YA ES SEMANA SANTA

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domingo, 30 de agosto de 2026

DOMINGO XXII DEL T. ORDINARIO

 LUNES

“ Hoy se cumple esta escritura ”



según san Lucas 4, 16-30

 En aquel tiempo, Jesús fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el rollo del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. 

Jesús anuncia a sus paisanos de Nazaret su misión. Lo hace en la sinagoga, en la asamblea donde se lee la Escritura y los varones adultos comentan las enseñanzas contenidas en ella. Jesús las domina y hace un anuncio mesiánico para el que sus vecinos no están preparados.

Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de gracia del Señor». Y, enrollando el rollo y devolviéndolo al que lo ayudaba, se sentó. 

Le pasó a los nazarenos y nos pasa a nosotros, a menudo ensoñados con una vida eterna como una prórroga, un tiempo añadido a la vida terrena, sin darnos cuenta de que Jesús está leyendo la profecía de Isaías cada dia de nuestra existencia para recordarnos la misión: evangelizar a los pobres, libertar a los cautivos, devolverle la vista a los ciegos… 

Esa es nuestra misión. Ahora. El tiempo de Dios no admite demoras.

Toda la sinagoga tenía los ojos clavados en él. Y él comenzó a decirles: «Hoy se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír». Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de su boca. 

Y decían: «¿No es el hijo de José?». Pero Jesús les dijo: «Sin duda me diréis aquel refrán: “Médico, cúrate a ti mismo”, haz también aquí, en tu pueblo, lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún». 

Y añadió: «En verdad os digo que ningún profeta es aceptado en su pueblo. 

Puedo aseguraros que en Israel había muchas viudas en los días de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías sino a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naamán y el sirio».

 Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo echaron fuera del pueblo y lo llevaron hasta un precipicio del monte sobre el que estaba edificado su pueblo, con intención de despeñarlo. 

Pero Jesús se abrió paso entre ellos y seguía su camino.


“tus caminos no son nuestros caminos”. Tus caminos son anchos, tus miras son grandiosas, tus proyectos de salvación son inabarcables. Los caminos de los hombres son estrechos y mezquinos. Tú quieres la salvación para todos y no para unos pocos; Tú quieres que el amor y la gracia se apoderen de la ira y la venganza. Gracias, Señor.

DOMINGO

“ Que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga ”




«El que quiera salvar su vida la perderá, pero el que pierda su vida por mí la encontrará». Jesús no está hablando de un tema religioso. Está planteando a sus discípulos cuál es el verdadero valor de la vida. El dicho está expresado de manera paradójica y provocativa. Hay dos maneras muy diferentes de orientar la vida: una conduce a la salvación; la otra, a la perdición.

evangelio según san Mateo 16, 21-27 

En aquel tiempo, comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día. 

Jesús, que acaba de confesarles el padecimiento que le aguarda en Jerusalén, introduce a los suyos en una didáctica del sufrimiento.

 Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: «¡Lejos de ti tal cosa, Señor! 

Eso no puede pasarte».

 Jesús se volvió y dijo a Pedro: «Ponte detrás de mí, Satanás! Eres para mí piedra de tropiezo, porque tú piensas como los hombres, no como Dios». 

 Entonces dijo a los discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. 

 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará.

 ¿Pues de qué le servirá a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma? ¿O qué podrá dar para recobrarla? 

Puesto que no podemos eliminarlo (qué mayor sufrimiento aguarda a todos y cada uno de nosotros que perder la vida), lo que propone aquí Jesús es entregar la vida voluntariamente,

 Porque el Hijo del hombre vendrá, con la gloria de su Padre, entre sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta.» 



Sabemos mucho de ganar el mundo, de conquistar las cumbres de la fama, el reconocimiento o el bien vivir, pero no sabemos nada de ganar el alma. Y hacemos muy poco por saberlo. Quizá porque se nos ha olvidado y no encontramos quién nos lo recuerde, convencidos de que la fe es una muleta para nuestro crecimiento personal o nuestra realización individual en vez de una escalera hacia la vida eterna.

