YA ES SEMANA SANTA

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domingo, 16 de agosto de 2026

DOMINGO XX DEL TIEMPOO ORDINARIO

LUNES

“ ¿Qué me falta? ”



según san Mateo 19,16-22

 En aquel tiempo, se acercó uno a Jesús y le preguntó: «Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?». 

 Jesús le contestó: « ¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos». 

Cada vez que leemos o escuchamos la proclamación del encuentro de Jesús con el joven rico nos invade una sensación de amargura, como si nos asomásemos a un pozo oscuro. Porque, en el fondo, nos gustaría que ese proverbial encuentro entre alguien que busca y el mismísimo Cristo, Dios encarnado, terminara de otra manera: que el joven rico acogiera el don que le está proponiendo Jesús

 Él le preguntó: «¿Cuáles?». Jesús le contestó: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo».

 El joven le dijo: «Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?».

Sin embargo ante la propuesta del Señor, se entristece, le parece mucho, le parece que le supera sus fuerzas.

 Jesús le contestó: «Si quieres ser perfecto, anda, vende tus bienes, da el dinero a los pobres – así tendrás un tesoro en el cielo - y luego ven y sígueme». Al oír esto, el joven se fue triste, porque era muy rico.

Sin embargo, Dios no nos quita nada como nos recordaban los sucesores de Pedro en los encuentros de la juventud. Dios no nos quita nada, al contrario, llena nuestra vida de plenitud, porque Dios es Amor infinito: el único que sacia nuestro corazón.


Es en el amor de Dios donde nos abrimos al amor, y nos capacita para poder amar al otro, es en su amor donde aprendemos a ver a los demás desde el corazón de Dios y reconocemos en los demás a aquellos por los que el Señor ha dado su vida amándonos hasta el extremo.

 DOMINGO 

“ Mujer, qué grande es tu fe ”



Jesús alaba la fe de la mujer cananea, que es tanto como decir pagana, excluida del pueblo elegido de Israel con quien Dios selló la Antigua Alianza que ahora va a renovar el Cristo.

Otro detalle de este pasaje es que, con su gesto, Jesús abrió las puertas a los paganos, apartándose así del pensamiento judío de exclusividad como “pueblo elegido”.

según san Mateo 15, 21-28 

En aquel tiempo, Jesús se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: «Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo». 

Jesús provocó el encuentro, tomó la iniciativa de salir fuera del territorio de Israel.

 Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: «Atiéndela, que viene detrás gritando» 

 Él les contestó: «Solo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel». 

 Ella se acerco y se postró ante él diciendo: «Señor, ayúdame».

Jesús dedica tiempo a esta mujer, no tiene prejuicios, ni prisa cuando está con ella, y actúa con total libertad, a sabiendas de que se trata de una mujer, y ésta extranjera.

 Él le contestó: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos». 

 Pero ella repuso: «Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos». 

Aquella mujer cananea creyó en Jesús y en su Palabra, y creyó que Jesús podía curar a su hija. Por eso no se rindió y continuó insistiendo

 Jesús le respondió: «Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas». 

 En aquel momento quedó curada su hija.


En nuestro peregrinar siguiendo los pasos del Maestro, surgirán muchas distracciones, muchas tormentas, muchos mares embravecidos, muchos aparentes desprecios de parte de Dios, muchos momentos en que Dios aparenta ignorar nuestras súplicas. Y la mujer cananea nos brinda el mejor ejemplo: perseverar en la fe. Y Jesús, que es el mismo ayer, hoy y siempre, nos dirá: “qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas”. Señor yo creo, pero aumenta mi fe; dame la fe de la mujer cananea.

LEON XIV Y EL DIA DE LA ASUNCION EN CASTEL GANDOLFO

El Papa fuera de la Parroquia Pontificia de San Tomás de Villanueva en Castel Gandolfo para el saludo a los fieles ....15 de agosto de 2025

Queridos hermanos y hermanas: María Santísima, asunta en la gloria del cielo, es para todo el pueblo de Dios un signo de esperanza y consuelo. Por eso, hoy deseo invocar su intercesión maternal en nombre de aquellas comunidades que necesitan ser consoladas y seguir teniendo esperanza. Pienso en los hermanos y hermanas de Tierra Santa, que es también, por excelencia, la Tierra de María. 

