué deseas?». Ella contestó: «Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda». 

 Pero Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?». Contestaron: «Podemos». 

Santiago no mató ni a moros ni a nadie. Santiago se dejó matar por dar testimonio del Evangelio de Jesús. Ese Santiago que pedía los primeros puestos, fue trabajado por Jesús y fue capaz de “beber la copa del dolor” para parecerse más a él.

 Él les dijo: «Mi cáliz lo beberéis; pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mi concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre». 

 Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra los dos hermanos. Y llamándolos, Jesús les dijo: «Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. 

No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. 

Estamos aquí para servir, para lavar los pies, para dar de comer al hambriento, para hacer la vida más agradable a la gente que lo pasa mal, aunque esto suponga que yo debo sacrificarme.

 Igual que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos».



“No sabéis pedir”. ¿Es posible que haciendo oración todos los días, me digas que no sé pedir? Con humildad, debo confesar que es así. 

 Dime Tú cómo tengo que pedir. Haz que yo esté dispuesto a beber la copa que Tú ya has bebido

VIERNES


“ El que escucha la palabra y la entiende, dará fruto ”


El protagonismo fundamental del Señor en la proclamación de la Palabra, Él que lo es por antonomasia, pero sin duda también nosotros hemos sido elegidos para sembrar en todos y cada uno de los ámbitos en que nos movemos. En este sentido, yo animaría a reflexionar sobre nuestros ámbitos de predicación, si realmente sembramos o solamente arrojamos las semillas, si nos acercamos con actitud de amor y servicio o nos dejamos llevar por cierta molicie “profesional” a nuestros hermanos los hombres, los próximos y los más lejanos.

evangelio según san Mateo 13,18-23 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Vosotros, pues, oíd lo que significa la parábola del sembrador: si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino. 

Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha la palabra y la acepta enseguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, enseguida sucumbe. 

Entre la tierra buena y la mala está también el terreno pedregoso, que coincide con “el corazón superficial, que acoge al Señor, quiere rezar, amar y dar testimonio, pero no persevera, se cansa y no “despega”

“Es un corazón sin profundidad, donde las piedras de la pereza prevalecen sobre la tierra buena, donde el amor es inconstante y pasajero. Pero quien acoge al Señor solo cuando le apetece, no da fruto”

Lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto y produce ciento o sesenta o treinta por uno».



esta parábola tiene que hacernos reflexionar sobre mi vida y mis actitudes respecto a Dios, el Decálogo, el Mandamiento nuevo del Amor y cómo puedo hacerlo Vida en mi vida y en la de mis hermanos los hombres, tanto los que están en el camino como los que están entre las zarzas... y esperar confiados en que mi palabra y mis actos lleven en verdad al Señor a este mundo difícil al que nos toca amar y servir.

JUEVES

“ Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado ”




según san Juan 15, 1-8 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. 

En el Evangelio de hoy, nos resalta el permanecer, se nos invita a permanecer en el Señor, ya que el que esta unido a Él puede dar fruto, recuerda que sin Él no podemos nada, todo lo que podamos llegar a hacer es poco más que ruido, sin embargo, unidos a Él, experimentaremos tantas maravillas, la fuerza de su gracia, nos sorprenderemos de lo que podremos llegar a realizar, de su presencia, de su espíritu, de sus acciones en nosotros, tantas y tantas cosas. Todo don. Muchos motivos para el agradecimiento y la esperanza.

 Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros.

 Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. 

 Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. 

Sin mí podéis hacer poco. Sin Jesús no podemos hacer nada. Cuando trabajamos y nos atribuimos algo a nosotros, eso se lo estamos robando a Cristo. Un sarmiento separado de la vid, no puede dar ningún fruto. Esto nos hace ser humildes y sentir la necesidad que tenemos de Jesús.

Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. 

 Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos».

Claro que el dar fruto abundante no va necesariamente ligado a la sensación de éxito. La cruz fue el éxito más espectacular de Jesús; no tuvo nada que ver con gratas impresiones.