UN DIA MAS.....UN DIA MENOS

 

UN DÍA MÁS...UN DÍA MENOS 

Cada día que amanece es un regalo de Dios aunque sea sufriendo ...... también es un día menos para dejar de sufrir

Un día más para vivir, para querer, para perdonar, para agradecer… y un día menos de mi caminar por mi camino 

Y al contemplar esta noche desde mi ventana pienso que también las iglesias nos hablan de eso. 

Sus piedras me han visto crecer unas veces alegres, otras con  lágrimas y otras guardando mis tristezas en mi corazón mientras Dios permanece.

 Quizá por eso la frase de mi amigo Javier no era triste..... una llamada a vivir despierta a pesar de mis problemas decirle

- Un día más para acercarnos a Dios. Un día más para decir «te quiero». 

- Un día más para pedir perdón. Un día más para abrazar a quien queremos.

 - Un día más para hacer el bien sin esperar nada. Un día más para dejar una pequeña huella de amor. 

Y cuando llegue la noche y mire hacia atrás, ojalá pueda decir: Hoy ha sido un día más… pero también un día menos que no he desperdiciado.


APERTURA PUERTA SANTA Y EUCARISTIA DE APERTURA

 
















https://www.youtube.com/live/lHASf3fUJV0?si=1dBGgWUkSP0MnkHX

APERTURA DE LA PUERTA SANTA DE GUADALUPE

 Santo y feliz Año Jubilar Guadalupense




PUERTA SANTA














El arzobispo de Toledo, monseñor Francisco Cerro Chaves, ha sido el encargado de abrir la Puerta Santa del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, un acto simbólico que marca el inicio oficial del Año Jubilar Guadalupense, que se prolongará hasta el 8 de septiembre de 2027 y durante el que se espera la llegada de unos 300.000 peregrinos y visitantes. 


La apertura ha tenido lugar a las 11:45 horas y daba paso a una solemne eucaristía presidida por el arzobispo de Toledo. 



La celebración ha contado además con la participación de los obispos de la Provincia Eclesiástica de Extremadura, entre ellos el arzobispo de Mérida-Badajoz, José Rodríguez Carballo, así como del obispo auxiliar de Toledo y varios arzobispos y obispos eméritos.

 Antes de la apertura de la Puerta Santa se celebró una procesión desde un lateral del monasterio hasta la entrada principal. 

Procesión desde el corralón de peregrinos y apertura de la Puerta del Perdón. Comienza el Año Jubilar en Guadalupe. Miles de peregrinos se esperan en este año que viene cargado de agradecimiento, humildad y confianza.














En ella participaron el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves; el obispo de Coria-Cáceres, Jesús Pulido; el obispo de Plasencia, Ernesto Brotóns; la consejera de Educación, Ciencia y Formación Profesional de la Junta de Extremadura, Sandra Valencia, así como numerosos sacerdotes


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Ya ante la puerta, los participantes realizaron una oración y, a continuación, el arzobispo de Toledo procedió a abrir la Puerta Santa. Tras el acto, los asistentes accedieron al templo para dar comienzo a la misa solemne que ha inaugurado oficialmente el Año Jubilar Guadalupense.










https://www.facebook.com/reel/1075763915032973

https://fb.watch/Jk4LjUC0Zb/



sábado, 29 de agosto de 2026

AÑO JUBILAR 2026

7 DE JULIO 2026

Esta mañana, a las 13:00 h, en la sala capitular Jerónima del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, ha tenido lugar la presentación del Año Santo Guadalupense (30 de agosto de 2026 - 8 de septiembre de 2027), bajo el lema "Tu Madre te busca", y una rueda de prensa con los principales medios de comunicación regionales y del Canal diocesano de Toledo. 

Asistieron los Sres. Arzobispos de Toledo, de Mérida-Badajoz, el Sr. Vicario General de la diócesis de Coria-Cáceres, el Guardián de esta Santa Casa, así como la presencia del Sr. Alcalde de la Puebla y Villa de Guadalupe. Del mismo modo, feligreses y entidades locales hicieron acto de presencia en este destacado evento mariano. 