Pienso en el pueblo ucraniano y en el pueblo ruso, ambos unidos por una devoción filial a la Santa Madre de Dios. Pienso en los cristianos que sufren discriminación o incluso persecución. Sigo rezando en estos días por la población colombiana que sufre a causa del terremoto. Me uno a estas comunidades y a todas aquellas que viven en contextos difíciles, y junto con ellas exclamo: “¡Santa María, ruega por nosotros!”. 

Dirijo mi saludo a todos ustedes, fieles de Castel Gandolfo y peregrinos venidos de Italia y de diversos países. ¡Gracias por su presencia y oración! Les deseo a todos que puedan disfrutar de un tiempo de descanso, para reponer las fuerzas en el cuerpo y en el alma, también con alguna buena lectura y en contacto con la naturaleza. ¡Feliz fiesta y hasta mañana! 






LEON XIV Y EL DIA DE LA ASUNCION EN CASTEL

La Iglesia celebra hoy con alegría la Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María.

 Aquella joven de Nazaret que un día abrió completamente su corazón a Dios diciendo “hágase en mí según tu palabra” ha llegado a la plenitud de la promesa. 



León XIV: Ante la pureza incorrupta de María abandonar el hedonismo que aprisiona 

https://youtu.be/B_NXnHU04u4?si=0HBwrJZrHTwsIUCW

Por segundo año consecutivo el Papa celebra la Santa Misa en la solemnidad de la Asunción de la Virgen María en Castel Gandolfo.

 En su homilía, este misterio, el cuerpo incorrupto de la Madre de Dios y su corazón inmaculado por gracia de Dios, ilumina y transfigura a toda persona, llevándola a la gloria del Cielo. Alina Tufani Díaz- Ciudad del Vaticano




“Una joven hermosa que se eleva físicamente desde la tierra hacia el cielo”. Con esta imagen el Papa abre su homilía en la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María, un cuerpo incorrupto el de la Madre de Dios, una pureza del alma donde se encuentra la verdadera belleza divina que deseamos descubrir y cultivar, y desde donde alcanzar la conversión, el perdón y la curación.

 En la parroquia de Santo Tomás de Villanueva de Castel Gandolfo, por segundo año consecutivo, el Santo Padre celebró la Santa Misa ante cientos de fieles, congregados dentro y fuera del templo. Asunta en cuerpo y alma a la gloria celeste como enseña el magisterio de la Iglesia, en este misterio, indicó el Papa, se cumple la plenitud de gracia que Dios le ha dado en su Concepción Inmaculada.

La pureza del alma que transforma
La imagen de María que en el pasaje del Apocalipsis de hoy presenta a María, al final de su vida terrenal como “una mujer vestida del sol, y la luna bajo sus pies” que, en pinturas y retablos, comenta el Pontífice, aparece como una "joven maravillosa", contrasta con nuestra experiencia del paso de los años, envejecidos, pesados, el cabello sin brillo, gris y luego blanco. La respuesta – aseguró el Papa - está en dos signos, el "cuerpo incorrupto de la Madre de Dios y su corazón inmaculado.

" Es la pureza del alma, en efecto, que en María ―como en nosotros― por gracia de Dios ilumina y transfigura a toda la persona, llevándola a la gloria del Cielo. La glorificación de María en alma y cuerpo nos enseña que nuestra verdadera belleza no consiste en ocultar los signos del tiempo que pasa, sino en mostrar también en nuestra carne los signos del amor que no tiene fin. 



 La prisión del hedonismo y consumismo 
Una belleza, continuó el Santo Padre, que muchas veces se puede encontrar en personas que, no obstante, la edad y los sufrimientos, son capaces de capaces de irradiar serenidad, benevolencia y paz a su alrededor, mientras, otras quizás más atractivas, demuestran dureza y frialdad. Es por ello, que es fácil entender – agregó el Pontífice - dónde está la verdadera belleza y dónde, en cambio, hay todavía necesidad de conversión, perdón y curación. 
 En este contexto, León XVI exhortó a “revisar muchos de los cánones estéticos, predominantemente de tipo hedonista y consumista, que el mundo nos impone, y que corren el riesgo de aprisionarnos en condicionamientos pesados, haciéndonos desperdiciar energías valiosas en lo que no es realmente importante ni dura para siempre”.


El amor que nos hace libres 
En su invitación a “descubrir y cultivar la belleza divina que nos rodea y para la que hemos sido creados” y difundirla a nuestro alrededor, el Papa el recomendó “aprender a leerla” en los rostros de un niño, de un anciano, en un joven o en un adulto, escuchar sus historias de amor únicas, que cada quien con sus distinciones, nos cuenta. 

