YA ES SEMANA SANTA

YA ES SEMANA SANTA
Ver pinchando la imagen

Páginas

miércoles, 7 de octubre de 2026

ROSARIOS POR ESPAÑA

 Rosarios por España» para encomendar el futuro del país ante las elecciones del 29 de noviembre 


Una iniciativa católica convoca una gran red de oración mariana inspirada en las grandes gestas históricas donde la devoción al Santo Rosario transformó el destino de las naciones María Rabell GarcíaMaría Rabell García Corresponsal en Roma y El Vaticano 07 oct. 2026 - 10:05 5 


Compartir Añade El Debate enGoogle Save Player de Trinity Audio En un momento decisivo para el futuro de la nación, ha echado a andar la iniciativa espiritual «Cadena de Rosarios por España», una propuesta abierta que invita a los fieles a sumar sus oraciones de cara a las próximas elecciones convocadas para el 29 de noviembre. 

La campaña busca vertebrar un gran frente de oración colectiva en el que cada rosario rezado y contabilizado fortalece una cadena de fe encomendada a la intercesión de la Virgen María. 

 Bajo la premisa evangélica de que «donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt 18, 20), la plataforma permite a los participantes registrar voluntariamente su aportación personal, así como su localidad y comunidad autónoma de procedencia, visibilizando la unión espiritual de toda España. 

 El antecedente de Lepanto y la fuerza espiritual del Rosario 

Esta movilización de oración entronca con una dilatada tradición histórica en la que la fe del pueblo cristiano ha sido determinante frente a momentos de grave incertidumbre. Fue el Papa san Pío V quien definió la estructura tradicional del Rosario en 15 misterios —gozosos, dolorosos y gloriosos— y extendió su devoción a toda la Iglesia universal. En 1571, ante la inminencia de la Batalla de Lepanto, el Santo Padre pidió a toda la cristiandad su recitación para obtener la victoria, proclamando tras vencer la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias. 



Posteriormente, el Papa Gregorio XIII cambió la denominación a Nuestra Señora del Rosario, cuya fiesta litúrgica la Iglesia celebra cada 7 de octubre. 

 Asimismo, la tradición recuerda cómo la Virgen María encomendó al santo español Domingo de Guzmán la difusión de esta devoción en una época en que las herejías amenazaban con quebrar la unidad de la Iglesia. 



Siglos más tarde, el Papa Pío IX sintetizaría este poder espiritual exhortando a los fieles a combatir los males de la Iglesia «no con las armas sino con el rosario». 

 Un refugio y un escudo a lo largo de la historia El poder del Rosario ha quedado plasmado también en hitos extraordinarios de la era moderna. 

Durante el bombardeo atómico sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945, cuatro misioneros jesuitas alemanes —Hugo Lassalle, Hubert Schiffer, Wilhelm Kleinsorge y Cieslik— sobrevivieron milagrosamente y sin secuelas de radiación en su parroquia, situada cerca del epicentro de la explosión.





 Años después, el padre Schiffer atribuyó su salvación a la protección mariana fruto de rezar el Rosario juntos todos los días y vivir el mensaje de Fátima. «Yo estaba en medio de la explosión atómica... y estoy aquí todavía, vivo y a salvo. No fui derribado por su destrucción», declaró. Un prodigio similar ocurrió en Nagasaki, donde el convento fundado por san Maximiliano Kolbe permaneció intacto tras la destrucción de la segunda bomba atómica. 

Dos sucesos que llevaron a acuñar la frase de que este acto de devoción podía ser «más potente que la bomba atómica». 

 Con este poso de fe, la «Cadena de Rosarios por España» apela a la unidad y a la perseverancia de los católicos para encomendar el rumbo del país ante la cita electoral del 29 de noviembre, convencida de que, allí donde crecen el miedo y la incertidumbre, el Rosario sigue siendo una oración de confianza. Una confianza que la tradición cristiana resume en una sencilla súplica: «Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios».

martes, 6 de octubre de 2026

GRAN BATALLA GANADA CON EL SANTO ROSARIIO






El Padre Alan comenzó esta labor de propagación junto con todos los frailes dominicos en 1460. Ellos le dieron la forma que tiene actualmente, con la aprobación eclesiástica. A partir de entonces, esta devoción se extendió en toda la Iglesia. ¿Cuándo se instituyó formalmente esta fiesta?


