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domingo, 28 de junio de 2026

MI COSAGRACION AL CORAZÓN DE JESUS

 CONSAGRACION AL CORAZÓN DE JESUS

Al final del mes dedicado a Tu Corazón hoy sábado 27 de junio y cono decia San Bernardo "a Jesús por María"



Yo Maribel. ¡Bendícene Señor ¡

 Me consagro a tu Corazón Divino. te entrego mi persona y mi vida, mis acciones, penas y sufrimientos, para no querer servirme de ninguna parte de mi ser sino para honrarle, amarle y glorificarle. 

Esta es mi voluntad en el ultimo domingo del mes de Junio, dedicado a tu Corazón, ser toda tuya y hacerlo  por Tu amor, renunciando de todo corazón a todo cuanto pueda disgustarle. Te adoro Señor y te bendigo. Nada ni nadie como Tú, Señor.



No permitas, Señor, que el latido de nuestros corazones se agiten sin el impulso de tu amor. 

 No dejes, Señor, que la sangre que corre por nuestras venas, se enfríe por la ausencia del perdón y de la fraternidad. 

 Son muchos, Señor, los riesgos que nos acechan: falta de fe y ausencia de temor de Dios, el “no” a la vida del no nacido, que nuestra sociedad proclama, defiende, legisla e impone como derecho o la ley del más fuerte que actúa humillando al más débil. 

Nos consagramos a tu Corazón Santo, porque en tu Corazón, Señor, encontramos descanso ante tanto desasosiego, luz frente a tanta incertidumbre y oscuridad, ilusión cuando el pesimismo nos invade, valor y coraje… ante la deserción o el abandono.

 Me consagra a tu Corazón Sagrado: Que tus proyectos, Señor, sean los nuestros. 

 Que tus sentimientos, Señor, broten de nuestros corazones. Que tus manos, Señor, se prolonguen en las nuestras. 

 Que tus ojos, iluminen nuestras miradas. Que tus labios, se abran en nuestras palabras. 

 Que tu Corazón, ame y comprenda por nuestro amor.


 Bendice a nuestros sacerdotes, infúndeles ánimo. Protege a nuestras familias, que sean escuela cristiana. 

 Dirige a nuestros gobernantes, que no vivan de espaldas a Ti. Orienta los confundidos, que se encuentren en Ti. 

 Consuela a los afligidos, se levanten por Ti y en Ti. Acompaña al triste, alégralos por tu presencia.

Y que, un día, Tu amor se imprima tan profundamente en mi corazón que no pueda jamás olvidarte, ni verme separada de ti y todos podamos alcanzar lo que tu Corazón nos dicta y nos enseña: el Amor de Dios que nos espera en su Gloria. Amén.


JUNIO . DIALOGAMOS CON EL CORAZON DE JESÚS, DIA 26, 27

 

Devoción al Sagrado Corazón de Jesús

Oración de entrada 
Vuelve tus ojos de amigo y de hermano e infunde en nosotros sentimientos de paz, de fraternidad, de fortaleza y de justicia todo ello, Señor, son y las necesitamos como semillas divinas


Bendice, Corazón de Jesús, a los que te buscan y se dan de bruces con el muro del escepticismo a los que dudan y se quedan encarcelados en sus propias incertidumbres a los que lloran y se ahogan en el mar de propias lágrimas a los que sufren y caen bajo el peso del madero de sus propias cruces,

28. -LA SANTA MISA ¡El Sagrado Corazón de Jesús se hace víctima por todos en la eucaristía! Es el sol de la tierra. En la Misa no eres tú el que rezas, es Jesús quien reza por ti. Es la gloria y la alabanza a la Trinidad, la alegría de los ángeles, el camino del perdón de los pecadores, la fuerza y la gracia de los justos, el refrigerio de las almas del Purgatorio, la alegría de los ángeles, el camino del perdón de los pecadores, el beneficio de la Iglesia, la medicina contra las enfermedades espirituales. San Isidro Labrador antes de irse al campo se empapaba de este bálsamo de adoración y amor. ¿Cómo vives tú la Santa Misa?

   Oración final, P.J.Loez
 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.


27. -EL PREMIO FINAL

 ¡Qué premio tan hermoso te ha reservado el Sagrado Corazón! Es el momento en que, el solo pensamiento hace estremecerse: el momento de la muerte. Ante este pensamiento, el hombre tiembla, se agita; sin embargo, debe afrontarlo con amor y con la esperanza puesta en la misericordia de Dios. Jesús te sonríe y quiere asegurarte la muerte santa, la muerte del justo.

 Entre las promesas que hizo a Santa Margarita María quiere recordar este punto: "Mi corazón será para todos mis devotos el seguro asilo en vida y especialmente en el momento de la muerte". Si quieres, pues, afrontar la muerte con la calma del justo, trata de creer en Jesús, de vivir en Jesús. Entonces será cuando Él te dirá estas dulces palabras: "Hoy estarás conmigo en el paraíso".






   Oración final, P.J.Loez
 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.


26. - DEVOCIÓN A LA VIRGEN


Jesús antes de morir, dio su testamento. En medio de la agonía contempla al discípulo predilecto y le dice: "He aquí a tu madre". Por su última voluntad, María se convierte en madre de todos.

 Jesús, que amaba perfectamente a su madre, se mostró siempre sometido y obediente a ella.

 Todas las gracias del Señor vienen a ti por su mediación. Y si la estimas. ¿Cómo tratas de amarla? Un hijo que dice amar a su madre y después la ofende no es sincero; es un mal hijo. ¿Y tú no ofendes a la Virgen con tus faltas de amor?


  Oración final, P.J.Loez
 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.


sábado, 27 de junio de 2026

DOMINGO XIII DEÑ 2º TIEMPO ORDINARIO

 DOMINGO

evangelio según san Mateo 10, 37-42 



“ El que pierda su vida por mí, la encontrará ”


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí. 

Este amor gratuito que brota espontáneo como el agua de un manantial; el que da a cambio de nada, el que no exige paga sino que le basta con existir para ser pagado; este amor que no conoce límites ni fronteras, no puede realizarse sin una auténtica muerte al egoísmo personal. Y éste es el que nos dio Jesús muriendo por nosotros en la Cruz.

