YA ES SEMANA SANTA

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sábado, 13 de julio de 2024

ORACIONES DEL 2º TIEMPPO ORDINARIO DOMINGO XIII, XIV Y XV

 DOMINGO XV




ILUMÍNAME, SEÑOR, Y MÁNDAME Con tu Espíritu para que ofrezca y cante tu plan de salvación, tu locura por la humanidad Con tu presencia para que lejos de sentirme sólo en la tribulación seas mi consuelo en las dificultades un cayado donde apoyarme en los fracasos un aliento para seguir adelante ILUMÍNAME, SEÑOR, CON TU PALABRA Para que, las mías, nunca sean las más importantes ni mis gestos sean el centro de muchas miradas ni mi persona sea un muro entre el hombre y el Misterio ni mis ideas eclipsen la grandeza del evangelio 
 ILUMÍNAME, SEÑOR, CON TU MIRADA Para que mire al mundo con amor y no con pena Para que observe los acontecimientos con esperanza Para que cerrando mis ojos sienta que, los tuyos, miran por donde yo avanzo Para que, sin juzgar y trabajando, sepa que no soy yo el que siembro sino tu mano poderosa quien sostiene la mía 
 ILUMÍNAME, SEÑOR, CON TUS BRAZOS Para que, con ellos, mantenga alzada la luz de la fe ayude a quien necesite una palabra o un amigo levante al que, la vida, lo ha dejado arrastrado ame a los que, incluso, rechazan mi misión En Ti confío, Señor, no quede defraudado envíame y, que seas Tú Señor, el centro de lo que digo, siento, predico y hago Amén
D
CONTIGO IRE, SEÑOR Si soy cristiano, bendeciré tu nombre. Porque me llamas a ser instrumento de tu amor Porque permites que sea de los tuyos Porque me hablas de una ciudad eterna Porque me dices que, los que viven junto a mí, lejos de ser adversarios, son hermanos. Porque, cumplir la voluntad de Dios, sus bienaventuranzas y sus mandamientos es camino seguro para llegar a buen puerto.
L
Todo un desafío, hacer de Cristo y su Evangelio la opción fundamental de mi vida sobre la cual pilote todos los demás valores de mi existencia! Qué el doctor evangélico, el franciscano san Buenaventura, cuya fiesta celebramos hoy, interceda por nosotros para que como él optemos por Cristo disfrutemos de La Paz, confianza y libertad que trae la vivencia del Evangelio!
M
cuando la luz de la fe se proyecta sobre la vida, hace que nuestros actos vayan impregnados de amor, impulsados por la atención dirigida a los otros y por el deseo de hacer que nazca en ellos la felicidad. Si falta esta fuerza de amor, no sólo el hombre y el mundo se secan y se endurecen sino que queda bloqueado en el hombre el proyecto creador de Dios. A esta realidad le llamamos pecado: cuando le damos la espalda al amor de Dios. Ese es el pecado de estas ciudades.

X
Cuántas muestras recibimos de su amor! Qué diferente sería nuestra vida si gastáramos cada momento valorando lo que tenemos y diéramos gracias a Dios por todo lo que permite en nuestra vida, fácil o difícil, gozoso o arduo. Dios es bondadoso. Dios es rico en ternura. Dios es Padre. Dios es misericordioso.
J

Acudir a Jesús. En realidad, sólo descansamos cuando estamos con las personas que nos quieren. Y Jesús, el hombre del amor, el que vive henchido de la ternura del Padre, quiere que nos acerquemos a Él porque sabe que sólo en Él está nuestro verdadero descanso.
V
Jesús mío, vengo hoy ante ti para pedirte ayuda. Tengo el profundo deseo de acercar mi corazón al tuyo. Debo confesarte que me encuentro algo cansado de todo el ajetreo diario, la rutina me desgasta. Tú que dijiste: «Vengan a mí todos los que están fatigados y agobiados, y yo les daré alivio», aquí me tienes. Quiero en esta oración descansar en ti.
S
¿Por qué quieren acabar contigo que eres “la luz”, la “verdad”, “la vida”? Por pura envidia. El gran enemigo de la luz es la oscuridad; el enemigo de la verdad, es la mentira; y el de vida es la muerte. Hazme, Señor, descubrir pronto ese “gusano roedor” que puede estar dentro de mí y trata de destruirme.

DOMINGO XIV





4.- ILUMÍNAME, SEÑOR, Y MÁNDAME Con tu Espíritu para que ofrezca y cante tu plan de salvación, tu locura por la humanidad Con tu presencia para que lejos de sentirme sólo en la tribulación seas mi consuelo en las dificultades un cayado donde apoyarme en los fracasos un aliento para seguir adelante ILUMÍNAME, SEÑOR, CON TU PALABRA Para que, las mías, nunca sean las más importantes ni mis gestos sean el centro de muchas miradas ni mi persona sea un muro entre el hombre y el Misterio ni mis ideas eclipsen la grandeza del evangelio ILUMÍNAME, SEÑOR, CON TU MIRADA Para que mire al mundo con amor y no con pena Para que observe los acontecimientos con esperanza Para que cerrando mis ojos sienta que, los tuyos, miran por donde yo avanzo Para que, sin juzgar y trabajando, sepa que no soy yo el que siembro sino tu mano poderosa quien sostiene la mía ILUMÍNAME, SEÑOR, CON TUS BRAZOS Para que, con ellos, mantenga alzada la luz de la fe ayude a quien necesite una palabra o un amigo levante al que, la vida, lo ha dejado arrastrado ame a los que, incluso, rechazan mi misión En Ti confío, Señor, no quede defraudado envíame y, que seas Tú Señor, el centro de lo que digo, siento, predico y hago Amén

