YA ES SEMANA SANTA

YA ES SEMANA SANTA
Ver pinchando la imagen

Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta San Ignacio Jesuitas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Ignacio Jesuitas. Mostrar todas las entradas

lunes, 31 de julio de 2023

IGNACIO GUERRERO DE DIOS II



De vuelata de Tierra Santa regresó a España, comenzó a estudiar, 1524. Se dio cuenta que, para ayudar a las almas, eran necesarios los estudios.

Al cabo de dos años de estudios en Barcelona, pasó a la Universidad de Alcalá a estudiar lógica, física y teología; pero la multiplicidad de materias no hizo más que confundirle, a pesar de que estudiaba noche y día. Se alojaba en un hospicio, vivía de limosna y vestía un áspero hábito gris.
Además de estudiar, instruía a los niños, organizaba reuniones de personas espirituales en el hospicio y convertía a numerosos pecadores con sus reprensiones llenas de mansedumbre.


Como Ignacio carecía de los estudios y la autoridad para enseñar, fue acusado ante el vicario general del obispo, quien le tuvo prisionero durante cuarenta y dos días, hasta que, finalmente, absolvió de toda culpa a Ignacio y sus compañeros, pero les prohibió llevar un hábito particular y enseñar durante los tres años siguientes.

 Ignacio se trasladó entonces con sus compañeros a Salamanca.

Pero pronto fue nuevamente acusado de introducir doctrinas peligrosas. Después de tres semanas de prisión, los inquisidores le declararon inocente. Ignacio consideraba la prisión, los sufrimientos y la ignominia como pruebas que Dios le mandaba para purificarle y santificarle.
Cuando recuperó la libertad, resolvió abandonar España. En pleno invierno, hizo el viaje a París, a donde llegó en febrero de 1528.

Tenía 38 años y en Paris siguió estudiando siete años más.
 Pedía limosna a los comerciantes españoles para poder mantener sus estudios, así como a sus amigos. Ahí animó a muchos de sus compañeros universitarios a practicar con mayor fervor la vida cristiana.
 En esta época, 1534, se unieron a Ignacio 6 estudiantes de teología.
Motivados por lo que decía San Ignacio, hicieron con él voto de castidad, pobreza y vida apostólica, en una sencilla ceremonia.
Pedro Fabro, que era sacerdote de Saboya; Francisco Javier, un navarro; Laínez y Salmerón, que brillaban mucho en los estudios; Simón Rodríguez, originario de Portugal y Nicolás Bobadilla.



La ceremonia tuvo lugar en una capilla de Montmartre, donde todos recibieron la comunión de manos de Pedro Fabro, quien acababa de ordenarse sacerdote.
 Era el día de la Asunción de la Virgen de 1534.
 Ignacio mantuvo entre sus compañeros el fervor, mediante frecuentes conversaciones espirituales y la adopción de una sencilla regla de vida.




Poco después, hubo de interrumpir sus estudios de teología, pues el médico le ordenó que fuese a tomar un poco los aires natales, ya que su salud dejaba mucho que desear. Ignacio partió de París, en la primavera de 1535.
 Su familia le recibió con gran gozo, pero el santo se negó a habitar en el castillo de Loyola y se hospedó en una pobre casa de Azpeitia.




viernes, 30 de julio de 2021

ORACIONES DE SAN IGNACIO



Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos. Amén.

TOMAD, SEÑOR, Y RECIBID

Tomad, Señor, y recibid
toda mi libertad,
mi memoria
mi entendimiento
y toda mi voluntad,
todo mi haber y mi poseer;
Vos me disteis,
A Vos, Señor, lo torno.
Todo es vuestro,
disponed todo a vuestra voluntad;
dadme vuestro amor y gracia,
que con ésta me basta

martes, 26 de enero de 2016

UN JESUITA AMIGO DE CARLOS V

Fue un  niño fue muy piadoso y deseó convertirse en monje, su familia lo mandó a la corte del emperador Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico y en 1522 se encontraba en el palacio de Tordesillas para servir a la reina Juana I que estaba recluida ahí



El emperador Carlos V lo nombró gentilhombre de la Casa de Borgoña. En 1529, se acordó su matrimonio con Leonor de Castro, amiga íntima, caballeriza mayor y dama de la reina Isabel.


