, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre buena, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén
domingo, 10 de mayo de 2026
MES DE MAYO DIA 7, 8, 9, 10
, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre buena, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén
sábado, 9 de mayo de 2026
VISITA PASTORAL EN POMPEYA
El Santo Padre partió en helicóptero a las 8:00 de la mañana desde el Vaticano y aterrizó en Pompeya a las 8:52, dando inicio a una intensa jornada pastoral que lo llevará también a Nápoles antes de su regreso a Roma, previsto para las 19:30.
El Papa en el Santuario de Pompeya: “El Rosario devuelve continuamente nuestra vida a Jesús”
https://youtu.be/IdobQa7Td5Q?si=RH5xdr-qzMzZsVrG
El Papa en Pompeya: ¡Cuántas bendiciones nos ha concedido el Señor hoy! En el marco de su visita pastoral a Pompeya y Nápoles, el Papa León saludó a las personas congregadas en el Santuario de Pompeya dónde celebró la Santa Misa, entre ellas muchas personas enfermas y con discapacidad. El Pontífice: “¡Qué hermoso día! ¡Cuántas bendiciones nos ha concedido el Señor hoy! Me siento como la primera persona bendecida por estar aquí, en el Santuario de Nuestra Señora, en el día de la Súplica, en este aniversario”.
Tras su llegada a Pompeya la mañana de este viernes, 8 de mayo, primer aniversario de su elección, y tras haber encontrado en la Sala Trapani a las personas acogidas en las obras de caridad del “Tempio della Carità”, el Papa León XIV se dirigió al Santuario de Pompeya donde celebrará la Santa Misa en el día de la Súplica a la Virgen de Pompeya.
¡Cuántas bendiciones nos ha concedido el Señor hoy! A su llegada al Santuario, fue recibido por monseñor Pasquale Mecerino, Rector del Santuario; luego, el Santo Padre saludó a un grupo de personas enfermas y con discapacidad que se encontraban en el Santuario y manifestó su alegría por esta visita.
“¡Qué hermoso día! ¡Cuántas bendiciones nos ha concedido el Señor hoy! Me siento como la primera persona bendecida por estar aquí, en el Santuario de Nuestra Señora, en el día de la Súplica, en este aniversario. ¡Gracias a todos por estar aquí!”.
“Todos estamos unidos en Jesucristo, con nuestra Madre María, en esta hermosa bendición, en este hermoso día. Jesús está cerca de nosotros también hoy, Jesús que siempre está con nosotros, que camina con nosotros. ¡Que Dios los bendiga a todos!”.
La oración en la capilla de San Bartolo Longo
Antes de dirigirse a la sacristía para iniciar la celebración Eucarística, el Pontífice se dirigió a la capilla dedicada a San Bartolo Longo, dónde permaneció unos minutos en oración en la capilla del fundador del Santuario de Pompeya, a quien el mismo León XIV canonizó el pasado 19 de octubre. Luego, en la Capilla de la Reconciliación, donde decenas de confesionarios bordean el perímetro de las paredes, saludó a los obispos y sacerdotes.
En el primer aniversario de su elección, el Papa León XIV celebra la Santa Misa en Pompeya y destaca el Santo Rosario como oración que conduce a Jesús.
https://youtu.be/2V6nwNyza58?si=Z7lldOAdqhf2G
Recuerda además que su elección coincidió con la Súplica a la Virgen y vincula su nombre con León XIII, gran impulsor de esta devoción. Destaca su llamamiento por la paz mundial.
El Papa León XIV ha presidido este viernes una solemne celebración eucarística en la Plaza del Santuario de la Virgen del Rosario de Pompeya, uno de los lugares marianos más significativos de Italia.
Ante miles de fieles, el Pontífice ha encomendado su ministerio petrino a la protección de la Virgen: “Exactamente hace un año, cuando me fue confiado el ministerio de Sucesor de Pedro, era precisamente el día de la Súplica a la Virgen del Santo Rosario de Pompeya. Por eso debía venir aquí, para poner mi servicio bajo la protección de la Virgen Santa”. Además, ha destacado el vínculo entre el nombre pontificio que eligió y León XIII, Papa que impulsó ampliamente la devoción al Rosario a través de “un amplio Magisterio”.
