YA ES SEMANA SANTA

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viernes, 26 de enero de 2024

TERCERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO.

SÁBADO

“ ¿Aún no tenéis fe? ”




según san Marcos 4,35-41 

Aquel día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos: «Vamos a la otra orilla». 

El atardecer es el momento que se va luz y, con la falta de luz, la desorientación, el no saber uno donde está. Y esta sensación de oscuridad, de no ver con claridad, de hallarse uno como perdido en la vida, es una experiencia que sentimos todos.

Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. 

Hay que pasar “a la otra orilla”, a la orilla de la fe, de la oración, de la presencia de Dios.

Pero Jesús es tan condescendiente que no nos deja nunca solos. No dice: “Pasa a la otra orilla” sino “Pasemos”. Él siempre viene con nosotros y nos acompaña.

Se levantó una fuerte tempestad y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba en la popa, dormido sobre un cabezal. 

Lo despertaron, diciéndole: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?». 

Por eso se extraña de la poca fe de los discípulos en la barca. Jesús duerme para probar su fe.

Es muy difícil poder dormir con fuerte viento y unas olas que ya han entrado en la barca hasta mojar sus pies.

Se puso en pie, increpó al viento y dijo al mar: «¡Silencio, enmudece!». 

El viento cesó y vino una gran calma. 

Él les dijo: «¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». 

Se llenaron de miedo y se decían unos a otros: «¿Pero quién es este? ¡Hasta el viento y el mar lo obedecen!».



Jesús pide a los discípulos de todos los tiempos “que se fíen de Él” Es más, cuando arrecian los vientos de las dificultades y las olas amenazan con hundir la barca de la Iglesia, no hay que pensar en otra barca. Sólo hay una solución: “embarcarse con Jesús, aunque nos parezca que Él está dormido”. Hay que poner a Jesús en el centro de la vida

VIERNES

“ El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra ”





según san Marcos 4,26-34

Las parábolas que se nos comunican hoy nos invitan a seguir trabajando en la construcción del Reino, aunque a veces no veamos los frutos de la siembra

 En aquel tiempo, Jesús decía al gentío: «El reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. 

Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo.

Son una invitación a no estar ansiosos o dependientes de los supuestos éxitos o de inmediatas respuestas a nuestros esfuerzos.

Se nos presenta por partida doble para abundar en la virtud de la paciencia, tan ligada a la humildad y, en última instancia, a la esperanza.

 La tierra va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. 

El Reino crece, lentamente, ocultamente, y cuando menos lo esperamos vemos sus frutos. Hoy más que nunca debemos tener confianza y creerle a Dios, pues no somos nosotros quienes hacemos crecer la semilla, sino Él.

Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega».

 Dijo también: «¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después de sembrada crece, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros del cielo pueden anidar a su sombra». 

También hay que aguardar con paciencia que el grano de pimienta se convierta en un frondoso arbusto bajo cuyas ramas cobijarse

Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.

La construcción del reino de Dios también precisa de santa paciencia, de esa espera confiada en que la siembra produzca su fruto llegado el momento. Pero sin angustiarse de que no lo veamos crecer ni, mucho menos, segar.

A veces nos cohibimos de sembrar pensando que nuestra “semilla” es pequeña, no nos atrevemos a anunciar el Reino de Dios, porque “tenemos poco que decir”. 

Ninguna semilla es demasiado pequeña. Si hemos recibido la Palabra de Dios anunciando el Reino, tan solo tenemos que arriesgarnos, atrevernos a regar la semilla. No olvidemos que esa Palabra tiene poder creador, capaz de hacerla germinar aún en las condiciones más desfavorables

JUEVES

“ Id por todo el mundo,…a toda la creación ”


según san Marcos 16, 15-18 

El Evangelio de hoy nos presenta el mandato de la misión: “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio”. Todo cristiano participa de esta misión de evangelizar, mientras quede alguien, -aunque solo sea uno- , que no conozca el amor de Dios.

En aquel tiempo, Jesús se apareció a los once y les dijo: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. 

El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado. 

A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. 

Encontrarse con el tesoro, que no es otro, que Cristo, el Señor, el cual, puede dar plenitud a su existencia, y la fe se hace contagiosa, no se puede ocultar, el gozo, la alegría, la esperanza, la paz, el estilo de vida, … tantos dones nos aporta, que es imposible disimularlos o disfrazarlos.

El encuentro con el Señor nos transforma.

Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos».



Recordando que Él los envió a todas las gentes. Y en ese “todos” de hace más de dos mil años estábamos también nosotros. Jesús nos señala también a no seleccionar quién es digno y quién no de recibir su mensaje y su presencia.

Dios ama a todos y quiere salvar a todos, y por eso llama a algunos, «conquistándolos» con su gracia, para que a través de ellos su amor pueda llegar a todos. La misión del pueblo de Dios es la de anunciar las maravillas del Señor.

MIÉRCOLES

“ Salió el sembrador a sembrar ”







san Marcos 4,1-20 

En aquel tiempo, Jesús se puso a enseñar otra vez junto al mar. Acudió un gentío tan enorme, que tuvo que subirse a una barca y, ya en el mar, se sentó; y el gentío se quedó en tierra junto al mar. Les enseñaba muchas cosas con parábolas y les decía instruyéndolos: «Escuchad: salió el sembrador a sembrar; al sembrar, algo cayó al borde del camino, vinieron los pájaros y se lo comieron. 

Dios, el sembrador, ¿cómo actúa en nuestras vidas? Dios, nos dice Jesús, confía en nosotros porque nos ama. Nos conoce muy bien y, pese a ello, confía en que su acción en nosotros encuentre respuesta, “responsabilidad”. Como buen sembrador va esparciendo la semilla que es su Palabra.

Esa Palabra que no es otro que el mismo Jesucristo. Una vez que la semilla ha sido depositada en el surco, se convierte en algo vivo que tiene su propio desarrollo dependiendo del cuidado que cada persona le proporciona.

Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra; como la tierra no era profunda, brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó y, por falta de raíz, se secó. 

Otro parte cayó entre abrojos; los abrojos crecieron, la ahogaron, y no dio grano. El resto cayó en tierra buena: nació, creció y dio grano; y la cosecha fue del treinta o del sesenta o del ciento por uno». 

Y añadió: «El que tenga oídos para oír, que oiga». 

Cuando se quedó solo, los que lo rodeaban y los Doce le preguntaban el sentido de las parábolas. Él les dijo: «A vosotros se os han dado el misterio del reino de Dios; en cambio a los de fuera todo se les presenta en parábolas, para que “por más que miren, no vean, por más que oigan, no entiendan, no sea que se conviertan y sean perdonados”». 

Y añadió: «¿No entendéis esta parábola? ¿Pues, cómo vais a entender las demás? El sembrador siembra la palabra. 

