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miércoles, 1 de noviembre de 2017

MONASTERIOS CLUNICENSES




 En el año 910 se comienza la construcción del primer templo de Cluny, denominada "Cluny I" que fue consagrada en el año 927.


El monasterio de Cluny se diferenciaba en tres aspectos del resto de las casas de la Orden Benedictina y sus confederadas:
- en su estructura organizativa,
- en la prohibición de poner en alquiler tierras para su uso en el sistema feudal,
- y en su ejecución de la liturgia como principal forma de trabajo.


Mientras la mayoría de los monasterios benedictinos permanecían autónomos y asociados entre ellos sólo de manera informal, Cluny creó una extensa orden federada en la que los administradores de las casas subsidiarias estaban subordinados al abad de Cluny y respondían ante éste.

Las casas de Cluny, permaneciendo directamente bajo la supervisión del abad de Cluny, autócrata de la orden, estaban regidas por priores, y no por abades.
 Los priores o jefes de priores, se reunían en Cluny una vez al año para tratar de los temas administrativos y exponer sus informes.


Otras casas benedictinas, incluso de fundación anterior a Cluny, tomaron como guía el sistema cluniacense. Cuando en 1016 el papa Benedicto VIII decretó que los privilegios de Cluny se extendieran a sus casas subordinadas, el resto de las comunidades benedictinas se sintieron si cabe aún más motivadas para seguir el modelo.

 En parte debido a la opulencia de la orden, las monjas cluniacenses no fueron consideradas especialmente rentables, lo que se reflejó en un aparente desinterés por fundar conventos cluniacenses para mujeres.



MONASTERIOS CLUNIACENSES EN ESPAÑA

Sant Ponç de Corbera (Baix Llobregat)
 Sant Pere de Clarà (Maresme)
 Sant Pere de Casserres (Osona)
 Sant Pere de Camprodon (Ripolles)

Santa María de Cluny, Villagranca del Bierzo, León
San Zoido de Carrión de los Condes, Palencia
San Martín de Fromistan, Palencia

viernes, 24 de julio de 2015

SAN MIGUEL DE LA ESCALADA

SAN MIGUEL DE LA ESCALADA

Monasterio de San Miguel de Escalada.jpg
Un monasterio ubicado cerca del pueblo del mismo nombre, en el municipio de Gradefes, provincia de León, ubicado en el Camino de Santiago.

 Del monasterio se conserva actualmente solamente el templo.

San Miguel de Escalada.jpg

 El monasterio fue consagrado en el año 913 por el abad Alfonso, que había llegado a León junto a otros monjes desde Córdoba.
 Antes de la construcción del templo mozárabe se encontraba en este lugar un templo visigótico, del que se han descubierto partes de la fábrica bajo la actual iglesia. El templo visigótico sería destruido por los musulmanes en el siglo VIII.

 En el año 912 emigraron del emirato de Córdoba a tierras del Reino de León un grupo de monjes encabezados por el abad Alfonso, levantando de las ruinas allí presentes el templo.


 La construcción tardó 12 meses, contando con la mano de obra de la comunidad monástica, concluyendose en el año 913 reinando entonces García I y consagrándose por el obispo San Genadio de Astorga el día 20 de noviembre del 914, domingo.



El monasterio recibió sus tierras de la corona leonesa.
 El templo se levantó con materiales reaprovechados de edificios de época romana y visigoda, observando aún hoy en el muro el reaprovechamiento de lápidas, entre ellas, una inscripción visigótica.
 Las columnas que soportan el pórtico son anteriores a la época musulmana y de época romana los fustes en sus extremos superiores. En esto está la clave de que el edificio tardase tan solo doce meses en finalizarse, pues los materiales de construcción se encontraban en las inmediaciones y no tuvieron coste alguno.

 Con la desamortización se abandona el monasterio y desaparecen las dependencias monásticas, por lo que hoy sólo restan la iglesia y la torre y capilla de San Fructuoso, estas últimas de estilo románico.
 En 1886 el templo fue catalogado como monumento nacional; citando lo siguiente en la introducción

IGLESIA

La planta del templo es basilical de tres naves, separadas por arquerías sobre columnas, algunas reaprovechadas, sobre las que descansan arcos de herradura.
 La cabecera, recta al exterior, alberga tres ábsides de planta ultrasemicircular.

