lunes, 4 de mayo de 2015

SANTUARIO DE LA VIRGEN DE LA MONTAÑA DE CÁCERES

Situado sobre un  cerro, 621m, de la Sierra de la Mosca. Desde allí se divisa la ciudad de Cáceres


 El actual edificio es el resultado de la unión de tres capillas.


La imagen del Sagrado Corazon, que fue mandado instalar en aquel lugar, por el entonces Obispo Segura Saez, Auspiciado y sufragado por el Obispo Excmo. Sr. D. Pedro Segura Sáez, se erigió un monumento  en homenaje al Sagrado Corazón  de Jesús  para que  toda  la  ciudad  quedara  bajo su protección.
 El  Nuncio  de Su Santidad  en  España, Excmo.  y Rvdmo. Sr. D. Federico Tedeschini, bendijo el monumento.


  El  14   de   noviembre   de  1926  se  colocó  la  imagen bendecida  del  Sagrado Corazón  que  se  encuentra frente al templete  del  Santuario.  Obra de  Félix  Granda,  mide  5,60 metros,  es  de granito  fino  y  aparece  en  actitud  amorosa, abiertos  los  brazos  y  con  la  mano  derecha  en  actitud de bendecir.  

   Auspiciado y sufragado por el Obispo Excmo. Sr. D. Pedro Segura Sáez, se erigió un monumento  en homenaje al Sagrado Corazón  de Jesús  para que  toda  la  ciudad  quedara  bajo su protección.  El  Nuncio  de Su Santidad  en  España, Excmo.  y Rvdmo. Sr. D. Federico Tedeschini, bendijo el monumento.
cuya imagen se realizo a su costa, y justo a lado de la imagen se levanta el Santuario de Nuestra Patrona, podemos adivirnar en su frente la puerta, que da asceso a lo que ahora llamamos la Cueva del Pastor, que fue la primitiva capilla que Francisco de Paniagua, levanto sobvre la agreste Sierra de la Mosca.




  Primera Capilla:

 El Santuario data del siglo XVIII y está levantado ahí por Francisco de Paniagua, el cual después de pedir limosna en varios sitios y buscar algún lugar para hacer un Santuario a la Virgen, se refugió en una cueva y colocó la imagen de la Virgen a su lado. Gracias a la cantidad de limosna que recibió, pudo por fin levantar este Santuario.


  Entre  los  años  1621  y 1626,  Francisco  de Paniagua, un eremita  natural  de  Casas  de  Millán.
El cual después de pedir limosna en varios sitios y buscar algún lugar para hacer un Santuario a la Virgen, se refugió en una cueva y colocó la imagen de la Virgen a su lado.
 Gracias a la cantidad de limosna que recibió, pudo por fin levantar este Santuario.  

 Comenzó  a  construir  la primera capilla, en donde D. Sancho de Figueroa, Cura de Santa María  y  amigo  de  Paniagua, dijo  la  primera misa el día 25 de marzo de 1626, fiesta de Nuestra Señora de la Anunciación.

     El primitivo lugar de culto está localizado, en la actualidad, en  el segundo tramo de  la nave conocida  popularmente  como “La Gruta” o “La Cueva”,  en el punto en el  que  está colocada la imagen pequeña de la Santísima Virgen.

 Ocupa una superficie en planta de 6’50 por 2’70 metros, con bóveda de medio cañón y una altura de 2’50 metros.  Hoy en día se han  reconstruido el lecho y la cocina del eremita en dos oquedades allí existentes.
En su interior podemos ver los aparejos que el citado eremita llevaba consigo, cuando pedía limosnas, para levantar una ermita para “HONOR Y GLORIA DE JNUESTRA SEÑORA”.

Esa puerta que mencionábamos antes, es la que da acceso a la cabaña, y si entramos en su interior, nos daremos cuenta rápidamente, que la construyo aprovechando como respaldo los peñascos más elevados de las rocas, colocando la imagen de la Virgen en los alientes de la peñas.