 El amor es el ornamento más hermoso del hombre: el amor que transfigura, transforma, ennoblece y lleva a lo alto; que nos hace ligeros, libres, cercanos a Dios, incluso a través de los altibajos de la vida.




La humildad en la fe de María 

Tras retomar algunas reflexiones de sus predecesores Pablo VI y Francisco, sobre el misterio de la Asunción de la Virgen, León XIV destacó que el milagro que María vivió en su corazón inocente, y que la llevó a la gloria del Cielo, se puede encontrar en sus propias palabras del Magníficat: 

 En este cántico, a través de las humildes expresiones de su fe, la Madre del cielo nos habla de modo sencillo de grandes misterios: Dios que en ella se hace hombre para salvar a los hombres, el Eterno que en ella se manifiesta en el tiempo para abrirnos también a nosotros el camino de la eternidad.

 Por ello, lo sublime de la celebración del misterio de la Asunción, para el Pontífice, no se debe buscar muy lejos, sino en el amor, la caridad que encontramos en las personas de la cotidianidad, en sus ojos, rostros, en su compromiso del obrar el bien con fe y dedicación, porque “contribuyen a llevar un poco de Cielo sobre la tierra y la tierra hacia el Cielo”.

https://www.facebook.com/reel/926891897128836

Llamados a compartir su misma gloria 
Más adelante, León XIV recordó que si bien el “rostro bellísimo de la Asunción es único”, también lo podemos conocer en las personas que están a nuestro lado, en los hermanos con quienes compartimos en la fe. “En su humanidad santa, por gracia de Dios, está también la nuestra, estamos llamados a vivir su misma plenitud de vida y a compartir su misma gloria, afirmó el Pontífice. 

 María, la brújula de nuestra existencia 
Al concluir, el Santo Padre no pudo dejar de mencionar a San Agustín, quien hablando de la resurrección de Cristo, invitaba a los cristianos de su tiempo a hacer de ella, María, la brújula y el punto de referencia de su existencia. Invitando al mismo tiempo a hacer lo propio. 

 “Sigamos la luz del Resucitado, cambiando de rumbo si es necesario. Hagámoslo, particularmente hoy, mirando a María, que Dios coronó de gloria en alma y cuerpo, y que nos ha dado como Madre, guía, compañera de viaje y protectora en el camino del Cielo

sábado, 15 de agosto de 2026

ASUNCIÓN DE MARÍA AL CIELO

SOLEMNIDAD  DE LA ASUNCIÓN DE MARÍA AL CIELO



Sube al cielo en Cuerpo y Alma pero.....
Antes de la gloria esta el servicio. Antes de ser exaltada  se hace pequeña.
Y antes de cantar el Magnifica se pone en camino para ayudar.


En Siruela,  sube al Cielo pero nos entrega a su Hijo Niño para que un dia nos lleve a Ella.
Virgen de Altagracia, acompañame y llevame siempre a Jesús.

viernes, 14 de agosto de 2026

15 DE AGOSTO

MEDIA ESPAÑA DE FIETA

Nosotros en Siruela celebramos el día de Nuestra Patrona: La Virgen de Altagracia.





Pero hoy en todo el mundo se celebra LA ASUNCIÓN DE MARÍA AL CIELO.

Asunción de María o Asunción de la Virgen es la creencia, de acuerdo a la tradición y teología de la Iglesia ortodoxa y de la Iglesia católica, de que el cuerpo y alma de la Virgen María fueron llevados al cielo después de terminar sus días en la tierra.




La Virgen María una vez transcurridos sus días mortales fue “asumida” o “asumpta” a los cielos; o sea, resucitó como su Hijo y fue llevada a la gloria del cielo, en cuerpo y alma. No decimos “ascensión”, sino “asunción”, porque fue llevada por Jesucristo y los ángeles, como piadosamente creemos. Se cree que este hecho ocurrió cuando María tenía aproximadamente unos 72 años.




La Asunción de María al cielo fue definida como dogma (verdad de la que no puede dudarse) por el Papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950.
 
La primera referencia oficial a la Asunción se halla en la liturgia oriental; en el siglo IV se celebraba la fiesta de "El Recuerdo de María" que conmemoraba la entrada al cielo de la Virgen María y donde se hacía referencia a su asunción.
 
