domingo, 30 de noviembre de 2014

JUAN PABLO II A POLONIA

JUAN PABLO II VISTÓ POLONIA 9 VECES:



 1979, 1983, 1987, 1991, 1991, 1995, 1997, 1999, 2002

PRIMERA PEREGRINACIÓN APOSTÓLICA A POLONIA    2 -10 JUNIO  1979


2 DE JUNIO

 El Cardenal Karol Wojtyla volvía a su amada Polonia como Papa conteniendo sus emociones con dificultad.
 Como buen polaco trataba de guardarlas para sus adentros y sonreía para no llorar se iba a encontrar con sus amigos y compañeros.



 Era 2 de junio de 1979, el año que Polonia recordaba el 9º centenario de la muerte de San Estanislao y vigilia de Pentecostés.
Llegada al aeropuerto de Okenie



La entrada del Papa a Varsovia fue apoteosica, llegandose a afirmar que ni las mas grandes figuras historicas del pais habian sido recibidas de manera tan masiva y solemne como lo hizo el Papa Juan Pablo II ese 2 de junio de 1979.

 Los peregrinos llegaron de todos los rincones del pais y aquellos que no encontraron una residencia o un hotel donde alojar fueron alojados en las iglesias de la capital polaca, que permanecieron abiertas durante toda la noche.


 A la misa en la Plaza de la Victoria, lugar donde se realizaban las principales celebraciones gubernamentales, en ese soleado y calido dia de verano, acudirian mas de 300 mil personas mientras otras 750 mil personas se reunian en las calles adyacentes.


 DIA 3


 DÍA 4  CZESTOCHOWA

 De Gniezno, el lunes 4 de junio de 1979 el Santo Padre Juan Pablo II peregrinó al Santuario mariano de Czestochowa.


 Era el dia que la Iglesia en Polonia celebraba la fiesta de Maria Madre de la Iglesia.
 El Papa que habia pertenecido al Episcopado polaco durante mas de 20 años como obispo, después arzobispo metropolitano de Krakow, y Cardenal, venia “a este santo lugar, en vigilante escucha pastoral para oir latir el corazon de la Iglesia y de la patria en el corazón de la Madre de Jasna Gora, santuario de la nación”.
  Después de rezar profundamente emocionado ante la Virgen de Jasna Gora, el Papa celebró la misa pontificial en la gran explanada de Jasna Gora ante una inmensa multitud.


¡Aquí estoy!... He llegado y revoco una vieja canción de la COnfederación de Bar

 - Nosotros, sirvientes de María, llevamos a cabo las órdenes de Cristo. ...El sirviente erigido de esta tierra, tomado del pie de Jasna Góra donde más de una vez estuve parado, de la misma manera como lo hacéis vosotros, y más de una vez me he arrodillado en la tierra desnuda, de la misma manera que lo hacéis vosotros durante horas y horas..."

 Éstas fueron las primeras palabras que el Santo Padre expresó en Jasna Góra. Seguidamente tuvo lugar una nueva Consagración a Maria, Madre de la Iglesia.

En peregrinación a su patria Juan Pablo II queria “confirmar y renovar el acto de consagración pronunciado en Jasna Gora el 3 de mayo de 1966, con ocasión del milenio de Polonia”


 Por la tarde participó de un encuentro de fe realizado bajo el signo de la milagrosa imagen de la Virgen Negra ante la iglesia de San Segismundo, ultima etapa de la peregrinación de la Virgen por las parroquias de la diócesis, y por la noche se reunió con un grupo de enfermos y les dirigió un discurso.



Ese martes 5 de junio se celebraba la 169ª Asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Polaca, presidida por el primado, cardenal Stefan Wyszynski. Era el año de San Estanislao (Estanislao de Szeczepanów obispo de Krakow y miembro del episcopado polaco de entonces) y se recordaban los 900 años de su muerte a manos del rey Boleslao el Audaz en Skalka.
 El Santo Padre Juan Pablo II inauguró la sesión agradeciendo al Episcopado Polaco y a la Iglesia de Polonia

 A su término el Santo Padre presidió el Angelus, ese Angelus que se reza en la Plaza San Pedro todos los domingos y los dias festivos.
Pero esta vez lo hacia desde el centro mariano de Polonia: el Santuario de Jasna Gora.