Es así que este hombre comienza su retiro y oración, habitando en gran estrechez y sin más goce, que su soledad y contemplación. Es así que la cabaña.
 Servirá como primera capilla de la Virgen de la Montaña. a la que primitivamente se conoció bajo la advocación de Nuestra Señora de la Encarnación y de Montserrat. Es muy posible que Francisco de Paniagua, visitara en alguna ocasión en sus peregrinajes, tierras de Cataluña y visitara a la Santísima Virgen de Montserrat.



     Segunda Capilla:

   En 1630, Francisco de Paniagua inicia la construcción de un camarín   para  la   Sagrada  Imagen,  pero  el  aumento   de  la devoción hizo que el proyecto de camarín se convirtiera en una segunda  capilla.

  Paniagua no  pudo  ver terminada su obra,  al sorprenderle  la  muerte en 1636.  No  obstante,  encargó  a su amigo  D. Sancho de  Figueroa  y  Ocano,  según  consta  en  su testamento, otorgado el día 24 de mayo de 1636, la conclusión de ella, lo que probablemente acaecería en el año 1661.

       Para  la construcción  de esta capilla, se  amplió la  primera capilla  en  sentido  longitudinal,  con  el  fin  de  construir en la planta superior habitaciones para el ermitaño y hospedería. Esta segunda  capilla corresponde a un  poco más del tramo  que hoy ocupa el coro principal del Santuario.

 Se comienza la construcción de la segunda capilla, que es la parte que ocupa desde las escaleras de asceso a la vivienda del ermitaño hasta un poco mas del bajo coro de la ermita principal, y donde fuera enterrado el anacoreta, Francisco de Paniagua cuando falleciera en el año 1636..


 Posteriormente esta capilla se fue incrementando hasta completar la que hoy podemos ver.

        Tercera Capilla:

    Ante el  auge que había tomado el culto a la Virgen de la Montaña, se agranda el Santuario en  sentido de profundidad a la  segunda  capilla,  aprovechando  los muros de  ésta y dando como resultado el estado actual del conjunto.

 Las obras son encargadas al maestro Juan Sevillano,  que construye la nave central entre 1716 y 1721.

 El actual Retablo Mayor,  de  estilo  churrigueresco,  se  construye  en  1724,  y entre 1725 y 1727 se realizó el actual camarín.



Dicho retablo se realiza en Salamanca, obra que se atribuye a don Jose Chirruguera, que en entonce se encontraba en la cumbre de su grandeza como arquitecto y escultor, este retablo que vemos en el Santuario de la Patrona de Caceres, tiene cierta semejanza con el de la Iglesia de San Esteban de Salamanca.


 La  planta de cruz latina es el resultado de la construcción de la Capilla del Cristo de la Salud, junto al Evangelio, en 1754, obra de Pedro Sánchez Lobato,  y de la Capilla de Santa Ana, al lado de la Epístola en 1775, obra de Francisco Lobato.

La Capilla del Santisimo Cristo de la Salud, fue construida en 1764. Se aceptaron los planos del maestro Pedro Sanchez Lobato, que importo un total de 23.811 reales y doce maravedíes. Vicente Barbadillo quien realizara el retablo de la Iglesia de San Mateo, también tien su impornta artística en este Santuario, en el retablo de Santisimo Cristo de la Salud, que lo realizo antes de que llegara la imagen, por lo que se ve que se quedo un poco corto en las medidas, siendo dorado por el por Joaquín Rodríguez.



En el lado de la Epístola, se construyo la capilla de Santa Ana, con lo que adquiría la ermita planta de Cruz. Esta obra se realizo en 1775 por el maestro alarife Francisco Lobato que tuvo que abatir grandes peñas y abrir el camino por detrás importando todo 6614 reales el retablo costo 2.850 reales y la subida a la ermita 26.


  Ambas   capillas   presentan   retablos  dorados  donde  se exponen  al culto sus imágenes  titulares.  Como curiosidad cabe señalar que el artista Vicente Barbadillo hizo el retablo antes de que la imagen  del Cristo de la Salud  estuviera  en Cáceres y la hornacina le quedó pequeña, aunque pudo ser reparada.

   Por tanto, el Santuario,  en su actual configuración, consta de   coro   alto,   nave   central,   camarín  y   las   dos   capillas anteriormente citadas.

