YA ES SEMANA SANTA

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martes, 21 de julio de 2026

DOMINGO XVI DEL TIEMPO ORDINARIO

MIERCOLES

 “ Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas? ”


En el Evangelio de hoy nos aparece el Señor consolando a María, le da un mensaje para los Apóstoles, la hace apóstol de los apóstoles. Y fue María Magdalena y anunció a los discípulos: ¡He visto al Señor!, y a continuación les contó todo lo que había sucedido. Nos imaginamos la alegría con que María pronunciaría estas palabras: ¡He visto al Señor!

según san Juan 20, 1-2. 11-18 

El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.

 Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al señor y no sabemos dónde lo han puesto». 

 Estaba María fuera, junto al sepulcro, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. 

 Ellos le preguntan: «Mujer, ¿por qué lloras?».

A quien más ama María es a Jesús por eso lloraba su ausencia afuera del sepulcro y mientras lloraba ve a los ángeles y luego al Señor, pero el dolor y la pena es tan grande que no lo reconoce; el mismo Jesús le ayuda para que lo reconozca llamándola por su nombre: María; 

 Ella les contesta: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto».

 Dicho esto, se vuelve y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. 

 Jesús le dice: «Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?». Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: «Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré». 

 Jesús le dice: «¡María!». 

ella al escuchar como el Señor pronuncia su nombre, descubre su presencia, la pena se transforma en alegría, la oscuridad en luz, entonces Jesús la envía a anunciarles a los discípulos la gran noticia y María se transforma en la Apóstola, la enviada del Señor, la testigo de Jesús Resucitado.

 Ella se vuelve y le dice: «¡Rabboni!», que significa: «¡Maestro!». 

 Jesús le dice: «No me retengas, que todavía no he subido al Padre. 

Pero anda, ve a mis hermanos y diles: “Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro”». 

 María la Magdalena fue y anunció a los discípulos: «He visto al Señor y ha dicho esto».

Ver y escuchar, porque se trata de eso. Ver al Señor resucitado y al mismo tiempo, escuchar lo que nos dice para llevarlo a los demás. Para ello hay que dejarse adentrar en una experiencia de amor,

MARTES

“ Estos son mi madre y mis hermanos ”



según san Mateo 12,46-50 

En el Evangelio de hoy el Señor propone algo esencial para la vida de un cristiano, hacer la voluntad de Dios. Buscar lo que Dios quiere. En la oración que el Señor enseñó a los discípulos, una de las peticiones es: “hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”.

En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él. 

 Uno se lo avisó: «Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo». 

Jesús no puede reducir a su madre a la categoría biológica de “pechos y vientre”. Ella es grande porque siempre ha sido “la oyente de la Palabra de Dios”, la que siempre ha cumplido la voluntad del Padre.

 Pero él contestó al que le avisaba: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?». Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. 

No lo que yo quiero sino lo que quieres Tú. No es fácil para el cristiano, no es fácil para nosotros, desde el momento que “cada día nos presenta tantas opciones sobre una bandeja”. De ahí que se haya preguntado: ¿Cómo hago para hacer la voluntad de Dios?. 

Pidiendo la gracia de querer hacerla. Desde la oración, y con una disponibilidad a dejarnos sorprender por Dios, no es cuestión de lo que a mí me parece sino de escuchar lo que Dios quiere, importante solicitar que sea el Señor el que nos ilumine en el discernimiento y que no nos dejemos llevar por lo que nos gusta, sino buscar lo que agrada a Dios.

El que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre».


Tú has entrado a formar parte de la familia de Jesús desde el momento en que te bautizaron. En las aguas bautismales, el sacerdote infundió el Espíritu Santo para que inhabite en ti. Y, desde ese momento, somos familia de Jesús. Familia espiritual. 

LUNES

“ Maestro, queremos ver un signo tuyo ”



según san Mateo 12,38-42 

También hoy nosotros le pedimos insistentemente al Señor: «Maestro, queremos ver un milagro tuyo». Queremos presenciar un prodigio de tal magnitud que  nos disipe las dudas.

