YA ES SEMANA SANTA

YA ES SEMANA SANTA
Ver pinchando la imagen

Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Camino de Santiago. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Camino de Santiago. Mostrar todas las entradas

sábado, 24 de julio de 2021

EL BOTAFUMEIRO


 

EL BOTAFUEMEIRO

El botafumeiro (literalmente 'echador de humo', en gallego) es uno de los símbolos más conocidos y populares de la catedral de Santiago de Compostela, Galicia (España).





 Es un enorme incensario bañado en plata que pesa 62 kilogramos vacío y mide 1,50 metros de altura. El Botafumeiro anterior pesaba 53 kg, pero en el año 2006, durante las labores de restauración dirigidas por Luis Molina Acedo, se le añadió un baño de plata que incrementó su peso hasta los 62 kg de la actualidad.

 La cuerda que lo sostiene, atada al crucero de la catedral, es, en la actualidad, de un material sintético, tiene una longitud de 65 m, 5 centímetros de diámetro y pesa 90 kg. Anteriormente las cuerdas estaban hechas de cáñamo o esparto. 
 El Botafumeiro se llena con unos 400 gr de carbón e incienso, después se ata con fuertes nudos a una larga cuerda que va hasta el techo del edificio, y se desplaza mediante un mecanismo de poleas por la nave transversal (transepto) de la catedral; para conseguirlo, un grupo de ocho hombres, que reciben el nombre de tiraboleiros, lo empujan primero para ponerlo en movimiento, y después tiran cada uno de un cabo de la cuerda para ir consiguiendo velocidad. 

Antiguamente el impulso y la parada del mismo se llevaba a cabo por el tiraboleiro mayor, que además era el que marcaba el ritmo del impulso. 
En la actualidad esta figura ya no existe. El movimiento del Botafumeiro puede alcanzar una velocidad de 68 km/h durante su desplazamiento por el crucero de la catedral, desde la puerta de la Azabachería a la puerta de las Platerías, describiendo un arco de 65 m y una altura máxima de 21 m (un ángulo de 82º). 



Para llegar a esta altura máxima se necesitan 17 recorridos completos.1​2​ Debido a la velocidad y el peso puede adquirir una enorme energía. 
A causa de ello, en épocas pasadas hubo desprendimientos de la cuerda. En 1499 se desprendió el botafumeiro y salió por la Puerta de Platerías, en presencia de Catalina de Aragón, que estaba de visita en Santiago. Similares situaciones ocurrieron en 1622 y 1937. En ninguna ocasión hubo víctimas por el desprendimiento.
 En la actualidad se mantiene despejado parte del presbiterio en el crucero de la catedral durante el vuelo del botafumeiro para que los feligreses y visitantes accedan hasta un lugar seguro y puedan contemplar la maniobra. 




 El botafumeiro más antiguo se utiliza en las misas solemnes. Cuando el original está siendo restaurado se usa una réplica de plata obsequio de los Alféreces Provisionales a la Catedral en 1971. El resto de los días queda expuesto un peso, realizado en alpaca, que se conoce con el nombre de la alcachofa.




HISTORIA

Según la tradición, el uso del incensario en la catedral de Santiago comenzó en el siglo XI, con la idea de perfumar el templo y eliminar el mal olor que dejaban los peregrinos, cansados, sudorosos y desaseados y muchos de ellos enfermos. 
En el año 1200 se cambió el sistema inicial de poleas por un sistema de rodaduras que permitía el desplazamiento lateral, con lo cual podía recorrer unos 150 cm, que era la distancia que permitía la cuerda. 



El rey Luis XI de Francia donó a la catedral en 1400 una suma de dinero para reemplazar el incensario medieval, que no se realizó hasta 1554. 
El mecanismo de rodadura actual del Botafumeiro se instaló en 1604. El nuevo incensario fue realizado completamente en plata, pero fue robado por las tropas de Napoleón en abril de 1809 durante la Guerra de la Independencia, siendo reemplazado por el actual, que fue fabricado por el orfebre José Losada en 1851, en latón bañado en plata, y otro botafumeiro de plata, de 54 kilogramos, regalado a la Catedral de Santiago por la Hermandad de Alféreces Provisionales en 1971 y que se expone en la biblioteca del museo catedralicio.





