Tramo del Camino Francés, que se inicia en España a partir del Puerto de Somport (Huesca), y que se une al Camino Navarro, que se inicia en Roncesvalles.
Aragó recibe a los peregrinos en la zona de la comunidad, donde se alzan las grandes cumbres de los Pirineos y cuyos rios dan mucho que hacer a los peregrinos.
Aragón formo parte de la provincia romana de Tarraconene, por donde habría caminado Santiago, apeado por el poco éxito de su predicación y, también, donde recibiría el consuelo de la Virgen María
Ambos Caminos se unen en la ermita de San Salvador, en la población de Obanos, "donde los Caminos se hacen uno", y no en Puente la Reina como se suele decir.
Esta es una ruta de unos 170kms, que recorre las provincias de Huesca, Zaragoza y Navarra
hasta su unión en esta última con el Camino Navarro conformando a partir de entonces el Camino Francés o Camino Real.
Ruta de extraordinaria belleza por sus paisajes y la sensación de aislamiento y libertad, con etapas largas que permiten disfrutar de la peregrinación plenamente. Sembrada de carga histórica y alto contenido de románico.
Su único inconveniente, sí es que existe alguno, es la escasez de habitantes en los pueblos de su recorrido, lo que obliga a planificar correctamente las etapas, convirtiendo si cabe la aventura en un mayor atractivo.
Pocos Caminos como este mantienen su aroma primitivo.
PUERTO DE SOMPORT -- JACA 1ª ETAPA
El puerto mirando a Francia
llegada de Francia
PUERTO DE SOMPORT
Peregrino y ermita de la Virgen del Pilar
Situado a 858 kms de Santiago de Compostela y a 1.632 m de altitud, en la divisoria de aguas Atlántico-Mediterráneo, el Puerto de Somport siempre fue, por su menor altitud y sus pendientes relativamente suaves, el paso más cómodo de todo el Pirineo central, practicable incluso en invierno, pues si las nieves locerraban por más de tres días, había obligación de abrirlo.
Encavado en el Valle De Canfranc.
Empieza el Camino
Un paisaje de grandes montes cuyas cumbres suelen estar cooronadas de nieve.
En la misma frontera se parte hacia Candanchu.
CANDANCHU
que a los pocos metros, abandonaremos por la izquierda, para seguir el curso del río Aragón hasta el Puente de Santa Cristina.
Apenas recorridos 800 metros rodeamos la planta excavada del hospital de Santa Cristina, reconocido hospital de peregrinos fundado en la Baja Edad Media.
En este hospital podían descasar de las jornadas duras y estaba cuidado por padres dominicos.
Su fundación se debe a dos caballeros y lo hicieron por inspiración tan divina como milagrosa.
Por pista de tierra, y bordeando el cerro del Castillo de Candanchú, se desciende hasta la N-330 a la altura del Puente del Ruso, pero sin llegar a entrar en ella, y por un difícil sendero que desciende por la margen izquierda del río Aragón, se sigue hasta la pista asfaltada del camping, cruzando el río y avanzando por un tramo fuera de servicio de la antigua N-330, que pasa junto a la instalación hotelera.
Continuamos bajando por un estrecho sendero comido por la exuberante vegetación y a espaldas del Coll de Ladrones, dos fuertes defensivos de 1758 y 1900 mimetizados sobre el peñasco. El aroma de un horno de pan abre el apetito llegando al arcén de la N-330, carretera que seguimos para entrar en Canfranc Estación.
CAFRANC ESTACIÓN
Al poco se abandona ésta por la izquierda, para volver a cruzar el Aragón por una pasarela y proseguir, aproximadamente 1 km, para volver a cruzar el río Aragón y entrar en Canfranc-Estación por la N-330.
De Canfranc se sale por la carretera, que nada más pasar el túnel, se abandona por la izquierda, para descender por unas escaleras y cruzar el río.
Cruzando el río Aragón nos internarnos en una senda que zigzaguea sobre el cortado formado por la erosiva acción del río.
Desde este mirador puede observarse la torre de Fusileros, fortificación militar del siglo XIX emplazada al borde de la N-330.
Tras algo más de 4 km por la margen izquierda, se cruza de nuevo el río por un puente de piedra y se entra en Canfranc-Pueblo
En algunos tramos el camino se torna sombrío gracias a la cobertura de las hayas y desciende hasta el barranco de Ip, donde saluda una fría cascada (Km 10).
Cruzamos el puente, aún con el frescor de los helechos y el bosque, para recorrer el kilómetro que nos separa de Canfrac Pueblo.
CANFRANC PUEBLO
La localidad se atraviesa por la calle Albareda, que divide el pueblo en dos mitades iguales.
Dejamos a mano izquierda la iglesia parroquial de la Asunción
fundada en el siglo XVI por dos Blasco de Les para atender a pobres y peregrinos.
Se cruza el río Aragón por el puente medieval, llamado tambien de los peregrinos
Se pasa junto a la cueva de las Güixas, una gruta de estalactitas y estalagmitas.
