YA ES SEMANA SANTA

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lunes, 10 de agosto de 2015

CAMINO DE COMPOSTELA PEÑAFLOR DE HORMIJA-MEDINA DE RIOSECO


PEÑAFLOR DE HORMIJA-MEDINA DE RIOSECO



PEÑAFLOR DE HORNIJA

Se entra hacia la Plaza del Ayuntamiento y a la iglesia

dedicada a Santa María

Dentro del casco urbano del pueblo también se pueden ver excelentes ejemplos de casas hidalgas armadas, un buen mirador en la plaza sobre la vega del río Hornija, así como la ermita del Santo Cristo de la Eras del siglo XVI,


 en la que destaca el Cristo titular del siglo XVII atribuido a Francisco de Rincón, de tamaño natural, de modelado suave, cabeza serena y aire manierista.

Alrededor del pueblo se localizan algunos chozos de pastor y un buen barrio de bodegas.

Pronto veremos el camino empedrado que desciende pronunciadamente hacia el valle del río Hornija. Cruzamos el puente sobre el río y pronto llegamos a un cruce de carreteras.


Tras unos 1.500 m. existe la posibilidad de girar a la derecha camino de Castromonte o seguir de frente para desviarse hasta el monasterio de la Santa Espina



Se continua hacia Castromonte,

Tardamos en llegar pensando que son 5 km hemos tardado casi 2 horas.

Desde este lugar se vislumbra al N-O, la esbelta torre de la iglesia de Castromonte.




CASTROMONTE

El topónimo de esta localidad viene de la condición de castro fortificado de la que ya gozó en tiempo de los romanos.


El pueblo sorprende gratamente cuando llegamos, por el tamaño y por las magníficas construcciones, algunas de ellas  con escudos en piedra que aún cuelgan de las fachadas.


 En primer lugar me encuentro con el albergue de peregrinos, que se ve también que es nuevo, en las antiguas escuelas.




En un lateral de la plaza  se alza la iglesia de la Purísima Concepción, de mediados del siglo XVI.




La salida se hace por la carretera, pero enseguida se toma un camino precioso.

Al cabo de un par de kms, este regalo de camino se termina y vuelve el páramo infinito,con sus caminos sin fin.



 VALVERDE



Sin duda esta pequeña aldea recibe el nombre de los valles verdes que le rodean, el paisaje de este pueblo se torna en un espectáculo digno de contemplar sobre todo cuando el cereal ha crecido..

 Como sabemos, el paisaje varía y se dibuja en función del ciclo natural de sus campos sembrados. Destaca  la Iglesia Parroquial de Santa María,


un edificio de una sola nave, cuyas trazas se atribuyen Gaspar de Solórzano, arquitecto de la catedral de Palencia,


 A la salida de Valverde tomaremos como referencia la antigua estación y seguiremos la senda que corresponde a la vía.


 Aquí no hay albergue para peregrinos, pero los vecinos se vuelcan con los peregrinos.
Al llegar a Medina de Rioseco cogemos un tramo de carretera, pues nos indica el albergue del convento de Sta. Clara y son alrededor de 2 km por arcén hasta que llegamos.







MEDINA DE RIOSECO
Capital de la comarca Tierra de Campos

En 1849, concluyen las obras del Canal de Castilla, que pretendía unir la Meseta con Santander, mediante una red de canales de navegación, para dar salida por mar a mercancías y pasajeros.


Con la llegada del ferrocarril, a finales del siglo XIX, comienza el declive del uso para transporte de esta importante obra de la arquitectura fluvial, que a día de hoy, supone uno de los mayores atractivos turísticos de la zona.

La Calle Mayor de Rioseco, con sus viejos soportales de madera y suelos de piedra, nos conduce al casco histórico, que guarda tesoros monumentales y artísticos y que es hoy escenario de numerosas actividades culturales.



Las viejas puertas de la ciudad medieval amurallada, de Ajújar y Zamora, cobijan las imágenes de sus respectivas Vírgenes, las de “Ajújar” y “Las Nieves”; la tercera puerta, la de San Sebastián se construyó más tarde, para adorno de su barrio, y guarda en su cuerpo superior al “Cristo de la Puertas”;



Muchas  torres de las monumentales iglesias, despuntan al cielo


 En la Iglesia de Santa María se pueden visitar: el Museo Interparroquial de Arte Sacro, con piezas únicas y de incalculable valor artístico y la miguelangelesca Capilla de los Benavente.



 Esta Ciudad en Semana Santa: desde el siglo XVI, es especial.

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 Los peregrinos se pueden alojar  en el Albergue de Peregrinos: Convento de Santa Clara.

Albergue

Fotos de internet

domingo, 9 de agosto de 2015

PEREGRINAR A MANRESA

"Iñigo de Loyola, peregrino en busca de Dios" Este año, la festividad de San Ignacio marcará el inicio del primer Año Jubilar del Camino Ignaciano, que rememora el itinerario que Ignacio de Loyola recorrió en 1522 desde Azpeitia hasta Manresa para viajar a Tierra Santa como peregrino.



 El 31 de julio se celebra la fiesta de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús. Ignacio, nacido en Guipúzcoa en una familia de nobles, experimentó una profunda transformación espiritual que lo llevó a abandonar su vida de noble y caballero para convertirse en peregrino. En Manres escribió las líneas fundamentales de sus "Ejercicios Espirituales" y en París reunirá a sus primeros compañeros con los que se pone al servicio del Santo Padre.