Hay unos que están al borde del camino donde se siembra la palabra; pero en cuanto la escuchan, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos.

 Hay otros que reciben la semilla como terreno pedregoso; son los que al escuchar la palabra enseguida la acogen con alegría, pero no tienen raíces, son inconstantes y cuando viene una dificultad o persecución por la palabra, enseguida sucumben. 

Hay otros que reciben la semilla entre abrojos; estos son los que escuchan la palabra, pero los afanes de la vida, la seducción de las riquezas y el deseo de todo lo demás los invaden, ahogan la palabra, y se queda estéril. 

Los otros son los que reciben la semilla en tierra buena; escuchan la palabra, la aceptan y dan una cosecha del treinta o del sesenta o del ciento por uno».


Esta parábola habla hoy a cada uno de nosotros, como hablaba a quienes escuchaban a Jesús hace dos mil años. 

Nos recuerda que nosotros somos el terreno donde el Señor arroja incansablemente la semilla de su Palabra y de su amor. ¿Con qué disposición la acogemos? […] 

Y nos hará bien no olvidar que también nosotros somos sembradores. Dios siembra semilla buena, y también aquí podemos plantearnos la pregunta: ¿qué tipo de semilla sale de nuestro corazón y de nuestra boca? 

Nuestras palabras pueden hacer mucho bien y también mucho mal; pueden curar y pueden herir; pueden alentar y pueden deprimir. Recordadlo: lo que cuenta no es lo que entra, sino lo que sale de la boca y del corazón.

MARTES

“ ¿Quiénes son mi madre y mis hermanos? ”




san Marcos 3, 31-35

En el uso lingüístico hebreo y arameo se aplicaba el termino “hermano” a los primos y parientes próximos,

En aquel tiempo, llegaron la madre de Jesús y sus hermanos y, desde fuera, lo mandaron llamar. La gente que tenia sentada alrededor le dice: «Mira, tu madre y tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan».

 Él les pregunta: «¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?».

La respuesta dada por Jesús a su propia pregunta no hay ningún menosprecio por su madre, María, sino que, se evidencia la prioridad que ha de tener el reino de Dios incluso sobre los vínculos familiares.

 Y mirando a los que estaban sentados alrededor, dice: «Estos son mi madre y mis hermanos.

Al proclamar Jesús como familiar suyo a todo el que cumple la voluntad de Dios, muy lejos de rechazar a su propia madre María, está ensalzándola. 

Porque ella fue la primera que cumplió la voluntad de Dios en su vida con su “HAGASE”. Y nadie mejor que ella busco e hizo suya la voluntad de Dios. “Que se cumpla en mí tu palabra”.

El que haga la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre».

Pero Jesús les para los pies con dulzura: sin ofender, pero dejando bien claro que su madre y sus hermanos son los que obedecen la voluntad del Padre. 

Esa es, desde entonces, la piedra de toque de la verdadera filiación como hijos de Dios.



 Hacer la voluntad de Dios es el único camino para convertirse en hermano de Cristo.

LUNES

“ El que blasfeme contra el Espíritu Santo ”


según san Marcos 3, 22-30

A Jesús le están dando palos por todas partes. Le cuestionan todo y van a la yugular. Lo acusan de pertenecer a la esfera del mal, que sus obras por muy buenas que parezcan vienen del reino del Mal

Le disputan a Jesús su obra, imputándola a Satanás en vez de a Dios. Pero el Señor, que lee los corazones de sus oponentes dialécticos, le da la vuelta al argumento con sutileza: si los prodigios que observan son obra de Belzebú, entonces es que le queda poco de reinado al príncipe de este mundo puesto que está contra sí mismo

 En aquel tiempo, los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: «Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios». 

El reino de Dios está presente y al hacerse presente inaugura un tiempo nuevo en el que el pecado, el mal que es propio de Satanás, está siendo vencido.

Él los invitó a acercarse y les hablaba en parábolas: «¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino dividido internamente no puede subsistir; una familia dividida no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra sí mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. 

Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar, si primero no lo ata; entonces podrá arramblar con la casa. 

En verdad os digo, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre». 

Quien niega el amor implícito que trae la Trinidad es quien merece la condena eterna. Blasfemar contra el Espíritu Santo es tanto como negar su capacidad para convertir el corazón propio y volverlo hacia Dios.

Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo.


Jesús con su palabra y obra está dando por finalizado el poder del mal en la vida de los hombres. El mal tiene ya fecha de caducidad.
 Ahora bien, hay que optar, la vida siempre nos obliga a tomar partido. Los maestros de la ley con su sabiduría han hecho su opción, han decidido no crecer, no aceptar la novedad del Reino,.
 En cambio, Jesús se ha puesto de parte de la vida y nos recuerda la otra cara de la elección: el sacrificio que nunca es gratuito. Lo que en última instancia se elige es ser más, ser mejor. Y Jesús optó por un determinado estilo de vida, y eso le costó la vida misma: su vida estuvo tejida de múltiples sacrificios y la cruz es la firma final con la que él rúbrica su proyecto de amor.

 DOMINGO

“ Venid conmigo y os haré pescadores de hombre ”


En este domingo tercero, del tiempo ordinario, se nos ofrecen dos invitaciones: a ser seguidores de Jesús y a convertirnos. A cambiar los valores para transformar nuestra vida y seguir a Jesús. Seguir a Jesús lleva consigo una misión: hacer realidad el Reino de Dios en nuestra sociedad.

según san Marcos 1, 14-20

Convertirse significa acoger agradecidos el don de la fe y hacerlo operativo por la caridad. Convertirse quiere decir reconocer a Cristo como único señor y rey de nuestros corazones, de los que puede disponer. 

Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: «Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio». 

Pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, echando las redes en el mar, pues eran pescadores. 

Y el relato, por encima de otras consideraciones, arroja una diferencia fundamental con la costumbre judía de entonces: eran los discípulos los que elegían a su maestro, al rabí que les iluminara la Escritura.

En el caso de Jesús es distinto: es él quien elige a sus discípulos, el que los va llamando y les conmina a su seguimiento

Jesús les dijo: «Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».

 Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.

 Un poco más adelante vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes.

El Cristo es alguien que te llama por tu nombre en medio de las faenas (llámese echar las redes en el mar de Galilea o cualquiera que sea tu ocupación actual) para que lo sigas. Uno no elige ser cristiano, si no es por la gracia del Espíritu Santo que mueve a ese seguimiento del Maestro.

 A continuación los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon en pos de él.

Jesús ya no camina solo, las exigencias de dejar sus bienes y su familia han sido acogidas por sus cuatro primeros discípulos. Personajes significativos en la vida del Maestro y en la nuestra. Pero todavía les queda mucho por conocer, comprender y asumir, por ahora nos quedamos con el entusiasmo inicial y la prontitud. 

