YA ES SEMANA SANTA

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martes, 7 de abril de 2026

CIRIO PASCUAL

CIRIO  PASCUAL

El cirio más importante es el que se enciende en la Vigilia Pascual como símbolo de Cristo–Luz, y que sitúa sobre una elegante columna o candelabro adornado.
Es elaborado con cera de abeja. 




El Cirio Pascual es ya desde los primeros siglos uno de los símbolos más expresivos de la Vigilia.
En medio de la oscuridad -toda la celebración se hace de noche y empieza con las luces apagadas-, de una hoguera previamente preparada se enciende el Cirio.

1  Cristo ayer y hoy ; se traza la raya vertical

2  Principio y fin; se traza la línea horizontal
3 Alfa; se traza la letra alfa sobre la línea vertical
4 Y Omega; se traza la letra omega abajo de la línea vertical
5 Suyo es el tiempo; se traza el primer número del año en curso, el el ángulo superior izquierdo de la cruz.
6 Y la eternidad; se traza el segundo número del año en el ángulo superior derecho
7 A él la gloria y el poder; se traza el tercer número del año en el ángulo inferior izquierdo
8 Por los siglos de los siglos. Amen; se traza el cuarto número del año en el ángulo inferior derecho.






Después se incrustan cinco granos de incienso en forna de cruz, mientras se dice:
1  Por sus llagas                 2  santas y gloriosas                     3  nos protege

4  y nos guarde                  5   Jesucristo Nuestro Señor. Amén
y de una hoguera preparada se enciende el cirio diciendo:
Que la Luz de Cristo, que resucita glorioso, disipe las tinieblas del corazón y del espíritu.


 Luego se coloca el cirio en la columna o candelabro que va a ser su soporte, y se proclama en torno a él, después de incensarlo, el solemne Pregón Pascual





.El Cirio Pascual estará encendido en todas las celebraciones durante las siete semanas de la cincuentena pascual, al lado del ambón de la Palabra, hasta la tarde del domingo de Pentecostés.

Una vez concluido el tiempo Pascual, conviene que el Cirio se conserve dignamente en el bautisterio.
 El Cirio Pascual también se usa durante los bautizos y en las exequias, es decir al principio y el término de la vida temporal, para simbolizar que un cristiano participa de la luz de Cristo a lo largo de todo su camino terreno, como garantía de su definitiva incorporación a Luz de la vida eterna.

HISTORIA

 El cirio se encendía con el fuego nuevo y también servía para la bendición de las fuentes bautismales.
 Otros atribuyen el origen del cirio pascual a las columnas de cera que Constantino mandaba encender la noche de Pascua y algunos, a la costumbre que había de escribir en un cirio bendito todas las fiestas movibles que dependían de la Pascua.

Más adelante, estas fiestas se escribían en una tira de papel o pergamino que se fija en el cirio como se practica todavía en algunas catedrales.

 La sagrada Congregación de Ritos decretó en 19 de mayo de 1607 que se encendiese el cirio pascual los tres días solemnes de Pascua, sábado in albis y todos los otros domingos hasta la Ascensión. La liturgia actual señala que el cirio pascual se enciende durante todas las ceremonias del tiempo de Pascua, es decir, desde la Vigilia Pascual hasta el domingo de Pentecostés, pasados cincuenta días (ocho semanas).

sábado, 4 de abril de 2026

A COMENZADO EL TIEMPO DE PASCUA

TIEMPO DE PASCUA

Periodo deñ Año Liturgico.



                                       

                        
Tiempo que comienza con el feliz acontecimiento de la RESURRCCIÓN DE JESÚS.

                              
      ¡¡HA RESUCITADO!!
                                                     ¡¡¡ ALELUYA!!!




Comienza el Domingo de RESURRECCIÓN -Vigilia Pascual-



 y termina el Domingo de PENTECOSTÉS.



Durante este tiempo permanece encendido el Cirio Pascual



El color del Tiempo Pascual es el BLANCO.

