YA ES SEMANA SANTA

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sábado, 9 de marzo de 2024

PRIMERA JAVIERADA 2024


Las Javieradas de 2024 se celebrarán los dos segundos fines de semana de marzo, por lo que la primera tendrá lugar los días 9 y 10 de marzo,



Las tradicionales Javieradas vuelven a Navarra para llevar a miles de peregrinos hasta el Castillo de Javier, cuna del patrón de Navarra. Se trata de unas marchas llenas de tradición y de fe que volverán a congregar durante dos fines de semana a cientos de personas de todas las edades.


 El grupo de peregrinos de Larraga camina con la cruz a cuestas hacia el castillo de Javier, cuna del santo patrón de Navarra.




Las peregrinaciones hasta la cuna de San Francisco Javier son convocadas de manera anual por el arzobispado y son miles los navarros que desde distintos puntos de la geografía caminan con entusiasmo y Fe hasta Javier. La peregrinaciones coinciden con la Novena de la Gracia a San Francisco Javier.

El grupo de Funes esta mañana antes de iniciar la Javierada.





El grupo de jóvenes de la parroquia de Ermitagaña caminando a Javier



Primera Javierada 2024. Peregrinos en el tramo Monreal Liédena Lumbier.













https://www.noticiasdenavarra.com/fotos/general/sociedad/2024/03/09/fotos-primera-javierada-2024-7977020.html#foto=2

HISTORIA DE LAS JAVIERADAS

 Qué son las Javieradas

 Las Javieradas son peregrinaciones hacia la cuna del Patrono de las Misiones, San Francisco Javier. Las convoca el Sr. Arzobispo de Pamplona y Tudela, y su dirección recae en la Delegación de Misiones. Dichas peregrinaciones se celebran durante la Novena de la Gracia a San Francisco Javier del 4 al 12 de marzo. 

La primera Javierada coincide con el primer domingo entre el 4 y el 12 y la segunda Javierada, el sábado siguiente.


 Historia de las Javieradas 

El antecedente primero fue la peregrinación organizada por la Diputación Foral de Navarra el 4 de marzo de 1886 en acción de gracias a San Francisco Javier por no sufrir la epidemia del cólera. Sin embargo la primera Javierada oficial fue realizada el 10 de marzo de 1940, protagoniza por la

 Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz. Unos cinco mil peregrinos recibieron la bendición del obispo Olaechea.




 Es en 1941, cuando se el obispo D. Marceleino Olaechea convoca, de modo oficial, la primera la Javierada el segundo domingo de marzo. Con el paso del tiempo, la organización de la misma cayó en manos de la Acción Católica, dirigida por D. Santos Beriguistáin. 

 El nombre de Javierada fue el resultado final de la utilización de varios nombres, Peregrinación a Javier, Marcha a Javier hasta llegar a llamarse Javieradas. Este último se fue imponiendo hasta el día de hoy. El término final proviene de unir Javier con el subfijo ada que indica sobreabundancia. De cruz, cruzada, Javier Javierada…

 En principio, las Javieradas se realizaban en los dos primeros domingos de marzo, coincidiendo con la novena de la gracia en el Castillo, denominadas Javierada masculina y femenina Con el tiempo se fueron haciendo mixtas las dos, llamándose Primera y Segunda. Pasado el tiempo la segunda Javierada se adelantó a el sábado segundo del mes de marzo por la tarde, con un tono más festivo y familiar. Entre ambas Javieradas oficiales surgieron otras como la de zonas y vicarías pastorales, sacerdotes, monasterios, de asociaciones de la mujeres, jubilados.. 

Posteriormente, surgió la Javieradas del dolor en torno a Pentecostés, hoy llamada Javierada de los enfermos y la Javierada escolar ambas en torno al mes de mayo. 

 Hoy se define las Javieradas como una peregrinación del pueblo de Dios, convocada por el Arzobispo de Pamplona al Castillo de Javier, patrono de las misiones dentro de la novena de la gracia.




viernes, 8 de marzo de 2024

  28 FEBRERO






Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios) Señor, aumenta mi fe para que pueda ser fiel y perseverante en todo lo que me exija tu voluntad aunque sea muy costoso. Haz que mi amor por ti y por mi prójimo sea ardiente para que pueda cumplir mis deberes en una entrega sin límites a los demás.

 santo Evangelio según san Mateo 20, 17-28 
 En aquel tiempo, mientras iba de camino a Jerusalén, Jesús llamó aparte a los Doce y les dijo: “Ya vamos subiendo a Jerusalén y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, que lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; pero al tercer día, resucitará”.


Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

Quién entiende las palabras de Dios cuando habla de su propia muerte. Después de que Él mismo profetizó lo que iba a suceder, nos sigue sorprendiendo el calvario por el cual derramó, derrama y derramará abundantes gracias.

El hombre mucha veces no entiende la responsabilidad que contiene el beber este cáliz amargo que sólo Dios es capaz de tomar.

 Nos sentimos preparados para beber esta copa amarga que ha sido fruto de la respuesta rebelde del hombre.

Dios siempre hace la misma petición: que le acompañemos en el camino de la cruz. Pero ¿podremos beber de este cáliz? Sí. Pero no lo haremos como un Cristo crucificado en el madero sino como servidores del hombre. Porque la cruz que Dios pone enfrente de nosotros es la del servicio.

El servicio no es más que darse sin límites. Esto es un verdadero reto que Dios nos pone para colaborar en la instauración de Cristo en los corazones de todos los hombres santos y pecadores, ricos y pobres, fuertes y débiles.

Sí, podemos beber del cáliz amargo desde el servicio incondicional.


NOVENA A SAN RANCISCO DE JAVIER 3º DIA, 4º DIA y 5º DIA

 

ORACIÓN 

San Francisco, tú que no dudaste en afrontar los desafíos más difíciles porque sabías Quien era tu Protector, te pedimos que intercedas por nosotros, a fin de poder vivir nuestras dificultades como una oportunidad para confiar más intensamente en el Padre y su providencia para con nosotros. Que siguiendo tu ejemplo y espíritu misionero mostremos a nuestro mundo tan dividido por guerras y venganzas, ambiciones e indiferencias, vacío de sentido y materialismo de mentalidades, que la Iglesia es el más grande recinto para la Esperanza, el lugar de la hoguera del Gran Amor del mundo y el candelero donde siempre está encendida la Luz capaz de iluminarle la verdadera Vida al género humano.