Los éxitos cosquillean y excitan el ego; los frutos de los que habla Jesús, como están centrados en los demás, no afectan al ego. Evocamos el símil del grano de trigo que da mucho fruto solamente si muere.



Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo poda, para que dé más fruto. El sarmiento podado llora savia; parece que se le va la vida. Pero todo viñador sabe que esa es la manera de que dé más fruto. El instrumento mejor de una buena poda es la Palabra de Dios. Palabra de Dios, savia de nuestra oración primero, para luego ser savia de vida.

MIERCOLES

 “ Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas? ”


En el Evangelio de hoy nos aparece el Señor consolando a María, le da un mensaje para los Apóstoles, la hace apóstol de los apóstoles. Y fue María Magdalena y anunció a los discípulos: ¡He visto al Señor!, y a continuación les contó todo lo que había sucedido. Nos imaginamos la alegría con que María pronunciaría estas palabras: ¡He visto al Señor!

según san Juan 20, 1-2. 11-18 

El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.

 Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al señor y no sabemos dónde lo han puesto». 

 Estaba María fuera, junto al sepulcro, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. 

 Ellos le preguntan: «Mujer, ¿por qué lloras?».

A quien más ama María es a Jesús por eso lloraba su ausencia afuera del sepulcro y mientras lloraba ve a los ángeles y luego al Señor, pero el dolor y la pena es tan grande que no lo reconoce; el mismo Jesús le ayuda para que lo reconozca llamándola por su nombre: María; 

 Ella les contesta: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto».

 Dicho esto, se vuelve y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. 

 Jesús le dice: «Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?». Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: «Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré». 

 Jesús le dice: «¡María!». 

ella al escuchar como el Señor pronuncia su nombre, descubre su presencia, la pena se transforma en alegría, la oscuridad en luz, entonces Jesús la envía a anunciarles a los discípulos la gran noticia y María se transforma en la Apóstola, la enviada del Señor, la testigo de Jesús Resucitado.

 Ella se vuelve y le dice: «¡Rabboni!», que significa: «¡Maestro!». 

 Jesús le dice: «No me retengas, que todavía no he subido al Padre. 

Pero anda, ve a mis hermanos y diles: “Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro”». 

 María la Magdalena fue y anunció a los discípulos: «He visto al Señor y ha dicho esto».

Ver y escuchar, porque se trata de eso. Ver al Señor resucitado y al mismo tiempo, escuchar lo que nos dice para llevarlo a los demás. Para ello hay que dejarse adentrar en una experiencia de amor,

MARTES

“ Estos son mi madre y mis hermanos ”



según san Mateo 12,46-50 

En el Evangelio de hoy el Señor propone algo esencial para la vida de un cristiano, hacer la voluntad de Dios. Buscar lo que Dios quiere. En la oración que el Señor enseñó a los discípulos, una de las peticiones es: “hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”.

En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él. 

 Uno se lo avisó: «Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo». 

Jesús no puede reducir a su madre a la categoría biológica de “pechos y vientre”. Ella es grande porque siempre ha sido “la oyente de la Palabra de Dios”, la que siempre ha cumplido la voluntad del Padre.

 Pero él contestó al que le avisaba: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?». Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. 

No lo que yo quiero sino lo que quieres Tú. No es fácil para el cristiano, no es fácil para nosotros, desde el momento que “cada día nos presenta tantas opciones sobre una bandeja”. De ahí que se haya preguntado: ¿Cómo hago para hacer la voluntad de Dios?. 

Pidiendo la gracia de querer hacerla. Desde la oración, y con una disponibilidad a dejarnos sorprender por Dios, no es cuestión de lo que a mí me parece sino de escuchar lo que Dios quiere, importante solicitar que sea el Señor el que nos ilumine en el discernimiento y que no nos dejemos llevar por lo que nos gusta, sino buscar lo que agrada a Dios.