 Llegó a ser «gran privado» del emperador.
 A finales de 1529 fue nombrado caballerizo mayor de la emperatriz Isabel de Portugal, esposa del emperador Carlos I.
 El 7 de julio de 1530, Carlos V elevó el título de la baronía de Llombay a marquesado.

Isabel de Portugal murió en Toledo el 1 de mayo de 1539 con solo 36 años de edad. Era considerada una de las mujeres más bellas de su tiempo, como lo atestigua un lienzo del Tiziano.


 Esta muerte causó una impresión muy profunda en Francisco de Borja, quien desde entonces la recordó todos los años en su Diario por considerarla la fecha de su conversión:

Por la emperatriz que murió tal día como hoy. Por lo que el Señor obró en mí por su muerte. Por los años que hoy se cumplen de mi conversión. Francisco de Borja

El triste deceso fue el día 1 de mayo al mediodía, y después de las honras fúnebres, las de una Reina, se puso en marcha por orden del Emperador la comitiva que iba a acompañar sus restos mortales hasta Granada, para ser depositados en la Capilla Real, al pie del sepulcro de la Reina Católica, su egregia abuela

 El Emperador, desolado no iría a seguir esta procesión. No iba a escandalizar al cielo y a la tierra con su dolor como había hecho su madre Juana de Castilla, siguiendo, enloquecida, el cadáver de su marido durante un año. Carlos V se refugió en el Monasterio Jerónimo de la Sisla, aislándose en él durante más de un mes.



 Quien sí estaba presente era don Francisco de Borja, Duque de Gandía y Marqués de Lombay[ que tuvo que descubrir y reconocer el cadáver de su Reina.

Después de tantos días de viaje por la estepa castellana y Andalucía, casi en verano, y como consecuencia, seguro, del tipo de enfermedad padecida, el cuerpo se debía hallar en un avanzado estado de descomposición.




Francisco de Borja quedó conmocionado: la belleza y dulzuras de su Señora y Dama, ¿en qué se habían convertido? en una masa infecta de hedor y de ponzoña. Él debía estar ya preparado psicológicamente en sus meditaciones con lo que iba a encontrar, pero desearía quizás contemplar, una vez más, una última vez la imagen corpórea de sus devociones y cortesías… y estaba obligado a ello, pues ésta era una de sus misiones ante el Emperador: certificar que se entregaban a sepultura, en la Capilla Real de Granada, los restos mortales de la Reina.

He traído el cuerpo de nuestra Señora en rigurosa custodia desde Toledo a Granada, pero jurar que es ella misma, cuya belleza tanto me admiraba, no me atrevo. [...] Sí, lo juro (reconocerla), pero juro también no más servir a señor que se me pueda morir


Y aun así, quedó vivamente impresionado, hasta el punto de jurar abandonar el mundo y su vanagloria para entregarse del todo a Dios, si sobrevivía a su esposa.



------La conversión del duque de Gandía, por José Moreno Carbonero (1884), Museo del Prado.

No poco tuvo que ver en esta decisión, además del escenario y la pujanza de su propia alma, el discurso fúnebre que pronunció el beato Juan de Ávila, uno de los oradores sagrados más elocuentes de la historia de España. Así, el caballero renunciaba al mundo, con esta máxima que convertiría en lema de vida: “no servir a señor que se me pueda morir”. Y el celo que aplicó en servir a su Rey, sería dedicado ahora en servir a Dios, Rey de Reyes.

Antonio Palomino 001.jpeg

--------------San Francisco de Borja de rodillas ante el cuerpo de la reina Isabel de ESPAÑA


Su esposa Leonor de Castro falleció el 27 de marzo de 1546 en el Monasterio de San Jerónimo de Cotalba, cerca de Gandía, y en junio de ese mismo año, Francisco decidió entrar en la Compañía de Jesús.
 Ajustó cuentas con sus asuntos mundanos, renunció a sus títulos en favor de su primogénito,

Carlos, e inmediatamente se le ofreció el título de cardenal. Lo rechazó, prefiriendo la vida de predicador itinerante.



