miércoles, 21 de abril de 2010

¡ALELUYA, CRISTO RESUCITÓ!

                                      ¡HA RESUCITADO!
¿Por qué buscaís entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado. (Lc 24,6)
Cristo ha vencido a la muerte y vive para siempre.Con la Resurrección de Nuestro Señor entramos en el Tiempo de Pascua
La Pascua es la celebración gozosa del Señor, su paso de la muerte a la Vida.



La Pascua tiene una duración de 50 días, comienza en la Vigilia Pascual y termina en el Domingo de Pentecostés.


Estos 50 días son celebrados con alegria y júbilo como si se tratara de un solo domingo, pues el Señor verdaderamente ha Resucitado.



El Papa nos recuerda que la Resurrección de Jesús es un hecho histórico auténtico y no un mito, ni mucho menos una invención apostólica. Este acontecimiento cambió la vida de quienes atestiguaron el acontecimiento y de generaciones enteras que también lo testimoniaron incluso llegando hasta el martirio.



El Papa recuerda que Cristo Crucificado y Resucitado es el corazón del Mensaje del Evangelio, el nucleo central de la fe católica.

Que la alegria de la Resurrección ilumine nuestros corazones.
¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!

domingo, 18 de abril de 2010

ENTIERRO CRISTO EN LA IGLESIA





Cristo ya en la iglesia -llena de personas-nadie quiere perdese los momentos tan emotivos que se van a vivir.
Poco después María, Ella que en la Pasión y junto a la Cruz se sintió crucificar con Él.

Los latigazos que se abatían chasqueando sobre el cuerpo del Hijo flagelado, flagelaban en el mismo instante el alma de la Madre,

Los clavos que penetraban cruelmente en los pies y en las manos del Hijo, atravesaban al mismo tiempo el corazón de la Madre.

Las espinas de la corona que se enterraban en las sienes del Hijo, se clavaban también agudamente en las entrañas de la Madre.
                                                                                       
Los salivazos, los insultos, el vinagre y la hiel atormentaban simultámeamente al Hijo y a la Madre.
Y  ante el descendimiento de la Cuuz una escena conmovedora, Jesús, su Hijo amado, en los brazos de su Madre que llora su muerte.











No cabe duda,aunque cueste creerlo. Su Hilo está muerto. Él, que era el Hijo del Altísimo, Él, que era el Salvador del Pueblo de Israel.
Él, cuyo reino no tendría fin. Él, que era el Camino la Verdad y la Vida. Él está en sus brazos muerto.




Dura prueba para la fe de María. Su Hijo, el destinatario de todas esas promesas, yace ahora cadáver en su regazo.


En el alma de María se irgió una oscura borrasca que amenazaba apagar la llama de su fe aún palpitante. Pero su fe no se apagó. Siguió encendida y lucía más que nunca.
¡Que fuerte eres Maadre!
Es la única que ha sostenido en sus brazos todo el peso de un Dios vivo y todo el peso de un Dios muerto -que era su Hijo-
A su lado, su Hijo muerto y los devotos fieles de Siruela besando los pies del Hijo de Dios. Madre Dolorosa aumenta nuestra fe y protegela para que no sucumba ante las tempestades que asaltan en la vida amenazando aniquilarla.

ENTIERRO CRISTO VIERNES SANTO

En la iglesia los pasos que procesionan en El Entierro Cristo preparados
la Madre Dolorosa frente al Hijo sin vida, no se encuentra sola, está acompañada por las personas que quieren acompañarla en su dolor.
La tarde cae en Siruela y una gran emoción recorre las calles del pueblo. Nazarenos con sus caras tapadas por todas las calles. Poco a pco, la gente sale de sus casas y van acercándose a la plaza y a los alrededores de la iglesia.
Y al anochecer Siruela se llena de luto y solemnidad, al son del tambor, los nazarenos cruzan la plaza en dos filas.
un gran silencio que solo queda roto por el sonido de las huchas de los nazarenos pequeños.
La Cofadía en la iglesia reza el Santo Rosario.
Terminado el Rosario la procesión: EL ENTIERRO CRISTO
Silencio y recogimiento ante en Entierro de Nuestro Señor-

Cuantas promesas se van a cumplir esta noche de Viernes Santo.
El Cristo va acompañado por un coro de hombres  y seguido por muchos devotos.


Detrás su Madre, nuestra Madre, triste, afligida y dolorosa siguiendo al Hijo que tanto mimó y cuidó de pequeño.
Siruela no la deja sola y con Ella siguen el recorrido, silencio, devoción y dialogo interior, roto solo por las voces del coro de mujeres.
Antes de entrar en la iglesia la visita a la fachada del Convento.


Un año más, Madre Dolorosa, te hemos acompañado para que no te sintieses sola.