El que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre».


Tú has entrado a formar parte de la familia de Jesús desde el momento en que te bautizaron. En las aguas bautismales, el sacerdote infundió el Espíritu Santo para que inhabite en ti. Y, desde ese momento, somos familia de Jesús. Familia espiritual. 

LUNES

“ Maestro, queremos ver un signo tuyo ”



según san Mateo 12,38-42 

También hoy nosotros le pedimos insistentemente al Señor: «Maestro, queremos ver un milagro tuyo». Queremos presenciar un prodigio de tal magnitud que  nos disipe las dudas.

Queremos ver un milagro. Pero con subtítulos, con una narración en off que nos subraye lo que estamos viendo para que no nos quepan incertezas.

En aquel tiempo, algunos escribas y fariseos dijeron a Jesús: «Maestro, queremos ver un signo tuyo». 

. Es el ojo el que ve el signo, no el prodigio el que salta a la vista. 

 Él les contestó: «Esta generación perversa y adúltera exige una señal; pues no se le dará más signo que el del profeta Jonás. 

Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo: pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra. 

 Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen;porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. 

 Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón».

Es la fe la que permite descubrir los signos de cada día en nuestra vida o en la de la gente que tenemos más cerca y no al revés: un milagro que nos conceda la fe. ¿Tú también estás pidiendo un milagro para creer?


DOMINGO

“ El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo ”


evangelio según san Mateo 13, 24-30

Cuando Jesús presenta su enseñanza a través de parábolas no pretende ofrecer enigmas difíciles de resolver ni mensajes ocultos que haya que desvelar. 

Él busca ofrecer esperanza y sentido a quienes ven sus vidas destruidas, se sienten agobiados o marginados. Con un lenguaje sugerente y sencillo, Jesús compara la acción amorosa de Dios en la historia con experiencias cotidianas que, más que de poder u omnipotencia, hablan de fragilidad y empatía: unas semillas, un poco de levadura, un tesoro escondido… Imágenes que hablan de confianza en un futuro diferente, que muestran a un Dios que es misericordia y perdón y que solo quiere salvar.

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente diciendo: «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. 

En esta parábola el Reino de los cielos se identifica con un hombre que siembra su campo con buena semilla y su enemigo planta cizaña en medio de ella. La lógica parece decir, como expresan los criados, que es necesario arrancar la cizaña cuanto antes para que el trigo pueda seguir creciendo sin amenazas. Sin embargo, el dueño del campo prefiere esperar a la siega para separar el trigo de la cizaña.

Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. 

Entonces fueron los criados a decirle al amo: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?”. 

Él les dijo: “Un enemigo lo ha hecho”. 

Los criados le preguntan: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?”. 

La imagen de ver el trigo mezclado con la cizaña en los campos no era desconocida para los oyentes de Jesús. Seguramente sabían que la cizaña era una planta venenosa de forma parecida al trigo y que crecía como una mala hierba entre el cereal y que era necesario evitar que se confundiera o ahogara el trigo estando atentos a su crecimiento y a separarla en cuanto fuese posible.

Pero él les respondió: “No, que al recoger la cizaña podéis arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y cuando llegue la siega diré a los segadores: arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero”».

Mateo esta parábola le sirve para recordar a su comunidad que su opción de seguir a Jesús no hace a sus miembros más puros, ni mejores. Que en su vida personal y colectiva no hay blancos y negros sinomuchos grises que hay que clarificar y acompañar.




martes, 21 de julio de 2026

LEON XIV EN LA ABADÍA DE MONTECASINO

  El Papa León XIV reza por la paz ante la tumba de san Benito Este lunes 20 de julio, el Santo Padre realizó una visita privada a la histórica Abadía de Montecassino,



 Fue recibido por la comunidad monástica. 



Ante la tumba de san Benito, fundador de la vida monástica occidental y patrono de Europa, el Papa elevó una súplica especial por la paz en las regiones del mundo heridas por la violencia, el derramamiento de sangre y los conflictos. 


