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lunes, 19 de noviembre de 2018

BASÍLICA SAN APOLINAR IN CLASE, RAVENA

Monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO

La iglesia tiene la consideración de basílica menor desde el 7 de octubre de 1960.
  Construida a las afueras de la ciudad de Rávena, se encontraba el puerto de Classe, suburbio en el puerto ,hoy dista 8 kms. del mar.
Fue fundada por Julianus Argentarius,  y mandada edificar, en el primer cuarto del siglo VI, por Teodorico, para dedicarla al culto arriano.



Allí se levantó la Basílica de San Apolinar in Classe cuyo ábside exalta la figura de Cristo y de San Apolinar, primer obispo de Rávena y patrón.

La basílica de San Apolinar in Classe obedece al prototipo arquitectónico de la primera etapa del arte bizantino.
 La basílica se construyó a mediados del siglo VI
El templo fue consagrado en  el 561, por el obispo Agnello  para el culto católico y dedicada a San Apolinar primer obispo de Rávena. desde el siglo IX.
Custodiaba el cuerpo de San Apolinar, el patrón de Rávena, hasta que el saqueo de los sarracenos provocó su traslado a San Martín del Cielo de Oro, que a partir de entonces se denominaría San Apolinar Nuevo.


Su arquitectura es el exponente de una etapa de formación del arte bizantino que lo emparenta con las construcciones paleocristianas.

INTERIOR
 San Apolinar in Classe, presenta una planta característica de las basílicas paleocristianas con techumbre de madera.



 Tiene tres naves, la central más ancha y alta rematada en un ábside poligonal enmarcado en un gran arco triunfal, con dos capillas absidiales y un nártex.



 Las naves están separadas por dos hileras de doce columnas de mármol griego, veteado transversalmente, con zócalo de forma casi cúbica, y capitel corintios de hojas de acanto, aligeradas por el trabajo del taladro. Las columnas y sus cimacios soportan arcos de medio punto.

 El interior de la Basílica de San Apolinar in Classe destaca por la luminosidad conseguida por el reflejo de la luz sobre las columnas de mármol
En el interior de la basílica, las paredes están desnudas, excepto la del ábside, cubierto por un "manto polícromo" de mosaico, de distintas épocas.


 Pero nos vamos a centrar en la musivaria de su ábside, en el que destaca su carácter dogmático y simbólico.

 En el arco toral, de abajo hacia arriba, encontramos a los santos Pedro y Pablo, Gabriel y Miguel. Sobre ellos, palmeras cargadas de frutos como nueva alusión eucarística.
 En el registro siguiente, doce ovejas salen de unas puertas amuralladas (¿Jerusalen, Belén?) que parecen ascender hacia la visión apocalíptica de San Juan (Ap 4, 2-11).

 Este último registro está envuelto en nubes y muestra a Cristo portando el libro de los siete sellos, rodeado del Tetramorfos. Sin duda, la expresividad del programa iconográfico es impresionante.

  En la parte superior, Cristo aparece en un medallón y, a los lados, los Cuatro Evangelistas representados por sus símbolos alados (tetramorfos).

 La decoración del ábside, del siglo VI, está dividida en dos partes:
- la parte superior con un cielo dorado donde destacan la mano de Dios, la Cruz con la Faz de Cristo y las figuras de Elías y Moisés;
-la parte inferior con un verde valle y la figura de San Apolinar en el centro con 12 corderos blancos a sus pies.
 Entre las ventanas, la decoración está dedicada a los cuatro obispos que fundaron las principales basílicas de Rávena. Los flanquean el sacrificio de Isaac y el de Melquisedec.
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En la zona del arco de triunfo que da acceso al ábside principal aparece la figura de Cristo flanqueada por el tetramorfos, en un registro inferior los Apóstoles representados por doce corderos se sitúan ante unas murallas de harían referencia a las ciudades de Belén e Israel. En una zona inferior del arco aparece San Mateo, los arcángeles Gabriel y Miguel y una figura que no se ha llegado a identificar con exactitud aunque podría tratarse de algún santo. La decoración del ábside está centrada en un círculo con una cruz en el centro sobre la que aparece la mano de Dios. A los lados aparecen las figuras de Moisés y Elías y en un registro inferior se representa la transfiguración en el Monte Tabor. En un registro inferior aparece el primer obispo de Rávena a quien está dedicado el templo, San Apolinar

 Los paneles laterales, muy restaurados, son del siglo VII.

 Las paredes de la nave central, de ladrillo, fueron pintadas en el siglo XVIII con los retratos de los arzobispos de Rávena.

 En las naves laterales se conservan varios sarcófagos datados entre el siglo V y VIII.