  Durante este tiempo Jesús se aparece a sus amigos -los apóstoles- los anima en su tristeza y siempre deseandoles



¡ PAZ A VOSOTROS!
Antes de su Ascensión al cielo hace un encargo a los apóstoles: "ID POR TODO EL MUNDO ANUNCIANDO LA BUENA NOTICIA.
   El día de Pentecostés, Dios y Jesús enviaron al ESPIRITU SANTO para ayudarnos a anunciar a todos el mensaje de SALVACIÓN DE JESÚS.


Así nace la IGLESIA para que los amigos de Jesús continuen en comunidad, como vivió Jesús con sus amigos.





            

VIGILIA PASCUAL

 Con esta gran celebración de la Vigilia Pascual nos adentramos en el núcleo de nuestra fe cristiana como seguidores del Señor Jesucristo, entregado en la cruz por amor a todo ser humano, y resucitado por el poder del Espíritu Santo para ser fuente inagotable de esperanza para todos los creyentes en Él.

 Los ritos del fuego y de la luz, el cántico glorioso de la Resurrección del Señor, el recorrido por los hitos más significativos de la Historia de la Salvación, la actualización y renovación de los compromios bautismales, la celebración del memorial de nuestra redención... todo nos habla y nos evoca en esta Noche Santa la presencia y actuación de un Dios cercano, comprometido con su fuerza liberadora para abrir en nuestra historia un horizonte de esperanza plena. 



 ¡Sí. El Señor Jesucristo ha resucitado. Y nunca ya el mal destructor tendrá la última palabra. Él ha resucitado y llena nuestros corazones de confianza plena en su Victoria!.


VIGILIA PASCUAL

Evangelio del día Lectura del santo evangelio según san Mateo 28, 1-10



“ ¡HA RESUCITADO! ”

Pasado el sábado, al alborear el primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro. Y de pronto tembló fuertemente la tierra, pues un ángel del Señor, bajando del cielo y acercándose, corrió la piedra y se sentó encima. Su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve; los centinelas temblaron de miedo y quedaron como muertos.

 El ángel habló a las mujeres: «Vosotras, no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado. No está aquí: ¡ha resucitado!, como había dicho. 

Venid a ver el sitio donde yacía e id aprisa a decir a sus discípulos: “Ha resucitado de entre los muertos y va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis”. Mirad, os lo he anunciado».

 Ellas se marcharon a toda prisa del sepulcro; llenas de miedo y de alegría corrieron a anunciarlo a los discípulos. 

 De pronto, Jesús les salió al encuentro y les dijo: «Alegraos». Ellas se acercaron, le abrazaron los pies y se postraron ante él. Jesús les dijo: «No temáis: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán».




jueves, 2 de abril de 2026

VIERNES SANTO

Significado de Viernes Santo (Qué es, Concepto y Definición ...


En este día recordamos cuando Jesús muere en la cruz para salvarnos del pecado y darnos la vida eterna.

Ese día no se celebra la Santa Misa en ningún lugar del mundo.


No tenemos Eucaristía pero sí una celebración litúrgica de la Muerte del Señor, una celebración de la Palabra que concluye con la adoración de la Cruz y con la comunión eucarística.

Es una celebración sencilla, sobria, centrada en la muerte del Señor Jesús.

 Su estructura está bien pensada, aparece equilibrada, con proporción entre la dimensión de escucha de la Palabra de Dios y la acción simbólica de la adoración de la Cruz y su veneración con el beso personal de todos.

Triduo Pascual y Santos Oficios - 29/03/13 - RTVE.es
 El altar luce sin mantel, sin cruz, sin velas ni adornos. Recordamos la muerte de Jesús. Los ministros se postran en el suelo ante el altar al comienzo de la ceremonia. Son la imagen de la humanidad hundida y oprimida, y al tiempo penitente que implora perdón por sus pecados. Van vestidos de rojo, el color de los mártires: de Jesús, el primer testigo del amor del Padre y de todos aquellos que, como él, dieron y siguen dando su vida por proclamar la liberación que Dios nos ofrece. En las iglesias, las imágenes se cubren con una tela morada al igual que el crucifijo y el sagrario está abierto en señal de que Jesús no está.