El papa León XIV se inclinó con profunda devoción para besar la rodilla de la estatua de san Benito, en la gruta de Subiaco donde el santo vivió durante tres años entregado a la soledad, la oración y la penitencia.









Después de este momento de oración, compartió el almuerzo con los religiosos y regresó a Castel Gandolfo. 



 En medio de tantas guerras, León XIV nos recuerda que la paz no nace únicamente de acuerdos políticos: también se prepara en el silencio, se sostiene con la oración y comienza cuando cada corazón renuncia al odio. 



“Ora et labora” — “Ora y trabaja”

 «El testimonio de los monjes benedictinos es válido y muy importante en la Iglesia y en el mundo de hoy. Agradezco a esta comunidad por la espléndida acogida y los invito a orar, junto con toda la Iglesia, por la paz en el mundo. Con mi bendición. 



 En la fiesta de Santa María Magdalena. León PP. XIV 22 de julio de 2026»


 San Benito, intercede por los pueblos que sufren y ayúdanos a convertirnos en verdaderos artesanos de paz.

domingo, 19 de julio de 2026

CONCIERTO EN HONOR A LEON XIV

 CONCIERTO ORGANIZADO EN HONOR DE LEÓN XIV POR LA DIÓCESIS DE ALBANO

SALUDO DEL SANTO PADRE 

Patio del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo 

Sábado, 18 de julio de 2026 

León XIV: “La música, el arte y la belleza nos ayudan a mirar hacia Dios” Durante su estancia de verano en Castel Gandolfo, el papa León XIV participó en un concierto ofrecido por la Diócesis de Albano en el patio del Palacio Apostólico.



¡Buenas noches a todos, bienvenidos! Demasiadas palabras en este momento resultarían verdaderamente «anticlimáticas». Es mejor decir dos o tres palabras muy breves, pero que nacen del corazón. 

Ante todo, un gran agradecimiento a los artistas, que merecen otro aplauso. Han estado verdaderamente extraordinarios. ¡Gracias, gracias! 



También agradezco a la diócesis de Albano, que ha ofrecido este concierto, este hermoso regalo. Gracias a los benefactores y a todos ustedes aquí presentes, porque durante estos minutos de belleza hemos podido experimentar algo grande: entrar, a través de nuestros sentidos, en aquello que Dios quiso expresar en la Creación, es decir, la belleza.



 Hoy vivimos en un mundo en el que muchas veces falta la belleza: hay tantos problemas, guerras, conflictos, odio, violencia, falta de trabajo y muchas otras dificultades. Tener la oportunidad de reunirnos en una ocasión como esta es verdaderamente un gran regalo, porque nos recuerda que existe algo mejor y que el hombre y la mujer, cuando lo deseamos y trabajamos juntos, podemos ofrecer belleza; una belleza que nace del corazón y nos ayuda a elevarnos hacia Dios. 

Saben que hace poco más de un mes realicé un viaje apostólico a España. El lema del viaje era: «Alzad la mirada». 



Alcemos los ojos y dirijamos nuestra mirada hacia el Cielo. La música, el arte y la belleza son verdaderamente instrumentos que nos ayudan a mirar hacia Dios, mediante un movimiento interior que constituye una de las mejores dimensiones del ser humano. 

Por eso, una vez más, les agradezco sinceramente que nos hayan brindado esta noche la oportunidad de experimentar la belleza y de reencontrarnos verdaderamente con aquello que Dios ha querido regalar a todos nosotros. ¡Gracias a todos y que tengan una buena noche! Bien, podemos concluir esta velada pidiendo a Dios que derrame su bendición sobre cada uno de ustedes y sobre todos sus seres queridos, sabiendo en el corazón y en el Espíritu que el Señor está verdaderamente siempre con nosotros.