 Por la tarde ante un millón de peregrinos procedentes de la Baja Silesia y de la Silesia de Opole el Santo Padre dedicó su homilía desde Jasna Gora al santuario de Santa Eduvigis en Trzebnica, en los alrededores de Wroclaw.
Y lo hacia por un motivo particular “porque La Providencia divina, en sus inescrutables designios, eligió el dia 16 de octubre de 1978, como el dia de cambio definitivo en mi vida. El 16 de octubre festeja la Iglesia en Polonia a Santa Eduvigis, y de ahí que me sienta particularmente obligado a dedicar hoy a la Iglesia en Polonia este recuerdo de la Santa, que además de ser patrona de la reconciliación con las naciones limítrofes, es también patrona del dia de la elección del primer polaco para la Cátedra de Pedro”


 Al anochecer del martes 5 de junio el Santo Padre participó en la plegaria que cada noche reúne a los peregrinos en torno a la Virgen Negra para lo que tradicionalmente se denomina “El llamamiento de Jasna Gora”.

 El Santo Padre pronunció un discurso que comenzó con estas palabras “Maria Reina de Polonia, estoy a tu lado, te recuerdo, vigilo! Palabras que se repiten “desde el tiempo de la gran novena de preparación para el milenio del bautismo y se convirtieron en el llamamiento de Jasna Gora y de la Iglesia en Polonia”

 Con la solemne celebración de la oración nocturna dirigida a Maria y al repique majestuoso de las campanas de Jasna Gora llegaba a su fin la intensa jornada del segundo dia de Juan Pablo II en Czestochowa.

DÍA 6



 A primera hora de la mañana del miércoles 6 de junio de 1979 el Santo Padre Juan Pablo II celebró una misa para los seminaristas del clero secular y religioso y para novicios y acólitos en el Santuario de Jasna Gora.


 Más tarde se reunió en la catedral de la Sagrada Familia con los sacerdotes polacos a quienes les hablo de su propia vocación en tierra polaca, su paso por el seminario “clandestino” durante la ocupación y su ordenación sacerdotal por parte del “inolvidable” cardenal Adam Stefan Sapieha y les habló con notable cariño del “gran encuentro con los sacerdotes mexicanos en el santuario de la Virgen de Guadalupe”.


 Les recordó también su carta a los sacerdotes del Jueves Santo de 1979. y “quiero expresar este ardiente deseo” - les dijo – que Polonia no cese de ser la patria de las vocaciones sacerdotales y la tierra del gran testimonio que se da a Cristo mediante el servicio de vuestra vida: mediante el ministerio de la Palabra y de la Eucaristía”.

 Por la tarde de ese mismo día, en la homilía de la celebración a la cual habían acudido un millón de obreros de la Alta Silesia y de la cuenca minera de Zaglebie, les hablo de la familia, de la razón de ser de la familia, que “el verdadero respeto del trabajo comporta la debida estima por la maternidad y no puede ser de otro modo. De esto depende también la salud moral de toda sociedad”. A estos “hombres del trabajo duro” les dijo “Os deseo que el trabajo que realizáis no cese de ser la fuente de vuestra fuerza social” les invitó a buscar a Dios, a encontrarlo en la oración…..

 Esa misma tarde, antes de salir hacia Krakow se despedía de Jasna Gora.

 Durante su estancia del tres día en el santuario, aproximadamente 3,5 millón de creyentes pudieron ver al Papa personalmente. Juan Pablo II dedicó la Iglesia Universal, la Patria entera, todas la gente y a él mismo a Nuestra Señora de Jasna Góra, anunciando: "¡Madre! Soy todo Suyo y todo que es mío es Suyo".

También donó la ROsa de Oro que constituye una de las distinciones papales más altas, otorgada por los méritos especiales para la Cristiandad entera.
 La tradición del otorgamiento de la Rosa de Oro data a los tiempos de la Edad Media.

 Fue puesta en el altar en la Capills de la Virgen.

JUAN PABLI II VIAJE A POLONI IV

DÍA 9 POR LA TARDE





 Por la tarde el Santo Padre visitó el Cementerio de Rakowice, muy cerca del centro de Krakow, donde oró ante la tumba de sus padres y su hermano Edmundo.



 Tambien se encontró con las religiosas en la Iglesia de Santa Maria en la Plaza Mayor (Rynek Glowny) y más tarde fue ofrecida una recepción en su residencia, el Palacio del Arzobispado, para un reducido numero de visitantes y eclesiásticos.



 En su tan querida Iglesia de los franciscanos, frente a la residencia, le esperaba una velada sorpresa con la premiere del salmo “Beatus Vir”, una obra coral del compositor polaco Henryk Mikołaj Górecki (*).




 El Papa mismo cuando aún era cardenal de Krakow le habia encargado a Gorecki su preparación para celebrar el 9º centenario de San Estanislao. Nadie imaginaba entonces que finalmente sería presentada en honor al primer papa polaco en el primer viaje apostólico a su patria. Dice George Weigel en Testigo de Esperanza que Gorecki se inspiró en un texto encontrado en latin en un misal que le prestara Piotr Malecki, primer monaguillo de Wojtyla en la parroquia de San Florian. El misal se lo habia regalado Wojtyla mismo a Malecki en los años 50.




