La última jornada del viaje tendrá un marcado simbolismo social y migratorio. Nada más aterrizar, alrededor de las nueve de la mañana, León XIV se desplazará al centro de acogida de migrantes de Las Raíces, instalación gestionada por Accem para el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
En este recurso se presta atención básica y orientación a personas que han llegado a Canarias por vía marítima desde el continente africano a través de la denominada ruta canaria. Actualmente, el centro alberga a 685 migrantes, en su mayoría procedentes de Senegal, Gambia y Mali, llegados en cayuco y, principalmente, a través de la isla de El Hierro.
Durante el encuentro, dos de los migrantes compartirán su testimonio ante el pontífice, que también dirigirá unas palabras a los trabajadores que desarrollan su labor en estas instalaciones. La solidaridad demostrada por la población de El Hierro ante la llegada de decenas de miles de personas migrantes ha sido destacada de forma reiterada durante esta visita papal, un reconocimiento al que también se ha sumado León XIV.
Queridos hermanos y hermanas: ¡Buenos días! Agradezco las sentidas palabras que me ha dirigido la Sra. Ministra, así como el Director de este Centro.
Hoy en la Iglesia celebramos la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, que es para los cristianos el amor misericordioso e infinito de Dios por cada ser humano. En este marco, es providencial que podamos encontrarnos, vernos y sobre todo saber que, más allá de nuestro lugar de proveniencia, el amor de Dios no conoce fronteras, no hace distinciones, se da a todos y nos congrega en la unidad.
Viendo sus rostros, escuchando sus testimonios, pienso también en sus corazones, heridos por tantas dificultades y también consolados por el amor recibido gracias a otros corazones abiertos, generosos y misericordiosos. El Corazón de Cristo sufrió y fue traspasado por amor, y también fue confortado por personas compasivas que se acercaron a aliviar su dolor.
Jesús, para explicar la universalidad del amor, puso como ejemplo el acto de servicio de un hombre de otro pueblo y de otra religión que se compadeció del herido y maltratado (cf. Lc 10,25-37). Motivados por ese amor de Dios, que nos ayuda a sanar las heridas y a ser caritativos con los que sufren, el santo Hermano Pedro y san José de Anchieta partieron desde estas tierras canarias para anunciar el Evangelio en América, abriendo nuevos horizontes misioneros. Ellos también fueron migrantes que se dirigieron hacia lo desconocido, llevando como principal equipaje la fe, la esperanza y la caridad.
En aquellas desconocidas tierras, los santos migrantes y misioneros supieron dar de lo que tenían y asimismo acoger lo nuevo que se les ofrecía. Les invito también a ustedes a ofrecer el tesoro de humanidad, de sueños y de cultura que han traído a estas islas, y a estar abiertos a recibir aquello que se les brinda. Este intercambio hemos de vivirlo también con responsabilidad, pensando en el futuro de las generaciones venideras, a quienes queremos legar el patrimonio de una civilización del amor, y donde las migraciones tienen una palabra importante que decir, porque «pueden ser una ocasión de encuentro y enriquecimiento mutuo entre los pueblos» (Magnifica humanitas, 81).
Queridos hermanos y hermanas, todos —de algún modo— somos migrantes, todos somos peregrinos en camino a la patria celestial. Ayudémonos a hacer de esta travesía un lugar más humano para todos, aportando lo que esté al alcance de cada uno. En este sentido, agradezco la colaboración por parte del Gobierno, de las diversas instituciones y de tantos hombres y mujeres de buena voluntad que hacen posible esta ayuda humanitaria concreta, que devuelve la esperanza y dignifica a tantas personas.
Me ha llamado la atención el nombre de este Centro de acogida, que se denomina “Las Raíces”. A mi Predecesor, el querido Papa Francisco, que tanto anheló poder estar con ustedes, le gustaba utilizar la imagen de las raíces para indicar la necesidad de no olvidar los orígenes, de permanecer unidos y de confiar en el Señor. «Porque el que confía en el Señor “es como un árbol plantado al borde de las aguas, que echa sus raíces en la corriente. No temerá cuando llegue el calor y su follaje estará frondoso” (Jr 17,8)» (Christus vivit, 133). Que esta imagen de las raíces también les ayude a ustedes a estar firmemente arraigados en el Señor (cf. Col 2,7), para que ninguna tormenta pueda alejarlos de su presencia, que fortalece y da vida.
Queridos amigos, les llevo en mi corazón y en el recuerdo de mis oraciones. Que Dios les bendiga, que bendiga a sus familias y a todos los que les hacen el bien. Y que la Bienaventurada Virgen María, Consuelo de los migrantes, les acompañe y auxilie siempre con su protección maternal.
Muchas gracias.
El papa, que se ha dado su último baño de masas llegando al puerto recorriendo las calles de Santa Cruz, ha dedicado sobre todo su homilía al “lugar privilegiado de los pobres” en la misión de la Iglesia, que sobre todo es “específico en estas islas, en el centro de rutas migratorias que lo hacen lugar de primera acogida de hermanos y hermanas cuyo viaje está generalmente expuesto a peligros y violencias inenarrables”.
El papa se despide de España en Tenerife ante 40.000 fieles
El papa León XIV ha celebrado este viernes la última misa de su viaje a España.
Lo ha hecho en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, ante 40.000 fieles, y con las dos imágenes más queridas y veneradas por los tinerfeños, la Virgen de la Candelaria y el Cristo de La Laguna, presidiendo el altar.
A quienes ha agradecido que hayan convertido la isla en un lugar de “rostro amigo” y de “comunidades fraternas”.
“Ningún ser humano es una isla; la ubicación geográfica de esta diócesis y los desafíos pastorales que la comprometen atestiguan que hemos nacido para el encuentro y que no hay obstáculo, distancia, peligro o amenaza que pueda impedir a cada uno su viaje”, ha asegurado.
El Papa cierra en Tenerife su visita a España para predicar la prioridad humana El Papa León XIV cierra este viernes en Tenerife una histórica visita a España en la que ha venido predicando la doctrina de la prioridad humana, la del cuidado y la acogida de todos los semejantes mirando no a su origen, sino a sus necesidades.



No hay comentarios:
Publicar un comentario