YA ES SEMANA SANTA

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martes, 26 de mayo de 2026

IMAGEN NUESTRA SEÑORA DE FATIMA

 La Virgen de Fátima, formalmente Nuestra Señora del Rosario de Fátima, es una advocación con que se venera en el catolicismo a la Virgen María. 




En la misma línea que otras apariciones marianas, tuvo su origen en los testimonios de tres niños pastores, llamados Lucía dos Santos, Jacinta y Francisco Marto, quienes afirmaron haber presenciado varias apariciones marianas en la Cova da Iria, Fátima, en Portugal, entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917

 A partir de entonces, esta advocación mariana extendió su fama más allá de sus límites locales llegando a todo el mundo. 

 Se atribuyeron a los mensajes de la aparición componentes proféticos y escatológicos, en particular con respecto a una posible nueva guerra mundial —sus seguidores han interpretado que el inicio de la Segunda Guerra Mundial fue su confirmación—, a la conversión de la Rusia soviética, y al intento de asesinato de Juan Pablo II. 






Su principal lugar de culto es el Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, ubicado en la ciudad del mismo nombre en el municipio de Ourém. 

Considerado uno de los centros de peregrinación católica más importantes del mundo, el santuario de Fátima, edificado en el lugar de las apariciones, recibió 7,3 millones de peregrinos en el año 2011.

Desde las primeras noticias sobre las apariciones de la Virgen de Fátima, los Papas se mostraron acorde a los acontecimientos. 

 Pío XI, entre otras manifestaciones públicas de simpatía, concedió el 1 de octubre de 1930 una indulgencia especial a los peregrinos de Fátima.

 Pío XII consagró a la humanidad al Inmaculado Corazón de María el 31 de octubre de 1942. 

Juan XXIII visitó como peregrino el lugar de las apariciones y, más tarde, legó en testamento su cruz pectorial al Santuario de Fátima.

 Pablo VI fue el primer sumo pontífice que visitó Fátima para conmemorar el cincuentenario de las apariciones, el 13 de mayo de 1967. 




Juan Pablo II visitó personalmente el lugar de las apariciones en tres ocasiones, el 13 de mayo de 1982, el 13 de mayo de 1991 y el 13 de mayo de 2000. 


Detalle de la corona de la imagen original de Nuestra Señora de Fátima, con la bala del atentado a Juan Pablo II

Benedicto XVI visitó Fátima el 12 y 13 de mayo de 2010, y consagró a todos los sacerdotes del mundo al Inmaculado Corazón de María.

El papa Benedicto XVI en el momento de la entrega la segunda Rosa de Oro a la Virgen de Fátima en mayo de 2010.

 Francisco consagró su pontificado a la Virgen de Fátima en 2013; y en mayo de 2017 visitó el Santuario para conmemorar el primer centenario de las apariciones.



La Virgen Peregrina de Fátima 

La imagen peregrina de la Virgen de Fátima es una réplica de la imagen original que es la que se utiliza para recorrer algunas de las ciudades episcopales de Europa y del mundo. La imagen fue ofrecida por el obispo de Leiría y coronada solemnemente por el arzobispo de Évora, el 13 de mayo de 1947. 

 En 1945, poco después del final de la Segunda Guerra Mundial, un párroco de Berlín propuso que una imagen de Nuestra Señora de Fátima recorriese todas las capitales y las ciudades episcopales de Europa hasta la frontera con la Unión Soviética. Después de más de medio siglo de peregrinación, en el que la imagen visitó 64 países de los distintos continentes, la rectoría del santuario entendió que no debería volver a salir habitualmente, solamente por alguna circunstancia extraordinaria.

 En mayo del año 2000 fue colocada en la exposición "Fátima Luz e Paz", donde fue venerada por decenas de millares de visitantes. Tres años después, concretamente el 8 de diciembre de 2003, solemnidad de la Inmaculada Concepción, la imagen fue entronizada en la Basílica del mismo Santuario de Fátima, siendo colocada en una columna junto al altar mayor.

 Entre el 21 y 29 de enero de 2019, con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud 2019, la imagen peregrina de Fátima peregrinó a Panamá, siendo la primera vez en que visitó el continente americano.



FLORES EN MAYO 25, 26

 MES DE MAYO 2026

 

ACORDAOS

Acordaos, oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que haya acudido a Vos, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Virgen, Madre de la vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vuestra presencia Soberana. No desechéis oh purísima Madre de Dios mis humildes súplicas, antes bien, escuchadlas favorablemente. Así sea.

PRECES
1 Madre amantisima, en todos los momentos de mi vida acordaps de mi. Avemaría
2 Reina del cielo y la tierra, sedmi amparo  y defensa en todo momento. Avenaría
3 A Ti Madre que siempre escuchas. a Ti Madre que siempre estas ahí, a Ti Madre que siempre cumples la voluntad de Dios dame un día tranquilo y que nunca me canse, nunca, nunca de alabar al Creador, Avemaría.

OH SEÑORA MÍA

, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre buena, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén
 ¡Madre de Dios y Madre mía! 

 

FLORES A MARIA  DIA 26

Dia 26.......................................Oequidea

A tal Reina….tal honor: LA ORQUIDEA.

 Al llegar la fiesta de nuestra Madre mil regalos resultan insuficientes para que sienta y comprenda que es mucho el cariño y otro tanto el amor que esos obsequios guardan y pregonan.




 En mayo, rosario y oraciones, ofrendas y peregrinaciones, romerías y cantos constituyen el gran secreto a voces por los creyentes celebrado: MARIA MADRE DE DIOS Y DE NUESTRO PUEBLO.

 La “orquídea” alumbra la riqueza mariana que todos llevamos ayudando a crecer el alma. 
Significa la firme creencia de que, Santa María Virgen, sigue siendo de capital importancia para seguir caminando tras las huellas del que venció en un madero a la muerte: CRISTO RESUCITADO.

 María, en reciprocidad, nos devuelve esta singular respuesta: la mayor riqueza que me podéis dar es ser testigos de Jesús Resucitado. 

Que Pentecostés nos traiga el DON DE LA FORTALEZA ANTE LA DEBILIDAD. “No es fuerte quien no cae sino, aquel que después de caer, se levanta”

FLORES A MARÍA    DIA 25

ALHELI





La preocupación por esa gran institución en la que todos hemos nacido, la familia, la queremos representar con la flor “alhelí”. 
Grupos de flores agrupados en varias espigas nos recuerdan los carismas y la diversidad, la riqueza y la pluralidad de padres e hijos, nietos y abuelos que conforman una FAMILIA.

