YA ES SEMANA SANTA

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sábado, 7 de octubre de 2017

LOS PATRIARCAS Y LA PINTURA

ABRAHAM




Sara presenta a su marido a la sierva egipcia Agar
File:Sara presentando a la sierva egipcia Agar a su marido Abraham (Real Academia Catalana de Bellas Artes de San Jorge).jpg



de Albert Eckout
Abraham y los tres Ángeles. Willem van Herp


File:Murillo Abraham.jpg
Abraham y los tres ángeles, Ottawa, National Gallery.  Murillo




Tieppolo




Marc Chagall

Abraham repudia a Agar. Guercino



Jan Mostaert - The Banishment of Hagar.jpg

Abraham despide a Agar e Ismael es un cuadro del pintor Jan Mostaert, realizado entre 1520 y 1530, que se encuentra en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.



Archivo:Pietro da Cortona 001.jpg


La despedida de Agar,1637, Pietro da Cortona.


Agar e Ismael en el desierto

Resultado de imagen de agar e ismael en el desierto

Agar et Ismael de Jean Charles Cazin, Luxemburgo, 1880 Resultado de imagen de agar e ismael en el desierto
François-Joseph Navez) Sacrificio de Isaac




Luca Giordarno




Ludovico Cigoli



Rembrandt




Laurent de la Hire



Tiziano


Caravaggio

viernes, 6 de octubre de 2017

MUSEO DEL PRADO

ELEMENTOS DE OTRO TIEMPO: EL BRASERO

 Hoy inauguramos una serie de publicaciones para los martes titulada “Elementos de otro tiempo”. Recordaremos objetos de épocas pasadas mediante su representación en las obras del Museo.

La imagen puede contener: 5 personas
“El nacimiento de San Juan Bautista”, maestro de Miraflores, 1490-1500.

 Los braseros existen desde la Edad Media en forma de recipientes metálicos, de piedra o de cerámica, cuadrada, redonda o en forma de olla.
También podemos dividirlos en braseros de caja o bajos y de pie o altos. Además de los braseros de suelo, los había de mesa para mantener calientes los platos, del tipo enrejados o parrillas, y portátiles, para llevar los días fríos a la calle.

 La badila o palilla, se empleaba para recoger y remover las brasas. Se alimentaban con cisco, un carbón vegetal menudo de encina, también llamado de tahona por ser empleado preferentemente en la cocción del pan.

La imagen puede contener: 16 personas
“Los poetas contemporáneos. Una lectura de Zorrilla en el estudio del pintor”, Antonio María Esquivel, 1846.


También se utilizaba el erraj o arrax, hueso de aceituna triturado por la rueda del molino de aceite. Este último se consideraba el más adecuado para los braserillos de las damas, que se empleaban en los estrados o tarimas en los que recibían a las visitas sentadas sobre amplios cojines. En ellos se quemaban pastillas de olor, de benjuí o de pétalos de rosa, o se calentaban recipientes llenos de aguas de olor, de azahar, de jazmín, de limones o de mirto.

 Los braseros han sido uno de los sistemas de caldeamiento más corrientes en España y la chimenea no logró desbancarlo hasta la década de los treinta del siglo XIX, aunque hoy en día todavía se utilizan algunos ejemplares eléctricos.
La imagen puede contener: 6 personas, interior
“La amiga (en Córdoba)”, Domingo Muñoz y Cuesta, 1901.

 Las palabras de 1841 de Mesonero Romanos, uno de los retratados en el cuadro de Esquivel, en defensa del brasero como “objeto puramente español” frente a la francesa chimenea, justifican el destacado papel que a modo de homenaje tiene en esta obra:
 “Y sin embargo de todas estas razones, el brasero se va, como se fueron las lechuguillas y los gregüescos; y se van las capas y las mantillas, como se fue la hidalguía de nuestros abuelos, la fe de nuestros padres, y se va nuestra propia creencia nacional.
 -Y la chimenea extranjera, y el gorro exótico, y el paletot salvaje, y las leyes, y la literatura extraña, y los usos, y el lenguaje de otros pueblos, se apoderan ampliamente de esta sociedad que reniega de su historia, de esta hija ingrata que afecta desconocer el nombre de su progenitor.
-Asistamos, pues, al último adiós del brasero; pero antes de despedirlo, tributémosle un ligero panegírico, como es uso y costumbre de los que llevan a enterrar. SÉALE LA CENIZA LEVE.”

ÚLTIMOS AÑOS DE LA VIDA DE SAN FRANCISCO



En 1219, Francisco envia a sus hermanos a los paises mulsumanes y vive la experiencia  de ver como a los hermanos que envió a Marruecos fueron decapitados

Francisco nunca quiso dar la impresión de que enviaba a los suyos a soportar penalidades mientras él se quedaba tranquilo en su tierra. por eso decidió ir más allá que ellos y se embarcó en Ancona, rumbo a Palestina y a Egipto, donde se desarrollaba la Quinta Cruzada.