El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará. 

El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo. 

El amor a Dios y al hombre son vasos comunicantes. No se pueden dar el uno sin el otro. Por consiguiente, ese amor total que debemos a Dios “con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas”, se lo debemos también a nuestros hermanos. Y este es el supremo don que Dios nos puede dar. Amar así es estar ya en el paraíso. Si Dios quiere que no nos amemos a medias es porque no quiere para nosotros una felicidad a medias.

El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, solo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa».

Un amor vivido así tiene detalles. Detalles por parte de Dios que no deja de sorprendernos cada día. Pero también detalles de los hombres. El evangelio nos habla de un vaso “de agua fría”. Un vaso de agua tibia en verano es como ofrecer una cerveza caliente. El bien hay que hacerlo bien. Y en estos mil detalles de cada día está la esencia de la felicidad de una vida normal y corriente.


Jesús no nos pide que renunciemos a nada, sino que elijamos lo mejor. Si elegimos bien, alcanzaremos la plenitud, dentro de nuestras posibilidades como seres humanos (Fray Marcos).


NO SIY DIGNO DE QUE ENTRES EN MI CASA

Evangelio según san Mateo (8, 5-17)

 Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano.


El centurión romano, un pagano, alguien que no pertenecía al pueblo de Israel. A Jesús le impresiona la humildad con la que se acerca a Él. Reconoce que no tiene méritos, pero confía plenamente en el poder de la palabra de Cristo.

Esa misma confesión la repetimos cada vez que vamos a recibir la Eucaristía, recordando que nadie merece al Señor, pero todos podemos acoger su gracia desde la fe. El centurión no pide por sí mismo, sino por un criado que sufre.

Tu fe y la mia se basa en la caridad.

La auténtica fe sale de nosotros y nos lleva a  nos lleva a preocuparnos por el dolor de los demás y a presentarlo confiadamente ante Jesús. 



viernes, 26 de junio de 2026

DOMINGO XII DEL T ORDINARIO 2º

 SÁBADO

“ ¿Quién soy yo? ”




según san Mateo 8,5-17 

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó rogándole: «Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho». 

La alabanza espontanea de Jesús a la fe nueva y joven del Centurión, un pagano, un hombre rechazado por los judíos, me descubre la fe que agrada a Dios, la que le provoca admiración.

contestó: «Voy yo a curarlo». Pero el centurión le replicó: «Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano. 

Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; y le dijo a uno: "Ve" y va; al otro: "Ven", y viene; a mi criado: "Haz esto", y lo hace». Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: «En verdad os digo que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe.

La fe farisaica, la fe del sacerdote y el levita que bajan del templo y pasan de largo ante un hombre que yace en el suelo medio muerto al borde del camino, no agrada a Dios

 Os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac: y Jacob en el reino de los cielos; en cambio, a los hijos del reino los echarán fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes». 

La fe sencilla del samaritano que se detiene ante ese hombre que sufre, y le ofrece su vino y su aceite; y él mismo le monta en la cabalgadura y le paga al posadero, ésa agrada a Dios.

Y dijo al centurión: -«Vete; que te suceda según has creído». Y en aquel momento se puso bueno el criado.

Jesús nos dice que no podemos ir a Dios dando rodeos al hombre. Jesús alaba la fe del centurión porque éste cuida a su criado, lo trata como persona, y disfruta de poder recuperarlo sano. 

La suegra de Pedro, tan pronto como ha sido curada, se pone a servir. La religión de Jesús nos humaniza, nos pone al servicio de los demás, nos hace sensibles ante el dolor y sufrimientos de nuestros hermanos. Y esta es la fe que agrada al Padre.

 Al llegar Jesús a casa de Pedro, vio a su suegra en cama con fiebre; le tocó su mano y se le pasó la fiebre; se levantó y se puso a servirle. 

La suegra de Pedro, tan pronto como ha sido curada, se pone a servir. La religión de Jesús nos humaniza, nos pone al servicio de los demás, nos hace sensibles ante el dolor y sufrimientos de nuestros hermanos. Y esta es la fe que agrada al Padre.

Al anochecer, le llevaron muchos endemoniados; él, con su palabra, expulsó los espíritus y curó a todos los enfermos para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías: «Él tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades».



Señor, qué bonita la expresión de aquel centurión: “No soy digno de que entres en mi casa”. Es una fórmula que repito todos los días antes de comulgar; pero puede convertirse en una fórmula vieja, fría, carente de sentido.

 Lo que hace que esta fórmula esté siempre viva y agrade a Dios es la fe. No una fe gastada, al estilo de los judíos del tiempo de Jesús, sino una fe joven, sincera, confiada y comprometida, al estilo del Centurión. Dame, Señor, esta fe.

VIERNES

“ Si quieres puedes limpiarme ”


Jesús sube no atraído por el aire sano de la montaña ni por el intenso olor de las flores en primavera, sino por el inmenso e infinito amor del Padre. Algo grande, inefable, misterioso ocurre siempre que Jesús se interna en el silencio de la noche y abre su corazón a la ternura infinita del Padre. Para Jesús esta oración es una fuerte atracción, una imperiosa necesidad, una íntima y gozosa experiencia.

según san Mateo 8,1-4

Jesús baja al valle donde están los problemas de la gente. Y, en este caso, se encuentra con un problema terrible, el de la enfermedad de la lepra.

 Al bajar Jesús del monte, lo siguió mucha gente. En esto, se le acercó un leproso, se arrodilló y le dijo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme».

Y aquí está Jesús para sanarlo todo. Le cura la lepra y deja ya de sufrir físicamente. Lo manda al sacerdote para que certifique que está curado y así pueda ya insertarse en la sociedad.

 Extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Quiero, queda limpio». 

Y, sobre todo, le cura de la enfermedad más terrible, la de creer que Dios está lejos de él.

Y en seguida quedó limpio de la lepra. 

Y Jesús le dice que Dios está tan cerca de él que le toca. Ese gesto por parte de Jesús es para expresarle con un apretón de manos, lo equivocado que estaba cuando se creía lejos de Dios. Dios no se contagia al tocar de cerca nuestras miserias y nuestras enfermedades.