El Ave María es un acto de amor
El Papa después ha querido reflexionar sobre la oración del Ave María, que la ha definido como “una invitación a la alegría” y ha explicado que el Rosario constituye un camino privilegiado para contemplar a Cristo con la mirada de María: “La repetición de esta oración es como el eco del saludo del ángel Gabriel, un eco que atraviesa los siglos y conduce al creyente hacia Jesús, visto con los ojos y el corazón de la Madre”, ha explicado.
El Papa después define el Ave María – la oración que se encuentra entre el Padre Nuestro y el Gloria y que se repite en el Santo Rosario – como un acto de amor: “¿No es propio del amor repetir sin cansarse: “Te quiero”? Un acto de amor que, sobre las cuentas de la corona, como bien se ve en la imagen mariana de este Santuario, nos hace remontarnos a Jesús y nos conduce a la Eucaristía, «fuente y culmen de toda la vida cristiana»”.
En su reflexión, León XIV también ha insistido en la dimensión profundamente cristológica y eucarística del Rosario, afirmando que esta oración popular “marca el ritmo de nuestra vida”: “Si la Liturgia de las Horas marca los tiempos de la alabanza de la Iglesia, el Rosario marca el ritmo de nuestra vida, devolviéndola continuamente a Jesús y a la Eucaristía”.
El Rosario es una oración sencilla pero profunda
“¿Qué hay más esencial que los misterios de Cristo, que su santo Nombre pronunciado con la ternura de la Virgen Madre?”. El Papa además ha recordado que generaciones enteras de creyentes “han encontrado en el Rosario una escuela sencilla y profunda de fe, capaz de custodiar tanto la espiritualidad popular como las expresiones más elevadas de la mística cristiana” y ha insistido en que el Rosario es “rezado”, “celebrado” y consecuencia natural, fuente de caridad: “Caridad hacia Dios, caridad hacia el prójimo: dos caras de la misma moneda”.
San Bartolo Longo: apóstol del Rosario y de la caridad en Pompeya
El Papa ha dedicado también una parte importante de su homilía a la figura de san Bartolo Longo, recientemente canonizado, destacando que su devoción mariana estuvo siempre inseparablemente unida a la caridad concreta hacia los más pobres. “Fue apóstol del Rosario y apóstol de la caridad”, ha afirmado, recordando la labor realizada en Pompeya en favor de huérfanos, hijos de presos y personas vulnerables: “En esta Ciudad mariana acogió a huérfanos e hijos de presos, mostrando la fuerza regeneradora del amor. También hoy aquí los más pequeños y los más débiles son acogidos y cuidados en las Obras del Santuario”.
San Bartolo Longo San Bartolo Longo
Llamamiento por la paz mundial:
“La paz nace dentro del corazón” Antes de concluir su homilía, desde este Santuario mariano cuya fachada san Bartolo Longo concibió como un monumento a la paz, el Papa ha elevado con fe una Súplica por la paz mundial: “Las guerras que todavía se combaten en muchas regiones del mundo exigen un compromiso renovado no solo económico y político, sino también espiritual y religioso. La paz nace dentro del corazón. No podemos resignarnos a las imágenes de muerte que cada día nos presentan las noticias”.
En la conclusión de su homilía, el Santo Padre ha invitado a los fieles a renovar su confianza en Cristo: “Ninguna potencia terrena salvará al mundo, sino solo la potencia divina del amor, que Jesús nos ha revelado y donado”.
“Ningún poder humano salvará al mundo, sino solo la fuerza divina del amor”. Una de las frases más impactantes de la visita, recordando que solo el Evangelio puede renovar verdaderamente la humanidad.
🙏 “La Virgen María es Madre de misericordia”. León XIV invitó a confiar plenamente en la intercesión de María, especialmente en medio de las pruebas y sufrimientos del mundo actual. 🤝 “La oración y la caridad deben caminar juntas”.
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Siguiendo el ejemplo de san Bartolo Longo, el Papa insistió en que el Rosario auténtico siempre conduce al servicio de los pobres, de los huérfanos y de quienes más sufren. ✨ “No podemos resignarnos a las guerras”.