Asiste a la toma de Damieta en Egipto y, arriesgando su vida, logra entrevistarse con el Sultán Melek-el-Kamel, que quedó impresionado de la fe de aquel hombre, que le parecía "un verdadero cristiano".

En el Capitulo del año 1220, Francisco está en el extranjero. Surgen problemas con las normas nuevas.
Muchos se resistieron a acatarlas, lo que les valió severos castigos, mientras otros desertaban, como fray Esteban, compañero del santo entre 1217 y 1219, el cual, indignado por lo que estaba sucediendo, se fue a Oriente, a contar lo sucedido a Francisco.
Regresó a Italia un año antes de lo previsto, vuelve enfermo de malaria y con una grave infección ocular.



Para resolver los problemas pide permiso al Papa Honorio III para que permita que el Cardenal Hugolino le ayude. El Cardenal vueve a pones paz en la Orden.
Al final del verano, Francisco, enfermo y deprimido, delega el gobierno de la Orden no como ministro general, pues para ello se requería el permiso del papa, sino como vicario suyo: fray Pedro Cattani.

La enfermedad se agravó y el obispo Guido II le había insistido para que se alojara en su casa, y allí permaneció durante la cuaresma del adviento o de San Martín (1 nov. - 24 dic.).
Se acusa publicamente de sus faltas y se castiga duramente, para dar ejemplo.

File:(Scuola urbinate - XVI), Le stimmate di S. Francesco.jpg


En marzo del 1220,muere el vicario Pedro Cattanei.
Su muerte fue muy sentida en la comarca y la gente acudía en masa a su tumba.
El sucesor será fray Elías de Asís

 Último capitulo de las esteras, con 3000 participantes, el más numeroso
En este capítulo Francisco presentó la nueva versión de la Regla, es decir, la regla primitiva, aprobada oralmente por Inocencio III en 1209, con las modificaciones, añadidos y supresiones introducidas en los capítulos anteriores (1216 al 1219) y por el mismo santo al volver de Egipto.
Se crea la provincia de Alemania.

Después del Capítulo, se recorre el centro y el sur de Italia.
Vive mortificandose Más de lo debido, para dar ejemplo.



Todo el esfuerzo de Francisco iba dirigido a edificarse a sí mismo sobre la humildad aprendida de Cristo, por eso sólo miraba a sus fallos y su mayor ilusión era crecer en la virtud.
 Humilde en el vestir, austeridad en el comer,del 1 de noviembre al 25 de diciembre Francisco hizo la cuaresma de San Martín en Poggio Bustone, cerca de Rieti.

Austeridad en el vestir,después de Navidad estuvo en la ermita de San Eleuterio, cerca de Contigliano, entre Rieti y Greccio. Como hacía un frío intenso, su compañero reforzó su túnica por dentro con unos remiendos,la suya no se reforzaba.



Austeridad en el dormir,San Francisco solía dormir sobre una estera de junco o sobre la túnica extendida en el suelo. Por almohada colocaba un tronco, una piedra o un trozo de paño. Muchas veces dormía sentado, apoyado contra una pared. Si hacía frío, se cubría con su propia ropa. Cuando se acostaba, procuraba hacer ruido, para que sus compañeros percataran.
En el invierno de 1222. Francisco se dirigió hacia el sur de Italia. En el Sacro Speco de Subiaco, cuna de la Orden benedictina, una pintura de San Francisco considerada su retrato más antiguo, recuerda que pasó por allí en 1222.



Pasado el invierno, Francisco regresa a Asís con una fuerte depresión, manifestada, por ejemplo, en su visita a Clara y a sus hermanas reclusas en San Damián.
Francisco no está en sus mejores momentos. Su estado de ánimos en la primavera de 1222 es alarmante. Las enfermedades y los problemas internos de la Orden lo han sumido en una profunda crisis.
Una crisis que duró del 1221 al 1223, cuando, fuertemente turbado física y psíquicamente, incapaz de mostrarse ante los demás con su sonrisa habitual, huye de su compañía y se encierra en su celda, o se interna en el bosque de la Porciúncula.

Allí, en la soledad, se entregaba a la oración y a una áspera mortificación, desahogando su pena en un mar de lágrimas.



 De ese modo descargaba sobre sí el rigor de la vida austera y mortificada que quería ver en los demás, aunque no lo necesitara, sólo para dar ejemplo, pues, si había algo que no soportaba, era el escándalo y el mal ejemplo que a veces daban algunos frailes.