La batalla de Lepanto fue un combate naval que tuvo lugar el 7 de octubre de 1571 en el golfo de Patras, cerca de la ciudad griega de Naupacto, en ese entonces conocida como Lepanto.[

Se enfrentaron en ella la armada del Imperio otomano contra la coalición católica organizada por el papa Pío V, llamada Liga Santa, formada por el Imperio español, los Estados Pontificios, la República de Venecia, la Orden de Malta, la República de Génova y el Ducado de Saboya. 

Las fuerzas otomanas navegaban hacia el oeste desde su estación naval en Lepanto cuando se encontraron con la flota de la Liga Santa que navegaba hacia el este desde Mesina, en Sicilia. 




El Imperio español y la República veneciana eran las principales potencias de la coalición, ya que la liga estaba financiada en gran parte por Felipe II de España, y Venecia era el principal contribuyente de barcos.
 Los católicos, liderados por Juan de Austria, resultaron victoriosos, y se salvaron tan solo treinta galeras otomanas. Se frenó así el expansionismo otomano en el Mediterráneo oriental durante algunas décadas y se provocó que los corsarios aliados de los otomanos abandonaran sus ataques y expansiones hacia el Mediterráneo occidental.




Los turcos reconstruyeron rápidamente su flota, pero las enormes pérdidas de tripulaciones experimentadas en Lepanto ocasionaron que la marina otomana perdiera su iniciativa naval a partir de la década de 1580.
En esta batalla participó Miguel de Cervantes, que resultó herido y perdió la movilidad de su mano izquierda, lo que le valió el sobrenombre de «manco de Lepanto». Este escritor, que estaba muy orgulloso de haber combatido allí, la calificó como «la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros».También int rodujo la historia en el Quijote, a través de la narración del cautivo, como típica obra de literatura de frontera.





 El 7 de octubre de 1571 se llevó a cabo la batalla naval de Lepanto en la cual los cristianos vencieron a los turcos. Los cristianos sabían que si perdían esta batalla su religión podía peligrar y por esta razón confiaron en la ayuda de Dios, a través de la intercesión de la Santísima Virgen.

 El Papa San Pío V pidió a los cristianos rezar el rosario por la flota. En Roma estaba el Papa despachando asuntos cuando de pronto se levantó y anunció que sabía que la flota cristiana había sido victoriosa. Ordenó el toque de campanas y una procesión. Días más tarde llegaron los mensajeros con la noticia oficial del triunfo cristiano. Posteriormente, instituyó la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias el 7 de octubre.




 Un año más tarde, Gregorio XIII cambió el nombre de la fiesta por el de Nuestra Señora del Rosario y determinó que se celebrase el primer domingo de Octubre (día en que se había ganado la batalla). Actualmente se celebra la fiesta del Rosario el 7 de Octubre y algunos dominicos siguen celebrándola el primer domingo del mes.


LA VIRGEN DEL ROSARIO

El 7 de octubre se celebra a la Virgen del Rosario, advocación que hace referencia al rezo del Santo Rosario que la propia Madre de Dios pidió que se difundiera para obtener abundantes gracias.

Bartolomé Esteban Perez Murillo 020.jpg

 En el año 1208 la Virgen María se le apareció a Santo Domingo y le enseñó a rezar el Rosario para que lo propagara.

Santo Domingo afirmó que la Virgen María se le apareció en 1208 en una capilla del monasterio de Prouilhe (Francia) con un rosario en las manos, que le enseñó a rezarlo y que le dijo que lo predicara entre los hombres
Luca giordano, madonna del rosario, 1657, Q492.JPG
 El santo así lo hizo y su difusión fue tal que las tropas cristianas, antes de la Batalla de Lepanto (7 de octubre de 1571), rezaron el Santo Rosario y salieron victoriosos.

Resultado de imagen de batalla de lepanto
 El Papa San Pío V en agradecimiento a la Virgen, instituyó la fiesta de la Virgen de las Victorias para el primer domingo de octubre y añadió el título de “Auxilio de los Cristianos” a las letanías de la Madre de Dios.


 Más adelante, el Papa Gregorio XIII cambió el nombre de la Fiesta al de Nuestra Señora del Rosario y Clemente XI extendió la festividad a toda la Iglesia de occidente.