Jesús le dijo: «No se lo digas a nadie, pero ve a presentarte al sacerdote y entrega la ofrenda que mandó Moisés, para que les sirva de testimonio».



Señor, me llama la atención esta bajada del monte de la Bienaventuranzas. Qué distinta de aquella bajada de Moisés del monte Sinaí entre truenos, relámpagos, miedos y castigos. Jesús, bajas de la montaña de Dios, pero un Dios Padre, lleno de compasión y de ternura. 

No bajas para castigar sino para salvar; no bajas para meter miedo, sino para dar confianza; no bajas porque no te lo pases bien en el monte, sino porque los hombres y mujeres que están en el valle te necesitan. Que yo sepa bajar de la contemplación a la acción.

JUEVES

JUEVES

“ No se hundió, porque estaba cimentada sobre roca






Evangelio según San Mateo 7,21-29.

 Jesús dijo a sus discípulos: “No son los que me dicen: ‘Señor, Señor’, los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. 

Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿acaso no profetizamos en tu Nombre? ¿No expulsamos a los demonios e hicimos muchos milagros en tu Nombre?’.

No nos salva el que hayamos gritado y repetido machaconamente el nombre de Dios, ni el haber cumplido los mandamientos, ni siquiera nos va a salvar el presentarnos ante Dios con las manos llenas de méritos. Solo el que "hace la voluntad del Padre" se salvará.

Lo que Dios Padre espera de nosotros es que le respondamos al amor que Él nos ha dado, viviendo como hijos que están pendiente de su voluntad, como hijos que han elegido resueltamente el camino del amor.

 Entonces yo les manifestaré: ‘Jamás los conocí; apártense de mí, ustedes, los que hacen el mal’. Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca.

 Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero esta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca. 

Quien así obra, edifica su vida sobre roca. Ya podrán caer sobre nosotros la lluvia y los torrentes de la crítica, la difamación, el dolor, la injusticia...podrán arremeter contra nosotros el viento y las fuerzas del mal, siempre al acecho, pero nosotros seremos fuertes pues la Palabra y la Promesa son nuestro baluarte.

Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. 

Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumbó, y su ruina fue grande”. 

 Cuando Jesús terminó de decir estas palabras, la multitud estaba asombrada de su enseñanza, porque él les enseñaba como quien tiene autoridad y no como sus escribas.



Bienaventurado el que escucha la Palabra de Cristo y la pone en práctica, construirá su vida sobre base sólida. Bienaventurado el que haya tomado el camino de la vida sin otro equipaje que su confianza y esperanza en Dios, será fuerte, le irá bien, saldrá victorioso de las pruebas y vivirá feliz.

MIERCOLES

“ La mano del Señor estaba con él ”

La liturgia quiere resaltar más bien que quien nace es un elegido de Dios, para la gran misión de anunciar a quien salvará la humanidad. Para ello se fue al desierto para fortalecer su carácter, darse tiempo a la oración, a la reflexión, llevar una vida sobria, austera, a distancia del vivir público, bajo la forma de “vivir en el desierto”.


según san Lucas 1, 57-66. 80 

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y se alegraban con ella. 

A los ocho días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre intervino diciendo: «¡ No! Se va a llamar Juan».

 Y le dijeron: «Ninguno de tus parientes se llama así». Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre» 

Hoy aplicamos al Bautista las palabras de Isaías de la primera lectura: El Señor me llamó desde el vientre materno, de las entrañas de mi madre, y pronunció mi nombre. La misión del Bautista es única. Es el precursor del Señor. Por su boca hablan los patriarcas, Moisés, los profetas. Juan fue voz; el Señor la Palabra que existía ya al comienzo de las cosas. 

El sonido de la voz se dejó oír para cumplir su tarea y desapareció (San Agustín). De todos modos, haremos bien en escuchar las palabras de Isaías como dirigidas a cada uno de nosotros. Todos estamos llamados a desempeñar fielmente una misión en nuestra propia circunstancia.

Y todos se quedaron maravillados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. 

Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. Y todos los que los oían reflexionaban diciendo: «Pues ¿ qué será este niño?». 

Porque la mano del Señor estaba con él. El niño crecía y se fortalecía en el espíritu, y vivía en lugares desiertos hasta los días de su manifestación a Israel.

La predicación de Juan estaba en perfecta armonía con su estilo de vida. Su predicación se veía reforzada con el testimonio de su vida.

De la misión de Juan el Señor nos hace participes y nos encomienda ahora, en nuestros días: preparar los caminos, ser sus heraldos, los que le anuncian a otros corazones. Nuestro mundo tiene necesidad de testigos del amor de Dios, no necesita teóricos, necesita testigos, es decir, los que con su vida puedan manifestar lo grande que ha estado y esta el Señor en sus vidas.



Nosotros continuamos la labor de Juan: hacer presente a Jesús en nuestro mundo, su persona, vida y evangelio. Huir de predicarnos a nosotros mismos, sino a él. Algo de lo que advertía ya san Pablo. Necesitamos para ello tiempo de oración, reflexión; vivir en nuestra sociedad sin dejarnos envolver por la aceleración de procesos,

MARTES

“ ¡Qué estrecha es la puerta que lleva a la vida! ”

El evangelio de hoy nos habla de una “puerta estrecha”. En realidad para un cristiano no puede haber otra puerta que no sea Jesús. “Él es la puerta” (Jn. 10,7). Y la puerta de Jesús no puede ser otra que “la puerta del amor”.

según san Mateo 7,6.12-14

 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No deis lo santo a los perros, ni les echéis vuestras perlas a los cerdos; no sea que las pisoteen con sus patas y después se revuelvan para destrozaros. Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas. 

Por esa puerta Jesús nos abre el acceso a un Padre maravilloso, lleno de cariño y de ternura. Y por esa misma puerta Jesús nos abre el acceso “al hombre”.

Entrad por la puerta estrecha. Porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos.

La puerta del amor no puede ser ancha porque se cuela el egoísmo por dentro y destruye al verdadero amor. La puerta del amor es estrecha porque está hecha de sacrificio. Jesús pasó por la puerta estrecha de la Cruz, y así nos expresó con toda claridad todo lo que nos quería.

 ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos».

