CAMBIAME, SEÑOR
Para que, mi rostro al igual que el tuyo sea irradiación del Dios que vive en mí y tanto quiero Y, descubriéndolo como mi todo y mi vida hable de tal manera con El que, en el monte de mi existencia, pueda exclamar: ¡QUE BIEN SE ESTA AQUÍ!
CAMBIAME, SEÑOR Y, sintiéndome tocado por tu gracia no acalle ni limite la voz que pregone tu poder la voz que cante tus hazañas la voz que alabe tu santidad y tu grandeza
CAMBIAME, SEÑOR Que cuando la prueba me asalte en el camino sepa que, tu presencia, me acompaña me guía, me consuela y me empuja a seguir adelante Que, cuando mire al cielo, como Tú miraste crea, escuche y me embargue la presencia de un Dios que se fía de mi que confía en mí y que tanto espera de mí.
CAMBIAME, SEÑOR Siendo testigo de tu reino de que, otro mundo, todavía es posible Porque, Tú Jesús, eres el enviado el Ungido, el preferido, el amado Aquel que es capaz, por su obediencia, de cambiar a toda la humanidad.
D
Sí, Señor; transfigúrame con tu presencia porque, en muchas ocasiones, temo sólo verte como hombre y no como Dios Si, Señor; transfigúrame con tu mirada porque, en el duro camino, tengo miedo a perderte a no distinguirte en las colinas donde no alcanza mi vista
L
Porque Dios no condena tú no puedes condenar, porque Dios perdona tú tienes que perdonar, porque Dios es amor tú tienes que vivir amando. En la cuaresma convertirnos al Padre, creciendo en el amor misericordioso, nos hace ser mucho más humanos.
M
Señor quiero revisar con humildad cómo estamos gestionando la fe en nuestra vida y si somos coherentes con la fe que profesamos. Antes de corregir a otro, de pretender adoctrinar a los demás, debemos mirar cómo vivimos, si hacemos lo que decimos, no vaya a ser que Jesucristo, por boca de cualquiera, nos repita aquellas palabras “ellos no hacen lo que dicen”
X
Tu serenidad y tu paz como consuelo.
Tomaste a María como esposa Recibiste a Jesús como hijo Fuiste hombre de pocas palabras pero tus obras hablaron. Ayúdanos a ayunar de palabras y hacer fecundos nuestros caminos.
J
Los cristianos tenemos la posibilidad de servir, amar al Señor en el necesitado, recordemos las palabras de Ntro. Señor: “a mi me lo hicisteis”. ¿Cuándo fue Señor? Cuando a uno de estos pequeños le hicisteis algo a mí me lo hicisteis.
V
Nuestro camino de Pascua supone también aceptar la cruz de Cristo. Convencidos de que, como Dios escribe recto con líneas torcidas, también nuestro dolor o nuestra renuncia, como los de Cristo, conducen a la vida. ¿Somos una viña que da sus frutos a Dios? ¿o le estamos defraudando año tras año? ¿somos infieles? ¿o tal vez perezosos, descuidados? Vamos hacia la Pascua, que es el paso de la muerte a la vida.
S
Para este tiempo de Cuaresma, en el que se nos invita a una seria y profunda conversión, esta parábola nos anima a volver a descubrir cómo es nuestro Padre Dios, para eliminar esas imágenes falsas que tantas veces se nos vienen. Por eso, es importante que en Cuaresma purifiquemos nuestra imagen de Dios para vivir, de verdad, como hijos suyos y llegar a la Pascua con un corazón nuevo
DOMINGO I DE CUARESA
GRACIAS, SEÑOR (1º CUARESMA)
Sin saber cómo ni por qué, he dicho “no” a lo que me degrada. Me prometieron ser más feliz lejos de ti y, veo, que son más desdichados los que de ti apartaron.
Me señalaron que, con pan, vino y dulce no tendría necesidad de más sustento pero, con el tiempo, he aprendido que, el dulce empalaga, el vino embriaga demasiado y el pan se endurece sobre la mesa
Sólo Tú, Señor, conservas la frescura eres algo siempre nuevo y, en tu Eucaristía, permanentemente tierno. ¿Cómo voy a dejarte, Señor? Ayúdame, Jesús, a combatir el buen combate A defender mi fe y mi esperanza A no esconder mi rostro cuando el enemigo me pregunte si yo tengo algo que ver contigo
GRACIAS, SEÑOR
Conocerte ha merecido la pena Servirte es mi lucha cada día Y, no caer en la tentación de la debilidad, es mi oración a Ti confiada.
Guárdame y ayúdame, Señor, a salir victorioso de tantas dudas que siembran en mí interior incertidumbre. Todos los días digo "cambiaré" y, al día siguiente, me digo a mí mismo: "ayer mentí, cambiaré hoy". Amén
D
Nosotros, en este primer domingo de Cuaresma, estamos invitados también a entrar en el desierto de nuestro corazón. En él nos vamos convenciendo de la inutilidad de tantas cosas que antes creíamos necesarias; de los débiles que eran nuestros puntos de apoyo
L
Al atardecer de la vida te examinarán del amor.
