YA ES SEMANA SANTA

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viernes, 12 de mayo de 2023

QUINTA SEMANA DE PASCUA

SÁBADO

“ Yo os he escogido ”



según san Juan 15, 18-21

 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros. 


Ese mundo que ha odiado a Jesús nos puede seguir odiando también a nosotros hoy. El verdadero discípulo de Jesús acepta ese rechazo porque así se parece más a Jesús. No olvidemos que hemos sido objeto de una elección divina, como dice el evangelio de hoy. 

 Cada uno de nosotros puede decir: “Me ama a mí”. “Conoce mi nombre”. Para saber qué significa ser llamado por nuestro propio nombre, habría que acudir a la experiencia de María Magdalena cuando Jesús Resucitado le dice: ¡María! 

Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia. 

Ese nombre pronunciado por Jesús con cariño y admiración le bastó para creer en la Resurrección y convertirse en primera discípula.

Recordad lo que os dije: “No es el siervo más que su amo”. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. 

Y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió».




VIERNES

“ Esto os mando: que os améis unos a otros ”



según san Juan 15, 12-17 


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Este es mí mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. 

Qué distinta la piedad de Jesús de la de los judíos de su tiempo. Éstos tenían muchas leyes, muchos preceptos, muchas normas. Jesús sólo tiene una. La Ley del amor. Lo que nos dejó como testamento y norma suprema “que nos amemos unos a otros como Él nos ha amado”.

Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. 

Lo que nos distingue como cristianos ni siquiera es el amor sino el amor tal y como lo entendió Jesús. Y Jesús entendió el amor hasta estar dispuesto a dar la vida por las personas que amaba. Lo ideal del cristiano es vivir para amar, vivir desviviéndose por los demás, gastar la vida amando, de modo que la mejor manera de perder el tiempo sea emplearlo en algo que no se pueda reciclar en amor.

Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

Uno se pregunta: ¿Se puede obligar a amar? Jesús no obliga a nadie a ser cristianos, pero en el momento que uno opta por serlo, ya no es libre para el amor, porque en el momentoque dejo de amar dejo de ser cristiano.

 No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros».


Te invito a que abras tu corazón al amor incondicional de Dios, que es el Espíritu Santo, y sentirás ese torrente de amor que invadirá todo tu ser. Entonces sabrás lo que es la alegría del cristiano, y la podrás repartir a raudales con todos. De eso se trata el mandato de Jesús. Créeme, el amor es contagioso.


JUEVES

“ Así os he amado yo ”



según san Juan 15, 9-11 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. 

Seguimos con la invitación de continuar unidos al Señor, “Permaneced en mi amor, para que vuestra alegría sea plena”, para que su amor inunde nuestra vida y su gozo habite en nosotros y nuestra alegría sea completa.

Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 

Nos encontramos con la esencia del cristianismo, con el amor de Dios, amor que debe estar en el centro de nuestra existencia. Es importante que miremos al Señor y nos preguntemos: ¿Cómo fue el amor de Jesús?

Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud».


Estamos invitados a vivir nuestra vocación de amor, para el amor y en el seguimiento a quien tanto nos ama.

MIÉRCOLES

“ El que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante ”





según san Juan 15, 1-8 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto. 

Lo esencial de nuestra vida cristiana no es saber que estamos unidos a Cristo como los sarmientos a la vid. Lo importante es vivirlo, experimentarlo, disfrutarlo. Separarse es arrancarse.

Vosotros ya estáis limpios por la palabra que os he hablado; permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. 

. Algo duele por dentro cuando me separo de Jesús. Separarse es “secarse”. Algo terrible pasa en mi vida cuando me separo de Jesús. ¿Para qué sirven unos sarmientos separados de la vid? Sólo para alimentar el fuego.

Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante; porque sin mí no podéis hacer nada. 

Sin Cristo, mi vida se va apagando, se va secando, se va muriendo. En cambio, el sarmiento unido a la vid, echa yemas, pámpanos, uvas. ¡Qué vida tan llena! Por otra parte, en la vida práctica, una vid sin sarmientos tampoco produce frutos. ¡Qué responsabilidad tan enorme!

Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden. Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que deseáis, y se realizará. Con esto recibe gloria mi Padre, con que deis fruto abundante; así seréis discípulos míos».


Señor, hoy necesito que me hagas entender vivencialmente esta relación que se da entre la vid y los sarmientos. Una misma sangre de vida divina corre debajo de mi piel. Mi pobre, frágil y menesterosa vida humana está sostenida y alimentada por la Vida,


MARTES

“ Mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo ”



según san Juan 14, 27-31a

 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. 

el Evangelio según san Juan comienzan los discursos de despedida. El Señor junto con dejarnos “su paz”, habla abiertamente de su partida al Padre; es necesario que Él vuelva al Padre desde donde tiene su origen, para que vuelva a nosotros. de este modo, su partida no ha de generar corazones temerosos ni acobardados, sino corazones que comprendan lo que pasa

Que no turbe vuestro corazón ni se acobarde. 

Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado”. Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. 

 Su amor está por encima de todo lo que pueda ofrecernos el mundo. Con todo esto se nos va preparando para la venida del Espíritu Santo, que nos permite reconocer la obra del Señor, que nos moviliza a esos lugares donde el Señor quiere que estemos y hablemos en su nombre

Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis. 

Ya no hablaré mucho con vosotros, pues se acerca el príncipe del mundo; no es que él tenga poder sobre mi, pero es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre, y que, como el Padre me ha ordenado, así actúo yo».

Que en este día su paz habite en nosotros y sobre todo que no tengamos miedo, porque sabemos que con el Señor todo lo podemos y para Él nada es imposible.


En el Evangelio de hoy el Señor nos ofrece la PAZ. La paz a la que se refiere es el resultado de una unión íntima con Él. Es un fruto de la presencia del Espíritu Santo en nuestras almas, y que hay que pedir en la oración humilde.

LUNES

LUNES

“ El que me ama guardará mi palabra ”


San Juan expresa muy plásticamente lo que implica el seguimiento de Jesús. Seguir a Jesús significa estar enamorado de Él, guardar sus palabras. Beber de la fuente de la Palabra y dejarse embargar por el Espíritu de Jesús hasta que, como decía Pablo, no soy “yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí”.

según san Juan 14, 21-26

 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; al que me ama será amado mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».

Porque abiertos al Señor, Dios Padre nos sacia de su amor, nos inunda con su gracia. Somos templos de Dios, amigos de Dios que nos acompaña y nos habita. La morada de Dios es así el propio hombre, el discípulo que ama a Cristo y guarda sus palabras. 

 Le dijo Judas, no el Iscariote: «Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?» 

Respondió Jesús y le dijo: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. 

Si quiero vivir unido a Dios el camino está en hacer su voluntad. Amar al Señor supone ponerlo a Él en primer lugar, negarme a mí mismo y dejarme podar para intentar hacer mía su voluntad. En el amor, el que ama pone en primer lugar al amado, su felicidad se encuentra en buscar la felicidad del amado.

El que no me ama no guardará mis palabras. 

Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. 

Dios nos ha amado, y por la encarnación y redención de Cristo, ha instaurado una nueva religión, en espíritu y verdad. Dios ha establecido una relación personal con el hombre, con los hombres y con el mundo, y ha restablecido el orden original. Todo viene de Dios y debe tender hacia Dios.

Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho».

Al final del pasaje evangélico nos presenta al Paráclito, al Espíritu Santo, será quien nos lo enseñe todo. En palabras de S. Gregorio Magno, papa y doctor de la iglesia: “El Espíritu se llama también Paráclito -defensor-,


Todos vosotros, en efecto, oís las palabras del que os habla, pero no todos percibís de igual modo lo que significan… El Espíritu Santo es el gran artífice de las transformaciones en nosotros”.

 DOMINGO

“ Adonde yo voy, ya sabéis el camino ”


Para Jesús su Padre lo es todo. Con razón decía que no tenía casa. Era el Padre el cielo que le cobijaba, el suelo que le sostenía, el aire que respiraba, el pan que le alimentaba, el vino que le alegraba y la almohada donde reclinaba su cabeza en momentos de agobio y de fatiga. Tan penetrado está de la presencia del Padre que “el que ve a Él está viendo al Padre”.

evangelio según san Juan 14, 1-12 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí.

