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lunes, 7 de noviembre de 2022

JUAN PABLO II EN GRANADA 1982

  5 de nobiembre de 1982



el Papa Juan Pablo II llegó a Granada en Alsina

 El 5 de noviembre es una fecha marcada para una Granada que tenía todo el camino por recorrer y que vio como el primer Papa y único que la ha visitado en Democracia tuvo que tomar el mismo transporte que a diario cogían miles de fieles en la provincia.



Después de una avería imprevista del papamovil, Juan Pablo II tuvo que montar en un autobús para recorrer las calles de la ciudad y lo tomó con toda la naturalidad posible, aseverando que en el vehículo improvisado se le vería mucho más. 

Me subo en el autobús, así voy más alto. Quiero ver a la gente y que la gente me vea".

 Con estas palabras Juan Pablo II inició su recorrido por las calles de Granada el 5 de noviembre de 1982. 





En una Alsina, Karol Wojtyla marcó para la historia su estancia en la capital granadina para siempre, en un día que no olvidarán los granadinos de la época por lo anecdótico de su llegada. 

 El Papa Juan Pablo II se arrodilló ante la Patrona de Granada. 




 Su primera parada fue obligada, en la Carrera de la Virgen, donde allí le esperaba el entonces alcalde de Granada, Antonio Jara, junto a los integrantes de la corporación. 

Después, el Papa se arrodilló ante la imagen a la que más veneran los granadinos, la Virgen de las Angustias, en un acto de recogimiento marcado por el silencio existente dentro del templo. 






 En su primer viaje apostólico por España bajo el lema 'Testigo de la Esperanza', el Papa llegó a Granada para reunir a más de 700.000 personas entre las calles y los que se congregaron en la explanada del Polígono de Almanjáyar, en donde se dieron cita no solo fieles de Granada sino de Málaga, Cartagena, Almería o Jaén. 


 Con posterioridad recibió el escudo de oro de Granada, a la que dio su bendición antes de dirigirse hasta el Recinto Ferial de Almanjáyar, donde participó en una liturgia multitudinaria. 



En su viaje apostólico de 1982, el Papa san Juan Pablo II estuvo en Almanjáyar, en la zona norte de la ciudad de Granada. Allí habló de educación y en una celebración de la Palabra con los educadores en la fe. Por su interés, y en el marco de los 40 años que se han cumplido de su visita apostólica, recuperamos sus palabras. “Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a los sabios y discretos y las revelaste a los pequeñuelos. Sí, Padre, porque así te plugo” (Mt 11, 25-26).



Vosotros, “educadores en la fe”, cumplís un servicio especial a la revelación divina, sacando inspiración de esa eterna complacencia que reside en Dios mismo. Sois a un tiempo discípulos y apóstoles de Cristo. 

A El, a El precisamente “ha sido entregado todo” por el Padre (Mt 11, 17). En El ha manifestado el Padre todo cuanto debía ser revelado a la humanidad desde el tesoro de su divina complacencia: “Y nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quisiere revelárselo” (Ibid. 11, 27).


 La visita apostólica culminaba un congreso nacional de catequistas y profesores católicos, por ello Juan Pablo II se centró en hablar de la importancia de la educación en la fe. Unos 400 educadores escucharon al Papa exhortando a cuidar la formación religiosa en la escuela. 

UNA RELIQUIA QUE HABLA DE FRATERNIDAD 

 Además de ello, desde hace casi cuatro años el altar de la capilla cuenta con una reliquia del Papa polaco. Se trata de una gota de su sangre, que fue donada por quien fue su secretario personal y arzobispo de Cracovia, D. Stanislaw Dziwisz. 





La donación se debe a la fraternidad entre ambas diócesis, fruto de la colaboración que se da entre el Instituto de Filosofía Edith Stein y la Universidad Pontificia Juan Pablo II. “Las reliquias de los santos se ubican en los altares, porque ellos encarnan el Cuerpo de Cristo, que es lo que sucede sobre el altar en la Eucaristía”, explica el párroco de La Inmaculada, D. Ildefonso Fernández-Fígares. “Juan Pablo II fue capellán universitario y cuando fue Papa promovió las Jornadas Mundiales de la Juventud.

 Su presencia tiene entonces mucho sentido en este centro”. Bajo el amparo de este santo patrono que pisó la tierra granadina, camina ahora la parroquia personal de La Inmaculada, constituida como tal hace poco más de un año para salir al encuentro de los jóvenes alumnos y profesores del centro.


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