 El ultimo ensayo de la obra que se presentaba fue interrumpido casi impetuosamente cuando ya la comitiva del papa se estaba acercando a la Iglesia y afuera se oían los ecos del salmo. Los organizadores de la visita habian decidido que el Papa se sentase atrás ( por acústica o seguridad?) de manera que una vez finalizado el concierto el compositor y director Gorecki (con problemas en una pierna) debió caminar todo el tramo desde el altar hasta casi el atrio de la Iglesia con lágrimas en sus ojos y conteniendo la emoción de haber estrenado su obra en presencia del Santo Padre, para finalmente confundirse con su compatriota y Pastor en un estrecho abrazo.

JUAN PALO II EN POLONIA III

DÍA 8 JUNIO 1979

KRAKOW
Aeropuerto de Nowy Targ,, al sur de Krakow,  al pie de los Cárpatos, con la naturaleza a pleno y el majestuoso fondo de sus añorados Tatras.





Clos trajes regionales de sus connacionales y sus queridos montañeses vestidos como lo hacen en las ocasiones más solemnes, se habia congregado un millon de personas.



 En esa bella tierra que el llamó “tierra difícil, pedregosa, montañosa, no tan fértil…. pero tan querida y apreciada por el amor de los polacos a la tierra y al trabajo del campo” tuvo palabras para aquellos que habían debido emigrar y aquellos que se habían quedado.


Su homilía fue casi una conversación espontánea entre el Papa y los fieles, no obstante su enérgico desafío a los jóvenes a ser testigos de Cristo “no desistáis de ese noble esfuerzo que os permite convertiros en testimonios de Cristo”.
 Los jóvenes habían traído canastos de pan repletos de biblias que fueron repartidas y sobre las cuales los jóvenes juraron que se comprometían a liberarse de la esclavitud del alcoholismo y otras adicciones, de la esclavitud de las mentiras y el miedo.
 Una banda de cien montañeses, que habian colocado sus capas sobre el piso para que sirvieran de alfombra, le entonaba, finalizada la ceremonia, un emotivo adiós a su amigo, camino al aeropuerto.

http://www.nowytarg.pl/dane.php?cid=161

Solemne clausura del Sínodo de Krakow en la Catedral de Wawel. 


Esa misma tarde Juan Pablo II presidía la solemne clausura del Sínodo de Krakow en la Catedral de Wawel.



La Misa comenzó con una procesión de 1500 participantes en el Sinodo. La homilía de Juan Pablo II comenzó con una sencilla declaración: “Hoy el ardiente deseo de mi corazón se ha visto cumplido”. “La finalidad del trabajo de siete años del Sinodo – en respuesta a los esenciales intentos del Vaticano II – debía ser el “aggiornamento” de la Iglesia de Krakow, la renovación de la conciencia de su misión salvadora, y el programa preciso para su realización”. Y el Santo Padre agregaba “Jamás habría yo pensado que iba a participar, como huésped venido de Roma, en la clausura de las tareas del Sínodo de Krakow”.

Iglesia de san Miguel de Skalka


Mientras concluia el Sinodo en Wawel, se habian congregado miles de estudiantes y trabajadores en la Iglesia de San Miguel de Skalka para un encuentro con el Papa.


Después de una breve oración ante el lugar mismo del martirio de San Estanislao, salió al encuentro de los jóvenes.


 En un clima festivo y emotivo fue prácticamente envuelto por el entusiasmo juvenil y cubierto de pétalos y flores que iban arrojándole los jóvenes, al son de guitarras, orquesta, trompetas y el ya adoptado Sto lat, Sto lat…

El fervor lo predisponía a esa espontaneidad suya tan característica cuando estaba entre jóvenes hasta que les preguntó “ Como puede un Papa vivir 100 años cuando lo quieren derribar gritando? Me dejarán hablar?....silencio….. y entonces les dijo “los amo a todos”.

Después de este diálogo iba a continuar con su mensaje “aprended a conocer a Cristo , y dejaos conocer por El…... mientras el encuentro se acercaba a un culmen. Y entonces a cambio del mensaje (cito una parte al final de este texto) que fue considerado por él como “no apropiado al momento” y por lo tanto no fue leído.


Debido al entusiasmo juvenil que se habia apoderado de todos, aparentemente el clima era tan festivo que el Papa mismo temió que fuese aprovechado por las autoridades para detener la manifestación….entonces excusándose que su garganta ya no tenía voz el papa solamente dijo “vamos a improvisar en polaco” y comenzó a comentar sobre su vida “….cuando yo era obispo le pregunte al primado si aun podía seguir escalando los Tatras. Y me dijo que sí.