 En 1554 fundó en Simancas el primer noviciado de la Compañía en España y se convirtió en el comisario general de los jesuitas en España



Doña Juana estaba encerrada en Tordesilla como consecuencia de su locura, año 1955
 Y su nieto Felipe pidió al ya jesuita, el futuro san Francisco de Borja, que la visitara y averiguara qué había de cierto en todo ello.
 Después de hablar con ella, el jesuita aseguró que las acusaciones carecían de fundamento y que, dado su estado mental, quizá la reina no había sido tratada adecuadamente. Sin embargo en su lecho de muerte se negó a confesarse al serle administrada la extremaunción


 Carlos V, que en 1555, después de haber abdicado al trono,




se había retirado a Yuste, llamó dos veces a aquella soledad a Borja para pedirle consejo.
En la hora de la muerte deseó tenerle a su lado y lo nombró su ejecutor testamentario, junto con su hijo Felipe.


Carlos V recibe a fracisco de Borja en Yuste

 La confianza con que Felipe II y su hermana, la princesa Juana, lo distinguieron, atrajo a Borja la envidia de algunos por participar en el gobierno secretamente.

 y, en 1565, a la muerte del Padre Laínez, Padre General de toda la orden.


 Murió en Roma el 1 de octubre de 1572 y fue canonizado en 1671, celebrándose su fiesta el 3 de Octubre.




jueves, 31 de julio de 2014

SANTUARIO DE LOYOLA

SANTUARIO Y BASÍLICA DE LOYOLA


Archivo:Santuario de loyola. Vista general.JPG

Un complejo monumental y religioso construido alrededor de la casa natal de San  Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, conocida como los Jesuitas.

Se encuentra en el barrio de Loyola del municipio guipuzcoano de Azpeitia en el País Vasco (España).
 El santuario se ubica a orillas del río Urola entre las poblaciones de Azpeitia y Azcoitia. San Ignacio nació en 1491, murió en 1556, fue beatificado en 1609 y canonizado en 1622.
Pero sólo 59 años después de la canonización de San Ignacio, en 1681, los jesuitas recibieron la propiedad de la Casa Torre en que su fundador y padre había nacido y se había convertido a Dios. El traspaso lo realizaron los Marqueses de Alcañizas y de Oropesa de Indias, quienes, como Señores de Loyola y titulares de su Mayorazgo Real, eran en aquel momento los poseedores de aquella casa solar.


 
El traspaso se hizo a través de Doña Mariana de Austria, Reina madre de Carlos II, el último de los Austrias,



que se convirtieron así en los Reyes Fundadores del Santuario. En su patio central, una bella lápida conmemora este traspaso




http://www.foroxerbar.com/viewtopic.php?t=9116


CASA SANTA

Lugar donde el Santo convaleciente leyendo libros de santos decide ser soldado de Cristo.

File:Santuario de loyola. Casa Santa 5.JPG

File:Santuario de loyola. Casa Santa 4.JPG



Grupo de bronce a la izquierda de la puerta reproduce el momento en que Iñigo de Loyola, herido gravemente en la defensa del castillo de Pamplona, llega a su casa natal. Esto sucedía a finales de junio del año 1521.


La casa-torre donde nació hace 522 años Iñigo López de Loyola (que ha pasado a la historia como San Ignacio) es también centro de peregrinaje.

 Un edificio del siglo XIV que fue en parte reconstruido con ladrillo al más puro arte mudéjar por los progenitores del padre de la Compañía de Jesús.

 Cuatro plantas que tratan de mostrar la vida e historia de su familia (de origen noble) y que cuenta con audio-guías para ser visitada.


 En el ático se encuentra la conocida como Capilla de la Conversión, donde el santo superó sus heridas de guerra y descubrió su cometido con las lecturas religiosas.


Cerca de allí se encuentra el Caserío del Beato Gárate, otro venerado jesuita.





ANTE REFECTORIO Y EL REFECTORIO

Dentro del Santuario merecen también mención especial el ante-refectorio y el refectorio de la comunidad.
Ante-refectorio

Tanto el ante-refectorio como el propio refectorio están cuidados marcando un determinado carácter que conjuga, en equilibrio, la elegancia y la sobriedad.