DÍA 5 LA CONSOLACIÓN DEL QUE RESPONDE A DIOS

Francisco había tenido “grandes” sueños, había pasado por enormes dificultades, había luchado contra innumerables tormentas físicas, espirituales y culturales. Pero estaba en el camino que Dios le había ido mostrando en su interior y la obediencia le había confirmado ese camino a través de su padre Ignacio. Su lucha pertinaz, esperanzada, generosa, abierta, liberada de las comodidades y bienestares de Europa, era “premiada” –ahora y estando en lejanas tierras- por abundante “bienestar” de índole completamente diverso al que experimentaba en el continente del cristianismo. Es lo que pasa a todos los creyentes cuando, asumiendo la voluntad de Dios, se colocan con el corazón abierto a servir su Reino. 

 El padre Francisco nos lo relata así: 

 “Esta cuenta os doy para que sepáis cuán abundosas islas son estas de consolaciones espirituales: porque todos estos peligros y trabajos voluntariamente tomados por amor y servicio de Dios nuestro Señor, son tesoros abundosos de grandes consolaciones espirituales en tanta manera, que son islas muy dispuestas y aparejadas para un hombre en pocos años perder la vista de los ojos corporales con abundancia de lágrimas consolativas. Nunca me acuerdo de haber tenido tantas y tan continuas consolaciones espirituales como en estas islas con tan poco sentimiento de trabajos corporales; mejor es llamarlas ‘islas de esperar en Dios’, que no ‘islas de Moro’ (20 de enero de 1548).

Oración para el día de hoy

Padre Francisco tu ejemplo de entrega nos ha mostrado cómo el apóstol llega a un tipo de consolación espiritual incomparablemente superior a los bienestares o gozos pasajeros que nos da la vida secularizada y consumista en la que estamos. Intercede por nosotros ante Dios para que podamos alcanzar en nuestro trabajo de apóstoles y en nuestro testimonio de fe, en nuestras reuniones comunitarias de la Iglesia, aquellas gratificaciones espirituales y consolaciones que nos ayuden a perseverar en tu servicio, sin desfallecer ante ninguna dificultad. 

 “Nuestro Señor continuamente sea en nuestra guarda y nos dé muchas fuerzas para que lo sirvamos”. Amén

¡ Señor Dios nuestrro!

Tu has querido que numerosas naciones llegaran al conocimiento de tu nombre por la predicación de San Francisc de Javier.Infundenos su celo generoso por la propagación de la fe y haz que tu Iglesia encuentre su gozo en evangelizar a todos  los  pueblos.

Por Jesucristo Nuestro Seños. Amen

Padrenuestro y petición.

DÍA 4 LA LUCHA CONTRA LAS IDEAS Y CONDUCTAS

Francisco se encuentra en Japón con una religiosidad organizada en torno a los bonzos de los monasterios, en una sociedad muy estructurada en jerarquías y en convicciones que se oponían al Cristianismo. Francisco nos habla de cómo enfrentó la ideología de los bonzos:

 “La gente secular (es decir los japoneses que no son bonzos) no me parece que nos ha de contradecir ni perseguir, cuanto es de su parte, salvo si no fuere por muchas importunaciones de los bonzos. Nosotros no pretendemos diferencias (conflictos) con ellos ni por temor dejaremos de hablar de la gloria de Dios y de la salvación de las almas; y ellos no nos pueden hacer más mal de lo que Dios Nuestro Señor les permitiere;... Nuestras intenciones son declarar y manifestar la verdad, por mucho que ellos nos contradigan, pues Dios nos obliga a que más amemos la salvación de nuestros prójimos que nuestras vidas corporales”. (15 nov.1549) 


 Los bonzos japoneses del siglo XVI representan a los ideólogos de la secularización de hoy. Estos ideólogos, hoy, están en el campo intelectual y de los medios de comunicación social. Los “bonzos” de hoy con sus “importunaciones” generan la intolerancia y el corazón prejuiciado en contra del anuncio de Jesucristo. Los “Bonzos” de hoy, están en todos los países, en las administraciones públicas y en la cultura emotivista y hedonista de nuestra época. Los “bonzos” (secularistas) de la sociedad actual quieren impedir que el cristianismo continúe anunciando la Salvación. Por eso, la lucha que tuvo San Francisco contra los bonzos japoneses, es la misma lucha que tenemos los cristianos contra la secularización de hoy y su mensaje de descreimiento hacia el Poder supremo de Dios sobre toda la historia y sobre el Cosmos.


Oración para el día de hoy 

 Padre Francisco, así como tú te preparaste en la Sorbona para responder a todos los desafíos y falacias de cualquier ideología de la época (incluyendo la férrea mentalidad de los bonzos japoneses y chinos) ayúdanos con tu intercesión a formarnos permanentemente en la fe que profesamos, a fin de tener siempre la respuesta oportuna e inteligente que desarticule las deficiencias de la mentalidad y la ideología de la secularización. “Cristo Nuestro Señor nos dé su ayuda y favor. Amén.”

ORACION FINAL



¡ Señor Dios nuestrro!

Tu has querido que numerosas naciones llegaran al conocimiento de tu nombre por la predicación de San Francisc de Javier.Infundenos su celo generoso por la propagación de la fe y haz que tu Iglesia encuentre su gozo en evangelizar a todos  los  pueblos.

Por Jesucristo Nuestro Seños. Amen

Padrenuestro y petición.

DÍA 3. LA LUCHA CONTRA EL MAL ESPÍRITU

Francisco Javier, además de misionero extraordinario y apóstol sin frontera, era un insigne maestro espiritual. Con sus cuarenta y tres años adquirió del mismo San Ignacio el arte de distinguir las mociones que venían de Dios de las que provenían del demonio o mal espíritu. Una de las tentaciones que más perjudican a los que desean responder a las invitaciones de Dios a santificar el mundo con su amor, es dirigir la mirada donde no hay que mirar, no afrontando la realidad propia y concreta de cada uno. Esa misma tentación era la que experimentaban los jesuitas contemporáneos de Francisco.