D
 Viniste, Señor, y los tuyos no te recibieron Aún así, dejaste de ser Niño en Belén, y seguiste marcando el rumbo de los hombres hacia Dios: el amor, el servicio, la entrega el perdón, la fraternidad y las buenas obras.QUIERO SER PROFETA, CONTIGO SEÑOR 
L
Hoy Cristo está presente, podemos descubrir su presencia en medio de nosotros y acercarnos con confianza. Él quiere que le toquemos a través de la acogida de su Palabra, en la amistad de la oración, con la celebración de los sacramentos, con nuestro abandono en Él. ¡Dejemos que Jesús nos toque y nos transforme totalmente!
M
Señor, me fijo en esta frase del evangelio: “Ibas proclamando el Evangelio del Reino”. Te figuro así: Vas a sembrar el mundo con tu zurrón bien repleto de buena semilla y la esparces por todo en abundancia. Y lo haces con ilusión, con alegría, con esperanza. Haz que yo sepa ser misionero de buenas noticias y viva feliz en mi oficio de sembrador.
X

Hoy sigues llamando con la misma fuerza, con la misma ilusión, con los mismos detalles: les llamaste a cada uno por sus nombres. Cada uno de los apóstoles, todos tan distintos, todos tan singulares y, sin embargo, todos tan queridos por Ti.

 Yo hoy te doy gracias por haberme llamado. Es lo más hermoso que ha ocurrido en mi vida.

J

Hoy la Iglesia venera a S. Benito. Ese hombre feliz y contento con su Dios. Lleva en sus labios la alabanza, en sus manos su actitud de servicio y en su corazón su encendido amor a Jesucristo.

V

Cuando llegue el momento se nos invitará a confiar, «no os preocupéis», no estamos solos. » yo estaré con vosotros siempre». El Espíritu hablará por vosotros. Confía, abandónate y descansa en el Señor. Es la perseverancia y la fidelidad la que consigue el triunfo. 

No somos cristianos de un rato, de unas horas, ni para los días de fiesta, el amor es para siempre no es para un tiempo. Un cristiano lleva el uniforme de la bondad, la amabilidad, el cariño, la humildad, el perdón…, desde que inicia la jornada hasta que la remata, es cristiano las 24 horas.

S

Aquí estoy ante ti, Jesús mío. Vengo ante ti para estar unos momentos contigo. Te pido que renueves mi amor, mi fe y mi confianza en ti. Además te quiero pedir una cosa más, que jamás me aparte de ti. Señor, ayúdame a sacar el mayor provecho posible de esta meditación.



DOMINGO XIII



TENGO FE, PERO AYUDAME (Domingo XIII-B) 
Hace mucho tiempo, Señor, que estoy enfermo: mis piernas se resisten a progresar por las sendas de la fe, buscan otros parajes más persuasivos menos complicados y hasta menos exigentes. Hace bastante tiempo, Señor, que mis manos dejaron de abrazar a todos: buscan lo fácil, la recompensa, el amor por el amor, la gratitud por lo que dan. 
Hace no sé cuánto, mi Señor, que mi cuerpo derrama flujos de sangre: de apatía y desencanto inseguridad y altivez orgullo, prisas, caídas, pesimismo, desorientación y preocupación. ¿Me ayudarás, Señor? Como la hija de Jairo necesito vida Como el flujo de sangre necesito que cortes de raiz la herida que me debilita y me mata, la sangre que necesito para vivir o darte gloria. Sí, Señor; tengo fe pero…ayúdame. 
Porque, si miro a mi alrededor, veo que poco o nada pueden hacer por mí Porque, hace mucho tiempo, mucho tiempo, Señor, que los que me ven ya no hacen nada por mí. 
Por eso, Jesús, fuente de la salud y de la vida: ayúdame a salir de las situaciones que me postran a superar tantos flujos de sangre que me dejan sin posibilidad de brindarme por Ti, por tu Reino y por los que me necesitan 
Y si me pides algo, mi Señor, sabes que mi pobre fe, aunque Tú la puedes hacer más rica es lo que te puedo ofrecer como recompensa. Amén
L
“Te seguiré dondequiera que vayas”. En realidad, aquel escriba no pudo hacerte una oración tan bella si antes Tú no lo hubieras seducido desde dentro. Sólo el enamorado es capaz de dejar todo por seguir a su enamorada. Sólo el enamorado es capaz de sacrificarse para demostrarle a su amor todo lo que le quiere. Haz que yo te siga, Señor, “con un corazón enamorado”.
M
Todas las tempestades del mundo ya no serán capaces de quitar la paz profunda que concita la presencia de Jesús, aunque aparentemente esté dormido. Señor, estando tú presente, haz que no tenga miedo a nada ni a nadie.
X
Señor pones luz en mi oscuridad, repuest a mis preguntas tu Palabra me ayuda en mi vida.
Señor mio y Dios mio, quitame todo aquello que me aparte de Ti, y dame todo aquello que me acerca a Ti.
J
los milagros que tú realizaste en otro tiempo sólo se referían a aquellas personas que vivían en el siglo primero y entraron en relación contigo. Lo importante es el significado de aquellos acontecimientos que tendrían un valor perenne y permanente para todos los tiempos. Hoy soy yo el que quiero aprovecharme de aquel milagro. Hoy necesito que me cures mi parálisis espiritual.

