jueves, 27 de mayo de 2010

EL CIEGO DE JERICÓ

Texto del Evangelio (Mc 10,46-52): En aquel tiempo, cuando Jesús salía de Jericó, acompañado de sus discípulos y de una gran muchedumbre, el hijo de Timeo (Bartimeo), un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino. Al enterarse de que era Jesús de Nazaret, se puso a gritar: «¡Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí!». Muchos le increpaban para que se callara. Pero él gritaba mucho más: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!».





Jesús se detuvo y dijo: «Llamadle». Llaman al ciego, diciéndole: «¡Ánimo, levántate! Te llama». Y él, arrojando su manto, dio un brinco y vino donde Jesús. Jesús, dirigiéndose a él, le dijo: «¿Qué quieres que te haga?». El ciego le dijo: «Rabbuní, ¡que vea!». Jesús le dijo: «Vete, tu fe te ha salvado». Y al instante, recobró la vista y le seguía por el camino.



Nicolas Paussin
   Todos somos Bartimeo, vemos, pero estamos ciegos y no vemos al hernano que está junto a nosotros y nos necesita.

catequesis_La_curacion_del_ciego_El_Greco_Dresde
El Greco


Nosotros no tenemos que esperar a que Jesús pase a nuestro lado, sabemos que se quedó en la Eucaristía muy cerca de nosotros. Podemos gritarle como Bartimeo: Señor, ten compasión de mí.  



Cristo curando al ciego, de Eustache Le Sueur (1617-1655).

EL CIEGO DE JERICÓ

Texto del Evangelio (Mc 10,46-52): En aquel tiempo, cuando Jesús salía de Jericó, acompañado de sus discípulos y de una gran muchedumbre, el hijo de Timeo (Bartimeo), un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino. Al enterarse de que era Jesús de Nazaret, se puso a gritar: «¡Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí!». Muchos le increpaban para que se callara. Pero él gritaba mucho más: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!».





Jesús se detuvo y dijo: «Llamadle». Llaman al ciego, diciéndole: «¡Ánimo, levántate! Te llama». Y él, arrojando su manto, dio un brinco y vino donde Jesús. Jesús, dirigiéndose a él, le dijo: «¿Qué quieres que te haga?». El ciego le dijo: «Rabbuní, ¡que vea!». Jesús le dijo: «Vete, tu fe te ha salvado». Y al instante, recobró la vista y le seguía por el camino.



Nicolas Paussin
   Todos somos Bartimeo, vemos, pero estamos ciegos y no vemos al hernano que está junto a nosotros y nos necesita.

catequesis_La_curacion_del_ciego_El_Greco_Dresde
El Greco


Nosotros no tenemos que esperar a que Jesús pase a nuestro lado, sabemos que se quedó en la Eucaristía muy cerca de nosotros. Podemos gritarle como Bartimeo: Señor, ten compasión de mí.   



Cristo curando al ciego, de Eustache Le Sueur (1617-1655).

lunes, 3 de mayo de 2010

LAS CRUCES DE MAYO

El día 3 de mayo celebramos "la inventio sanctae crucis: la Invención o Hallazgo de la Santa Cruz.



























Las fotos son de las Cruces del año pasado y enviadas por una amiga.