Al finalizar, el Pontífice agradeció a los artistas y recordó que vivimos en un mundo herido por las guerras, los conflictos, el odio, la violencia y tantas dificultades. Frente a esta realidad, aseguró que encontrarnos con la música y la belleza es un verdadero regalo, porque nos recuerda que la vida contiene algo más grande que nuestros problemas.



El hermano del Papa, John Prévost, también estuvo presente esta noche en el concierto celebrado en su honor en el patio del Palacio Apostólico en Castel Gandolfo.

CON LA VERDAD POR DELANTE

EL  TRIGO LA VERDAD...................LA CIZAÑA LO OPUESTO

Ayúdame a caminar, contigo iré sobre las olas de la mar y cantaré ¿quién eres Tú? Tú eres Jesús, mi Dios, mi bien, mi libertad.

En mi caminar diario, unos pocos pasos y al frente  mi cruz que se alza al cielo



recordandome que la verdad siempre me dará fuerza para elevar mi mirada al cielo.

No puedo bajar la guardia-------la cizaña que  me rodea tiene la puerta abierta......habladurías y más habladurías.

Señor que mi trigo sea bueno y soy consciente que a Ti te hicieron lo mismo.




sábado, 18 de julio de 2026

ORACION DE LA MAÑANA TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XV

 DOMINGO XVI



¿LEVADURA YO, SEÑOR? Y, cuantas más veces me lo pregunto, Señor, otras tantas Tú me contestas: ¡Te necesito como sal, y no como salero! ¡Como rayo de luz, no como gran astro! ¡Como gota de agua que calme la sed, y no como torrente que inunde todo a su paso!
 ¿LEVADURA YO, SEÑOR? Y, cuando veo lo que siembro y no recojo, siento, una y otra vez, que Tú me respondes: no te toca a ti exigir, sino sembrar no te corresponde a ti recoger, sino abonar no mires hacia atrás, pues quien lo hace, corre el riesgo de no construir hacia delante. 
¿LEVADURA YO, SEÑOR? Y, la impaciencia, me invade, Jesús, y Tú lo sabes; cuando me esfuerzo, y no fructifica mi trabajo cuando hablo, y siento que pocos me escuchan cuando cuido tu campo, y apenas siento un agradecimiento humano
 ¿LEVADURA YO, SEÑOR? Lo intentaré por Ti, mi Señor; porque, bien sé, que Tú eres el dueño del tiempo porque, bien sé, que Tú eres el Señor de la historia porque, bien sé, que Tú vences sobre el mal y la mentira porque, en lo invisible, sé que Tú sigues vivo y operante
 ¿LEVADURA YO, SEÑOR? ¡Lo intentaré contigo, mi Señor! Incluso en medio del combate y de la desesperanza A pesar de las contradicciones y las resistencias Frente al maligno que lo invade y lo confunde todo, te prometo, Señor, que intentaré ser levadura de tu Reino Levadura que no se ve, pero hace crecer el pan de la fraternidad Levadura que no se percibe, pero sazona la dureza de los corazones Levadura que, en justa medida, haga que, mi mundo, tu mundo Señor, sea un oasis de paz, de amor, de alegría y de fe. 
¿LEVADURA YO, SEÑOR? Dame un poco de tiempo Dame un poco de tu fuerza Dame un poco de tu Espíritu Dame un poco de tu Evangelio… y sé que llegaré, contigo, donde haga falta. 
Amén
El Reino de los Cielos no crece a golpe de prisas sino con la convincción de la fe.

Tú has entrado a formar parte de la familia de Jesús desde el momento en que te bautizaron. En las aguas bautismales, el sacerdote infundió el Espíritu Santo para que inhabite en ti. Y, desde ese
 momento, somos familia de Jesús. Familia espiritual. 