 Pero ahora que soy Obispo de Roma podría ser mas difícil….. “quédate con nosotros, quédate con nosotros” le gritaban los jóvenes, a lo cual el cariñosamente respondió “es demasiado tarde…..donde estaban ustedes el 16 de octubre….? no estaban alli para defenderme…como el campesino que cierra la puerta del establo después que el caballo se ha ido……” a medida que el clima se iba distendiendo . Mientras los jóvenes seguían con sus cantos y exclamaciones alguien levantó una enorme cruz. Siguiendo su ejemplo los jóvenes comenzaron a levantar todas las cruces que llevaban puestas transformando el momento en un espectáculo histórico….

Una simple palabra del Papa, un solo desliz podría haber causado una verdadera rebelión en desafío al gobierno.

 Entonces el Papa sabiamente exclamó: “es tarde mis amigos. Vayamos a casa…” y se fueron tranquilamente …

 La blanca figura del Papa entró al auto, se tapó el rostro con sus manos y lloró…. A medida que la limusina regresaba lentamente a Franciscanska 3 se seguía oyendo el eco de la canción de despedida al compás de las guitarras…

Fotos del sitio oficial de Urzad Miasta Nowy Targ

Parte del texto del mensaje a los jóvenes: “aprended a conocer a Cristo , y dejaos conocer por El. El conoce a cada uno de vosotros de manera especial…la suya es una ciencia llena de verdad sobre el hombre, pero sobre todo llena de amor….permitidle que os encuentre….me he maravillado siempre de este admirable poder que Cristo tiene sobre el corazón humano. Y no lo tiene por una razón cualquiera, o por un determinado motivo, o porque le interesa, o porque vaya a sacar provecho de ello, sino únicamente porque ama y da la vida por sus hermanos” …Vosotros sois el futuro del mundo, de la nación, de la Iglesia. De vosotros depende el mañana… No tengáis miedo a la fatiga, sino solamente a la ligereza y a la pusilanimidad…sed coherentes en vuestra fe…Sed fieles a la Madre del Buen Amor. Tened confianza en Ella, plasmando vuestro amor y formando vuestras jóvenes familias. Que Cristo siga siendo para vosotros camino, verdad y vida”

fuente: Juan Pablo II - peregrinación apostólica a Polonia, Libreria Editrice Vaticana, 1979 / Biblioteca de Autores Cristianos, 1979

DÍA 9 DE JUNIO 1979

Por la mañana, el Santo Padre Juan Pablo II mantuvo una reunión en su residencia con los alumnos de la Facultad Pontificia de Teologia, su “amada Alma Mater”, por la cual “tanto se habia preocupado cuando era metropolitano de Krakow para que le fuesen reconocidos los derechos y su carácter académico fuese respetado….cuando la Facultad de Teologia de Krakow pertenecía todavía a la Universidad Jaguellónica” . No solo “queria rendirle homenaje a su Alma Mater sino también “honrar a la beata reina Eduvigis, fundadora de la Facultad Teológica de Krakow”



Abadia cisterciese de Mogila

Más tarde se dirigió en helicóptero a la Abadia cisterciense de Mogila en las afueras de Nowa Huta. El régimen había decidido prohibir que visitara la Iglesia Arka Pana (el Arca del Señor) que él con tanto tesón lograra hacer edificar en Nowa Huta, que se suponia debia ser una ciudad sin Dios, Iglesia que fuera finalmente consagrada el 15 de mayo de 1977.

Al sobrevolarla, seguramente con profundo dolor y emoción el Santo Padre se asomó por la ventana del helicóptero y arrojó un ramo de flores. Miles de residentes esperaban al Papa-compatriota que tan tenazmente habia defendido la libertad religiosa durante su episcopado. Ya que el Papa no podía ir hasta ellos a Nowa Huta habian traído consigo la nueva imagen de Maria Reina de Polonia para su parroquia para la bendición del Santo Padre. En su homilia para los obreros en Nowa Huta referida a la cruz y al trabajo, el Santo Padre les hablo de la Iglesia y el mundo y la evangelización en el nuevo milenio. En emotivas palabras recordó la lucha por la Iglesia de Nowa Huta y tambien al “heroico sacerdote Jozef Kurzeja, que pago con su vida su lucha por la iglesia de Mistrzejowice, quien maltratado por los comunistas sufrió un infarto y murió a los 39 años”




 “De nuevo estoy aquí – les dijo Juan Pablo II - , ante esta cruz, junto a la cual he estado tantas veces como peregrino: ante la cruz que sigue siendo para todos nosotros como la más preciada reliquia de nuestro Redentor….cuando en los alrededores de Krakow surgia Nowa Huta – enorme complejo industrial y una gran ciudad: nueva Krakow – tal vez nadie se daba cuenta que estaba surgiendo de hecho al lado de esta cruz, de esta reliquia junto a la antiquísima abadía de los cistercienses…..la historia de Nowa Huta está escrita también por medio de la cruz: primero a través de aquella antigua de Mogila, heredada desde siglos; después, por medio de otra, …