Ambos son réplicas del desaparecido durante la invasión napoleónica. Una indicación de la importancia simbólica del Botafumeiro en España es el diseño de las monedas de 5 pesetas del año 1993, con un grabado del incensario compostelano. 





 Origen 
Al igual que otros incensarios de las iglesias, tiene un origen litúrgico. Sin embargo, éste es especialmente grande debido a la gran cantidad de peregrinos que llegan a Santiago. 

 Hay que pensar que la catedral de Santiago, como todas las de peregrinación, permitía a los peregrinos dormir en el interior, lo que provocaba un olor muy desagradable. De ahí la necesidad de tener un incensario tan grande.




sábado, 23 de marzo de 2019

ALFONSO II Y EL CAMINO DE SANTIAGO

REY DE ASTURIAS,  759-842


SU REINADO  791-842.

Alfonso II el Casto, rey de Asturias (Museo del Prado).jpg

Fue decisivo en el nacimiento y desarrollo inicial del santuario compostelano, situado, como el resto de Galicia, en su aislado reino cristiano asturiano, en el noroeste y norte peninsular.
Hacia los años 820-830 confirmó como pertenecientes a Santiago el Mayor los restos óseos aparecidos en un olvidado edículo funerario de origen romano emplazado en un bosque del occidente gallego. Sobre los motivos y hechos concretos que le llevaron a tomar esta decisión nada se sabe.



 Fue, en todo caso, un primer e imprescindible paso que sólo él podía hacer efectivo con su superior autoridad, emanada de Dios. Y le dio forma estable mandando construir la primera iglesia para el culto y la custodia del sepulcro.

 El paso siguiente fue la creación de una comunidad monástica responsable de los restos apostólicos, que dio origen al primer cenobio compostelano, San Salvador de Antealtares, actual convento de San Paio.
Completó la labor de creación de lo que se iba a conocer como el locus sancti Iacobi -el lugar santo de Santiago- con un baptisterio del que apenas se conservan restos.


Pero Alfonso II no se conformó con todo lo anterior. En otra decisión que evidencia su interés por el naciente santuario de Santiago, realiza en el año 834, durante una peregrinación desde Asturias, la primera donación de tierras a la naciente Iglesia compostelana.

 Fue un espacio de tres millas de radio alrededor del locus sancti que daría origen al futuro señorío de Santiago y permitiría la supervivencia de los primeros religiosos del lugar.
http://xacopedia.com/Alfonso_II_el_Casto_iglesia_de

Estas medidas, unidas a su decisión de situar a Oviedo como capital del reino y centro religioso, pretendían reforzar la pequeña iglesia asturiana frente a la situada en territorio musulmán, liderada desde la poderosa Sede Metropolitana de Toledo, que mantenía serias discrepancias teológicas con la del pequeño reino cristiano.


Alfonso y Carlomagno 


 Se cree que Alfonso II solicitó ayuda al emperador franco-alemán Carlomagno, con el que mantuvo contactos, para la consolidación de su Iglesia y la durísima lucha contra los musulmanes, que llegaron a arrasar Oviedo, la capital del reino.

 Estos hechos pudieron inspirar en el siglo XII el relato legendario de la Historia Turpini -libro IV del Códice Calixtino- donde se sitúa al gran emperador continental como liberador del sepulcro y responsable de la apertura del Camino a Santiago. Se buscaba reforzar la dimensión europea del santuario, a pesar de que la muerte de Carlomagno se produjo en el año 814, varios años antes del hallazgo del sepulcro de Santiago, y de que el texto ignoraba la trascendencia de Alfonso II en el nacimiento del santuario.