 Veamos lo que el Santo nos dice:

 “Temo que el Enemigo (demonio) desinquiete (paralice) a algunos de vosotros, proponiéndoos cosas arduas y grandes de servicio de Dios que haríais en otras partes de las que ahora estáis. Todo esto ordena el demonio a este fin de desconsolaros, desinquietándoos que no hagáis fruto en vuestras almas ni en las de los prójimos en los lugares donde en el presente estáis, dándoos a entender que perdéis el tiempo. Esta es una clara, manifiesta y común tentación a muchos que desean servir a Dios; a esta tentación os ruego mucho que resistáis, que impide ir adelante y hace tornar atrás con mucha sequedad y desconsolación de espíritu. Por tanto, cada uno de vosotros, en los lugares donde esté, trabaje mucho de aprovechar a sí primero, y después a los otros, teniendo cierto para sí que en ninguna otra parte puede tanto servir a Dios como donde por obediencia se halla... Porque así como en las partes donde deseáis estar no hacéis ningún fruto al no estar en ellas, así de la misma manera en el lugar donde ahora estáis, ni a vosotros ni a otros aprovecháis, por tener los pensamientos y deseos ocupados en otras partes”(5 nov.1549)


Oración para el día de hoy 

 Padre Francisco, que tu ejemplo nos ayude a afrontar nuestra propia realidad personal y responder desde nuestras reales posibilidades y talentos a la voluntad del Señor. Que tu intercesión por nosotros ante Dios nos ayude a resistir los engaños del Mal Espíritu, que nos hace tener sueños fantasiosos, irreales, o evasivos. Pero al mismo tiempo, que nos libre de enterrar nuestros talentos debajo de la tierra, sin dar los frutos apostólicos que tú quieres de nosotros “Nuestro Señor continuamente sea en nuestra guarda y nos dé muchas fuerzas para que lo sirvamos”. Amén

ORACION FINAL



¡ Señor Dios nuestrro!

Tu has querido que numerosas naciones llegaran al conocimiento de tu nombre por la predicación de San Francisc de Javier.Infundenos su celo generoso por la propagación de la fe y haz que tu Iglesia encuentre su gozo en evangelizar a todos  los  pueblos.

Por Jesucristo Nuestro Seños. Amen

Padrenuestro y petición.

miércoles, 6 de marzo de 2024

STA SETENTA VECES SIETE

Evangelio según san Mateo (5,17-19) 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley. 



El evangelista Mateo pone mucho empeño en presentar a Jesús como un nuevo Moisés que ha venido a sellar la Nueva Alianza de Dios con los hombres. Y una alianza compromete a ambas partes, no sólo a una: desde este punto de vista, la ley que viene a culminar las prescripciones mosaicas no es un corsé para el pueblo sino manifestación del compromiso de amor que lo liga a su Dios. 

"No he venido a abolir la ley sino a llevarla hasta sus últimas consecuencias" Así es la ley de Dios, es una palabra interior que despeja el camino e invita a la creatividad. 

 Pues la ley y las normas solo viven cuando los hombres se ponen a inventar el amor: El de Dios y el del hombre. Así fue como Jesús llevó la ley a su plenitud, en su propia persona, viviendo el amor hasta el extremo. A quienes lo matan, a pesar del precepto, responde con el perdón total. Al hombre rico que no ha robado ni matado, le propone el amor a la pobreza. 

El verdadero amor canta la dicha de la mansedumbre, de la mirada limpia, de la misericordia, de la pasión por la justicia. ¿Ha habido alguna vez sobre la tierra un Dios más cercano a los hombres? ¿Y existe una ley más vivificante que el Evangelio?

La fuerza de Dios se muestra en la entrega, en la pequeñez, en la debilidad, en la humildad y el más grande, el amor; no hay mandamientos pequeños, lo importante el amor que se pone, continuamente el Señor les dice a sus discípulos: “Permaneced en mi amor”, “Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud”.



Esa es la plenitud de la que habla Jesús, la que ha venido a instaurar entre los hombres para que el cumplimiento de esa ley no sea un gesto de renuncia o de sometimiento a una instancia superior que no se comprende sino una amorosa asunción de lo que nos pide el Amado. Visto así, no hay duda de que la cosa cambia. Al colocar el amor como medida de todas las cosas, Jesús supera el estrecho marco legal judaico y lo ensancha hasta el infinito de la misericordia divina.

El fin de la ley es Cristo, la ley sigue teniendo su misión de pedagogo para la educación progresiva del cristiano en el amor. Así decía S. Agustín: “Ama y haz lo que quieras”, pero primero ama. La plenitud de la ley esta en el amor a Dios y a los hermanos. “Amar es cumplir la ley entera”. (Rom 13,10).


martes, 5 de marzo de 2024

SETENTA VECES SIETE

santo evangelio según san Mateo (18,21-35) 

En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó:- «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces? Jesús le contesta:- «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. 




El Evangelio de hoy nos pone delante el perdón de Dios y la reconciliación con los hermanos. “¿Cuántas veces tengo que perdonarlo?” le preguntaban los discípulos. Lo vemos tan difícil, parece que queremos poner condiciones a la hora de ejercer el perdón, nos resistimos a amar, a no llevar cuentas del mal. 

La pregunta de Pedro ¿Cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano? es tanto como preguntar ¿Cuánto tiempo voy a vivir? Porque para Dios el que deja de perdonar incansablemente, el que lleva cuenta de las ofensas, deja de vivir en el mundo de la fe. 

El Señor propone el perdón fraterno ilimitado. Quién experimenta la misericordia de Dios en su vida y se sabe reconciliado con Dios tiene que crecer en el camino del amor y del perdón. 

Cristo desde la sede del mayor amor, desde la Cruz, nos enseña a perdonar, “no saben lo que hacen”, a interceder por los que quieren hacernos daño, humanamente hablando, esto es imposible, ¿que lo hace posible? 

Solamente será capaz de perdonar a los demás el que haya experimentado cada día en su carne la alegría del perdón que lo rehabilita como persona y como hijo de Dios. Quien no se siente perdonado muy difícilmente puede amar, se ve como incapacitado, pero aquel a quien se le perdona mucho, ama mucho a su vez.



 El perdón es vital para vivir de la fe. Perdonar a nuestro hermano "de todo corazón" es hacer nuestro el infinito movimiento de amor que está en el origen del hombre. 

La relación con Dios se rompe cuando no existe una verdadera relación con los hombres, y la comunidad-Iglesia siempre sale dañada. ¡Con la medida con que midamos seremos medidos por Dios!

NOVENA A SAN FRANCISCO JAVIER



ORACIÓN 

San Francisco, tú que no dudaste en afrontar los desafíos más difíciles porque sabías Quien era tu Protector, te pedimos que intercedas por nosotros, a fin de poder vivir nuestras dificultades como una oportunidad para confiar más intensamente en el Padre y su providencia para con nosotros. Que siguiendo tu ejemplo y espíritu misionero mostremos a nuestro mundo tan dividido por guerras y venganzas, ambiciones e indiferencias, vacío de sentido y materialismo de mentalidades, que la Iglesia es el más grande recinto para la Esperanza, el lugar de la hoguera del Gran Amor del mundo y el candelero donde siempre está encendida la Luz capaz de iluminarle la verdadera Vida al género humano.