CAMPANARIO

El campanario, de planta circular, data de los primeros años del s. IX



EXTERIO
Al exterior destaca el nártex una construcción de origen paleocristiana que en la arquitectura bizantina desembocó en un elemento mucho más desarrollado el cuadriportico, espacio dedicado primero a albergar a los catecúmenos y a partir del siglo XI utilizado como lugar de reunión.

 Es precisamente en este espacio donde se desarrolla la decoración más importante de todo el exterior, en él aparecen mármoles e inscripciones así como una ventana tripartita que otorga dinamismo y ligereza a la portada.

Fotos de lasalle.es

http://pepetoideas.blogspot.com.es/2011/01/san-apolinar-in-classe-los-bellos.html

http://gabinetedelasartes.blogspot.com.es/2014/06/san-apolinar-in-classe-mosaico-abside.html


Tiene una rica decoración interior de mosaicos, principalmente, en el ábside y en el arco triunfal que lo enmarca. En la semibóveda del ábside, aparece la transfiguración de Cristo en el Monte Tabor, con la representación de Elías y Moisés a los dos lados de la cruz y la figura de San Apolinar orante con doce ovejas. En el exterior, el pequeño atrio y la ventana geminada que hay encima son de época renacentista. El campanario, de planta circular, data de los primeros años del s. IX





MOSAICOS DE SAN VITAL DE RAVENA

ABSIDE

In der Basilika San Vitale

El mosaico del ábside de la cabecera se observan cinco personajes.




El más importante es Jesucristo, quien se encuentra en el centro sentado sobre una esfera terrestre. Se le representa con una corona y un pergamino en las manos.



 La tierra bajo sus pies es el nuevo Paraíso, regado por los cuatro ríos (Gén. 2: 10-15) que representan a los Evangelistas. Cristo está recibiendo la ofrenda del edificio de manos del Obispo y coronando al mártir.

 

En el extremo izquierdo se observa al mártir al que está dedicado el templo, San Vital, y en el extremo derecho el obispo Eclesio, portando en sus manos una maqueta del templo como ofrenda a Jesucristo.





 Los otros dos personajes son ángeles. Estos ángeles son representados como hombres jovenes, rubios, vestidos con túnica blanca larga y con un nimbo alrededor de sus cabezas.
Actúan como mediadores entre Cristo, Eclesio y San Vital.






 El fondo es dorado y aparecen unas nubes rojas y azules (rasgos no muy bizantinos).


Al ser una representación celestial se ve un cielo o un paraíso donde hay cuatro ríos.

Basilica di San Vitale





Bajo este mosaico se encuentran otros dos:
 Mosaico de Justiniano



Se encuentran debajo por ser los emperadores terrenales, mientras Jesucristo está arriba por ser el emperador celestial.

 En el mosaico de Justiniano aparecen el emperador (centro) rodeado de altos mandatarios religiosos y políticos.


El emperador se distingue de los demás por el manto púrpura (color característico de los ropajes y botines de los emperadores), la corona y el halo que rodea su cabeza.
 Los personajes llevan diversos objetos relacionados con la Eucaristía (una cruz, una Biblia, una patena, un incensario) decorados con perlas y piedras preciosas, ya que era una costumbre anual que el emperador donase éstos a la Iglesia.

Aparte del emperador se puede reconocer a Maximiano. El hecho de llevar la túnica unida con una fíbula (Especie de hebilla o broche) era señal de ser una personalidad importante. Las figuras están representadas de frente, sin perspectiva alguna y de una manera ingrávida (es como si los personajes no pesasen, como si flotaran). Los fondos son neutros.

Mosaico de Teodora

 En el mosaico de Teodora y su corte se observa el camino que hace ésta desde Santa Sofía al palacio imperial.


 Los interiores se representan con las cortinas, las cuales tienen una variedad cromática y de las telas. Se supone que Teodora era una mujer humilde, pero en el mosaico va decorada con joyas


. En el vestido de Teodora se representan los Tres Reyes Magos, como símbolo de ser ellos (los emperadores) los reyes del Imperio que también llevan objetos como regalo.


Como otro elemento destacado aparece una fuente.



En la parte superior hay otro mosaicos.






Ofrendas de Abel y Melquisedec




 Uno de ellos representa la hospitalidad de Abraham. Es un exterior en el que se ve la encina de Mambré, tres ángeles alados, vestidos de blanco, jóvenes y aureolados sentados a la mesa.

 Esta imagen se utilizaría más tarde en el arte bizantino para representar a la Santísima Trinidad. El paisaje no se representa de una manera fidedigna, es una convención.


A la derecha se encuentra la escena del sacrificio de Isaac, en la que se ve a Abraham, Isaac, el cordero y la mano de Dios deteniendo el sacrificio del hijo.