El Pontífice pidió un renovado compromiso espiritual y humano por la paz mundial.
“El mundo necesita testigos de esperanza”.
A los jóvenes, enfermos, voluntarios y familias les pidió anunciar con alegría que Cristo sigue caminando con nosotros.
DOMINGO VI DEL TIEMPO DE PASCUA
DOMINGO
“ Porque yo sigo viviendo ”
evangelio según san Juan 14, 15-21
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos.
Y yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad.
El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque mora con vosotros y está en vosotros.
El resucitado ha cambiado la vida de sus discípulos cada vez más valientes, más pacíficos, más alegres y ahora, además, acompañados para siempre con su Espíritu.
No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo.
Entonces sabréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros.
Y si os he dicho que estaré con vosotros y vosotros conmigo, ¿cuál es el motivo de vuestra tristeza? No os preocupéis ni acobardéis pues yo le pediré a mi Padre que os de otro defensor: el Espíritu que os dará la paz si seguís mi voluntad.
El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».
Jesús, antes de subir al Padre, quiso dejar en su Iglesia un milagro permanente: “el milagro del amor”. Si la presencia del Señor en el A.T estaba localizada en “la tienda del encuentro” o en el “Templo de Jerusalén” después de la Ascensión de Jesús al cielo, cada cristiano está llamado a ser “morada de Dios”. “Templo vivo del Espíritu Santo” Todo cristiano debe ser formado en la “escuela del amor” Y está llamado a difundir esta llama de amor hasta convertir nuestro mundo en una GRAN HOGUERA.
El resucitado ha cambiado la vida de sus discípulos cada vez más valientes, más pacíficos, más alegres y ahora, además, acompañados para siempre con su Espíritu.
FEIZ ANIVERSARIO SANTO PADRE
ORACIONES DE LA MAÑANA DEL 4ª DOMINGO DE PASCUA
V DOMINGO DE PASCUA
En realidad, te la está dirigiendo a ti: hace tanto que está contigo, ¿y todavía no lo conoces? Conocerlo de amarlo, de sentirse en intimidad con el Jesús sacramentado en el sagrario que se da a nosotros en la eucaristía.
Todos vosotros, en efecto, oís las palabras del que os habla, pero no todos percibís de igual modo lo que significan… El Espíritu Santo es el gran artífice de las transformaciones en nosotros”.
Te invito a que abras tu corazón al amor incondicional de Dios, que es el Espíritu Santo, y sentirás ese torrente de amor que invadirá todo tu ser. Entonces sabrás lo que es la alegría del cristiano, y la podrás repartir a raudales con todos. De eso se trata el mandato de Jesús. Créeme, el amor es contagioso.
viernes, 8 de mayo de 2026
V DOMINGO DE LA PASCUA
SÁBADO
“ Yo os he escogido ”
según san Juan 15, 18-21
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros.
Ese mundo que ha odiado a Jesús nos puede seguir odiando también a nosotros hoy. El verdadero discípulo de Jesús acepta ese rechazo porque así se parece más a Jesús. No olvidemos que hemos sido objeto de una elección divina, como dice el evangelio de hoy.
Cada uno de nosotros puede decir: “Me ama a mí”. “Conoce mi nombre”. Para saber qué significa ser llamado por nuestro propio nombre, habría que acudir a la experiencia de María Magdalena cuando Jesús Resucitado le dice: ¡María!
Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia.
Ese nombre pronunciado por Jesús con cariño y admiración le bastó para creer en la Resurrección y convertirse en primera discípula.
Recordad lo que os dije: “No es el siervo más que su amo”. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.
Y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió».
Señor, hoy necesito que me ayudes a entender esta parte del evangelio que se me hace más difícil de asimilar. A todos nos gusta que nos acepten, nos acojan, nos reciban y hasta que hablen bien de nosotros. Pero Tú nos dices, por propia experiencia, que siempre no es así. Y nos encontramos con la oposición, el rechazo, incluso el odio. ¿Qué hacer? Yo quiero fiarme de tu Palabra: El discípulo no es más que el maestro. Haz que yo me aproveche de esta oportunidad para parecerme más a Ti.