JUAN PABLO II EN POLONIA 1979 II

DÍA 6   DESPEDIDA DE JASNA GORA



Es tradición que los peregrinos antes de abandonar Czestochowa se despiden de la Virgen y así también lo hizo el Papa peregrino. En su primer visita como Papa, antes de partir hacia Krakow, se postró a los pies de “su” Madre y pronunció un discurso-plegaria:

 "Señora Nuestra de Jasna Gora!

 …recuerdo muchas de estas visitas de despedida, de estas audiencias particulares que Tú, oh Madre de Jasna Gora! Me has concedido cuando yo era aún estudiante de bachillerato y venia aquí con mi padre o con la peregrinación de toda la parroquia natal de Wadowice.
 Recuerdo la audiencia que me concediste a mi y a mis compañeros cuando llegábamos aquí clandestinamente, como representantes de la juventud universitaria de Krakow, durante la terrible ocupación, para no interrumpir la continuidad de las peregrinaciones universitarias a Jasna Gora iniciadas en el memorable año 1936.
 Recuerdo tantas otras despedidas de Ti, tantos otros momentos de separación, cuando venía como consiliario espiritual de los jóvenes y más tarde como obispo guiando las peregrinaciones de los sacerdotes de la archidiócesis de Krakow.


 Hoy he venido a Ti, Señora Nuestra de Jasna Gora, con el venerable primado de Polonia, con el arzobispo de Krakow, con el obispo de Czestochowa, y con todo el Episcopado de mi patria para despedirme una vez más y para pedirte la bendición para mi viaje.
Vengo aquí después de estos dias pasados con ellos – y con tantos otros peregrinos – como primer servidor de tu Hijo y Sucesor de San Pedro en la Cátedra Romana.
 Es verdaderamente inefable el significado de esta peregrinación. No intentaré ni siquiera buscar palabras para expresar lo que ha sido para mí y para todos nosotros y lo que no cesará de ser.

 Perdona, pues, Madre de la Iglesia y Reina de Polonia, que todos nosotros te demos las gracias únicamente con el silencio de nuestros corazones. Con este silencio te cantamos nuestro “prefacio” de despedida. ….. Madre de la Iglesia de Monteclaro!



 Una vez más me consagro a Ti “en tu materna esclavitud de amor: Totus Tuus! Soy todo tuyo! Te consagro la Iglesia entera, en todas partes, hasta los confines de la tierra. Te consagro toda la humanidad: te consagro los hombres, mis hermanos., todos los pueblos y naciones. Te consagro Europa y todos los continentes. Te consagro Roma y Polonia unidas, a través de tu siervo, por un nuevo vínculo de amor. Madre ¡acepta! Madre, ¡no nos abandones! Madre, ¡guiános Tu!"

DÍA 6  KRAKOW

A media tarde, se trasladó en helicóptero de Czestochova a Krakow.


Krakow se vistió de gala, se conjugaron pasado y presente liberando el espiritu del corazón de Malopolska. La ciudad que lo habia visto partir vestido de negro lo recibia ahora de blanco.
En el parque del centro de la ciudad acudierón a recibir al Papa numerosos fieles.
 El Arzobispo de Krakow volvia como Obispo universal, sucesor de San Pedro.

 Era 6 de junio de 1979 y hacía solo un par de horas que se habia despedido de la Madre de toda Polonia en Jasna Gora para dirigirse a su amada Krakow.

 Llovia, no obstante una multitud lo esperaba en el prado de Blonia hasta donde habia llegado en un automóvil abierto desde el aeropuerto, a lo largo de un trayecto repleto de rostros exultantes de hombres, mujeres y niños que habia bautizado, confirmado, aconsejado…. matrimonios que habia bendecido. Su saludo fue breve. No obstante sus palabras exteriorizaban, en parte, la emoción que lo embargaba al recordar los años vividos en la ciudad de su vida.


“...Y mi corazon estaba, y no ha dejado de estar, unido con vosotros: con esta ciudad, con este patrimonio, con “esta Roma polaca”. Aquí en esta tierra he nacido. Aquí en Krakow, he pasado la mayor parte de mi vida, comenzando con la matrícula en la Universidad Jaguellónica en 1938.