Durante el reinado de Alfonso II podría haber nacido la consideración del Apóstol como “patrón y señor de toda Hispania”, partiendo quizá de fuentes que, como el himno O dei verbum, de finales del siglo VIII, aluden a un patronato anterior. En este confirmado patronato estarían los orígenes remotos de una interpretación de su figura como líder celestial en el largo combate peninsular contra los musulmanes. Esta interpretación va a convivir a través de la historia con su consideración como apóstol y peregrino, que le daría su verdadera dimensión europea.


Alfonso II está considerado como el primer peregrino jacobeo. Visitó el naciente santuario compostelano al menos una vez (834), llegando previsiblemente a través de lo que hoy se conoce como el Camino Primitivo, entre Oviedo y Compostela.



domingo, 3 de enero de 2016

LLEGADA DEL PEREGRINO A SANTIAGO DE COMPOSTELA



SOLICITAR LA COMPOSTELANA

 El texto que incluye la compostela, un documento ilustrado con la característica orla de hojas de roble y vieiras en el que se escribe en latín el nombre del peregrino, reza lo siguiente:



 «El cabildo de esta Santa Apostólica Metropolitana Iglesia Catedral Compostelana, custodio del sello del altar de Santiago Apóstol, para que todos los fieles y peregrinos que llegan desde cualquier parte del orbe de la tierra con actitud de devoción o por causa de voto o promesa hasta la tumba de Santiago, Nuestro Patrón y Protector de las Españas, acredita ante todos los que observen este documento que: (el nombre del peregrino) ha visitado devotamente este sacratísimo Templo con sentido cristiano (pietatis causa). En fe de lo cual le entrego el presente documento refrendado con el sello de esta misma Santa Iglesia».
 La certificación está firmada por el secretario capitular de la iglesia compostelana.




 Una vez que el peregrino llega a Santiago, puede recoger la compostela en el nuevo Centro Internacional de Acogida de Peregrinos, situado en la calle Carretas, número 33, cerca de la plaza del Obradoiro (981568846).



Para conseguir la “Compostela” se debe:

 Hacer la peregrinación por motivos religiosos o espirituales, o al menos con actutud de búsqueda. Hacer a pie o a caballo los últimos 100 Km. o los últimos 200 km. en bicicleta.
Se entiende que la peregrinación comienza en un punto y desde ahí se viene a visitar la Tumba de Santiago.

     
Se deben reunir sellos de los lugares por los que se va pasando en la “Credencial del Peregrino”, que es la certificación de paso. Se prefieren los sellos de iglesias, albergues, monasterios, catedrales y todos los lugares relacionados con el Camino, pero ante la ausencia de éstos, también se puede sellar en otras instituciones: ayuntamientos, cafés, etc.

Hay que sellar la credencial dos veces por día al menos en los últimos 100 Km. ( para los peregrinos a pie o a caballo) o en los últimos 200 Km. (para los peregrinos ciclistas).


Podrá solicitarla cualquier persona física, incluso si es menor de edad, siempre y cuando vaya acompañada de sus padres o en grupo y tenga capacidad para comprender la naturaleza espiritual o religiosa del Camino.

En el caso de, según la Oficina del Peregrino, no ser lo «suficientemente maduro», se les concede un certificado especial con sus nombres que acredite haber completado las etapas de la ruta escogida. Para certificar la peregrinación de bebés o niños de muy corta edad se suelen incluir sus nombres en la compostela de sus padres o del adulto que los acompaña.


El horario de la Oficina del Peregrino es, en Semana y desde el 1 de abril hasta el 31 de octubre, de lunes a domingo de 8.00 a 21.00 horas.
En invierno (desde el 1 de noviembre hasta el 30 de marzo, excepto Semana Santa), abre todos los días de 10.00 a 19.00 horas.
 La oficina cierra los días 25 de diciembre y 1 de enero.
 Los caminantes que lleguen en esas jornadas a Santiago podrán recibir la compostela en la sacristía de la Catedral.