 La bóveda, es muy ligera, cubre el tramo central, no está construida de ladrillos en sardinel, sino mediante la técnica occidental de tubos de cerámica insertados unos en otros dispuestos en hileras horizontales, de modo concéntrico. Los empujes generados por la cúpula son recibidos por el tambor octogonal. Los pilares y columnas del interior, así como el propio muro exterior ayudado por las pilastras, que funcionan como contrafuertes son elementos claves en el sistema. Pero las propias bóvedas de la tribuna, y deambulatorio (espacio transitable tras una capilla o altar) a la vez que generan empujes, sirven de contrarresto." 22 de noviembre de 2007 6:54

Basilica di San Vitale: mosaici delle volte

BÓVEDA

 En el centro de la bóveda el Cordero alude al Cordero sacrificado (Ap. 5:6-14), revelación del Dios Invisible.



 La corona de laurel, simboliza la gloria del regreso al Creador, del cual todas las cosas buenas vienen.




IGLESIA DE SAN VITAL DE RÁVENA

Es uno de los templos más importantes del arte bizantino, y, como otros de la misma ciudad, se reformó por deseo expreso del Emperador Justiniano a partir de construcciones anteriores, con el objeto de acelerar la integración de los territorios conquistados por el Imperio bizantino.

La obra se financió con el dinero del acaudalado banquero Juliano Argentario, de origen griego (aportando una cantidad aproximada de 26 000 besantes de oro), y fue supervisada por el arzobispo de la ciudad, Maximiano, quien la consagró en el año 547.

 Todos estos personajes aparecen en la decoración musivaria que se realizó entre los años 546 y 548, año de la muerte de la emperatriz Teodora. Estos mosaicos son el mejor ejemplo de las artes figurativas bizantinas y nos dan una idea de lo que pudieron ser las obras que fueron destruidas, durante la Querella Iconoclasta de los siglos VII y VIII, y con la caída de Bizancio a manos de los turcos.



 La iglesia tiene la consideración de basílica menor desde el 7 de octubre de 1960.

 En 1996 la iglesia, con otros edificios paleocristianos, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, con el nombre de «Monumentos paleocristianos de Rávena».
Se desconoce quien fue el arquitecto.



La iglesia de San Vitale en Ravenna, fue comenzada a construir en el año 522, bajo la dominación ostrogoda, encargada por el obispo Eclessio, y fue consagrada en el 547, ya en el período de dominación bizantina.

 San Vitale, un mártir de la segunda centuria, se cree que fue el padre de una familia de mártires que se asocian con los inicios del cristianismo local.
 Se cree que San Vitale fue el marido de Santa Valeria, y el padre de los Santos Gervasio y Protasio. De acuerdo a la historia de estos dos santos, ambos fueron martirizados junto a San Vitale en el “pequeño coliseo”, el lugar en donde hoy se encuentra la iglesia. San Vitale, el primer mártir de Ravenna, fue visto como la cabeza espiritual de la comunidad cristiana de Ravenna.



 A primeros del siglo X se instala al lado de la basílica un convento de monjes benedictinos. Debido a las nuevas necesidades, el atrio existente fue transformado en claustro realizándose un nuevo acceso al noreste para los laicos.

 En el siglo XIII se añade un campanile sobre la base de la torreta meridional de acceso al gineceo; de esa época data la transformación de la cobertura lígnea de las arcadas en bóvedas de crucería.


En el XVI se eleva el pavimento en 80 cm. por problemas de infiltraciones acuíferas renovándose el presbiterio eliminando el ciborio tardoantiguo y la decoración en opus sectile e insertando un coro de madera. Por la mismas fechas se reconstruye el claustro bajo el proyecto de Andrea della Valle (1562) y se realiza el acceso por el portal sur.


En 1688 un terremoto destruye el campanile y se reemplaza por el actual en 1696-98.

TEMPLO

La entrada al templo es a través de un nártex, el cual accede a una sala de oración, cuya planta se encuentra expuesta de forma central, la cual tiene un doble anillo octogonal, conformado por deambulatorio, soportadas por pilastras.
El nártex tiene dos puertas, antiguamente destinada una para el hombre y otra para la mujer, esto es debido a la separación de género que se exigía en estos recintos antiguamente.

 El oratorio se encuentra cubierto por una cúpula semiesférica, entornada de 2 órdenes superpuestos de miradores que tiene triple arcada.


 En el fondo se encuentra el presbiterio, el cual posee una parte cubierta por una bóveda de arista.

 A los lados se encuentran dos estancias. Con el respeto a la tradición eclesiástica antigua, se ha colocado y representado elementos en la edificación, exponiendo mucho de los hechos históricos, de forma simbólica en los mosaicos.

 Basilica di San Vitale: interno

 La alta jerarquía era colocada en los palcos que se encontraban en la tribuna.

 La planta de la iglesia de San Vitale, es una planta central, cuyo núcleo es un octógono abovedado delimitado por ocho pilares, rodeado por un octógono mayor que cumple la función de deambulatorio.