Queremos ver un milagro. Pero con subtítulos, con una narración en off que nos subraye lo que estamos viendo para que no nos quepan incertezas.

En aquel tiempo, algunos escribas y fariseos dijeron a Jesús: «Maestro, queremos ver un signo tuyo». 

. Es el ojo el que ve el signo, no el prodigio el que salta a la vista. 

 Él les contestó: «Esta generación perversa y adúltera exige una señal; pues no se le dará más signo que el del profeta Jonás. 

Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo: pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra. 

 Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen;porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. 

 Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón».

Es la fe la que permite descubrir los signos de cada día en nuestra vida o en la de la gente que tenemos más cerca y no al revés: un milagro que nos conceda la fe. ¿Tú también estás pidiendo un milagro para creer?


DOMINGO

“ El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo ”


evangelio según san Mateo 13, 24-30

Cuando Jesús presenta su enseñanza a través de parábolas no pretende ofrecer enigmas difíciles de resolver ni mensajes ocultos que haya que desvelar. 

Él busca ofrecer esperanza y sentido a quienes ven sus vidas destruidas, se sienten agobiados o marginados. Con un lenguaje sugerente y sencillo, Jesús compara la acción amorosa de Dios en la historia con experiencias cotidianas que, más que de poder u omnipotencia, hablan de fragilidad y empatía: unas semillas, un poco de levadura, un tesoro escondido… Imágenes que hablan de confianza en un futuro diferente, que muestran a un Dios que es misericordia y perdón y que solo quiere salvar.

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente diciendo: «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. 

En esta parábola el Reino de los cielos se identifica con un hombre que siembra su campo con buena semilla y su enemigo planta cizaña en medio de ella. La lógica parece decir, como expresan los criados, que es necesario arrancar la cizaña cuanto antes para que el trigo pueda seguir creciendo sin amenazas. Sin embargo, el dueño del campo prefiere esperar a la siega para separar el trigo de la cizaña.

Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. 

Entonces fueron los criados a decirle al amo: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?”. 

Él les dijo: “Un enemigo lo ha hecho”. 

Los criados le preguntan: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?”. 

La imagen de ver el trigo mezclado con la cizaña en los campos no era desconocida para los oyentes de Jesús. Seguramente sabían que la cizaña era una planta venenosa de forma parecida al trigo y que crecía como una mala hierba entre el cereal y que era necesario evitar que se confundiera o ahogara el trigo estando atentos a su crecimiento y a separarla en cuanto fuese posible.

Pero él les respondió: “No, que al recoger la cizaña podéis arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y cuando llegue la siega diré a los segadores: arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero”».

Mateo esta parábola le sirve para recordar a su comunidad que su opción de seguir a Jesús no hace a sus miembros más puros, ni mejores. Que en su vida personal y colectiva no hay blancos y negros sinomuchos grises que hay que clarificar y acompañar.




LEON XIV EN LA ABADÍA DE MONTECASINO

  El Papa León XIV reza por la paz ante la tumba de san Benito Este lunes 20 de julio, el Santo Padre realizó una visita privada a la histórica Abadía de Montecassino,



 Fue recibido por la comunidad monástica. 



Ante la tumba de san Benito, fundador de la vida monástica occidental y patrono de Europa, el Papa elevó una súplica especial por la paz en las regiones del mundo heridas por la violencia, el derramamiento de sangre y los conflictos. 





Después de este momento de oración, compartió el almuerzo con los religiosos y regresó a Castel Gandolfo. 



 En medio de tantas guerras, León XIV nos recuerda que la paz no nace únicamente de acuerdos políticos: también se prepara en el silencio, se sostiene con la oración y comienza cuando cada corazón renuncia al odio. 