V
Señor, déjame decirte a boca llena: Tú, Dios mío, eres un Dios misericordioso. Y esto es maravilloso. Estás lleno de ternura no sólo para compartirla con los buenos, sino también con los pecadores, aquellos que están lejos de ti. ¿Lejos? De Ti nadie está lejos porque amas a todos, también a los pecadores públicos. Tan sólo nos pides que aceptemos el amor que Tú nos quieres dar. Lo demás corre de tu cuenta. ¡Gracias, Señor, por tu bondad!
S
Ayúdame a dejar a un lado mis preocupaciones para darte el tiempo y la atención que mereces. Nada hay más importante en este momento, reorienta mi vida hacia ti y alimenta mi amor por ti en esta meditación.

viernes, 12 de julio de 2024

SEMANA XIV DEL TIEMPO ORDINARIO

SÁBADO

“ No tengáis miedo ”


En el Evangelio de hoy el Señor quiere transmitirnos confianza pero a la misma vez es una advertencia a sus discípulos para que cuenten con las persecuciones. 

Si al Señor, el Maestro, pasó toda una pasión, burlas, injurias, mentiras… sus discípulos tienen que estar preparados para contar con ello, no son más que el Maestro, sin embargo, no estamos solos, valemos mas a los ojos de Él, no se desentiende de ninguno de nosotros, estamos en las manos del Señor, si Dios se preocupa hasta de los pájaros, cuánto más de sus fieles.

según san Mateo 10,24-33 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo. Si al dueño de la casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados! 

se nos advierte para que contemos con la cruz y con la persecución

No les tengáis miedo, porque nada hay cubierto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue a saberse. 

Lo que os digo de noche decidlo en pleno día, y lo que escuchéis al oído, pregonadlo desde la azotea. 

Otro punto, para llevar a la meditación, es la cantidad de veces que nos invita a no tener miedo. Es la frase que más se repite en el pasaje de hoy. El Señor nos avisó que contemos con las dificultades, no nos promete un camino fácil de éxitos, al contrario siempre en batalla contra el mal. 

Lo que nos debe preocupar es nuestra respuesta al Señor, Él no ve las apariencias, no se deja deslumbrar por el éxito delante de los hombres lo que cuenta ante Ntro Señor es nuestro esfuerzo, nuestra entrega, el amor que pongamos.

No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la “gehenna”. ¿No se venden un par de gorriones por unos céntimos? 

Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. 

Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo; valéis más vosotros que muchos gorriones.

 A quien se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre que está en los cielos».

No tengamos miedo de apostar por Cristo. De ponerlo como fundamento de nuestra vida. No nos cansemos, ni nos avergoncemos de dar testimonio de Cristo, y sigamos anunciando a plena luz, a los cercanos y a los lejanos, la buena noticia de la salvación que Dios nos ofrece.



VIERNES

VIERNES

“ Sed sencillos como palomas ”



según san Mateo 10,16-23 

En el Evangelio de hoy, el Señor envía a los discípulos y les da unos consejos bien precisos sobre lo que han de hacer, decir, y les habla de las dificultades que se encontrarán. 

El Evangelio provoca a veces, la oposición y la persecución. Han de ser cautos para no dejarse engañar por el mal, para reconocer a los lobos disfrazados de corderos, para distinguir a los falsos de los verdaderos profetas, y para no dejar pasar una sola ocasión de anunciar el Evangelio y de hacer el bien. Han de ser a la vez sencillos, porque solo quien es así puede ganarse el corazón de todos.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «Mirad que yo os envío como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Pero ¡cuidado con la gente!, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa, para dar testimonio ante ellos y ante los gentiles. 

Cuando os entreguen, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en aquel momento se os sugerirá lo que tenéis que decir, porque no seréis vosotros los que habléis, sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. 

El Señor a sus apóstoles les da unas pautas a seguir, ya nos avisa que no será fácil, nos recuerda una bienaventuranza «Dichosos», porque para el creyente la prueba, mas tarde o mas temprano, aparece, y con ella, la oportunidad de mostrar el amor al Señor, se brindará en múltiples ocasiones, contar con que algunos les han plantado la guerra a los suyos, «dichosos cuando por causa mía os persigan», cuando llegue el sufrimiento por ser de los míos, «corderos en medio de lobos».

El hermano entregará al hermano a la muerte, el padre al hijo; se rebelarán los hijos contra sus padres y los matarán. Y seréis odiados por todos a causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el final, se salvará. 

Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. En verdad os digo que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre».



Cuando llegue el momento se nos invitará a confiar, «no os preocupéis», no estamos solos. » yo estaré con vosotros siempre». El Espíritu hablará por vosotros. Confía, abandónate y descansa en el Señor. Es la perseverancia y la fidelidad la que consigue el triunfo. 

No somos cristianos de un rato, de unas horas, ni para los días de fiesta, el amor es para siempre no es para un tiempo. Un cristiano lleva el uniforme de la bondad, la amabilidad, el cariño, la humildad, el perdón…, desde que inicia la jornada hasta que la remata, es cristiano las 24 horas.