EL MONASTERIO

El Monasterio de Guadalupe comienza a engalanarse para los días importantes que se avecinan: Comenzando con la apertura del Año Santo el 30 de agosto y después las fiestas patronales de Santa María de Guadalupe durante los días 6, 7 y 8 de septiembre.



 La Peregrinación Magna el 19 de septiembre con la llegada de cientos de peregrinos por los diferentes caminos históricos de peregrinación a la puebla.

 Y no olvidemos nuestra querida celebración de la Hispanidad el 12 de octubre, con la celebración de la Reina de la Hispanidad y la llegada de más de mil jinetes a caballo en peregrinación.

 Los peregrinos llenan los caminos a Guadalupe en otoño y el otoño se convierte en una gran explosión de colores amarillos, ocres, rojos y verdes con los que la Virgen Morena pinta los paisajes para hacer aún más hermoso e intenso el camino al peregrino. 




viernes, 28 de agosto de 2026

MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA


La Iglesia celebra hoy, 29 de
 agosto, la fiesta del Martirio de San Juan Bautista.

El único santo que tiene dos fiestas: el día de su nacimiento -24 junio- y hoy el día que murió.


La fecha de la fiesta del Martirio de san Juan Bautista aparece ya en el siglo VI en el Martirologio Romano, y corresponde al segundo hallazgo de la cabeza del santo, que en esa ocasión se transportó a la Iglesia de san Silvestre en Roma.



San Juan Bautista había dejado el desierto para amonestar a Herodes que no le era lícito tener como esposa a Herodías, la mujer de su hermano. Irritado el tirano de su audacia, lo hizo arrojar en una prisión. Un día, mientras daba un festín, la hija de Herodías danzó en presencia de los convidados con tanta gracia, que Herodes le prometió concederle todo lo que le pidiese. Pidió ella la cabeza de Juan Bautista.

 Un soldado, enviado a la prisión, cortó la cabeza al Precursor y la trajo en una bandeja. Año 30.


Sus discípulos recogieron el cuerpo y lo enterraron, según una antigua tradición en Sebaste -Sumaría-. Hacia mediados del siglo IV su tumba era venerada en Sebaste.

El santuario fue profanado en tiempos de Juliano el Apóstata en el año 362, siendo parcialmente quemados los huesos. Una parte de las reliquias rescatadas fueron llevadas a Jerusalén, luego a Alejandría; y fueron depositadas en la magnífica basílica dedicada al Precursor en el sitio del templo de Serapis. La tumba de Sebaste continuó siendo visitada por peregrinos, y San Jerónimo aporta testimonio de los milagros allí obrados.




 Lo que sucedió con la cabeza del Precursor es difícil de determinar. Unos  dicen que Herodías la enterró en la fortaleza de Maqueronte; otros insisten en que fue enterrada en el palacio de Herodes en Jerusalén; allí fue encontrada durante el reinado de Constantino, y de allí secretamente llevada a Emesa, en Fenicia, dónde se ocultó, hasta que se manifestó por revelación en el año 453.

DOMINGO XXI DEL TIEMPO ORDINARIO

SÁBADO

Era un hombre honrado y santo ”


El 24 de junio celebrábamos el nacimiento del Bautista. Hoy celebramos, su muerte, su martirio, la culminación de su vida; se viene celebrando desde el siglo V.

según san Marcos 6, 17-29 

En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener a la mujer de su hermano. 

Herodías aborrecía a Juan y quería matarlo, pero no podía, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo defendía.

El Bautista había predicado la justicia y la conversión del corazón. Y había entrado en el alma del rey. Por el contrario, Herodías se sentía cada vez más contrariada por la predicación del profeta y lo detestaba. Herodes por desgracia no continuó escuchando la palabra del profeta y aunque sentía temor, este no le hizo convertirse. 

 Al escucharlo quedaba muy perplejo, aunque lo oía con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. 

La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. 

El rey le dijo a la joven: «Pídeme lo que quieras, que te lo daré». Y le juró: «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino». 

Ella salió a preguntarle a su madre: «¿Qué le pido?». La madre le contestó: «La cabeza de Juan el Bautista». 

Entró ella enseguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: «Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista». 

El rey se puso muy triste; pero por el juramento y los convidados no quiso desairarla. Enseguida le mandó a uno de su guardia que trajese la cabeza de Juan. 

Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus discípulos fueron a recoger el cadáver y lo pusieron en un sepulcro.

Juan Bautista es en labios de Jesús “el mayor entre los nacidos de mujer”. Su sentido de la misión, su humildad, su coraje para defender la verdad incluso ante el rey, han convertido a Juan en el precursor del Señor, en el mejor representante, el más parecido a Jesús. 
Te pido que sepa contagiarme de estos valores.

JUEVES

VIERNES

“ Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora ”


En el Evangelio de hoy nos encontramos con la parábola de las diez vírgenes, seguimos con la llamada a la vigilancia, se propone una actitud de fidelidad en tensión amorosa y a la espera. “Velad, porque no sabéis el día ni la hora”. Es un toque de alerta.

según san Mateo 25, 1-13 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El reino de los cielos se parece a diez vírgenes que tomaron sus lámparas y salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran prudentes. Las necias, al tomar las lámparas, no se proveyeron de aceite; en cambio, las prudentes se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. 

Llama la atención el no compartir el aceite. Da la sensación de egoísmo, tienen provisión de aceite y no quieren compartirlo, chirría a nuestros oídos, el amor comparte, el discípulo ayuda, tienen en cuenta las necesidades de los que le rodean. 

¿Qué representa el aceite? La lámpara encendida es signo de previsión, esa responsabilidad personal es insustituible, previsión y vigilancia no se puede compartir , ni prestar, es nuestra respuesta personal a Dios: nuestros gestos de amor, de entrega, de servicio, son nuestro aceite, depende de cada uno.

El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. 

A medianoche se oyó una voz: “¡Que llega el esposo, salid a su encuentro!”. Entonces se despertaron todas aquellas vírgenes y se pusieron a preparar sus lámparas. 

Y las necias dijeron a las prudentes: “Dadnos de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas”. Pero las prudentes contestaron: “Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis”. 

La vida cristiana, vivida con la lámpara del amor bien encendida, es una fiesta de boda. Pero, cuando falta el aceite, se van apagando las lámparas y se acaba la fiesta. Jesús, que sólo quería que todos viviéramos felices, al morir, sólo nos dejó un mandato: “que os améis como yo os he amado”.

Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. 

Más tarde llegaron también las otras vírgenes, diciendo: “Señor, señor, ábrenos”. Pero él respondió: “En verdad os digo que no os conozco”. Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora»


La lampara es el símbolo de la fe que ilumina nuestra vida, mientras que el aceite es el símbolo de la caridad que alimenta y hace fecunda y creíble la luz de la fe.

JUEVES

“ Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor ”

En este evangelio el Señor nos habla de “vigilancia”. ¿Por qué hemos de estar vigilantes? Porque alguien importante va a llegar y debemos estar atentos a recibirlo. Ese personaje importante que va a llegar no es un enemigo, no es un fantasma, es Jesús, mi amigo, mi tesoro, mi vida.

según san Mateo 24, 42-51 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejarla abrir un boquete en su casa. 

La parábola de hoy nos coloca en medio de nuestra realidad de día a día. La “vida” nos presenta muchas oportunidades para “pasarla bien”, y cada vez nos vamos dejando arrastrar por los placeres (siempre tendremos tiempo para arrepentirnos; ¡y hasta para confesarnos!).

Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre. ¿Quién es el criado fiel y prudente, a quien el señor encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas? 

Y como nuestra “hora” no ha llegado aún, continuamos hundiéndonos cada vez más en la autocomplacencia porque el “amo” no está (¿en serio?) y no llega todavía.

Pasamos por alto que en cualquier momento este puede llegar y encontrarnos como el criado canalla que maltrató a sus compañeros y se dedicó a comer y beber con los borrachos,

Bienaventurado ese criado, si el señor, al llegar, lo encuentra portándose así.

 En verdad os digo que le confiará la administración de todos sus bienes. 

Pero si dijere aquel mal siervo para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, y empieza a pegar a sus compañeros, y a comer y beber con los borrachos, el día y la hora que menos se lo espera, llegará el amo y lo castigará con rigor y le hará compartir la suerte de los hipócritas. 