Posteriormente San Pío X la fijó para el 7 de octubre y afirmó: “Denme un ejército que rece el Rosario y vencerá al mundo”. Rosario significa “corona de rosas y, tal como lo definió el propio San Pío V, “es un modo piadosísimo de oración, al alcance de todos, que consiste en ir repitiendo el saludo que el ángel le dio a María; interponiendo un Padrenuestro entre cada diez Avemarías y tratando de ir meditando mientras tanto en la Vida de Nuestro Señor".





 San Juan Pablo II, quien añadió los misterios luminosos al rezo del Santo Rosario, escribió en su Carta Apostólica “Rosarium Virginis Mariae” que este rezo mariano “en su sencillez y profundidad, sigue siendo también en este tercer Milenio apenas iniciado una oración de gran significado, destinada a producir frutos de santidad”.




GRAN FUNDADOR. SAN BRUNO

6 DE OCTUBRE  SAN BRUNO


Fundador del la comunidad religiosa más austera y penitente, LOS MONJES CARTUJOS, que viven en perpetuo silencio y jamás comen carne ni toman bebidas alcohólicas.



Bruno nació en Colonia (Alemania) en el 1030 en el seno de una familia noble.
Desde muy joven estudió en las ciudades francesas de Reims y París, y cuando volvió a su patria fue ordenado de sacerdote y canónigo de la colegiata de San Cuniberto,tres años después de la muerte de San Romualdo el Padre de los eremitas de Camaldoli.
Años más tarde regresó a Reims como profesor, catedrático en 1057 por más de veinticinco años.

File:José de Ribera 033.jpgRibera
El «Maestro Bruno», profesor muy apreciado de una de las escuelas de más reputación de su tiempo.Entre sus estudiantes se encontraba Eudes de Chatillon, después llamado Papa Urbano II.
Fue hacia 1080,teniendo todavía abundantes riquezas y gozando de la amistad de altos personajes y de una gran estimación entre la gente, y pudiendo, si aceptaba, ser nombrado Arzobispo de Reims.


Bruno renunció a todo, incluida la cátedra, y se fue de monje al monasterio de San Roberto en Molesmes. Pero luego sintió que aunque allí se observaban reglamentos muy estrictos, sin embargo lo que él deseaba era un silencio total y un apartamiento completo del mundo. Por eso dispuso irse a un sitio mucho más alejado. Iba a hacer una nueva fundación.

San Hugo, obispo de Grenoble, vio en un sueño que siete estrellas lo conducían a él hacia un bosque apartado y que allá construían un faro que irradiaba luz hacia todas partes.
Al día siguiente llegaron Bruno y seis compañeros a pedirle que les señalara un sitio muy apartado para ellos dedicarse a la oración y a la penitencia.



San Hugo reconoció en ellos los que había visto en sueños y les cede la zona montañosa de la Cartuja o "Chartreuse" en francés,monte que le había sido indicado en la visión, donde construye un oratorio rodeado de celdas con lo que nace la orden de la Cartuja en el año 1084.
Los nuevos religiosos recibieron el nombre de Cartujos.

Resultado de imagen de Zurbaran, San Bruno con Urbano II

Zurbaran, San Bruno con Urbano II

Llamado a Roma,en 1088, a instancias del Papa Urbano II - su antiguo alumno,para ayudar en la reforma, Bruno hubo de abandonar Chartreuse, para no volver a verla más.
Tras pasar 3 o 4 años en Roma, obtuvo permiso para retirarse a Calabria, en donde fundó un nuevo retiro en el desierto de La Torre.
Allí fue donde murió y fue enterrado, el 6 e octubre del año 1101 dejando en la tierra como recuerdo una fundación religiosa que ha sido famosa en todo el mundo por su santidad y su austeridad.



No ha sido canonizado  pero se autoriza su culto a los cartujos, ya que ellos rehuyen todas las manifestaciones públicas.
Sin embargo, en 1514 obtuvieron del Papa León X el permiso de celebrar la fiesta de su fundador, y Clemente X la extendió a toda la Iglesia en 1674. El santo es particularmente popular en Calabria, y el culto que se le tributa refleja en cierto modo el doble aspecto activo y contemplativo de su vida.

lunes, 5 de octubre de 2026

CELEBRACION DE LAS TEMPORAS

 Témporas de Acción de Gracias y petición (2026).......5 de Octubre



TEXTO EVANGÉLICO

 “Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre. Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!” (Mt 7, 7-11).


LAS TEMPORAS

Con la llegada del otoño, la Iglesia celebra las Témporas. Nos dicen las rúbricas del Misal que las Témporas son días de acción de gracias y de petición que la comunidad cristiana ofrece a Dios, terminadas las vacaciones y la recolección de las cosechas, al reemprender la actividad habitual. 