También hoy, Jesús sigue llamando. A algunos varones, al sacerdocio; a otros, de ambos sexos, a la vida consagrada en un instituto religioso; y a todos los bautizados a convertirse en discípulos misioneros.

El Papa Juan Pablo II lo dijo al inicio de su pontificado; "no tengáis miedo, abrid las puertas a Cristo". Hagámoslo porque para Dios nada es imposible.

SEMILLA EN LA TIERRAY EL GRANO DE MOSTAZA

 Evangelio según san Marcos (4, 26-34) 

 Y decía: «El reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega».




Retomamos el discurso de las parábolas del Reino en Marcos, esta vez abundando en la semilla y su increíble crecimiento. El discurso tiene dos componentes. Por un lado, enlazando con la parábola del sembrador, se nos invita a pensar cómo la Palabra proclamada se asemeja a una semilla que crece sin que nadie, y mucho menos el sembrador, tenga conciencia de ello. 

Nos invita a pensar en la Providencia y en la acción del Espíritu Santo, que suscita en quien la escucha una moción por cada renglón de la Escritura. 

Con estas palabras se refiere al Reino de Dios, que consiste en «la santidad y la gracia, la Verdad y la Vida, la justicia, el amor y la paz» (Prefacio de la Solemnidad de Cristo Rey), que Jesucristo nos ha venido a traer. Este Reino ha de ser una realidad, en primer lugar, dentro de cada uno de nosotros; después en nuestro mundo.



segunda parte de la parábola tiene que ver con la fecundidad, asemejada a un grano de mostaza, tan pequeño que nadie lo tendría en cuenta pero que crece hasta convertirse en un frondoso arbusto en el que anidan los pájaros.

 Igual la predicación del Evangelio, que arraiga y crece guiada por el fototropismo que busca la Luz verdadera, a pesar de ser en origen muy poca cosa: quizá un comentario al desgaire, una palabra mínima con que se comenta la actualidad en la barra del bar de los desayunos pero que echa sus raíces sin que seamos conscientes y crece frondoso cuando llega el momento. Nadie sabe cómo, sólo el Espíritu hace crecer la Palabra en cada corazón.


En el alma de cada cristiano, Jesús ha sembrado —por el Bautismo— la gracia, la santidad, la Verdad... Hemos de hacer crecer esta semilla para que fructifique en multitud de buenas obras: de servicio y caridad, de amabilidad y generosidad, de sacrificio para cumplir bien nuestro deber de cada instante y para hacer felices a los que nos rodean, de oración constante, de perdón y comprensión, de esfuerzo por conseguir crecer en virtudes, de alegría...

JURAMENTO DEL NUEVO ARZOBISPO

 Juramento y profesión de fe de Arzobispo antes de la ordenación ante el secretario canciller.











BIOGRAFIA DEL NUEVO OBISPO DE PAMPLONA Y TUDELA

El Papa nombra un nuevo arzobispo de Pamplona y Tudela Florencio Roselló Avellanas, actualmente director del departamento de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española va a suceder en el cargo a Francisco Pérez González 



 El Papa Francisco ha nombrado arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela al mercedario Florencio Roselló Avellanas, actualmente director del departamento de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española (CEE). 


Sobre Florencio Roselló 

El arzobispo electo de Pamplona nació el 10 de enero de 1962 en Alcorisa (Teruel). Ingresó en el seminario menor de los PP. Mercedarios en Reus (Tarragona) el 22 de septiembre de 1973. Al finalizar los cursos de BUP, pasó al noviciado y, en el Monasterio de Santa María del Olivar, tomó el hábito el 10 de agosto de 1979 y emitió su primera profesión religiosa el 15 de agosto de 1980. Ese mismo año, entró en la comunidad de Molins de Rei, en Barcelona, y cursó COU. 

En 1981 se trasladó al Monasterio de El Puig, en Valencia, donde inició los estudios eclesiásticos de filosofía y teología. Los cuatro primeros cursos los realizó en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de los religiosos dominicos y el último curso, en la Facultad de Teología de Catalunya San Pacià de Barcelona, obteniendo la Licenciatura en Estudios Eclesiásticos. Durante este tiempo también realizó estudios de solfeo y de piano. 

Emitió su Profesión Solemne el 7 de diciembre de 1985 en el seminario menor de los mercedarios en Reus y fue ordenado sacerdote el 24 de agosto de 1986 en Alcorisa (Teruel). Ese mismo año, realizó el primer curso de Trabajo Social en la Escuela Universitaria de Trabajo Social en Valencia. 


Su primer destino, de 1985 a 1986, fue la comunidad del Hogar Mercedario de Barcelona (Casa de acogida de presos en permiso y/o libertad condicional o definitiva). Después estuvo en las comunidades mercedarias de Valencia (1986-1987); de Castellón (1987-1994); de Elche (Alicante) (1994-2003); y en la Curia Provincial en Barcelona (2003-2015). En 2015 volvió a Castellón, donde reside en la actualidad.

 Dentro de la Orden de la Merced ha desempeñado los siguientes cargos: superior de la comunidad mercedaria de Elche (Alicante) (1997-2003); consejero provincial de Pastoral en el Gobierno Provincial y responsable de Pastoral (2000-2003); y superior provincial de la Merced de Aragón (2003-2015).

 Además, fue vicario de la parroquia Nuestra Señora de El Puig de Valencia (1986-1987); capellán del Centro Penitenciaria de Castellón (1987-1994); capellán del Centro Penitenciario de Fontcalent (Alicante) (1994-2003); coordinador de la Pastoral Penitenciaria en la Comunidad Valenciana (1993-2003); y delegado diocesano de Pastoral Penitenciaria en la diócesis de Orihuela-Alicante (1994-2003). De esta última diócesis, fue miembro del consejo presbiteral (1997-2001) y miembro del Consejo Diocesano de Pastoral en la diócesis de Segorbe-Castellón (2015-2019). Durante los cursos 2019-2020 y 2020-2021 coordinó el ll y III Máster en Pastoral Penitenciaria. 

Desde 2015 es director del departamento de Pastoral Penitenciaria de la CEE; superior de la comunidad mercedaria de Castellón y capellán de la prisión de Castellón. También es, desde 2021, vicepresidente de CONFER diocesana. 

https://youtu.be/oB9NmzIS6yY?si=2DXvv-KAQuTZri7G


jueves, 25 de enero de 2024

PROCLAMAR EL EVANGELIO

 Evangelio según san Marcos (16,15-18) 

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: «ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado.