Allí será el llanto y el rechinar de dientes.»


Tal vez nos dé miedo lo del ladrón en la noche. Oigamos esta bonita interpretación de Dolores Aleixandre: “Lo mismo que un ladrón viene en busca de algo valioso y se las arregla para encontrar el momento más oportuno, también Dios vendrá a buscarnos como quien se apodera de un tesoro, porque eso somos para Él. Y vendrá a buscarnos en el mejor momento”.

MIERCOLES

“ Proclamamos entre vosotros el Evangelio de Dios ”


El sepulcro blanqueado es el símbolo de la hipocresía: ¡

según san Mateo 23, 27-32 

En aquel tiempo, Jesús dijo: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros blanqueados! 

Lo contrario al sepulcro es el sagrario, que alberga vida en lugar de muerte. Y lo contrario al sepulcro blanqueado es el Crucifijo, cubierto por fuera de infamia, y limpieza de Dios por dentro.

Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crueldad. 

Lo contrario al sepulcro es el sagrario, que alberga vida en lugar de muerte. Y lo contrario al sepulcro blanqueado es el Crucifijo, cubierto por fuera de infamia, y limpieza de Dios por dentro.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: “Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas”! 

Cada vez que leemos este capítulo 23 de Mateo comenzamos a pensar en cuántos fariseos conocemos, y de seguro identificamos unos cuantos de inmediato. Pero rara vez nos detenemos a mirar en nuestro interior. ¿Será por temor a encontrar el fariseo que allí habita?

Con esto atestiguáis en vuestra contra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!».

Nada te molesta tanto como una vida apoyada en la mentira. Dame tu gracia para vivir sin doblez, para ser lo que soy, para vivir en íntima coherencia entre lo que vivo y lo que hago. Que mi mejor predicación sea la vida misma.


Me enseñas a vivir con limpieza, con transparencia, con sinceridad. Nada te molesta tanto como una vida apoyada en la mentira. Dame tu gracia para vivir sin doblez, para ser lo que soy, para vivir en íntima coherencia entre lo que vivo y lo que hago. Que mi mejor predicación sea la vida misma.

 MARTES

“ Justicia, misericordia, fidelidad ”

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas! Continúa la larga invectiva de Jesús contra escribas y fariseos.
Recordemos que Jesús está hablando a la multitud y a sus discípulos

Será bueno entender sus palabras como un aviso que nos mantenga alerta ante unas actitudes que pueden darse en grupos religiosos de cualquier tiempo y lugar. Se dan cuando la práctica religiosa relega lo esencial a un segundo plano. Lo esencial, como el Señor dijo con absoluta claridad, es el amor: Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros como yo os he amado (Jn 15, 12). Y las expresiones del amor son la misericordia, la compasión, el perdón, el servicio.

según san Mateo 23, 23-26 

En aquel tiempo, Jesús dijo: «Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el diezmo de la menta, del anís y del comino, y descuidáis lo más grave de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad!

¿Quizá nos preocupamos tanto de algunas prácticas de piedad que nos parece que con eso ya hemos cumplido la tarea de un buen seguidor de Jesús? ¿O quizá vivimos una vida tan pendiente de nuestro entorno y tan preocupada por nuestro buen nombre que hemos llegado a olvidar la interioridad? 

Porque el seguimiento de Jesús es algo mucho más profundo que el cumplimiento externo de una serie de normas y ritos. El seguimiento de Jesús es cosa del corazón.

 Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que filtráis el mosquito y os tragáis el camello! 

No es tan difícil instalarse en la complacencia de una vida edificada sobre una decorosa moralidad y respetabilidad. Habremos caído en ese engaño cuando nuestro corazón no palpita al ritmo del entusiasmo, la generosidad, la gratuidad, la alegría, la apertura y la frescura del Evangelio. Entonces nuestro culto será el culto de quien honra a Dios con los labios, pero el corazón está lejos de Él.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro y así quedará limpia también por fuera».

La invitación es clara, no hay que seguir a aquellos maestros que se desautorizan a sí mismos con su actitud y testimonio de vida, sino al verdadero Maestro, que es Jesús. ¿Y por qué, qué hace Jesús? Jesús cuida lo verdaderamente importante, la dignidad de todo ser humano, el amor misericordioso de un Dios que es Padre, “el derecho, la compasión y la sinceridad”.