En sus inicios las Témporas eran unos días dedicados especialmente a la penitencia para santificar tres cosechas: la del trigo en verano, la vendimia al comienzo de otoño y la del aceite en diciembre. Como estaban relacionadas con las estaciones del año, a esas tres se les añadió una cuarta en primavera. Aunque el papa San León Magno (390-461) las considera de origen apostólico, es muy difícil precisar cuando comienzan a celebrarse. Los días especiales de las Témporas eran el miércoles, el viernes y el sábado. Con más seguridad sabemos que el origen de esta celebración está vinculado a la Iglesia de Roma y desde allí se va extiendo al resto de la cristiandad lenta pero paulatinamente. 



 En la liturgia anterior a la reforma promovida por el Concilio Vaticano II se celebraban las Témporas correspondientes al inicio del invierno, de la primavera, del verano y del otoño. A partir del siglo V las Témporas se convierten también en la fiesta de la recolección espiritual de la Iglesia, ya que hasta hace pocos años eran el tiempo designado, junto con las plegarias, rogativas y ayuno, para conferir las Órdenes sagradas. 

 Actualmente la legislación litúrgica establece que la regulación de la celebración de las Témporas recae sobre las Conferencias Episcopales. La Iglesia ha considerado que de esta forma podrán ser tenidas en cuenta mejor las peculiaridades de cada Nación. La duración de su celebración, por espacio de uno o varios días y la reiteración a lo largo del año son así mismo competencia de la Conferencia Episcopal.



 Nos dice también el Misal que se celebrarán, al menos, el día 5 de octubre (o el día 6, cuando el día 5 sea domingo), y, siempre que sea posible, es aconsejable celebrarlas también otros dos días de la misma semana. La celebración a lo largo de tres días ayuda a enfatizar mejor los tres aspectos que pretende avivar en nosotros la liturgia de las Témporas, estos son: la acción de gracias, la petición y la conversión. 

 Ya sea durante uno o tres días, estos aspectos esenciales en la vida del cristiano deben de estar presente en la celebración de las Témporas y desde ahí proyectarse a la vida del cristiano a lo largo de todo el año. Los formularios de misas que nos ofrece el Misal para las Témporas inciden específicamente en estos aspectos. Dar gracias a Dios por los dones recibidos es fundamental pues, aunque ganar el pan con el fruto de nuestro trabajo diario agota, nunca debemos decir por mi fuerza y el poder de mi brazo me he creado estas riquezas. Sino más bien, acuérdate del Señor, tu Dios: que es él quien te da la fuerza para crearte estas riquezas, y así mantiene la promesa que hizo a tus padres, como lo hace hoy.”. 





Dar gracias a Dios es reconocer algo tan grande como que su Gracia nos precede y nos sostiene. La celebración de las Témporas nos invita también a pedir a Dios. El mismo Jesucristo nos dice: si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden. 

No nos cansemos nunca de pedir a Dios, pues Él nos escucha y nos da lo que más nos conviene. Las Témporas en definitiva nos enseñan que nuestra vida ha de ser sea una acción de gracias permanente a Dios porque el oye siempre la petición que se eleva desde el corazón del hombre. Los dones que Él derrama sobre nosotros, son signo de su bondad y de su misericordia infinita. Ante un Dios así, ¿quién no se siente movido a la conversión? 



 A los que somos pastores nos toca instruir convenientemente a los fieles en el sentido de esta y de cada una de las celebraciones que nos ofrece la Iglesia y a los fieles a vivirlas con renovado entusiasmo. Así unos y otros estaremos dando cumplimiento a aquello tan hermoso que nos pide el Concilio Vaticano II por medio de Sacrosanctum Concilium 48: (…) sino que comprendiéndolo bien a través de los ritos y oraciones, participen conscientes, piadosa y activamente en la acción sagrada.






ULTIMO DIA DEL PAPA EN FRANCIA

 28 DE SEPTIEMBRE

 DESPEDIDA DE ÑOURDES


https://youtu.be/lNkJt3DCZSg?si=kNgl-eOWUc8tyHuD



7:40 h: salida hacia Metz el 28 de septiembre de 2026 

Durante su vuelo de Tarbes a Metz, el papa León XIV pasó más de 30 minutos en la cabina de mando del avión de Air France. 

