domingo, 27 de diciembre de 2015

ADORACIÓN DE LOS PASTORES

ADORACIÓN DE LOS PASTORES

Es la denominación convencional de un episodio evangélico y un tema muy frecuente en el arte cristiano.



----Carlo Crivelli, ca. 1490-1492.
 Como parte del ciclo de la Natividad, se sitúa inmediatamente después del nacimiento de Jesús y de la anunciación a los pastores.

Tras recibir el mensaje angélico de que el Mesías ha nacido, los pastores acuden a su lugar del nacimiento, típicamente descrito como un pesebre, cobertizo o portal de Belén.

Se basa en el relato del Evangelio de Lucas, que no aparece en ningún otro de los canónicos. La escena se presenta muy a menudo en contraposición con la de la adoración de los Reyes Magos.



-------Icono ucraniano, segunda mitad del siglo XVII.
Benedicto XVI en su libro "La Infacia de Jesús" dice: ·

 «Cuando los ángeles los dejaron... los pastores se decían unos a otros: “Vamos derechos a Belén, a ver eso que ha pasado y que nos ha comunicado el Señor.” Fueron corriendo y encontraron a María y a José y al niño acostado en el pesebre» (Lc 2,15s). Los pastores se apresuraron.
 El evangelista había dicho de modo análogo que María, después de que el ángel le hablara del embarazo de su pariente Isabel, fue «de prisa» a la ciudad de Judá en la que vivían Zacarías e Isabel (cf. Lc 1,39).


----------Adoración de los pastores (Stomer, 1600)
 Los pastores se apresuraron ciertamente por curiosidad humana, para ver aquello tan grande que se les había anunciado. Pero estaban seguramente también pletóricos de ilusión porque ahora había nacido verdaderamente el Salvador, el Mesías, el Señor que todo el mundo estaba esperando, y que ellos eran los primeros en poderlo ver.

El ángel había anunciado también una señal a los pastores: encontrarían a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.


--------La adoración de los pastores - Juan Correa de Viva

Éste es un signo de reconocimiento, una descripción de lo que se podía constatar a simple vista. Pero no es una «señal» en el sentido de que la gloria de Dios se había hecho patente, de tal modo que se pudiera decir claramente: Éste es el verdadero Señor del mundo. Nada de eso. En este sentido, el signo es al mismo tiempo también un no signo: el verdadero signo es la pobreza de Dios. Pero para los pastores que habían visto el resplandor de Dios sobre sus campos, esta señal es suficiente. Ellos ven desde dentro. Y esto es lo que ven: lo que el ángel ha dicho es verdad. Así, los pastores vuelven con alegría. Dan gloria y alaban a Dios por lo que han visto y oído (cf. Lc 2,20).

File:Giacomo Cavedone Adoración de los Pastores Museo del Prado. Madrid.jpeg
--------Giacomo Cavedone Adoración de los Pastores Museo del Prado. Madrid

Iconografía
 Las convenciones del tema permiten a los pintores lucirse con el tratamiento de la luz, al tratarse de una escena nocturna, y poderse establecer el cuerpo del Niño Jesús como un foco de luz espiritual.


 También permite la pintura de animales y el tratamiento diferencial de los ropajes, de las expresiones y las carnaciones, contrastando la rusticidad de los pastores y la vejez de San José con las figuras del Niño y la Virgen María.


Murillo. Museo del Prado
 La presencia de un cordero (como en las versiones de Lotto, Veronés, El Greco -Madrid-, Mayno, Zurbarán, Ribera, Murillo o Luca Giordano) suele interpretarse como un simbolismo del sacrificio de Cristo (Agnus Dei -"cordero de Dios"-); mientras que la presencia de la mula y el buey proviene de los Evangelios apócrifos (el Pseudo-Mateo)

La representación de la escena se conformó muy bien a la nueva sensibilidad de la plástica gótica, en la que se busca un Cristo más humano y se insiste en su pobreza. Al propio San Francisco de Asís se le atribuye el inicio de la tradición del belenismo.


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