La necesidad de tener una Regla aprobada por la Iglesia,en el invierno de 1223, llevó a Francisco a retirarse al eremitorio de Fontecolombo en 1223, junto a los hermanos León y Bonicio de Bolonia, un experto en derecho civil y canónico.
 Allí escribió Francisco la versión final de la Regla que, después de muchas dificultades y oposición de parte de los superiores de las provincias, fue aprobada en Capítulo General. El 29 de noviembre de 1223 el papa Honorio III la aprobó por la bula "Solet annuere". Se le llama segunda Regla o "Regula bullata".

La Navidad de 1223.
Quire hacer algo que ayudase a la gente a recordar al Cristo Niño y cómo nació en Belén.




San Francisco pasó la Navidad de 1223 en Grecehio, en el valle de Rieti, el Santo construyó entonces en la ermita una especie de cueva y los campesinos de los alrededores asistieron a la misa de medianoche, en la que Francisco actuó como diácono y predicó sobre el misterio de la Natividad.
Se le atribuye haber comenzado en aquella ocasión la tradición del "belén" o "nacimiento". Quiso hacer algo que ayudase a la gente a recordar al Cristo Niño y cómo nació en Belén y lo consiguió.


San Francisco permaneció varios meses en el retiro de Grecehio, consagrado a la oración, pero ocultó celosamente a los ojos de los hombres las gracias especialísimas que Dios le comunicó en la contemplación.
El hermano León, que era su secretario y confesor, afirmó que le había visto varias veces durante la oración elevarse tan alto sobre el suelo, que apenas podía alcanzarle los pies y, en ciertas ocasiones, ni siquiera eso.

Archivo:Manuscrito de s francisco.jpgBendición de S. Francisco a Fray León.

1224 junio.Francisco asistió en junio de 1224 a lo que fue su último capítulo general de la orden. Durante el capítulo se limita a rezar y a dar buen ejemplo. Entra en vigor la nueva Regla. En adelante los capítulos serán trienales. Se crea la provincia de Inglaterra.

A principios de agosto resolvió hacer un viaje a un lugar aislado llamado Monte Alvernia, a unos 160 kilómetros al norte de Asís; escogió para este viaje a algunos de sus compañeros.


En Monte Verna, donde decide hacer una Cuaresma del 15 de agosto al 29 de septiembre. El 14 de septiembre recibe en su cuerpo la impresión de las llagas.
 El mismo Nazareno se le presentó, crucificado, rodeado por seis alas angélicas, y le imprimió las señales de la crucifixión en las manos, los pies y el costado.



Por eso, fue desde entonces con las manos metidas entre las mangas del hábito, y con los pies cubiertos por medias y zapatos.

Otoño de 1224. Tras haber recibido los estigmas en el monte de La Verna, Francisco emprendió el regreso a Asís y en el camino se detuvo en Cittá di Castello, donde permaneció un mes aproximadamente. Luego partió para Gubbio, acompañado por fray León y un campesino con su asno.

Gubbio
A la mañana siguiente, cuando entraron en Gubbio, todos corrieron a recibirlo, también una mujer con las manos retorcidas por la artrosis, que no dejaba de mostrárselas, para que las tocara. El santo, compadecido, así lo hizo, y quedaron sanas al instante. Como agradecimiento, la mujer corrió a su casa y, con sus propias manos, antes incapaces, elaboró un requesón para él. Francisco, por cortesía, probó un poco, pero dejó el resto para ella y su familia.



El el invierno, año 1225, se encuentra bastante enfermo.
Además de la malaria, Francisco contrajo en Egipto una grave infección ocular, una conjuntivitis granular tracomatosa, crónica y sumamente infecciosa que suele arraigar en individuos anémicos. La infección afecta al globo ocular, produciendo una telilla corneal con residuos opacos que dificultan la visión.
 A la vuelta del monte de la Verna el mal se había agravado y, para evitarle las molestias que le producía la luz, en Santa María de la Porciúncula le prepararon una celdilla con esteras dentro de otra celda.
El obispo Guido, apenas supo de su regreso y de su estado, bajó enseguida a visitarlo, mas apenas se asomó al interior de la celda le sacudió un temblor que lo dejó paralizado y sin habla.


Tal vez por eso lo trasladaron a San Damián, donde los hermanos que atendían a Clara y a sus compañeras tenían una pequeña habitación para ellos, a la derecha de la entrada de la iglesia. Allí le prepararon una celdilla de esteras en un rincón de la habitación, ya de por sí oscura, para evitarle el contacto directo con la luz.

Su salud iba empeorando, los estigmas le hacían sufrir y le debilitaban, y casi había perdido la vista. En el verano de 1226 estuvo tan enfermo, que el cardenal Ugolino y el hermano Elías le obligaron a ponerse en manos del médico del Papa en Rieti.
 El Santo obedeció con sencillez. De camino a Rieti fue a visitar a Santa Clara en el convento de San Damián.
Ahí, en medio de los más agudos sufrimientos físicos, escribió el "Cántico del hermano Sol" y lo adaptó a una tonada popular para que sus hermanos pudiesen cantarlo.

