A lo largo de la historia del Arte, tanto los pintores como los escultores, los atributos con los que suele representarse a este santo son: Sombrero y ropa de cardenal, un león

Roger van der Weyden
El motivo por el cual se le representa con un león es porque, según se dice, se encontraba San Jerónimo meditando a las orillas del río Jordán, cuando vio un león que se arrastraba hacia él con una pata atravesada por una enorme espina. San Jerónimo socorrió a la fiera y le curó la pata por completo. El animal, agradecido, no quiso separarse jamás de su bienhechor. Cuando murió San Jerónimo, el león se acostó sobre su tumba y se dejó morir de hambre. Pero es una leyenda atribuida por error, en realidad le pertenece a San Gerásimo, eremita. El parecido en los nombres indujo al error.
Y, en menor medida, una cruz, una calavera, libros y material para escribir.

La iconografía clásica es la de san Jerónimo en su gabinete, como aparece en el cuadro de Domenico Ghirlandaio para la iglesia de Ognissanti en Florencia.

Pero también ha sido representado como un eremita en la gruta del desierto, generalmente acompañado por un león, como puede verse en el cuadro de Leonardo y en el San Jerónimo en oración de Hieronymus Bosch.
En la escultura

Una imagen del Santo anciano y con la cruz en la mano, renacimiento. Sirvió de modelo para muchos escultores

No hay comentarios:
Publicar un comentario