Los muros están calados en blanco y rematados por mármol del mismo color.
 En el ante-refectorio hay una fuente octogonal en mármol jaspeado bajo las bóvedas que se apoyan en columnas de mármol negro.



En el ante refectorio, las elegantes y desiguales bóvedas de arista se apoyan en dos graciosas columnas de fino mármol negro y cobijan una fuente octogonal de mármol jaspeado, elemento que era típico de los ante refectorios monásticos.

Refectorio

Una gran representación de la Ultima cena cubre una de las paredes del refectorio. El cuadro fue pintado en Roma por Philadelphius Larganus Siculus en 1758.


La decoración es referente a la Compañía, sobre la puerta San Ignacio, escribiendo sus Ejercicios Espirituales aldictado de la Virgen preside la sala.
En las paredes cuelgan 10 retratos los Cardenales que fueron jesuitas.

 Destacan también los dos armarios servilleteros del siglo XVIII.

Estas dos solemnes estancias del Colegio de Loyola no sólo han visto desfilar generaciones enteras de jesuitas, sino que además han escuchado desde su púlpito



nombramientos de Provinciales y Superiores y decretos de divisiones de Provincia, han visto penitencias públicas, han oído confesiones de culpas, lecturas, martirologios, declamaciones en griego y en latín, y las ingenuas homilías con que se ejercitaban, de estudiantes, los futuros apóstoles... Y aquí se consumían las refecciones preparadas en la adyacente cocina.



miércoles, 31 de julio de 2013

SAN IGNACIO Y EL PAPA FRANCISCO


 A los 21 años, en 1957. decide, ingresando el la Orden Jesuita, seguir la carrera sacerdotal

Ordenación sacerdotal 13 de diciembre 1969



Será como un reencuentro entre jesuitas, en la fiesta de San Ignacio, el que vivirá mañ Papa Francisco en la Iglesia de San Ignacio en Roma.

 En la fiesta litúrgica de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, el Pontífice se dirigirá a la Iglesia que se encuentra cerca del Colegio Romano para celebrar una misa acompañado por algunos representantes de la orden religiosa.
La ceremonia, que será privada, comenzará a las 8.30 hrs.




 El Papa hizo una alusión durante la conferencia de prensa con los periodistas que volaban con él de regreso de Río de Janeiro. «Yo me siento jesuita, en mi espiritualidad –dijo Bergoglio al responder a una de las preguntas–, en la espiritualidad de los Ejercicios, la espiritualidad que tengo en el corazón [...]dentro de tres días iré a festejar con los jesuitas la fiesta de San Ignacio».



El Papa llegó en coche.
 En la puerta le esperaba el general de la Compañía de Jesús, el Padre Adolfo Nicolás, que le felicitó por su reciente viaje a Brasil.
Enhorabuena por el viaje a Brasil.
El Padre Nicolás en sus palabras de bienvenida manifestó al Papa que todos los jesuitas están dispuestos a atender cualquier solicitud del Papa. Durante la homilía Francisco les recordó que deben vivir descentrados, para dejar que sea Jesús el que esté en el centro.
En la homilía, que se inspiró en el monograma que es el acrónimo de los jesuitas, “IHS”, es decir “Iesus Hominum Salvator”, el Papa recordó a sus hermanos la necesidad de poner siempre a Cristo en el centro de la propia vida.

 Los jesuitas, explicó, deben ser «descentrados», «desplazados», porque «siempre existe la tentación de pensar que somos nosotros el centro». «Y, cuando un jesuita se pone a sí mismo en el centro y no a Cristo –añadió–, se equivoca».