 
 

 Esta fiesta en el siglo VI fue llamada la Dormitio (χοίμŋσις) o Dormición de María, donde se celebraba la muerte, resurrección y asunción de María. El emperador bizantino Mauricio decretó que la fiesta se celebrara el 15 de agosto en todo el imperio; conviene aclarar que sólo fijó una fecha, no “inventó” la fiesta, ya que ésta se celebraba desde antes.
 


 
 La Iglesia Católica celebra esta fiesta en honor de la Virgen María en Oriente desde el siglo VI y en Roma desde el siglo VII.
 La festividad se celebra hoy  15 de agosto.

DOMINGO XIX DEL T. ORDINARIO

sábado
“ Se alegra mi espíritu en Dios ”


Las lecturas de este día de la Asunción de María presentan la victoria del plan de salvación de Dios y de su reino.


según san Lucas 1, 39-56 

En aquellos días, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. 
 Aconteció que. en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel de Espíritu Santo y levantando la voz, exclamó: «¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? 

Este relato de Lucas contiene el encuentro de María e Isabel y el posterior cántico del Magníficat, con el que María proclama la grandeza del amor de Dios y las obras que ha realizado por medio de su pequeñez. María es bendecida por su condición de madre del Señor y declarada bienaventurada por su fe que hace posible que el Mesías Jesús traiga la salvación de Dios a toda la humanidad.

Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá». 

 María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, “se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humildad de su esclava”. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mi: “su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación”.

 Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, “derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. 
 Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia” - como lo había prometido a “nuestros padres” - en favor de Abrahán y su descendencia por siempre». María se quedó con Isabel unos tres meses y volvió a su casa.


VIERNES

“ Ya no son dos, sino una sola carne ”


En el Evangelio de hoy nos encontramos con la vocación matrimonial y con la vocación al celibato. Ambas necesarias y ambas se desarrollan como vocación al amor.

   según san Mateo 19,3-12 

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: «¿Es lícito a un hombre repudiar a su mujer por cualquier motivo?». 

 Él les respondió: « ¿No habéis leído que el Creador, en el principio, los creó hombre y mujer, y dijo: “Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne”? 

De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre».

 Ellos insistieron: « ¿Y por qué mandó Moisés darle acta de divorcio y repudiarla? ». 

 Él les contestó: «Por la dureza de vuestro corazón os permitió Moisés repudiar a vuestras mujeres; pero, al principio, no era así. Pero yo os digo que, si uno repudia a su mujer - no hablo de unión ilegítima - y se casa con otra, comete adulterio». 

 Los discípulos le replicaron: «Si esa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse». 

 Pero él les dijo: «No todos entienden esto, solo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos ellos mismos por el reino de los cielos. 

El que pueda entender, entienda».


Hoy, Señor, quiero pedirte por tantas parejas que fracasan; por tantos hombres y mujeres que se quisieron mucho y, con el paso del tiempo, llegan a odiarse, incluso a matarse. Los sueños de Dios sobre el matrimonio eran bellísimos, las intenciones no podían ser mejores: ponerles en un Jardín de delicias. ¿Qué ha pasado? ¿Qué está pasando? Te pido que ayudes a tantas parejas malogradas, a tantos niños que, sin ninguna culpa, tienen que pagar muy caro los errores de sus padres.

JUEVES

“ ¿Cuántas veces tengo que perdonar? ”


El perdón humano, el que nos ofrecemos unos a otros sinceramente, es limitado. Pedro hace la pregunta en línea con la mentalidad judía de aquella época, donde cada escuela rabínica establecía una tarifa para perdonar la ofensa del prójimo. Había rabinos que llamaban a perdonar varias veces, por eso el número siete le parece al apóstol un número suficientemente elevado de reconciliaciones

según san Mateo 18, 21-19, 1 

En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?». 

 Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. 

Pero Jesús le responde con una abrumadora desproporción que son esos setenta veces siete inconcebible para un pueblo legalista que vivía con una medida retributiva para cada cosa, también los agravios de los hermanos.

Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. 

El Señor está introduciendo a su grupo de seguidores en la misericordia del Padre, que es infinita e inagotable.

Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. 

 El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo". Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. 

Pero, al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: "Págame lo que me debes". 

 El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré". 

 Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. 

 Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. 

Entonces el señor lo llamó y le dijo: "¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?". 

 Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano». Cuando acabó Jesús estos discursos, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán.