EL PEREGRINO EN LA CATEDRAL

Rodea el templo hasta la fachada principal, la del Obradoiro.
Mira su grandiosidad: por fin estás aquí, donde soñaste.



 Haz la señal de la Cruz, comienza a ascender las escaleras, sin prisas: es la meta, es el momento de disfrutar cada paso que des.

1 Entrada por el Portico de la Gloria

 Colocar los dedos de la mano derecha en la columna del parteluz del Pórtico de la Gloria, debajo de la figura del Apostól.



Existen dos leyendas diferentes que marcan orígenes distintos de esta tradición. La primera de ellas dice que esas huellas pertenecen a Jesús, por lo que el peregrino con este gesto es "depositario de la fuerza divina, la misericordia y la salvación eterna".



 Mientras que la otra versión atribuye esa especie de hoyos a la acción de los propios peregrinos que durante siglos han llegado a Compostela tras una larga peregrinación, por lo que, agotados de su andadura, se apoyaban en el parteluz de la catedral nada más entrar en ella para descansar.


 2. Santo dos Croques.


 Se dice que el origen de este ritual se encuenta en los universitarios santiagueses que en épocas de exámenes, se acercaban a la catedral a "darse tres coscorrones" contra la figura del Maestro Mateo (más conocida popularmente como Santo dos Croques), para que le transmitiera su inteligencia y sabiduría.

 Este acto se extendió más allá del ámbito universitario, convirtiéndose en rito ineludible para los peregrinos.

 Hoy en día se ha prohibido su práctica para evitar el deterioro de la imagen.




 3. Visitar la cripta  y abrazo.


Los restos del Apóstol en una urna de plata y, abrazar la figura del Apóstol que se ubica detrás del Altar Mayor.

La vista nos lleva al Altar Mayor,



 que rodeamos por el lado derecho para subir a dar un abrazo a la imagen del Apóstol que preside el templo.



   4. Misa del peregrino.

En función de la hora en que se realice la visita podrá asistirse o no a dicha celebración cristiana. Todos los días a las 12 del mediodía se oficia la que desde siempre se ha denominado "misa del peregrino" por ser en su mayoría peregrinos los asistentes a la Eucaristía.


 En ocasiones, se puede presenciar la puesta en funcionamiento del afamado botafumeiro por parte de los tiraboleiros. Son doce días al año los que se puede disfrutar del botafumeiro en funcionamiento, evitando el desgaste que se produce en cuerdas y poleas si se hiciera diariamente y otorgándole un significado más solemne al estar restringido a fechas señaladas en el calendario y no tratarse de un mero espectáculo. A pesar de ello, existe la posibilidad de solicitar su funcionamiento en un día normal por parte de los fieles a través del pago de 300€.


 Es en Año Santo cuando se tiene un mayor número de ocasiones para poder contemplar el botafumeiro en acción. Además del día de la apertura y el cierre del Año Santo, todos los domingos de ese año y en celebraciones importantes el botafumeiro sobrevuela la catedral de manos de los "tiraboleiros".

 5. En Año Santo se añade otro ritual imprescindible: entrar a la catedral por la Puerta Santa.

File:Catedral de Santiago de Compostela. Puerta Santa.jpg

 Ésta se abre el 31 de Diciembre del año anterior al jubileo dando comienzo oficial en ese preciso instante del Año Santo.

Y por último
 Iniciando el camino de la vida


Cuando acabes, sal de la Catedral por la puerta Sur, la Puerta de las Platerías.
 Fíjate en la fachada. En el parteluz, entre los arcos de las dos puertas, hay un Crismón, símbolo de Cristo. Pero las letras están al revés:

Resultado de imagen de crismon de la puerta de las platerias santiago de compostela
la Alfa se ha vuelto Omega, y viceversa. El fin se hace principio. La meta del Camino es ahora el comienzo de otro camino, de la nueva vida que empiezas.

domingo, 16 de agosto de 2015

hOSPITALES DEL CAMINO DE SANTIAGO

GRAN HOSPITAL DE RONCESVALLES

 Fundado por el obispo Sancho de Larrosa en 1127, con el apoyo de Alfonso I el Batallador, para acoger a los caminantes, tuvo su primera ubicación en el Alto de Ibañeta, siendo trasladado en 1132 al lugar que hoy ocupa la Real Colegiata.