 María, al recibir este obsequio, nos recuerda que Ella también cruzó por momentos de dificultades en su hogar pero que nunca se dejó amedrentar ni confundir a la hora de defender y llevar adelante su misión de madre y esposa.
 Presentamos en este día el “alhelí” en nombre de tantas personas que viven con generosidad, alegría, amor, paciencia y empeño ese arte de amar y de enseñar en cristiano y en familia. 

“La familia es al paraíso anticipado” (John Browring)

lunes, 25 de mayo de 2026

PENTECOSTES. DOMINGO VIII

 MARTES

“ Muchos primeros serán últimos y los últimos, primeros ”




según san Marcos 10,28-31


 En aquel tiempo, Pedro se puso a decir a Jesús: «Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido». 

Hay que mantener que el seguimiento a Jesús debe ser radical, sin evadir las persecuciones, es decir, la Cruz. Y aquel que de verdad sigue a Jesús, sólo debe seguirle a Él como Absoluto de la vida. Debe evitar todo apego terreno a las cosas, incluso a las personas.

Jesús dijo: «En verdad os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, que no reciba ahora, en este tiempo, cien veces más - casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones -, y en la edad futura, vida eterna. 

Lo que Jesús nos pide para alcanzar la salvación no es fácil. Nos exige romper con todas las estructuras que generan apegos, para entregarnos de lleno a una nueva vida donde lo verdaderamente importante son los valores del Reino. Solos no podemos.

Entonces podemos preguntarnos: ¿quién podrá salvarse? Solo Dios salva; solo quien se abandona totalmente a la voluntad de Dios alcanza la vida eterna. Como decía Jesús a sus discípulos en la lectura evangélica de ayer: “Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo”.

Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros».



Siempre estamos a tiempo para revisar nuestra vida y acercarnos más a Jesucristo. Estos tiempos y todo tiempo nos permiten —por medio de la oración y de los sacramentos— averiguar si entre los discípulos que Él busca estamos nosotros, y veremos también cuál ha de ser nuestra respuesta a esta llamada. Al lado de respuestas radicales (como la de los Apóstoles) hay otras. Para muchos, dejar “casa, hermanos, hermanas, madre, padre...” significará dejar todo aquello que nos impida vivir en profundidad la amistad con Jesucristo y, como consecuencia, serle sus testigos ante el mundo. Y esto es urgente, ¿no te parece?

LUNES 

 Comenzamos la octava semana de ese tiempo litúrgico que nos conducirá hasta el próximo “tiempo fuerte”; el Adviento. Atrás quedaron la penitencia representada por el ayuno, la oración y la limosna de la Cuaresma, y el gozo y espíritu de fiesta de la resurrección, y la cincuentena Pascual que culminó ayer con la gran fiesta del Espíritu.

“ El discípulo la recibió en su casa ”




según san Juan 19, 25-34 

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo al que amaba, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo».

 Luego, dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». 

Las últimas palabras de Cristo en el madero, cuando encarga a su madre el cuidado de los discípulos que van a formar la Iglesia militante.

Y, a su vez, encargando a los hijos la devoción debida por una madre, amparo, consuelo y refugio de los cristianos

Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como algo propio. Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dijo: «Tengo sed». 

Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca. Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo: «Está cumplido». E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu. 

No es gratuita esta memoria sino que recuerda a los creyentes que la venida del Espíritu Santo sorprendió a los discípulos reunidos en el cenáculo en torno a María, como una madre cuida de sus hijos. Así que es la misma Iglesia la que nace del seno virginal de María.

Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día grande, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. 

Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua.

La sangre y el agua que manaron realmente del costado de Cristo -que los médicos pueden explicar en términos anatómicos- tienen para nosotros un significado espiritual aun mayor que la explanación científica: el bautismo y la eucaristía (los sacramentos de la iniciación cristiana por excelencia) provienen de ese momento.

Celebramos hoy la memoria de la “Bienaventurada Virgen María Madre de la Iglesia”.
Nos recuerda a todos los discípulos de Cristo que, si queremos crecer y llenarnos del amor de Dios, es necesario fundamentar nuestra vida en tres realidades: la Cruz, la Hostia y la Virgen


PENTECOSTES


La Iglesia renueva en Pentecostés su vocación evangelizadora y misionera. La paz del Resucitado es la fuente de la alegría apostólica y con el don del Espíritu es enviada al mundo para ser signo de perdón (cf. Jn 20,23).

“ Recibid el Espíritu Santo ”


según san Juan 20, 19-23 

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. 
Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros». 
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. 
Una manera nueva de estar entre los suyos. No ya desde fuera, hablándoles, animándolos, orientándolos; sino desde dentro: llenando su vida y actuando, a través de ellos, en el mundo: “recibid el Espíritu Santo” Una bonita manera de multiplicar su presencia entre nosotros. "Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra". Estaba naciendo la Iglesia.
Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». 

Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».


Y el barco de la Iglesia, con las velas hinchadas, se estaba haciendo a la mar: "Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo". Lo nuestro es mantener izadas las velas y el barco a punto. 
Lo demás -el timón que marca el rumbo y el viento que da el impulso- ya son cosas de Él, del Espíritu Santo, del Señor.

MES DE MAYO DIA 19, 20, 21, 22, 23.24 Y 25

  AMAR A MARÍA PORQUE NOS TRAJO A JESÚS Y CON ELLA LLAGAMOS A JESÚS

ACORDAOS

Acordaos, oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que haya acudido a Vos, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado con esta confianza, a Vos también acudo, oh Virgen, Madre de la vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vuestra presencia Soberana. No desechéis oh purísima Madre de Dios mis humildes súplicas, antes bien, escuchadlas favorablemente. Así sea.

PRECES
1 Madre amantisima, en todos los momentos de mi vida acordaps de mi. Avemaría
2 Reina del cielo y la tierra, sedmi amparo  y defensa en todo momento. Avenaría
3 A Ti Madre que siempre escuchas. a Ti Madre que siempre estas ahí, a Ti Madre que siempre cumples la voluntad de Dios dame un día tranquilo y que nunca me canse, nunca, nunca de alabar al Creador, Avemaría.

