sábado, 24 de junio de 2017

HOY 24 JUNIO, SAN JUAN BAUTISTA

NACIMIENTO DE SAN JUAN BAUTISTA
Este es el único santo del que la Iglesia celebra el día de su nacimiento, junto con María -el 8 de septiembre- y Jesús -jeje, esta fecha os la sabéis de memoria...-.


                          Imagen: Nacimiento de San Juan Bautista. Jacobo Robusti (Tintoretto), 1540. Museo del Hermitage, San Persburgo


San Juan Bautista nació seis meses antes de Jesucristo.

El capítulo primero del evangelio de San Lucas nos cuenta de la siguiente manera el nacimiento de Juan: Zacarías era un sacerdote judío que estaba casado con Santa Isabel, y no tenían hijos porque ella era estéril. Siendo ya viejos, un día cuando estaba él en el Templo, se le apareció un ángel de pie a la derecha del altar.


Al verlo se asustó, mas el ángel le dijo: "No tengas miedo, Zacarías; pues vengo a decirte que tú verás al Mesías, y que tu mujer va a tener un hijo, que será su precursor, a quien pondrás por nombre Juan. No beberá vino ni cosa que pueda embriagar y ya desde el vientre de su madre será lleno del Espíritu Santo, y convertirá a muchos para Dios".

Pero Zacarías respondió al ángel: "¿Cómo podré asegurarme que eso es verdad, pues mi mujer ya es vieja y yo también?".

El ángel le dijo: "Yo soy Gabriel, que asisto al trono de Dios, de quien he sido enviado a traerte esta nueva. Mas por cuanto tú no has dado crédito a mis palabras, quedarás mudo y no volverás a hablar hasta que todo esto se cumpla".

                   
De la infancia de San Juan nada sabemos. Tal vez, siendo aún un muchacho y huérfano de padres, huyó al desierto lleno del Espíritu de Dios porque el contacto con la naturaleza le acercaba más a Dios. Vivió toda su juventud dedicado nada más a la penitencia y a la oración.


Como vestido sólo llevaba una piel de camello, y como alimento, aquello que la Providencia pusiera a su alcance: frutas silvestres, raíces, y principalmente langostas y miel silvestre. Solamente le preocupaba el Reino de Dios.

Cuando Juan tenía más o menos treinta años, se fue a la ribera del Jordán, conducido por el Espíritu Santo, para predicar un bautismo de penitencia.




Juan no conocía a Jesús; pero el Espíritu Santo le dijo que le vería en el Jordán, y le dio esta señal para que lo reconociera: "Aquel sobre quien vieres que me poso en forma de paloma, Ese es".



Por este tiempo vino Jesús de Galilea al Jordán en busca de Juan para ser bautizado. Juan se resistía a ello diciendo: "¡Yo debo ser bautizado por Ti y Tú vienes a mí! A lo cual respondió Jesús, diciendo: "Déjame hacer esto ahora, así es como conviene que nosotros cumplamos toda justicia". Entonces Juan condescendió con El.



Encarcelado por Herodes Antipas por haberse atrevido a reprimir y censurar su conducta y vida escandalosa, le llega la noticia de que Jesús ha empezado su ministerio público. Jesús, por su parte, en su predicación asegura a los judíos que entre todos los hombres de la tierra no hay un profeta más grande que Juan.

Se ignora cuánto tiempo pasó en la cárcel. Aconteció que con motivo de una fiesta en celebración del nacimiento de Herodes, cuando el vino y los manjares y las danzas exaltaban a todos, Salomé, hija de Herodías, esposa ilegítima del rey, bailó ante Herodes. Entusiasmado éste, prometió darle cuanto pidiera, aunque fuese la mitad de su reino. Instigada por su madre, pidió Salomé la cabeza del Bautista. Herodes, no osando faltar a su palabra empeñada ante todos, ordenó fuese traída la cabeza de Juan, la cual en una bandeja fue presentada, efectivamente, a Herodías por su hija. Sus discípulos recogieron el cuerpo del Bautista y le dieron sepultura...
 