 En él los peregrinos recibían todo tipo de atenciones según nos narra un poema del siglo XIII, donde se decía que la asistencia estaba abierta a cristianos y paganos, judíos y herejes, pobres y ricos.

 Se bañaba a los caminantes y se les reparaba el calzado; los enfermos, atendidos con mayores cuidados y mejores productos, sólo abandonaban el hospital cuando habían curado y reposaban en lechos blandos y limpios, servidos por mujeres bellas y honestas.

 En dos casas diferentes se albergaban hombres y mujeres y una capilla-osario daba sepultura a los fallecidos en la peregrinación.
UN LEGADO DE GENEROSIDAD El Hospital de Peregrinos del segundo punto principal del Camino de Santiago fue fundado por el obispo de Pamplona en 1132 y daba cobijo y sustento durante tres días.
En el lado suroeste de las dependencias colegiales se levanta un edificio llamado Itzandeguia, recientemente restaurado, que adquiere un interés especial por su estructura: una gran nave dividida por arcos diafragma y contrafuertes al exterior.
 Este hospital de peregrinos, fechado a comienzos del siglo XIII, sirvió de modelo para los demás centros hospitalarios dependientes de Roncesvalles en territorio navarro.

HOSPITAL DE PEREGRINO DE SANTO DOMINGO DE LA CALZADA

Ubicado en la plaza ante la catedral y hoy transformado en Parador de Turismo.


 A santo Domingo se le debe la fundación de un hospital del que nada queda. De lo que fueron las dependencias hospitalarias bajomedievales se conserva la puerta de ingreso, en arco ligeramente apuntado, y una planta basilical de tres naves divididas por arcos que voltean sobre pilares de sección octogonal.

 Por dicha disposición, si nos atenemos a las analogías con el Real de Burgos, no es aventurado pensar que éste de la Calzada tuviese, en origen, una única planta como el burgalés y los demás hospitales de planta basilical.

CONJUNTO HOSPITALARIO DE SAN JUAN DE ORTEGA

 Prosiguiendo el Camino llegamos al conjunto hospitalario creado por san Juan de Ortega, discípulo de santo Domingo de la Calzada.


Lo que se conserva en la actualidad es la construcción que los discípulos del santo levantaron en su memoria, sobre el hospital e iglesia que fundó este santo.

La parte más interesante es un claustro cuadrado, realizado en torno a 1500, de casi 10 m de lado, de dos pisos correspondiente al patio del hospital.

 El patio era una de las partes fundamentales de los pequeños hospitales del Camino, que servía para articular en su entorno los dos dormitorios comunes, el de hombres y el de mujeres, así como el refectorio.

HOSPITAL DEL REY
 La importancia de Burgos en la Edad Media permitió ofrecer una gran asistencia hospitalaria a los pobres y peregrinos que pasaban por allí.



El Hospital del Rey, se debe a una fundación de Alfonso VIII, en 1195, que desde 1212 estaba bajo la jurisdicción de la abadesa de Las Huelgas.

 En época de Alfonso X se había convertido en un gran centro de peregrinos y este monarca recordaba el espíritu constructor de sus antecesores con estos versos, en una estrofa de las Cantigas: "Et pis tornous a Castela/ De sí en Burgos moraba;/ E un Hospital facía/ El, e su moller labraba/ O monasterio das Olgas".