Pero para un cristiano la meta es más alta: el cristiano pone en el centro a Jesús. Hacer lo que hizo Jesús, pensar como pensaba Jesús, y amar como Él amó. Sólo este amor nos realiza como personas. Sólo este amor nos hace plenamente felices. “Y sabiendo como sabéis estas cosas, seréis felices si las cumplís” (Jn. 13,17). 

El saber cosas bonitas sobre el amor no nos hace felices. Pero sí nos hace felices el ponerlo en práctica como Jesús. Bendita “puerta estrecha” que nos lleva a la auténtica y verdadera felicidad.

Dios mío, ¿qué he hecho de tanto derroche de amor? Muchas veces lo he tirado, lo he malgastado, lo he malogrado. ¡Me pesa, Señor! Y quiero emplear ya toda mi vida en tu servicio.


LUNES

“ No juzguéis, para que no seáis juzgados ”


según san Mateo 7,1-5 


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque seréis juzgados como juzguéis vosotros, y la medida que uséis, la usarán con vosotros.

¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo?

Los prejuicios nos obnubilan, ensombrecen la mirada con una fuerza tal que no hay manera de quitárnoslos de encima. El prejuicio es la viga en el ojo propio que nos hace desenfocar todo lo que vemos. Y así agigantamos los defectos del prójimo, hacemos una montaña de cualquier cosa que nos molesta de su comportamiento, le abrimos juicio sumarísimo por cualquier falta que no dejamos pasar por alto como jueces implacables…

 ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Déjame que te saque la mota del ojo”, teniendo una viga en el tuyo? 

Y todo nace de esa viga enorme que vela la mirada.

Hipócrita; sácate primero la viga del ojo; entonces verás claro y podrás sacar la mota del ojo de tu hermano».



Por eso la exhortación que hoy nos hace Jesús es a mirarnos a nosotros mismos, en un ejercicio de introspección que alumbre la verdad de lo que somos y cómo lo somos, antes de desparramar la mirada sobre los demás. Porque sólo cuando uno se ve a sí mismo con tantos o más pecados que los demás, la mirada sobre los otros adquirirá esa pureza, esa compasión, esa magnanimidad que salva a la persona aunque aborrezca el pecado y quien lo ha incrustado en el corazón del hermano.

DOMINGO

Evangelio según san Mateo 10, 26-33 

“ No tengáis miedo ”

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No tengáis miedo a los hombres, porque nada hay encubierto, que no llegue a descubrirse; ni nada hay escondido, que no llegue a saberse. 

Lo que os digo en la oscuridad, decidlo a la luz, y lo que os digo al oído, pregonadlo desde la azotea. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No; temed al que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la “gehenna”.

 ¿No se venden un par de gorriones por un céntimo? 

El miedo a morir nos hace vivir como esclavos. El evangelio de hoy nos anima a poner toda la confianza en un Padre maravilloso que no permite que caiga un pájaro al suelo sin su permiso y tiene contados hasta los cabellos de la cabeza.

Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados.

Tenemos un Padre que está al tanto de todo y nos quita el miedo a vivir y el miedo a morir. Dios no quiere esclavos que le sirvan por miedo sino hijos que le sirvan por amor.

 Por eso, no tengáis miedo: valéis más vosotros que muchos gorriones. A quien se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos. 

Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre que está en los cielos».





Dios está pendiente de ti hasta en los más mínimos detalles de tu vida; como puede ser, que hoy se te haya caído un solo cabello de tu cabeza; no tengas miedo, confía. Confía, no tengas miedo y da un paso más: confiesa públicamente a Cristo Jesús y él confesará ante el Padre, que eres digno de la vida eterna y la salvación.

CAMINANDO HACIA LA CONSAGRACION DEL CORAZÓN DE JESÚS DIA 6

  


“Tengo sed” Exclamó, el Señor, en la cruz ¿Qué tipo de sed tenía Jesús? ¿Sed de agua? ¿Sed de vino? ¿Sed? ¿Simplemente sed?

La sed de Cristo era deseo de salvación de la humanidad 

Sed de los hombres anhelo de reinar en sus corazones ganas de llevarlos hacia el Padre 

¡Qué distinta la sed de Dios a la de los hombres! 

 Nosotros con sed de lo superfluo con sed de licor o de un refresco con sed de poder o de triunfo con sed de apariencia o de éxito 

Y, el Señor, el Corazón de Cristo con sed de llevarnos a la eternidad ¿Qué tipo de sed tienes en tu palada

Que mi sed Señor sea la misma sed que la tuya

 El Corazón de Jesús una  práctica espiritual de la Iglesia Católica que se deriva e inspira en varios santos

 

l

 Francisco de Sales, 

Sagrado Corazón........Tu reinaras

Gran amor hacia el Corazón de Jesús......Un loco del Amor de Dios, su Tratado del Amor de Dios y la devoción al Corazón de Cristo es la devoción al Corazón de Dios.

Nos explica que al traspasar su costado, muerto de verdad de la enfermedad de su corazón......de Amor. Su Amor era tan grande que su corazón explotó

El corazón de Jesús es el lugar del verdadero descanso. Es la morada “más espaciosa y más querida de mi corazón”, confía san Francisco de Sales, que hace este propósito: 

“Estableceré mi morada en el horno del amor, en el divino corazón traspasado por mí. 

En este hogar ardiente, sentiré revivir en medio de mis entrañas la llama del amor, hasta ahora tan lánguida.......y ese amor lo transfomo.

Le dolía la falta de amor hacia el Señor.

San Francisco de Sales modelo de vida para mi, cuanto mi mente y mi corazón se colocan solamente en Dios camino derecha hacia la felicidad. Cristo me ama y quiere mi corazón.

No es de extrañar, pues, que los tesoros del Corazón de Jesús hayan sido revelados a una hija espiritual de San Francisco de Sales, Margarita María Alacoque, religiosa de la Visitación de Paray-le-Monial. Jesús le dijo: “He aquí este Corazón que tanto amó a los hombres, hasta consumirse enteramente por ellos”.

 Margarita de Alacoque

 

A los 24 años, en 1671, ingresó en el convento de Paray.le-Monial, de la orden de la Visitación fundada por San Francisco de Sales, donde adquirió también el nombre de María. Elege está Orden por ser toda de la Virgen María. 