 
 FELICIDADES EN EL DÍA DE SAN JUAN, EN PRIMER LUGAR A MI HIJO Y A TODOS MIS VECINOS/AS

ALTAR DE PLATA, CATERAL SEVILLA







23 ALTAR DE PLAZA


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El llamado Altar de Plata es un monumento efímero que se montaba para ensalzar las celebraciones litúrgicas y para mayor gloria del Sacramento. Antiguamente se levantaba ante el Altar Mayor durante las octavas del Corpus y de la Inmaculada.


 El proyecto inicial se debe al arcediano Mateo Vázquez de Leca, muy proclive a ambos cultos, que en el año 1.647 encargó al platero Mateo Gutiérrez la construcción de una urna con dos ángeles, que complementaran las piezas del ajuar eucarístico de la catedral que se exponían.

 En 1.672, el canónigo Francisco de la Puente Verástegui solicitó a Luis de Acosta la realización de un trono de plata y, nueve años después, el cabildo encomendaba al platero de la catedral, Diego de Gámez, la ejecución de un frontal de plata que sirviese de peana al trono.

Sin embargo, el proyecto definitivo, con forma de retablo, altar de gradillas y remate de un gran sol, tal como se reproduce en la pintura de Domingo Martínez que se expone en el Pabellón de Entrada, se debe a los arzobispos Jaime de Palafox (1.685-1.701) y Luis de Salcedo (1.724-1.741) y a los plateros Juan Laureano de Pina y Manuel Guerrero de Alcántara.
Este montaje incluía los bustos-relicario de San Pío y San Laureano (que actualmente se exponen en la Sacristía Mayor) y las esculturas de cuerpo entero de San Isidoro y San Leandro. Por último, entre 1.770-1.772, el canónigo Pedro José del Campo mandó construir una urna nueva y restaurar el conjunto a los plateros José Alexandre y Juan Bautista Zuloaga y al escultor Cayetano de Acosta, entre otros.


Configuración definitiva del Altar de Plata en el año 1.700. Pintura de Domingo Martínez. Pabellón de entrada de la Catedral de Sevilla.



Durante la invasión francesa las piezas que conforman el altar fueron trasladadas a Cádiz para evitar el expolio, y estando allí se perdieron varias de sus partes, fundidas para sufragar gastos de guerra. Como puede apreciarse en la mencionada pintura de Domingo Martínez, el altar se configuró como una monumental estructura efímera desmontable, que servía de trono eucarístico para la apoteosis del Santísimo Sacramento, expuesto en un gran ostensorio con forma de sol que ocupaba el centro de este suntuoso y espectacular escenario de plata.



 En la actualidad se expone permanentemente delante de la Puerta de la Concepción,




 En el centro, bajo el sol, se sitúa una imagen policromada de la Virgen de la Granada, de autor anónimo sevillano. A sus lados vemos las magníficas tallas en plata de San Isidoro y San Leandro, realizadas por Duque Cornejo y Guerrero de Alcántara. Ante ellos se muestran siete de los doce grandes candeleros de Andrés Segura, que el arzobispo de Méjico y virrey de Nueva España, Juan Antonio de Vizarrón, regaló en 1.741 al cabildo catedralicio.


 


 Zona central, con el gran manifestador con forma de sol, bajo el

se sitúa la imagen de la Virgen de la Granada, con San Isidoro y San Leandro a los lados.



 En la esquina izquierda más cercana al visitante podemos admirar un atril de plata, cincelado con forma de ángel, anónimo del siglo XVIII. En la esquina derecha de ese mismo lado se encuentran otro atril, este con la forma habitual, y una peana barroca con ciriales neoclásicos del siglo XIX, así como una cruz procesional de plata sobredorada con esmaltes, del XVII.