 Aquí recibí la gracia de la vocación sacerdotal. En la catedral de Wawel fui consagrado obispo y desde enero 1964 heredé el gran patrimonio de los obispos de Krakow. Krakow, desde los mas tiernos años de mi vida, ha sido para mi una síntesis particular de todo lo que es polaco y cristiano. Ella me ha hablado del gran pasado histórico de mi patria. Ha representado para mi, de modo sublime, el espíritu de su historia. Recuerdo la antigua Krakow de mis años juveniles y universitarios, y la Krakow nueva, esa que con la construcción de Nowa Huta casi se ha triplicado. Esa en cuyos problemas he participado como Pastor, com obispo, como cardenal….Hoy saludo a esta mi querida Krakow como peregrino….sobre todo os saludo a vosotros habitantes de Krakow a todos y a cada uno. Vuelvo a vosotros como a una gran familia durante estos dias del jubileo de San Estanislao. ¡Os siento tan cercanos! A causa de este alejamiento al que el Señor me ha llamado, os siento todavía mas cercanos….


 Deseo durante estos pocos dias que estaré con vosotros, hacer lo mismo que he hecho siempre: anunciar “las grandezas de Dios”, dar testimonio del Evangelio y servir a la dignidad del hombre. Asi como la sirvió San Estanislao hace tantos siglos.”



 Desde alli se traslado directamente hacia la Catedral, para orar ante la tumba del obispo mártir San Estanislao, donde después de los saludos les dirigió algunas palabras a su pueblo de entonces y de siempre: “Todos sabeis lo que ha sido para mi esta catedral de Wawel….desde 1972 vine preparando junto con vosotros este jubileo que ahora celebramos, aunque de modo tan diverso del que se preveía….habiamos proyectado juntos la visita a todas las parroquias…y ahora mediante la visita a las santas reliquias, aquí en la catedral, visito indirectamente a cada una de las parroquias….”


 Pasó la noche en su habitación de Franciszkánska 3 que habia permanecido inalterada - excepto el ramo de flores – nada habia cambiado , desde que partiera el 2 de octubre anterior via Varsovia a Roma. Sto lat, sto lat (que puedas vivir cien años) resonaba como telón de fondo a los cuatro vientos de una ciudad que estaba de fiesta.



 Esa noche los jóvenes no querian dejarlo ir hasta que él mismo debió poner fin al entusiasmo juvenil y a los gritos “unas palabras más….” bajo su ventana , el respondió con un “bien solo diré dos palabras más Buenas noches…”

DÍA 7

Desde Krakow, a primera hora de la mañana, el jueves 7 de junio de 1979, Juan Pablo II peregrinó al santuario mariano de Kalwaria Zebrzydowska.



 En la explanada durante una ceremonia ofreció un discurso recordando los Santos Lugares de Jerusalén reproducidos alli, esos senderos que habia visitado de niño, de joven, de sacerdote y como Arzobispo de Krakow.
Animó a todos a visitar el Santuario y a todos también, pero sobre todo a los jóvenes les instó “no ceséis de orar; es necesario orar en todo tiempo y no desfallecer….Orad y formad, mediante la oración, vuestra vida” Es la invitación más importante – decía – el mensaje más esencial del Papa

WADOWICE

 Al mediodía del jueves 7 de junio visitó su pueblo natal Wadowice, donde fue objeto de un recibimiento especialmente cálido, desbordando afecto.
 Entre sus amigos y conocidos de la infancia y la juventud era natural que se sintiera inmensamente feliz.

 Con profunda emoción visitó la iglesia parroquial, besó la pila de su bautismo, se recogió en oración y respondiendo al saludo de su antiguo párroco pronuncio un discurso:


“…Llego hoy con gran emoción a la ciudad en que nací, a la parroquia donde fui bautizado y acogido para formar parte de la comunidad eclesial, al ambiente al que estuve vinculado durante dieciocho años de mi vida…han transcurrido muchos años vuelvo con el pensamiento y el corazón a la escuela elemental aquí en Rynek (Plaza del Mercado) y el instituto de Wadowice “Marcin Wadowita” que frecuentaba.

Pope John Paul II waves to huge crowds in his hometown of Wadowice in 1979. Thousands are expected to fill squares in the Polish town to follow Sunday's beatification on large video screens
 Vuelvo con el pensamiento y el corazón a mis coetáneos, compañeros y compañeras de escuela, a nuestros padres, maestros y profesores….Sabemos lo importante que son los primeros años de vida, de la infancia, de la adolescencia para el desarrollo de la personalidad humana, del carácter. Precisamente estos años me unen indisolublemente a Wadowice, a la ciudad, y a sus alrededores, al rio Skawa, a las cadenas de los Beskidy. Por esto he deseado tanto venir aquí, para dar gracias a Dios con vosotros por todo el bien que aquí he recibido.
Además deseo fijar mi morada en el rostro de la Madre del Perpetuo Socorro en su imagen de Wadowice.