OH SEÑORA MÍA

, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre buena, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén
 ¡Madre de Dios y Madre mía! 
 
FLORES A MARÍA    DIA 25

ALHELI





La preocupación por esa gran institución en la que todos hemos nacido, la familia, la queremos representar con la flor “alhelí”. 
Grupos de flores agrupados en varias espigas nos recuerdan los carismas y la diversidad, la riqueza y la pluralidad de padres e hijos, nietos y abuelos que conforman una FAMILIA.

 María, al recibir este obsequio, nos recuerda que Ella también cruzó por momentos de dificultades en su hogar pero que nunca se dejó amedrentar ni confundir a la hora de defender y llevar adelante su misión de madre y esposa.
 Presentamos en este día el “alhelí” en nombre de tantas personas que viven con generosidad, alegría, amor, paciencia y empeño ese arte de amar y de enseñar en cristiano y en familia. 

“La familia es al paraíso anticipado” (John Browring)

Dia 24 .......................................Geranio

El “geranio” tiene lenguaje de consuelo. Una casa llena de “geranios” hace pensar en almas alegres y soñar con corazones abiertos. 



 El hogar de María es un lugar donde uno siempre recupera la esperanza cuando, ésta, se pierde y languidece por las calles del mundo. 
 María siempre será tierra, fértil y puesta a punto, donde no queda sin fruto la oración con fe sembrada. Adornar su imagen en este mes de mayo con un “geranio” es comprometernos a ser fuente de consuelo y de acogida en un mundo que es regido por el compás del individualismo y del “sálvese quien pueda”.

 Que esta ofrenda a María nos haga ser con-suelo. Que seamos base y colchón de situaciones en las que muchas personas viven desesperadamente y sin un rincón donde descansar. 

Que el Espíritu Santo acentúe en nosotros el DON DE PIEDAD.


DIA 23
Begonia

Madre, dice el viejo adagio, no hay más que una. Y, cuando se trata de María, es además sinónimo de fidelidad y de constancia sin límites. 
 La flor “begonia” es una flor de temporada. También, la vida de muchos cristianos, florece de vez en cuando.



 Aún recuerdo, cómo recientemente, en una reflexión leía aquello de “los cristianos de la BBC” (cristianos de bautizo, boda y comunión).
 Hagamos oración ante Santa María para que, aquellos que hemos sido bautizados, vivamos nuestra FE con un grado de cierta coherencia, compromiso y definitivo. 
 María nos da precisamente esa gran lección: después de decir “sí” en la gruta de Nazaret…se comprometió hasta el final de sus días con lo que Dios le sugería aunque no lo comprendiera. 

 Uno de los grandes males que rodean a nuestra Iglesia es precisamente ese….”los cristianos de temporada”. 
Que la fiesta de la Ascensión sea una llamada a la madurez y al cuidado de nuestra fe personal y comunitaria. 
 “La esperanza cristiana es un sentimiento muy bueno, y todo lo que es bueno no muere nunca” (Anónimo)


DIA 22  AZALEA

La Azalea, la pasión que llegó de Oriente - Blog Verdecora



No siempre la abundancia es sinónimo de felicidad.
 La flor “azalea” refleja la virtud de la templanza. Eso es precisamente lo que queremos conquistar a los pies de Santa María Virgen:
-Saber discernir entre la calidad y la cantidad
 -Anteponer la belleza interior ante la seducción de lo puramente externo y vacío
 -Ser moderados a la hora de acaparar y de tener

 Elevar esta flor ante los ojos de María implica valorar los riesgos del abuso de las cosas o el equilibrio que da el buen uso de ellas.
 Es, por encima de todo, conformarnos como lo hizo María con las pequeñas satisfacciones de cada jornada que, más allá de su sencillez, nos hacen sentirnos vivos y puestos al servicio de una causa: ser felices y hacer felices a los demás


DIA 21  PETUNIA

Petunias ?Origen, Historia, Significado, Cuidados y Mas ? ?


Es difícil rebobinar la película de nuestra vida y no encontrar un momento de emoción contenida y vivida a los pies de Santa María Virgen.
Ese sentimiento, emocionado y agradecido, lo queremos simbolizar con la flor “petunia”.


 Ya pueden caer chaparrones fuertes y de punta…a las pocas horas se recupera con la misma fuerza y perfume del primer día. Cruzar el umbral de la puerta de una Iglesia y buscar la figura de Santa María es saber que la Madre siempre intercede ante Dios para que nosotros, sus hijos, nos levantemos victoriosos y fortalecidos después de las numerosas pruebas y caídas que nos da la vida.
 Emoción y agradecimiento que expresamos siempre con un sentido y profundo Ave María.

FLORES A MARÍA   DIA 20

Girasol

La fascinación por las cosas de Dios y por la luz que El nos da la representamos con el “girasol”. 

 En el amanecer de cada jornada la yema y las hojas de esta flor se vuelven hacia el Este para no perder, ni un solo instante, la fuerza que le otorga la luz solar. 




 Dirigir nuestros sentimientos hacia la Madre de Dios es querer aprovechar al máximo la fuerza que nos envía el Espíritu Santo; es querer broncearnos con el sol de la justicia que es Jesús; es permanecer con los pies en el suelo pero pendientes del aliento que María nos envía desde su altar. 

 El “girasol” es alimento de base en la vida de muchas culturas y también complemento en la dieta de otros tantos países desarrollados. 
Que la FE sea esa materia prima con la cual alimentemos y construyamos ese mundo tan necesitado de una hondura espiritual y humana.

 “Así como la aurora es el fin de la noche, así el nacimiento de María es el fin de nuestros dolores y el comienzo de nuestro consuelo” (R.Deutz)




FLORES A MARÍA DIA 19

Crocus

La inquietud y las ganas de llevar al mundo la luz del evangelio la queremos hacer presente con la ofrenda del “.crocus”






 Ponerse en camino, como lo hizo María después de conocer el anuncio de que iba a ser la Madre del mismo Dios, debe ser la consecuencia y el fruto del coloquio personal y sincero entre un cristiano y María.
 Inquietud (que no es perder los nervios) es lo que un testigo del Señor ha de sentir y tener al contemplar la figura de Santa María.