Triduo Pascual y Santos Oficios - 06/04/12 - RTVE.es

 Adoramos la Cruz del Señor Jesús. -

 Y finalmente participamos del misterio de esa Cruz, del Cuerpo entregado, comulgando de él

JUEVES Y VIERNES SANTO

 VIERNES SANTO

Lectura de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 18, 1 — 19, 42

“ Está cumplido ”


En Viernes Santo celebramos la Pasión de Cristo, con una liturgia austera; no de luto, sino de llanto esperanzado. Con celebración o sin ella, hoy podemos meditar la Pasión del Señor, orar el dolor de la humanidad; adorar la cruz propia o de los más cercanos, y la comunión con Jesús. 


En uno de los muchos viernes santos en los que Fray Luis de Granada predicó este evangelio, subió al púlpito y comenzó con estas palabras: "Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según San Juan".Y no pudo decir más. Una emoción incontenible se apoderó de él; sintió que la voz se le cortaba, estalló en sollozos... y con el rostro bañado en lágrimas se bajó del púlpito sin decir una palabra más. Este testimonio de fe nos dice que estamos implicados en la Cruz de Cristo, que no es un mero dato de la historia, consignado en los evangelios, sino algo que nos concierne a todos y por ello tiene una profunda actualidad.

Su cruz es nuestra cruz, su crucifixión es nuestra crucifixión. ¿Y la cruz de los demás?. Hoy podemos ver por televisión todas las miserias del mundo, pero sin compadecernos. El torrente de informaciones sobre la miseria nos ha endurecido y cerrado internamente, sin meternos en la piel del otro. Sólo se busca la propia felicidad. Pero ésta es inalcanzable cuando uno se obliga a pasar de largo frente al dolor



. Evocando la experiencia de Fr. Luis nos preguntamos: ¿Qué alcance tiene saber que Jesús murió por mi, a causa mía, para mi salvación?. ¿Cómo me sitúo ante la Pasión de Jesús, en los crucificados de hoy?

La Pasión de San Juan nos lleva de lleno al acontecimiento central  de la Historia de la Salvación en la hora tan desea por Jesús.

Que podemos hacer?

Abramos de una forma especial y sensible los oidos, el corazón  y nos unamos al dolor del Señor.


¡Gracias, Señor! Por subir, cuando nosotros no nos atrevernos ¡Gracias, Señor! ¡Gracias, Señor! Porque, tus dolores, evitan los nuestros ¡Gracias, Señor! Porque, sin conocer el pecado, cargas con los de todos nosotros ¡Gracias, Señor! Porque pudiendo decir tanto, nos haces llegar escasas 7 palabras ¡Gracias, Señor! En la cruz, sigues empeñado en regalarnos: una Madre y un amigo, María y Juan ¡Gracias, Señor! En la cruz, haces lo que siempre nos enseñaste, ¡Perdónales, no saben lo que hacen! ¡Gracias, Señor! ¡Gracias, Señor! Porque, desde la cruz, la cuerda que sobra es empleada para rescatarnos y no dejarnos abandonados a nuestra suerte ¡Gracias, Señor! ¡Qué gran amor! ¡Qué gigantesco amor cuando, además de ofrecerse, es colmo y el no va más cuando deja clavarse! Déjanos, Señor, por lo menos desde lejos…acompañarte


JUEVES SANTO

“Señor Dios nuestro, nos has convocado esta tarde para celebrar aquella misma memorable Cena en que tu Hijo, antes de entregarse a la muerte, confió a la Iglesia el banquete de su amor, el sacrificio nuevo de la alianza eterna; te pedimos que la celebración de estos santos misterios, nos lleve a alcanzar plenitud de amor y de vida. Por Jesucristo nuestro Señor”.

“ Los amó hasta el extremo ”






según san Juan 13, 1-15 

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.

