lunes, 19 de octubre de 2015

OTRA HERMANA DE LA CRUZ A LOS ALTARES

HOY 18 DE OCTUBRE  CANONIZACIÓN DE LA MADRE MARÍA DE LA PURÍSIMA



 Su nombre civil era María Isabel Salvat Romero y pertenecía a una distinguida familia de alto nivel social. En 1952 tomó los votos perpetuos y posteriormente fue nombrada superiora de los conventos situados en las localidades sevillanas de Estepa y Villanueva del Río y Minas.



En 1977 fue elegida Madre General de la Compañía de la Cruz.
Falleció el 31 de octubre de 1998 y fue enterrada en la cripta del primitivo convento de la orden situado en la calle Santa Ángela de la Cruz deSevilla Justamente en la capilla que se venera el cuerpo incorrupto de Santa Ángela de la Cruz.

 Se ha iniciado un proceso para su canonización, atribuyéndose a su intercesión la recuperación difícilmente explicable y no previsible de una niña de tres años que presentaba una cardiopatía congénita y sufrió una parada cardíaca con daños neurológicos.


El 17 de enero del 2009 fue declarada Venerable por el papa Benedicto XVI, el cual asimismo ha firmado el Decreto mediante el cual se aprobaba su Beatificación.


El 18 de septiembre de2010 fue beatificada en Sevilla.




CANONIZACIÓN DE LA MADRE MARÍA DE LA PURISIMA

Junto a San Luis Martin y Santa María Celia Guérin, padres de Santa Teresita del Niño Jesús,





de San Vicente Grossi, fundador del Instituto de las Hijas del Oratorio,







Más de 6.000 fieles sevillanos han acudido a la Plaza de San Pedro del Vaticano, donde han podido verse las banderas española y azul celeste con la imagen de la nueva santa

“Santa María de la Purísima vivió personalmente con gran humildad el servicio a los últimos, con una dedicación particular hacia los hijos de los pobres y enfermos”.


 Por su parte, la Madre María de la Purísima, nacida en Madrid, fue la sucesora de Santa Ángela de la Cruz, fundadora de las Hermanas de la Cruz.


Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa

Su proceso de beatificación se abrió tan sólo siete meses después de su muerte en el año 2004. Austera y pobre para sí misma –“De lo poco, poco”, solía decir– hacía vivir a las hermanas el espíritu del Instituto en la fidelidad a las casas pequeñas y se entregó a todos los que la necesitaban, especialmente a las niñas de los internados.


También los pobres y enfermos ocupaban un lugar privilegiado en su corazón. Así atendía con verdadero cariño a las ancianas enfermas de las “cuevas” de Villanueva del Río y Minas (Sevilla, España), cuando estuvo allí de superiora.









 Diariamente por la mañana iba hasta las “cuevas” para atenderlas: las lavaba, les hacía la comida, les lavaba la ropa. Y siempre se reservaba los trabajos más duros y penosos.












http://sevilla.abc.es/fotos-religion/20151018/canonizacion-madre-maria-purisima-1622241001972.html?elemento=2

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