 Intención: con Ella, en este mes de mayo, nos ponemos en camino saliendo de nosotros mismos. “Prescindir de María es cerrar una puerta para la labor, siempre difícil, de descubrir a Dios” (J.Camprodón)


domingo, 24 de mayo de 2026

SANTA MARÍA MADRE DE LA IGLESIA

 SANTA MARÍA MADRE DE LA IGLESIA: 




El lunes siguiente a Pentecostés, que este año es 25 de Mayo, la Iglesia Católica celebra la memoria de “la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia”.

 La Santa Sede estableció esta memoria mediante decreto de la Congregación para el Culto Divino, publicado el 11 de febrero de 2018.


 Por disposición del Papa Francisco, se ha introducido en el calendario litúrgico esta memoria de la Virgen , el lunes posterior al Domingo de Pentecostés. 




Una Iglesia que se renueva acompañada por la Madre 
 En el siglo XX, el Papa San Pablo VI, dirigiéndose a los padres conciliares del Vaticano II, declaró que “María Santísima es Madre de la Iglesia”. Dicha declaración no es fortuita; señala una convicción fundamental que debe enriquecer la experiencia de vida de cada cristiano

 La memoria “Virgen María, Madre de la Iglesia” recuerda, fundamentalmente, que ella es Madre de todo ser humano y, de manera especial, de los miembros del Cuerpo Místico de Cristo, en virtud de la Encarnación del Verbo en su seno virginal. Así lo confirmó Jesús crucificado al apóstol San Juan, el discípulo la acogió como Madre. 
 La piedad de la Iglesia hacia la Santísima Virgen es un elemento intrínseco del culto cristiano, cumpliendo así la profecía de la Virgen, que dijo: “Me llamarán Bienaventurada todas las generaciones” (Lc 1,48).


Réplica del mosaico de Mater Ecclesiae (Madre de la Iglesia) que domina la Plaza de San Pedro está en exhibición permanente en el Santuario Nacional de San Juan Pablo II en Washington, D.C. Este mosaico muestra el escudo de Juan Pablo II y el lema apostólico “Totus Tuus” (Totalmente Tuyo)

sábado, 23 de mayo de 2026

DOMINGO DE PENTECOSTÉS

Pentecostés significa el día quincuagésimo.
Los judíos celebraban una fiesta para dar gracias por las cosechas, 50 días después de la Pascua. Luego, el sentido de la celebración cambió para dar gracias por la Ley entregada a Moisés en el Monte Sinaí.
Los judíos venían de todos los pueblos al Templo de Jerusalén, a celebrar la fiesta.
En el marco de esta fiesta judía es donde surge nuestra fiesta cristiana de Pentecostés.


   Después de la Ascensión del Señor al cielo, se encontraban reunidos los Apóstoles con María, tenían miedo y no se atrevían a salir y hablar de Jesús. De repente, se escucho un fuerte viento y pequeñas lenguas de fuego se posaron sobre cada uno de ellos.

   
   Quedaron llenos del Espíritu Santo y empezaron hablar en lenguas desconocidas y en Jerusalén comenzó la empresa de evangelización que Jesús les encomendó. Pedro, se convirtió en ese momento en "pescador de hombres" y tomando la palabra habló de Jesús.


   Todos ellos, desde ese día, ya no tenían miedo,salieron a predicar a todo el mundo las enseñanzas de Jesús. El Espíritu Santo les dio fuerza para la gran misión que tenían que cumplir:
                                                                             
Llevar las enseñanzas de Jesús por todo el mundo, y bautizar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
El día de Pentecostés comenzó a existir la Iglesia y el Espíritu Santo santifica y da vida y unidad a la Iglesia, y asiste especialmente al representante de Cristo en la tierra, el Papa, para que guíe rectamente a la Iglesia y cumpla su labor de pastor del rebaño de Jesucristo.

                                              
   Pentecostés es la fiesta más grande del Año Litúrgico después de la Resurrección. De ahí que tenga Vigilia y Octava privilegiada y en ellas se leen los Hechos de los Apóstoles.



 El sacerdote se reviste de rojo, que nos recuerdan las lenguas de fuego y simbolizan el testimonio de la sangre que se habrá de dar al Evangelio, por la virtud del Espíritu Santo.

MARÍA AUXILIADRA

24 DE MAYO

 El primero que llamó a la Virgen María con el título de "Auxiliadora" fue San Juan Crisóstomo, en Constantinopla en al año 345, el dice: " Tú, María, eres auxilio potentísimo de Dios".




 San Sabas en el año 532 narra que en oriente había una imagen de la Virgen que era llamada "Auxiliadora de los enfermos", porque junto a ella se obraban muchas curaciones.

 San Juan Damasceno en el año 749 fue el primero en propagar la jaculatoria: "María Auxiliadora , rogad por nosotros". Y repite: la virgen es "auxiliadora para evitar males y peligros y auxiliadora para conseguir la salvación".

 En Ucrania, Rusia, se celebra la fiesta de María Auxiliadora el 1 de octubre desde el año 1030, en ese año libró a la ciudad de la invasión de una terrible tribu de bárbaros paganos.

Las luchas centenarias entre naciones cristianas y musulmanas tendría su culmen en el siglo XVI.
 .

 El Islam había destruido ya el Imperio bizantino con la Caída de Constantinopla el 29 de mayo de 1453 y se preparaba para entrar a Europa. El papa Pío V fue el principal promotor de una alianza europea con el fin de contrarrestar el avance de los otomanos a la cual se denominó la Liga Santa de 1571 (la segunda del siglo XVI) y que quedó conformada por España, Venecia, Génova, Malta y los Estados Pontificios.


Batalla de Lepanto
 El 7 de octubre de 1571 se libró una de las batallas más importantes de la historia, la de Lepanto, en la cual fueron vencidas de manera definitiva las huestes otomanas y Europa occidental fue preservada de la invasión. Para el mundo eurocatólico de la época, la detención de dicha invasión fue leída desde una perspectiva religiosa de lucha entre el bien y el mal interpretado ésta según los paradigmas medievales y los enfrentamientos entre las dos religiones monoteístas. En tal caso, se concluyó que el éxito de los ejércitos católicos se debía a la intervención de la Virgen María que había ido en auxilio de los cristianos.
 En el año 1572, el Papa San Pió quinto ordenó que en todo el mundo católico se rezara en las letanias la advocación " María Auxiliadora, rogad, por nosotros", porque en ese año Nuestra Señora libró prodigiosamente en la batalla de lepanto a toda la cristiandad que venía a ser destruida por un ejército mahometano de 282 barcos y 88.000 soldados.