JUEVES

“ Recibirá cien veces más ”



santo evangelio según san Mateo 19, 27-29

¡Ya ves nosotros lo hemos dejado todo!… Estas palabras espontáneas de Pedro sólo ponen de manifiesto una cosa: que todavía no ha entendido nada de la causa de Jesús. Vamos a ver, Pedro, ¿qué has dejado? Una vieja barca, un oficio pobre y humilde, una suegra y poco más.

 En aquel tiempo, dijo Pedro a Jesús: «Ya ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?». 

Esto es, pone en un platillo de la balanza su seguimiento, el abandono de las tareas propias, las idas y venidas lejos de la familia, el dinero que ha dejado de ganar con la pesca, todo lo que ocupa nuestra mente y nuestros afanes. Y en el otro lado, la recompensa.

Porque no le entra en la cabeza que sea a cambio de nada y reclama su parte.

Jesús les dijo: «En verdad os digo: cuando llegue la renovación y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. 

Pero, sobre todo, Jesús te ha dado su amistad, su perdón, la capacidad de rehabilitarte y ser, a pesar de tu triple negación, el mismo que antes. Lo dijiste muy bien un día que estabas más inspirado: Sin Ti, ¿adónde iremos? Todo lo que tienes se lo debes a Él. Y Pedro nos representa a los cristianos que hablamos de lo que damos, de lo que trabajamos, de los inmensos favores que le hacemos a Dios.

Todo el que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna».

Cien veces más se antoja una cifra corta cuando está en juego la vida eterna, en la que no habrá porcentajes ni números ni años.


Hoy la Iglesia venera a S. Benito. Ese hombre feliz y contento con su Dios. Lleva en sus labios la alabanza, en sus manos su actitud de servicio y en su corazón su encendido amor a Jesucristo.

MIÉRCOLES

“ Jesús llamó a sus doce discípulos ”



según san Mateo 10,1-7 

La llamada de Jesús a los apóstoles es muy importante para Jesús. San Lucas, en su lugar paralelo, (Lc. 6,12) nos dice que Jesús pasó la noche orando. Todos esos nombres que salen en la lista, habían sido barajados por Jesús en un diálogo con el Padre.

En aquel tiempo, Jesús, llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia. 

Y cada uno de nosotros, al ser llamados, somos el fruto de ese diálogo de amor. Al llamarnos a cada uno por nuestros nombres, con nuestras singularidades tan distintas, somos también objeto de un amor especial.

Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, el de Zebedeo, y Juan, su hermano; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo, y Tadeo; Simón el de Caná, y Judas Iscariote, el que lo entregó.

Y nosotros debemos dar a Dios esa respuesta única, personal, intransferible. Dios no nos ha hecho en serie, ni quiere respuestas en serie. En cada uno de nosotros quiere distinguir una voz distinta, un estilo propio y diferente,

 A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: «No vayáis a tierra de paganos ni entréis en las ciudades de Samaria, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. 

nos dice la Escritura que en primer lugar, “llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia”. Les delegó su autoridad. Los primeros obispos. El primer signo de la Iglesia apostólica.

Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos».

Si examinamos nuestra Iglesia, vemos que, al igual que aquellos primeros apóstoles, debemos comenzar evangelizando, formando a los “nuestros” antes que a los “de afuera”. Fortalecer nuestra Iglesia para entonces poder llevar nuestra misión evangelizadora a todas las gentes.

Hoy sigues llamando con la misma fuerza, con la misma ilusión, con los mismos detalles: les llamaste a cada uno por sus nombres. Cada uno de los apóstoles, todos tan distintos, todos tan singulares y, sin embargo, todos tan queridos por Ti.

 Yo hoy te doy gracias por haberme llamado. Es lo más hermoso que ha ocurrido en mi vida.

 MARTES

“ Estaban como ovejas que no tienen pastor ”


según san Mateo 9,32-38 

En aquel tiempo, le llevaron a Jesús un endemoniado mudo. Y después de echar al demonio, el mudo habló. 

La gente decía admirada: «Nunca se ha visto en Israel cosa igual».

 En cambio, los fariseos decían: «Este echa los demonios con el poder del jefe de los demonios». Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia. 

Tú has sufrido viéndonos como “ovejas sin pastor”. ¡Es verdad! Pero también has disfrutado viéndonos como “ovejas con pastor”. Las ovejas en el campo, sabiendo que ahí cerca de ellas está el pastor ¡qué maravilla! Pacen a sus anchas, no les preocupa lo que comerán mañana, ni si habrá agua para ellas, ni siquiera el miedo a la noche.

Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor». 

Lo suyo es disfrutar en la pradera a la sombra del pastor. Qué maravillosa sería nuestra vida si nos fiáramos de Ti y supiéramos disfrutar de la vida sabiendo que Tú eres el Buen Pastor que cuidas de nosotros, nos defiendes, nos alimentas, y nos quitas el miedo cuando cae la tarde y de una manera inexorable nos empuja a atravesar la “cañada oscura de la muerte”.

Entonces dice a sus discípulos: «Las mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies».

Lo que sobraba en Palestina en tu tiempo eran obreros. Entre fariseos, escribas, sacerdotes etc había más de siete mil. Pero escaseaban los obreros que a ti te gustaban: los dispuestos a servir y dar la vida por las ovejas.