En el muro del fondo, situado sobre el vano apuntado de la Puerta de la Concepción cuelga un lienzo de gran tamaño pintado por Alfonso Grosso en 1.966, que representa la Alegoría de la Consagración del Misterio de la Inmaculada Concepción en 1.854, sobre el que se abre el rosetón contiene la vidriera de la Ascensión, obra de Carlos de Brujas de 1.558.








viernes, 23 de junio de 2017

PREPARANDO EL CORPUS

POR LA MAÑANA MUY TEMPRANITO











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DÍA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

El 23 de junio de 2017 se celebra el día del Sagrado Corazón.


 La Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús se celebra el viernes posterior al segundo domingo de Pentecostés.


Es lo mismo, el viernes después de la Solemnidad del Corpus Christi, celebramos el Sacratísimo Corazón de Jesús.




La devoción al Corazón de Jesús ha existido desde los primeros tiempos de la Iglesia, desde que se meditaba en el costado y el Corazón abierto de Jesús, de donde salió sangre y agua. De ese Corazón nació la Iglesia y por ese Corazón se abrieron las puertas del Cielo.


 Cuando Cristo se apareció a Santa Margarita María de Alacoque, le mostró su Corazón Dulcísimo, que derrama gracias sobre los hombres y, muchas veces, no es correspondido por ellos.

Estas son las “tres armas” del Corazón de Jesús para la lucha espiritual
 Y le mostró su Corazón Dulcísimo, que derrama gracias sobre los hombres y, muchas veces, no es correspondido por ellos.



 La devoción al Corazón de Jesús ha existido desde los primeros tiempos de la Iglesia, desde que se meditaba en el costado y el Corazón abierto de Jesús, de donde salió sangre y agua.
 De ese Corazón nació la Iglesia y por ese Corazón se abrieron las puertas del Cielo.

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Hay quien podría pensar que la devoción al Sagrado Corazón es algo trasnochado, propio de otras épocas, pero ya superado en el momento actual.

No hay texto alternativo automático disponible.
 Sin embargo, el Papa Juan Pablo II, en la carta entregada al Prepósito General de la Compañía de Jesús, P. Kolvenbach, en la Capilla de San Claudio de la Colombière, el 5 de octubre de 1986, en Paray-le-Monial, animaba a los Jesuitas a impulsar esta devoción.





CAPILLA DE SANTIAGO EN LA CATEDRAL DE SEVILLA



20 CAPILLA DE SANTIAGO

21 CAPILLA DE SAN FRANCISCO


Capilla de Santiago.





 El muro derecho de la capilla esta ocupado por un retablo-marco ensamblado en 1.663 por Bernardo Simón de Pineda, al igual que el de la capilla de San Antonio, ya visto, y el de la de San Francisco, que visitaremos en la siguiente entrada.







Una pintura de grandes dimensiones ejecutada por Juan de Roelas en 1.609, que representa a Santiago en la Batalla de Clavijo, ocupa el cuerpo del retablo, en tanto que en el ático aparece la escena del Martirio de San Lorenzo, pintado por Valdés Leal en 1.663




 En la mesa del altar podemos distinguir una vitrina que contiene un pequeño grupo escultórico tallado en madera y policromado, La Piedad, de estilo barroco, autor anónimo y fechado a finales del siglo XVI.




 Ante el muro frontal destaca el sepulcro de alabastro del arzobispo Gonzalo de Mena, obra gótica datada en 1.401


 En su frente y sus laterales lleva relieves con temas evangélicos y sobre el sarcófago se encuentra la figura del arzobispo.


El viajero sepulcro del arzobispo Gonzalo de Mena. Gonzalo de Mena y Roelas fue un sacerdote toledano, de origen noble, que vivió en la España del siglo XIV. Nombrado obispo de Calahorra, y más tarde de Burgos, llegó a ser consejero y tutor de Enrique III de Castilla y, finalmente, arzobispo de Sevilla.


 Encima de la lápida aparece un relieve en barro cocido y vidriado en blanco y azul, denominado La Virgen del Cojín, que representa la Virgen con el Niño, con estilo muy parecido al de la Virgen de la Granada. Es obra del siglo XV que pertenece al taller del florentino Andrea della Robbia.



 Escoltando este conjunto encontramos un conjunto de cuatro pequeñas pinturas con imágenes de santos.

