miércoles, 24 de mayo de 2017

BASÍLICA DE MARÍA AUXILIADORA


BASÍLICA DE MARÍA AUXILIADORA DE TURÍN

La Basílica de María Auxiliadora fue construida en honor a la Virgen a la que San Juan Bosco tuvo gran devoción.


 La advocación de María Auxiliadora celebra su festividad el día 24 de mayo.

 Se encuentra en el barrio de Valdocco de la ciudad de Turín (Italia).

Es conocida como la Iglesia Madre de la congregación salesiana y de la que parten cada año los misioneros para todo el mundo.



Se construyó con grandes problemas económicos entre 1864 y 1868, pero Don Bosco con ayuda de sus muchachos del Oratorio Salesiano y de la generosidad de la población de Turín logró concluir la obra. Don Bosco aseguró siempre que el dinero conseguido para la construcción del santuario venía de la Providencia.

El 9 de junio de 1868 se consagraba el santuario de María Auxiliadora.


A las 10:30 horas, subió al altar mayor, para celebrar la primera misa el arzobispo de Turín monseñor Riccardi.

A continuación celebró misa Don Bosco. En la iglesia había 1.200 jóvenes.


 En ella se encuentran los cuerpos de San Juan Bosco,



 Santo Domingo Savio y Santa María Mazzarello.





En 1934 (el mismo año de la canonización de Don Bosco) comenzaron las obras de ampliación y embellecimiento del Santuario.

 Trabajos que habían hecho necesarios el aumento de la población de la zona de Turín-Valdocco (motivos pastoral y civil), la insuficiencia de las salidas en las grandes celebraciones cuando había muchos fieles (motivo de seguridad) y, por último, porque se quería dedicar un digno altar a Don Bosco, ya santo (motivo espiritual y salesiano).


En 1938 se terminó la ampliación que consta del presbiterio con la segunda cúpula, de las dos grandes capillas laterales y del nuevo altar de San Juan Bosco con la urna que contiene su cuerpo.


 El 28 de junio de 1911 fue elevada a la dignidad de Basílica menor.

FACHADA DE LA BASÍLICA


La fachada hace pensar a la de la Iglesia de S. Giorgio Maggiore en Venezia.

Sobre el campanario de la derecha se ve el Arcángel Gabriel que ofrece una corona a María; en el campanario de la izquierda el Arcángel Miguel sostiene una bandera con la escrita: “Lepanto”. En cima sobre la fachada se pueden ver las estatuas de los mártires: Salutore, Avventore y Octavio martirizados en esta tierra (Valdocco=Vallis occisorum).

Sobre los relojes se ven: a la derecha San Máximo, primer obispo de Turín; a la izquierda San Francisco de Sales, patrono de la Familia Salesiana.
 Debajo de la Rosa, se ve la escena de Jesús con los niños, al centro; a los lados se ven las estatuas de San José y de S. Luis Gonzaga.

Los relieves entre las columnas una representa S. Pio V che anuncia la victoria de Lepanto (1571), la otra representa Pío VII che corona María Ssma. en el santuario de Savona después de su liberación como prisionero de Napoleón (1814).

El Santuario de María Ausiliadora nació del corazón y del coraje de Don Bosco y de su gran devoción a la Virgen. Fue una empresa marcada de hechos extraordinarios y de grandes dificultades.



CAPILLA DE LAS RELIQUIAS – LA CRIPTA Entrando por la puerta principal, se encuentra, a la derecha, una escalera que lleva a La Cripta o “Capilla de las Reliquias”.

Se trata de una nave en forma de cruz latina y recuerda con sus motivos ornamentales y con los símbolos, las catacumbas cristianas. Se han conservado en ella muchas reliquias y de mártires y santos
. La verdadera joya de esta Capilla es la reliquia de madera de la Santa Cruz, en una teca, sobre un fondo de alabastr




 También destaca un pañuelo manchado de sangre y otros objetos de los mártires salesianos:
Archivo:PañueloLuisVersiglia.JPG


 San Luis Versiglia y San Calixto Caravario.


Otro lugar importante es la capillita dedicada a la Virgen, a la que se llama comúnmente “Capilla de la Aparición” por el sueño de 1845 recordado por Don Bosco: “Me pareció estar en una gran llanura llena con una muchedumbre incontable de jóvenes.

Vi junto a mí a una Señora que me dice: “¡En este lugar, en que los gloriosos mártires de Turín Adventor, Solutor y Octavio sufrieron martirio, sobre estas tierras empapadas y santificadas con su sangre, quiero que se honre a Dios de un modo muy especial”.
Y mientras decía esto, adelantaba un pie poniéndolo sobre el lugar en el que sufrieron el martirio y me lo indicó con precisión”. Aquel lugar está marcado en el suelo con una cruz de metal dorado

Se encuentran también en dos altares laterales, los restos de los beatos Miguel Rúa y Felipe Rinaldi, primer y tercer sucesor de San Juan Bosco respectivamente.


.


No hay comentarios:

Publicar un comentario