VI DOMINGO DE ADVIENTO
¿QUÉ SENTISTE, MARÍA?
Con pocas palabras, pero en Ti María, habitó por el anuncio de un Angel el Misterio de un Dios humanado. ¿Qué sentiste, Virgen María ante la llegada del mensajero? ¿Creíste, acaso, que ese personaje celestial se equivocó de puerta?
¿Pensaste que, uno de tus vecinos, venía para probar tu fe o tu ingenuidad? ¿Qué sentiste María, dinos Tú que miraste al cielo, ante la llegada del famoso mensajero? Tal vez, como humilde nazarena, sentiste que Dios habla en el silencio Que Dios se hace grande en el que le recibe manifestándose esclavo, humilde…y pequeño
Tal vez, como mujer de Dios, mirando por la ventana de tu pobre casa de Nazaret soñaste que, simplemente, era una estrella que de repente cayó desde el mismo cielo. O, tal vez, María, en el secreto escondido desde hace siglos, supiste que, contigo, la partitura comenzaba a escucharse que el plan comenzaba a llevarse a cabo que, Dios, en una más de las suyas irrumpía ahora sin ruido, en silencio, sin más exigencia que tu obediencia sin más preguntas que tu respuesta sin más palacios que tu vientre virginal sin más pregoneros que un Angel.
Ayúdanos, María, en medio de los ruidos que sacuden los valles de nuestras vidas a escuchar, como Tú lo hiciste, la voz de un Dios que sale a nuestro encuentro en el rostro de un Niño nacido en pesebre.
X
María se convierte en la primera misionera y en la mejor catequista de todos los tiempos. Sólo aquel que vive puede contagiar. Sólo el entusiasmado, puede entusiasmar; sólo el enamorado de Dios está capacitado para enamorar a los demás. Esta es la fe que transmitió María a Zacarías, un sacerdote incrédulo.
III DOMINGO
MI ALEGRIA ERES TU, SEÑOR 3º Adviento
Vienes en silencio y tus pasos, Señor, producen en mi, calma, seguridad y paz. Necesito, Señor, un poco de tu mundo: De tu gozo, para mi corazón triste De tu alegría, para mi alma esquiva De tu mano, en mis caminos inciertos ¡
VEN, SEÑOR! Y hazme recuperar la alegría perdida El gusto por vivir, despertando cada mañana La esperanza en tanta hora triste Porque Tú, Señor, eres alegría haz que mis dos ojos brillen con el resplandor de la felicidad con el encanto de la fe con la virtud de la caridad
MI ALEGRIA ERES TU, SEÑOR Porque vienes y te sientas a mi lado Porque compartes mi condición humana sabiendo lo frío, que tantas veces, se encuentra mi corazón y mi pensamiento. Porque, siendo Dios, apuestas fuerte por mí Porque, estando en el cielo, plantas tu tienda en medio de tanta incertidumbre y viento que sacude a nuestro viejo mundo
MI ALEGRIA ERES TU, SEÑOR Por eso te doy gracias y bendigo tu nombre Espero tu llegada y preparo mi interior Anhelo la Noche Santa de la Navidad y afino las cuerdas de mi alma, con la verdad, la espera, el silencio, la humildad o la vigilancia. Sólo sé, mi Señor, que mi alegría con tu llegada y por tu Nacimiento eres Tú, Señor. Amén
D
La respuesta de Jesús al Bautista todavía es válida para nosotros hoy: Jesús ya está llevando a cabo este cambio; nos da signos, pero debemos darles crédito, siguiéndole por el camino de debilidad que él ha elegido. El Reino de Dios llega sin ruido (será instaurado definitivamente sobre la cruz), pero sólo si creemos podremos experimentar su fuerza y también nosotros nos comprometeremos en el verdadero cambio del mundo.
Las preguntas de Jesús van al fondo. Siempre nos pregunta cosas esenciales, que afectan existencialmente nuestra vida. Cada pregunta de Jesús nos hace pensar, nos saca de nuestras casillas, Y nos compromete.
X
Tú no te asustas del barro del que estamos hechos; más bien te sirves de él para comprender mejor nuestra fragilidad y perdonarnos. Te metes en nuestro fango para sacarnos de él. Tu eres realmente nuestro Salvador y Redentor. ¡Gracias, Señor!
J
Señor, quiero que Tú me mires con la mirada con que miraste a María y a José. Para eso necesito ser humilde. Tus ojos se inclinan siempre hacia lo pequeño, lo pobre, lo sencillo, lo insignificante.