Perdona nuestras ofensas como también nosotros  perdonamos a nuestros deudores.


MIERCOLES

“ Acompañar a quien se equivoca, para que no se pierda ”





según san Mateo18,15-20 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca contra ti, repréndelo estando los dos a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. 

Qué difícil la corrección fraterna de la que habla aquí el Señor. Precisa, como requisito indispensable, dejar de lado la hipocresía y la apariencia

Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano. 

Jesús la plantea en tres estadíos: la corrección fraterna cara a cara, con testigos para acreditar la corrección, y ante la gran asamblea como último recurso. 

Todavía queda un paso más en el que el réprobo es expulsado de la comunidad para que, en la soledad de su destierro, madure y reaccione.

 En verdad os digo que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en los cielos. 

 Os digo, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre que está en los cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».



Señor, te doy gracias por tu gran generosidad frente a nuestra flaqueza. Tú sabías lo difícil que es para nosotros la “convivencia”. Por eso nos dejaste tu presencia a la hora de rezar juntos. “Yo estoy en medio”. Si Tú estás en medio de nosotros, nuestra oración será auténtica.


MARTES

  “ Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños ”



del santo evangelio según san Mateo 18, 1-5. 10. 12-14
 En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?».

Le preguntaron: Los seguidores de Jesús estaban más preocupados por el puesto, que por lo que implicaba la evangelización. Pasan los tiempos y aún aparece este vicio. Cuántas veces nos creemos gerentes o apoderados legales de la Iglesia. Hay personas que son infumables porque siempre quieren servirse de la Iglesia para mostrar un estatus. Una vez, me tocó compartir con una persona que lamentablemente nadie quería en el grupo, porque siempre se mostraba autoritario y desde la experiencia hablaba para que los demás no opinemos, ni el cura… en fin… qué triste cuando hay personas a cargo de labores eclesiales que la terminan convirtiendo en un clan, a los grupos o su espacio de poder.
 Si vos te distanciaste de la Iglesia por haber experimentado con personas así te pido perdón y si vos y yo somos medio de querer tener puestitos para lucirnos dentro de la Iglesia, pidamos perdón y lo trabajemos. De paso te aclaro que hago estos audios no porque quiero ser obispo o Papa (aunque cara de zanahoria tengo?) sino para compartirte lo que sale de mi corazón y anunciar el Evangelio.

 Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: «En verdad os digo que, si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ese es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como este en mi nombre me acoge a mí.
 Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en los cielos el rostro de mi Padre celestial. 
Como niños: Jesús te propone a vivir en la actitud de niños. Confiando en tu Padre Dios, sabiendo que nunca te dejará solo; la actitud de la alegría, porque un niño le pone alegría a la vida y es la alegría de la familia, eso en algún momento lo fuiste vos y capaz que ya no lo sos. La actitud de ser sencillo, porque es a ello a lo que nos propone Jesús, es el eje de la niñez, encontrate en lo sencillo y deja de ser tan complicado y avinagrado. Vos podés dar mucho porque ya en algún momento lo diste.

 ¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en los montes y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, en verdad os digo que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. 

 Igualmente, no es voluntad de vuestro Padre que está en el cielo que se pierda ni uno de estos pequeños».




Para entrar en el Reino de los cielos, hace falta un pasaporte: ser pequeño. Ésta es la identidad que nos distingue delante de Dios; la virtud que más nos acerca a Él.

LUNES

“ La alegría de la entrega a Dios y al prójimo ”


En el Evangelio de hoy, el Señor utiliza el ejemplo del grano de trigo y nos dice que para dar fruto es necesario pasar por la muerte. Se nos habla de la muerte como generadora de vida. 

Dar la propia vida es condición para la fecundidad, es la suprema medida del amor. La vida es fruto del amor y no brota si el amor no es pleno, si no llega al don total. Amar es darlo todo, entregarlo todo, sin escatimar nada; hasta desaparecer. 

El Señor hace realidad esta palabra porque va a entregarse por los demás. Y esto no es un fracaso, todo lo contrario, es la victoria del amor sobre el mal.

según san Juan 12, 24-26 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. 

 El que ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna. 

El que quiere servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sierva, el Padre lo honrará».


«El que se ama a sí mismo pierde su vida, pero el que ofrece su vida por los demás la salvará.». El temor a perder la vida nos hace caer en el egoísmo, nos encierra en la búsqueda de nuestros intereses, nos genera muchos miedos, es el gran obstáculo al compromiso por los demás . Sin embargo, el que ofrece su vida por los demás, ama de verdad, se olvida del propio interés y seguridad, lucha por la vida, la dignidad y la libertad, intenta hacer del día a día una entrega por amor.