 San Benito, intercede por los pueblos que sufren y ayúdanos a convertirnos en verdaderos artesanos de paz.

domingo, 19 de julio de 2026

CONCIERTO EN HONOR A LEON XIV

 CONCIERTO ORGANIZADO EN HONOR DE LEÓN XIV POR LA DIÓCESIS DE ALBANO

SALUDO DEL SANTO PADRE 

Patio del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo 

Sábado, 18 de julio de 2026 

León XIV: “La música, el arte y la belleza nos ayudan a mirar hacia Dios” Durante su estancia de verano en Castel Gandolfo, el papa León XIV participó en un concierto ofrecido por la Diócesis de Albano en el patio del Palacio Apostólico.



¡Buenas noches a todos, bienvenidos! Demasiadas palabras en este momento resultarían verdaderamente «anticlimáticas». Es mejor decir dos o tres palabras muy breves, pero que nacen del corazón. 

Ante todo, un gran agradecimiento a los artistas, que merecen otro aplauso. Han estado verdaderamente extraordinarios. ¡Gracias, gracias! 



También agradezco a la diócesis de Albano, que ha ofrecido este concierto, este hermoso regalo. Gracias a los benefactores y a todos ustedes aquí presentes, porque durante estos minutos de belleza hemos podido experimentar algo grande: entrar, a través de nuestros sentidos, en aquello que Dios quiso expresar en la Creación, es decir, la belleza.



 Hoy vivimos en un mundo en el que muchas veces falta la belleza: hay tantos problemas, guerras, conflictos, odio, violencia, falta de trabajo y muchas otras dificultades. Tener la oportunidad de reunirnos en una ocasión como esta es verdaderamente un gran regalo, porque nos recuerda que existe algo mejor y que el hombre y la mujer, cuando lo deseamos y trabajamos juntos, podemos ofrecer belleza; una belleza que nace del corazón y nos ayuda a elevarnos hacia Dios. 

Saben que hace poco más de un mes realicé un viaje apostólico a España. El lema del viaje era: «Alzad la mirada». 



Alcemos los ojos y dirijamos nuestra mirada hacia el Cielo. La música, el arte y la belleza son verdaderamente instrumentos que nos ayudan a mirar hacia Dios, mediante un movimiento interior que constituye una de las mejores dimensiones del ser humano. 

Por eso, una vez más, les agradezco sinceramente que nos hayan brindado esta noche la oportunidad de experimentar la belleza y de reencontrarnos verdaderamente con aquello que Dios ha querido regalar a todos nosotros. ¡Gracias a todos y que tengan una buena noche! Bien, podemos concluir esta velada pidiendo a Dios que derrame su bendición sobre cada uno de ustedes y sobre todos sus seres queridos, sabiendo en el corazón y en el Espíritu que el Señor está verdaderamente siempre con nosotros.



Al finalizar, el Pontífice agradeció a los artistas y recordó que vivimos en un mundo herido por las guerras, los conflictos, el odio, la violencia y tantas dificultades. Frente a esta realidad, aseguró que encontrarnos con la música y la belleza es un verdadero regalo, porque nos recuerda que la vida contiene algo más grande que nuestros problemas.



El hermano del Papa, John Prévost, también estuvo presente esta noche en el concierto celebrado en su honor en el patio del Palacio Apostólico en Castel Gandolfo.

CON LA VERDAD POR DELANTE

EL  TRIGO LA VERDAD...................LA CIZAÑA LO OPUESTO

Ayúdame a caminar, contigo iré sobre las olas de la mar y cantaré ¿quién eres Tú? Tú eres Jesús, mi Dios, mi bien, mi libertad.

En mi caminar diario, unos pocos pasos y al frente  mi cruz que se alza al cielo



recordandome que la verdad siempre me dará fuerza para elevar mi mirada al cielo.

No puedo bajar la guardia-------la cizaña que  me rodea tiene la puerta abierta......habladurías y más habladurías.