VIERNES
“ Esto os mando: que os améis unos a otros ”
según san Juan 15, 12-17
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Este es mí mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.
Qué distinta la piedad de Jesús de la de los judíos de su tiempo. Éstos tenían muchas leyes, muchos preceptos, muchas normas. Jesús sólo tiene una. La Ley del amor. Lo que nos dejó como testamento y norma suprema “que nos amemos unos a otros como Él nos ha amado”.
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
Lo que nos distingue como cristianos ni siquiera es el amor sino el amor tal y como lo entendió Jesús. Y Jesús entendió el amor hasta estar dispuesto a dar la vida por las personas que amaba. Lo ideal del cristiano es vivir para amar, vivir desviviéndose por los demás, gastar la vida amando, de modo que la mejor manera de perder el tiempo sea emplearlo en algo que no se pueda reciclar en amor.
Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
Uno se pregunta: ¿Se puede obligar a amar? Jesús no obliga a nadie a ser cristianos, pero en el momento que uno opta por serlo, ya no es libre para el amor, porque en el momentoque dejo de amar dejo de ser cristiano.
No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros».
Te invito a que abras tu corazón al amor incondicional de Dios, que es el Espíritu Santo, y sentirás ese torrente de amor que invadirá todo tu ser. Entonces sabrás lo que es la alegría del cristiano, y la podrás repartir a raudales con todos. De eso se trata el mandato de Jesús. Créeme, el amor es contagioso.
JUEVES
“ Así os he amado yo ”
según san Juan 15, 9-11
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor.
Seguimos con la invitación de continuar unidos al Señor, “Permaneced en mi amor, para que vuestra alegría sea plena”, para que su amor inunde nuestra vida y su gozo habite en nosotros y nuestra alegría sea completa.
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Nos encontramos con la esencia del cristianismo, con el amor de Dios, amor que debe estar en el centro de nuestra existencia. Es importante que miremos al Señor y nos preguntemos: ¿Cómo fue el amor de Jesús?
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud».
Estamos invitados a vivir nuestra vocación de amor, para el amor y en el seguimiento a quien tanto nos ama.
MIÉRCOLES
“ El que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante ”
según san Juan 15, 1-8
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.
Lo esencial de nuestra vida cristiana no es saber que estamos unidos a Cristo como los sarmientos a la vid. Lo importante es vivirlo, experimentarlo, disfrutarlo. Separarse es arrancarse.
Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
. Algo duele por dentro cuando me separo de Jesús. Separarse es “secarse”. Algo terrible pasa en mi vida cuando me separo de Jesús. ¿Para qué sirven unos sarmientos separados de la vid? Sólo para alimentar el fuego.
Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada.
Sin Cristo, mi vida se va apagando, se va secando, se va muriendo. En cambio, el sarmiento unido a la vid, echa yemas, pámpanos, uvas. ¡Qué vida tan llena! Por otra parte, en la vida práctica, una vid sin sarmientos tampoco produce frutos. ¡Qué responsabilidad tan enorme!
Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos».
Señor, hoy necesito que me hagas entender vivencialmente esta relación que se da entre la vid y los sarmientos. Una misma sangre de vida divina corre debajo de mi piel. Mi pobre, frágil y menesterosa vida humana está sostenida y alimentada por la Vida,
MARTES
“ Mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo ”
según san Juan 14, 27-31a
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo.
el Evangelio según san Juan comienzan los discursos de despedida. El Señor junto con dejarnos “su paz”, habla abiertamente de su partida al Padre; es necesario que Él vuelva al Padre desde donde tiene su origen, para que vuelva a nosotros. de este modo, su partida no ha de generar corazones temerosos ni acobardados, sino corazones que comprendan lo que pasa
Que no turbe vuestro corazón ni se acobarde.
Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado”. Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo.
Su amor está por encima de todo lo que pueda ofrecernos el mundo. Con todo esto se nos va preparando para la venida del Espíritu Santo, que nos permite reconocer la obra del Señor, que nos moviliza a esos lugares donde el Señor quiere que estemos y hablemos en su nombre
Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis.