 A fines del siglo XV el hospital disponía de ochenta camas, lo que le hacía ser uno de los más importantes del recorrido. Era de planta rectangular, muy alargada, con tres naves separadas por pilares octogonales y en la central arcos fajones atirantados por vigas de madera, cuyos extremos salían de las bocas de animales monstruosos de yeso (de ellos hoy se conserva algún resto en el monasterio de Las Huelgas) y un altar al fondo de esta nave. Todos estos son elementos inconfundibles de un hospital del siglo XIII: las naves laterales para los lechos; la central, más alta, para la ventilación y el altar del fondo para decir la Misa que los enfermos veían desde las camas. Edificaciones de diversas épocas fueron sustituyendo las primitivas y, actualmente, algunos de los restos principales del viejo hospital han sido reutilizados para instalaciones universitarias.

Entre ellos todavía se pueden ver los pilares octogonales de piedra con capitel liso a los que, en el siglo XIV, se debieron poner unas decoraciones de estuco con escudos de castillos y leones.

HOSPITAL DE SAN MARCOS

 La ciudad de León proporciona al peregrino una buena asistencia hospitalaria. De todos los centros el más famoso es el de San Marcos.

 Su fundación se debe a la reina Doña Sancha quien, en 1152, mandó edificar una iglesia y un hospital. Éste se alzaba en lo que hoy es la plaza de San Marcos, lugar que ocupó hasta el siglo XVIII, cuando se edificó uno nuevo, junto a la iglesia, que en la actualidad es la sede del Procurador del Común.


 La fábrica medieval constaba de dos pisos en los que se disponían, en el bajo, el dormitorio para hombres con doce camas en recuerdo de los Apóstoles, una capilla y la estancia del hospitalero; el superior, estaba destinado a dormitorio de las mujeres con el ropero y los servicios.

HOSPITAL DE GELMIREZ
 La organización hospitalaria que el cabildo compostelano hiciera en favor de los peregrinos residía en el hospital que Gelmírez levantó frente a la puerta de la Azabachería.

 En 1490 se emprendieron obras de reforma y ampliación, a pesar de las cuales faltaba sitio para los peregrinos enfermos.

 Ante tal necesidad los Reyes Católicos decidieron edificar a su costa y dotar ampliamente un hospital. En lenguaje propio del tránsito del Gótico al Renacimiento, y como algo excepcional entre los hospitales de peregrinos españoles que conocemos, se levantó el Hospital Real de Santiago de Compostela,
HOSPITAL REAL DE SANTIAGO

 para lo que los monarcas dispusieron en 1499 que el deán de Santiago, Diego de Muros, procediera a su edificación.

 El tipo cruciforme, con más o menos variantes, es el característico de los hospitales construidos por Enrique Egas que, como Maestro Mayor de los Reyes Católicos, fue el autor del proyecto.

 Dichas obras se inician en 1501 y, aunque en 1509 estaba en disposición de recibir enfermos, hasta 1511 no se concluyó y, aún así, no del todo. Su lento proceso constructivo hizo que el proyecto de Egas sólo se ejecutara en parte, es decir, tres brazos de la cruz en cuyos lados se articularon los dos primeros patios, siendo en el siglo XVIII cuando se llevaron a cabo los otros dos.

 El Hospital Real de Santiago, como establecimiento hospitalario, mereció siempre los mayores elogios de cronistas y viajeros, proclamándolo sin igual sobre la tierra y rival de los más primorosos de la cristiandad.
La importancia del monumento lo ha convertido en el paradigma por el que se guiarán todos los proyectos hospitalarios a partir del siglo XV. No obstante, hay que pensar que estos grandes hospitales son una excepción dentro de la arquitectura hospitalaria.

OTROS HOSPITALES

Hospital de Belate, Batzan

Hospital de Belate, en Baztán


Hospital de Condesa

Hospital da Condesa - Camino de Santiago

martes, 31 de julio de 2012

EL CODEX CALIXTINUS VUELVE A LA CATEDRAL

El arzobispo de Santiago y el deán de la Catedral han podido esta tarde volver a pasar las páginas del Códice Calixtino.