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 Entre las naves y las capillas se encuentra un lugar delimitado por canceles y un airoso iconostasio.

San Miguel de Escalada 16.jpg


 Su iluminación sigue la tradición de las iglesias paleocristianas, con ventanas practicadas en el muro volado de la nave central y en los ábsides.




San Miguel de Escalada - Monasterio 4.JPG
 Cada capila se cubre, interiormente, con bóvedas ultrasemicirculares y gallonada, a la manera de los viejos modelos orientales e islámicos.

 El resto, se cubriría con armadura de madera vista, sustituida, en la actualidad, por otra más compleja y algo más moderna.

San Miguel de Escalada - Monasterio 1.JPG

 Al exterior, se corona con tejado a dos y una vertiente, con amplios aleros soportados por modillones de rollos.

La Torre
Es románica, de finales del siglo XI, reforzada con estribos, tenía tres plantas, de la que la inferior tuvo bóveda.

 Destaca el ventanal que se abre en el muro oeste con arco de medio punto en el que se inscribe un doble arco de herradura.


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En el muro opuesto un arco comunica con una capilla de dos tramos cubierta con bóvedas de ojival ya caidas.

 Una puerta con arco de medio punto, que da paso a la capilla de San Fructuoso (también llamada "Panteón de Abades") tiene como tímpano un cancel reaprovechado.


Iglesia de San Miguel de Escalada (5025604290).jpg



Monasterio de San Miguel de Escalada 11 by-dpc.jpg


 Portico


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 Adosado al muro sur aparece un pórtico rematado en arcos de herradura que recoge la tradición del modelo del Arte asturiano como el de San Salvador de Valdediós y, a su vez, pudo servir de precedente a otras posteriores románicas de las tierras del Duero.

San Miguel de Escalada6.jpg
 Especial atención merece la ventana geminada situada en el muro que cierra el pórtico en su lado occidental.

San Miguel de Escalada 04.jpg

 Se trata de un vano doble con columnilla central y dos arquillos de herradura. Se enmarca en un alfiz que interrumpe la línea de imposta.

 Los arcos de esta ventana, así como los del resto del templo son de herradura muy pronunciada, un tipo de arco utilizado con anterioridad, como elemento decorativo, en estelas romanas paganas, de las que tenemos algún ejemplo, en el museo de León.
San Miguel de Escalada 17.jpg  San Miguel de Escalada 18.jpg

 Desde el punto de vista constructivo se empleó en las iglesias visigodas, si bien, su peralte no era tan acusado y algunos otros elementos de su trazado difieron de estos modelos del siglo X.

 No hay duda por tanto que, a la tradición del pasado hispano se añadieron los nuevos esquemas del arco de herradura desarrollado dentro del mundo islámico, tanto peninsular como norteafricano.

 Las cubiertas son de madera, estando la central decorada con pinturas del siglo XV.

 La ornamentación esculpida de San Miguel de Escalada es muy rica, centrándose en frisos, capiteles, canceles, celosías, etc.

 Predomina la decoración vegetal tales como racimos, hojas ó palmeras, aunque también existen motivos geométricos como mallas y trenzados y zoomórficos como aves picoteando racimos de vid.

lunes, 20 de julio de 2015

LOS PRIMEROS MONASTERIOS DE ESPAÑA II



SAN PEDRO DE LA ROCAS

Declarado monumento histórico-artístico en 1923, forma parte de la Ruta de las Iglesias Luciérnagas de la Ribeira Sacra.


 En un lugar remoto de la Riboyra Sacrata, es decir, del Robledal Sagrado como así se dio a conocer en el siglo XII esta comarca, se encuentra el más antiguo monasterio de toda España.

 Se trata de un recinto antiquísimo, tosco, casi primitivo, testigo de los primeros asentamientos eremitas en estas tierras.
 El valor de San Pedro de Roca es antropológico más que estético.

San Pedro de Rocas es uno de los templos cristianos que se hunden en las tinieblas de la historia, un Cristianismo que poco tiene que ver con el que se imparte en los catecismos modernos.

A medida que nos acercamos a este enclave, nos percatamos que dos elementos dominan en el paisaje, el bosque y las rocas. Colinas erosionadas y cubiertas de árboles y vegetación ofrecen una panorámica laberíntica y remota, muy similar a la que debieron tener los siete anacoretas que se retiraron por estos pagos en el año 573.