 En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. 

Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino». 

Tomás le dice: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?». 

Jesús le responde: «Yo soy el camino y la verdad y la vida. 

Cuando Jesús se define como Camino, Verdad y Vida, significa: camino hacia el Padre; verdad del Padre y vida en el Padre.

Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto». 

Felipe le dice: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta». 

Jesús le replica: «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe?

¿y no me conoces, Felipe? La pregunta de Jesús a su discípulo es directa, casi como una flecha que corre rauda a clavarse en el pecho del apóstol. Pero también está dirigida a todos y cada uno de os otros, que somos sus seguidores.

 Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. 

Los Apóstoles no acababan de entender la unidad entre el Padre y Jesús, no alcanzaban a ver al Dios y Hombre en la persona de Jesús. Él no se limita a demostrar su igualdad con el Padre, sino que también les recuerda que ellos serán los que continuarán su obra salvadora: les otorga el poder de hacer milagros, les promete que estará siempre con ellos, y cualquier cosa que pidan en su nombre, se la concederá.

El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras.

Que estás convencido sin género de duda que Dios Padre y Dios Hijo son uno en dos personas distintas y que de esa comunión de amor entre el Padre y el Hijo nace el Espíritu Santo

 En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al Padre».



En realidad, te la está dirigiendo a ti: hace tanto que está contigo, ¿y todavía no lo conoces? Conocerlo de amarlo, de sentirse en intimidad con el Jesús sacramentado en el sagrario que se da a nosotros en la eucaristía.

EL AMOR A DIOS


 Vamos avanzando en este tiempo de la Pascua.

Y, además  iniciamos el mes de mayo tradicionalmente dedicado a Santa María Virgen. 




 ¡Qué bien viene el evangelio de este domingo! ¡Si me amáis, guardaréis mis mandamientos! 

 El Evangelio está para proponerlo sin ceder al intento de “descafeinamiento” según y cómo convenga a ese relativismo del que, el Papa Benedicto XVI, nos hablaba horas antes de ser elegido. 

Amar a Dios implica guardar en nuestra memoria, en nuestra iglesia, los pasos, consejos y hechos que Jesús ha dejado a su paso por nosotros. Sucumbir en ese empeño evangelizador, olvidando sus fondos más exigentes (aunque se nos pongan ciertos sabios de frente) sería traicionar la misión primera y última de la Iglesia: dar a conocer íntegro el mensaje de Jesús.

 Necesitamos del Espíritu Santo para, además de guardar las indicaciones de Jesús, evitar el que se queden empolvadas en la estantería de nuestra conveniencia, ópticas eclesiales o en la sensación de orfandad que podemos tener ante tiempos difíciles para la fe. 

Flaco favor hacemos al Espíritu Santo si, en vez de poner nuestra confianza en El, nos dejamos llevar por un derrotismo que todo lo invade y que se convierte en un cáncer que nos paraliza pastoral y afectivamente. 

 Abrirnos a la próxima venida del Espíritu Santo, en Pentecostés, puede suponer una fuente de inagotable frescura para nuestra iglesia, parroquia, comunidades, etc.

  Amar a Dios, no como algunos pretenden imponernos, sino como Jesús manda, exige un cierto grado de coherencia, de seriedad, de respeto a la Palabra y de santo temor de Dios, de compromiso y de hacer santo con nuestra vida, lo que El hizo santo a través de Jesús.

Hace tiempo que, por diversas razones que ahora no vienen al caso, han dejado que la joya de la fe (con mandamientos de Dios incluidos) se haya oscurecido o haya sido vendida (no precisamente para vivir más, mejor, ni con mayor ni más dignidad). ¿Cómo reaccionará cuando regrese “nuestro amado" Jesucristo? 

 Que el Espíritu Santo nos ayude a recuperar el brillo de la fe y, de esa manera, podamos (más que deslumbrar) indicar el camino que conduce hasta El. Y os muestro, como todos los domingos, una oración. Esta es la de hoy: 

 ENSEÑAME, SEÑOR, A GUARDAR Tus mandamientos, para que otros no me impongan sus ideas. 

