
La iglesia colegiata de Santa María es la fábrica más lujosa de Roncesvalles (Navarra, España) y el mejor ejemplo navarro del gótico, no sólo francés, sino del más puro de l'Île de France.
Pero el hecho de que quisiera ser enterrado en este lugar y ordenar construir la iglesia nos habla de su amor por esta tierra.
En la cabecera destacan cinco grandes y alargados ventanales góticos con vidrieras reconstruidas en época moderna.



Cripta
La iglesia cuenta con cripta pentagonal que abarca la cabecera y tramo del crucero.
El primer tramo se cubre con bóveda de medio cañón apuntado y la cabecera lo hace con bóveda de paños. En los paños centrales de la cabecera se abren ventanales de medio punto. Perdura, aunque muy deteriorada, la decoración pictórica y el despiece del sillar gótico.

Pequeño espacio situado en la nave lateral derecha de la iglesia
. Este recinto se encuentra cerrado con una reja desde principios del siglo XVII y está presidido por un Crucificado de tamaño natural del siglo XIX. A sus pies se localiza una Dolorosa de busto, fechada en el siglo XVII.

EL CLAUSTRO
Uno de los elementos mas destacables es el claustro, en origen gótico construido en el siglo XIII, se derrumbó en 1600 (siglo XVII) debido a una gran nevada cuyo peso sobre los tejados hizo que se derrumbara.

Este espacio claustral de la colegiata se construyó en el siglo XIII, en las mismas fechas que la iglesia. Sin embargo, en el año 1600 las cubiertas se vinieron abajo debido a una nevada más violenta de lo habitual, y tuvo que ser reconstruido a lo largo de la primera mitad del siglo XVII.

Quizás lo más destacado de este espacio sea la pila bautismal que se encuentra en el centro, y que actúa a modo de fuente. Se trata de una pieza del siglo XIII, que debió de ser trasladada aquí desde alguna iglesia cercana

En los muros de las pandas podemos encontrar diversos restos arquitectónicos y nichos sepulcrales procedentes del antiguo claustro derruido.
CAPILLA DE SAN AGUSTÍN
Desde la panda oriental del claustro se abre la capilla de San Agustín. De su pasado gótico queda su férrea estructura que la hizo, durante siglos, sala capitular.
Se trata de una construcción de la primera mitad del siglo XIV, a la que se abre por medio de un gran vano con dos arcos a cada lado.
En una de las pandas del claustro se abre la Sala Capitular, y desde el siglo XVII en que dejó de cumplir tal función, conocida como Capilla de San Agustin y más conocida todavía porque en ella se encuentra el sepulcro del rey de Navarra, Sancho VII el Fuerte.

A finales del siglo XVII dejó de usarse como sala capitular, y fue entonces cuando se convirtió en capilla. Sin duda, es uno de los espacios más destacados de la colegiata. Su planta cuadrada soporta unos muros alzados por una bóveda estrellada de terceletes con ligaduras de nervios.
En el centro del muro oriental se abre un pequeño ábside donde se conmemora mediante la presencia de unas viejas cadenas la victoria de Sancho el Fuerte en la batalla de Las Navas de Tolosa (1212).
A este monarca navarro se le atribuye el haber despojado al rey moro Muhámmad an-Násir (m. 1213), más conocido como Miramamolín las cadenas que protegían su tienda de campaña en esta decisiva contienda y traerlas como trofeo.
Tradicionalmente -hoy se cuestiona- se ha interpretado que estas cadenas son el origen del escudo de de Navarra y que se pueden ver sobre un almohadón bajo el altar de esta capilla. br />
En esta capilla de San Agustín también se encuentra el sepulcro del prior García Ibáñez de Viguria (1346), responsable de la construcción de este espacio.

Pero sin duda lo más llamativo es el sepulcro del rey Sancho el Fuerte (1194-1234). Originalmente, este sepulcro y el de su esposa Clemence se encontraban en el presbiterio de la iglesia, pero en el siglo XVII se destruyeron, y tan sólo se conservaron restos de la lápida funeraria del rey
A comienzos del siglo XX se reconstruyó, En 1912 se realizó la caja del sepulcro y se instaló en la capilla de San Agustín. Se trata de una gran lápida de más de dos metros de largo, con una imagen yacente del gobernante representado como rey y a la vez como guerrero, con la corona sobre la cabeza, una mano en el pecho y la otra, sobre la espada.





