Jesús, en el Evangelio nos invita a compartir su misión. Como él, estamos ungidos por el Espíritu Santo. Si confiamos, Dios dará la idoneidad y los recursos para la misión; no hacen falta otros títulos. Si

Jesús pone tareas a sus discípulos: «Id a mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación». Fin de la tarea. 
La Iglesia existe para evangelizar, no tiene otra misión más que dar a conocer el mensaje de Cristo por toda la tierra. Ese es el empeño renovado del Papa Francisco acudiendo a las periferias donde alienta a las comunidades católicas aun minúsculas o incipientes pero donde proclama que Jesús es el Señor. Es la misión de la Iglesia, o sea, la tuya propia allí donde te encuentres: ve y proclama el Evangelio. Ya está.




Hoy celebramos la fiesta de la conversión de San Pablo y concluimos también el octavario de oración por la unidad de los cristianos con el que hemos pedido a Dios el don de la unidad para todos los que tenemos una misma fe en el Dios del amor, Padre de nuestro Señor Jesucristo: todos los Cristianos católicos, ortodoxos y protestantes. 
San Pablo respondió a la llamada de Jesús con un cambio radical de vida, pasando de ser perseguidor de los cristianos a anunciar a Cristo a todos en las diversas culturas con las que se encontró. Es el encuentro con el Señor el que le cambió la vida; también es así en nuestra experiencia como cristianos. Necesitamos encontrarnos con Jesús. Todo lo nuevo nace de ese encuentro.

martes, 23 de enero de 2024

OS QUE ESCUCHAN LA PALABRA DE DIOS Y LA CUMPLEN

santo evangelio según san Marcos (3,31-35) 

En aquel tiempo, llegaron la madre de Jesús y sus hermanos y, desde fuera, lo mandaron llamar. La gente que tenia sentada alrededor le dice: «Mira, tu madre y tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan». 




El evangelio de esta mañana es bien conocido por todos, la madre de Jesús y sus hermanos se acercan a donde está Jesús enseñando a un grupo de seguidores. 
Jesús le responde con una de esas frases que nos va ayudar a entender lo que es realmente importante a los ojos en Jesús: ¿Quienes son mi madre y mis hermanos? 

Y mirando a los que están a su alrededor escuchándole dice: "el que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre". 
Llevarán el nombre de Jesús los que vivan en su corazón lo que fue para él la razón de ser de su vida: "en esto conocerán todos que sois mis discípulos: si os amáis los unos a los otros". 

No solo se trata de ser partidarios de un hombre admirable, ni de hacer nuestra una norma de vida, una moral; se trata de ser "los de Jesús". 
La fraternidad cristiana no se funda en los vínculos de sangre y carne, sino en un espíritu común: hacer la voluntad de Dios. 
Solo así llegará el día en que todos los cristianos seremos uno en el Señor si los amamos los unos a los otros.



La pureza de corazón y las manos inocentes tienen que ver con la ejecución de la voluntad de Dios sin anteponer los caprichos o las intenciones personales. 
Esos son los verdaderos hermanos de Cristo, no los que reclaman para sí un marchamo de familiar, quienes se lo quieren apropiar y limitar a la familiaridad de sangre. 

lunes, 22 de enero de 2024

SATANAS ESTA PERDIDO

evangelio según san Marcos (3,22-30) 

En aquel tiempo, los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: «Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios». Él los invitó a acercarse y les hablaba en parábolas: 


El Evangelio del día nos presenta un cambio de estrategia en los escribas, deseosos de acabar con Jesús y el revuelo que estaba formando en toda Judea y Galilea.

 En vista de que sus prodigios son indiscutibles y que no hay forma de endosarlos a ningún explicación razonable -qué contemporáneo nos resulta esto a nosotros, siempre empeñados en encontrar una razón científica que explique los milagros-, los escribas varían sus objeciones a las verdaderas intenciones con que los lleva a cabo. 

A Jesús le están dando palos por todas partes. Le cuestionan todo y van a la yugular. Lo acusan de pertenecer a la esfera del mal, que sus obras por muy buenas que parezcan vienen del reino del mal. 

La manera más sencilla de arruinar su reputación es denunciar que está bajo el poder de Satanás. Jesús se anticipa a su estrategia y confronta con ellos con un razonamiento impecable: si expulsa los demonios por orden del jefe de los demonios, entonces Satanás se está combatiendo a sí mismo y eso implicaría que su reinado habría llegado a su fin. 

Y en cambio, Jesús con su palabra y obra está dando por finalizado el poder del mal en la vida de los hombres. El mal tiene ya fecha de caducidad. 

Es una parábola para desmentir a los escribas, pero es algo más que eso puesto que Jesús está anunciando la victoria definitiva sobre el Enemigo con su pasión, muerte y resurrección.

 En el momento de pronunciar esas palabras, el significado quedaba velado, pero ahora somos capaces de entender que el poder del Maligno, príncipe de este mundo que reina en el pecado, está definitivamente acabado. 


 Ahora bien, hay que optar, la vida siempre nos obliga a tomar partido. No nos es posible hacerlo todo, quererlo todo, abarcarlo todo. No nos queda más remedio, que seleccionar y, esa selección nos juzga, pues nos revela lo que preferimos, lo que anteponemos a todo lo demás. 

Los maestros de la ley con su sabiduría han hecho su opción, han decidido no crecer, no aceptar la novedad del Reino, seguir en los límites cómodo de una fe que no le cambia el corazón y atrincherarse en ella aunque para ello tenga que negar lo evidente y hundir con malas artes al que viene a cuestionarle su vida y su fe. 

En cambio, Jesús se ha puesto de parte de la vida y nos recuerda la otra cara de la elección: el sacrificio que nunca es gratuito. Lo que en última instancia se elige es ser más, ser mejor. Y Jesús optó por un determinado estilo de vida, y eso le costó la vida misma: su vida estuvo tejida de múltiples sacrificios y la cruz es la firma final con la que él rúbrica su proyecto de amor.

 ¡Hay que optar hermanos! 



 ¡Hay que optar por el amor y la fe como fundamento de nuestra unidad en torno a Cristo!

Hay un hijo de hombre que lo ha vencido para siempre. Por eso el pecado mayor que puede cometerse es arremeter contra el Espíritu Santo, todo lo demás queda sujeto a la misericordia infinita de Dios. Sólo quien rechaza al Espíritu y prefiere mantenerse alejado queda fuera de la compasión divina, reo de muerte eterna.





MONSEÑOR MIKEL GARCIANDIA

 


"Muchas veces hemos olvidado que la barca de Pedro tiene que salir al mar, porque es allí donde están los naufragios, no en el puerto"

Palabras del nuevo obispo de Palencia .......animando a hacer pesca de altura y acercarse a  los segmentos sociales donde la gente lo pasa mal y  más lo necesita.