DOMINGO

“ ¿Quién es este, que hasta el mar y el viento le obedecen? ”



según san Mateo 14, 22-36 

Después que la gente se hubo saciado, enseguida Jesús apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se le adelantaran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. 

 Y después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba allí solo. 

Comienza retirándose a solas a orar, no solo nos enseña con la palabra sino que su obrar también nos esta mostrando lo que es importante y esencial, no podemos vivir sin la oración, no podemos seguirle sin el encuentro intimo con Él.

 Mientras tanto, la barca iba ya muy lejos de tierra, sacudida por las olas, porque el viento era contrario. 

A la cuarta vela de la noche se les acercó Jesús andando sobre el mar. 

Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma. Jesús les dijo enseguida: «¡ Ánimo, soy yo, no tengáis miedo! ».

 Pedro le contestó: «Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti sobre el agua». Él le dijo: «Ven». 

Ese “ven” con el que el Señor atrae hacia sí a Pedro obtiene una respuesta inmediata y sin vacilaciones por parte del discípulo, que arrostra el riesgo de caminar sobre las aguas sin aparente miedo.

 Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: «Señor, sálvame». 

Sólo cuando dudamos, cuando vacilamos en nuestra experiencia de encuentro con el Señor, sentimos el vértigo de estar haciendo algo que supera nuestras fuerzas y esa vacilación es la que nos hace caer.

 Enseguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: «¡Hombre de poca fe! ¿Por qué has dudado?». 

 En cuanto subieron a la barca amainó el viento. Los de la barca se postraron ante él, diciendo: «Realmente eres Hijo de Dios». 

 Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Y los hombres de aquel lugar apenas lo reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca y trajeron a todos los enfermos. 

 Le pedían tocar siquiera la orla de su manto. Y cuantos la tocaban quedaban curados.



 Necesitamos de Cristo como Pedro cuando siente que se hunde. Ese grito de “Señor, sálvame” es el mismo que pronunciamos cualquiera de nosotros cuando nos damos cuenta de que, sin Dios, nada podemos y que necesitamos de su misericordia para sobreponernos a las limitaciones.

MARIA VIENE A MI ENCUENTRO

La visitación de Virgen, recién embarazada de Jesús, a su prima santa Isabel, una mujer estéril y de edad avanzada, que está encinta de Juan Bautista. 


 Lucas índica que, inmediatamente después del anuncio del ángel, María se fue con prontitud a una región montañosa, a una ciudad de Judá, a casa de Isabel, ciudad que hoy se identifica con Ain Karim, a 6 kilómetros al oeste de Jerusalén. Por tanto, a tres o cuatro días de viaje desde Nazaret. 

 Lo interesante de esta visita es que allí se produce el encuentro de cuatro personas, dos madres y dos hijos. 

EL 13 DE AGOSTO 

María desde su ermita





como dice el evangelista con prontitud, signo de servicio, se pone en camino hacia su pueblo querido  Siruela.

Ella sabe que yo necesito y como yo muchas personas tenerla cerca para que  de su mano sigamos adelante.

ENSEÑANZA

1 María e Isabel hablan y de ese dialogo surge el Magnifica. nosotros al igual que ellas de nuestra oración sale también una bonita oración



"Madre de Altagracia dame amor para que no huya en esta etapa de tormenta, dame fe para que permanezca en medio de estas dificultades y un corazón abierto a dar a pesar de que a mi me han cerrado la puerta azul"

2 Caridad y servicio

 María, a pesar de estar embarazada, se preocupa por su prima Isabel y la asiste en un momento de necesidad. Este acto de amor y servicio nos recuerda la importancia de ayudar a los demás, especialmente a nuestros seres queridos y a aquellos que están en situaciones difíciles.


 3 Humildad: 

María, quien lleva en su vientre al Hijo de Dios, se comporta con humildad y no busca ser el centro de atención. Su ejemplo nos invita a ser humildes y a poner las necesidades de los demás antes que las nuestras.

4  Alegría en el servicio:  La alegría que ambas mujeres experimentan es un testimonio de la felicidad que proviene del amor y el servicio desinteresado. 