DÍA 2 GRITAR EL EVANGELIO

El P. Francisco al llegar a la India y recorrer sus costas, al dirigirse a Sri Lanka, Japón, y otras tantas islas del Pacífico se da cuenta de la cantidad inmensa de ideologías, religiones, costumbres, supersticiones, injusticias, dolores, miserias y grandezas de millones de hombres y mujeres.

 Su corazón sabía que los anhelos más sublimes del hombre y la verdad más perfecta, están formuladas de forma eminente en la religión que el Padre decidió fundar a través de Jesucristo y su Iglesia. 

 Sabía que las ·semillas de verdad· que están presente y brillaban en numerosas religiones de aquellas tierras solo podían adquirir máxima claridad y sentido, con Cristo. 

 Sin embargo, el Padre Francisco también veía las semillas de la oscuridad, tiniebla, superstición y error en las religiones de Oriente, que destruían a tantos incontables millones de criaturas humanas. De ahí que escribe desde Asia en términos que siguen siendo sobrecogedores:

 “Muchos no se hacen cristianos en estas tierras (Oriente) por no haber personas que se ocupen de ellos. Muchas veces me mueven pensamientos de ir a los (centros de) estudios de esas partes (Europa) dando gritos, como hombre que ha perdido el juicio; y principalmente a la Universidad de París, diciendo a los de la Sorbona, a los que tienen más letras que voluntad para disponerse a fructificar con ellas: ¡Cuántas almas dejan de ir a la gloria y se pierden por la negligencia de ellos!... cuántos mil millares de gentiles se harían cristianos si hubiese operarios para que fuesen solícitos de buscar y favorecer las personas que no buscan sus propios intereses sino los de Jesucristo. Es tanta la multitud de los que se convierten a Cristo en esta tierra donde ando, que muchas veces me acaece tener cansados los brazos de bautizar” 

ORACION FINAL



¡ Señor Dios nuestrro!

Tu has querido que numerosas naciones llegaran al conocimiento de tu nombre por la predicación de San Francisc de Javier.Infundenos su celo generoso por la propagación de la fe y haz que tu Iglesia encuentre su gozo en evangelizar a todos  los  pueblos.

Por Jesucristo Nuestro Seños. Amen

Padrenuestro y petición.

DÍA 1 LOS GRANDES SUEÑOS

Nuestra vida espiritual es una mezcla de grandes “sueños” y de “sueños” mediocres o malos. Los anhelos de perfección, de liberación, de santidad, de elevación, de justicia y amor para el género humano constituyen los “sueños” que hemos de perseguir y hacer realidad porque reconstituyen un mundo acorde con el Reinado de Dios. Los sueños materiales o de bienestar subjetivo pueden ser anhelos que nos hagan más narcisistas y egoístas. Estos últimos “sueños” no suelen ser los que nos acercan a Dios sino que –por el contrario- nos encierran en nuestros propios afectos e intereses.

 Este primer día de la novena, lo centraremos en tomar conciencia de nuestros sueños “nobles” para pedirle a San Francisco que nos ayude con su ejemplo y su intercesión a no abandonar nuestros mejores “sueños”: los que nos acercan al Creador.

El mismo padre Francisco nos ayuda con una de sus cartas: “Os acordáis, hermano mío Simón, de aquella noche que pasamos juntos en el hospital de Roma y que yo me desperté con mis repetidos gritos: ¡Más, más! Cuando me preguntasteis vos cuál era la razón de mi grito, os contesté que no hicierais ningún caso de ello. Sabe ahora que fue por verme como envuelto en grandes trabajos y peligros por el servicio de Dios Nuestro Señor; sin embargo, su gracia me sostenía y me animaba de tal manera que yo no podía menos de pedir más. Yo creo que llega la hora en que se ha de realizar lo que me fue mostrado de antemano”.


El padre Francisco estaba todavía en Lisboa cuando le cuenta este “sueño” a uno de sus compañeros de orden. El “sueño” de Francisco era convertir el Oriente para el Cristianismo. De ese “sueño” la semilla sembrada en la India y en Japón permanece hasta hoy. Su sueño “grande” lo llevó a una misión “grande”. Sólo los sueños importantes pueden sacarnos de la modorra cotidiana con su mediocridad y nuestra pusilanimidad.


 ¡ Señor Dios nuestrro!

Tu has querido que numerosas naciones llegaran al conocimiento de tu nombre por la predicación de San Francisc de Javier.Infundenos su celo generoso por la propagación de la fe y haz que tu Iglesia encuentre su gozo en evangelizar a todos  los  pueblos.
Por Jesucristo Nuestro Seños. Amen

Padrenuestro y petición.

ORACION FINAL


¡ Señor Dios nuestrro!
Tu has querido que numerosas naciones llegaran al conocimiento de tu nombre por la predicación de San Francisc de Javier.Infundenos su celo generoso por la propagación de la fe y haz que tu Iglesia encuentre su gozo en evangelizar a todos  los  pueblos.
Por Jesucristo Nuestro Seños. Amen

Padrenuestro y petición.




viernes, 1 de marzo de 2024

CUARESMA, 2º SEMANA

SÁBADO
“ Su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas ”





según san Lucas 15, 1-3. 11-32

 En aquel tiempo, se acercaron a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: «Ese acoge a los pecadores y come con ellos».

 Jesús les dijo esta parábola: «Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: “Padre, dame la parte que me toca de la fortuna”. 
El padre les repartió los bienes. No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, se marchó a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente. 

Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. 
Fue entonces y se contrató con uno de los ciudadanos de aquel país que lo mandó a sus campos a apacentar cerdos. Deseaba saciarse de las algarrobas que comían ¡os cerdos, pero nadie le daba nada. 

Recapacitando entonces, se dijo: “Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me levantaré, me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros”. 

La acogida del hijo que regresa se describe de un modo conmovedor: «Estaba él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó». Cuánta ternura; lo vio cuando él estaba todavía lejos: ¿qué significa esto? 
Que el padre subía a la terraza continuamente para mirar el camino y ver si el hijo regresaba; ese hijo que había hecho de todo, pero el padre lo esperaba. ¡Cuán bonita es la ternura del padre! La misericordia del padre es desbordante, incondicional, y se manifiesta incluso antes de que el hijo hable.

Se levantó y vino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos. 

Su hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo”.