LA NIÑA MARIA CON SUS PADRES

SANTA ANA ENSEÑANDO A LEER A LA VIRGEN

File:Santa Ana y la Virgen.jpg
Bartolome Murillo, Museo del Prado

Murillo sitúa la escena doméstica en una arquitectura solemne de columnas y balaustradas clásicas, en la que Santa Ana sentada y tras haber interrumpido las labores de costura como indica la canasta de mimbre que aparece en el ángulo inferior izquierdo del cuadro, aparece en actitud paciente de enseñar a leer a la pequeña María, quien con delicadeza sostiene el libro que su madre le ofrece y con el dedo de su mano derecha parece seguir la lectura con gesto de atención y concentración, como deja ver la atenta mirada que dirige a la Santa. 
En contraste con esta escena familiar y cotidiana, el cielo parece irrumpir en la intimidad de la relación de la madre con su hija, para subrayar que esta niña, aparentemente normal, es la escogida por Dios para ser la Madre de su Hijo, y por ello está siendo coronada con una guirnalda de flores por unos ángeles cuyas posturas nos hacen ver que están bajando del cielo con gran dinamismo. Esta coronación de la pequeña María, está anunciando ya en su infancia el destino feliz de la glorificación de esta Niña concebida sin pecado.

Murillo utiliza aquí colores claros y por medio de una luz uniforme sin fuertes contrastes de luces y sombras consigue crear una atmósfera serena e íntima, acorde a la escena representada. Es interesante señalar que mientras la madre lleva una vestimenta convencional típica de los santos, con amplios pero sencillos ropajes, la Hija viste a la manera aristocrática de la época de Murillo, un contraste que queda aún más acentuado por los colores de las prendas que visten. 




Así, el tono rosa de la túnica de la Virgen contrasta fuertemente con los colores pardos y ocres de las vestiduras de la Santa, lo cual, como indica Javier Pérez Portús en el catálogo de la exposición citada, contribuye a reforzar la solidez escultórica de la figura de Santa Ana.

SAN JUAQUÍN Y SANTA ANA CON LA VIRGEN NIÑA
 

Luis Giordano
La obra representa el momento en que los padres de la Virgen, quienes aparecen en primer plano, conducen de los brazos a la niña al templo para ser consagrada a Dios. Sobre ellos aparece la alegoría del Espíritu Santo, y en primer plano a la izquierda se localiza un ángel que ofrece un cesto de flores a la niña.
 Está inspirado en la obra de Rubens sobre la Sagrada Familia, aunque con un aire más clasicista.



El cuadro se halla firmado en el ángulo inferior izquierdo, bajo el pie derecho de Santa Ana, en el que figura «Jordanus F  Se desconoce la fecha de ejecución de la obra, aunque debió ser encargada entre 1697 y 1701, después de que finalizase la decoración del camarín del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe y la serie de estampas de la Vida de la Virgen que se conservan en el Museo de Historia del Arte de Viena.

Se trata por ello de una de sus últimas obras en España, antes de regresar en 1702 a su ciudad natal, donde murió tres años después.
 Respecto a su ubicación original, destaca la existencia en Cuéllar del convento de Santa Ana, fundado en 1572 por una hija de Beltrán II de la Cueva y Toledo, tercer duque de Alburquerque, quien desempeñó los cargos de Virrey de Aragón y de Navarra. Es probable que el cuadro fuese encargado por los duques posteriores en la Corte, como pieza central del retablo mayor, casi con toda seguridad renovado en el siglo XVII, aunque no existen noticias documentales al respecto.

  El convento fue exclaustrado en 1835 con la Desamortización de Mendizábal, y en 1857 fue vendido.
 La pintura pasaría entonces a la iglesia de Santa María de la Cuesta, y de allí a la de El Salvador, donde se conservaba en 1872, cuando fue requerida por el Museo de Segovia, considerando que se trataba de una pieza de este último templo, que había sido desamortizado. Tras la negativa de las autoridades civiles y religiosas a enviar la pintura y la posterior aclaración de su procedencia, fue finalmente trasladada a la iglesia de San Miguel, donde se conserva en la actualidad.

VIRGEN NIÑS CON JUAQUIN Y SANTA ANA

Museo Nacional de Art de Cataluña


EDCACIÓN DE LA VIRGEN
Imagen relacionada






Santa Ana entrega la Virgen niña al Templo. Óleo de Jacques Stella (s.XVII). 
Resultado de imagen de san joaquin y santa ana Y LA VIRGEN NIÑA

SA JOAQUÍN Y LA VIRGEN NIÑA



1805 ( ÓLEO SOBRE LIENZO 101X86 X60), ATRIBUIDO A VICENTE LÓPEZ PORTAÑA (1772-1850)"


 la escena recurrente de la infancia de la Virgen, la presenta junto a sus padres, san Joaquín y santa Ana, son relatos inspirados en los Evangelios Apócrifos, concretamente en el Protoevangelio de Santiago.




domingo, 21 de enero de 2024

CONSAGRACION EPISCOPAL DEL NUEVO OBISPO DE PALENCIA II

 En su primera intervención ante los fieles palentinos ha querido comprometerse con las víctimas de todos los abusos, los más necesitados, los mayores o los enfermos. Ha querido trazar un paralelismo entre Navarra y Palencia, unidas por la figura de San Antolín y satisfecho por incorporarse a una diócesis que está en plena reestructuración pastoral para hacerla más accesible.