Al finalizar la Misa el Papa se acercó a rezar ante el altar de San Ignacio de Loyola, realizó una ofrenda floral ante la Virgen y rezó unos instantes ante la tumba del Padre Pedro Arrupe, que fue superior de los Jesuitas hasta 1981.



http://www.jesuitas.org.co/1112.htmlfb_action_ids=10151616759363645&fb_action_types=og.recommends&fb_source=other_multiline&action_object_map=%7B%2210151616759363645%22%3A424183027696701%7D&action_type_map=%7B%2210151616759363645%22%3A%22og.recommends%22%7D&action_ref_map=%5B%5D

LA COMPAÑÍA DE JESÚS III



Dos años más tarde, se reunió con sus compañeros en Venecia. Pero la guerra entre venecianos y turcos les impidió embarcarse hacia Palestina. Los compañeros de Ignacio, que eran ya diez, se trasladaron a Roma; Paulo III los recibió muy bien y concedió a los que todavía no eran sacerdotes el privilegio de recibir las órdenes sagradas de manos de cualquier obispo.

Después de la ordenación, se retiraron a una casa de las cercanías de Venecia a fin de prepararse para los ministerios apostólicos. Los nuevos sacerdotes celebraron la primera misa entre septiembre y octubre, excepto Ignacio, quien la difirió más de un año con el objeto de prepararse mejor para ella.


Como no había ninguna probabilidad de que pudiesen trasladarse a Tierra Santa, quedó decidido finalmente que Ignacio, Fabro y Laínez irían a Roma a ofrecer sus servicios al Papa.

También resolvieron que, si alguien les preguntaba el nombre de su asociación, responderían que pertenecían a la Compañía de Jesús (San Ignacio no empleó nunca el nombre de "jesuita". Este nombre comenzó como un apodo), porque estaban decididos a luchar contra el vicio y el error bajo el estandarte de Cristo.

Durante el viaje a Roma, mientras oraba en la capilla de "La Storta", el Señor se apareció a Ignacio, rodeado por un halo de luz inefable, pero cargado con una pesada cruz. Cristo le dijo: "Ego vobis Romae propitius ero" (Os seré propicio en Roma).



Paulo III nombró al padre Fabro profesor en la Universidad de la Sapienza y confió a Laínez el cargo de explicar la Sagrada Escritura.
 Por su parte, Ignacio se dedicó a predicar los Ejercicios y a catequizar al pueblo. El resto de sus compañeros trabajaba en forma semejante, a pesar de que ninguno de ellos dominaba todavía el italiano.


Ignacio y sus compañeros decidieron formar una congregación religiosa para perpetuar su obra.
 A los votos de pobreza y castidad debía añadirse el de obediencia para imitar más de cerca al Hijo de Dios, que se hizo obediente hasta la muerte.
Además, había que nombrar a un superior general a quien todos obedecerían, el cual ejercería el cargo de por vida y con autoridad absoluta, sujeto en todo a la Santa Sede. A los tres votos arriba mencionados, se agregaría el de ir a trabajar por el bien de las almas adondequiera que el Papa lo ordenase.

Santo Inacio de Loyola_1.jpg

La obligación de cantar en común el oficio divino no existiría en la nueva orden, "para que eso no distraiga de las obras de caridad a las que nos hemos consagrado".
 No por eso descuidaban la oración que debía tomar al menos una hora diaria.

La primera de las obras de caridad consistiría en "enseñar a los niños y a todos los hombres los mandamientos de Dios".

http://jjnoain.blogspot.es/img/PauloterceroysanIgnacio.jpg
Johann Cristoph Handke, Paulo III entregando la Bula Regimini Militantis Ecclesiae a San Ignacio

La comisión de cardenales que el Papa nombró para estudiar el asunto se mostró adversa al principio, con la idea de que ya había en la Iglesia bastantes órdenes religiosas, pero un año más tarde, cambió de opinión, y Paulo III aprobó la Compañía de Jesús por una bula emitida el 27 de septiembre de 1540.



 Ignacio fue elegido primer general de la nueva orden y su confesor le impuso, por obediencia, que aceptase el cargo.

 Empezó a ejercerlo el día de Pascua de 1541 y, algunos días más tarde, todos los miembros hicieron los votos en la basílica de San Pablo Extramuros.

Ignacio pasó el resto de su vida en Roma, consagrado a la colosal tarea de dirigir la orden que había fundado.
Entre otras cosas, fundó una casa para alojar a los neófitos judíos durante el período de la catequesis y otra casa para mujeres arrepentidas. En cierta ocasión, alguien le hizo notar que la conversión de tales pecadoras rara vez es sincera, a lo que Ignacio respondió: "Estaría yo dispuesto a sufrir cualquier cosa por el gozo de evitar un solo pecado".