Al entrar escuchó una voz que la decía:AQUÍ ES DONDE TE QUIERO.

La historia empieza en 1673, al estar adorando el Santísimo Sacramento, fue la primera vez que Santa Margarita María de Alacoque tuvo una manifestación visible de Jesús, lo cual se repitió durante dos años los primeros viernes de cada mes.

Ante el Sagrario tenemos al Señor vivo y latiendo

Yo ante el Santísimo y de pronto de me sentí rodeada por la Divina presencia de Jesús y el Señor me hizo reposar por un largo tiempo mi cabeza sobre su pecho descubriendome todas las maravilla de su Amor y los secretos de su Corazón.

Este mismo regalo lo vivio San Juan y lo recibimos siempre que estemos ante el Santísimo

"Mi Divino Corazón, está tan apasionado de Amor a los hombres, en particular hacia ti, que, no pudiendo contener en el las llamas de su ardiente caridad, es menester que las derrame valiéndose de ti. 


En 1675, en su visión Jesús tenía el corazón abierto, y Él le dijo: “Éste es el corazón que tanto ha amado a los hombres… Y en reconocimiento no recibo de la mayoría sino ingratitud.”

El divino Corazón se me presentó en un trono de llamas, mas brillante que el sol, y transparente como el cristal, con la llaga adorable, rodeado de una corona de espinas y significando las punzadas producidas por nuestros pecados, Te amo y sufro por ti .desde los primeros instantes de su Encarnación

" "Me hizo ver, " continúa Margarita, "que el ardiente deseo que tenía de ser amado por los hombres y apartarlos del camino de la perdición, en el que los precipita Satanás en gran número, le había hecho formar el designio de manifestar su Corazón a los hombres, con todos los tesoros de amor, de misericordia, de gracias, de santificación, y de salvación que contiene......Jesús deseo de ser amado por los hombrea

Tercera revelación 

Pedida por ella, rezar todos los jueves una Hora Santa pidiendo para reparar los pecados e ingratitudes del mundo.

 Cuarta revelación 

 Fue bajo esta nueva aceptación que se dio la cuarta y ultima revelación que se puede considerar como la más importante. El Señor quería establecer en la Iglesia una fiesta litúrgica en honor del Sagrado Corazón de Jesús. 

 Sucedió esta revelación en el curso de la octava del Corpus Christi del año 1675, o sea entre el 13 y el 20 de junio. 


 El Padre Colombiere le ordenó a Margarita a que cumpliese plenamente la voluntad del Señor. Y que también escribiese todo cuanto le había revelado. Margarita obedeció a todo lo que se le pidió pues su mas grande deseo era que se llegase a cumplir el designio del Señor.



REZAR
Corazón ardiente de Amor, Corazón que no deja de arder
Corazón fuente inagotable de perdón
Corazón de Jesús en Ti confío
haz mi corazón semejante al tuyo.

Corazón que no tiene fin cuando el mundo se enfrió y mi fe sufrió cansancio y soledad
tu corazón fue mi refugio, mi descanso ,mi esperanza
en tu llama me escondiste
para amar como Tu amas

Corazón ardiente de Amor, Corazón que no deja de arder
Corazón fuente inagotable de perdón
Corazón de Jesús en Ti confío
haz mi corazón semejante al tuyo.

Corazón que no tiene fin, dame un corazón de pobre que no busque
mas tesoros que tu amor
un corazón que no se cierre ante el llanto de los pequeños
que se parta como el pan y se entregue por tu Reino.

Corazón ardiente de Amor, Corazón que no deja de arder
Corazón fuente inagotable de perdón
Corazón de Jesús en Ti confío
haz mi corazón semejante al tuyo.

Corazón que no tiene fin, hazme arder como tu fuego
hazme amar como tu Amor
que mi vida sea ofrezca, que mi alma sea canción hazme humilde en tu entrega
fiel testigo de tu voz que en mi pecho tambien canbiara
tu sagrado corazón

Corazón ardiente de Amor, Corazón que no deja de arder
Corazón fuente inagotable de perdón
Corazón de Jesús en Ti confío
haz mi corazón semejante al tuyo.

Amor que no tiene fin en tu Amor Señor comprendí
que tu ida es regalo y ofrenda en plenitud.

Santa Faustina Kowalska

Conocida como Apóstol de la Divina Misericordia y Maestra de vida interior, Santa Faustina Kowalska es una de las figuras espirituales más relevantes del siglo XX, amada en todo el mundo por la hondura mística de su experiencia y por su misión en la historia de la Iglesia. Nació el 25 de agosto de 1905 en la aldea polaca de Głogowiec, tercera de diez hijos de una humilde familia de campesinos, Marianna y Stanisław Kowalski.



https://www.youtube.com/watch?v=Fo94VUyVj2I

"Oh Señor, deseo transformarme toda en Tu misericordia y ser un vivo reflejo de Ti. Que este supremo atributo de Dios, es decir su insondable misericordia, pase a través de mi corazón al prójimo. 

 Ayúdame, oh Señor, a que mis ojos sean misericordiosos para que yo jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarla. 

 Ayúdame, oh Señor, a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos.


jueves, 25 de junio de 2026

ORACION DE LA MAÑANA T ORDINARIO XI, XII

 DOMINGO XII


"No tengáis miedo", repite Jesús en el Evangelio. No porque los problemas desaparezcan, sino porque la fe nos permite mirarlos de otra manera.

 La fe no borra las dificultades, pero nos blinda ante ellas. Nos hace fuertes cuando llegan las pruebas. Nos ayuda a descubrir que toda moneda tiene otra cara, que detrás de cada noche puede amanecer un nuevo día y que ninguna herida tiene la última palabra cuando Dios camina a nuestro lado. 

El miedo, en cambio, paraliza. Nos hace más pequeños de lo que somos. Nos impide ser nosotros mismos. Nos vuelve esclavos de la opinión ajena, de las dudas y de la inseguridad. 

Por miedo dejamos de intentarlo, de amar, de perdonar, de confiar. 