Señor, me fijo en esta frase del evangelio: “Ibas proclamando el Evangelio del Reino”. Te figuro así: Vas a sembrar el mundo con tu zurrón bien repleto de buena semilla y la esparces por todo en abundancia. Y lo haces con ilusión, con alegría, con esperanza. Haz que yo sepa ser misionero de buenas noticias y viva feliz en mi oficio de sembrador.

LUNES

“ Tu fe te ha salvado ”


En el Evangelio de hoy ahondamos y profundizamos en el gran tesoro de la fe. Si en el pasaje evangélico de ayer veíamos como Jesús entre los suyos, entre su gente, entre sus paisanos “no pudo hacer allí ningún milagro” por su falta de fe, hoy nos aparece dos milagros: la curación de la hemorroisa y la vuelta a la vida de una niña. En ambos milagros vemos la respuesta del Señor a la fe

según san Mateo 9,18-26

 En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un jefe de los judíos que se arrodilló ante él y le dijo: «Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, impón tu mano sobre ella y vivirá».

Un padre, agobiado por el dolor, desesperado por la perdida de su hija, acaba de morir, se acerca al Señor, se arrodilla y con confianza le pide algo imposible, necesita que le ayude.

 Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos. Entre tanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó la orla del manto, pensando que con solo tocarle el manto se curaría. 

El segundo milagro una mujer que arrastra una enfermedad muchos años y que hace todo lo que depende de ella para tocar al Señor, ¡Ánimo, tu fe te ha curado!

Jesús se volvió y, al verla le dijo: «¡Animo, hija! Tu fe te ha curado». Y en aquel momento quedó curada la mujer. 

Que importante es la fe, hace posible el milagro, no sólo la salud, le devolvió la paz, una vida social normal. ¡tu fe te ha curado!

Jesús llegó a casa de aquel jefe y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo: «¡Retiraos! La niña no está muerta, está dormida».

 Se reían de él. Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano, y ella se levantó. La noticia se divulgó por toda aquella comarca.

 El Evangelio nos muestra como debemos acercarnos al Señor. Es muy importante que le presentemos nuestras necesidades, nuestros dolores, nuestras penas y preocupaciones. El Señor siempre pregunta: ¿qué puedo hacer por ti?. Es muy común que siempre remita al interlocutor, que se haga según tu fe, si nos falta confianza, si dudamos, si no estamos convencidos es posible que nos ocurra como a sus paisanos que “no pudo hacer allí ningún milagro”.

Hoy Cristo está presente, podemos descubrir su presencia en medio de nosotros y acercarnos con confianza. Él quiere que le toquemos a través de la acogida de su Palabra, en la amistad de la oración, con la celebración de los sacramentos, con nuestro abandono en Él. ¡Dejemos que Jesús nos toque y nos transforme totalmente!

DOMINGO XIV


“ No desprecian a un profeta más que en su tierra ”



según San Marcos 6, 1-6

 En aquel tiempo, Jesús se dirigió a su ciudad y lo seguían sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: «¿De dónde saca todo eso? 

¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada? ¿Y esos milagros que realizan sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?».

 Y se escandalizaban a cuenta de él. Les decía: «No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa». 

No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. 

Y se admiraba de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.


A Jesús no se le puede entender desde fuera. Hay que entrar en contacto con Él. Dejar que nos enseñe cosas tan decisivas como la alegría de vivir, la compasión o la voluntad de crear un mundo más justo. Dejar que nos ayude a vivir en la presencia amistosa y cercana a Dios. Cuando uno se acerca a Jesús, no se siente atraído por una doctrina, sino invitado a vivir de manera nueva. (J.A. Pagola)

OVEJAS ENTRE LOBOS

 «Mirad que yo os envío como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas.



Del santo evangelio según san Mateo 10, 16-23

Jesús hace saber a los suyos la otra cara inevitable y necesaria de la misión, la de la hostilidad y la persecución.

Al fondo de la misión está la cruz. Eso es lo que el Evangelio de hoy nos quiere significar con esa sucesión de metáforas animales. 

Oveja mansa entre lobos despiadados, serpientes despabiladas que se revuelven y palomas sin preocupaciones. Perspicacia, sencillez, mansedumbre… parece un catálogo de cualidades para aspirar a un puesto directivo en una multinacional… puesto del revés. 

Son palabras duras y es que el Evangelio de Jesucristo no es un simple discurso ni mucho menos un tratado. El Evangelio no te deja indiferente: se está a favor o en contra de él. El "Sígueme" significa 'inmediatamente, sin retorno', por eso la misión está indisolublemente unida a la fe y tiene que asumir el peligro y las contradicciones. 

 Los discípulos no serán verdaderos "seguidores" de Jesús en tanto no hayan sido capaces de recorrer todo el camino, hasta llegar a la contradicción, hasta alcanzar el Gólgota. 

Tienen que llegar a ser bautizados con el fuego, han de beber de la copa, para poder transmitir el testimonio de la verdad:"solo el que persevere hasta el final se salvará". 



En definitiva, han de ser como el Maestro. ¡Dios mío qué lejos estamos tus discípulos del siglo XXI!

 A veces pienso que soy un cristiano solo de nombre, sin apenas haber sufrido por Ti y el Evangelio. Una fe cómoda, un servicio a mi medida y un compromiso que no me supone mayor esfuerzo. ¿Qué será de mi cuando llegue "la prueba"? Señor que tu Espíritu me asista y me haga salir de esta fe 'adomesticada' que no afecta a mi vida. Una fe 'ni fu, ni fa'.