 Esta es la fecha que aparece en el ara fundacional, conservada hoy en el museo arqueológico de Ourense, donde se detalla el nombre de los valerosos ermitaños (Hereditas, Eufraxi, Eusani...)

Museo da Cidade da Cultura de Galicia. Exposición Gallaecia Petrea (8182568517).jpg
En esa misma inscripción se nos señala para nuestro asombro, que estos hombres no eran sino herederos del culto en ese cenobio. Lo cierto es que antes de esa fecha sólo podemos aventurar hipótesis sobre sus remotos orígenes.


A principios del siglo VIII es abandonado debido a los ataques que sufre por parte de los musulmanes.

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 Posteriormente, ya en el siglo IX, el caballero Gemodus redescubre el lugar en una jornada de caza y se establece en él, siendo elegido abad por sus compañeros. Leyenda o realidad, el caso es que existe constancia de la existencia de Gemodus, tal como figura en el privilegio que Alfonso V concede a Rocas en 1007.

 En los siglos posteriores, este monasterio, nunca demasiado rico ni muy habitado, pasó a depender del de Santo Estevo de Ribas de Sil y del de San Salvador de Celanova.

 En 1923 fue declarado Monumento Histórico-Artístico.

Tras la desamortización de Mendizábal en 1836 pasa a ser parroquia que se debe cerrar a comienzos del siglo XX por los numerosos derrumbes que producen y por ser nuevamente consumido por la llamas. Es cedido a la "Ciudad de los Muchachos de Bemposta" que le devuelven algo de vida.


Del conjunto monacal queda

Casa Rectoral
La casa rectoral data del siglo XVII y es un sobrio edificio de planta rectangular hecho en sillería de granito (con las piedras del antiguo monasterio) con balcones con rejas de hierro que se apoyan en típicas ménsulas barrocas en dos de sus esquinas.

 En el siglo XX se realizaron reformas donde se añadieron algunas ventanas y la puerta de acceso.

 Entre la casa rectoral y la iglesia se hallan ocho sepulturas antropomórficas excavadas en roca. La orientación de estas tumbas es suroeste oeste, a excepción de una de ellas que está orientada sur norte.
 Una de las tumbas tiene grabada una cruz y todas ellas tienen un rebaje para que encaje la lápida sepulcral. Se cree que en este lugar estuvo ubicado el claustro del antiguo monasterio en donde los monjes realizaban sus enterramientos.


 Iglesia
 La iglesia del monasterio, del siglo VI, es uno de los templos cristianos más antiguos que se conocen. Sus tres naves están excavadas en la roca.

 El techo de la nave central presenta una abertura por la que entra luz desde el exterior.


Una pilastra hace las veces de altar.

 En la pared de la capilla de la izquierda, un reducido espacio de 5 x 3,40 m, se abre un hueco en el que se supone que estaba el sepulcro del caballero Gemodus.

 En él se descubrió una pintura mural al fresco, datada entre 1175 y 1200, que muestra imágenes de los apóstoles y un mapamundi.
También podemos ver unos sepulcros esculpidos en los que se representan figuras yacientes. En el suelo de la iglesia y el atrio está excavados en la roca numerosos sepulcros.



 El recinto de la iglesia fue ampliado con una nueva nave de posterior construcción.

La iglesia, que data del siglo XII, tiene sus tres naves y la cabecera excavada en la roca.

 Las naves en realidad son sendas capillas separadas por arcos (la de la derecha es difiere de las otras dos y puede haber sido añadida con posterioridad) que reposan sobre columnas cuyos fustes y capiteles han sido tallados directamente en la roca.

 La nave central es más ancha y larga que las laterales.

Mosteiro de San Pedro de Rocas, Esgos, Galiza 4.jpg

 En su suelo hay cinco tumbas, una de ellas con forma antropomorfa.

Mosteiro de San Pedro de Rocas, Esgos, Galiza.jpg


 En el techo hay un respiradero por donde entran luz y aire, como si de una falsa cúpula con linterna se tratara. El techo de todas las capillas simula ser bóveda de medio cañón.

 La cabecera de las naves está formada por ábsides en semicircunferencia.