La fe no elimina el miedo, pero le quita el mando de nuestra vida. Porque quien sabe que está en las manos de Dios puede caminar con serenidad incluso en medio de la tormenta. El miedo encierra. La fe libera. 

El miedo oscurece. La fe ilumina. El miedo nos hace retroceder. La fe nos ayuda a seguir adelante.

 la exhortación que hoy nos hace Jesús es a mirarnos a nosotros mismos, en un ejercicio de introspección que alumbre la verdad de lo que somos y cómo lo somos, antes de desparramar la mirada sobre los demás.

Dios mío, ¿qué he hecho de tanto derroche de amor? Muchas veces lo he tirado, lo he malgastado, lo he malogrado. ¡Me pesa, Señor! Y quiero emplear ya toda mi vida en tu servicio.

Nosotros continuamos la labor de Juan: hacer presente a Jesús en nuestro mundo, su persona, vida y evangelio. Huir de predicarnos a nosotros mismos, sino a él. Algo de lo que advertía ya san Pablo. Necesitamos para ello tiempo de oración, reflexión; vivir en nuestra sociedad sin dejarnos envolver por la aceleración de procesos,

Señor, qué bonita la expresión de aquel centurión: “No soy digno de que entres en mi casa”. Es una fórmula que repito todos los días antes de comulgar; pero puede convertirse en una fórmula vieja, fría, carente de sentido.

DO,IMGO XI




Jesús llama a personas de toda condición. Con la vocación de Mateo se completa la lista de los “Doce”. En ella hay hombres de toda condición: pescadores, recaudadores de impuestos, zelotes… Jesús no hace distinción. Todos somos invitados a seguirle, no hace falta ser superhombres, basta con poner nuestra confianza en El y con estar dispuestos a entrar en su vida y asumir su proyecto evangélico 

En El, en expresión de San Agustín, «pueden anidar todos los pájaros los grandes y los pequeños». Su llamada se extiende a todos. ¿Has escuchado tú la llamada de Jesús? Te llama Jesús, el verdadero “Apóstol”, el “Enviado” del Padre. Pronuncia tu nombre y te dice: ¡Ven y Sígueme!

Hay una urgencia en la misión que Jesús les encomienda a los Apóstoles: proclamar que el Reino de los Cielos está aquí. Para que el Reino sea ya una (, limpiar leprosos y arrojar demonios. Es precisamente la instauración del reino lo que dará origen al hombre nuevo, transformado, convertido. 

Debemos dar gratis lo que hemos recibido gratis. Somos elegidos para un programa liberador: para anunciar y dar vida. Muchos cristianos piensan estar viviendo su fe con responsabilidad porque se preocupan de cumplir determinadas prácticas religiosas y tratan de ajustar su comportamiento a unas normas morales y unas leyes eclesiásticas.

 Nuestra primera tarea, también hoy, es proclamar que Dios está cerca de los hombres y mujeres, empeñado en darnos vida y felicidad. 


 Y tú, ¿has tenido un encuentro personal con Jesús? Él te ha llamado por tu nombre y tan solo está esperando tu respuesta. Anda, ábrele la puerta. Y cuando te diga: “Sígueme”, no lo pienses; ¡síguelo! Créeme, no te arrepentirás.

Se trata, como escribirá Pablo, de no dejarse vencer por el mal, sino vencer al mal con el bien.
Señor, que propone amar sin reciprocidad, sin esperar nada a cambio, sin tener ningún motivo por el que amar a quien -en los cálculos humanos- no se lo merece, simplemente a imagen de la gratuidad con que Dios manda la lluvia y hace salir el sol cada día sin excluir a ninguno de sus hijos de sus beneficios ni exigir nada a cambio.

Hoy, Señor, te pido que me enseñes a orar. Los judíos rezaban mucho, pero estaban muy lejos de la oración de Jesús. 

Yo te pido que me enseñes a orar como Tú orabas: con aquella sencillez, humildad, confianza y ternura con que un niño habla con su Papá. De esta manera mi oración me llevará hasta el mismo corazón del Padre.

Señor, en el evangelio de este día nos hablas de un tesoro. Y para mí, el único tesoro de mi vida eres Tú.

 Me pregunto: ¿Y qué pasaría de mí si Tú no estuvieras? Mi vida sería una vida malograda, una vida sin sentido. ¿Dónde dirigir mi mirada si no pudiera verte? ¿Dónde inclinar mis oídos si no pudiera oírte? ¿Hacia dónde elevar mis brazos si no fueras mi norte? ¿En quién inclinaría mi cabeza cansada si tu corazón estuviera ausente? Sólo en Ti descansa mi alma.


Pensemos en alabarle, bendecirle, agradarle. Caigamos en la cuenta de lo maravilloso que debe ser una vida entregada a Dios y a los hermanos, sin pensar en otra recompensa que el agradar a DIOS en todo.

LA CASA SOBRE ROCA

 “ El que escucha estas palabras mías... ”



según san Mateo 7, 21. 24-27 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. 

La piedad y la observancia de muchos preceptos pueden estar vacías de contenido evangélico. Es posible disfrutar de hermosas liturgias y sentirse muy católico y, sin embargo, estar construyendo la casa sobre arena por no escuchar y no poner en práctica la Palabra de Dios.

Construir sobre roca quiere decir poner todas las esperanzas en lo que no se pasa, es edificar sobre Dios. La presencia cercana y fiel del Señor es la roca que da firmeza a nuestra vida aun en medio de las contrariedades. Dios nos acompaña y se nos manifiesta en la obra de la creación, en la sagrada Escritura y en la Eucaristía.

Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca. 

Su compañía es nuestra fuerza. Jesús, Dios hecho hombre, está a nuestro lado en todos los momentos de nuestra vida, en los felices y los tristes. No nos debemos desanimar ante las contrariedades, porque si edificamos sobre roca, cuando lleguen esos momentos, tendremos la seguridad de contar con Cristo.

Sobre roca. El secreto está en escuchar y poner en práctica; las dos cosas. Si no escuchamos, no ponemos en práctica. Seremos insensatos que construyen sobre arena. Pero si somos sensatos tendremos una casa fuerte, a prueba de tormentas. Y cantaremos agradecidos: El Señor es mi luz y mi salvación, el Señor es la defensa de mi vida. ¿Quién me hará temblar? (Salmo 26, 1).