Rodríguez y Francisco Javier habían partido a Portugal en 1540. Con la ayuda del rey Juan III, Javier se trasladó a la India, donde empezó a ganar un nuevo mundo para Cristo. Los padres Goncalves y Juan Nuñez Barreto fueron enviados a Marruecos a instruir y asistir a los esclavos cristianos.
Otros cuatro misioneros partieron al Congo; algunos más fueron a Etiopía y a las colonias portuguesas de América del Sur.


Durante los quince años que duró el gobierno de San Ignacio, la orden aumentó de diez a mil miembros y se extendió en nueve países europeos, en la India y el Brasil.

Como en esos quince años el santo había estado enfermo quince veces, nadie se alarmó cuando enfermó una vez más.

5.jpg
 Murió súbitamente el 31 de julio de 1556, sin haber tenido siquiera tiempo de recibir los últimos sacramentos.


Tumba de San Ignacio de Alessandro Algardi.
 Iglesia del Gesù, Roma.
Fue canonizado `por Gregorio XV junto a Francisco Javier en 1622, y Pío XI le proclamó patrono de los ejercicios espirituales y retiros.

viernes, 3 de agosto de 2012

SANTUARIOS RELACIONADOS CON SAN IGNACIO

IGLESIA DEL GESÚ EN ROMA



Situada en la Plaza de Jesús en Roma

Esta iglesia fue encargada por San Ignacio de Loyola al florentino Nanni di Baccio Biggio en 1551
. Esta sería la primera iglesia de la Compañía de Jesús en Roma.
En 1554 Miguel Ángel rediseñó la iglesia, pero no se hicieron efectivas las obras.

Fue más tarde, en 1561 cuando el cardenal Alessandro Farnese financió la construcción encargándole la obra a Jacopo Barozzi, conocido como Vignola.


 Las obras empezaron en 1568 y se terminaron en 1575, Giacomo della Porta terminó el proyecto tras la muerte de Vignola.
Representa el esplendor Barroco, desde la planta hasta la cúpula, pasando por la fachada, el altar…Destacan el fresco de Il Baciccia en la bóveda con sus figuras colgantes y el altar de Andrea Pozzo.
Todas las iglesias jesuitas del mundo imitaron este diseño.

http://www.foroxerbar.com/viewtopic.php?t=10883

Visita virtual

http://www.panoramicearth.com/1524/Rome/Il_Ges%C3%B9_Church

Y sin traducir un video




IGLESIA DE SAN IGNACIO EN ROMA

Archivo:Sant ignazio - facciata 2820 st.JPG

Una iglesia barroca de Roma, construida en 1626 y dedicada a San Ignacio de Loyola, el fundador de la Compañía de Jesús.

Situada en la Via del Caravita

El Colegio Romano contaba con la pequeña capilla de la Anunciación (del 1562) como espacio para las celebraciones litúrgicas, con unas pinturas de los Zuccari.

Boveda iglesia de San Ignacio de Loyola
En el primer cuarto del siglo XVII la capilla se había quedado pequeña y la familia Ludovisi, a la que pertenecía el pontífice de ese momento, Gregorio XV, se compromete a construir una nueva.

 Llevará el nombre del recién canonizado Ignacio de Loyola.
http://www.foroxerbar.com/viewtopic.php?t=10882



sábado, 31 de julio de 2010

PELICULA DE SAN IGNACIO

SAN IGNACIO DE LOYOLA (1491-1556) nació en el castillo de su familia en Azpeitia, Guipúzcoa, en el País Vasco, en España, en una época de grandes cambios en el mundo occidental.
Santuario de Loyola, levantado en el lugar que nació.

A los 30 años, siendo capitán de los ejercitos entrega las armas para seguir a Jesús.
Fundador de la Compañía de Jesús.
Su momentos más importantes de su vida están recogidos en esta película



Su cuerpo reposa en en la Iglesia del Gesú, Roma.


                         Tumba de Ignacio de Loyola