V
Esa fe la mantendrá a María a lo largo de toda su vida. Y es una invitación a que también nosotros la tengamos. Es como decirnos: “Yo siempre me he fiado de Dios” ¡Y me ha ido muy bien! ¡Haced vosotros lo mismo! Señor, yo creo, pero durante esta temporada de Adviento, acrecienta mi fe para que pueda recibirte en el pesebre de mi corazón, como te recibieron María y José en el pesebre de Belén.
S
Señor, así como María supo acoger el anuncio del ángel, permite que yo sepa escuchar y aceptar lo que hoy me quieres decir: que sepa decirte que sí, con la prontitud, la elegancia, y la finura con que lo dijo la Virgen. Un sí cabal, sonoro, redondo. En sus palabras no hay un sí y un no, sino un SI. Un sí rotundo a ti y un sí también rotundo a todos nosotros que somos sus hijos. Que mi sí sea también completo.
2º DE ADVIENTO CONVIÉRTEME, SEÑOR
Del ruido, que me impide escucharte, a la paz que me permite sentirte con nitidez. De la comodidad, que desfigura mi felicidad a la sobriedad que necesita mi alma para no perderte a la belleza interior como camino hacia la perfección
CONVIÉRTEME, SEÑOR
De mi voz, suave y tímida para pregonarte, a un testimonio vivo ,eficaz y valiente, para proclamar que, como Tú, nada ni nadie ha de salvar al hombre
CONVIÉRTEME, SEÑOR De mi autosuficiencia, orgullo y seguridades a la humildad para saber y poder encontrarte
CONVIÉRTEME, SEÑOR De mis apariencias, simples e interesadas, a la plenitud que me ofrece tu presencia, real y misteriosa, dulce y exigente, divina y humana, audible….y a veces silenciosa Con respuestas….y a veces con interrogantes
CONVIÉRTEME, SEÑOR Y dame un nuevo corazón para alabarte Y dame un nuevo corazón para bendecirte Y dame un nuevo corazón para esperarte Y dame un nuevo corazón para amarte. Amén.
D
Es el momento de acoger a un Dios Padre que busca hacer de la humanidad una familia más justa y fraterna. Movido por esta convicción, Jesús deja el desierto y marcha a Galilea a vivir de cerca los problemas y sufrimiento de la gente. Es ahí, en medio de la vida, donde se le tiene que sentir a Dios como “alguien bueno”: un Padre que atrae a todos a vivir una vida más humana.
L
El pecado no fue el comer una manzana. El pecado fue que Adán quiso comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, es decir, el árbol prohibido por Dios. Sólo Dios conoce el misterio del bien y del mal. Ellos no aceptaron su rol de criaturas, y quisieron ser como Dios. Dijeron NO A DIOS.
M
Con la confianza de un niño ante su papá, a quien considera muy cercano, te pido docilidad para escuchar tu palabra y seguirla como una dócil oveja sigue a su pastor. Jesús, concédeme el don de buscar -con la sencillez y la nobleza de un niño- el amor, el cariño y la ternura de un Dios que ya está llegando en Navidad.
X
Muchas veces nos aferramos a algo o alguien, que nos paraliza, suelta el pasado, déjalo atrás, Dios ordenó a Abraham dejar su tierra y parentela, José tuvo que salir, Jacob, Ester, los discípulos, el apóstol Pablo, y ¿ cuántos más? tuvieron que dejar atrás y ¿tú que tienes que dejar?
Señor, mira mi debilidad, mira que tantas veces me comporto como un niño caprichoso que quiere manejar la situación desde mi comodidad. Dame la gracia de abrir mi corazón al amor, tu Amor, para que ahora y siempre pueda recorrer el camino que conduce hacia Ti.
Abre tu corazón, tu mente, tu voluntad a Cristo para que él pueda nacer y vivir en ti: Verás qué distinta es la vida desde su amor y amistad. Experimentaras grandes cosas.
S
Señor que yo vea como Santa Lucia con los ojos del espíritu.