 En el año 1600 los católicos del sur de Alemania hicieron una promesa a la Virgen de honrarla con el título de auxiliadora si los libraba de la invasión de los protestantes y hacía que se terminara la terrible guerra de los 30 años.
 La Madre de Dios les concedió ambos favores y pronto había ya más de 70 capillas con el título de María Auxiliadora de los cristianos.

 En 1683 los católicos al obtener inmensa victoria en Viena contra los enemigos de la religión, fundaron la asociación de María Auxiliadora, la cual existe hoy en más de 60 paises.

Pio VII y Napoleón
El papa Pío VII, quien gobernó la Iglesia católica entre 1800 y 1823, fue el segundo Pontífice romano que daría una gran importancia a esta advocación mariana.
Le correspondió los años de la consolidación del Imperio napoleónico. Firmó con Napoleón Bonaparte un Concordato que parecía garantizar la paz entre la Iglesia y Francia en 1801.

En 1804 fue a París para la coronación del nuevo emperador, pero sólo pudo ungirlo porque Napoleón se impuso a sí mismo la Corona. Bien pronto las aspiraciones ambiciosas de Napoleón entrarían en contraste con la influencia de la Iglesia.

En 1806 el papa se negó a sumarse a la exigencia de Napoleón de bloquear a Inglaterra, lo que condujo a una invasión francesa de los Estados Pontificios y puso en prisión al anciano papa de 77 años de edad, primero en Savona y luego en Fontainebleau en 1809.
 En su cautiverio, situación ésta que le causó un gran sufrimiento y deterioró bastante su salud, el papa prometió a la Virgen que si recuperaba su libertad y volvía a Roma, declararía ese día como solemne en honor de María Auxilio de los cristianos.

 Bien pronto la suerte de Napoleón cambió y Pío VII recuperó su libertad. Llegó a Roma el 24 de mayo de 1814 y cumplió su promesa. De este acontecimiento, viene la tradición de la Solemnidad de María Auxiliadora cada 24 de mayo.

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DON BOSCO

 En 1860 la Santísima Virgen se aparece a San Juan Bosco y le dice que quiere ser honrada con el título de "Auxiliadora", y le señala el sitio para que le construya en Turín, Italia, un templo.
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 Pero será exactamente en 1862, en plena madurez de Don Bosco, cuando éste hace la opción mariana definitiva: Auxiliadora. "La Virgen quiere que la honremos con el título de Auxiliadora: los tiempos que corren son tan aciagos que tenemos necesidad de que la Virgen nos ayude a conservar y a defender la fe cristiana".
 Desde esa fecha el título de Auxiliadora aparece en la vida de Don Bosco y en su obra como "central y sintetizador". La Auxiliadora es la visión propia que Don Bosco tiene de María. La lectura evangélica que hace de María, la experiencia de su propia vida y la de sus jóvenes salesianos, y su experiencia eclesial le hacer percibir a María como "Auxiliadora del Pueblo de Dios".
María Auxiliadora Entera.jpg

 En 1863 Don Bosco comienza la construcción de la iglesia en Turín. Todo su capital era de cuarenta céntimos, y esa fue la primera paga que hizo al constructor. Cinco años más tarde, el 9 de junio de 1868, tuvo lugar la consagración del templo. Lo que sorprendió a Don Bosco primero y luego al mundo entero fue que María Auxiliadora se había construido su propia casa, para irradiar desde allí su patrocinio. Don Bosco llegará a decir: "No existe un ladrillo que no sea señal de alguna gracia". Hoy, salesianos y salesianas, fieles al espíritu de sus fundadores y a través de las diversas obras que llevan entre manos siguen proponiendo como ejemplo, amparo y estímulo en la evangelización de los pueblos el auxilio que viene de Santa María.

RETIRO VISPERA DE PENTECOSTES II

 EL NACIMIENTO DE LA IGLESIA. 

Pentecostés es presentado como el nacimiento visible de la Iglesia. 

Pentecostés: cuando el cielo encendió la tierra Los discípulos estaban reunidos, con miedo, con dudas, con heridas todavía abiertas… pero también con el corazón esperando la promesa de Jesús. 

Reunidos con María en oración, los discípulos reciben el Espíritu Santo  No llegó como una idea bonita, sino como fuego. No llegó para adornar la fe, sino para encenderla. No llegó para dejarlos encerrados y son enviados a anunciar el Evangelio a todas las naciones. 

La Iglesia nace ya universal, hablando todas las lenguas y destinada a todos los pueblos. 

En Pentecostés está anticipada toda la historia de la Iglesia: impulsada por el Espíritu, pasa de Jerusalén a Roma y se extiende hasta los confines de la tierra y del tiempo.

 En Pentecostés, la Iglesia nació de rodillas, reunida en oración, junto a María. Allí donde había temor, el Espíritu puso valentía. Allí donde había silencio, puso anuncio. Allí donde había fragilidad, puso fuerza de Dios. 

Hoy también necesitamos ese fuego. Un fuego que purifique el corazón, que sane nuestras divisiones, que despierte nuestra fe y nos haga testigos valientes del Evangelio. Ven, Espíritu Santo. Enciende nuestra vida. Renueva nuestras familias. Haz arder a tu Iglesia con el amor de Cristo. Ven, Espíritu Santo, y renueva la faz de la tierra.

 Hoy, en Pentecostés, damos gracias a Dios por esta gran casa en la que todos tenemos un sitio y algo que ofrecer y realizar: 

LA IGLESIA. 

 -Una iglesia que se hace fuerte e irrompible cuando siente y se agarra a la COMUNION de hermanos en la misma fe y unidos por la misma esperanza 

 -Una iglesia que se lanza al futuro sin miedo alguno sabiendo que lleva entre manos la mayor riqueza que el mundo puede esperar: EL EVANGELIO 

 -Una iglesia que habla sin tapujos, sin vergüenza y que, precisamente por ello, su mensaje provocará chispas cuando puede más la sinrazón que el sentido común, la banalidad de las cosas que la dignidad humana, el personalismo más que lo comunitario, el cosmos más que el propio hombre. 

 -Una iglesia a la que no le importa mirar de reojo, pero con afán de superación, a los orígenes de su nacimiento. En aquel alumbramiento la comunión de bienes y el perdón, la fraternidad y la alegría, la valentía y la audacia para presentar a Jesucristo….rompieron esquemas y tradiciones, corazones y modos de vida.

