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viernes, 10 de julio de 2026

SAN BENITO DE NURSIA

FESTIVIDAD DE SAN BENITO DE NURSIA 11 DE JULIO


BIOGRAFÍA

 San Benito (Nursia 480-Montecasino 547) nació en una familia noble italiana y creció junto a su hermana gemela, la también santificada Escolástica.



Gracias a la buena situación económica de su familia, Benito fue enviado a estudiar en Roma, donde recibió una exquisita preparación.

Después de haber recibido en Roma una adecuada formación, estudiando la retórica y la filosofía. Se retiró de la ciudad a Enfide (la actual Affile), para dedicarse al estudio y practicar una vida de rigurosa disciplina ascética.
 Pero esta formación, como más tarde diría San Gregorio Magno, no fue lo principal para el Santo quien, lejos de comulgar con el estilo de vida romano, se retiró a Subiaco, donde decidió dedicar su vida a la oración.


Gruta de San Benito en el Monasterio Subiaco
No satisfecho de esa relativa soledad, a los 20 años se fue al monte Subiaco bajo la guía de un ermitaño y viviendo en una cueva.

Karl Philipp Fohr San Benedetto bei Subiaco.jpg

A partir de este momento algunos pastores y campesinos, sabiendo de su pureza, lo visitaban, proveyéndolo de alimentos y recibiendo de él instrucciones y consejos.


 Tres años después se fue con los monjes de Vicovaro. No duró allí mucho ya que lo eligieron prior pero después trataron de envenenarlo por la disciplina que les exigía.
Allí introdujo una gran disciplina basada en unas costumbres estrictas que los monjes no toleraron, llegando incluso a intentar envenenarlo.

Tras este incidente, San Benito decidió volver a su vida solitaria en Subiaco, donde muchas gentes, atraídos por la gran popularidad que iba adquiriendo Benito, quisieron convertirse en sus discípulos. Cada vez eran más las gentes que llegaban y llegó a haber hasta 12 casas donde se alojaban los nuevos monjes.



 De una forma acaso inesperada, San Benito dejó el convento. Tal vez auspiciado por Florencio, un sacerdote que le profesaba una profunda envidia y que intentó por todos los medios deshacerse del gran maestro.

 Por miedo a que este odio repercutiera en sus discípulos, San Benito se trasladó hasta Montecasino, donde sobre las ruinas de un antiguo templo construyó dos capillas además de otros edificios a su alrededor.
 Con un grupo de jóvenes, entre ellos Plácido y Mauro, fundo su primer monasterio en en la montaña de Cassino en 529 y escribió la Regla, cuya difusión le valió el título de patriarca del monaquismo occidental.
Benedikt von Nursia 20020817.jpg
 Estas construcciones se convertirían en la más famosa abadía de la cristiandad. San Benito murió, según la crónica ya citada, rodeado de sus discípulos, quienes aseguraron que cuando murió, un rayo de luz subió hasta el cielo.

 Era el año 547, su legado había sido asentado.
  San Benito predijo el día de su propia muerte, que ocurrió el 21 de marzo del 547, en Monte Cassino, pocos días después de la muerte de su hermana, santa Escolástica. Desde finales del siglo VIII muchos lugares comenzaron a celebrar su fiesta el 11 de julio.

Abbaye Saint Benoit sur Loire - Reliquien.jpg


Fue nombrado protector de patrón de Europa por el Papa Pablo VI en 1964. [10] En 1980, el Papa Juan Pablo II lo declaró co- patrona de Europa, junto con los Santos Cirilo y Metodio


SAN BENITO FUNDADOR

San Benito de Nursia fue fundador de los benedictinos, orden basada en "La Santa Regla". Imprimió unos usos y costumbres muy valorados a la largo de la Historia, que han hecho que San Benito sea considerado el patriarca del monasticismo occidental.




 A San Benito de Nursia le tocó vivir en una de las etapas críticas de la historia. La descomposición del Imperio Romano de Occidente y la implantación de los pueblos germánicos, mucho menos civilizados, asumiendo gran parte del poder y el gobierno de las instituciones políticas y religiosas debió suponer un enorme desconcierto y una involución dramática en todos los campos de la civilización y la cultura.

 Jesús Martí dice de él, de sus discípulos y de su legado: los monjes benedictinos fueron los primeros que tuvieron conciencia de la nueva realidad post-romana, los que sirvieron de puente entre el mundo antiguo y el Medievo, cuando rescataron, cultivaron y transmitieron casi todo el patrimonio grecorromano, sobre todo el pensamiento y el Derecho, dándole además su última y más completa dimensión.