 Mi oración se dirige hacia tantos difuntos, comenzando por mis padres, por mi hermano y mi hermana, cuyo recuerdo para mí esta ligado a esta ciudad”.
 Expresó tambien su gratitud a Mons. Edward Zacher, su profesor de religión y quien tuvo el sermón en su primera Misa.

OSWIECIM Y BRZEZINKA
 Un momento excepcional y conmovedor



En el lugar del exterminio, con profunda emoción el Papa celebró la misa ante una inmensa multitud muy emocionada

Pope John Paul II kisses the floor of the prison cell of Father Maximilian Kolbe (CNS)
..Esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe" (1 Jn 5, 4) Estas palabras de la Carta de San Juan me vienen a la mente y me llegan al corazón, cuando me encuentro en este lugar donde se ha llevado a cabo una particular victoria para la fe. Para la fe que hace nacer el amor de Dios y del prójimo, el único amor, el amor supremo que está dispuesto a "dar uno la vida por sus amigos" (Jn 15, 13; cf. 10, 11).



 Una victoria pues para el amor que la fe ha vivificado hasta los extremos del último y definitivo testimonio. Esta victoria para la fe y para el amor la ha conseguido en este lugar un hombre, cuyo nombre es Maksymilian María (Maximiliano María), su apellido: Kolbe; de profesión (como se escribía de él en los registros del campo de concentración): sacerdote católico; vocación: hijo de San Francisco; nacido de padres sencillos, laboriosos y devotos, tejedores cerca de Lodz; por gracia de Dios y por decisión de la Iglesia: beato.


. “Vengo aquí hoy como peregrino – decía – Se sabe que he estado aquí muchas veces….cuantas veces. Y muchas veces he bajado a la celda de la muerte de Maximiliano Kolbe y me he parado ante el muro del extermino y he pasado entre las escorias de los hornos crematorios de Brzezinska….


Vengo a este particular santuario..vengo para orar junto con todos vosotros….con Polonia y con toda Europa…me arrodillo en este Gólgota del mundo contemporáneo…ante todas las lápidas interminables…en particular ante la lápida con la inscripción en lengua hebrea que suscita el recuerdo del pueblo, cuyos hijos e hijas estaban destinados al exterminio total….y ante la lápida rusa. Ante esta lápida no se puede pasar con indiferencia... Finalmente ante la lápida en lengua polaca: seis millones de polacos perdieron la vida durante la segunda guerra mundial,: la quinta parte de la nación.

 Y Oswiecim…un testimonio de la guerra no basta visitar este lugar….hay que pensar con miedo donde están las fronteras del odio, las fronteras de la destrucción del hombre por obra del hombre, las fronteras de la crueldad. ¡No más la guerra, no más la guerra. Es la paz, la paz, la que debe guiar el destino de los pueblos y de toda la humanidad…"

DÍA 8  POR LA MAÑANA  NOWY TARG

 Juan Pablo II era esperado ansiosamente en la frontera meridional de Polonia, al pie de los Cárpatos, con la naturaleza a pleno y el majestuoso fondo de sus añorados Tatras.




En la explanada del aeropuerto, con la asistencia de miles de trabajadores procedente de todas las  regiones limítrofes, tuvo lugra una celebración religiosa ante la imagen de la Virgen Reina de Podhale, llevada desde el Santuario de Ludzmierrz


Tambien allí en Nowy Targ, adornada por los trajes regionales de sus connacionales y sus queridos montañeses vestidos como lo hacen en las ocasiones más solemnes, se habia congregado un millon de personas.

 En esa bella tierra que el llamó “tierra difícil, pedregosa, montañosa, no tan fértil…. pero tan querida y apreciada por el amor de los polacos a la tierra y al trabajo del campo” tuvo palabras para aquellos que habían debido emigrar y aquellos que se habían quedado.


 En un clima totalmente diferente al del dia anterior – esta vez distendido - en esta “hermosa tierra” su homilía fue casi una conversación espontánea entre el Papa y los fieles, no obstante su enérgico desafío a los jóvenes a ser testigos de Cristo “no desistáis de ese noble esfuerzo que os permite convertiros en testimonios de Cristo”.

Los jóvenes habían traído canastos de pan repletos de biblias que fueron repartidas y sobre las cuales los jóvenes juraron que se comprometían a liberarse de la esclavitud del alcoholismo y otras adicciones, de la esclavitud de las mentiras y el miedo.

 Una banda de cien montañeses, que habian colocado sus capas sobre el piso para que sirvieran de alfombra, le entonaba, finalizada la ceremonia, un emotivo adiós a su amigo, camino al aeropuerto.

http://www.nowytarg.pl/dane.php?cid=161

 POR LA TARDE

 Esa misma tarde Juan Pablo II presidía la solemne clausura del Sínodo de Krakow en la Catedral de Wawel.