En el Evangelio de hoy, el Señor nos pregunta: cómo estamos construyendo la casa de nuestra vida y de nuestra fe. ¿Cuánto hay de roca y cuánto hay de arena? ¿Es el Señor mi roca? ¿O apoyo mi existencia en muchas cosas que son al fin y al cabo accidentales? Recuerda que el único que no falla nunca es Dios, roca inquebrantable de fidelidad y de amor.

JUNIO . DIALOGAMOS CON EL CORAZON DE JESÚS, DIA 21, 22, 23, 24 y 25

Oración inicial:

 Sagrado Corazón de Jesús, que en el divino Sacramento de la Eucaristía estás vivo y lleno de amor por nosotros, aquí nos tienes en tu presencia, pidiéndote perdón por nuestras culpas, e implorando tu misericordia. Nos pesa, oh Buen Jesús, haberte ofendido, por ser Tú tan bueno que no mereces tal ingratitud. 

Concédenos luz y gracia para meditar tus virtudes y formar según ellas nuestro pobre corazón. Amén. 

. ¡Oh preciosa Herida, abierta en el Sagrado Corazón para dar paso a las llamas de su inmenso amor! Haced que el incendio de la caridad purifique nuestros corazones de la inmundicia del pecado.

 ¡Oh Corona de espinas que atormentasteis al Corazón Sacratísimo con las puntas crueles de nuestros pecados! Alcanzadnos un santo y sincero remordimiento de nuestras culpas. 

 ¡Oh Cruz plantada en el Corazón de Cristo, árbol frondoso alimentado por la sangre divina, signo de vuestro ardiente deseo de ser crucificado! Concedednos una entera resignación a los designios de la Providencia. 

25. -LA PRESENCIA DE DIOS

Escucha las exhortaciones de Jesús: "Cuando hagáis limosna recordad que el Padre ve en lo escondido; que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha. Cuando reces, entra en la habitación y cierra la puerta pues el Padre ve en lo secreto.
Cuando ayunes, tu ayuno no se manifestará a los hombres, pero tu Padre celestial ve todo a tu alrededor... dentro de ti. También las mínimas cosas escondidas a los hombres no se esconden de su divina mirada. Nadie puede penetrar en los secretos de tu corazón. Dios, sí.
Cuando crees que estás solo hay siempre un ojo que ve tus acciones, un oído que siente tus palabras, una mano que escribe tus pensamientos. ¡Dios te ve!




   Oración final, P.J.Loez
 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.

24. - ACCIONES ÚTILES
¿Cuáles han sido los dos grandes deseos del Corazón de Jesús? La gloria del Padre y la salvación de las almas. Por la gloria del Padre, Jesús, con doce años, se encuentra con los doctores del templo; por su gloria recorre toda Palestina, bendiciendo y curando, y cuando llega la hora del suplicio, alza los ojos al cielo y reza: "Padre, yo te he glorificado en la Tierra donde he cumplido la obra que me has confiado. Padre, yo he manifestado tu Nombre a los hombres que me has dado. Santifícalos en la verdad. Con estas pocas palabras, Jesús explica su gran misión: Darle mayor gloria al eterno Padre y salvar las almas perdidas."

Proponte ofrecer cada día al Señor tus acciones y hacerlas con el único fin de darle gloria, de agradarle.


   Oración final, P.J.Loez
 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
 SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN VOS CONFIO, 3 veces.
23.-FRENTE A TANTO MAL
Cuando San Juan Bautista desde la prisión envió a dos de sus discípulos a Jesús para pedirle si era verdaderamente el redentor prometido. Jesús, por toda respuesta se refirió a los frutos: "Id y referid a Juan que los ciegos ven, los cojos andan, los muertos resucitan, los pobres son evangelizados". Jesús quiere nuestra salvación. Él vive y obra por nosotros; por nosotros muere en la cruz.

Siembra mucho, siembra a manos llenas el bien; no se perderá en la tierra; fructificará siempre para el cielo.
¡Cuántos defectos en las personas que tú conoces, que tú quieres! ¡Cuántas malas inclinaciones y quizá cuántos escándalos! Tú sabes que la caridad cristiana obliga a todos a la corrección fraterna

22.-LA PERSECUCIÓN

Quien más pesada, quien más ligera, todos tenemos una cruz personal que llevar, pero no hay una común a todos; es la cruz predicha por Jesús cuando subió al monte de las bienaventuranzas y pronunció las palabras que fueron una verdadera revelación para sus discípulos:

Dichosos vosotros cuando os ultrajen, os persigan y mintiendo, digan de vosotros cosas malas, falsas, etc., por mi causa. Ser perseguidos por amor a Jesús es una bienaventuranza. Alegraos porque será grande vuestra recompensa en los cielos.


   Oración final, P.J.Loez
 Miranos Amigo y Señor y no dejes de mirarnos, contigo podemos caminar seguros y hacer frente con la fe en tu presencia a las dificultades de nuestra vida. Que tu Corazón sea el impulso de nuestra vida y que nos mueva siempre a buscar los signos de tu presencia en cada dia. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
 SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN VOS CONFIO, 3 veces.


DIA  21.-LA MORTIFICACIÓN 

Es el mandato de Jesús. Mandato duro para los cristianos débiles y demasiado apegados a las propias comodidades. Mandato suave y dulce para aquellas almas que sienten la belleza de la perfección, gustan las dulzuras íntimas de la vida cristiana. "Quien quiera seguirme, debe renunciar a sí mismo" Para seguirle, para ser verdaderos cristianos, debemos corregir nuestros defectos, mortificar nuestras pasiones y nuestros sentidos. El primer médico de nosotros somos nosotros mismos. Para conocerte bien debes hacer el examen de conciencia cada día, cuando estás libre de ocupaciones materiales. ¿Cómo regulas tus pasiones? ¿Reina en tu corazón la soberbia, la avaricia, la cólera, la indiferencia en hacer el bien, la envidia del bien ajeno? Bajo la excusa de la prudencia, ¿ no escondes, quizá el respeto humano? ¿Cómo mortificas tus sentidos? 