Señor que mi trigo sea bueno y soy consciente que a Ti te hicieron lo mismo.




sábado, 18 de julio de 2026

ORACION DE LA MAÑANA TIEMPO ORDINARIO DOMINGO XV

 DOMINGO XV

QUIERO, SEÑOR 
 Ser campo, donde tu mano siembre, y trabajo donde yo me afane. Ser camino por donde tú te acerques, y sendero por el que otros, al avanzar con ellos, puedan llegar a conocerte y amarte. 
 QUIERO, SEÑOR Que las piedras que entorpecen tu gran obra las deje a un lado, con la ayuda de tu Palabra Que la superficialidad en la que navego dé lugar a la profundidad de tu Misterio
 QUIERO, SEÑOR Que nunca se seque en mí lo que, en mi Bautismo, Tú iniciaste Que las zarzas del materialismo no ahoguen la vida del Espíritu que en mi alma habita Que el sol abrasador, de la comodidad o del materialismo, nunca sean más grandes que mi deseo de amarte, seguirte y ofrecer mi vida por Ti. 
 QUIERO, SEÑOR Dar el diez, o el veinte o el treinta por ciento por Ti y por tu Reino, más, bien Tú lo sabes, que eres el Dueño de mi hacienda el responsable de mis campos la mano certera de mis sembrados 
 QUIERO, SEÑOR Que lo que me des, yo esté dispuesto a entregarlo a todos aquellos que todavía no te conocen
 QUIERO, SEÑOR Que, siendo campo con tantas posibilidades, metas Tú, la mano del Buen Sembrador, y recojas lo que más necesites para el mundo y para mis hermanos 
Amén.
No quieres falsas paces, sino la “verdadera paz”. No quieres falsos amores, sino el “verdadero amor”. No quieres falsas felicidades, sino la “verdadera felicidad”. No quieres que haga muchas cosas y yo descuide mi persona. Tú deseas que “me haga a mí mismo”, es decir, me cambie, me transforme, me realice. Dame tu gracia porque “sin Ti no puedo hacer nada”.

Yo he recibido de Ti inmensos dones, gracias abundantes, y no obstante, no soy nada fino ni delicado contigo. Hay dentro de mí mucha pereza, mucha indiferencia, mucha tibieza. Haz, que de hoy en adelante, cambie el rumbo de mi vida y sepa responder con amor de gratitud al derroche de amor que Tú has tenido conmigo.

Cuántas muestras recibimos de su amor! Qué diferente sería nuestra vida si gastáramos cada momento valorando lo que tenemos y diéramos gracias a Dios por todo lo que permite en nuestra vida, fácil o difícil, gozoso o arduo. Dios es bondadoso. Dios es rico en ternura. Dios es Padre. Dios es misericordioso.

Señor, dame la sensatez necesaria para saber distinguir lo esencial de lo accidental.

Ante tantas preocupaciones sociales y eclesiales, que inquietan nuestro corazón, tenemos que mirar siempre a Jesucristo, aprender su estilo, confiar en Él, que vocea ni pisotea, que no impone ni obliga, que pasa con suavidad, discretamente, humildemente, sanando y haciendo presente el Reino.

viernes, 17 de julio de 2026

DOMINGO XV DEL TIEMPO ORDINARIO

SÁBADO

“ Él los curó a todos ”



según san Mateo 12, 14-21 

En aquel tiempo, al salir de la sinagoga, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos lo siguieron. 

Ahí está Jesús, curando a todos los que le presentan o se le ponen por delante, y les manda que no lo descubran. Jesús cura, sana, pero no busca la fama, el éxito ni protagonismo alguno. Jesús quiere pasar desapercibido, no quiere levantar polémicas, ni suscitar enemistades, no pretende ganarse adeptos a su causa.

Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. Así se cumplió lo dicho por medio del profeta Isaías: «Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, en quien me complazco.

Jesucristo pasa haciendo el bien, anunciando el Reino de Dios, curando y sanando, como signo de que el Reino está ya presente. Pero los fariseos planean su muerte, aquellos que no toleran otra forma de pensar o hacer las cosas diferente a como ellos las conciben. 

Aquellos que no son capaces de acoger porque se sienten superiores, mejores, perfectos, y desprecian a todos los demás. Aquellos que señalan con el dedo a unos y a otros, erigiéndose en jueces y «señores».