El Señor quiere que si le amamos a El amemos también a nuestros hermanos. Hoy su Evangelio nos enseña que si nuestra fe es verdadera entonces se transforma en caridad y El reinará en nuestros corazones si de verdad amamos a nuestros hermanos.
M
Hoy, Señor, quiero acabar mi oración dándote inmensas gracias por habernos enseñado a orar. Gracias porque nos has dado, como un inmenso regalo, tu propia oración. Te pido que yo rece esta maravillosa oración sin prisas, sin rutina, sabiendo y saboreando cada una de las palabras y que, de vez en cuando, me pase como a Santa Teresa que no podía pasar de la primera palabra.
X
Señor, aquí me tienes de nuevo a tus pies para estar un rato contigo. Me gustaría profundizar en este día en el gran signo de Jonás que, después de estar tres días y tres noches en el vientre de un cetáceo, en lo profundo del mar, saltó a la playa de la vida
J
Tú eres quien nos mandas que recemos, que estemos en diálogo contigo Vengo a orar, Jesús, confiado en tus palabras. Sé que si te pido, me darás; que si te busco, te encontraré; que si toco a la puerta de tu corazón, me la abrirás, porque Tú sólo me das cosas buenas.
V
Señor, quiero escuchar bien tu Palabra. Y la quiero escuchar no sólo con el oído externo sino con el oído interior, con el oído del corazón. Y quiero que esas tus palabras se ahonden dentro de mí, me penetren y se hagan norma de mi vida. Son palabras recias, exigentes. Sé que yo solo no las puedo cumplir; por eso te pido que me envíes al Espíritu Santo con sus dones. Con Él todo será fácil, sencillo, incluso placentero.
S
Señor, hoy te necesito más que nunca. Lo que me dices en el evangelio de hoy es para mí “un duro hueso de roer”. Me pides no sólo que perdone a mis enemigos, sino que los ame y rece por ellos. Yo sé que, por mis propias fuerzas, no puedo cumplirlo. Te pido que me ayudes, que me des tu gracia, que me eches no una mano sino las dos. Sé que sin Ti no puedo hacer nada.
MIERCOLES DE CENIZA
En la vida, como en todo, no faltan los contrastes: luz y oscuridad; tristeza o alegría; entusiasmo y decepción; angustia y serenidad; dudas y fe; amistad y odio; cielo o infierno......
La Cuaresma siempre será esa oportunidad para resituar las cosas, las ideas, los acontecimientos, las personas, nuestras luchas y nuestras conquistas a la luz del Evangelio. La cuaresma, en sí misma, no tiene otro fin que llevarnos a la Pascua. ¡Necesitamos tanto de vida, de luz, de resurrección, de optimismo, de generosidad!
Y, esa Pascua, tiene un nombre: ¡CRISTO! Para ello este tiempo se convierte en eso: semanas para estar cerca de Aquel al cual tanto decimos amar, en el cual hemos sido bautizados pero del que, muchas veces, tan lejos nos encontramos. Un estudiante, para el examen final, echa el resto. Y nosotros, como discípulos de Jesús Maestro, también es bueno repasar las hojas de nuestra vida para intentar corregir, pasar página, enmendar errores e incluso intentar hacer un punto y aparte en aquello que no merece la pena insistir.
Me gusta la CUARESMA porque nos lleva al meollo de nuestra fe, a identificarnos con Jesús, a reflexionar, rezar y guardar silencio en medio de tanto estruendo ideológico que nos asfixia y nos impide vivir con cierta paz y serenidad. A lo dicho: feliz y santa cuaresma. Vamos a por la PASCUA!
M
La imposiciòn de la ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo.Nos enseña que todo lo material que tenemos aquí se acaba. En cambio,todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad.
"Arrepiéntete y cree en el Evangelio
X
Comienza la Cuaresma, tiempo para renacer de la ceniza, de ponerse en camino, de soltar la mediocridades, ambiguedades y asperezas........dejarme hacer de nuevo en manos del alfareros.
J
¿De qué te sirve ganar el mundo entero, tener el máximo poder, si te pierdes a ti misma, destruyes al ser humano y al universo? Siendo la vida el gran regalo de nuestro Padre-Madre-Dios.
V
Dame, Señor, la gracia de acercarme hoy a ti con un corazón limpio, sin prejuicios ni complejos. Quiero beber tu evangelio no en las aguas del río sino en el mismo manantial. Haz que deje atrás las distintas interpretaciones de los hombres y descubra tu evangelio con toda su frescura, con toda su pureza.
S
Tu mirada me ha cautivado.
Hoy, Señor, quiero aprender de Leví a ser desprendido, humilde, generoso. Y, sobre todo, a vivir tu llamada con gozo. Leví debía renunciar al dinero, al puesto de trabajo muy rentable, a la familia y a la posición de sus colegas. Y todo lo hizo con garbo, con presteza, con gozo. Dame la gracia de “servirte a ti, Señor, con alegría.
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