Tus preceptos, para que nadie me cambie el sentido de las cosas 

 Tus Palabras, para que no me confundan otras totalmente vacías 

 Tus obras, para que no me seduzcan los que hablan y no hacen nada 

 Tus consejos, para que sepa distinguir el camino cierto del equivocado 

 Tu mirada, para que cuente hasta diez, antes de abandonar el sendero de la fe 

 Tu Eucaristía, para que sienta cómo desciende la fuerza del Espíritu Santo 

 Tu Ley, para que sepa diferenciarla de aquellas otras leyes caprichosas y falsas 

 Tu esperanza, para que no puedan más en mí, las dificultades que mi afán de dar a conocerte. 

Tu iglesia, para que cuando vuelvas, la encuentres guardando con respeto, vida y veneración la gran joya de tus mandamientos. Amén.





MMMMMMMMMMM

EL AMOR COMO MANDAMIENTO Por Javier Leoz Fácil, relativamente cmodo nos lo puso el Seor: “Un mandamiento nuevo os doy” (Jn 13:34). Y hasta nos parece posible el cumplirlo. Pero cuando, Jesús, aade “como yo os he amado” vemos que, amar como El exige, entre otras cosas, vivir de cara y no de espaldas a su deseo antes de marchar hacia el cielo: ¡Guardad mis mandamientos! Y, esos mandamientos, no son otros que los del Padre. 

1.- Nos acercamos a la solemnidad de la Ascensión del Señor. Y, porque el Señor se va, nos deja sugerentes palabras en el evangelio de este domingo. ¿A qué mandamientos se refiere Jesús? ¿A los la Antigua Alianza? ¿Al resumen de todos ellos basados en el amor a Dios y al prójimo? No estamos huérfanos para llevar a cabo esa pretensión de Jesús. El Espíritu nos acompaña para que, lejos de elegir el atajo para dar rienda suelta a nuestra propia voluntad, podamos dar aquel camino con el cual poder agradar a Dios y –sobre todo- aguardando sus promesas. No estamos solos, aunque muchos se empeñen en recordarlo, a la hora de defender con la Iglesia y dentro de ella que el amor a Dios es el motor que nos impulsa a miles y miles de católicos a trabajar por los demás. ¿Qué diferencia hay entre el amor humano y el amor divino? Preguntaba un párroco a sus fieles. Y, una anciana, al finalizar la misa le respondió: “que el amor humano es limitado, sirve a quien quiere y pronto se agota; el amor divino no mira a quien se hace el bien y, cada vez que lo hace, tiene necesidad de seguir haciéndolo aunque no sea recompensado”. 

2.- Necesitamos un poco de ardor en nuestra acción apostólica, un poco más de ilusión y hasta de coraje. A veces nos quejamos demasiado de que no nos comprenden a los católicos o que ser cristiano es algo poco menos que imposible en una sociedad en la que todo ya está diseñado, pensado y acotado de cara a la galería, con multitud de leyes nacidas como setas para satisfacer la sociedad del bienestar. Es en esas situaciones, donde tanto cuesta “ver al Invisible”, donde como amigos de Jesús, hemos de optar por El, fiarnos de El y saber que sigue vivo en medio de nosotros: -cuando salimos al encuentro de alguien que se encuentra perdido y sin horizonte -cuando miramos a nuestro alrededor y ayudamos a superar dramas y vacíos, miserias y complejos.

 3.- El Señor, lejos de ser talla de madera que desfila en una procesión, es Alguien vio y operativo en lo más hondo de nuestras entrañas. Alguien que, en el día a día, lo vamos descubriendo en multitud de signos que nos hablan de su presencia y, al cual, amamos en otros tantos símbolos que aún siendo misterios sabemos que nos llevan a El, que nos hablan de El y que nos hacen estar en permanente apertura hacia El. Teniendo las palabras de Jesús, sus promesas y su garantía de que está a nuestro lado…no tenemos derecho al desencanto ni a la duda, a la desesperanza o al abatimiento. **El Señor, desde el sagrario, nos acompaña **El Señor, en la adoración eucarística, nos consuela **El Señor, en la oración, nos habla **El Señor, cuando amamos, doblemente nos acompaña: porque nos ama y porque amamos como El amó. 