 Sobre él pondré mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, nadie escuchará su voz por las calles. 

La caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no la apagará, hasta llevar el derecho a la victoria; en su nombre esperarán las naciones».


Ante tantas preocupaciones sociales y eclesiales, que inquietan nuestro corazón, tenemos que mirar siempre a Jesucristo, aprender su estilo, confiar en Él, que vocea ni pisotea, que no impone ni obliga, que pasa con suavidad, discretamente, humildemente, sanando y haciendo presente el Reino.

VIERNES

“ Quiero misericordia y no sacrificio ”



Según san Mateo 12,1-8 

El sábado, hecho para consagrar un tiempo a Yavé, se convirtió en instrumento de esclavitud al no poder ni siquiera hacer el bien. Jesús quiso descubrir el significado profundo de estas instituciones (Ley, sábado, Templo) al decir que “Él está por encima del Templo y es Señor del Sábado” Por eso, siempre que en el evangelio estas instituciones entran en conflicto con el hombre, Jesús estará a favor del hombre y no a favor de las instituciones.

En aquel tiempo, atravesó Jesús en sábado un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas. 

 Los fariseos, al verlo, le dijeron: «Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado». 

 Les replicó: «¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes de la proposición, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes. ¿Y no habéis leído en la ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa? 

 Pues os digo que aquí hay uno que es más que el templo. Si comprendierais lo que significa "quiero misericordia y no sacrificio", no condenaríais a los inocentes.

 Porque el Hijo del hombre es señor del sábado».



Señor, dame la sensatez necesaria para saber distinguir lo esencial de lo accidental.


JUEVES

“ Venid a mí todos los que estáis cansados ”

La tradición ha puesto a Jesús muchos títulos: el Mesías, el Señor, el Hijo del Hombre…pero la gente sencilla que acudía a Jesús cuando caminaba por las calles de Palestina le llamaría así “Jesús, el quita pesos”; “Jesús el quita cargas”

según san Mateo 11,28-30

 En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. 

Porque todo el que se acercaba a Jesús notaba que su vida se aliviaba, se aligeraba. Jesús se dedicaba a eso: a curar, sanar, aliviar, levantar, animar.

Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas.

No cabe duda de que Jesús disfrutaba haciendo el bien. Jesús quiere que evitemos el mal, porque nos hace sufrir: y nos dediquemos a aliviar la vida de los que llevan cargas demasiado pesadas que no pueden soportar. Porque hay ocasiones en las que a todos “nos pesa la vida”. 

 Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».


Acudir a Jesús. En realidad, sólo descansamos cuando estamos con las personas que nos quieren. Y Jesús, el hombre del amor, el que vive henchido de la ternura del Padre, quiere que nos acerquemos a Él porque sabe que sólo en Él está nuestro verdadero descanso.

MIERCOLES

“ Se las has revelado a la gente sencilla ”



según san Mateo 11,25-27 

En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños. 

En el Evangelio de hoy, el Señor nos da ejemplo de agradecimiento para que nosotros vivamos con la misma actitud. ¡Cuántos motivos tenemos para dar gracias a Dios! (detente un poco en la oración personal de hoy y aprovecha para ser agradecido con Él, piensa cuantos dones, acontecimientos, situaciones, personas… son una bendición y lo ves como normal porque gozas de ellos, aprovecha para darle gracias)¡

Cuántas muestras recibimos de su amor! Qué diferente sería nuestra vida si gastáramos cada momento valorando lo que tenemos y diéramos gracias a Dios por todo lo que permite en nuestra vida, fácil o difícil, gozoso o arduo. Dios es bondadoso. Dios es rico en ternura. Dios es Padre. Dios es misericordioso.

Si, Padre, así te ha parecido bien. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».



Cuántas muestras recibimos de su amor! Qué diferente sería nuestra vida si gastáramos cada momento valorando lo que tenemos y diéramos gracias a Dios por todo lo que permite en nuestra vida, fácil o difícil, gozoso o arduo. Dios es bondadoso. Dios es rico en ternura. Dios es Padre. Dios es misericordioso.