Después se trasladó a Monte Rainerio, donde se sometió al tratamiento brutal que el médico le había prescrito, pero la mejoría que ello le produjo fue sólo momentánea.

Cuando Francisco volvió a Asís, el Obispo le hospedó en su propia casa. Francisco rogó a los médicos que le dijesen la verdad, y éstos confesaron que sólo le quedaban unas cuantas semanas de vida. "¡Bienvenida, hermana Muerte!", exclamó el Santo y acto seguido, pidió que le trasportasen a la Porciúncula.

El Santo envió un último mensaje a Santa Clara y a sus religiosas, y pidió a sus hermanos que entonasen los versos del "Cántico del Sol" en los que alaba a la muerte. Enseguida rogó que le trajesen un pan y lo repartió entre los presentes en señal de paz y de amor fraternal diciendo: "Yo he hecho cuanto estaba de mi parte, que Cristo os enseñe a hacer lo que está de la vuestra”.


Murió el 3 de octubre de 1226, después de escuchar la lectura de la Pasión del Señor según San Juan.
 Francisco había pedido que le sepultasen en el cementerio de los criminales de Colle d'lnferno. En vez de hacerlo así, sus hermanos llevaron al día siguiente, 4 de octubre, el cadáver en solemne procesión a la iglesia de San Jorge, en Asís.
Ahí estuvo depositado hasta dos años después de la canonización.

 

Un año después de su muerte, muere Honorio III. y ligen sucesor al cardenal Hugolino, con el nombre de Gregorio IX, quien canonizó  a Francisco, 16 de julio 1228, en la explanada de la iglesia de San Jorge -plaza de Santa Clara-.

Un día después  el Papa coloca en la "Colina del Infierno" la primera piedra de la Basílica de San Francisco, para su sepultura, y nombra a Fray Elías responsable de la construcción.

Archivo:Assisi San Francesco BW 2.JPG

En 1230, mayo, fue  trasladado el sarcófago con los restos del Santo a la nueva iglesia, y desde entonces us restos se encuentran en la Basílica de San Francisco en Asís.



Archivo:Assisi-Tomba di San Francesco.JPG

Fuentes: Wikipedia, páginas franciscanas y un trabajo realizado por mí de un libro de Asís.

jueves, 5 de octubre de 2017

ORDEN DE LA TRAPA

La Orden Cisterciense de la Estricta Observancia (O.C.S.O. por su nombre oficial, en latín, Ordo Cisterciensis Strictioris Observantiae), conocida como Orden de la Trapa, es una orden monástica católica, cuyos miembros son popularmente conocidos como trapenses.

 Tienen como regla la de San Benito, la cual aspiran seguir sin lenitivos. Nacen como una ramificación de la Orden del Císter, que a su vez se originó de la Orden de San Benito.

Resultado de imagen de el monasterio francés de la Trapa,
La orden se fundó en la abadía de la Trapa, ubicado en Orne, Baja Normandía (Francia), donde su abad, Armand Jean Le Bouthillier de Rancé,

Armand Bouthillier Rance.jpg

 encabezó en 1664 una reforma de la Orden del Císter a la que pertenecía el monasterio, renunciando a todas las dispensas autorizadas por la Santa Sede y retornando a la primitiva observancia y regla del patriarca San Benito, evitando la relajación que consideraba se estaba produciendo en algunos monasterios cistercienses.

LA ORDEN EN ESPAÑA

Esta reforma hecha por Armando perseveró hasta 1791 en Francia. Pero a los monjes de la Trapa se les impuso abandonar su vida monástica debido a los acontecimientos revolucionarios franceses.

 El padre don Agustín tranquilizó a los monjes y se ofreció para practicar todas las diligencias necesarias para conseguir un nuevo monasterio. Pasó al cantón de Friburgo, en Suiza, para solicitar del senado el permiso de un establecimiento religioso en su territorio.


 Lo obtuvo en una pequeña cartuja abandonada trece años antes, situada en montes casi inaccesibles y nieves perpetuas, con destino a la nueva colonia cisterciense para que la disfrutasen con todos los privilegios que gozaron en Trapa.

 Salieron algunos monjes para Suiza en mayo de 1791 y llegaron a Friburgo, donde fueron recibidos por el obispo después de penoso viaje y se dirigieron al Valle Santa. Los sesenta y cuatro que se quedaron, pensando que las cosas iban a calmarse, vieron sin embargo cómo su monasterio era vendido a unos mercaderes de hierro y convertido en un fragua para el hierro y otros menesteres industriales.