REFLEXION

VIVIR SEGÚN EL ESPÍRITU SANTO Vivir según el Espíritu Santo, es difícil. El, nos acompaña aunque no nos demos cuenta; nos habla, aunque no lo escuchemos; nos conduce, aunque acabemos eligiendo el camino contrario; nos transforma, aunque pensemos que, todo, es obra nuestra. 

 VIVIR PENTECOSTÉS es pedirle a Dios, que nos ayude a construir la gran familia de la Iglesia es orar a Dios, para sacar de cada uno lo mejor de nosotros mismos es leer la Palabra y pensar: “esto lo dice Jesús para mí” es comer la Eucaristía, y sentir el milagro de la presencia real de Cristo es rezar, y palpar –con escalofríos- el rostro de un Dios que nos ama. 

 ¡PENTECOSTÉS ES EL DIOS INVISIBLE! El Dios que camina hasta el día en que nos llame a su presencia. El Dios que nos levanta, cuando caemos El Dios que nos une, cuando estamos dispersos El Dios que nos atrae, cuando nos divorciamos de El 

 ¡PENTECOSTÉS ES EL DIOS DE LA BRISA! El Dios que nos rodea con su silencio El Dios que nos indica con su consejo El Dios que nos alza con su fortaleza El Dios que nos hace grandes con su sabiduría El Dios que nos hace felices con su entendimiento El Dios que nos hace reflexivos con su santo temor El Dios que nos hace comprometidos, con el don de piedad El Dios que nos hace expertos, por el don de la ciencia Pentecostés, entre otras cosas, es valorar, vivir, comprender y estar orgullosos de todo lo que nos prometió Jesús de Nazaret. ¿Cómo? Dejándonos guiar por su Espíritu.

ORACION

¡QUE VENGA, SEÑOR! 

 Tu Espíritu de escucha; cuando como María, estamos atentos a lo que nos dices 

Tu Espíritu de serenidad; cuando las noches son más fuertes que el día 

Tu Espíritu de fortaleza; cuando la debilidad se impone al tesón 

Tu Espíritu de alegría; cuando nos dormimos en los laureles 

Tu Espíritu de constancia; cuando no vemos fruto a su tiempo 

Tu Espíritu de comunión; cuando surgen las divisiones 

Tu Espíritu de comprensión; cuando se hace inteligible tu mensaje 

Tu Espíritu de fraternidad; cuando se quiebra la unidad Tu Espíritu de valentía; cuando nos quedamos inmóviles 

Tu Espíritu de ruptura; cuando nos ataca el inmovilismo Tu Espíritu de eternidad; cuando habla más la muerte que la vida 

Tu Espíritu de vida; cuando estamos llenos de todo y de nada 

Tu Espíritu de aliento; cuando nos asfixia la contaminación del mundo 

Tu Espíritu de resurrección; cuando nos instalamos en lo efímero 

Tu Espíritu de misión; cuando todo nos parece hecho 

Tu Espíritu de perdón; cuando el hombre se sienta incomprendido 

Tu Espíritu de Eucaristía; para que nunca nos falle el alimento.

SEUENCIA DEL ESPIRITU SANTO



CANCION VENITER CREATOR


https://youtu.be/16bVnV4KMEw?si=gzRDHsrnRvO26WjK

ASCENSION, DOMINGO VII

 ASCENSION 


La Ascensión de Cristo no es un espectáculo para mirar desde abajo, ni un recuerdo bonito para admirar desde lejos. 
La Ascensión es una llamada a seguir caminando. Cristo no asciende para desentenderse del mundo, sino para empujarnos a levantar la mirada y vivir de otra manera. El mundo fabrica admiradores, seguidores dóciles, personas clonadas que piensan igual, sienten igual y viven dormidas. 
Cristo, en cambio, no busca admiradores pasivos. Busca hombres y mujeres de vuelos altos, pero con los pies bien clavados en la tierra.
 Personas despiertas. Espabiladas. Con el corazón encendido y las manos trabajando. Porque la Ascensión nos recuerda que ahora nosotros somos sus manos para acariciar, ayudar y levantar al que cae. 
Somos sus pies para acercarnos al que está solo, para caminar hacia el necesitado y no pasar de largo. Somos su corazón para amar sin medida, perdonar sin cansancio y sembrar esperanza donde otros sólo ponen indiferencia.
 
Cristo asciende… pero no nos deja mirando al cielo con los brazos cruzados. Nos deja una misión. Vivir con el alma mirando arriba, pero con la vida entregada aquí abajo. 

Su Palabra debe de ser donde radique nuestra fuerza. En los momentos de duda, de dolor, de adversidad, cuando tengamos que atravesar las mayores tribulaciones, que indudablemente sobrevendrán, tengamos en cuenta estas palabras del Señor para renovarnos en la esperanza y seguir adelante. Todo es posible con Él.

Dando gracias a Dios por el amor tan grande que nos tiene. Enviando a Jesús al mundo, el Padre nos ha revelado su cercanía y su amor. “Él nos ha amado primero y sigue amándonos primero; por eso, nosotros podemos corresponder también con el amor” (Benedicto XVI, Deus caritas est, n.17).

¿Cómo podría yo soñar que me ibas a introducir en tu propia vida trinitaria? ¿Cómo me podría imaginar que me ibas a comunicar tu misma verdad, tu misma alegría, tu propia e íntima unidad? Hoy no necesito palabras sino silencio. Un silencio ancho, profundo y prolongado, agradecido.

Por eso Jesús ha rezado al Padre para que esto se pueda cumplir. Cuando el mismo amor de Dios “manifestado a través de su Espíritu” venga a nosotros e inunde nuestros corazones, podremos convertir “el desierto en vergel”, “la tierra en cielo”, y “el infierno en paraíso”. Es el milagro del amor.

Señor, el tema de mi oración en este día, basado en tu evangelio, me llena de satisfacción porque es tu tema, tu gran tema, el tema del amor. Y yo quiero darte gracias porque has puesto el amor como fundamento del cristianismo

DONES DEL ESPIRITU SANTO III

 

El don de Temor de Dios es un regalo del Espíritu Santo que transforma el miedo paralizante en un profundo amor reverencial. 

Lejos de asustarnos ante un castigo, nos ayuda a reconocer nuestra pequeñez y la grandeza divina, despertando el deseo sincero de no ofender a Dios y de vivir siempre en su gracia.