MARTES

“ ¡Ay de ti Corozain, ay de ti Betsaida! ”

según san Mateo 11,20-24 

En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho la mayor parte de sus milagros, porque no se habían convertido: «¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! 

De hecho, nunca dicen los evangelistas que Jesús hiciera milagros en Corozaín y Betsaida. Y en cuanto a Cafarnaúm sabemos que allí Jesús tuvo tan buena acogida que el mismo Mateo llama a Cafarnaúm “la ciudad de Jesús” (Mt. 9,1). Con todo, el texto refleja la poca acogida que, en alguna ocasión, tuvieron sus palabras, cuando invitaba a una boda o una fiesta.

Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza. 

 Pues os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras. 

No captaron el gozo profundo de las parábolas de Jesús ni la alegría que comportaba el entrar en su Reino. Este comportamiento sí que debió dolerle fuertemente a Jesús. Llevaba un programa maravilloso de amor, paz, alegría, libertad. Pero los hombres prefirieron las tinieblas a la luz.

 Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al abismo. 

 Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy. Pues os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti».

Según el Pontífice, la ingratitud no es un hecho aislado ni una simple falta de reconocimiento, sino una “ceguera del alma” que impide valorar los gestos de amor, apoyo y solidaridad.

Yo he recibido de Ti inmensos dones, gracias abundantes, y no obstante, no soy nada fino ni delicado contigo. Hay dentro de mí mucha pereza, mucha indiferencia, mucha tibieza. Haz, que de hoy en adelante, cambie el rumbo de mi vida y sepa responder con amor de gratitud al derroche de amor que Tú has tenido conmigo.

LUNES

“ No es digno de mí ”



según san Mateo 10, 34-11,1 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz; no he venido a sembrar paz, sino espada. 

He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa. 

jesús quiere asegurarse que los apóstoles tienen plena consciencia del compromiso que implica el aceptar la misión, y lo difícil, conflictiva y peligrosa que va a ser la misma. Ha utilizado toda clase de ejemplos y alegorías, pero antes de concluir, por si no han entendido el alcance de sus palabras, les habla en lenguaje más duro: “No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz; no he venido a sembrar paz, sino espadas. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa”.

 El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mi; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mi no es digno de mi; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mi. 

Jesús quiere asegurarse que los apóstoles tienen plena consciencia del compromiso que implica el aceptar la misión, y lo difícil, conflictiva y peligrosa que va a ser la misma.

. El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo. 

Él no admite términos medios; nos quiere “calientes” o “fríos”, porque los “tibios” no tienen cabida en el Reino (Cfr. Ap 3, 15-16). Ya lo había dicho el anciano Simeón cuando llevaron al Niño a presentar al Templo: “Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción”

 El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, sólo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa». 

 Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.

Para enfatizar la radicalidad en el seguimiento que espera de los apóstoles, Jesús lo contrapone a uno de los deberes más sagrados del pueblo judío y del nuestro el amor paterno y el amor filial: “El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí”.

No quieres falsas paces, sino la “verdadera paz”. No quieres falsos amores, sino el “verdadero amor”. No quieres falsas felicidades, sino la “verdadera felicidad”. No quieres que haga muchas cosas y yo descuide mi persona. Tú deseas que “me haga a mí mismo”, es decir, me cambie, me transforme, me realice. Dame tu gracia porque “sin Ti no puedo hacer nada”.

DOMINGO

 

evangelio según san Mateo 13, 1-23 

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al mar. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y toda la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló muchas cosas en parábolas: «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se la comieron.

El sembrador es Jesús como Maestro. De hecho, por dos veces, se dice que Jesús se sentó. Y cuando Jesús se sienta es que quiere enseñar. Jesús es un Maestro, pero no un Maestro de matemáticas o geografía. Jesús es un Maestro de vida. Con Jesús se aprende a vivir.

Se trata de salir “con el zurrón cargado de buena semilla”. Se trata de ir al mundo con la alegría de Jesús, con el entusiasmo de Jesús, con la seguridad de Jesús de llevar una buena semilla capaz de cambiar el mundo.

 Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. 

Otra cayó entre abrojos, que crecieron y la ahogaron. Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta. 

El que tenga oídos, que oiga». Se le acercaron los discípulos y le preguntaron: «Por qué les hablas en parábolas?». Él les contestó: «A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. 

Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumple en ellos la profecía de Isaías: “Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure”. 

Es importante descubrir que el sembrador “lo sembró todo”. También los caminos, también las zarzas, también las rocas. A veces, en medio de una roca, aparece un arbusto. Por alguna hendidura misteriosa se ha abierto camino una semilla y ha dado como fruto una hermosa planta, más bella por la rareza del lugar. 

Jesús nos invita a no cansarnos nunca de sembrar y no dar nada por perdido. Ese alumno que nunca escucha y que parece que no le interesa nada de la clase, puede reaccionar. Ese hijo que se ha ido de casa, no lo des por perdido. Un día puede volver.

Pero bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen. En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.

 Vosotros, pues, oíd lo que significa la parábola del sembrador: si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino. Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha la palabra y la acepta enseguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, enseguida sucumbe. 

Lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y se queda estéril. 

Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto y produce ciento o sesenta o treinta por uno».

Dios, por tanto, siembra la «semilla de su Palabra» en cualquier terreno y, por tanto, en cualquier vida. «Dios confía y espera que tarde o temprano la semilla florezca». Sobre cómo la semilla da fruto -muriendo-, Jesús habla también de su vida. «Esta parábola nos dice que Dios está dispuesto a ‘derrochar’ por nosotros y que Jesús está dispuesto a morir para transformar nuestras vidas» (Vaticano.21-o5-2025).

jueves, 16 de julio de 2026

VIRGEN DEL CARMEN PATRONA DE LOS MARINERO

LA VIRGEN DEL CARMEN PATRONA DE LOS MARINEROS

La celebración de la Virgen del Carmen es una tradición en España y en muchos sitios de Latinoamérica. 



El 16 de julio la Virgen del Carmen es procesionada en barco por muchas playas y puertos del país. Sin embargo, se trata de una tradición que tiene un origen y que ha llevado a la Virgen del Carmen a ser la patrona de los marinos. 
 Cada 16 de julio en los puertos españoles y de varios países de Latinoamérica se repite la procesión marítima de la Virgen del Carmen. Ya sea a bordo de un orgulloso barco de pesca, un mercante o un yate de recreo. 



La Virgen se deja acompañar por toda una flota que la pasea por ríos, rías y costas en un acto multitudinario con trasfondo religioso y civil. Pero ¿de dónde viene la tradición de que la Virgen del Carmen sea patrona de los marinos?





El origen de la devoción 
Según cuenta la historia, el 16 de julio del año 1251, en un entorno de cruzadas, en el monte Hakkarmel (Carmel), Israel, se le apareció la Virgen a san Simón Stock. Un inglés que posteriormente sería fundador y superior de la Orden del Carmen.




 Aquel día, la imagen de María le entregó Simón los hábitos característicos de la orden y el escapulario. No fue hasta siglos después, en 1587, cuando el papa Sixto V institucionalizó la veneración marina al Carmen, con la publicación de la Letanía de la santísima Virgen María. Desde entonces la devoción se extendió por toda la iglesia, con gran acogida por parte de los nuevos fieles americanos.

 Hay que tener en cuenta que la Virgen del Carmen también es patrona de la armada. De hecho, uno de los aspectos que ha influido en que sea considerada como la patrona de los marinos es el apelativo de Estrella de los mares que se le otorgó en las primeras plegarias.




En la Edad Media se creía que María significaba "estrella del mar", en latín "stella maris".




19 de abril de 1901: proclamación oficial como patrona de la Armada

 La vinculación oficial de la Virgen del Carmen con la Armada quedó definitivamente establecida el 19 de abril de 1901. 