 Los monjes fueron echados de malas maneras del lugar. Estos monjes se dirigieron a Friburgo confiados en que sus hermanos les dieran asilo. Y así ocurrió y aunque pobres y con falta de sitio para acogerlos y sustentarlos, el rector del monasterio les abrió las puertas.

Pero viendo imposible acogerlos por mucho tiempo, determinó enviar dos monjes comisionados a España para suplicar al rey Carlos IV de España la gracia especial de un trozo de tierra en algún yermo de su dilatado imperio donde fijar su morada y procurarse la subsistencia.


El padre Gerásimo y el padre Juan fueron los dos monjes comisionados que partieron de Valle Santa para España en el mes de marzo de 1793, en ruta hacia Madrid, pasando por Lucerna, y luego pasando por el monte San Gotardo, donde casi pierden la vida por el frío y donde fueron socorridos por unos capuchinos que tenían un hospicio en la cumbre de la montaña.

De allí fueron a Génova y en barco llegaron a Barcelona y se hospedaron en el convento de Santes Creus.
Santes Creus conjunto.jpg

 Después se dirigieron a un monasterio de Zaragoza llamado de Santa Fe, para llegar definitivamente a Madrid e instalarse en el monasterio de Santa Ana.


En Madrid se colocaron bajo la protección del duque de Híjar, por el cual presentaron al rey un memorial solicitando un terreno para vivir en él. El rey accedió a sus ruegos y acordó darles la granja llamada de Santa Inés en Murcia.

El abad de Valle Santa, enterado de las buenas gestiones, envió para España desde Suiza diez religiosos para la fundación española el 2 de febrero de 1794.

Pero como la granja había pertenecido a los jesuitas y era de gran valor, los monjes negociadores dejaron en suspenso la concesión y los monjes llegados a Suiza que se habían instalado en Reus con los padres franciscanos fijaron su residencia en una ermita llamada «La Misericordia», a poca distancia de Reus, al enterarse del suspenso de la concesión.


Posteriormente se trasladaron al monasterio de Poblet, donde fueron acogidos por el vicario general del monasterio, a quien entregaron las reliquias que habían traído de Suiza.





SAN FRANCISCO DE ASÍS II

NADA PARA EL CAMINO

1206.
Casi desnudo y tiritando de frío, después de desprenderse de todos sus bienes Francisco tomó el camino de Gubbio, buscando estar a solas con el Señor. Las aguas en crecida del Chiascio lo obligaron a permanecer en un monasterio, probablemente Santa María de Valfabbrica, donde no fue muy bien tratado por los monjes.
En cuanto pudo continuó hasta Gubbio. Allí un comerciante de telas amigo suyo, Federico Spadalunga, le regaló una túnica. Luego permaneció algún tiempo en un lazareto, no se sabe si en Gubbio o en Asís, sirviendo a los leprosos.



Recordando el mandato del Señor, Francisco regresó pronto a San Damián, para reparar la iglesia. El sacerdote, conociendo su delicada vida anterior, le preparaba bien de comer, más él se dijo a sí mismo que no era esa la vida de pobre que había escogido, así que se propuso ir de casa en casa, escudilla en mano, a mendigar su comida.
También mendigaba piedras para la obra y aceite para la lámpara del crucifijo, a veces en francés y pasando mucha vergüenza. Su padre, al verlo, lo maldecía, mas él encontró el antídoto en Alberto, un anciano pobre de Asís, que lo bendecía a cambio de la mitad de sus limosnas. También el hermano se burlaba de él al verlo en oración y tiritando de frío, mas Francisco no se echaba atrás por ello.




1208,febrero. Dos años tardó en reparar la iglesia con ayuda de algunos pobres.
Francisco vestía de ermitaño, con túnica larga, sandalias, cinturón de cuero y bastón, usaba alforja y recibía dinero, hasta que un día, en misa, oyó el evangelio de la misión de los apóstoles (Mt 10), cuando Jesús los envía de dos en dos a evangelizar, a curar leprosos y a echar demonios, sin nada por el camino. Al oírlo, exclamó diciendo: "Eso es lo que buscaba, y lo que quiero practicar con todo mi corazón", y se desnudó de nuevo, abandonando el bastón, la alforja, el cinturón, las sandalias y el dinero, quedando sólo con los calzones, una túnica con capucho grande cosido a la espalda, y una cuerda a la cintura. En adelante no quiso tener nada más.



16 de abril.Invita a la conversión y saluda con la paz. Lo siguen los primeros compañeros: Bernardo de Quintavalle y Pedro Cattanei. Se instalan en Rivotorto.

23 de abril - Se les une fray Gil y Francisco recorre con él la Marca de Ancona,dejando a todo el mundo perplejo por la manera extraña de vestir y de saludar y por su aspecto desaliñado

Primavera, verano. Nuevos compañeros. Los anima a pedir limosna. A falta de libros les enseña a adorar la Cruz y a rezar Padre nuestros, en vez de los salmos.
 Cuando ya son ocho, los envía de dos en dos por el mundo, entre grandes padecimientos y burlas de la gente, más ellos soportan todo con paciencia.

