miércoles, 3 de agosto de 2016

CUARTO DÍA DE LA JMJ DE CRACOVIA





8:30am VISITA AL SANTUARIO DE LA DIVINA MISERICORDIA EN ŁAGIEWNIKI




Capilla de Santa Faustina Kowalska. Hermanas de la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia estarán presentes junto con las jóvenes que tienen a su cuidado. Oración en la capilla ante la tumba de Santa Faustina


:45am Traslado en el Papamóvil hacia el SANTUARIO DE LA DIVINA MISERICORDIA.




 9:00am Pasaje de la Puerta Santa de la Misericordia El Santo Padre entrará en el Santuario a través de la Puerta Santa de la Misericordia



9:15am Liturgia de RECONCILIACIÓN en la que participarán los jóvenes.


 El Santo Padre confesará a cinco jóvenes en los siguientes idiomas: italiano, español y francés. El Papa Francisco es el tercer Papa, luego de san Juan Pablo II y Benedicto XVI, que visitará el Santuario de la Divina Misericordia, pero el primero que confesará allí.


10:30am SANTA MISA en el SANTUARIO JUAN PABLO II


con sacerdotes, consagrados y seminaristas de Polonia. Habrá alrededor de 2.000 personas en el Santuario: sacerdotes, religiosos, consagrados y seminaristas de toda Polonia.

 · "Esta llamada es también para nosotros. ¿Cómo no sentir aquí el eco de la gran exhortación de san Juan Pablo II: «¡Abrid las puertas!»? No obstante, en nuestra vida como sacerdotes y personas consagradas, se puede tener con frecuencia la tentación de quedarse un poco encerrados, por miedo o por comodidad, en nosotros mismos y en nuestros ámbitos. Pero la dirección que Jesús indica es de sentido único: salir de nosotros mismos"
Se prevé la participación de 5.000 personas en la misa, reunidas delante del templo.









 1:00pm ALMUERZO CON JÓVENES



El Santo Padre almorzará con el Arzobispo de Cracovia, un traductor y 12 jóvenes representantes de diferentes países: una chica y un chico de cada continente y un chico y una chica de Polonia.

Al menos 13 jóvenes del mundo fueron hoy los afortunados en participar aquí de una comida íntima con el Papa Francisco, durante la cual bromearon, se tomaron “selfies” y conversaron sobre grandes temas de la vida.

 Como es tradición en cada Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), el líder católico invitó a muchachos y muchachas de los cinco continentes a compartir su mesa. Con ellos habló en español y degustó comida típica de Polonia, con pasta frita y carne de plato principal. “Fue una experiencia súper bonita.

 Al principio fue extraño, pero el Papa rompió el hielo preguntando quiénes de nosotros hablamos español e italiano y qué nos gusta a cada uno”, relató Marco Bulgarelli, costarricense de 29 años. Él y los otros 12 comensales fueron elegidos por ser voluntarios “de largo plazo” que dejaron todo en sus naciones y viajaron a Polonia para dedicar varios meses de su vida a trabajar en la organización de la JMJ.



 Provienen de países tan diversos como Alemania, Colombia, Vietnam, Brasil, Ucrania o Rusia. El almuerzo tuvo lugar en el comedor del arzobispado de Polonia, donde participó también el obispo local, el histórico secretario privado de Juan Pablo II, Stanislaw Dziwizs. “Nos contó que cuando él se va a confesar busca entre todos los pecados que tiene aquel que le da más vergüenza contar y es el primero que dice, porque así es como siente el perdón de Dios.
 Fue una confesión del Papa hacia nosotros”, siguió Bulgarelli. “La ucraniana le pidió que estuviese con su país y él le dijo que lo tenía en su corazón, que conoció a un padre ucraniano desde los 12 años y ahora está en proceso de beatificación. Que está siempre con ellos”, agregó.

 El encuentro duró casi una hora y media y durante el mismo también hubo momento para preguntas simples. El joven costarricense quiso saber cuál era su comida favorita, y el Papa replicó: “tengo un estómago de hierro, así que puedo comer lo que sea.