4.- POR TI, SEÑOR, LO HARÉ Guardaré tus mandamientos, porque al hacerlo así, soy consciente de que cuido lo más santo y noble que Dios, en tu comunión contigo, nos legó. Amaré tus mandamientos, porque al amarlos, sabré que amó lo que Tú, estando con nosotros, amaste, defendiste y llevaste en tu mente y corazón Esperaré al Espíritu Santo, porque en esa espera, residirá la fuerza que me auxiliará en el duro combate de mi vida y de mis luchas Viviré, bajo el soplo de tu Espíritu, porque en la carrera de mis días siento que no puedo llegar al final si, ese Espíritu, lo dejo de lado agarrándome a otros huracanes. POR TI, SEÑOR, LO HARÉ Miraré hacia el cielo cada vez que me encuentre en cruel batalla con mi soledad Buscaré respuestas en tu Palabra cuando el discurso del mundo sea promesa hueca Aceptaré tus mandamientos, porque al aceptarlos, reverenciarlos y vivirlos sé que se encuentra el secreto para dar contigo para amar al Padre y vivir en el Espíritu POR TI, Y PORQUE LO NECESITO, LO HARÉ SEÑOR



martes, 9 de mayo de 2023

VIDA RELIGIOSA CENOBITAS

9 DE MAYO....... SAN PACOMIO

LA VIDA CENOBITICA..........................VIDA EN COMUNIDAD


Es comúnmente aceptado que la versión organizada del monacato cenobítico cristiano comenzó en Egipto durante el siglo IV.

 Sin embargo, esta forma de vida en solitario no satisfacía a todos y la soledad y las dificultades, si no se estaba espiritualmente preparado podía llevar a desarreglos mentales.

​ Por esta razón, comenzaron a crearse comunidades monásticas organizadas para que los monjes pudieran tener soporte en su lucha espiritual.
El término cenobita es opuesto al de anacoreta.

​ Los cenobitas también socializaban más porque los monasterios donde vivían estaban localizados a menudo en un pueblo habitado o cerca de él.

 Por ejemplo, la versión de la Vida de San Pacomio en dialecto bohaírico del idioma copto señala que los monjes del monasterio de Tabennisi construyeron una iglesia para los habitantes de la cercana ciudad del mismo nombre incluso "antes de que construyeran una para ellos mismos".​

Esto significa que los cenobitas estaban en contacto con otras gentes mientras que los eremíticos no eran muy sociables, sólo juntándose para orar ocasionalmente.

SAN PACOMIO

Hombre de origen pagano, Pacomio, cuyo nacimiento se sitúa en la Tebaida superior hacia el año 292, es sin duda alguna el fundador del monaquismo cristiano, al ser el inaugurador de la vida cenobítica, de la vida común.
 


Funda el primer monasterio en el 320, fundó el primer claustro monástico verdadero en Tabennisi , al norte de Tebas, en Egipto, y unió casas de 30 a 40 monjes, cada uno con su propio superior.
 Pacomio también creó una regla monástica, aunque sirvió más como una regulación de ...
Escribe la primera regla, la oración, el cultivo de la sagrada escritura  y vida de castidad, obediencia y pobreza.34

Funda el primer monasterio femenino en el 340 animado por su hermana María.



 Los cenobitas vivían juntos en un monasterio que comprendía un complejo de uno o varios edificios, donde cada vivienda podía albergar alrededor de veinte monjes y dentro de la casa había habitaciones separadas o celdas que podían ser habitadas por dos o tres monjes.
Se reunían en la morada del superior para realizar los ejercicios comunes.
El superior recibe el nombre de cenobiarca.

Esta estructuración ha sido atribuida al mismo hombre al que se le reconoce como el padre del monacato cenobítico, San Pacomio. Esta idea de Pacomio puede que se debiera al haber vivido en cuartos como éstos cuando estaba en el ejército romano, ya que su estilo "recuerda a las barracas del ejército".

En la vida cenobitica se practica:
- vida en comun
- obediencia al superior como elemento esencial de la vida de perfección
- ayunos extremadamente riguroso.

el tiempo se divide entre la contemplación, la oración y el trabajo manual.