 La Misa comenzó con una procesión de 1500 participantes en el Sinodo.
La homilía de Juan Pablo II comenzó con una sencilla declaración: “Hoy el ardiente deseo de mi corazón se ha visto cumplido”. “La finalidad del trabajo de siete años del Sinodo – en respuesta a los esenciales intentos del Vaticano II – debía ser el “aggiornamento” de la Iglesia de Krakow, la renovación de la conciencia de su misión salvadora, y el programa preciso para su realización”.


Y el Santo Padre agregaba “Jamás habría yo pensado que iba a participar, como huésped venido de Roma, en la clausura de las tareas del Sínodo de Krakow”.

 Mientras concluia el Sinodo en Wawel, se habian congregado miles de estudiantes y trabajadores en la Iglesia de San Miguel de Skalka para un encuentro con el Papa.



 Después de una breve oración ante el lugar mismo del martirio de San Estanislao, salió al encuentro de los jóvenes

 En un clima festivo y emotivo fue prácticamente envuelto por el entusiasmo juvenil y cubierto de pétalos y flores que iban arrojándole los jóvenes, al son de guitarras, orquesta, trompetas y el ya adoptado Sto lat, Sto lat…
El fervor lo predisponía a esa espontaneidad suya tan característica cuando estaba entre jóvenes hasta que les preguntó “ Como puede un Papa vivir 100 años cuando lo quieren derribar gritando? Me dejarán hablar?....silencio….. y entonces les dijo “los amo a todos”.

Después de este diálogo iba a continuar con su mensaje “aprended a conocer a Cristo , y dejaos conocer por El…... mientras el encuentro se acercaba a un culmen. Y entonces a cambio del mensaje (cito una parte al final de este texto) que fue considerado por él como “no apropiado al momento” y por lo tanto no fue leído. Debido al entusiasmo juvenil que se habia apoderado de todos, aparentemente el clima era tan festivo que el Papa mismo temió que fuese aprovechado por las autoridades para detener la manifestación….entonces excusándose que su garganta ya no tenía voz el papa solamente dijo “vamos a improvisar en polaco” y comenzó a comentar sobre su vida “….cuando yo era obispo le pregunte al primado si aun podía seguir escalando los Tatras.

Y me dijo que sí. Pero ahora que soy Obispo de Roma podría ser mas difícil….. “quédate con nosotros, quédate con nosotros” le gritaban los jóvenes, a lo cual el cariñosamente respondió “es demasiado tarde…..donde estaban ustedes el 16 de octubre….? no estaban alli para defenderme…como el campesino que cierra la puerta del establo después que el caballo se ha ido……” a medida que el clima se iba distendiendo .

 Mientras los jóvenes seguían con sus cantos y exclamaciones alguien levantó una enorme cruz.
 Siguiendo su ejemplo los jóvenes comenzaron a levantar todas las cruces que llevaban puestas transformando el momento en un espectáculo histórico…. Una simple palabra del Papa, un solo desliz podría haber causado una verdadera rebelión en desafío al gobierno. Entonces el Papa sabiamente exclamó: “es tarde mis amigos. Vayamos a casa…” y se fueron tranquilamente …

 La blanca figura del Papa entró al auto, se tapó el rostro con sus manos y lloró…. A medida que la limusina regresaba lentamente a Franciscanska 3 se seguía oyendo el eco de la canción de despedida al compás de las guitarras…



NOS PREPARAMOS PARA LA NAVIDAD

Un cuento de Adviento, su autor desconocido

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO





EL PRIMER DOMINGO, UN NUEVO AÑO LITÚRGICO


 El Dios de la alianza se reveló en la historia, y en la historia la Iglesia celebra su misterio de salvación: la encarnación, la pasión, la muerte y la resurrección del Señor Jesucristo.
 Así, el camino de los creyentes se renueva continuamente, en tensión entre el "ya" realizado por Cristo y el "todavía no" de su manifestación plena. Dios es el futuro del hombre y del mundo.



 Si pierde el sentido de Dios, la humanidad se cierra al futuro y pierde inevitablemente la perspectiva de su peregrinación en el tiempo. ¿Por qué nacer?, ¿por qué morir?, ¿por qué sacrificarse?, ¿por qué sufrir?

El cristianismo ofrece a estos interrogantes una respuesta satisfactoria. Por eso Cristo es la esperanza de la humanidad. Él es el sentido verdadero de nuestro presente, porque es nuestro futuro seguro.


El Adviento nos recuerda que vino, pero también que vendrá. Y la vida de los creyentes es espera continua y vigilante de su venida».

 (Juan Pablo II, Angelus, 1 de diciembre de 2002)