 A la izquierda del sarcófago aparece un arcosolio gótico en el que, por fin, se le ha encontrado hueco definitivo a la imagen de Santa Ángela de la Cruz, obra moderna (año 2.010) de José Antonio Navarro Arteaga.
 Ángela Guerrero González (1.846-1.932), que era su nombre de nacimiento, ha sido siempre persona muy venerada en Sevilla por su absoluta dedicación a los pobres, hasta el punto de que, dos días después de su fallecimiento


En el muro izquierdo vemos un conjunto de pinturas sobre tabla, procedentes del antiguo retablo-relicario de la Sacristía Mayor de esta misma catedral, que se documentan como realizadas por Anton Pérez en 1.547. El retablo se componía de catorce pinturas, de las cuales se conservan todas excepto una que fue robada de esta misma capilla. Representan escenas alegóricas de las Virtudes, cuya práctica conduce a la salvación del alma.



 Muro izquierdo de la capilla. En la parte baja de este muro izquierdo, situada sobre unas cajoneras de madera noble, observaremos una talla de la una Virgen sedente, de autor anónimo sevillano del siglo XVIII.


 La vidriera que ilumina el interior de esta capilla, esta fechada en 1.560 y tiene como tema La Conversión de San Pablo. La Conversión de San Pablo. Vicente Menardo, 1.560.



Sobre la reja de entrada de la capilla se dispone una vidriera gótica realizada por Enrique Alemán hacia 1.475.

 En ella figuran Santa Justa, Santa Rufina, Santiago el Mayor y Santa Bárbara.

21 Capilla de Sa Francisco


 Cuando llegamos ante la Capilla de San Francisco vemos, en el muro frontal, una vitrina en cuyo interior se encuentra un busto de un Ecce Homo, anónimo sevillano del siglo XVII.





 A sus lados cuelgan seis lienzos de distinto formato que representan, respectivamente, La Conversión de San Pablo, de Frans Franken II (siglo XVII),



El Venerable Contreras protegiendo a los niños cautivos, de José Preciado de la Vega (1.770),



 y San Antonio, abad, anónimo español de mediados del XVII (los tres en el lado izquierdo).




Al otro lado, una Dolorosa anónima de la escuela de Murillo (siglo XVII),



 de nuevo el Venerable Contreras, del mismo autor y año que el ya visto,




y una tercera pintura de buen tamaño, que muestra La degollación de San Juan Bautista, de época y autor desconocidos.




 En el muro izquierdo de la capilla se encuentra el retablo de Santa Teresa, del primer cuarto del siglo XVII, atribuido a Antonio Noguera y procedente del antiguo convento de Montesión.



 Consta de un solo cuerpo, con la hornacina de la calle central ocupada por una talla de bulto redondo de la titular,


 escoltada en las calles laterales por relieves con las Santas Justa y Rufina y otras imágenes, entre dos pares de columnas de fustes estriados.






   
 En el ático aparece la escena de La Visitación de la Virgen a su prima Santa Isabel.




 El muro de enfrente acoge el retablo de San Francisco, obra de Bernardo Simón de Pineda, de 1.661, en el que se enmarca una enorme pintura que representa La Apoteosis de San Francisco, de Francisco de Herrera, el Mozo, de 1.657, uno de los pocos lienzos que se conocen de este artista.



En el ático del retablo se nos muestra La imposición de la casulla a San Ildefonso, realizada por Juan de Valdés Leal en 1.661. El retablo es muy parecido (aunque algo posterior y, por tanto, de mayor categoría artística) a los que el de Pineda realizó para las capillas de Santiago y San Antonio.


 La vidriera superior, situada sobre la reja de esta capilla es de Enrique Alemán, realizada hacia 1.475, y en la que aparecen San Antonio de Padua, San Bernardino de Siena, San Francisco de Asís y San Luis de Tolosa.


 En el interior de la capilla se encuentra otra vidriera, esta de Arnao de Flandes hijo, de 1.546, donde figura San Francisco recibiendo los estigmas.