 Fundó numerosos monasterios, centros de formación y cultura capaces de propagar la fe en tiempos de crisis. Vida de oración disciplina y trabajo Se levantaba a las dos de la madrugada a rezar los salmos. Pasaba horas rezando y meditando. Hacia también horas de trabajo manual, imitando a Jesucristo. Veía el trabajo como algo honroso. Su dieta era vegetariana y ayunaba diariamente, sin comer nada hasta la tarde. Recibía a muchos para dirección espiritual. Algunas veces acudía a los pueblos con sus monjes a predicar.

 Era famoso por su trato amable con todos. Su gran amor y su fuerza fueron la Santa Cruz con la que hizo muchos milagros. Fue un poderoso exorcista. Este don para someter a los espíritus malignos lo ejerció utilizando como sacramental la famosa Cruz de San Benito.

jueves, 10 de julio de 2025

MEDALLA DE SAN BENITO

Cabecera San Benito


La medalla de San Benito, también conocida como la cruz de San Benito, es un importante objeto religioso de la tradición católica.

Medalla de San Benito / Crédito: Eduardo Berdejo (ACI Prensa)

 Inspirada en el nombre de San Benito de Nursia, monje cristiano del siglo VI, considerado el fundador de la orden benedictina y uno de los santos más influyentes de la historia de la Iglesia católica. La historia de esta medalla está llena de leyendas y anécdotas milenarias, lo que le confiere un significado especial para muchos fieles. 

 La medalla de San Benito de Nursia es una de las más antiguas del mundo. El origen de la medalla de San Benito se remonta al siglo VII, poco después de su muerte. Cuenta la leyenda que un monje llamado Andrés recibió la visita de su propio San Benito. San Benito le mostró una cruz de oro con inscripciones en latín y le dijo que quien la tomara estaría protegido de los ataques del demonio. También se dice: «Prometo que quien tome esta cruz con fe estará protegido de los tormentos, el fuego y la libertad».


 Esto se debe a que en el siglo XVII unas mujeres acusadas de brujería en Alemania dijeron que no tenían poder sobre la Abadía de Metten porque estaba bajo la protección de la cruz.


 Durante la investigación, se hallaron en las paredes del recinto varias cruces pintadas y rodeadas por las letras que se encuentran ahora en las medallas. Más adelante se encontró un pergamino con la imagen de San Benito y las frases completas que sirvieron para escribir esas abreviaturas.


 A continuación te explicamos con una infografía el significado de las frases en latín y las abreviaturas presentes a ambos lados de la medalla de San Benito:



Esta cruz, según la tradición, tenía varios símbolos e inscripciones. En el centro de la cruz se encuentra la imagen de San Benito. Alrededor de ella están inscritas las palabras "Crux Sancti Patris Benedicti" ("Cruz del Santo Padre Benito").

 En el lado vertical de la cruz se encuentran las letras "CSSM L", que significan "Crux Sacra Sit Mihi Lux" ("Que la Santa Cruz sea mi luz"), mientras que en el lado horizontal se encuentran las palabras "NDSM D", que significan "Non Draco Sit Mihi Dux" ("Que el dragón no sea mi guía"). Las letras "PAX" y "VRS" son abreviaturas de las palabras latinas "Pax" ("Paz") y "Vade Retro Satana" ("Retírate, Satanás"). Se supone que estas inscripciones simbolizan la protección divina contra las fuerzas del mal.



Más allá de las siglas, la medalla de San Benito se ha vuelto muy popular entre los católicos, quienes la consideran un poderoso símbolo de protección espiritual. 

A lo largo de los años, se han registrado miles de intercesiones atribuidas a la medalla de San Benito. Algunos devotos afirman que se protegen de accidentes o enfermedades graves al tomar la medalla y rezar con fe. Otras experiencias relacionadas con la medalla les ayudaron a superar desafíos o tentaciones difíciles. 

 Una de las historias más famosas asociadas con la medalla de San Benito es la de la abadía de Metten, en Alemania, en el siglo XVII.

Klosterkirche_St._Michael_in_Metten

 El vivero sufrió un violento incendio, pero los monjes rezaron con devoción mientras levantaban la medalla de San Benito y, milagrosamente, el fuego evitó el vivero sin causar daños. Se dice que este éxito contribuyó a difundir la fama de la medalla como un poderoso talismán protector contra catástrofes.
 jardines-de-la-abadia-de-Metten-Baviera-Alemania

 Junto con los sigilos, el medallón de San Benito se ha convertido en una parte importante de la espiritualidad católica, y los espíritus lo alzan como expresión de su fe y de su fe en la protección divina. También se asocia con la lucha contra el mal y la tentación, y muchos exorcistas y sacerdotes lo recomiendan para ayudar a aliviar las influencias demoníacas. 