Sociedad Mikel Garciandia, ordenado nuevo obispo de Palencia El navarro Mikel Garciandía Goñi, de 59 años, hasta ahora vicario episcopal del Mendialde en la diócesis de Pamplona y Tudela se ha convertido en el obispo 102 de la Diócesis palentina Mikel Garciandia, ordenado nuevo obispo de Palencia Facebook Twitter LinkedIn WhatsApp Beatriz Álvarez Radio Palencia 20/01/2024 - 13:28 h CET PalenciaEl navarro Mikel Garciandia Goñi, de 59 años, hasta ahora vicario episcopal del Mendialde en la diócesis de Pamplona y Tudela se ha convertido en el obispo 102 de la Diócesis palentina en una multitudinaria ceremonia celebrada en la Catedral y presidida por el nuncio apostólico de Su Santidad en España, Monseñor Bernardito Cleopas Auza y junto a otros 26 prelados, arzobispos y administradores diocesanos, además del obispo saliente, el cántabro Manuel Herrero. El nuevo obispo ha estado arropado por su familia y por representantes de Navarra que han querido acompañarle en este gran día. Cuando ha llegado el momento de la plegaria de ordenación el ordenante principal, Moseñor Auza, le ha impuesto las manos, seguido por el resto de obispos. Tras la unción con el Santo Crisma y la entrega de evangelio y las insignias episcopales, Garciandía ha quedado desposado con el anillo episcopal, para dar paso a la entrega de la mitra y del báculo con el que ha quedado ordenado como Obispo de Palencia. En su primera intervención ante los fieles palentinos ha querido comprometerse con las víctimas de todos los abusos, los más necesitados, los mayores o los enfermos. Ha querido trazar un paralelismo entre Navarra y Palencia, unidas por la figura de San Antolín y satisfecho por incorporarse a una diócesis que está en plena reestructuración pastoral para hacerla más accesible. Mikel Garciandia, ordenado nuevo obispo de Palencia / Beatriz Álvarez Una unión entre las dos tierras que también ha querido reflejar en su escudo en el que, en su parte central alude al Camino de Santiago, que pasa por las diócesis de Palencia y Pamplona. El escudo está formado por tres partes: el capelo, el báculo y la parte central. La primera de ellas está compuesta por doce borlas de color verde, tal y como corresponde a los obispos. La segunda, constituye una cruz, también propia de los prelados. La parte central cuenta con varios elementos reconocibles. A la derecha, sobre un fondo dorado, luce la imagen de la Inmaculada Concepción en su versión de Madre ven (que recorrió España en plena panedmia y abrió el Camino de la Calzada en Navarra). A la izquierda, la cruz de San Miguel, imagen venerada en el santuario de San Miguel de excelsis, en el monte Aralar, donde Mikel Garciandía ha sido durante 15 años capellán. Cabe señalar que la cruz original contiene fragmentos del Lignum Crucis. En la parte superior se encuentra representado el Espíritu Santo, de quien parte un camino que recorre todo el escudo y se va ensanchando hasta la parte inferior para dar cabida a la concha de los peregrinos, una imagen que alude al Camino de Santiago que atraviesa las diócesis de Palencia y Pamplona. Reproducimos a continuación la intervención de Mikel Garciandía en el día de su ordenación como nuevo obispo de Palencia: " Dios, Padre de todos nosotros, te adoro y te bendigo por medio de tu Hijo Jesucristo en tu Espíritu Santo. ¡Santa María de la Calle, valedme! “Heme aquí Señor, Heme aquí. Sin reservas, sin tardar, sin vuelta, por amor... heme aquí porque me has llamado”. Palabras de un santo de mi devoción: San Michel Garikoitz: “me voici Seigneur, huna ni Jauna!” Señor Nuncio de su Santidad, queridos hermanos diáconos, sacerdotes y obispos: Srs. cardenales y arzobispos que me acompañáis. Ilustrísimas señora alcaldesa de Palencia, y alcaldesa de Etxarri Aranatz, mi pueblo natal, nire herriko alkatesa anderea. Ilustrísima presidenta de la Diputación de Palencia y presidente del Parlamento de Navarra. Excelentísimas autoridades que representan a las administraciones públicas y políticas, autoridades civiles, miembros que se encargan de mostrar el rostro de la judicatura, personalidades académicas que formáis el futuro, autoridades militares y cuantos formáis los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, policía local, bomberos y tantos servidores públicos que ayudáis a nuestra ciudad y pueblos cada día. Queridos diocesanos hijos e hijas, feligreses, de esta Iglesia bendita de Palencia que peregrina como laicos, consagrados, sacerdotes y diáconos. Cámara clásica de la Catedral, Regina Apostolorum de Grijota y Coral de Etxarri Aranatz, gracias, eskerrik asko bihotz bihotzez. Querido deán y cabildo de esta magnífica catedral, verdadera casa de todos. Queridos familiares y amigos que habéis venido de Navarra y de tantos lugares y habéis querido acompañarme hoy y aquí. Aita, anaiok, goñatak, hilobak, osaba izeba, lehengusu eta adiskideok. (padre, hermanos, cuñadas, sobrinos, tíos, primos y amigos). Queridos miembros de mi comunidad de Zamartze, y devotos de San Miguel, cofrades y casas de hermanos. Queridos miembros de la Unidad de Atención Pastoral de Aralar y de toda la diócesis de Pamplona y Tudela. Y os bendigo a todos los que nos seguís a través de la televisión y los medios digitales. Sin reservas, sin miradas atrás, sin más respuestas que mi persona me presento ante vosotros. Hoy ha resonado en esta eucaristía de mi consagración episcopal, de inicio de ministerio en esta diócesis de Palencia, el Evangelio de San Marcos, que nos acompañará en este año litúrgico. He vivido estos años tratando de configurar mi vida en el Señor y responder con verdad en mi servicio ministerial y así lo he tratado de vivir en mi diócesis, y en el monasterio de San Marcos, de Zamartze en Navarra, y, así, llego para habitar en la calle de San Marcos en Palencia. Este evangelio me persiguió un tiempo, sobre todo desde que mi hermano Alfonso entró al Seminario y yo andaba debatiéndome con mi propia vocación. Llamó a dos hermanos, Santiago y Juan, y a otros dos, Andrés y Simón, a quien llamará Pedro. Las primeras palabras que pronuncia Jesús en ese Evangelio son las que se han proclamado hoy: “el tiempo se ha cumplido y el Reino de los cielos está cerca: convertíos y creed en el Evangelio”. Hoy he entrado en esta preciosa catedral por la puerta del obispo, recién restaurada y quiero leer este hecho como un símbolo de nuestro tiempo. En la iglesia, necesitamos restaurar, como diría San francisco de Asís, nuestra Iglesia y nuestro enorme y maravilloso patrimonio palentino. Pero no debemos resignarnos a hacer, del arte, de las obras del pasado una especie de tanatorio. Han de ser un verdadero paritorio, lugares para despertarnos de nuestra modorra cultural, y activar la búsqueda y el deseo de plenitud que toda persona lleva dentro. El arte cristiano nació y es una catequesis viva que muestra cómo las parroquias son las embajadas del cielo que anticipan el gozo de la casa del Padre Dios, y que la catedral es la Domus, la casa de los católicos, en cuya cátedra, se enseña y alienta el Evangelio y la Tradición viva de la Iglesia. Los artistas tejieron, pintaron, labraron y tallaron la carta de amor de un Dios amigo de la Vida y que quiere anticipar la belleza y la luz del cielo en esta tierra de sombras. Cuando Benedicto XVI escribió el documento preparatorio para el año de la fe, titulado “Porta fidei” decía: “La puerta de la fe» (cf. Hch 14, 27), que introduce en la vida de comunión con Dios y permite la entrada en su Iglesia, está siempre abierta para nosotros. Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida” (n.1). Es importante que los creyentes y seguidores de Jesús abramos puertas, derribemos muros, bastiones, salgamos de nuestras trincheras y hagamos de la comunidad cristiana un hogar abierto y acogedor para todos. Sancho III de Navarra restauró esta diócesis hace mil años, y la cimentó en el testimonio martirial de un diácono de las Galias, San Antolín, que se atrevió a enfrentarse al arrianismo, herejía dominante por aquellos tiempos en la cristiandad, y que sostenía que Jesucristo puede ser un ser celeste, pero que de ninguna manera puede ser considerado igual a su padre Dios. Según ellos, no es posible una comunión total entre Dios y la criatura humana. Provengo de Navarra, tierra en la que la fe católica resistió al arrianismo, y fundamentó la defensa de la fe con la ayuda de Santa María la Real, nuestra Reina, y del arcángel San Miguel. En nuestro tiempo, las amenazas físicas y la persecución a los cristianos y otros credos son terribles y numerosas en muchas naciones de África, Asia y América. Pero entre nosotros, aun no siendo tan evidentes, tan externas, son también profundas, de modo que la frágil barca de Pedro sigue sufriendo los embates del mal, en primer lugar, por nuestros pecados propios y, en segundo lugar, porque el mal se establece bajo figura de bien en nuestra sociedad llevándonos de la mano de la indiferencia. Cada vez nos encontramos con más comunidades cristianas sumidas en la perplejidad y el desconcierto, necesitadas de retomar con vigor y esperanza la visión, el sueño, la causa de Jesucristo. El tiempo se ha cumplido, el Reino de Dios está cerca. No valen los extremismos de quienes se refugian en un pasado dorado que nunca existió, ni en un futuro ideal que llegará a golpe de programas ideológicos con pretensiones absolutas y totalitarias. Lo que vale es la radicalidad del Evangelio de Jesús, sin glosas ni falsas adecuaciones. Queridos hermanos, la Buena noticia del Evangelio me hace que hoy quiera comprometerme y me comprometo a luchar en favor de la vida humana, especialmente, de todas las víctimas de los abusos de cualquier tipo en el seno de la Iglesia y en nuestra sociedad, por los más necesitados, por los enfermos, por los ancianos, por los que serán privados de su derecho a nacer. Los descartados por los que aboga nuestro Papa Francisco nos deben doler y movilizar de una manera tan vigorosa como creativa. Los retos de la fe cristiana, en este momento, son nuevos, tanto en su manera de formularse como en su manera de presentarse, pero CREO que la novedad del evangelio sigue siendo válida y vigente de cara a la realidad actual. Confío en vosotros jóvenes y en cuantos estáis implicados en la pastoral vocacional. Dios Padre nos llama a todos a la vida, Dios Hijo nos invita hoy a seguirle con gozo y el Espíritu Santo nos invita a ser testigos de su Amor de cara a todos, sin exclusiones ni reservas. Estáis aquí reunida, congregada, una amplia representación de nuestra iglesia local que peregrina en Palencia. Y me alegra incorporarme a una diócesis que está en pleno proceso de articular una pastoral más orgánica desde los arciprestazgos y las unidades pastorales. Con mucha humildad, pero con esperanza, me da cierta confianza contar con mi experiencia coordinando nuestra Unidad de Atención Pastoral en mi tierra para unirme a vuestro caminar. Nuestro plan de pastoral Palentino inició su camino en 2023, y abarca, como sabéis, hasta el 2026: “Soñar juntos”, sin reservas. Os inspiráis en la “Fratelli tutti” del Papa Francisco que yo hago mía: “soñemos como una única humanidad, como caminantes en la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos”. “Acoger lo que nace”, sin reparos. Acoger las semillas que nacen, los signos de los tiempos, las señales de Dios en la realidad de la gente y de los pueblos, de la cultura y de la sociedad. “Acompañar lo que crece”, sin retorno, sin vuelta, ni miradas atrás. Acompañar el crecimiento, los procesos y la vida de las personas y de los grupos de nuestras comunidades y de otros colectivos de nuestra tierra. Gracias por dejarme participar de este plan pastoral y acoger que, a partir de ahora lo coordine y lo lleve a la comunión, a la realización eclesial. Me alegra presidir en el Señor a una comunidad que anuncia el Evangelio, que cuida la vida y celebra la fe. Heme aquí Señor, Heme aquí. Gracias por vuestra oración continua y sostenerme en esta tarea que llevaremos conjuntamente. Gracias Señor por este Pueblo, ya mi Pueblo Palentino. San Miguel arcángel, San Antolín, San Manuel González, y San Rafael Arnaiz, rogad por nosotros."