También le cuestionó qué le diría a las personas de las cárceles, y Francisco aseguró decirle a los presos “los quiere mucho”, que “siempre está con ellos” y cada vez que entra en una cárcel recuerda que cualquiera puede cometer un error y terminar ahí. “Le conté que en Centroamérica lo queremos ver, me respondió que también debe ir a Asia, que el próximo año le toca ir a Colombia y eso complica las cosas. Lo que más me sorprendió es su carácter amable, siempre jovial, siempre risueño, abierto a tomarse fotos”, añadió. Paula Mora Díaz, una colombiana que asistió al almuerzo, destacó a su vez que todo el encuentro fue “muy normal” y “muy sencillo”, como “estar con el propio papá hablando de diferentes temas de la vida”. “Le preguntamos qué podía decirnos como jóvenes, nos dijo que no perdamos la esperanza, que hay muchas cosas hoy en el mundo que nos quieren arrebatar la esperanza pero que no nos la dejemos arrebatar”, estableció.


 La joven colombiana le preguntó si extrañaba el mate, infusión tradicional argentina, y él respondió: “se puede vivir sin”, pero que cuando algún connacional lo visita le acepta muy a gusto unos mates. También le cuestionó qué sintió cuando lo eligieron Papa, y él dijo: “paz”, una paz que es “un don de Dios” porque todavía la conserva, no la ha perdido. Y cuando ella le afirmó que lo esperan en Colombia, él insistió: “voy a ir”.
 Al final cada uno de los presentes tuvo un minuto para decirle una cosa privada a Francisco, algunos de ellos le dieron regalos como imágenes de la Virgen o cartas. Todo terminó con varios “selfies”, las autofotografías con celulares que fueron tantas que debió intervenir la Gendarmería Vaticana para poner un alto.



VISITA A LOS JESUITAS
Papa Francisco se dirigió a la sede de los jesuitas polacos en una visita sorpresa hoy 30 de junio por la tarde. Un encuentro que no estaba previsto en el programa de su viaje, «simple y familiar», según refirió a la Radio Vaticana el padre Antonio Spadaro, director de la revista «La Civiltà Cattolica».



 «Es una cita fuera del programa que ya se ha convertido en una costumbre, porque Papa Francisco siempre se encuentra, o casi siempre, con los Jesuitas durante sus viajes.

 Fue un encuentro muy bello, muy simple, muy relajante. Primero saludó a todos, uno por uno, incluso abrazando a algunos que ya conocía, y después dijo que no tenía ganas de discursos. Entonces fue un dialogar juntos», explicó. «Le hicieron preguntas muy, muy intensas. Por ejemplo, cuál es el significado del trabajo universitario que hace la Compañía de Jesús, y el trabajo con la cultura; el Papa dijo que el compromiso debe ser muy fuerte, debe ser un compromiso “en salida”, como dice él a menudo, es decir un compromiso que tiene que ver con la realidad, no solo con la abstracción y con las ideas. Y aconsejó estar muy cerca de los marginados, y estar muy lejos de un pensamiento liberista que pone al centro el dinero y no a la persona. También habló sobre el compromiso con los sacerdotes», refirió padre Spadaro.

 El Papa también visitó la Iglesia de San Francisco, a las 18 horas, mientras se dirigía desde el arzobispado de Cracovia al Campus Misericordiae para la Vigilia de oración con los jóvenes. «Señor, te rezamos por los que han sido heridos en estos actos de inhumana violencia», invocó el Papa en la iglesia. «Te rezamos por los niños y jóvenes, mujeres y hombres, ancianos, personas inocentes involucradas solo por fatalidad en el mal».
 Bergoglio también pidió que las familias afectadas por la guerra «encuentren la fuerza y la valentía para continuar siendo hermanos y hermanas para los demás, sobre todo para los inmigrantes». También recordó «el ejemplo de los beatos mártires del Perú, Zbigniew y Michal», refiriéndose a los dos mártires franciscanos polacos, Zbigniew Strzalkowski y Michal Tomaszek, asesinados por los guerrilleros de Sendero Luminoso el 9 de agosto de 1991 en Pariacoto, Perú, y beatificados el 5 de diciembre de 2015. En la iglesia de San Francisco de Cracovia se veneran las reliquias de los dos mártires.




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