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 Hoy en día, la medalla de San Benito está ampliamente disponible en iglesias y establecimientos religiosos de todo el mundo. Se puede llevar en el pecho, sujetar a un botón o guardar en una cartera o bolso. Para muchos católicos, representa un fuerte vínculo con San Benito y una fuente de consuelo y protección en momentos de necesidad. Ya sea a través de las historias de miles de personas o de las experiencias personales de los fieles, la medalla de San Benito sigue inspirando fe y devoción a lo largo de generaciones.


sábado, 11 de julio de 2015

CEMENTERIO POLACO EN MONTECASINO

Montecassino


 Y donde durante la segunda guerra mundial hubo una de las batallas más destacadas y más burras, básicamente la que se jugaba la conquista de Roma, y casi toda Italia por parte de los aliados.

 Cerca del moasterio esta el cementerio de los Polacos, que fueron los encargados de ir por las montañas cercanas a Monte Cassino, y donde los barrieron.

 En el cementerio tumbas de los soldados, y autobuses de familiares polacos que vienen a hacer misa y todo por la zona.



Vista desde el monasterio del cementerio

El cementerio de Montecassino es el mayor de los cementerios ubicados en Italia con 4.265 lápidas, incluyendo 855 canadienses.

Zone canadiense




 En el centro del cementerio hay un memorial a los desaparecidos en combate, en sus losas se encuentran los nombres de los más de 4.000 desaparecidos en Italia y Sicilia.


 En el cementerio polaco de Montecassino se encuentran los restos de 1.052 soldados polacos caídos en la batalla y se encuentra ubicado entre la cota 445 y la abadía de Montecassino.

Italia 031

Italia 036

Italia 029



 El 2º Cuerpo de Ejército polaco, a las ordenes del teniente general Wladyslaw Anders, jugó un papel importante en el ataque final sobre las posiciones alemanas en la abadía.


 Finalmente, el 18 de mayo de 1944, una escuadra del 12º Regimiento de Lanceros logró entrar en el recinto e izar la bandera polaca sobre las ruinas.


 El cementerio presenta una forma de anfiteatro con un altar que fue finalizado en 1963 y en cuya puerta se puede leer la siguiente inscripción:

 Los soldados polacos Por nuestra libertad y la tuya Han dado a nuestras almas a Dios Nuestros cuerpos al suelo de Italia Y nuestros corazones a Polonia.


 Entre sus lápidas se pueden apreciar los diferentes credos de los soldados, católicos, ortodoxos, diferenciados por sus cruces, y los judíos que tienen su lápida como una estrella de David.


 Por su parte el teniente general Wladyslaw Anders sobrevivió a la guerra muriendo el 12 de mayo de 1970 en Londres sin embargo,



 según sus últimos deseos, fue trasladado y enterrado en este campo santo, junto a los hombres que murieron en la batalla bajo su mando.



Arzobispo que tomo parte de la batalla de Montecassino El segundo funeral se celebró 08 de abril 1965, cuando según sus restos serán fueron trasladados al cementerio de guerra polaca en Monte Cassino .

ORDEN DE SAN BENITO O BENEDICTINOS

La Orden de San Benito (en latín: Ordo Sancti Benedicti), (O.S.B.)



Es la orden religiosa, perteneciente a la Iglesia Católica Romana, dedicada a la contemplación, fundada por Benito de Nursia, y que sigue la Regla dictada por éste a principios del siglo VI para la abadía de Montecassino.


Benito de Nursia contribuyó decididamente a la evangelización cristiana de Europa, por lo que es patrón de Europa
 Actualmente la Orden está extendida por todo el mundo, con monasterios masculinos y femeninos.


El origen de la Orden benedictina se encuentra en las fundaciones hechas por Benito de Nursia en la localidad de Subiaco.
Allí surgieron los primeros doce monasterios propiamente benedictinos, dirigidos cada uno por un propio abad, el cual tenía a su cargo su propia iglesia para la recitación del oficio litúrgico en comunidad.

 A la cabeza de los doce cenobios se encontraba Benito, quien además se encargaba de la formación de los futuros monjes.


 Más tarde, se fundaron los monasterios de Montecasino y de Terracina, ambos autónomos de los surgidos en Subiaco.

 Al morir Benito, en 547, deja 14 monasterios masculinos y uno femenino en Piumarola, donde se supone residía su hermana Escolástica


 En 2005, la Confederación benedictina contaba con 349 abadías y prioratos, y 7876 monjes, 4350 de ellos sacerdotes.5 Siguiendo su ejemplo e inspiración, diversos fundadores de órdenes religiosas han basado la normativa de sus monasterios en la Regla dejada por Benito, cuyo principio fundamental es Ora et labora, es decir, Oración y Trabajo.



 Los monasterios benedictinos  siguen las Reglas de San Benito.

Conocidas como Regula Sancti Benedicti, de 73 capítulos, algunos añadidos y modificados después por sus seguidores.
 Esta regla benedictina fue acogida por la mayoría de los monasterios fundados durante la Edad Media.