Pero estas palabras se disuelven ante el perdón del padre. El abrazo y el beso de su papá le hacen comprender que siempre ha sido considerado hijo, a pesar de todo. Es importante esta enseñanza de Jesús: nuestra condición de hijos de Dios es fruto del amor del corazón del Padre; no depende de nuestros méritos o de nuestras acciones, y, por lo tanto, nadie nos la puede quitar, ni siquiera el diablo. Nadie puede quitarnos esta dignidad.

 Pero el padre dijo a sus criados: “Sacad enseguida la mejor túnica y vestídsela; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y sacrificadlo; comamos y celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado”. 

Y empezaron a celebrar el banquete. 

Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y la danza, y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. 

En la parábola hay otro hijo, el mayor; también él necesita descubrir la misericordia del padre. Él ha estado siempre en casa, ¡pero es tan distinto del padre! A sus palabras le falta ternura: «Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya… y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo…».
 Vemos el desprecio: no dice nunca «padre», no dice nunca «hermano», piensa sólo en sí mismo, hace alarde de haber permanecido siempre junto al padre y de haberlo servido; sin embargo, nunca ha vivido con alegría esta cercanía.

Este le contestó: “Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha sacrificado e! ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud”. 

Él se indignó y no quería entrar, pero su padre salió e intentaba persuadirlo. 
Y ahora acusa al padre de no haberle dado nunca un cabrito para tener una fiesta. ¡Pobre padre! Un hijo se había marchado, y el otro nunca había sido verdaderamente cercano. El sufrimiento del padre es como el sufrimiento de Dios, el sufrimiento de Jesús cuando nosotros nos alejamos o porque nos marchamos lejos o porque estamos cerca sin ser cercanos.

Entonces él respondió a su padre: “Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado”. 
El hijo mayor, también él necesita misericordia. Los justos, los que se creen justos, también ellos necesitan misericordia

El padre le dijo: “Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado”».


En cualquier situación de la vida, no debo olvidar que no dejaré nunca de ser hijo de Dios, ser hijo de un Padre que me ama y espera mi regreso. Incluso en la situación más fea de la vida, Dios me espera, Dios quiere abrazarme, Dios me espera.
Este hijo,mayor nos representa a nosotros cuando nos preguntamos si vale la pena hacer tanto si luego no recibimos nada a cambio. […] Este Evangelio nos enseña que todos necesitamos entrar en la casa del Padre y participar en su alegría, en su fiesta de la misericordia y de la fraternidad. Hermanos y hermanas, ¡abramos nuestro corazón, para ser «misericordiosos como el Padre»!”

VIERNES
“ La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular ”



san Mateo 21, 33-43, 45-46

 En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «Escuchad otra parábola: “Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cayó en ella un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos. 

Llegado el tiempo de los frutos, envió sus criados a los labradores para percibir los frutos que le correspondían.
 Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon. 
Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. 
Por último, les mandó a su hijo diciéndose: ‘Tendrán respeto a mi hijo’. 

Dios nunca ha estado de acuerdo con los sacrificios humanos. En esta parábola, el Padre consiente mandar a la viña al propio hijo. Nos peguntamos: ¿Qué padre de este mundo, después de ver que han asesinado a sus criados, es capaz de entregar a su propio hijo?

Pero los labradores, al ver al hijo se dijeron: ‘Este es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia’. Y agarrándolo, lo sacaron fuera de la viña y lo mataron.

Un padre, por salvar al hijo, entrega todo lo que tiene. Se queda sin viña, pero se queda con el hijo.

 Cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?”». Le contestan: «Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores que le entreguen los frutos a su tiempo». 
Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en la Escritura: “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. 
Un padre, por salvar al hijo, entrega todo lo que tiene. Se queda sin viña, pero se queda con el hijo.

Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente”? Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos».
Sólo el amor loco y escandaloso de Dios es capaz de hacer eso. “Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Unigénito” (Jn. 3,16). El Padre, al entregar al hijo de sus entrañas, se entregó él mismo por nosotros.  

Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que hablaba de ellos. Y, aunque intentaban echarle mano, temieron a la gente, que lo tenía por profeta.

Con esta pincelada, el evangelista Mateo nos está diciendo que hay ahora un nuevo pueblo de Dios. La Iglesia debe dar los frutos que Dios esperó del pueblo de Israel y no lo consiguió. Para eso debe contar con la fuerza del Espíritu. Nuestros frutos deben estar en proporción con el amor derrochador de Dios.




Nuestro camino de Pascua supone también aceptar la cruz de Cristo. Convencidos de que, como Dios escribe recto con líneas torcidas, también nuestro dolor o nuestra renuncia, como los de Cristo, conducen a la vida.

 ¿Somos una viña que da sus frutos a Dios? ¿o le estamos defraudando año tras año? ¿somos infieles? ¿o tal vez perezosos, descuidados? Vamos hacia la Pascua, que es el paso de la muerte a la vida.


JUEVES
“ Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen ”



según san Lucas 16, 19-31 

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: «Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba cada día. Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que caía de la mesa del rico.

El Evangelio de hoy nos presenta la parábola del pobre Lázaro. Al escuchar esta parábola podemos echar “balones fuera”, -permitidme la expresión-, es decir, que no va conmigo, un peligro es pensar que como yo no soy rico, conmigo no va, este es para otros, pensar que va solamente dirigido a los que disfrutan de grandes posesiones. Sin embargo, la enseñanza de la parábola, en mayor o menor medida, tiene aplicación para todos. Primeramente es una invitación a acoger la Palabra de Dios, se nos recomienda escuchar a los profetas. “Que escuchen a los profetas”


 Y hasta los perros venían y le lamían las llagas. 
Sucedió que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán. 

Según los comentaristas, en aquella época las comidas se servían en un solo plato y éste se limpiaba con la miga del pan, de modo que pudiera servir para el resto de la comida. 
Pues bien, esas migas sucias, que habían servido para limpiar el plato, se tiraban al suelo para que las comieran los perros. Y aquel ricachón ni siquiera eso le daba al pobre Lázaro.

Murió también el rico y fue enterrado. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritando, dijo: “Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas”. 

Otro punto para la reflexión es que todos tenemos muy cerca de nosotros a un Lázaro que puede necesitar de nuestra ayuda: familias humildes que pasan apuros, gente sin trabajo, enfermos, ancianos abandonados, personas con algunas adiciones que los mantienen esclavos –alcohol, drogas, juego-, marginados que necesitan una mano amiga, una llamada siempre a compartir. Si les cerramos nuestro corazón,

Pero Abrahán le dijo: “Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado. 