DOMINGO DE LA PALABRA DE DIOS

El TERCER DOMINGO DEL TIEMPOO ORDINARIO JUE INSTITUIDO POR EL PAPA, FRANCISCO COMO EL DOMINGO DE LA PAKABRA DE DIOS.




Un poco raro ya que todos los Domingos ka liturgia nos ofrece la Palabra de Dios



Para que tomemos conciencia de la gracia infinita de la misericordia de que Dios nos hable, de que se dirija a nosotros con in mensaje personalizado cada vez que escuchamosla Pañabra a la luz del Espiriti Santo que la inspiró y que a nosotros tambien en el seno de la Iglesia nos inspira a recibirla,




 "No debemos olvidar nunca que la Palabra de Dios trasciende los tiempos. Las opiniones humanas vienen y van. Lo que hoy es modernísimo, mañana será viejísimo. La palabra de Dios, por el contrario, es palabra de vida eterna, lleva en sí la eternidad, lo que vale para siempre. Por tanto, al llevar en nosotros la Palabra de Dios, llevamos la vida eterna". (Audiencia general, 07 de Noviembre de 2007)

sábado, 20 de enero de 2024

LE CONSIDERABAN LOCO

evangelio según san Marcos (3,20-21) 

En aquel tiempo, Jesús fue a casa con sus discipulos y se juntó de nuevo tanta gente que no los dejaban ni comer. Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque decían que no estaba en sus cabales.




 Palabra del Señor 


Los encuentros con Jesús ponen en evidencia quienes aman de verdad, de corazon, y los que solo buscan sus propios intereses y no están dispuestos a cambiar su cómoda fe atrincherados en sus juicios o pareceres.

 En estos dos versículos tan breves pero contundentes vemos a Jesús que enseña y sigue entregándose a manos llenas a cuantos están dispuestos a escucharles o le buscan para que los cure. 

 Solo, unos cuantos, sus "parientes", sus allegados, los más cercanos, podríamos decir, nosotros los que le conocemos, los bautizados, los hombres y mujeres de Iglesia, van a buscarlo para quitarlo de en medio porque según su criterio estaba fuera de juicio. 

 Así es el corazón del hombre, Jesús vive, por un lado, la entrega plena y total a todos no reservándose ya nada para sí, y, por otro lado, están los que tratan de apoderarse de Jesús intentando, de algún modo, que se pliegue a nuestros mezquinos puntos de vista, cambiándole o incluso vendiéndole a bajo precio, como hizo Judas. 

Versículo desconcertante que nos pone en sobreaviso para que la rutina de la fe no venga a desplazar a Jesús del centro de nuestra vida y confiar más en nuestros "carros y caballos", en nuestras fuerzas y capacidades, que en el mismo Jesús. 

Que nunca se nos olvide las palabras que salieron del corazón de Jesús: "Sin mi, no podéis hacer nada".