El ejemplo de Pacomio tuvo numerosos imitadores y los monasterios se multiplicaron en Egiptp, siria, Palestina, Armenía y Asia Menor.
Se cree que a finales del siglo V, había e Egipto alrededor de 500. 000 cenobitas.

Casiano dio a conocer en occidente las prácticas de los cenobitas.

 No obstante, aunque a Pacomio (nacido entre 287 y 294 y fallecido entre 346 y 348) se le considera como el "padre del monacato cenobítico", es más seguro pensar en él como el "padre del monacato cenobítico organizado" ya que fue el primer monje que aprovechó pequeños grupos comunales que a menudo ya existían y los juntó en una federación de monasterios.


VIDA DE SAN PACOMIO

San Pacomio nació en el Alto Egipto el año 287, de padres paganos.

 Enrolado a la fuerza en el ejército Imperial a la edad de 20 años, acabó en prisión en Tebas con todos los reclutas.
Protegidos por la oscuridad, por la noche los cristianos les llevaban un poco de alimento.
El gesto de los desconocidos conmovió a Pacomio, quien preguntó quién los incitaría a traer esto. “El Dios de los cielos” fue la respuesta de los cristianos.

Aquella noche Pacomio rezó al Dios de los cristianos que lo liberara de las cadenas, prometiéndole a cambio dedicar su propia vida a su servicio. Tan pronto recobró su libertad cumplió el voto uniéndose a una comunidad cristiana de una aldea del sur, la actual Kasr-es-Sayad en donde tuvo instrucción necesaria para recibir el bautismo.



 Funda el primer monasterio en el 320, fundó el primer claustro monástico verdadero en Tabennisi , al norte de Tebas, en Egipto, y unió casas de 30 a 40 monjes, cada uno con su propio superior.
 Pacomio también creó una regla monástica, aunque sirvió más como una regulación de ...
Escribe la primera regla, la oración, el cultivo de la sagrada escritura  y vida de castidad, obediencia y pobreza.34

Funda el primer monasterio femenino en el 340 animado por su hermana María.

domingo, 7 de mayo de 2023

BEATIFICACION EN GRANADA

Conchita ya es beata y ejemplo de jóvenes y enfermos: «Lo iluminó todo con la sabiduría de la cruz» Conchita Barrecheguren. 



Cerca de 2.600 fieles de toda España asistieron a la beatificación de Conchita Barrecheguren, celebrada este 6 de mayo en la catedral de Granada. 

 La mañana de este 6 de mayo 2.600 fieles de todo España asistían a la culminación del proceso de beatificación de Conchita Barrecheguren, comenzado hace 85 años.




 Nacida en Granada en noviembre de 1905, la beata falleció con tan solo 21 años debido a una tuberculosis que mostró sus primeros signos tras su regreso de Lisieux en 1926 y que la acompañó hasta su fallecimiento el 13 de mayo de 1927, festividad de la Virgen de Fátima. 

 El Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, Marcello Semeraro, y el arzobispo de la diócesis de Granada, José María Gil Tamayo, presidieron la ceremonia de beatificación .

RITO DE BEATIFICACIÓN

 El arzobispo de Granada Mons. José María Gil Tamayo, acompañado por el postulador de la Causa, solicitó ante el Prefecto de la Congregación para la causa de los santos que la joven granadina fuera contada entre los beatos de esta Iglesia diocesana. 

A continuación, Mons. Semeraro pronunció la fórmula de beatificación, que fue acogida con un sonoro y profundo aplauso de los fieles y concelebrantes, al mismo tiempo que se desplegaba la gigantografía con la pintura de la nueva beata.




 El rito de beatificación se vivió con profunda emoción entre los fieles, especialmente entre los familiares de la joven Barrecheguren y la familia redentorista, comunidad a la que estuvo vinculada en vida, así como su padre el Venerable Siervo de Dios Francisco Berracheguren, que fue sacerdote redentorista tras quedar viudo y fallecer su hija.