 1. Amor, no terror No es miedo a Dios: No se trata de un terror irracional o de huir de Él como lo hizo Adán tras el pecado. Es respeto filial: 

Es el temor amoroso de un hijo que no quiere entristecer o defraudar a un Padre bondadoso.

 2. Conciencia de nuestras debilidades Nos permite reconocer nuestros propios límites y nuestra tendencia a fallar. 

Aleja la soberbia, permitiéndonos abandonarnos con total confianza en las manos de Dios. 

3. Principio de Sabiduría Como señala la tradición bíblica, el reconocimiento de la majestad de Dios es el inicio de la sabiduría. 

Actúa como un sistema de protección espiritual que nos capacita para distinguir entre el bien y el mal. 4. Docilidad y propósito Nos impulsa a renunciar al pecado no por obligación, dern sino por el bien que nos hace vivir en la verdad. 

Fortalece la voluntad para seguir al Señor con humildad y obediencia 




El don de ciencia nos ayuda a reconocer la presencia de Dios en nuestra vida y a mirar todas las cosas con una luz más profunda. 

Este don nos ayuda a ver el mundo como lo ve Dios: algo bueno, hermoso y digno de cuidado. 

Nos mueve a agradecer, respetar y alabar a Dios por todo lo que nos ha regalado. 

Como esposas y madres, este don nos enseña a descubrir el valor de lo cotidiano, a comprender mejor nuestro corazón y a guiar a nuestra familia según la verdad y el amor de Dios.

 El Espíritu Santo ilumina nuestra mente para que aprendamos a vivir con más sabiduría, gratitud y confianza. 

 Pidámosle hoy la gracia de ver nuestra vida y nuestra vocación con los ojos de Dios.

viernes, 22 de mayo de 2026

DOMINGO VII DEL TIEMPO DE PASCUA

 SÁBADO

“ Tú, sígueme ”
Este sábado terminamos los evangelios feriales de Pascua, y lo hacemos con la continuación del de ayer donde Jesús nos preguntaba con toda claridad: ¿Mé amas?. Le respondimos como Pedro, con el corazón abierto y entregado.


según san Juan 21, 20-25 

En aquel tiempo, Pedro, volviéndose, vio que los seguía el discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la cena se había apoyado en su pecho y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?»
 Al verlo, Pedro dice a Jesús: «Señor, y éste, ¿qué?» 

Jesús le contesta: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué? 
Tú sígueme.» Entonces se empezó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no moriría. 

Seguirle siempre a él, debería ser nuestro estilo de vida, nuestro camino cotidiano y nuestra espezanza. Pues él nunca defrauda y nunca se echa atrás cuando nos promete o nos dice algo. Seguirle, es tener vida, es decidirse a vivir desde un amor totalmente entregado y apasionado por la vida y por las historias personales de cada ser humano.
Pero no le dijo Jesús que no moriría, sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué?» 
Este es el discípulo que da testimonio de todo esto y lo ha escrito; y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús. 
Si se escribieran una por una, pienso que ni el mundo podría contener los libros que habría que escribir.



Hoy la invitación es ya casi una obligación. Tú, Sígueme. Así de claro: Sígueme.
Seguirle es ver siempre optimismos y arco iris donde otros solo ven pesimismos y oscuridades. Seguirle es realizarse, es ser feliz y hacer feliz, es amar y sobre todo vivir con amor desde el amor.

VIERNES

“ Cuando seas viejo, otro te ceñirá ”


según san Juan 21, 15-19

 Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer, le dice a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?».

 Él le contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». 

El evangelio de hoy sobre el tema del amor, me fascina y, al mismo tiempo, me entristece. Me fascina y emociona que sea el mismo Jesús el que me pregunte personalmente a mí: ¿Me amas?

Jesús le dice: «Apacienta mis corderos». 

Por segunda vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?». Él le contesta: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». 

Él le dice: «Pastorea mis ovejas».

 Por tercera vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?».

 Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez: «¿Me quieres?» y le contestó: «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero».

Yo creo que soy sincero cuando le digo que sí, como lo era San Pedro. Y esto me produce alegría. Pero me entristece el que me lo pregunte “por tercera vez”, porque me hace recordar que “por tres veces y más de tres” yo no le he sido fiel. Y no es que yo crea que Dios quiere que recuerde mi pasado para humillarme y caminar por la vida con complejo de culpabilidad

Jesús le dice: «Apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras». 

«¿Me amas?… Apacienta mis ovejas». Las palabras de Jesús a Pedro en el Evangelio de hoy son las primeras que os dirijo, queridos hermanos. Estas palabras nos recuerdan algo esencial. Todo ministerio pastoral nace del amor… nace del amor.

Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme».


Señor, el tema de mi oración en este día, basado en tu evangelio, me llena de satisfacción porque es tu tema, tu gran tema, el tema del amor. Y yo quiero darte gracias porque has puesto el amor como fundamento del cristianismo


JUEVES

“ Para que todos sean uno ”



según san Juan 17, 20-26 

En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, oró Jesús diciendo: «No solo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.

Las palabras del evangelio de hoy son escalofriantes, sublimes, estremecedoras. Jesús ha pedido al Padre que caigamos en la cuenta del amor que ese Padre nos tiene. Y este amor es tan inefable que es el mismo con que el Padre ama a Jesús.

 Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno; yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí. Padre, este es mi deseo: que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste, porque me amabas, antes de la fundación del mundo.

Personalmente me parece que, además de todos los pecados que tenemos, el gran pecado es que pasamos la vida “sin enterarnos de todo lo que el Padre nos ama”.

 Padre justo, si el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste.

 Les he dado a conocer y les daré a conocer tu nombre, para que el amor que me tenías esté en ellos, y yo en ellos».


Por eso Jesús ha rezado al Padre para que esto se pueda cumplir. Cuando el mismo amor de Dios “manifestado a través de su Espíritu” venga a nosotros e inunde nuestros corazones, podremos convertir “el desierto en vergel”, “la tierra en cielo”, y “el infierno en paraíso”. Es el milagro del amor.

MIÉRCOLES

“ Santifícalos en la verdad ”



según san Juan 17, 11b-19


En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, oró Jesús diciendo: «Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. 

Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura. 