QUIERO ESTAR EN VELA, SEÑOR
Preparado para que, cuando Tú llames, yo te abra Despierto para que, cuando Tú te acerques, te deje entrar Alegre para que, cuando Tú te presentes, veas mi alegría
QUIERO ESTAR EN VELA, SEÑOR Que, el tiempo en el que vivo, no me impida ver el futuro Que, mis sueños humanos, no eclipsen los divinos Que, las cosas efímeras, no se antepongan sobre las definitivas QUIERO ESTAR EN VELA, SEÑOR Y que, cuando nazcas, yo pueda velarte Para que, cuando vengas, salga a recibirte Y que, cuando llores, yo te pueda arrullar
QUIERO ESTAR EN VELA, SEÑOR Para que, la violencia, de lugar a la paz Para que los enemigos se den la mano Para que la oscuridad sea vencida por la luz Para que el cielo se abra sobre la tierra
QUIERO ESTAR EN VELA, SEÑOR Porque el mundo necesita ánimo y levantar su cabeza Porque el mundo, sin Ti, está cada vez más frío Porque el mundo, sin Ti, es un caos sin esperanza Porque el mundo, sin Ti, vive y camina desorientado
QUIERO ESTAR EN VELA, SEÑOR Prepara mi vida personal: que sea la tierra donde crezcas Trabaja mi corazón: que sea la cuna donde nazcas Ilumina mis caminos: para que pueda ir por ellos y encontrarte Dame fuerza: para que pueda ofrecer al mundo lo que tu me das Quiero estar, en vela, Señor Entre otras cosas porque, tu Nacimiento, será la mejor noticia de la Noche Santa que se hará madrugada de amor inmenso en Belén. ¡VEN, SEÑOR!
2º DE ADVIENTO CONVIÉRTEME, SEÑOR
Del ruido, que me impide escucharte, a la paz que me permite sentirte con nitidez. De la comodidad, que desfigura mi felicidad a la sobriedad que necesita mi alma para no perderte a la belleza interior como camino hacia la perfección
CONVIÉRTEME, SEÑOR
De mi voz, suave y tímida para pregonarte, a un testimonio vivo ,eficaz y valiente, para proclamar que, como Tú, nada ni nadie ha de salvar al hombre
CONVIÉRTEME, SEÑOR De mi autosuficiencia, orgullo y seguridades a la humildad para saber y poder encontrarte
CONVIÉRTEME, SEÑOR De mis apariencias, simples e interesadas, a la plenitud que me ofrece tu presencia, real y misteriosa, dulce y exigente, divina y humana, audible….y a veces silenciosa Con respuestas….y a veces con interrogantes
CONVIÉRTEME, SEÑOR Y dame un nuevo corazón para alabarte Y dame un nuevo corazón para bendecirte Y dame un nuevo corazón para esperarte Y dame un nuevo corazón para amarte. Amén.
D
Es el momento de acoger a un Dios Padre que busca hacer de la humanidad una familia más justa y fraterna. Movido por esta convicción, Jesús deja el desierto y marcha a Galilea a vivir de cerca los problemas y sufrimiento de la gente. Es ahí, en medio de la vida, donde se le tiene que sentir a Dios como “alguien bueno”: un Padre que atrae a todos a vivir una vida más humana.
L
El pecado no fue el comer una manzana. El pecado fue que Adán quiso comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, es decir, el árbol prohibido por Dios. Sólo Dios conoce el misterio del bien y del mal. Ellos no aceptaron su rol de criaturas, y quisieron ser como Dios. Dijeron NO A DIOS.
M
Con la confianza de un niño ante su papá, a quien considera muy cercano, te pido docilidad para escuchar tu palabra y seguirla como una dócil oveja sigue a su pastor. Jesús, concédeme el don de buscar -con la sencillez y la nobleza de un niño- el amor, el cariño y la ternura de un Dios que ya está llegando en Navidad.
X
Muchas veces nos aferramos a algo o alguien, que nos paraliza, suelta el pasado, déjalo atrás, Dios ordenó a Abraham dejar su tierra y parentela, José tuvo que salir, Jacob, Ester, los discípulos, el apóstol Pablo, y ¿ cuántos más? tuvieron que dejar atrás y ¿tú que tienes que dejar?
Señor, mira mi debilidad, mira que tantas veces me comporto como un niño caprichoso que quiere manejar la situación desde mi comodidad. Dame la gracia de abrir mi corazón al amor, tu Amor, para que ahora y siempre pueda recorrer el camino que conduce hacia Ti.
Abre tu corazón, tu mente, tu voluntad a Cristo para que él pueda nacer y vivir en ti: Verás qué distinta es la vida desde su amor y amistad. Experimentaras grandes cosas.
S
Que vea Señor con los ojos del tu Espiritu como santa Lucia.



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