 Por encima de éste, una tribuna.
 Adosado a un ángulo que forman dos lados del octógono, se encuentra el nártex.

 En su forma octogonal, la iglesia puede ser entendida como un martyrium a San Vitale.
Litúrgica y místicamente, un santuario de un mártir es a la vez su tumba y el sepulcro de Cristo; y la teología del cristianismo temprano concebía la dignidad del martirio como la transfiguración mística del mártir dentro de Cristo.

En la planta principal se ubicaban a los hombres.

  En el exterior, sumamente sobrio, volumétrico, apreciamos que la iglesia está hecha de materiales ligeros pero resistentes con paramentos de ladrillo macizo reforzados en las esquinas por grandes arbotantes, además de lesenas (pequeños contrafuertes que rematan en el alero del tejado) y arcos de descarga embebidos en el muro.

 El cimborrio que oculta la cúpula es octogonal y va aligerado por medio de caños concéntricos de terracota.




Al contrario, su interior está ricamente decorado con mármoles veteados, antepechos, columnas y capiteles troncopiramidales con cimacio finamente tallados al trépano —probablemente importados de los talleres del Proconeso, una isla de mar de Mármara cercana a Bizancio—, frescos y, sobre todo, mosaicos, que son los de mayor calidad y los más variados del arte bizantino.


 El efecto del interior es el de un espacio dilatado e inmaterial, lleno de continuos contrastes de color y luz, que penetra generosamente por las grandes ventanas del tambor.

 La cúpula oculta el cimborrio octagonal, el cual se aligera a través de caños concéntricos de terracota.

 La decoración interior cuenta con mármoles veteados, antepechos, columnas y capiteles.
 Otros elementos que se encuentran en la decoración son los frescos los mosaicos, con mucho contrastes de color y luz.




miércoles, 15 de octubre de 2014

MOSAICOS DE SAN APOLINAR IN CLASSE RÁVENA

La zona del altar mayor concentra los grandes mosaicos, donde vemos destaca en la parte central San Apolinar guiando a su rebaño.

En la zona más baja se extiende un verde valle florido, en el que hay rocas, arbustos, plantas y aves. En el centro se erige solemne la figura de San Apolinar, primer obispo de Rávena, con los brazos abiertos en actitud orante:




 de hecho está representado en el momento de elevar su plegaria a Dios para que conceda la gracia a los fieles que están a su cargo, representados por doce ovejas blancas.


 

La escena principal, nos muestra la escena de la Transfiguración reflejada en la Biblia.

El fondo nos recuerda por un lado al jardín del Paraíso y por otro lado; al monte donde se produce la Transfiguración.
 La representación del monte es muy relevante, ya que en ella podemos observar la representación de olivos y cipreses dotados de cierto realismo.


En la parte superior un gran disco cierra un cielo estrellado sobre el que se sitúa una cruz con piedras preciosas, que simboliza el cruce de los brazos y la faz de Cristo.


Sobre la cruz se ve una mano que surge de las nubes: es la mano de Dios. A los lados del disco están las figuras de Elías y Moisés.
 Los tres corderos situados un poco más abajo, justo donde empieza la zona verde, con el hocico vuelto hacia la cruz simbolizan a los apóstoles Pedro, Santiago y Juan: es claramente una representación de la Transfiguración de Cristo en el Monte Tabor.



 En el centro encontramos una gran cruz enjoyada donde podemos observar varias inscripciones, tales como; “ICHTUS”, acróstico de las iniciales de Jesucristo y, además de “pez”.

También observamos los símbolos del alfa y el omega del Apocalipsis que representan el principio y el fin. Además encontramos la inscripción “Salus Mundi”, cuya significación no es otra que, gracias al sacrificio de Cristo-Dios, el mundo se ha salvado



Los arcángeles Gabriel y Miguel portan del emblema de la Cruz, con una curiosa forma de representar las nubes y donde vemos aparece la mano de Dios Padre para entregársela. La simbología trinitaria queda patente en esta representación.

 
 En la parte superior un Cristo con claras connotaciones bizantinas se sitúa en el centro de los cuatro evangelistas representados con la iconografía del bestiario.



 Los corderos saliendo de las ciudades de Belén y Jerusalén se encaminan hacia la imagen de Cristo:







 En los laterales aparecen sendos paneles como el este que aparece en en el lado derecho y que incluye los sacrificios de Abel, Abraham y Melquisedec, aunque la calidad de estos mosaicos sobre todo en el color sea más débil.



 En el lateral izquierdo aparece el Emperador Constantino IV Pagonato y sus hermanos Heraclio y Tiberio en el momento que ofrecen la escritura de los privilegia a Reparato, delegado del Arzobispo Mauro. En este panel el deterioro ha sido intenso con el paso del tiempo y ha partes que aparecen pintadas imitando a mosaicos.