 

CAMINANDO HACIA LA CONSAGRACION DEL CORAZÓN DE JESÚS DIA 5

 Sagrado Corazón de Jesús, que en el divino Sacramento de la Eucaristía estás vivo y lleno de amor por nosotros, aquí nos tienes en tu presencia, pidiéndote perdón por nuestras culpas, e implorando tu misericordia. Nos pesa, oh Buen Jesús, haberte ofendido, por ser Tú tan bueno que no mereces tal ingratitud. 

Concédenos luz y gracia para meditar tus virtudes y formar según ellas nuestro pobre corazón. Amén. 

La imagen del Sagrado Corazón de Jesús está llena de símbolos que transmiten un profundo mensaje de amor, misericordia y entrega.

Obispo de Córdoba explica la devoción a los sagrados corazones de ...


Herida, abierta en el Sagrado Corazón para dar paso a las llamas de su inmenso amor......llamas,  amor ardiente de Jesús que purifica y transforma

 Haced que el incendio de la caridad purifique nuestros corazones de la inmundicia del pecado.

 Corona de espinas que atormentasteis al Corazón Sacratísimo....... puntas crueles de nuestros pecados.... 

El dolor y la agonía que Jesús soporto en la cruz para salvarnos.

Cruz plantada en el Corazón de Cristo......máximo  deseo  de ser crucificado.

La cruz expresa el sacrificio redentor y la esperanza de la salvación. 

La herida y sangre representan su costado traspasado y la sangre derramada por nuestra redención.



SAGRADO CORAZÓN EN TI CONFIO
QUE NADA NI NADIE ME SEPARE DE TI.


EL CORAZON DE JESUS PARA MI


“AMOR AUTENTICO” 

No es lo mismo amor, que querer No es igual amar, que aguantar No tiene el mismo significado: amar, aunque se pierda que, amar, ganando.

 El amor del Corazón de Jesús es auténtico: da sin condiciones espera sin contraprestaciones ofrece sin recompensa alguna 

El amor del Corazón de Jesús es auténtico: no es interesado ni impositivo no es superficial o simple es un amor gratuito y libre es un amor profundo y sereno quien tiene la suerte de encontrarlo posee la vida eterna quien se da con él, frente a frente, considera lo demás secundario.

 Y es que, el amor del Corazón de Jesús, no es arrullo ni puro cariño es amor que nace en Dios


“FUERZA DEL ESPIRITU” 

 Muchas cosas se le quedaron en el tintero a Jesús antes de subir al cielo. 
La síntesis de todo lo que hizo de aquello que nos transmitió de su nacimiento, pasión y muerte está contenido en los evangelios. 
Pero ¿y después? El Espíritu Santo sigue iluminándonos con su presencia El Espíritu Santo sigue dictándonos los sentimientos del Corazón de Jesús El Espíritu Santo nos lleva a un mejor conocimiento de la figura de Jesús de Nazaret. “Muchas cosas tendría que deciros” (Jn 16,13ss) 

También, en la devoción al Corazón de Jesús, descubrimos y seguimos leyendo aquellos mensajes que, Cristo, se llevó guardados en lo más hondo de sus entrañas. 
Que el Espíritu Santo nos ayude a entenderlos y vivirlos en el Corazón de Jesús


UNA FRASE PARA MI
"Aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón".


Debe tener, pues, un gran valor esta humildad si Jesús la estimó de tal manera hasta anteponerla a todas las demás virtudes.
Él recomienda la castidad, la caridad, la obediencia, pero ninguna de estas virtudes da el privilegio que da a la humildad con estas palabras: "Aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón".

Los santos comprendieron bien esta sublime doctrina y no buscaron la santidad sino por medio de la humildad, persuadidos de que la humildad es el fundamento de todas las virtudes, el principio de toda gloria.
La misma Virgen confiesa haber recibido insignes favores del Señor porque Él vio " la humildad de su esclava".

 El Corazón de Jesús una  práctica espiritual de la Iglesia Católica que se deriva e inspira en varios santos

 Bernardo de Claraval, 

San Bernardo de Claraval, monje francés que vivió entre los siglos XI y XII. Fue una de las figuras más relevantes de su tiempo, y su contribución a la teología y espiritualidad católicas ha sido determinante, especialmente en lo que respecta a la piedad filial a la Virgen Maria. 

 La tradición lo ha llamado ‘cazador de almas y vocaciones’ y ‘oráculo de la cristiandad’; y las razones para esto son múltiples, aunque generalmente concurren en torno a su fortaleza de carácter y su aguda inteligencia.

Bernardo fue el primer y más famoso abad del monasterio de Claraval, célebre abadía cisterciense por su influencia cultural y sus abundantes frutos de santidad. En ese sentido, Bernardo es reconocido como uno de los grandes impulsores del renacimiento de la vida monástica a inicios del segundo milenio.





REZAR
Corazón ardiente de Amor, Corazón que no deja de arder
Corazón fuente inagotable de perdón
Corazón de Jesús en Ti confío
haz mi corazón semejante al tuyo.

Corazón de Jesús amor que no tiene fin, de tu amor Señor comprendí
que ti vida es regalo y ofrenda en plenitud.
Que en la cruz tu herida abierta hizo nacer a la Iglesia
con el agua del Bautismo y la sangre de la Eucaristía.


Corazón fuente inagotable de perdón
Corazón de Jesús en Ti confío
haz mi corazón semejante al tuyo.

Corazón de Jesús amor que no tiene fin en tu pecho traspasado
ci la puerta de la vida y la verdad
no fue derrota tu silencio fue victoria de ternura
porque amase hasta el extremo y venciste con misericordia

Corazón ardiente de Amor, Corazón que no deja de arder

Corazón de Jesús amor que no tiene fin tu manso y humilde Señor
me enseñaste a perdonar desde la cruz
a mirar con tus heridas a sanar sin condiciones
a cargar con mis hernanos y servirles con amor sincero.

Corazón ardiente de Amor, Corazón que no deja de arder

Corazón de Jesús amor que no tiene fin en la mesa del altar
tu costado sigue abierto por amor cada pan que se consagra
es tu vida que se entrega cada caliz que se eleva
es tu sangre derramada por nosotros

Corazón ardiente de Amor, Corazón que no deja de arder
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