LA REGLA


1209,marzo-abril. En el tiempo convenido, el grupo regresó crecido a Rivotorto. A los ocho primeros se habían agregado Bárbaro, Juan de San Constanzo y Bernardo de Vigilante.



Reunidos en la Porciúncula, cada cual contó a Francisco su experiencia y le pidió perdón por las posibles negligencias cometidas. Él, por su parte, les expuso su proyecto de escribir una regla de vida, y de solicitar al Papa su aprobación .
Fue el Señor quien se lo inspiró, como recuerda él mismo en su Testamento, pero también debió de influir el hecho de que todos les preguntaban quiénes eran y a qué orden pertenecían. Aparte de eso, en aquellos años el Papa había aprobado la regla o "propósito" de vida de algunos grupos de vida apostólica y evangélica semejante a la de ellos y, sin dicha aprobación, corrían el riesgo de ser considerados herejes.
La Regla primitiva era muy breve, formada por algunos textos evangélicos y unas pocas normas esenciales, como el modo de ser recibidos en la Orden y la forma del hábito, la vida de oración, el trabajo manual y cómo debían ir los hermanos por el mundo.
La nueva Orden se llamará "Hermanos Menores".

En Roma los encontró el obispo Guido I de Asís, que ignoraba sus proyectos. Con su recomendación, el cardenal Juan de San Pablo examinó sus intenciones y decidió presentar a Francisco a Inocencio III.



La primera entrevista fue un desastre, pero el papa, esa misma noche soñó que un fraile muy pobre sostenía la Basílica de Letrán con sus hombros. Entonces mandó buscar a Francisco y, aunque le puso muchas objeciones, después de oírle contar una parábola acerca del cuidado providencial de Dios sobre los hermanos, se convenció de que era un hombre de Dios y les aprobó la Regla provisionalmente, con permiso para predicar. Según una antiquísima tradición, la aprobación tuvo lugar el 23 de abril de 1209.
Sueño de Inocencio III


Los hermanos, que no salían de su asombro, visitaron los sepulcros de San Pedro y San Pablo antes de abandonar Roma. Se detuvieron quince días en un lugar abandonado cerca de Orte, contentos de no poseer nada, ni siquiera un lugar donde habitar. Luego prosiguieron hacia Rivotorto. Por el camino se planteaban si debían dedicarse a la vida eremítica o al apostolado entre la gente. Este problema no quedó nunca resuelto del todo, y está en la raíz de las futuras divisiones en la Orden.

1209-1210 los hermanos viven en Rivotorto.
Tugurio rivotorto.JPGTuburio de San Francisco en Rivotorto.
Llevaban una vida rigurosa de oración, trabajo, mortificación y extrema pobreza.
Vivían en continuas oraciones y alabanzas, rezaban los Padrenuestros en cada hora del Oficio divino, lloraban sus pecados pasados, se mortificaban de mil modos y aceptaban sólo lo necesario para vivir. Si alguno se excedía en las penitencias y ayunos, Francisco lo exhortaba a la prudencia. Vivían de limosna o del trabajo manual, que el santo recomendaba para combatir el ocio. De hecho, tuvo que despedir a un hermano a quien llamaba "fray mosca", porque rezaba poco, no quería trabajar, pero comía por cuatro.
Sus principales ocupaciones eran el cuidado de los leprosos, la ayuda a los campesinos más pobres y la reparación de la iglesia de San Pedro de la Espina, a un kilómetro de Rivotorto. También predicaban en las parroquias de la diócesis.


25 de diciembre. Ese año cayó en viernes y los hermanos, en su ignorancia, se preguntaban si había que ayunar o no. Entonces fray Morico, uno de los primeros compañeros, se lo planteó a San Francisco y obtuvo esta respuesta: "Pecas llamando 'día de Venus' (eso significa la palabra viernes) al día en que nos ha nacido el Niño. Ese día hasta las paredes deberían comer carne; y, si no pueden, habría que untarlas por fuera con ella".

1210-1211 - La estrechez del lugar, el grupo va creciendo,les obliga a abandonar Rivotorto. Se instalan en Santa María de la Porciúncula, iglesia en ruínas de los benedictinos de Asís.



1210-1212.La vida de los hermanos en Santa María de la Porciúncula no era diferente de la que llevaban en Rivotorto.
También observaban la clausura, para evitar que los seglares distrajeran a los frailes, y hacían salidas esporádicas para predicar en las parroquias cercanas y cuidar a los leprosos. Francisco, por su parte, no dejaba de meditar continuamente la pasión y muerte de Cristo crucificado, por lo que alguna vez lo encontraron llorando por el camino, cerca de la Porciúncula.