5 Fe y confianza en Dios: 

jueves, 13 de agosto de 2026

SANTO DEL DÍA



San Maximiliano María Kolbe. Nació en Polonia a principio de 1894, a sus 13 años ingresó en el Seminario de los Hermanos Menores Conventuales.



A los 17 años fue aceptado como fraile con los Menores Franciscanos, con el nombre de Maximiliano María. Tuvo oportunidad de estudiar en Roma teología y filosofía, y fue ordenado sacerdote en 1918.

San Maximiliano María volvió entonces a su país para impartir filosofía e historia de la Iglesia en el seminario franciscano de Cracovia; al mismo tiempo se dedicó a la labor editorial, sacando a la luz periódicos y publicaciones cristianos.



A pesar de que enfermó de tuberculosis, en 1927 fundó en Teresin, al oeste de Cracovia, el monasterio “Niepokalanów”, conocido como Ciudad de la Inmaculada, que fue el centro de labor de propagación de la fe. Su órgano de difusión fue la revista “Caballero de la Inmaculada”, que en su mejor época llegó a tirar casi un millón de ejemplares

                                           Santuario de Niepokalanow

                                                                                                                              
                                                                                                                                         
En septiembre de 1939, el Reich alemán invadió alevosamente Polonia, dando inicio a la segunda guerra mundial. La ocupación del país fue muy rápida, pero en la nueva situación a los invasores les empezó a molestar la presencia de San Maximiliano María Kolbe.


Finalmente, un año después, en septiembre de 1940, fue aprehendido por los nazis y trasladado al campo de concentración de Oranienburg. Fue liberado en diciembre, pero en febrero de 1941 fue detenido otra vez, y en esta ocasión enviado al campo de exterminio de Auschwitz.


En Auschwitz le fueron asignadas las labores más humillantes, como el transporte de cadáveres al crematorio; sin embargo aquí brilló su espíritu de ayuda y amor al prójimo.




Crematorios
A fines de julio de 1941 se fugó un preso del campo de concentración de Auschwitz, y —según una norma intimidatoria de los nazis— por cada hombre fugad
o deberían morir diez. La primera elección recayó sobre el sargento polaco Franciszek Gajowniczek (de 40 años), quien en medio del silencio empezó a llorar: «Dios mío, tengo esposa e hijos. ¿Quién los va a cuidar?». Entonces Maximiliano Kolbe se ofreció para sustituir a ese hombre, diciendo: «Yo me ofrezco para sustituir a este hombre, soy sacerdote católico y polaco, y no estoy casado».



El oficial lo aceptó y el padre Kolbe fue puesto en ayuno hasta morir. Incluso en prisión y también en la celda de hambre, celebró, mientras pudo, todos los días la Santa Misa, distribuyendo la Comunión a otros prisioneros: el pan dado a los prisioneros era ácimo y podía ser utilizado para la Eucaristía; guardianes que simpatizaban con él le hacían llegar el vino.


Pero como —tras padecer tres semanas de hambre extrema— sobrevivió (junto con tres más) a otros nueve presos represaliados, el 14 de agosto de 1941 fue asesinado por una inyección de fenol. Tenía 47 años de edad.


Celda donde murio


El papa Pablo VI lo declaró beato en 1971; a la fiesta asistió Franciszek Gajowniczek (de 70 años), el hombre por el cual Kolbe había ofrendado su propia vida treinta años atrás.
 Once años después, Juan Pablo II canonizó a éste ante una multitud de polacos, el 10 de octubre de 1982. Posteriormente fue nombrado patrón de los radioaficionados a petición de los radioaficionados polacos

POR FIN MADRE POSTRADA A TUS PIES


Por fin ante tu precioso altar para darte las gracias Madre. Estoy feliz con el nacimiento de mi nieto pero me preocupa todas las dificultades que tienen que pasar. Solo postrarme ante Ti , he sentido que con tu mirada me decías: Tranquila Maribel, yo velaré por ellos

miércoles, 12 de agosto de 2026

MADRE, PRONTO ESTARAS CON NOSOTROS




Solo faltan pocas horas para que Nuestra Madre de Altagracia emprenda ese recorrido ......que tantas veces acompañé......


para hacer su entrada al caer la tarde por la  Cardosa en su amado pueblo de Siruela


El año pasado viví estos dia lejos de Siruela .......este año te espero como  siempre con mi balcón , un privilegio , esta preparado.






Mi corazon y  el de todo Siruela deseando tenerte más cerca.