Las palabras y breve recorrido por la vida de Barrecheguren de su postulador, Francisco José Tejerizo Linares. "De niña tuvo mala salud, por lo que por consejos médicos no asistió a escuelas públicas pero recibió una educación adecuada por su padres, el venerable Francisco Barrecheguren y Concha García Calvo, con ayuda de profesores externos", comenzó el postulador. 








 Desde sus primeros años de vida, sus padres se preocuparon por formarla cristianamente, lo que ella replicó junto a su madre enseñando el catecismo a las empleadas domésticas. 









 El postulador incidió en cómo la joven enfrentó arduas pruebas desde la infancia, como fue una crisis de fe a los diez años, el agravamiento de su salud con doce a causa de una inflamación intestinal y fuertes dolores o el ingreso de su madre en un sanatorio por desequilibrios mentales, afrontándolas todas ellas "heroicamente" y "desde la oración constante", aceptando "la voluntad de Dios en el fluir de la vida cotidiana". 




 También relató cómo los problemas de salud no fueron obstáculo para que la joven "se desviviese por los pobres", llegando a ser "una referencia ejemplar de vida cristiana testimoniada conforme al Evangelio" hasta su muerte con 21 años.




Posteriormente, el cardenal Semeraro destacó en la homilía que si Conchita "ha dado fruto abundante", fue por haber estado siempre "unida a Cristo, también en las oscuras horas de la prueba", afrontando "adversidades humanamente superiores a sus débiles fuerzas". 




 "Ella lo iluminó todo con la sabiduría de la Cruz, convencida que las penas y los sufrimientos hacen que la criatura esté más cerca y se asemeje a Cristo", subrayó el Prefecto. 




 Durante la homilía, Semeraro hizo referencia al ejemplo y ayuda que ofrece la beata para, en lugar de "cubrir y disimular la fragilidad", imitar "la vocación que llega de la vulnerabilidad", que Barrecheguren "reconoció, aceptó y vivió". "También ahora esta nueva beata se convierte para todos nosotros en un modelo a imitar. Sobre todo, a quien se encuentra en el sufrimiento y en la prueba, la beata Conchita muestra cómo la conformación a Cristo, en el amor crucificado, transforma la sustancia de la vida, aún la más compleja y difícil", destacó. 




 Tras la homilía, Gil Tamayo agradeció las palabras de Semeraro y mostró su alegría por la nueva beata de Granada. "Con ella la santidad, la vida en Cristo se pone de nuevo en primer plano en nuestra vida diocesana como ocurrió antes con otros granadinos como son los mártires del siglo XX”, recordaba el arzobispo. 




 Desde el 29 de noviembre del año 2007, las reliquias de Conchita se encuentran, junto a las de su padre, en el Santuario de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Granada. 













MILAGRO

En 2014, por intercesión de Conchita, una niña de 16 meses fue curada de un síndrome con daño multiorgánico causado por el estreptococo del grupo A. 

 Anteriormente, en la carta pastoral publicada tres días antes de la ceremonia, el arzobispo remarcó como con la beatificación, Conchita es un "modelo de vida cristiana", especialmente para jóvenes, familias y enfermos. Su ejemplaridad, dijo, radica en estos tres rasgos: "Su vida familiar, que genera un espacio de crecimiento humano y cristiano donde brotan los frutos del Evangelio.

 Su juventud, vivida desde la fe en Jesucristo y que le lleva a descubrir su vocación como identificación con la voluntad de Dios. Su enfermedad, que le ayuda a interpretar la fragilidad de la vida humana y a ofrecerla a Dios".





 

DÍA DE LA MADRE

FELICIDADES A TODAS LAS MADRES


feliz dia de la madre mama Dia de la Madre (Especial)

Jamás en la vida encontraréis ternura mejor, más profunda, más desinteresada ni verdadera que la de una madre.

Dios, al nacer nosotros, nos dio por cuna el corazón de una madre.

 ¡¡¡¡¡ FELIZ DÍA DE LA MADRE !!!!!



La MADRE es una mujer que entrelaza sus manos con las de un hombre, para formar entre ambos una cuna.



MADRE es una mujer que tal vez enseñe al hijo pocas cosas, pero aquéllas que le enseña, son las que marcan el sentido de cuanto después aprende.