El papa León XIV visita la cabina de vuelo y bendice a los pilotos de cazas escolta en su viaje a Metz

El pontífice, conocido por su interés en la aviación, aprovechó el momento para conversar por radio con los pilotos de los dos cazas Rafale que escoltaban el vuelo. 

 La escena dejó una imagen poco habitual: el líder de la Iglesia católica dentro de la cabina de un avión comercial, comunicándose directamente con los pilotos de combate que acompañaban su recorrido por los cielos de Francia.










https://www.facebook.com/reel/1091046893302536




Tras aterrizar en el aeropuerto de Metz-Nancy-Lorraine para culminar su visita pastoral en territorio francés, el Santo Padre saludó al resto de la tripulación e hizo escala en una región históricamente emblemática por sus batallas durante la Segunda Guerra Mundial y por su vínculo con Robert Schuman, considerado uno de los padres fundadores de la Unión Europea. 

A su llegada, León XIV fue recibido por las autoridades locales y posteriormente mantuvo un encuentro privado.




 A continuación, León XIV se trasladó en coche al Centro de Conferencias Robert Schuman para un encuentro interreligioso y posteriormente un encuentro con el mundo político, la sociedad civil y la cultura.

https://fb.watch/v/6vSConekI/

El Papa León XIV camina junto a distintos líderes religiosos en el Centro de Conferencias Robert Schuman, en donde se realizó un encuentro interreligioso


El Papa León XIV, sentado junto al presidente francés Emmanuel Macron y el Cardenal Jean-Marc Aveline, Arzobispo de Marsella, durante el encuentro “Hacia las raíces de Europa por la paz y la unidad”, en el Centro de Conferencias Robert Schuman de Metz 













Queridos hermanos y hermanas, queridos amigos representantes de las diferentes tradiciones religiosas: 

Con una gran alegría, pero también con un vivo sentimiento de responsabilidad espiritual, me encuentro hoy entre ustedes en Metz, ciudad de fronteras y de encrucijadas, en el Centro de Congresos que lleva el nombre de Robert Schuman, uno de los padres fundadores de la Unión Europea. Este hombre de fe y de convicciones supo transformar las antiguas líneas de fractura en puntos de esperanza para toda Europa, y se convirtió en un verdadero embajador de la unidad en la diversidad. Siguiendo su ejemplo, nuestra responsabilidad común en cuanto mujeres y hombres religiosos, es la de testimoniar que, más allá de las fronteras, siempre es posible reencontrarse, establecer la amistad y construir la paz. ¿Para qué debe servir todo discurso de una religión? León XIV da la respuesta en Metz | ZENIT - Espanol











https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/speeches/2026/september/documents/20260928-francia-incontro-interreligioso.html
 Ofrecemos a continuación el discurso pronunciado por el Papa durante el encuentro interreligioso. Las palabras del Papa estuvieron precedidas de diferentes intervenciones de exponentes de diferentes tradiciones religiosas. También se firmó un “Llamamiento”. ¿Para qué debe servir todo discurso de una religión? León XIV da la respuesta en Metz | ZENIT - Espanol


https://youtu.be/jy5CPYync1k?si=vGU4Tifc0s_Uy1hV

Metz espera a #LeónXIV entre las heridas de #Europa y la esperanza de reconciliación 






En medio de una Europa atravesada por la polarización y los conflictos, la expectativa es máxima por las palabras del #PapaLeónXIV al cierre de su viaje apostólico a Francia. Frente a las tensiones, la Iglesia sigue desempeñando un papel clave tejiendo redes de solidaridad, paz y reconciliación.






domingo, 4 de octubre de 2026

LEON XIV, ROSARIO Y PROCESION DE LAS ANTORCHAS

Al culminar la tercera jornada de su viaje apostólico a Francia, el Papa León XIV encabezó el rezo del Santo Rosario y procesión con antorchas (aux flambeaux) en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, una de las tradiciones más emblemáticas de este centro mariano y patrimonio cultural inmaterial de Francia. 

Video

https://www.youtube.com/live/F65lDP0Kjnk?si=xXf5xjTUqhxz1bhV


 Antes de comenzar el rezo del Rosario, el Papa se detuvo un momento frente a la imagen de Nuestra Señora de Lourdes para rezar en silencio. 





Seguidamente dio inicio la procesión, encabezada por la cruz y la imagen de la Virgen de Lourdes iluminada, que recorrió el santuario ante una multitud de peregrinos que permanecieron con sus velas encendidas.