1211 marzo.La primera mujer que siguió a Francisco fue Clara de Asís, hija de Favarone de Offreduccio. Era once años menor que él, de modo que, cuando el santo renunció a todo, ella tenía apenas doce años, pero se propuso hacer lo mismo, cuando llegara a la mayoría de edad. Cumplidos los 18 años, la madrugada del lunes santo salió a escondidas de su casa, y se marchó a Santa María, donde Francisco la esperaba con sus hermanos para consagrarla al Señor.



 Al día siguiente la llevaron al monasterio benedictino de San Pablo de las Abadesas (en el actual cementerio de Bastía Umbra), de donde intentaron sacarla, inútilmente, su tío Monaldo y todo el clan familiar. De allí pasó al monasterio de Santo Ángel de Panzo en las faldas del Subasio. Aquí se le unieron su hermana Catalina (Santa Inés de Asís) y otras amigas. Juntas se trasladaron luego a San Damián, donde fundaron la Orden de las Hermanas Menores, rebautizadas luego por Francisco como "Damas Pobres".



Popularmente las llamaban Damianitas y sólo tras la muerte de Clara (1253), empezaron a llamarlas "Hermanas Clarisas". Francisco, viéndolas tan animadas, les escribió una forma o regla de vida que no llegó a ser aprobada, y se comprometió a cuidar siempre de ellas, visitándolas con frecuencia y animándolas con la palabra y el ejemplo.

miércoles, 4 de octubre de 2017

SAN FRANCISCO DE ASÍS III




1212 -La  Cuaresma de este año, Francisco y los suyos, la pasan  en La ermita de Las Carceles del monte Subasio.



En primavera de ese mismo año  regresan a la Porciúncula, quizás después de haber mandado a fray Rufino a predicar desnudo a Asís, a Francisco le asaltó una angustiosa duda: ¿debían dedicarse principalmente a la vida contemplativa o era mejor ir por el mundo, a anunciar el Evangelio? Después de darle muchas vueltas al asunto, de sopesar los pro y los contra y de exponerlo a sus compañeros, un día decidió recurrir al discernimiento de otros. Consulta a Santa Clara.
 La respuesta fue la misma: El Señor no los había llamado para sí mismos, sino "para cosechar almas y que muchos se salvasen  pos ellos"



Y deciden salir de Asís, de dos en dos.
Francisco, acompañado por Ángel y Maseo,  predica en Cannara,predicó de tal manera, que muchos, incluso casados, querían irse con él, por lo que le vino la idea de fundar una Orden Seglar´-la Tercera Orden-, para que pudiesen vivir el Evangelio y en penitencia, sin abandonar sus casas ni sus compromisos
Y camino de Bevagna, encontró a una bandada de aves -palomas, grajos y cornejas- y también les predicó, animándolas a alabar y amar al Creador, que tanto cuida de ellas.

Archivo:Giotto - Legend of St Francis - -15- - Sermon to the Birds.jpg

En el verano con  fray Maseo predican por la provincia de Siena y tiene intenciones de llegar hasta Francia, al no poder conseguir su proposito, va a  Roma donde fue mal acogido.

Desde el principio Francisco deseaba llevar el Evangelio a los herejes y sarracenos o musulmanes. En aquellos años la Iglesia estaba comprometida en tres cruzadas.
Y al finalizar el año, con permiso del Papa, se embarcó en Ancona para anunciar el Evangelio a los musulmanes de Siria, pero algunas circunstancias no le permitieron ir más allá de las costas de Dalmacia (Croacia), así que regresó de nuevo a Italia.

La cuaresma del 1213 la pasó totalmente solo en los alrededores del Lago Trasimeno, en la Isla Mayor.
El 8 de mayo, después de predicar en Montefeltro (San Leo), cerca de San Marino, recibió del conde Orlando de Chiusi, quien, después de platicar largo y tendido con el santo acerca de su vida espiritual, le propuso: "Tengo en Toscana un monte muy a propósito para la oración, que se llama La Verna.




Primavera-verano del 1213,tras un año de separación, Francisco debió de reunirse en Asís con sus compañeros antes de salir con Bernardo de Quintavalle camino de Marruecos, en su segundo intento por llevar el Evangelio a los musulmanes. La derrota de las Navas de Tolosa debió de animarlo a ello. Pero una enfermedad y dificultades para embarcarse, así como la muerte inesperada del rey de Marruecos a finales de 1213, le impidieron lograr su objetivo.

No obstante, pudo recorrer la mitad norte de España (Navarra, Aragón, Cataluña, Castilla, León, Portugal y Galicia), como lo demuestran algunos testimonios y tradiciones, concordes cronológicamente entre si. También visitó Santiago de Compostela, donde el Señor le anunció la futura expansión de su Orden por todo el mundo.
Convento
de San Francisco, cuenta la leyenda que este lugar durmió Francisco en 1214 y mando construir un monasterio.