Pero aun así, merece la pena. ¿Te embarcas?

Puedo caminar seguro, Cristo, por esta vida, aún entre medio de lobos porque se sé que no estoy nunca sólo. Dame fuerzas para crecer en mi vida de unión contigo; que tenga más fe y esperanza para aceptar lo que me pidas, que tenga más amor para quererlo intensamente y que tenga fortaleza para llevarlo adelante. Quiero serte fiel, Señor, cuando llegue la prueba, dame tu gracia y eso me basta.

domingo, 7 de julio de 2024

7 DE JULIO SAN FERMIN 2024



¿VIVA SAN FERMÍN? No es un grito sin contenido ni mucho menos algo que se repite por tradición. Es exclamación que sale del alma en forma de oración. Es tañido que repiten las campanas en alegre son. 

¿VIVA SAN FERMÍN? Es reafirmación en una convicción: él está presente en la vértebra de nuestra vida, en el sentimiento que nos embarga en estos días, en las lágrimas que asoman en nuestros ojos, en la emoción al contemplar su imagen regia.

 ¿VIVA SAN FERMÍN? Es desear que, en estas fiestas, las miradas, los aplauso y los vítores sean para él. Para el resto ya tendremos 364 días del año. Que San Fermín nos bendiga con su mano derecha para que, nuestra existencia, sea un camino de dicha y felicidad. Que San Fermín nos mire con sus ojos lúcidos y limpios y nuestros senderos sean los acertados y no los retorcidos. Que San Fermín nos guíe con su cayado para apoyarnos en él en las centenares de caídas a nuestro paso. Que San Fermín acoja en su pecho nuestra plegaria y oración sinceras. 

Que San Fermín nos cubra con su "capotico" para sentir su calor, su protección, su fuerza, su fe y su gran deseo: LLEVARNOS A DIOS. ¡Feliz Fiesta de San Fermín!

BENDICIÖN DE LOS CORREDORES DEL ENCIERRO 7 julio. 6.45h


Los corredores gan sido recibidis por el parroco de San Lorenzo para bendecirlos antes del encierro











video de la bendición

sábado, 6 de julio de 2024

FIESTAS DE SAN FERMIN 2024

 LAS VISPERAS

Asi luce la Iglesia de San Lorenzo por fuera









CAPILLA DE SAN FERMIN

La imagen Relicario de San Fermín vestido de gala para su dia Importante......7 de julio











LA CAPILLA DE SAN FERMÍN LA VISPERA DE SU DIA GRANDE



Flores rojas y blancas, oración, emoción.

 Viva y gora San Fermín.









MMMMMMMMMMMMMMMMMMM

viernes, 5 de julio de 2024

SEMANA XIII DEL TIEMPO ORDINARIO

SÁBADO

“ A vino nuevo, odres nuevos ”


En este evangelio aparece una tensión entre lo “viejo y lo nuevo”. Jesús se encuentra con un judaísmo arcaico, con moldes ya viejos, con instituciones ya caducas. Jesús trae lo nuevo: un templo nuevo, un vino nuevo, un pan nuevo, una nueva ley.

según san Mateo 9, 14-17 

En aquel tiempo, los discípulos de Juan se acercan a Jesús, preguntándole: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?».

En el mensaje de Jesús se aprende la novedad, la sorpresa, la alegría, la juventud. Aquella ley antigua, la Torah, expresión de la voluntad de Dios, se había convertido en multitud de normas pesadas, carentes de contenido.

En el judaísmo en tiempos de Jesús, lo importante era “la ascética” aquello que el hombre adquiría por su esfuerzo, su sacrificio.

 Jesús les dijo: «¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? 

Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán. Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor.

 Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque revientan los odres: se derrama el vino y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos y así las dos cosas se conservan».

El evangelio es, ante todo, mística. Lo que importa es el amor. El amor de esposo que invita a un banquete de bodas y no tolera que nadie esté triste. Es verdad que, a veces, habrá que ayunar, pero con cara alegre, para que nadie lo note. El mismo sufrimiento estará al servicio del amor.


Señor, te agradezco la frescura del evangelio. No habla ni de miedos ni de tristezas. Hablas de bodas, de comidas, de encuentros, de amistad, de fraternidad. Contigo, Señor, se acabó la religión de la distancia, la religión de la tristeza, del sentimiento de culpabilidad, de vivir como esclavos. Contigo está la juventud, la alegría y la fiesta. Contigo, da gusto vivir.

VIERNES


VIERNES

“ Misericordia quiero ”



según san Mateo (9,9-13) 

En aquel tiempo, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él se levantó y lo siguió. 

Mateo estaba “sentado”. Estaba tranquilo, feliz con sus negocios que cada día iban creciendo. Pero pasó Jesús, le miró, y lo levantó. Como dice San Juan de la Cruz, “el mirar de Jesús es amar”.

Y estando en la casa, sentado a la mesa, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaban con Jesús y sus discípulos. 

”. Y aquí tenemos el milagro: un pecador público, un enemigo del pueblo, un corrupto, un vividor…se levanta por la fuerza de una mirada de amor. ¡Qué fuerza tiene el amor! El amor de Jesús no tiene medida: es abundante, derrochador.

Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos: «¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?».