 En el central se conserva el altar y a su lado se halla una reproducción de un cristo románico.
Unas hornacinas en arco de medio punto adornan varios puntos de las capillas.
Se sabe que la capilla de la derecha estaba dedicada a san Antonio Abad.

 En la entrada de las naves, embebidos en la roca se encuentran dos sepulcros, que una leyenda asigna a Gondamáriz y el de Oveco Seixas que murieron luchando contra el rey Bermudo II.

Mosteiro de San Pedro de Rocas, Esgos, Galiza 6.jpg
 Completan esta pared tres cruces de consagración.

 En la capilla de la izquierda hay un fresco del siglo XII (está datado entre los años 1175 y 1200) en el cual aparecen los apóstoles sobre un mapamundi.
Esta es la única representación románica que se conoce de un mapa del mundo.

 En esta capilla se estima que tenía su tumba el caballero Gemondus, el refundador del convento.

 En el siglo XV se construye una nueva nave rectangular que amplía las tres naves, dejando la pared de piedra donde se abren estas como una pared interior.
 En el suelo de este nuevo recinto hay multitud de sepulturas de diferentes épocas.


En el siglo XVI se refuerza la bóveda con un arco. En 1936 se destruye en un incendio una planta superior hecha en madera.

Campanario

  El campanario, obra de Gonzalo de Penalva en el siglo XV, está situado en la parte superior de una enorme formación rocosa de casi 20 m de altura que da nombre a este lugar.

Esgos San Pedro de Rocas 468.JPG
El campanario está conformado por una espadaña de dos huecos que se alza sobre un arco de de piedra natural de 14 metros de altura.
 Esta, junto con el muro donde se abren las naves excavadas en la roca, son las imágenes más singulares del conjunto monástico.



 Tras el arco de piedra unas escaleras permiten acceder a la espadaña ya sin campanas (se llevaron a la iglesia de Quinta del Monte)
  Un arco sirve como acceso a un pequeño espacio, empleado hasta hace poco como cementerio parroquial.


Antiguo cementerio 

 Tras la iglesia, y atravesado el arco en el que se asienta el campanario, se accede a la derecha al recinto del antiguo cementerio parroquial, que fue habilitado en el siglo XIX, del que sólo queda un conjunto de seis nichos ya abiertos.


 En este solar se asentaban las dependencia del antiguo conjunto monacal medieval. Junto a la entrada del cementerio comienza una calzada,



 por donde se accedía antiguamente al lugar, que lleva a la llamada "Fuente de San Bieito" o San Benito, que según el decir popular sus aguas curan las verrugas.



PRIMEROS MONASTERIOS DE ESPAÑA



SAN PEDRO DEL MONTE
Uno de los más importantes que se encuentran en la comarca, zona conocida como Tebaida Berciana Fue fundado hacia el año 6352 por San Fructuoso con la ayuda de su joven discípulo y albañil Baldario.

Monasterio de San Pedro de Montes.jpg

 San Fructuoso buscaba de nuevo la soledad tras la fundación del Monasterio de Compludo y se internó en los valles situados entre los montes Aquilanos edificando un pequeño oratorio dedicado a San Pedro Apóstol frente al antiguo Castro Rupianensi o ( Castro Rupianense), es por esto que al monasterio de San Pedro de Montes se le llama también Monasterio Rupiano o Rupianensi, en las estribaciones del pico de la Aquiana (o Guiana), en el lugar que actualmente ocupa la iglesia de San Pedro de Montes.

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 Junto a este primer oratorio fundó el primigenio cenobio. Tras la muerte de San Fructuoso sus discípulos continuaron con la vida monacal hasta la llegada de San Valerio, buscando como San Fructuoso la soledad y los pasos de este procedente igualmente del Monasterio de Compludo. Primeramente tuvo graves enfrentamientos con los monjes que allí habitaban, pero tras la interposición real, que lo convirtió en abad lo aceptaron.

 Junto con su sobrino Juan amplió el cenobio y sus alrededores, plantando unas magníficas huertas y jardines.

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Un discípulo suyo, Saturnino, edificó sobre la roca donde solía orar San Fructuoso, marcada con una cruz, una pequeña ermita en honor de la Santa Cruz y de San Pantaleón.


 Probablemente de esta primitiva ermita procedan los restos visigodos que se encontraban hasta hace poco en el frontal de la ermita de la Santa Cruz en San Pedro de Montes junto con otros restos prerrománicos, entre ellos la lápida fundacional de la ermita que corresponden al año 905.