 Sigamos orando insistentemente al Señor, en este octavario por la unidad de los cristianos para que los que decimos seguir sus huellas vivamos en plena comunión.

Que brille tu rostro, Señor, y nos salve



La historia se repite. Desde que Jesús vino a nuestra tierra hasta nuestros días, hay personas que se emocionan ante su palabra y su amor, y rendidos están dispuestos a seguirle e incluso a adorarle como Dios nuestro que es. Ya no saben vivir sin Jesús. “Para mí la vida es Cristo”.

 Pero también, desde el principio hasta nuestros días, hay personas que le rechazan y orillan y no cuentan con él para nada.

Es verdad que posiblemente la primera vez que oímos ciertas frases de Jesús como “amad a vuestros enemigos”, “el que gana pierde y el que pierde gana”, “no se puede servir a Dios y al dinero”, “perdonad hasta sesenta veces siete”, “lavaos los pies unos a otros como yo os los he lavado”, “el que ama a su padre o a su madre más que a mí, no puede ser discípulo mío”… pensamos “que no estaba en su cabales”. Pero, cuanto más nos adentramos en la vida, vemos que Jesús da en el clavo, acierta y tiene toda la razón en todas sus palabras y frases.



CONSAGRACION EPISCOPAL DEL NUEVO OBISPO DE PALENCIA

SU LLEGADA A LA CATEDRAL


CELEBRACIÓN

El navarro Mikel Garciandia Goñi, de 59 años, hasta ahora vicario episcopal del Mendialde en la diócesis de Pamplona y Tudela se ha convertido en el obispo 102 de la Diócesis palentina en una multitudinaria ceremonia celebrada en la Catedral y presidida por el nuncio apostólico de Su Santidad en España, Monseñor Bernardito Cleopas Auza y junto a otros 26 prelados, arzobispos y administradores diocesanos, además del obispo saliente, el cántabro Manuel Herrero. 

El nuevo obispo ha estado arropado por su familia y por representantes de Navarra que han querido acompañarle en este gran día.


Mikel Garciandia, ordenado este sábado obispo de Palencia, se ha comprometido durante su primer saludo a los feligreses a luchar por los derechos de las víctimas de abusos en el seno de la Iglesia, y ha pedido a los fieles que salgan de “las trincheras” y hagan de la comunidad cristiana un hogar para todos. 



 El nuncio apostólico, Bernardito Auza, ha presidido la ordenación del sacerdote navarro Mikel Garciandia, de 59 años, como obispo número 102 de la Diócesis de Palencia durante una ceremonia concelebrada en la catedral de Palencia junto a veintiséis obispos, arzobispos y administradores diocesanos. 

 El arzobispo de Burgos, Mario Iceta, y el administrador apostólico de Pamplona y Tudela, Francisco, han actuado como consagrantes durante la ceremonia en la que han estado acompañados por Alfonso Garciandía, párroco en el valle del Baztán (Navarra), y Jesús Rodríguez, auditor de la Rota Española, así como por tres exobispos de Palencia: Ricardo Blázquez, José Ignacio Munilla y Esteban Escudero, además del obispo saliente, Manuel Herrero. 

 Han asistido también las alcaldesas de Palencia, Miriam Andrés, y de Etxarri Aranatz (pueblo natal de Garciandia), María Saez de Albeniz; el presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde; el consejero de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo; la presidenta de la Diputación de Palencia, Ángeles Armisén; y familiares y amigos. 




Cuando ha llegado el momento de la plegaria de ordenación el ordenante principal, Moseñor Auza, le ha impuesto las manos, seguido por el resto de obispos. 




Tras la unción con el Santo Crisma y la entrega de evangelio y las insignias episcopales, Garciandía ha quedado desposado con el anillo episcopal, para dar paso a la entrega de la mitra y del báculo con el que ha quedado ordenado como Obispo de Palencia.


Consagración episcopal 







 CEl navarro ha sido recibido con repique de campanas en la puerta del Obispo de la catedral. A las once de la mañana ha dado comienzo la procesión desde la sacristía hacia el altar con la participación del nuncio, los obispos y arzobispos, canónigos, acompañantes, miembros de la curia diocesana, el obispo-administrador apostólico y los diáconos. 





 Durante la ordenación episcopal, celebrada en el crucero de la catedral gótica, el elegido se ha postrado en el suelo mientras se entonaban las letanías. Después se ha procedido a la imposición de manos y la plegaria de Ordenación, la unción de la cabeza con el crisma y la entrega del Evangelio y las insignias episcopales, el anillo, la mitra y el báculo. 

 Tras tomar posesión, Garciandia se ha sentado en su cátedra con la mitra y el báculo, escenificando así la toma posesión de la Diócesis de Palencia y ha recibido el saludo de representantes del presbiterio, de la vida consagrada y de laicos de la diócesis y el abrazo de todos los Obispos que le han acogido en el Colegio Episcopal con el beso fraterno de la paz.



Abrir puertas, derribar muros 






 Finalmente, el nuevo prelado se ha dirigido a los fieles para señalar que llega desde el monasterio de San Marcos, de Zamartze en Navarra, “para habitar en la calle de San Marcos en Palencia” y animar a los creyentes y seguidores de Jesús a “abrir puertas, derribar muros y bastiones”.

 También les ha pedido que “salgan de las trincheras” para hacer de la comunidad cristiana un hogar abierto y acogedor para todos, y de la Iglesia “un verdadero paritorio”, un lugar para despertar de “nuestra modorra cultural y activar la búsqueda y el deseo de plenitud que toda persona lleva dentro”.

 Ha continuado hablando de las amenazas actuales, de los embates del mal y de la indiferencia como principal problema para comprometerse, a continuación, a luchar en favor de la vida humana, especialmente, de todas las víctimas de los abusos de cualquier tipo en el seno de la Iglesia y en la sociedad, a luchar por los más necesitados, por los enfermos, por los ancianos y por los que, ha dicho, serán privados de su derecho a nacer.

Nuevos retos 

 “Los retos de la fe cristiana, en este momento, son nuevos, tanto en su manera de formularse como en su manera de presentarse, pero creo que la novedad del evangelio sigue siendo válida y vigente de cara a la realidad actual”, ha continuado. 

 “Confío en vosotros jóvenes y en cuantos estáis implicados en la pastoral vocacional”, ha concluido Garciandia Goñi. 


 El pasado 31 de octubre, el papa Francisco nombró obispo de Palencia al sacerdote navarro Mikel Garciandía Goñi, de 59 años, vicario episcopal del Mendialde en la diócesis de Pamplona y Tudela, para sustituir al agustino Manuel Herrero, titular de la diócesis palentina desde 2016 y que en 2022 presentó la obligada renuncia canónica al cumplir los 75 años. EFE