Y, cuando Mateo acepta la invitación, Jesús se deja invitar a comer con él. Los fariseos se escandalizan, nunca había ocurrido que un judío ortodoxo se dejara invitar por un pecador. Jesús es un rompedor

 Jesús lo oyó y dijo: «No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa “Misericordia quiero y no sacrificio”: que no he venido a llamar a justos, sino a pecadores».


En el amor de Cristo está la novedad, el estreno, la sorpresa. Aquel que todavía no ha sido sorprendido por el amor de Cristo no es cristiano. Dice uno de los teólogos más lúcidos del siglo XX, U. Von Baltasar: “Sólo la bondad, el amor, es digno de fe”.

JUEVES

“ Tus pecados están perdonados ”



según san Mateo 9,1-8 

Ser curado de una enfermedad siempre es gratificante, como lo fue para este paralítico. Naturalmente que ese hombre se sentía feliz de poder caminar. Ya no exigía más a Jesús. 

Pero Jesús, que nos conoce por dentro, sabe que tenemos en el corazón ataduras internas, parálisis del alma, que nos impiden ser felices. Por eso no se limita a otorgar al paralítico una curación meramente externa para poder moverse por este mundo y no depender ya de otros. Quiere liberar a este hombre de la parálisis interior, la que le impide caminar en el mundo del espíritu, en el mundo de Dios.

En aquel tiempo, subió Jesús a una barca, cruzó a la otra orilla y fue a su ciudad. En esto le presentaron un paralítico, acostado en una camilla. 

Quiere liberarle del pecado como “alienación total”. Por eso se le acerca y le dice: “Tus pecados te son perdonados”.

Viendo la fe que tenían, dijo al paralítico: «¡Animo, hijo!, tus pecados te son perdonados». Algunos de los escribas se dijeron: «Este blasfema». 

Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo: «¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil decir: “Tus pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate y echa a andar”? 

La curación física del paralítico sólo es la señal y garantía del poder de Jesús para liberarnos del todo. Esta fuerza liberadora de Jesús se hace presente en el Sacramento del perdón. Jesús siempre lo vinculó a un banquete o a una fiesta. Debería ser el Sacramento de la alegría y nosotros, a veces, lo hemos convertido en el sacramento del miedo

Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados - entonces dice al paralítico -: “Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa”».

Algo estamos haciendo mal cuando el Sacramento de la ternura lo hemos convertido en Sacramento de la tortura. Y aquello que debería ser una fiesta se ha convertido en fuente de tristeza y angustia. Urge resituar este sacramento en la perspectiva de Jesús.

 Se puso en pie, y se fue a su casa. Al ver esto, la gente quedó sobrecogida y alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad. 




Hoy, Señor, vengo a la oración para que me cures. Es un grave error el pensar que los milagros que tú realizaste en otro tiempo sólo se referían a aquellas personas que vivían en el siglo primero y entraron en relación contigo. Lo importante es el significado de aquellos acontecimientos que tendrían un valor perenne y permanente para todos los tiempos. Hoy soy yo el que quiero aprovecharme de aquel milagro. Hoy necesito que me cures mi parálisis espiritual.


MIERCOLES

“ Paz a vosotros ”



según san Juan 20, 24-29 

Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. 

No se trataba de un grupo cualquiera, sino el grupo elegido por el Señor para continuar con las doce tribus de Israel, se trataba del Nuevo Pueblo de Dios. Y en esta comunidad no puede faltar ningúno del grupo. Dios nos ha querido salvar “como pueblo”. Ahí, en medio del pueblo, se hace presente el Señor Resucitado.

Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor». 

Los demás estaban felices después de la experiencia con Jesús. Él se hubiera visto desplazado y hubiera acabado abandonando el grupo. Dos cosas importantes: No se puede ser cristiano sin una experiencia viva con Jesús Resucitado.

Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo». 

A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. 

Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros». Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente». 

Los cristianos que viven así son una rémora para la comunidad. Y segundo: La experiencia pascual, por voluntad del Señor, se hace dentro de la comunidad. 

Lamentablemente, hoy abundan los cristianos “por libre”. Yo me las entiendo a solas con DIOS. No necesito ir a Misa ni a ningún grupo. ¿Qué decir? Eso no es lo que ha querido Jesús.Con ese comportamiento, poco a poco, se va desvaneciendo, se va apagando, la memoria de Jesús. Y esta pérdida no es sólo para os cristianos sino para toda la humanidad.

Contestó Tomás: «¡Señor mío y Dios mío!». Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído? Bienaventurados los que crean sin haber visto».


«Tenemos que tocar las llagas de Jesús, debemos acariciar las llagas de Jesús, tenemos que curar las llagas de Jesús con ternura, tenemos que besar las llagas de Jesús, y esto literalmente. Pensemos, ¿qué pasó con San Francisco, cuando abrazó al leproso? Lo mismo que a Tomás, que su vida cambió».

MARTES

“ ¿Quién es este, que hasta el viento y el mar lo obedecen? ”


En el Evangelio de hoy, nos encontramos con la tempestad calmada. Y también con el reproche del Señor a sus discípulos: ¡Que poca fe!

según san Mateo 8, 23-27 

En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron.

 En esto se produjo una tempestad tan fuerte, que la barca desaparecía entre las olas; él dormía. Se acercaron y lo despertaron gritándole: 

¡Que poca fe! Por una parte con la invitación a no temer, en el amor no tiene cabida el miedo, para Dios somos importantes, Él se preocupa por nosotros y por nuestras cosas.