 Su entrada fue por Canfranc, Jaca y San Juan de la Peña en agosto de 1213, y la salida, por la Junquera un año después.

A su regreso de España, se unieron a Francisco algunos nobles, letrados y artistas, como fray Pacífico, "rey de los versos", Tomás de Celano, su futuro biógrafo, y Juan Parenti, fray Elías y Alberto de Pisa, futuros sucesores suyos como ministros generales de la Orden.



1215, 2 de agosto - Acabada de restaurar, se consagra al culto la iglesia de la Porciúncula.

El Concilio IV de Letrán, convocado por Inocencio III el 19 de abril de 1213 y celebrado del 11 al 30 de noviembre de 1215, fue uno de los mayores acontecimientos de la Iglesia medieval. Entre los 2212 representantes de la Iglesia universal: patriarcas, obispos, teólogos, abades y priores, también estaba San Francisco, en calidad de superior general de una Orden reconocida por la Santa Sede. En su discurso de apertura, el Papa invitó a los presentes a ser "los paladines de la Tau", es decir de la cruz, y Francisco debió de tomar buena nota de ello.




 Entre las decisiones conciliares hay que destacar la convocatoria de la V Cruzada, la promoción del culto eucarístico, la prohibición de nuevas reglas de vida religiosa, que afectó de lleno a las fundaciones de Santa Clara y de Santo Domingo de Guzmán, y la obligación para todas las congregaciones religiosas de celebrar capítulo general de superiores y abades cada tres años, al modo como lo hacían los cistercienses. Para la celebración del primero de los capítulos, los religiosos debían recurrir al consejo y ayuda de los abades del cister.





1216, primavera - Por disposición conciliar se reúne el primer capítulo general oficial de la Orden l(capítulo "de los 300" en San Verecundo, Gubbio).
Francisco ya solía reunir a sus hermanos cada primavera en la Porciúncula y en su Orden no había más superiores que él.
A diferencia de los cistercienses, que se reunían el 14 de septiembre, Francisco empezó a convocar a todos sus hermanos por Pentecostés, no cada tres años, sino anualmente, como ya hacía antes. Durante el capítulo, como decía el obispo de San Juan de Acre, promulgaron nuevos estatutos, que sometían a la aprobación papal y añadían al texto primitivo de la Regla, aprobada provisionalmente por Inocencio III. Así cada año, hasta llegar al texto de 1221, conocido como Regla no bulada o Primera Regla, demasiado amplio y engorroso, debido a su redacción prolongada durante años
Inocencio III
Julio - Inocencio III,estaba en Perusa. Santa Clara, obligada a profesar la Regla Benedictina, que permitía la posesión de bienes y rentas, aprovechó la circunstancia para pedir al papa un "privilegio de pobreza", por el cual nadie pudiera obligar a las hermanas damianitas a tener propiedades.
El papa murió en Perusa el 16 de julio, asistido personalmente por San Francisco. concede un privilegio "de pobreza" a Santa Clara y solicita al sucesor, Honorio III, la indulgencia de la Porciúncula.

1217, Pentecostés - Primer capítulo general en la Porciúncula. Creación de las provincias y elección de los ministros.
Primer envío a países cristianos fuera de Italia.



Junio-julio 1217,  Francisco quiere ir a Francia. El cardenal Hugolino lo detiene en Florencia y se ofrece a ayudarlo como protector de la Orden.

1218, invierno - Fracasan las misiones extranjeras. Comparecencia y predicación memorable ante el papa, que concede a Hugolino como protector. Francisco se reúne con Santo Domingo en casa del cardenal.

Pascua 1218, Hugolino visita la Porciúncula y pudo ver, emocionado, en cuanta pobreza vivían los hermanos.Su encuentro con Santa Clara en San Damián también le dejó un recuerdo imborrable, como confesará después, en una carta enviada a la Santa.
Francisco hablando en el capítulo

Pentecostés de 1219, tuvo lugar el capítulo "de las esteras", así llamado por las cabañas que debieron construirse precipitadamente con esteras para albergar a los delegados.
 Se cuenta que se reunieron entonces cinco mil frailes. Nada tiene de extraño que en una comunidad tan numerosa, el espíritu del fundador se hubiese diluido un tanto. Los delegados encontraban que San Francisco se entregaba excesivamente a la aventura y exigían un espíritu más práctico. Es que así les parecía lo que en realidad era una gran confianza en Dios.- Hugolino y Santo Domingo en el capítulo general.

1219, Cuaresma - Fundación del monasterio de damianitas o clarisas de Monticelli (Florencia). Hugolino y Francisco redactan para ellas unos Estatutos.