MADRE es una mujer que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor y algo de ángel, por la incansable solicitud de sus cuidados.



MADRE es una mujer con un destino y una vocación tan ineludibles, que hasta el mismo Dios quiso sentir la cálidad necesidad de necesitar una.

ma ma ma ma

La MADRE es el nombre más tierno que labios humanos pronuncian. La primera que el niño balbucea y la última que el hombre  susurra.




La fuerza de una MADRE es la fuerza de sus virtudes, de su espíritu, su abnegación y sus lagrimas, su caridad y sus oraciones.



Hay un abismo que el hombre no medirá jamás, y ese abismo es el AMOR DE LA MADRE.



El amor de la MADRE es una inmensidad donde el mismo corazón de la mujer se pierde. 
                                                                  Beato Juan Pablo II

martes, 2 de mayo de 2023

CAMPANARIOS, ESPADAÑAS


Campanile a vela y en España espadaña,

Otra variante de los campanarios son los campanile a vela que en España llamamos espadaña

Espadaña del Carmen en Ávila (España)

Se difundió sobre todo en iglesias de modestas dimensiones o importancia, o en los casos en que se quería evitar la ostentación (en las iglesias franciscanas es muy difícil encontrar torres como campanarios). 

Una espadaña puede considerar un significativo número de campanas de diferentes tamaños. La ausencia de caja de resonancia y la estructura simple significan que no es posible alojar en ellas campanas grandes, ni que el sonido llegue a una gran distancia.






Preveía la elevación de una estructura de fábrica o muro simple por encima de la cubierta de la iglesia con remates mixtos, atravesada por aberturas o claros en los que se alojan la campana, que se mueve mediante una cuerda colocada dentro de la iglesia.




Iglesia de Santa María de Becerril de Carpio, Palencia


Para campanas pequeñas, como las de muchas de nuestras ermitas y algunos de nuestros conventos, e incluso alguna que otra iglesia parroquial, se utilizaron, ya de antiguo las espadañas, campanarios de una sola pared en la que se abren los huecos para las campanas.




Estas, en las iglesias, suelen situadas sobre la fachada o sobre el tejado de su nave central, cerca del crucero o incluso a nivel del pavimento como esta de Frías. de la iglesia de San Vítores.





 
Las espadañas son un signo característico, entre otras, de las iglesias franciscanas. Las campanas son de menos tamaño y, dado que no tienen caja de resonancia como los campanarios, su sonido no llega a una gran distancia.


Torquemada, Palencia
Espadaña barroca de la iglesia de la Magdalena en Sevilla, España.

Espadaña de la colegiata de San Salvador de Cantamuda, en Palencia, España.





lunes, 1 de mayo de 2023

ORACIÓN AL ESPIRITU SANTO

 Oración



 ¡QUE VENGA, SEÑOR! Tu Espíritu de escucha; cuando como María, estamos atentos a lo que nos dices 

 Tu Espíritu de serenidad; cuando las noches son más fuertes que el día 

 Tu Espíritu de fortaleza; cuando la debilidad se impone al tesón

 Tu Espíritu de alegría; cuando nos dormimos en los laureles 

 Tu Espíritu de constancia; cuando no vemos fruto a su tiempo 

 Tu Espíritu de comunión; cuando surgen las divisiones 

 Tu Espíritu de comprensión; cuando se hace inteligible tu mensaje 

 Tu Espíritu de fraternidad; cuando se quiebra la unidad 

 Tu Espíritu de valentía; cuando nos quedamos inmóviles 

 Tu Espíritu de ruptura; cuando nos ataca el inmovilismo 

 Tu Espíritu de eternidad; cuando habla más la muerte que la vida 

 Tu Espíritu de vida; cuando estamos llenos de todo y de nada 

 Tu Espíritu de aliento; cuando nos asfixia la contaminación del mundo 

 Tu Espíritu de resurrección; cuando nos instalamos en lo efímero 

 Tu Espíritu de misión; cuando todo nos parece hecho 

 Tu Espíritu de perdón; cuando el hombre se sienta incomprendido 

 Tu Espíritu de Eucaristía; para que nunca nos falle el alimento.