El principal mandato es el ora et labora, con una especial atención a la regulación del horario.

 Se tuvo muy en cuenta el aprovechamiento de la luz solar según las distintas estaciones del año, para conseguir un equilibrio entre el trabajo (generalmente trabajo agrario), la meditación, la oración y el sueño.

 Se ocupó San Benito de las cuestiones domésticas, los hábitos, la comida, bebida, etc. Una de las críticas que tuvo esta regla al principio fue la «falta de austeridad» pues no se refería en ningún capítulo al ascetismo puro sino que se imponían una serie de horas al trabajo, al estudio y a la lectura religiosa, además de la oración.


La regla daba autoridad de patriarca al abad del monasterio que al mismo tiempo tenía la obligación de consultar con el resto de la comunidad los temas más importantes.

 Los discípulos de Benito se encargaron de difundir la Regla por toda Europa y durante siglos (hasta la adopción de la regla de San Agustín por los premostratenses en el siglo XII y los dominicos en el siglo XIII), fue la única ordenanza a seguir por los distintos monasterios que se fueron fundando.


Siguiendo los preceptos, el hábito benedictino debía estar formado por una túnica y un escapulario, cubiertas ambas piezas por una capa con capucha.


 No se dice el color que deban llevar dichas prendas, aunque se cree que seguramente serían de la coloración de la lana sin teñir, que era lo más fácil en los primeros tiempos.
 Después, el color negro fue el predominante hasta que llegó la reforma de los cistercienses, que volvieron a adoptar el blanco; de ahí la diferencia que se hace entre monjes negros y monjes blancos, ambos descendientes y seguidores de la orden benedictina.

Carlomagno en el siglo VIII encargó una copia e invitó a seguir esta regla a todos los monasterios de su imperio. Dio orden de que los monjes se aprendiesen de memoria todos los capítulos para estar siempre listos a recitar cualquiera de ellos cuando así se lo demandasen.


Horas Canónicas

 San Benito denominó a estas horas de rezo "horas canónicas", y así se haría desde el siglo VI; su nombre proviene de las órdenes y normas o cánones de la Iglesia del medioevo.
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 Durante esa época se organizó el sistema de horas centralizando su uso principalmente en los monasterios benedictinos. La división del día en siete partes tiene su origen en el Libro de los Salmos de la Biblia, en el que se lee: "Siete veces al día te alabaré", y también se lee "a medianoche me levantaba para darte gracias".

 De ahí se puede ver que existe una agrupación de las siete horas canónicas de los Oficios diurnos y asímismo los Ofícios nocturnos, que a su vez se reparten en tres guardias o vigílias, denominadas Maitines.
Cada semana los monjes debían rezar el salterio íntegro (es decir, los 150 salmos). En su regla, San Benito recomienda a sus monjes que durante los viajes no dejen pasar el rezo de las horas de oración.



Las horas canónicas eran las siguientes:
 Maitines u Oficio: medianoche. Se puede rezar en cualquier momento del día, pero en Domingo no antes de las Vísperas. También se puede rezar junto con Laudes. En un esquema diferente.

Laudes: al amanecer, habitualmente sobre las 3:00

Prima: Hora en la que sale el sol, aproximadamente las 6:00 de la mañana. Después del Ángelus*, según tiempo. Es importante decir que esta hora se suprimió, solo la hacen algunos monjes muy pronto al amanecer, antes de Laudes. No está en los Tomos de la Liturgia de las Horas.

Tercia: Tercera hora después de salir el sol, las 9:00

 Sexta: mediodía, a las 12:00 después del Ángelus*, según tiempo.


 Nona: sobre las 15:00, Hora de la Misericordia.

Vísperas: tras la puesta del sol, habitualmente sobre las 18:00 después del Ángelus*, según tiempo.

 Completas: antes del descanso nocturno, las 21:00.

*Angelus (o Regina Coeli, en tiempo de Pascua) se puede omitir, es sólo una sugerencia. Eso depende de la devoción a la Virgen María. UST Divisiones


Medalla de San Benito

Es una medalla cristiana que contiene símbolos y textos relacionados con la vida de Benito de Nursia, utilizados por los cristianos católicos, anglicanos, luteranos, metodistas y ortodoxos occidentales, que pertenecen a la tradición benedictina, especialmente utilizada por los oblatos de la Orden de San Benito.


 Se desconoce exactamente el origen de la medalla, aunque se sabe con certeza que su aparición en tradición benedictina es tardía.

 La parte frontal del crucifijo se remonta al siglo XI y se dice que el papa León IX la había utilizado; mientras que la el reverso, que lleva la fórmula Vade retro Satana resale al siglo XV.
Su uso se extendió a toda la cristiandad especialmente durante el pontificado de Benedicto XIV.