  La  nave central del actual Santuario es de estilo barroco y consta de una nave de dos tramos.


 La bóveda es muy plana, de arista  y  resulta de  la  intersección de dos  medias  bóvedas de medio  cañón. Es meritoria  la cúpula gallonada  sobre  pechinas decoradas  con  frescos  de  los  cuatro  Evangelistas  y  motivos geométricos al gusto Luís XV.


  Concluida  la obra, el Santuario (en aquel momento bajo la denominación de Ermita) fue bendecido el día 27 de noviembre de 1721.

 Como  curiosidad, hay que  señalar que  el 22 de mayo de 1636 murió  Francisco de Paniagua en  Cáceres  y fue llevado a hombros  por  D. Sancho  de  Figueroa  y  otros  tres  sacerdotes hasta  la ermita donde recibió sagrada sepultura al  pie del altar primitivo.


En el siglo XVIII fueron  trasladados sus restos al lugar que  hoy  ocupan  delante  del  altar  con  una lápida  donde se puede  leer: ”Aquí  yace Francisco Paniagua,  fundador de este Santuario”. Es la única persona enterrada en el Santuario.

TEMPLETE

   El templete, según consta en los archivos, fue levantado en 1703 por artesanos de la ciudad, según las directrices de la Cofradía,  y  siguiendo  el  estilo  arquitectónico  de  la Ermita, siendo entonces Mayordomo Don Francisco del Hierro.

  Posteriormente, en el año 1783, fue reconstruido, por un importe de 2.375 reales de vellón, para ser demolido en 1968, seguramente   para   conseguir   un  mayor  ensanche   de   la explanada que da entrada a la Ermita. Este Templete sirvió de modelo   para   algunos  construidos   en   Hispanoamérica.

La construcción actual data del año 1999.  


 Ese  año,  con  motivo  de  la  conmemoración  del  LXXV   Aniversario de la Coronación  Canónica  de la Santísima Virgen   de la Montaña, Patrona  de Cáceres, la  Junta  Directiva pensó   realizar una ofrenda a Nuestra  Patrona y  dejar así constancia histórica de dicho acontecimiento.   

 Esta  ofrenda  no  fue pensada como un acto propio de la Junta Directiva,  ni siquiera  del conjunto de  la  Real Cofradía, sino que,  desde sus inicios,  fue diseñada  como  un homenaje popular de todos  los cacereños hacia su madre en el Cielo,  la Virgen de la Montaña.
 Apoyada en los antecedentes  históricos, este hecho nos traslada,  no solo al acto de la Coronación, sino también a la  conmemoración  del  XXV  y  L  aniversario  de la misma, donde el pueblo de Cáceres dejó constancia del amor a su Patrona, mediante ofrendas como La Corona, el  Manto y las Ánforas  que  luce  la Sagrada Imagen, en su bajada anual a  la ciudad.  







   
  El  pueblo  de   Cáceres,  siguiendo  esta tradición,  quiso ofrendar  a su Patrona,  a  través  de su Cofradía, mediante la construcción de un  “Templete”. Dicho proyecto partiría de la primitiva edificación que en tiempos hubo, frente a su Ermita, para la presentación de la Sagrada Imagen a todos sus fieles el día de su festividad y romería.

   Para la construcción de este “Templete”, la Real Cofradía solicitó  la  colaboración  del  Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura,  Demarcación  Provincial de  Cáceres,  quien  se sumó  con  agrado  al  proyecto,  organizando un  concurso  de ideas entre   sus   colegiados  para  el  diseño  del  “Templete” y  el acondicionamiento   integral   del  entorno  del  Santuario   de Nuestra Señora, La Virgen de la Montaña.



En éste templete es colocada la Virgen de la Montaña, una vez finalizada la procesión que la traslada desde la Concatedral de Santa María hasta su Santuario,

en la fecha de su romería (el primer domingo de Mayo).



Se ha convertido en una tradición desde el año 2008, lanzar monedas dentro del mismo para poder ver cumplidos dos deseos que hay que pedir al lanzarlas. ¡Inténtelo y verá como serán cumplidos!

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