 Ese día, la reina regente María Cristina de Habsburgo-Lorena y el ministro de Marina, Cristóbal Colón de la Cerda, duque de Veragua, refrendaron la Real Orden por la que se proclamaba a la Santísima Virgen del Carmen patrona de la Marina de guerra. 

 La decisión otorgó reconocimiento oficial a una devoción que ya se encontraba ampliamente extendida entre los miembros de la Armada. La propia disposición señalaba, además, que la Virgen del Carmen era de hecho patrona de todos los navegantes. 
 Por este motivo, aunque la proclamación se produjo formalmente en el ámbito de la Marina de guerra, su significado trascendió pronto a la Marina mercante, la pesca y la navegación deportiva y de recreo.



 Desde entonces, la Virgen del Carmen preside capillas, dependencias navales y puentes de mando de numerosos buques. Su festividad se celebra cada año en bases, arsenales, comandancias y barcos de la Armada, incluidos aquellos que se encuentran navegando o desplegados fuera de España.


SALVE MARINERA


 

miércoles, 15 de julio de 2026

LA VIRGEN DEL CARMEN. 16 DE JULIO


María Santísima es de todos y para todos, y todos tenemos el mismo derecho de sentirla nuestra Madre. Ella no puede ser “privatizada” por nadie, ni reducida a ser “patrimonio” de ninguna persona o grupo. Pero si es posible establecer, por personas o grupos, una especial y particular relación espiritual. Y en este sentido, los carmelitas de ayer y hoy, afirman convencidos: “Totus marianus est Carmelus” (El Carmelo es totalmente mariano). Y María es toda del Carmelo.





Desde los orígenes de la Orden se vivió esta aproximación a María, a Ella desde siempre la Orden se entregó y confió, tomándola como Patrona. Y María, aceptó esta vinculación y en un momento determinado le entregó un “signo de fidelidad”, el Escapulario, por el cual Ella nos acepta como hijos y nos protege, y nosotros nos entregamos del todo a Ella.
 
Origen de la Fiesta de la Virgen del Carmen


La Fiesta de Nuestra Señora del Carmen fue instituida por los carmelitas entre los años 1376 y 1386. Esta advocación recuerda el Monte Carmelo de Palestina, donde en la Edad Media nació la Orden Carmelitana. Bajo esta advocación veneramos a la Madre de Dios y dispensadora de gracias.


Según una tradición carmelitana, el día de Pentecostés, ciertos piadosos varones, que habían seguido la traza de vida de los Profetas Elías y Eliseo, abrazaron la fe cristiana; siendo ellos los primeros que levantaron un templo a la Virgen María en la cumbre del Monte Carmelo, en el lugar mismo desde donde Elías viera la nube, que figuraba la fecundidad de la Madre de Dios. Estos religiosos se llamaron Hermanos de Santa María del Monte Carmelo, y pasaron a Europa en el siglo XIII, con los Cruzados, aprobando su regla Inocencio IV en 1245, bajo el generalato de San Simón Stock.


El 16 de julio de 1251, la Virgen María se apareció a ese su fervoroso servidor, y le entregó el hábito que había de ser su signo distintivo. Inocencio bendijo ese hábito y le otorgó varios privilegios, no sólo para los religiosos de la Orden, sino también para todos los Cofrades de Nuestra Señora del Monte Carmelo.
Comenzó a celebrarse como fiesta interna de la Orden en Inglaterra, y a instancias de la reina regente de España, Mariana de Austria, el Papa Clemente X, en el año 1674, concedió que se celebrara en los dominios del rey católico. Otro Papa, Benedicto XIII, en 1725, la extendió a la Iglesia Universal.



En América Latina, la devoción a la Virgen del Escapulario se extendió desde los tiempos de la primera evangelización y fue difundida por los mismos descubridores y misioneros, ya que, fuera de Méjico, en Latinoamérica no existió ningún convento de frailes carmelitas, hasta finales del siglo XIX. Desde ese momento, frailes, monjas y seglares carmelitas la han difundido generosamente.


Datos obtenidos del Blog del Padre José Medina