 Esta ermita fue edificada a principios del XVIII a pocos metros de donde estaba situada la anterior y probablemente la primitiva edificada por Saturnino.


Estado de la ermita después de un robo

 Bajo la dirección de San Valerio se dio un gran impulso a la vida monástica, alcanzándose una gran actividad literaria, en parte por las obras por él manuscritas.

  A principios del nuevo siglo, en el año 714, las razzias musulmanas invaden El Bierzo, destruyendo muchos de los monasterios, entre ellos el monasterio Rupiano.

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 De esta época nada se conserva salvo, tal vez, un capitel o imposta usado actualmente como pila de agua bendita en la Iglesia del Monasterio y parte de los restos que se conservaban en el frontispicio de la Ermita de la Santa Cruz.
Hacia el año 895, San Genadio y doce discípulos que le acompañaban, llegaron, procedentes del Monasterio Ageo (situado, probablemente, en Ayoó de Vidriales, Provincia de Zamora, Diócesis de Astorga), se encontraron que poco quedaba del monasterio rupianense, salvo ruinas y maleza.

 A principios del 896 ya habían conseguido realizar una primera restauración que les permitió instalarse.

El 24 de octubre del año 919 se consagra a San Pedro la Iglesia del Monasterio reedificado, actuando en su consagración cuatro obispos: el propio San Genadio, de Astorga; Sabarico, de Dumio; Frunimio, de León; y Dulcidio, de Salamanca.

Junto a la antigua entrada del claustro se conserva una lápida grabada en caracteres semi mozárabes relatando esta consagración y la historia del edificio en breves apuntes (se duda si esta lápida es coétanea a la consagración o posterior, no más allá del siglo XI).

Imagen noticia
 De esta época sólo se conservan las columnillas de las ventanas del campanario, aunque esta datación es muy discu
Los siglos del XI- XIII, son años de auge.
Son épocas de crisis desde mediado del XIII hasta XVI
A finales del XVI se completa la huerta monástica y poco a poco se va amplando y enriqueciendo hasta la desamortización.

En  la desamortización de Mendizabal en 1835 supuso la exclaustración, haciéndose con gran parte de las propiedades y rentas del Monasterio la familia Valdés, encabezada por Antonio Agapito Valdés Barrio, político, prestamista y rentista

 En 1846 (o en 1842 según otras fuentes) un incendio acabó con casi todo el Monasterio, dejándolo en un estado de ruina similar al que se puede contemplar hoy en día.

En 1859, el párroco Juan Silvestre Merayo (ex monje) construye la casa rectoral sobre la portería, camarín y sacristía.


Cocina y chimenea


 Salvo la iglesia, del resto del Monasterio solo quedan ruinas

File:Montes de Valdueza - Monasterio de San Pedro de Montes5.jpg
. Durante décadas su abandono fue total, utilizándose las dependencias monacales como huerto y sufriendo diversos expolios.




claustro de los arcos





Iglesia del Monasterio

Es de estilo románico y es la parroquia del lugar



Campanario
  




Interior

Iglesia de San Pedro de Montes de Valdueza (854059088).jpg









Ermita de la Santa Cruz

De estilo  visigodo
Entre los eremitas y anacoretas que eligieron en el siglo VII las agrestes tierras del Valle del Silencio como lugar de retiro y oración se encontraba cierto Saturnino, discípulo suyo, que procedente de lejanas tierras, habría edificado en Montes de Valdueza, en uno de los rincones en los que se retiraba el mismísimo San Fructuoso -junto a una cruz de madera-, un pequeño oratorio dedicado a la Santa Cruz, San Pantaleón y otros mártires.


 El modesto santuario, consagrado por el obispo de Astorga, Aurelio, se erigió encaramado sobre la roca, al pie del precipicio que se abría sobre el valle del río Oza. Posteriormente el propio anacoreta le añadió un pequeña celda para vivienda suya.

 Tras la muerte de Valerio, hacia 695, la historia de nuestra ermita se desvanece por completo, engullida por los confusos acontecimientos relacionados con la invasión musulmana y unos decenios posteriores de total opacidad documental.