Sabe que ha llegado la hora, la hora de dar la vida a todos los que el Padre ha amado desde el primer día del mundo; la hora de nacer a la vida de Dios.

Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría cumplida. 

Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del maligno. 

Ha llegado la hora de contemplar la profundidad del amor divino, ese amor que Cristo ha revelado, pues sólo Él ama como Dios puede amar. Cristo, ora por sus discípulos.

No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad. 

Han creído en El; le ha dado su confianza y su vida. Ya no son siervos, sino amigos. Son de Dios como lo eran de Cristo. ¡Misterio de amor¡

Como tú me enviaste al mundo, así yo los envío también al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad».

MARTES

MARTES

“ He manifestado tu nombre ”


El Evangelio de hoy nos presenta la Oración Sacerdotal de Jesús. En esta plegaria el Señor habla del cumplimiento de la voluntad de su Padre, de su esfuerzo por glorificarle sobre la tierra, de su fidelidad para llevar a cabo la obra que le fue encomendada.

según san Juan 17, 1-11a

 En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, dijo Jesús: «Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti y, por el poder que tú le has dado sobre toda carne, dé la vida eterna a todos los que le has dado. 

Después de lavarles los pies a q sus discípulos "para que tengan parte con El", Cristo eleva los ojos y ora.

Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo. 

Yo te he glorificado sobre la tierra, he llevado a cabo la obra que me encomendaste. 

Y ahora, Padre, glorifícame junto a ti, con la gloria que yo tenía junto a ti antes que el mundo existiese.

Sabe que ha llegado la hora, la hora de dar la vida a todos los que el Padre ha amado desde el primer día del mundo; la hora de nacer a la vida de Dios. Ha llegado la hora de contemplar la profundidad del amor divino, ese amor que Cristo ha revelado, pues sólo Él ama como Dios puede amar. Cristo, ora por sus discípulos. Han creído en El; le ha dado su confianza y su vida. Ya no son siervos, sino amigos. Son de Dios como lo eran de Cristo.

 He manifestado tu nombre a los que me diste de en medio del mundo. Tuyos eran, y tú me los diste, y ellos han guardado tu palabra. 

Jesús intercede por nosotros sus seguidores. Todos nosotros estamos en el pensamiento de Jesús en su oración al Padre.

Ahora han conocido que todo lo que me diste procede de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste, y ellos las han recibido, y han conocido verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me has enviado.

 Te ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por estos que tú me diste, porque son tuyos. Y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y en ellos he sido glorificado. 

Ya no voy a estar en el mundo, pero ellos están en el mundo, mientras yo voy a ti».


dando gracias a Dios por el amor tan grande que nos tiene. Enviando a Jesús al mundo, el Padre nos ha revelado su cercanía y su amor. “Él nos ha amado primero y sigue amándonos primero; por eso, nosotros podemos corresponder también con el amor” (Benedicto XVI, Deus caritas est, n.17).


 LUNES

“ ¿Ahora creéis? ”



según san Juan 16, 29-33 

En aquel tiempo, los discípulos dijeron a Jesús: «Ahora sí que hablas claro y no usas comparaciones.

 Ahora vemos que lo sabes todo y no necesitas que te pregunten; por ello creemos que has salido de Dios». 

Les contestó Jesús: «¿Ahora creéis? Pues mirad: está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. 

Sin embargo algo que nos comunica el Evangelio es la victoria sobre el mal, el Señor nos invita a tener paz en Él. A confiar en que Él ha vencido al mundo. Jesús ha vencido al mundo, es decir, ha salido victorioso. “Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo”.

Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre. 

Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo».

Es todo un camino apasionante pero no sin adversidades, ya señala a sus discípulos que “en el mundo tendréis luchas”, siempre podremos verlas como un reto para poner a prueba nuestra respuesta de amor, se nos brindara la ocasión para dejarnos podar y manifestar nuestra fidelidad, entrega, sacrificio y la importancia que tiene la fe en nuestras vidas.

Recordar que el discípulo no es mas que el maestro, que tenemos que contar con la incomprensión, la burla, el ataque… Y una de las bienaventuranzas ya nos prepara para la persecución como camino de autenticidad: “Dichosos cuando os persigan por mi causa”.


Su Palabra debe de ser donde radique nuestra fuerza. En los momentos de duda, de dolor, de adversidad, cuando tengamos que atravesar las mayores tribulaciones, que indudablemente sobrevendrán, tengamos en cuenta estas palabras del Señor para renovarnos en la esperanza y seguir adelante. Todo es posible con Él.

DIA DE LA ASCENSION

Ante la partida del Maestro, los discípulos no se entristecen. Su alegría se explica porque Jesús les dejó un don: la promesa del Espíritu Santo; y una tarea: ser sus testigos hasta los confines del mundo. Además, aquella despedida fue muy diferente a otras. El Señor Jesús mientras se marchaba les bendecía. Se fue de este mundo con los brazos abiertos, como los tuvo en la cruz, bendiciendo a la humanidad y abriendo definitivamente la senda y las puertas del cielo a todos.

DOMINGO

“ Sabed que yo estoy con vosotros ”


San Mateo, sitúa la escena de la Ascensión en un monte sin nombre. Con esto nos indica que lo interesante de esta escena no es el lugar, sino el simbolismo. 

El monte significa el ámbito de lo divino, donde está Dios y donde el evangelista quiere situar también a Jesús. A ese monte santo donde está Dios, es decir, donde está la plenitud de la verdad, de la belleza, de la libertad, y, sobre todo, del amor, ahí nos invita Jesús a subir para ser felices con Él para siempre.

evangelio según san Mateo 28, 16-20 

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron. 

Acercándose a ellos, Jesús les dijo: «Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, 

Id y haced discípulos a todos los pueblos” Lo que nos manda Jesús a todos sus seguidores es que “hagamos discípulos”. Después vendrá el bautizarles. Hacer discípulos es hacer seguidores de Jesús, coger el soplo, el aliento, el talante de Jesús La lectura asidua y meditada del evangelio nos hace cambiar de vida y nos capacita para la misión.

bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».



Hoy día, más que nunca, la Iglesia necesita “testigos de la fe”, gente que nos hable de Jesús con alegría, con entusiasmo, con ilusión. Gente que suba al monte de Dios y nos cuente las bellezas que, desde allí ha contemplado. Gente que ha respirado el aire sano y limpio de la montaña e invite a subir a los que sólo respiran aire contaminado de la ciudad.