Y, además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que los que quieran cruzar desde aquí hacia vosotros no puedan hacerlo, ni tampoco pasar de ahí hasta nosotros”. 

Él dijo: “Te ruego, entonces, padre, que le mandes a casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos: que les dé testimonio de estas cosas, no sea que también ellos vengan a este lugar de tormento”. 
Abrahán le dice: “Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen”. 
Pero él le dijo: “No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a ellos, se arrepentirán”. Abrahán le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se convencerán ni aunque resucite un muerto”».


Los cristianos no podemos quedarnos en ser espectadores en nuestro mundo, tenemos que llevar el amor de Dios y mucho menos podemos desentendernos ante las necesidades de los que nos pueden reclamar.
 Los cristianos tenemos la posibilidad de servir, amar al Señor en el necesitado, recordemos las palabras de Ntro. Señor: “a mi me lo hicisteis”. ¿Cuándo fue Señor? Cuando a uno de estos pequeños le hicisteis algo a mí me lo hicisteis.



MIÉRCOLES
“ Estamos subiendo a Jerusalén ”
según san Mateo 20, 17-28 

En aquel tiempo, subiendo Jesús a Jerusalén, tomando aparte a los Doce, les dijo por el camino: «Mirad, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, y lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; y al tercer día resucitará».

 Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: «¿Qué deseas?». 

Ella contestó: «Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda»

Desde el principio, en el mismo Paraíso, el hombre quiere ser como Dios; después quiere levantar una torre que llegue al cielo. Si lo propio de Dios es “bajar” el hombre se empeña en “subir”. Y esto está tan metido en nuestro corazón humano que hasta los mismos apóstoles que siguen a Jesús por el camino de la Cruz, van pensando en los primeros puestos. San Mateo, al escribir su evangelio, debió de sentir rubor al poner por escrito este hecho y trató de disimularlo metiendo a la madre por medio..

 Pero Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?». Contestaron: «Podemos». 

Él les dijo: «Mi cáliz lo beberéis; pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre». Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra los dos hermanos. 

Lo peor es que, a más de veinte siglos de distancia, todavía en la Iglesia se piensa en cargos honoríficos, ascensos, lujosos ornamentos, dignidades etc. Hoy más que nunca la Iglesia necesita sacerdotes, religiosos y laicos que, ante la pregunta del Señor: ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber? puedan responder con humildad: Señor, nosotros con nuestras fuerzas, no; pero con tu gracia, ¡podemos!

Y llamándolos, Jesús les dijo: «Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. 

No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. 

Hoy Jesús te pregunta a vos, qué necesitas. Qué es lo que andas buscando de Dios, qué es lo que necesitas en tu vida para realizarte, el problema es que muchas veces creemos que sólo necesitamos poder para realizarnos como personas. 


Igual que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos».
 Podés estar cerca de Jesús, pero no interesarte por Jesús sino más bien usar de Jesús para tener prestigios personales, ese no es el verdadero seguimiento.



Subir a Jerusalén: Es ir al encuentro de aquel lugar donde estamos llamados a redimirnos, es asumir ese lugar y ese espacio donde me realizo como persona. Tu Jerusalén puede ser ese lugar que sabes que te cuesta pero es tu lugar, Jerusalén puede ser tu casa, tu trabajo, tu parroquia. En fin, ese lugar de lucha cotidiana.

Hoy Jesús te vuelve a recordar que está llamados al servicio, tu vida debe ser un constante servir. No podés estar atrás de puestos siempre, hay personas que se esclavizan al poder creyendo que logran realizarse, pero en el fondo van perdiendo dignidad. 
Esto lleva a la ausencia de un objetivo en su vida y se casan con el medio y no con el fin de la vida que es la felicidad. Cuidado, la plata y el poder son tentadores. Es fácil meterse pero complicado salir, la clave

MARTES
“ Uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos ”






según san Mateo 23, 1-12 

En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a los discípulos, diciendo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen.

Son palabras de Jesucristo acerca de los fariseos y los escribas, tan compuestos y preparados pero tan vacíos en su práctica. Muchos conocimientos para señalar y acusar a unos y otros pero sin la mínima auto-critica para empeñarse en vivir con coherencia.

 Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. 
Aquellos eran expertos en reprochar a los demás sus errores pero todo lo que decían, para Jesús eran palabras vacías porque “no hacen lo que dicen”. Así, Jesús advierte “haced lo que dicen pero no hagáis lo que ellos hacen”. La doctrina era correcta pero la práctica nula, su vida era pura incoherencia.

Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame “rabbí”. 


Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar “rabbí”, porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos. 

Reflexionamos sobre unas palabras sorprendentes de Jesús: “A nadie llaméis padre en la tierra. Sólo es Padre el que está en el cielo”. El verdadero Padre es Dios porque lo propio del Padre-Dios es “dar y darse” del todo en el hijo. En esta vida nadie puede llamarse propiamente padre porque las personas en este mundo estamos para dar y recibir”.

Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo.
 No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías. 

En este sentido sólo Jesús es el “Maestro de la vida”. Los demás pasamos por la vida “enseñando y aprendiendo” los unos de los otros. Nadie es tan ignorante que no tenga algo que enseñar; ni tan sabio que no tenga algo que aprender.

El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido». 

Debemos tener mucho cuidado para que no vengan a causarnos, quienes nos miran, con estas mismas palabras de Jesús. 
Muchas veces decimos, rezamos, participamos en la liturgia pero después nuestra vida deja mucho que desear. Y lo peor es que cuando algunos comentan: “mira, muchos golpes de pecho pero después es un impresentable o un …”, nos molestamos y pensamos mal de quien lo dice, antes de revisar con humildad cómo estamos gestionando la fe en nuestra vida y si somos coherentes con la fe que profesamos. Antes de corregir a otro, de pretender adoctrinar a los demás, debemos mirar cómo vivimos, si hacemos lo que decimos, no vaya a ser que Jesucristo, por boca de cualquiera, nos repita aquellas palabras “ellos no hacen lo que dicen”


LUNES

“ Sed misericordiosos como vuestro Padre es mi



según san Lucas 6, 36-38 
El pasaje del Evangelio de Lucas de la liturgia de este lunes de cuaresma es una invitación expresa a amar a los demás como Dios nos ama.
Este es el reto que nos plantea Jesús en este discurso que sigue a las Bienaventuranzas. Nuestro amor puede ser pequeño, egoísta y mezquino. Hemos de amar con el amor con que Dios nos ama, el generoso y compasivo, el que no tiene medida, no juzga y perdona siempre.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida con que midiereis se os medirá a vosotros».