Finalizado el Rosario, cuyos misterios se rezaron en diferentes idiomas, el Santo Padre se dirigió a los fieles, asegurando que este gesto es una respuesta al pedido que Nuestra Señora, a través de Santa Bernadette, dirigió a los sacerdotes: "Que se venga aquí en procesión". 

discurso del Papa

https://youtu.be/4sTNnDgL00s?si=CzmG_VgKEM5MvJCk

 En ese contexto, consideró conmovedor "ver al pueblo fiel, de generación en generación, responder con amor y confianza a la tierna invitación de la Virgen María", escucharlos entonar himnos llenos de fervor y fe, y caminar con sus velas encendidas hacia su Madre del cielo. 



 El Pontífice aseguró que "esta luz que nos guía y nos atrae es la de la esperanza que nunca nos abandona, incluso durante nuestra peregrinación por esta vida, a menudo marcada por pruebas, pero ya plena por la alegría de sabernos hijos de Dios, amados y salvados por Jesús".

 León XIV se refirió en particular a los enfermos que llegan a Lourdes para ofrecer sus dolencias a la intercesión de la Virgen: "Necesitamos participar en esta procesión con ustedes, queridos enfermos, para comprender plenamente su realidad", afirmó, y citando al Papa Pío XII, expresó: "¡Nunca en lugar alguno de la tierra se ha visto semejante cortejo de sufrimiento, nunca semejante resplandor de paz, de serenidad y de alegría!". 



 Ese milagro de suscitar serenidad y alegría en medio de la prueba, aseguró el Papa, es posible "porque Dios nos concede la gracia de dirigir nuestra mirada hacia un futuro más lejano, más allá de nuestro horizonte terrenal, un futuro de felicidad infinita en Dios, que tenemos la certeza de alcanzar si permanecemos firmes en la fe y en la caridad".



En palabras de San Pablo, el Pontífice animó a la multitud diciendo: "Los sufrimientos del tiempo presente no tienen comparación con la gloria que un día se nos manifestará", e invitó a los enfermos a guardar en la memoria esas "palabras de oro".

 Asimismo, llamó a perseverar en el camino en el que María nos precede, y acudir con confianza hacia Ella, cuya Inmaculada Concepción "resplandece como un faro en medio de la noche".



 "Ella es signo de la victoria del amor, de la bondad y de Dios, dando a nuestro mundo la esperanza que necesita", afirmó el Santo Padre. Por eso, exhortó a volver la mirada hacia Ella, "tan gloriosa y tan humana", y dejar que Ella nos conduzca hacia Dios, que es el vencedor. 



 Al recordar que fue en Lourdes donde María se presentó a sí misma como la Inmaculada Concepción, León XIV recordó que "Jesús, por los méritos de su Pasión y de su Resurrección, quiso preservar a su Madre de toda mancha del pecado original; hizo de ella una nueva Eva —sobre quien el demonio nunca tendrá poder alguno—, a partir de la cual todo vuelve a empezar, todo vuelve a ser posible, tanto para el mundo como para cada uno de nosotros".



 Por ese motivo, afirmó, "su amparo y su intercesión no son secundarios para el cristiano que desea acoger la gracia de la Redención, obtenida por la sangre de Jesús, y luchar contra el mal".






 Describiendo a la Virgen como "la estrella del mar" —Stella maris— recordó la oración de San Bernardo: "Oh, tú, que te sientes lejos de tierra firme, arrastrado por las olas de este mundo, no desvíes los ojos de la luz de esta estrella. [...] Si la sigues no puedes desviarte; si la invocas no puedes desesperar; si piensas en ella, no puedes equivocarte; si ella te sostiene, no caes; si ella te protege no tienes qué temer, si ella te guía no te cansas; si ella te es propicia, llegarás a la meta". 



 Finalmente, dirigiéndose a los fieles de todo el mundo que llegaron a Lourdes para participar de la "ferviente y serena" procesión de luces, los invitó a llevar sus intenciones más queridas y urgentes a Nuestra Señora. 

 "Al contemplarla en su Inmaculada Concepción, brotan en nuestro corazón una alegría y una esperanza invencible: pues, revestida del sol, con la luna bajo sus pies y coronada de estrellas, ella es gloriosa, es poderosa; y, al mismo tiempo, es humilde, está muy cerca de nosotros, es la Madre de Jesús, es nuestra Madre", concluyó.