Ya no hablaré mucho con vosotros, pues se acerca el príncipe del mundo; no es que él tenga poder sobre mi, pero es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre, y que, como el Padre me ha ordenado, así actúo yo».
Que en este día su paz habite en nosotros y sobre todo que no tengamos miedo, porque sabemos que con el Señor todo lo podemos y para Él nada es imposible.
En el Evangelio de hoy el Señor nos ofrece la PAZ. La paz a la que se refiere es el resultado de una unión íntima con Él. Es un fruto de la presencia del Espíritu Santo en nuestras almas, y que hay que pedir en la oración humilde.
LUNES
“ El que me ama guardará mi palabra ”
según san Juan 14, 21-26
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; al que me ama será amado mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».
Porque abiertos al Señor, Dios Padre nos sacia de su amor, nos inunda con su gracia. Somos templos de Dios, amigos de Dios que nos acompaña y nos habita. La morada de Dios es así el propio hombre, el discípulo que ama a Cristo y guarda sus palabras.
Le dijo Judas, no el Iscariote: «Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?»
Respondió Jesús y le dijo: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él.
Si quiero vivir unido a Dios el camino está en hacer su voluntad. Amar al Señor supone ponerlo a Él en primer lugar, negarme a mí mismo y dejarme podar para intentar hacer mía su voluntad. En el amor, el que ama pone en primer lugar al amado, su felicidad se encuentra en buscar la felicidad del amado.
El que no me ama no guardará mis palabras.
Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.
Dios nos ha amado, y por la encarnación y redención de Cristo, ha instaurado una nueva religión, en espíritu y verdad. Dios ha establecido una relación personal con el hombre, con los hombres y con el mundo, y ha restablecido el orden original. Todo viene de Dios y debe tender hacia Dios.
Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho».
Al final del pasaje evangélico nos presenta al Paráclito, al Espíritu Santo, será quien nos lo enseñe todo. En palabras de S. Gregorio Magno, papa y doctor de la iglesia: “El Espíritu se llama también Paráclito -defensor-,
Todos vosotros, en efecto, oís las palabras del que os habla, pero no todos percibís de igual modo lo que significan… El Espíritu Santo es el gran artífice de las transformaciones en nosotros”.
DOMINGO
DOMINGO
“ Adonde yo voy, ya sabéis el camino ”
Para Jesús su Padre lo es todo. Con razón decía que no tenía casa. Era el Padre el cielo que le cobijaba, el suelo que le sostenía, el aire que respiraba, el pan que le alimentaba, el vino que le alegraba y la almohada donde reclinaba su cabeza en momentos de agobio y de fatiga. Tan penetrado está de la presencia del Padre que “el que ve a Él está viendo al Padre”.
evangelio según san Juan 14, 1-12
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí.
En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar.
Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».
Tomás le dice: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».
Jesús le responde: «Yo soy el camino y la verdad y la vida.
Cuando Jesús se define como Camino, Verdad y Vida, significa: camino hacia el Padre; verdad del Padre y vida en el Padre.
Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».
Felipe le dice: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta».
Jesús le replica: «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe?
¿y no me conoces, Felipe? La pregunta de Jesús a su discípulo es directa, casi como una flecha que corre rauda a clavarse en el pecho del apóstol. Pero también está dirigida a todos y cada uno de os otros, que somos sus seguidores.
Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia.
Los Apóstoles no acababan de entender la unidad entre el Padre y Jesús, no alcanzaban a ver al Dios y Hombre en la persona de Jesús. Él no se limita a demostrar su igualdad con el Padre, sino que también les recuerda que ellos serán los que continuarán su obra salvadora: les otorga el poder de hacer milagros, les promete que estará siempre con ellos, y cualquier cosa que pidan en su nombre, se la concederá.
El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras.
Que estás convencido sin género de duda que Dios Padre y Dios Hijo son uno en dos personas distintas y que de esa comunión de amor entre el Padre y el Hijo nace el Espíritu Santo
En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al Padre».
En realidad, te la está dirigiendo a ti: hace tanto que está contigo, ¿y todavía no lo conoces? Conocerlo de amarlo, de sentirse en intimidad con el Jesús sacramentado en el sagrario que se da a nosotros en la eucaristía.