Nos da miedo amar así, a fondo perdido. No es más que volcar la misericordia que yo recibo, en los demás. Es reconocer que ese amor de Dios para mí, también es para todos. Así es el amor del Padre, y el que nos pide a sus hijos.
 Es el amor que libera, perdona, hace bien. Es el amor que arriesga y se entrega. Merece la pena, en esta cuaresma, revisar cómo es mi amor, qué calibre de generosidad y capacidad de perdón tiene.


DOMINGO
“ Este es mi Hijo, el amado; escuchadlo ”


Según San Marcos  9, 2-10

En el Evangelio de hoy como el Señor sabe de la dificultad de los discípulos para entender los designios de Dios, que les costaría entender el camino de la cruz, la pasión y el sufrimiento y como buen pedagogo quiso confortar la fe de los discípulos con la experiencia de la transfiguración, un anticipo de su gloria para que mantuvieran la esperanza en medio de la dificultad.

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, subió aparte con ellos solos a un monte alto, y se transfiguró delante de ellos. 

Recordemos que el pasado primer domingo de cuaresma, el evangelista nos presentaba a Jesús en el desierto luchando con sus tentaciones, en oración difícil. Ahora en este domingo Marcos escoge la secuencia de Jesús en el monte, en oración gozosa, experimentando íntimamente a Dios Padre y al Espíritu.

Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. 
Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. 

Vemos como se llenaron de una inmensa alegría; Pedro con la aclamación: ¡Que bien se esta aquí!; Estaba tan contento que ni siquiera pensaba en sí mismo, ni en Santiago y Juan que le acompañaban. Suele pasar que cuando tenemos experiencia de Dios, lo que comienza a inundarnos es un gran gozo que nos sobrepasa y lo transforma todo.

Entonces Pedro tomó la palabra y dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bueno es que estemos aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». 
Precisamente en este Evangelio es donde los amigos íntimos de Jesús, Pedro, Santiago y Juan van ten er una experiencia de Dios, ellos van a sentir a Dios muy cerca de ellos… 

No sabía qué decir, pues estaban asustados. Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube: «Este es mi Hijo, el amado; escuchadlo». 
De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos. 


Cuando bajaban del monte, les ordenó que no contasen a nadie lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. 
En el fondo esta experiencia de la transfiguración va a significar para ellos el anticipo de la Gloria de Jesús tras su muerte y resurrección.
Esto se les quedó grabado y discutían qué quería decir aquello de resucitar de entre los muertos.


La invitación que se nos hace a nosotros es la misma que escucharon los discípulos: Este es mi Hijo, el Amado, en quien tengo mis complacencias: escuchadle. ESCUCHADLE. La importancia de tomarnos en serio la Palabra de Dios, de conocerla, de dejar que sea nuestra guía, nuestra brújula, la que nos orienta en los acontecimientos y decisiones que se nos presenten.


JESUS DE MEDINACELIS 2024 EN MADRID

 El primer viernes de Marzo de cada año tiene lugar su multitudinario besapiés, al que acuden miles de fieles para besar los pies de la imagen del Jesús de Medinaceli en Madrid. 

Durante toda la jornada del 1 de marzo de 2024 los devotos se acercan a la Basílica de Jesús de Medinaceli para realizar el tradicional besapiés y venerar a la figura, a la que se atribuyen propiedades milagrosas


La Basílica de Jesús de Medinaceli,
 es una de las cinco basílicas que existen en Madrid, famosa por albergar la imagen del Cristo de Medinaceli, un cristo nazareno del siglo XVII de gran devoción entre los madrileños. 
Cada año, el primer viernes de marzo, se celebra un popular besapiés de la imagen. 




 El templo, declarado basílica menor por el papa Pablo VI en 1973, se levanta sobre el antiguo Convento de trinitarios descalzos de Nuestra Señora de la Encarnación. Es la sede canónica de la Archicofradía Primaria de la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli. Actualmente está regida por una comunidad de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos. 

 Como todos los años, el primer viernes de marzo, al menos desde hace un siglo, se ha convertido por tradición en el día en que los devotos de esta talla se concentran para rezar y pedir ante la imagen de Jesucristo. 

Y Jesús tocó el suelo de Madrid, haciéndose humilde, para que todos nos podamos postrar ante su sagrada imagen, venerándole con el tradicional gesto del besapié.



Y es un momento para que los curiosos, también, se crucen con algún miembro de la Familia Real española. Porque desde hace décadas los Borbones cumplen con la tradición de besar el pie izquierdo del Cristo. Los allí presentes esperan encontrar a la Reina Doña Sofía, la que más años ha venerado al Cristo, sin embargo, este 2024 les esperaba una sorpresa. 

Felipe VI se encomienda al Cristo de Medinaceli el día de su adoración 

Felipe VI ha retomado la tradición que durante más de 300 años han llevado a cabo los miembros de la casa real.

El Rey renovó el vínculo de la Casa Real con esta talla histórica de Madrid tras seis años de ausencia 

 Pasaban las diez de la mañana cuando el sol comenzaba a templar en la plaza Jesús 2, de pronto, un coche oficial se detenía a la entrada de la Basílica del Cristo. De él, para alegría de los curiosos, descendía Felipe VI. Dentro de la iglesia, atestada, muchos devotos esperaban y se giraban para mirar curiosos quién había llegado. 


El Jefe del Estado saludó a los presentes y entró en el templo bajo los acordes del himno de España interpretados por el órgano de la iglesia. 







Como todos los años, un miembro de la familia aristocrática Medinaceli le esperaba dentro para recibirle. Felipe VI besó el pie izquierdo del Cristo, renovando su compromiso con la talla y con la tradición madrileña. 







 Habían pasado seis años desde la última vez que el Rey cumplió con la tradición. Fue en 2018 cuando el Monarca se personó por última vez ante el Cristo. Desde entonces, la Reina Sofía le ha representado todos los años. Doña Letizia sólo acudió en una ocasión. Fue en marzo de 2004, antes de su boda con Felipe VI.



El rey luce la medalla de esclavo de honor de la hermandad 

La visita, de unos veinte minutos, se ha completado con un encuentro en la sacristía con los padres capuchinos y algunos miembros de la Cofradía de Jesús de Medinaceli. El rey ha lucido el cordón con la medalla de esclavo de honor que la hermandad le concedió en 2018. 

