domingo, 7 de febrero de 2016

NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS GRANADA

NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS

 Se venera en la Basílica de la  Virgen de las Angustias.
Y es la patrona de la ciudad de Granada.



Al principio una tabla en la que aparecía una imagen de la Virgen de las Angustias.
 Esa pintura fue la única obra conocida de su pintor personal Francisco Chacón.

 La ferviente devoción que las clases más humildes de la ciudad por esta Virgen llevó a crear en 1545 una Hermandad, que en principio estuvo formada por veinte hermanos, todos ellos hortelanos, que mediante censo llegaron a adquirir el terreno para edificar una nueva ermita.

 La finca, conocida por las Tinajeras, estaba situada enfrente de las huertas del Convento de la Santa Cruz, muy próximo al Humilladero y en las inmediaciones de la parroquia de San Matías.


 En 1556 el paulatino aumento de feligreses y hermanos, que en aquel momento llegaban ya a quinientos, obligó a erigir un nuevo templo que sustituyese al anterior que fue derribada.

 Esta nueva ermita recibiría el nombre de ermita de Nuestra Señora de las Angustias. La tabla original, que no era una reliquia adecuada para sacar en comitiva procesional por la Hermandad, sería depositada en las escuelas Pías. El nuevo templo contaría en su lugar con una escultura de bulto redondo.
A esta nueva ermita, actual Sacristía, trasladaron desde Toledo la Virgen dos misteriosos ancianos. Estas personas desaparecieron inesperadamente, motivo por el cuál la venida de la imagen sería considerada milagrosa por los devotos.


De tamaño natural, la talla está datada en el año 1565. Originalmente era una Dolorosa erguida con los brazos pegados al cuerpo y sus manos entrelazadas sobre el pecho.

Tampoco el manto es el original, pues la figura original iba vestida con una túnica tallada azul.
 La autoría original le fue atribuida al maestro Gaspar Becerra. Años más tarde la Hermandad decidió transfigurarla en una Virgen de las Angustias.

Así fue como poco antes del siglo XVII decidieron ataviarla con una túnica blanca y un manto de seda negro (regalo del mercader Francisco Suárez, pero que fue sustituido por otro donado por el Ayuntamiento).

 Esta prenda quedaba rematada en el cuello por un excepcional pectoral de piedras preciosas, ofrenda del Arzobispo Ríos y Guzman. Detrás de ella incorporarían también una gran cruz de plata y en su regazo un Cristo yacente obra anónima sustituida en el siglo XIX.



 A sus pies, el orfebre granadino Diego Romero agregaría un cetro de plata y una media luna. La gran devoción popular por la nueva imagen y su supuesto origen sobrenatural, llevó a que la nueva ermita pronto quedara pequeña, motivo que condujo a ampliarla en 1567, aprovechando que Felipe II donó unos terrenos para edificar un hospital, que en principio no llegaría a construirse.

El Arzobispo Pedro de Castro, ante la afluencia masiva de fieles, decidió instituir la ermita en parroquia independiente de la Iglesia Imperial de San Matías, de la que hasta entonces había dependido.

 Este edificio corresponde en la actualidad con su Sacristía.
 Ya en el año 1664 comenzarían a edificar el hospital y a su lado el actual templo, obra de Juan Luis Ortega, quien concluiría los trabajos en 1671. Delante del templo, existió una gran fuente monumental devastada siglos después durante la invasión.

 En 1718, construido ya el actual templo, la cofradía encargaría al escultor Pedro Duque Cornejo la tarea de dotar a la talla de una expresión y actitud apropiadas. El porte de la cabeza y la compostura de hombros y brazos serían corregidos, quedando la imagen tal y como hoy la conocemos. Desde esa fecha ha permanecido custodiada en este santuario, al que los granadinos acuden masivamente a venerarla como Patrona de Granada.

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