Vivían de apariencias, es decir, del cuento. Y eso les iba bien. Pero Tú no lo podías soportar. 

Dame fuerza Señor  para comprender que tu vida era limpia, coherente, llena de transparencia. 

Tus discípulos podían contemplar cada día la verdad de tus labios como se contempla la belleza de una montaña nevada. No quiero, Señor, limitarme a decir verdades. Quiero ser “verdad”.


LUNES

 “ Ven y verás ”


El evangelio nos habla del primer encuentro de Natanael o Bartolomé con Jesús. Tiene sus notas personales. 

Es Felipe quien le habla y le lleva hasta Jesús. Jesús sorprende a Natanael reconociéndole como “un israelita de verdad, en quien no hay engaño”. Sigue el pequeño diálogo, y al final Natanael reconoce a Jesús como alguien distinto y por encima de los demás hombres: “Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel”. Y quedó unido a Jesús para el resto de sus días como uno de sus apóstoles.

según san Juan 1, 45-51

 En aquel tiempo, Felipe encuentra a Natanael y le dijo: «Aquel de quien escribieron Moisés en la ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret». 

Le está diciendo a su amigo que no hace falta buscar más porque ya lo ha encontrado. Felipe está imbuido de la alegría que provoca el encuentro con quien es garantía de salvación

Natanael le replicó: «¿De Nazaret puede salir algo bueno?». 

Pero antes de que Natanael lo siga, éste tiene que vencer la inercia del escepticismo: ¿de Nazaret va a salir algo bueno? Que en nuestros días, sería tanto como decir: ¿de la parroquia de al lado de mi casa, con su sacerdote casi anciano y sus beatas rezando el rosario, va a salir la solución a mis problemas?

Felipe le contestó: «Ven y verás». 

ven y verás. Y esa invitación no sólo le incumbe a Bartolomé, sino a ti que lees estos comentarios con parecidas objeciones a las de Natanael. Ven y verás.

Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño». Natanael le contesta: «¿De qué me conoces?».

 Jesús le responde: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi». Natanael respondió: -«Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel». 

Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores». Y le añadió: «En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».

Señor, Bartolomé se encontró con Felipe y éste lo llevó a Jesús. 
Hoy quiero comenzar mi oración dándote gracias por los encuentros que he tenido con hombres y mujeres que me han ayudado en mi camino de fe. ¿Qué hubiera sido de mí si no hubiera sido por mis padres, el párroco de mi pueblo, religiosas, laicos comprometidos?… Gracias, Señor, por tantas personas que pusiste en mi camino y me ayudaron a encontrarme contigo.

DOMINGO 

  “ Tú piensas como los hombres, no como Dios ”



según san Mateo 16, 13-23 

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?».

 Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas». 

 Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo». 

Jesús lo instituye cabeza de la Iglesia, lo hace primus inter pares del apostolado completo.

 Jesús le respondió: «¡Bienaventurado tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Ahora yo te digo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en los cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en los cielos» 

Pero a renglón seguido, trata de oponerse con su vehemencia característica a la pasión redentora de Cristo. Piensa de manera humana, no de forma divina. Está encerrado en su condición mortal, no es capaz de vislumbrar la glorificación que aguarda al Señor tras su pasión, muerte y resurrección. 

 Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías. 

 


No hace falta darle muchas vueltas para que cada uno de nosotros, seguidores de Jesús, nos veamos reflejados en el doble Pedro de este evangelio. Confesamos sinceramente a Jesús como el Mesías, el Hijo de Dios, como nuestro mejor tesoro, nuestro Rey y Señor… pero, de vez en cuando, somos capaces de rechazar a Jesús, algunas de sus actitudes y algunas de sus palabras.

 Necesitamos la ayuda del mismo Jesús para que le sigamos siempre a él, en los momentos buenos y en los otros, en nuestros domingos de resurrección y en nuestros viernes santos… Pidámosles que continuamente reaccionemos a como el primer Pedro y no como el segundo.