De inmediato se llega a la entrada de Villanúa
A unos 2 km, por un paso subterráneo, se salva la carretera, que allí avanza por un túnel.
VILLANUA
A la que se accede tras volver a cruzar el río Aragón, para proseguir, después del pueblo, por una cabañera, camino ganadero, por la margen izquierda de la N-330, durante 1,5 km, hasta un área de descans
Junto a la fuente de Villanúa giramos a la derecha.
Tras dejar atrás el pueblo cruzamos el río, encontrando las flechas amarillas a nuestra izquierda. Avanzamos por el camino junto a la carretera durante aproximadamente 2 kilómetros hasta el Parque Ocio Aventura Villanúa
Dejamos a la derecha el edificio-escuela y ascendemos suavemente unos 700 metros para alcanzar una planicie.
Junto al supermercado de Villanúa torcemos a la izquierda y abandonamos Villanúa tras dejar atrás la iglesia de San Esteban.
Iglesia Parroquial de San Esteban: La pieza más destacable se conserva en una urna y se trata de una Virgen con niño,
románica de finales del siglo X o comienzos del XI, conocida como Nuestra Señora de los Ángeles. La imagen está catalogada por los expertos en arte románico, como una de las mejores piezas del periodo, en especial por la conservación de la policromía y la expresividad de la figura.
Tras cruzar un pequeño arroyo por un puente de madera subimos unos metros hasta otra planicie sobre el valle, la antigua morrena glaciar que nos lleva en un par de kilómetros a Castiello de Jaca. -
CASTIELLO DE JACA
Tomando un camino de tierra que, en poco más de 2 km, entra en Castiello por la calle de Santiago.
Desde esta localidad, se desciende y cruza la N-330, y se toma la pista de Garcipollera, por la que se cruza el río.
Nada más pasarlo, se toma un camino a la derecha, se cruza el río Ijuez,
siguiendo luego el curso del Aragón, por su margen izquierda, hasta desembocar, a la altura del Puente Torrijos, en el trazado antiguo de la N-330, que se sigue unos metros, hasta encontrar el nuevo.
Dejando a mano derecha la iglesia de San Miguel,
Aquí se guarda uno de los mayores tesoros de la ruta jacobea, en la que Castiello tiene fama de ser el pueblo de las cien reliquia.
de origen medieval con reformas en los siguientes siglos, da la bienvenida a los peregrinos al entrar en esta localidad, a la que se accede por la calle de Santiago.
Cuenta la leyenda que un peregrino cargado con un gran saco se disponía a seguir su ruta tras pasar la noche en este lugar cuando cayó muerto. Los vecinos acudieron a auxiliarlo y vieron con asombro cómo volvía a la vida. Hasta cuatro veces se repitió la historia, si se iba del pueblo moría y resucitaba cuando lo llevaban de vuelta.
Fue entonces cuando contó que un anciano le había encargado transportar un saco a lo largo del Camino de Santiago, aunque éste fuese aumentando de peso. Tras lo ocurrido asumió que la carga debía quedarse en Castiello.
Al abrir el paquete aparecieron unas reliquias entre las que se nombran una astilla de la cruz en la que clavaron a Jesucristo y una espina de la corona que le colocaron.
Se guardan en el altar mayor de la iglesia de San Miguel dentro de una arqueta de plata. La llave la custodia el alcalde y sólo se abre el primer domingo de julio para que todo el que lo desee pueda contemplarlas.
Junto a la parroquial, asoman los restos de la antigua fortaleza medieval antes de seguir por la calle de Santiago. Al lado de los antiguos lavaderos restaurados está la fuente de Casadioses, decorada con una concha. La mayoría de los peregrinos hacen un alto en este punto para refrescarse antes de seguir hasta la N-330.
El origen de la localidad está en una desaparecida fortaleza nacida para proteger la ciudad de Jaca. Se sale de Castiello cruzando por el puente medieval sobre el río Aragón.
Se desciende calle abajo hasta la carretera nacional.
La cruzamos para llegar a la zona de servicios del pueblo y de seguido volvemos a salvar por otro puente el río Aragón.
Después continuamos más de dos kilómetros pegados al arcén de la N-330 y por algunas cabañeras paralelas.
Llegamos así hasta la ermita de San Cristóbal
Allí se cruza la carretera y, por la cabañera que discurre entre la carretera y el río, se sube a Jaca
Tras el puente afrontamos el fuerte repecho de la cuesta de la Salud para entrar en Jaca.
JACA
Con aire de capital de provincia es uo de los lugares más encantado de todo el recorrido.
El peregrio entra por la Puerta de San Pedro que llega hasta la plaza de la Catedral
y en la Catedral dan gracias a Dios.
y continuamos por la calles Bellido
Puerta Nueva para girar a la derecha por la calle del Hospital y de nuevo a la derecha por Conde Aznar, donde se encuentra el albergue.
No hay comentarios:
Publicar un comentario