Ver y escuchar, porque se trata de eso. Ver al Señor resucitado y al mismo tiempo, escuchar lo que nos dice para llevarlo a los demás. Para ello hay que dejarse adentrar en una experiencia de amor,

Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo poda, para que dé más fruto. El sarmiento podado llora savia; parece que se le va la vida. Pero todo viñador sabe que esa es la manera de que dé más fruto. El instrumento mejor de una buena poda es la Palabra de Dios. Palabra de Dios, savia de nuestra oración primero, para luego ser savia de vida.

Esta parábola tiene que hacernos reflexionar sobre mi vida y mis actitudes respecto a Dios, el Decálogo, el Mandamiento nuevo del Amor y cómo puedo hacerlo Vida en mi vida y en la de mis hermanos los hombres, tanto los que están en el camino como los que están entre las zarzas... y esperar confiados en que mi palabra y mis actos lleven en verdad al Señor a este mundo difícil al que nos toca amar y servir.

“No sabéis pedir”. ¿Es posible que haciendo oración todos los días, me digas que no sé pedir? Con humildad, debo confesar que es así. 
Dime Tú cómo tengo que pedir. Haz que yo esté dispuesto a beber la copa que Tú ya has bebido


DOMINGO XV

QUIERO, SEÑOR 
 Ser campo, donde tu mano siembre, y trabajo donde yo me afane. Ser camino por donde tú te acerques, y sendero por el que otros, al avanzar con ellos, puedan llegar a conocerte y amarte. 
 QUIERO, SEÑOR Que las piedras que entorpecen tu gran obra las deje a un lado, con la ayuda de tu Palabra Que la superficialidad en la que navego dé lugar a la profundidad de tu Misterio
 QUIERO, SEÑOR Que nunca se seque en mí lo que, en mi Bautismo, Tú iniciaste Que las zarzas del materialismo no ahoguen la vida del Espíritu que en mi alma habita Que el sol abrasador, de la comodidad o del materialismo, nunca sean más grandes que mi deseo de amarte, seguirte y ofrecer mi vida por Ti. 
 QUIERO, SEÑOR Dar el diez, o el veinte o el treinta por ciento por Ti y por tu Reino, más, bien Tú lo sabes, que eres el Dueño de mi hacienda el responsable de mis campos la mano certera de mis sembrados 
 QUIERO, SEÑOR Que lo que me des, yo esté dispuesto a entregarlo a todos aquellos que todavía no te conocen
 QUIERO, SEÑOR Que, siendo campo con tantas posibilidades, metas Tú, la mano del Buen Sembrador, y recojas lo que más necesites para el mundo y para mis hermanos 
Amén.
No quieres falsas paces, sino la “verdadera paz”. No quieres falsos amores, sino el “verdadero amor”. No quieres falsas felicidades, sino la “verdadera felicidad”. No quieres que haga muchas cosas y yo descuide mi persona. Tú deseas que “me haga a mí mismo”, es decir, me cambie, me transforme, me realice. Dame tu gracia porque “sin Ti no puedo hacer nada”.

Yo he recibido de Ti inmensos dones, gracias abundantes, y no obstante, no soy nada fino ni delicado contigo. Hay dentro de mí mucha pereza, mucha indiferencia, mucha tibieza. Haz, que de hoy en adelante, cambie el rumbo de mi vida y sepa responder con amor de gratitud al derroche de amor que Tú has tenido conmigo.

Cuántas muestras recibimos de su amor! Qué diferente sería nuestra vida si gastáramos cada momento valorando lo que tenemos y diéramos gracias a Dios por todo lo que permite en nuestra vida, fácil o difícil, gozoso o arduo. Dios es bondadoso. Dios es rico en ternura. Dios es Padre. Dios es misericordioso.

Señor, dame la sensatez necesaria para saber distinguir lo esencial de lo accidental.

Ante tantas preocupaciones sociales y eclesiales, que inquietan nuestro corazón, tenemos que mirar siempre a Jesucristo, aprender su estilo, confiar en Él, que vocea ni pisotea, que no impone ni obliga, que pasa con suavidad, discretamente, humildemente, sanando y haciendo presente el Reino.