 A la salida de la basílica, situada cerca del Congreso de los Diputados, las personas congregadas en el exterior han vuelto a vitorear al monarca, que se ha acercado a saludar a algunas de ellas antes de montar en el coche oficial para acudir a otro acto.

Eucaristia en la Basilica

Desde las 00h y hasta que pase el último fiel de la fila, se celebrarán Eucaristías en la Basílica a cada hora en punto, y las confesiones tendrán lugar en la cripta. ¡¡Feliz Primer Viernes de Marzo a todos, esclavos y devotos de Jesús de Medinaceli!!


Almeida asisten al tradicional Besapiés del Cristo de Medinaceli

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha visitado hoy la Basílica del Cristo de Medinaceli para honrar la tradición del besapiés que se realiza cada primer viernes del mes de marzo y que, en esta ocasión, tiene un significado especial ya que el alcalde ha sido reconocido como ‘esclavo de honor de la Archicofradía Primaria de la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli’.



Acompañado por el concejal-presidente del distrito de Centro, Carlos Segura, el alcalde ha pedido hoy al Cristo “por las víctimas y los familiares del 11M” que sufrieron “aquel trágico y dramático atentado” en la capital, del que se cumplen este mes 20 años. Almeida no ha querido olvidarles en esta efeméride y ha pedido “para que los llevemos siempre en nuestro recuerdo y para que guíen nuestro futuro en paz como sociedad”.



El alcalde se ha mostrado “profundamente orgulloso” por el significado de la distinción que ha recibido y por hacerlo “representando a todo el pueblo de Madrid”, según ha afirmado tras recoger la medalla de manos del hermano mayor de la Archicofradía, Miguel Ángel Izquierdo. La Archicofradía de Jesús de Medinaceli, ha recordado Almeida, cuenta con la Medalla de Oro de la ciudad de Madrid “por la extraordinaria labor que hace no sólo desde el punto de vista apostólico, sino desde el punto de vista asistencial, realizando una labor social muy digna de elogio”. Visita de Felipe VI


JESÚS DE MEDINACELI DE MADRID

NUESTRO PADRE JESÚS DE MEDINACELI      "EL SEÑOR DE MADRID"

Jesus de Medinaceli
La imagen del Cristo es de la primera mitad del siglo XVII, con 1,73 metros de altura. Fue tallada en Sevilla, lo que explica que su iconografía es la correspondiente a los Cristos llamados "de la Sentencia"

SU HISTORIA

En 1614, España llevó a cabo la conquista de la fortaleza norteafricana de La Mámora (actual Mehdía), perteneciente al reino de Fez, que desde el siglo XVI se había convertido en un nido de piratas berberiscos y a la que se rebautizó como San Miguel de Ultramar.

Para cuidar de la atención espiritual de los soldados españoles se reconvirtió en iglesia cristiana a una mezquita de la citada plaza fuerte, cuya atención fue encomendada a los Franciscanos, quienes en 1645 fueron reemplazados por frailes capuchinos. Poco tiempo después el templo resultó destruido por una explosión en uno de los numerosos ataques perpetrados por los musulmanes, lo que obligó a su reconstrucción.

 Para reponer cuanto era necesario, se enviaron desde la Península distintos enseres, entre ellos una imagen de Jesús Nazareno que, en principio, estaba destinada al convento sevillano de los capuchinos y llegó a La Mámora entre 1665 y 1688.

 La imagen se realizó por encargo de la comunidad de los Padres Capuchinos de Sevilla, quienes la llevaron a la colonia española de Mámora en el norte de África.

 El día 30 de abril de 1681, Mámora cayó en manos de Musley Ismael y su ejército y la imagen del Nazareno fue también capturada y llevada a Mequínez.



La historia atestigua por orden expresa del Rey Muley, la imagen fue arrastrada por las calles de Mequinez en señal de odio contra la religión cristiana y hasta algunos aseguran que, como si se tratara de carne humana, fue arrojada a los mismos leones...




Fue vista por el Padre de la Orden de la Santísima Trinidad, Fray Pedro de los Ángeles, quien, arriesgando su vida y presentándose ante el mismo rey, solicitó el rescate de la imagen como si se tratara de un ser vivo.
 Se dice que el rey le permitió al padre trinitario custodiar la imagen, hasta que reuniera el dinero para su rescate, amenazándole que, de no hacerlo así, lo quemaría a él y a la imagen.

 El Padre General de la Orden mandó a los Padres Miguel de Jesús, Juan de la Visitación y Martín de la Resurrección que se encargaran de servir de mediadores en la solución del problema y estos lograron convencer al rey Muley de que tasara el rescate de la imagen pagando su peso en oro.


 La leyenda asegura que la balanza se equilibró exactamente cuando se acumularon treinta monedas. Una y otra vez efectuada esta operación, el resultado fue siempre idéntico, con lo que el recuerdo del episodio evangélico en el que Cristo mismo apareció valorado en esas 30 monedas resultaba milagroso.

La primera advocación popular con la que consta que fue invocada la imagen del Cristo fue la de "Jesús del Rescate".




La imagen, ya rescatada, pasó después a Tetuán, de allí a Ceuta, y por Gibraltar a Sevilla, hasta llegar a Madrid en el verano de 1682.

 Llega con fama de milagrosa. Ese mismo año se organiza la primera procesión a la que asiste el "todo Madrid", pueblo fiel, nobleza y casa real.
Desde entonces todos los años, en la gran romería del primer Viernes de marzo, asiste algún miembro de la familia real a rezar al Nazareno.



La imagen se deposita en el convento de los Padres Trinitarios Descalzos, junto al que en 1689 se le erigió una capilla, donación de los Duques de Medinaceli.

 A consecuencia del decreto de Desamortización firmado por Mendizábal en 1836, la imagen volvió otra vez a peregrinar por Madrid, en esta ocasión hacia la iglesia de San Sebastián en la que permaneció diez años cuando, gracias a la influencia del Duque de Medinaceli,

Archivo:Iglesia de San Sebastián (Madrid) 01.jpg Iglesia de San Sebastian

volvió a la capilla del antiguo convento de Trinitarios, regentado entonces por las Religiosas Concepcionistas de Caballero de Gracia y después por las Agustinas y las Carmelitas de Santa Ana.

Fue en 1890 cuando, al derribarse el convento de los Capuchinos de San Antonio del Prado, sus patronos, los duques de Medinaceli, pensaron instalar definitivamente en su nueva capilla la imagen del Cristo. Esto aconteció el día 8 de julio 1895, interviniendo en la donación la Duquesa Madre de Medinaceli Doña Casilda Salabert y Arteaga.