 Casi dos siglos después, Genadio, emulando al creador de la Tebaida Leonesa y gran patriarca del monacato berciano, recuperó la vida monástica en aquellos valles y restauró algunas de las viejas fundaciones visigodas.
Se levanta de nuevo así, a finales del siglo IX, el antigo monasterio "Rufianense", conocido a partir de ahora como San Pedro de Montes, que habría de alcanzar una gran expansión y notoriedad a lo largo de la Edad Media.


 Es en este mismo momento, o quizás muy poco después, cuando se devuelve a la vida la inmediata ermita de Santa Cruz, como constaba por un epígrafe fechado en 905 que hacía referencia a su dedicación múltiple.
 Nuestra humilde ermita debió derribarse y rehacerse de nuevo en varias ocasiones a lo largo de su azarosa historia, modificando incluso ligeramente su ubicación original.

 En 1609 parece que aún perseveraba parte de su antigua disposición que alcanzo a ver Sandoval: "fundada sobre un risco que cae dos tiros de arcabuz de San Pedro, sobre el río Oza ... como parece en una piedra que está en la pequeña lumbrera que tiene encima del altar, que está con letras bien formadas romanas"1, y la copia errando en la fecha.


Una de las últimas intervenciones documentada, que debió otorgarle además su actual aspecto, se fecha en 1723. Su fábrica fue reconstruida más abajo de la anterior y junto al camino.

El edificio, tal y como hoy se presenta al visitante, tiene más de arquitectura popular que de monumentalidad religiosa. Se trata de un edifico de planta rectangular construido con grosera mampostería de lajas negruzcas y una cubierta de pizarra a dos aguas.

 En su interior un pequeño retablo con una cabeza de serpiente pretende recordar la leyenda de aquel gigantesco reptil que aterrorizaba estos valles y que fue vencido por la intervención de San Fructuoso.

 En su fachada principal, por encima del cargadero que protege la única puerta de acceso, fueron recolocadas un total de cinco piezas altomedievales de procedencia topográfica incierta, pero que perpetuaban la memoria de un lugar de culto de orígenes visigodos.

A la inscripción dedicatoria ya mencionada, se unían un bajo relieve de 280 x 280 mm. con la cruz griega asturleonesa flanqueada por el Alpha y la Omega, dos pilastrillas de caliza blanca, trozos de impostas o frisos de un posible cancel visigodo con decoración geométrica a base de círculos intersecados enlazados con cuadrados inscritos y tallos, a biseles, y restos de una ventana ajimezada, en concreto un dintel monolítico de 420 mm. de largo decorado por con dos arquillos incompletos, rebordeados y enmarcados por un alfiz, en cuya parte superior exhibía una inscripción alusiva a la Santa Cruz: "AECE SANCTE CRUCIS", que signficaría "Ecce (signum) sanctae crucis". Hübner transcribe "AEC[CLESI]E S[AN]C[T]E CRUCIS, y lo mismo leyó Quadrado.


 La estampa que ha venido ofreciendo nuestra ermita hasta ahora cambió radicalmente en la tarde del pasado domingo 4 de marzo de 2007.

File:Montes de Valdueza - Ermita de Santa Cruz 1bis.jpg

El epígrafe dedicatorio del siglo X (no es visigodo como se incide reiteradamente en los medios de comunicación) ha desaparecido, coincidiendo curiosamente con el anuncio de que esta pieza había sido seleccionada para la exposición "Las Edades del Hombre", a celebrar en Ponferrada durante el presente año.



 La pieza desaparecida era un pequeño tablero rectangular de granito (410 x 180 x 70 mm.), que hacía las veces de una de las jambas de la improvisada ventana ciega, creada a partir de los aludidos disecta membra altomedievales. En su origen pudo haber desempeñado las funciones de minúscula mesa de altar. El campo epigráfico aparecía rehundido y rebordeado por una gruesa moldura rectangular. El texto, resueltas las abreviaturas, se distribuía en siete líneas: "IN HONO/RE SANCTE CRU/CIS, SANCTE MA/RIE, SANCTI IOHANNIS / BAPTISTE, SANCTI IA/COBI, SANCTI MATEI, / SANCTI CLEMENTIS". En el canto derecho, el único visible al espectador, se añadía la data: ERA DCCCCXIII KALS DCBS.

Fuentes:
bierzoprerromanico.blogspot


,con