«¡Señor, sálvanos, que perecemos!». 

Él les dice: «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?». 

Y por la otra, nuestra falta de confianza en el Señor, nuestros miedos, nuestras angustias… que muchas veces nos hacen dudar, desconfiar, son oportunidades que nos presenta la vida para crecer en el abandono en el Señor y en su providencia.

Se puso en pie, increpó a los vientos y al mar y vino una gran calma.

La presencia en nuestra vida de Jesús y su evangelio nunca cultivará nuestro miedo.  No nos ha invitado a dirigirnos a tierra firme, sino a proseguir en la aventura de la fe.

 Los hombres se decían asombrados: «¿Quién es este, que hasta el viento y el mar lo obedecen?».



Cuando te encuentres con la tempestad que te cambia la vida....no pierdas la paz, recuerda que Jesús dirige tu barca y con El eres más fuerte.


 LUNES

“ Tú, sígueme ”


En el Evangelio de hoy nos presenta dos breves relatos vocacionales. El lenguaje empleado por Ntro. Señor no es de “paños calientes”, desde un principio la claridad es evidente para no llevar a engaño desde el comienzo y origen del posible seguimiento, advierte que no es nada fácil, que debe contar con sacrificios, renuncias, hasta negarse a si mismo, le advierte de que :“el Hijo del Hombre no tiene donde reclinar la cabeza”.

según san Mateo 8,18-22

 En aquel tiempo, viendo Jesús que lo rodeaba mucha gente, dio orden de cruzar a la otra orilla. Se le acercó un escriba y le dijo: «Maestro, te seguiré adonde vayas». 

Jesús le respondió: «Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza». 

Nos resalta la radicalidad del seguimiento, desea que desde el principio se cuente con las dificultades, ante el escriba que se le presenta diciéndole que le seguirá donde vaya, a este le resalta que quien quiera seguirlo debe estar dispuesto a todo y aceptarlo todo por amor, y el otro, que era discípulo, el que le presenta una necesidad, le dice que quien quiera seguirlo no debe poner condiciones en su seguimiento, el Reino de Dios tiene que ser su prioridad.

Otro, que era de los discípulo, le dijo: «Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre». 

La vida en Cristo es siempre nueva, se basa desde la confianza, requiere abandono, entrega, solo en clave de amor

Jesús le replicó: «Tú, sígueme y deja que los muertos entierren a sus muertos».

“Te seguiré dondequiera que vayas”. En realidad, aquel escriba no pudo hacerte una oración tan bella si antes Tú no lo hubieras seducido desde dentro. Sólo el enamorado es capaz de dejar todo por seguir a su enamorada. Sólo el enamorado es capaz de sacrificarse para demostrarle a su amor todo lo que le quiere. Haz que yo te siga, Señor, “con un corazón enamorado”.

DOMINGO

«Talitha qumi»,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,que significa: «Contigo hablo, niña, levántate»



Hoy la liturgia nos presenta a Jesús como el Señor de la vida y de la muerte

según San Marcos 5, 21-43 

En aquel tiempo, Jesús atravesó de nuevo en barca a la otra orilla, se le reunió mucha gente a su alrededor, y se quedó junto al mar. Se acercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo, y, al verlo, se echó a sus pies, rogándole con insistencia: «Mi niña está en las últimas; ven, impón las manos sobre ella, para que se cure y viva». 

Una mujer en peligro, de enfermedad y muerte, en la que  aparece como hija, donde renacena la vida gracias al encuentro con Jesús. 

El relato enseña el recorrido que el creyente tiene que hacer para experimentar a Jesús como el “Señor de la vida”.

Se fue con él y lo seguía mucha gente. Llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle: «Tu hija se ha muerto. ¿Para qué molestar más al maestro?». 

Este camino tiene que estar presidido por la fe en la persona de Jesús.

Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga: «No temas; basta que tengas fe». No permitió que lo acompañara nadie, más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.

 Jairo  se acerca al Maestro con la confianza de que él tiene poder para hacer lo que se le pide. Jesús revela su poder y su grandeza sobrehumana. Pedro, Santiago y Juan como testigos pueden proclamar: Jesús es superior a la muerte.

 Llegaron a casa del jefe de la sinagoga y encuentra el alboroto de los que lloraban y se lamentaban a gritos y después de entrar les dijo: «¿Qué estrépito y qué lloros son éstos?

 La niña no está muerta, está dormida». Se reían de él. Pero él los echó fuera a todos y, con el padre y la madre de la niña y sus acompañantes, entró donde estaba la niña, la cogió de la mano y le dijo: «Talitha qumi» (que significa: «Contigo hablo, niña, levántate»).

La niña se levantó inmediatamente y echó a andar; tenía doce años. Y quedaron fuera de sí llenos de estupor. Les insistió en que nadie se enterase; y les dijo que dieran de comer a la niña.

Hoy el Señor te dice como a esta niña:"Talitha kum", contigo hablo, ¡Levántate! ¡Aleluya! ¡Amén!



Jairo creyó, y actuó conforme a lo que creía. No tuvo miedo ante la muerte de su hija, tuvo fe. No basta con creer (hasta el demonio “cree” en Dios), hay que actuar conforme a lo que creemos. Hay que “vivir” la fe. Entonces verás manifestarse la gloria de Dios.