En el Evangelio de hoy nos encontramos con el lavatorio de los pies. En el inicio, el evangelista, nos resalta que “los amó hasta el extremo”. Nos pone delante de lo que da sentido a todo lo que esta por venir. Su amor lo lleva a vivir su entrega total, sin reserva, amor que da la vida, amor que se hace perdón, amor que salva. San Pablo tiene plena convicción y llega a confesar: “me amó y se entregó por mí”.

 Estaban cenando; ya el diablo había suscitado en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, la intención de entregarlo; y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.

El Señor no tiene inconveniente en rebajarse para lavarnos los pies y hacernos hermanos suyos. Lavar los pies se consideraba un servicio de esclavos. Es bueno que sepamos esto, para que podamos llegar a comprender el grado de humildad de Ntro. Señor Jesucristo.

 Llegó a Simón Pedro, y este le dice: «Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?». Jesús le replicó: «Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde». Pedro le dice: «No me lavarás los pies jamás». Jesús le contestó: «Si no te lavo, no tienes parte conmigo». Simón Pedro le dice: «Señor, no solo los pies, sino también las manos y la cabeza».

 Jesús le dice: «Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. 

De ahí que nos resulte más entendible la reacción de resistencia mostrada por Pedro a que Jesús le lave los pies. Lo extraño y lo admirable es que Jesús, siendo el Señor y plenamente consciente de su dignidad, haga este servicio. La respuesta de Jesús indica que su gesto esconde un gran misterio.

También vosotros estáis limpios, aunque no todos». Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios».

Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. 

En él revela todo el sentido de su vida. Jesús vino al mundo a servir y no a ser servido. “Os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis”. En definitiva nos invita a aprender de Él. Su gran humildad y la importancia de servir al otro. A la luz de la resurrección comprenderán los discípulos que el servicio de Jesús consiste no sólo en lavarles los pies, sino en lavar con su sangre los pecados del mundo.

Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis».


En la Eucaristía que celebraremos esta tarde, somos nosotros los que hemos sido sentados a la mesa del altar en este cenáculo para actualizar la última cena del Señor. Debemos poner especial interés en que no quede sólo en unos ritos externos y en la repetición de ciertas fórmulas litúrgicas. Lo que sucederá en nosotros esta tarde es que Jesús se ha reunido con nosotros y nos habla con sus palabras, con sus gestos lo mismo que al grupo de discípulos en el cenáculo de Jerusalén

miércoles, 1 de abril de 2026

JUEVES SANTO

Los cristianos, en este día, recordamos y celebramos LA ÚLTIMA CENA DE JESÚS


Ya en el año 380 los cristianos celebraban "la memoria de la Institución de la Eucaristía" el Jueves Santo hacia la hora nona.
En la iglesia católica y en muchas protestantes, la Eucaristía se celebra en una liturgia  vespertina.


El Jueves Santo es un acontecimiento, Jesús se reune con los Apóstoles para celebrar la Pascua judía, quiere estar con sus amigos más queridos, quiere beber el vino con ellos antes de tener sed en la Cruz,



quiere sentarse a la mesa con ellos antes de que su cuerpo sienta el frío del sepulcro. También piensa en nosotros y personalmente lava los pies a los Apóstoles para darnos un gran ejemplo de servicio.



Este día también es un símbolo, Jesús en medio de la cena instituye la Eucaristía: Su Cuerpo y Su Sangre convertido en Pan y Vino




"HACED ESTO EN MEMORIA MÍA".

y además nos deja un mensaje importante.



" AMAOS UNOS A OTROS COMO YO OS HE AMADO"



  El lugar elegido, el Cenáculo, en la parte alta de Jerusalén, algunos de los Apóstoles prepararon la mesa sin faltar ninguno de los ritos judío.

Cenáculo
 Grandes acontecimientos para no olvidar nunca.
Para los sinópticos, la Última Cena tuvo lugar el jueves , 14 de Nisan y Jesús murió el viernes 15.
Para Juan fue el 13 y la muerte el 14.



Pero, según los últimos trabajos que se han realizado, el banquete de Pascua ocurrió la tarde del jueves 6 de abril y, la muerte el 7 del año 30 d. C., fecha legal de la Pascua Judía.

La Pascua Judía en los tiempos de Jesús