El Codex Calixtinus o Códice Calixtino es un manuscrito iluminado de mediados del siglo XII.
 Constituye una especie de guía para los peregrinos que seguían el Camino de Santiago en su viaje a Santiago de Compostela, con consejos, descripciones de la ruta y de las obras de arte así como de las costumbres locales de las gentes que vivían a lo largo del Camino.
 También contiene sermones, milagros y textos litúrgicos relacionados con el Apóstol Santiago.

H sido denominado a través de los tiempos de varios modos:
- Lacobus, no muy frecuente
- Codex Sancti Jacobi, el que se ha impuesto últimamente
- Codex Calixtinus

Una joya única religiosa, literaria, histórica y cultural europea y universal, de la primera mitad del siglo XII, compila todas las fuentes medievales cluniacenses sobre el apóstol Santiago el Mayor.



 Se compone de una carta, a modo de prólogo, y de cinco libros.


 Dicha carta aparece escrita por el papa Calixto II y firmada en el palacio papal romano de Letrán. La dirige a la comunidad de la abadía benedictina del monasterio francés de Cluny, a Guillermo, patriarca de Jerusalén, y a Diego Gelmírez, arzobispo de Santiago de Compostela y a todos los fieles cristianos, deseándoles salud y bendición apostólica.


LIBRO I
Libro de la Liturgia.
Se compone de 31 capítulos que narran vigilias, fiestas, sermones, octavarios y bendiciones del papa Calixto II en honor del apóstol Santiago.

El más extenso de todos.
Por la información que ofrece acerca de la espirirualidad y los aspectos de los prácticos  de la peregrinación es el nucleo del "Liber"

Al final del Libro I se halla un suplemento gregoriano, también con notación musical, que incluye:


2 Benedicamus Domino
4 conductus
Una Misa farcida atribuida a Fulbert de Chartres para su uso en cualquiera de las festividades de Santiago (25 de julio y 30 de diciembre). Está enriquecida con tropos y contendría elementos de escenificación para una representación teatral de la misa.

LIBRO  II
Se compone de 22 capítulos que cuentan los milagros hechos por el apóstol Santiago por toda Europa.



LIBRO  III



 Se compone de 3 capítulos que refieren la forma en que el apóstol Santiago fue trasladado desde Jerusalén a Galicia, y sus fiestas solemnes.
El más corto de los cinco libros.
Habla también de la costumbre de los primeros peregrinos de recoger conchas marinas en las costas gallegas

LIBRO  IV


 
Se compone de 33 capítulos y tres apéndices que cuentan la historia y las vicisitudes de Carlomagno y Roldán en Roncesvalles y en otros lugares a los que el apóstol Santiago se les aparece en sus luchas y guerras.

Es atribuida a Turpín, arzobispo de Reims, arzobispo de Reims, aunque en relidad fue obra de un escritor anónimo del siglo XII.
Se cuenta que Santiago se apareció en sueño a Carlosmagno, lo incitó a liberar su tumba de los mulsumanes, indicándole además el camino a seguir: un camino de estrella.
Tambien cuenta de la entrada de Carlomagno en la Península, la derrota de Roncesvalles y la muerte de Roldán.

LIBRO V



"Liber peregrinationis"
"Guia del peregrino"
 Se compone 11 capítulos y una serie de apéndice que narran los caminos de Santiago de Compostela con sus etapas, pueblos, ciudades, hospitales, ríos, gentes, costumbres, cuerpos de santos que se hallan a lo largo de dichos caminos.


Refieren detalladamente las características de la ciudad de Compostela y de la iglesia basílica catedral del apóstol Santiago y demás iglesias compostelanas.



 Sorprende su descripción minuciosa detallando sus fiestas, la dimensión de la iglesia catedral con sus pórticos, fuente del Paraiso o Acevachería, atrio, puertas norte, sur y oeste, torres, altares, altar mayor con el frontal de plata, ciborio, tres lámparas, dignidades catedralicias, número de canónigos y la acogida a los peregrinos.