 El 31 de julio arranca el primer Año Jubilar del Camino Ignaciano, que se prolongará hasta la festividad de San Ignacio del año siguiente.
Los actos de apertura del Año Jubilar se celebran en Manresa el día 31 de julio, Solemnidad de San Ignacio y en Loyola el 1 de agosto, con la celebración tradicional de la festividad del santo patrón.

 El Camino Ignaciano, una peregrinación para el siglo XXI La tradición de peregrinar a los santuarios de Loyola y Manresa, muy popular desde el siglo XVII tras las canonizaciones de San Ignacio y San Francisco Javier, ha aumentado durante el siglo XX y principios del XXI, junto con el aumento de la piedad unida a las peregrinaciones.
El Camino Ignaciano nace con la vocación de vehicular esa piedad mediante una propuesta de peregrinación que rememora el camino recorrido por Ignacio de Loyola.

 En 1522, tras su convalecencia, Iñigo, ya decidido a transformar su vida, peregrina a Montserrat y Manresa (su destino último era Tierra Santa).

Este itinerario, de casi 700 kilómetros, ofrece la oportunidad de vivir una experiencia de peregrinación, siguiendo el proceso espiritual que hizo Ignacio. La propuesta desea unir la experiencia transformadora de un hombre del siglo XVI con la de los hombres y mujeres del siglo XXI que desean un estilo de vida diferente, a contracorriente, o que desean entrar en el conocimiento de sí mismos, a través del esfuerzo físico y el replanteamiento de sus valores personales y sociales.


 El camino empieza en la casa donde nació en Azpeitia (Gipuzkoa) y acaba en la Cueva de San Ignacio en Manresa.

Se propone un plan para realizarlo en 27 etapas, con todas las recomendaciones e información necesaria disponible en la web www.caminoignaciano.org, donde se puede acceder también a una guía completa para el aprovechamiento espiritual de la experiencia.


sábado, 8 de agosto de 2015

DEVOCIÓN A LA VIRGEN DE GUADALUPE EN MADRID



En tiempos de los Reyes Católicos formó parte del convento homónimo, y desde el siglo XVII, del desaparecido palacio del Buen Retiro. El edificio es una construcción del gótico isabelino de finales del siglo XV y comienzos del XVI. Si bien conserva su aire gótico, fue reconstruida tras la Guerra de la Independencia.



En tiempos de Isabel II la iglesia de los Jerónimos, como popularmente se la llama, fue restaurada siguiendo el canon gótico.

 Uno de los trabajos más delicados fue el dedicado al tímpano, de cuyo bajorrelieve se encargó Ponciano Pozano. En 1906 se celebraron aquí las bodas de Alfonso XIII y Victoria Eugenia.

DEVOCIÓN DE MADRID A LA VIRGEN DE GUADALUPE

La devoción  a la Virgen de Guadalupe empezó en el Monasterio y templo de los Jeronimos.

Fue a partir de las prebendas y privilegios concedidos por los reyes, se le venía haciendo a la Virgen extremeña de Guadalupe en Madrid, hasta el momento del enfrentamiento y pleitos mantenidos entre las dos comunidades jerónimas y la retirada de la imagen de la Virgen a un segundo plano, hasta el punto de llegar a desaparecer completamente dicho culto.




 En el siglo XVI recibía culto en dicha iglesia una imagen de la Virgen María con título de Nuestra Señora de los Ángeles.
También por aquellas fechas vivían en San Jerónimo el Real muchos frailes profesos de Guadalupe, fechas en las que la devoción a la Virgen de Guadalupe se expandía por todo el mundo, por lo que a pesar de que los interesados monjes del Monasterio extremeño se oponían a ello, consiguieron Células y Bulas Pontificias para poder darle culto en la Corte a la Virgen más venerada por la Orden Jerónima.

 Para ello colocaron una imagen muy parecida a la venerada en las sierras cacereñas y la colocaron en una capilla del templo, un 13 de junio de 1603, siendo solemnemente bendecida por el obispo de Gaeta y sacada en procesión claustral con la asistencia de las órdenes religiosas, clero madrileño, miembros de la Corte y numerosos fieles del pueblo de Madrid, siendo celebrada su fiesta a partir de ese momento los días 8 de septiembre –lo mismo que en Guadalupe–, empezando a pedir limosnas en su nombre, como también lo venían haciendo los monjes extremeños, previo privilegio real, para así poder mantener los hospitales de peregrinos.



Lo que en un principio no pareció más que una nueva aportación a la difusión de la fe a la Virgen de las Villuercas llegó a convertirse en un grave problema entre las comunidades jerónimas que pleitearon entre sí para llegar a anular el enraizamiento de la nueva proclamación mariana y 21 en la que tuvo que intervenir el mismo rey Felipe III, el Presidente del Consejo Real, don Juan de Acuña, el General de la Orden Jerónima fray Bartolomé de Espinosa, prior del Parral, y fray Francisco de la Carrera, procurador de San Lorenzo de El Escorial.



 En dicho pleito se firmó en diciembre de 1613 una Bula por el Papa Paulo V, imponiendo silencio a las dos partes y en la que se prohibe a los monjes de San Jerónimo el Real llamar Guadalupe a la imagen de su iglesia, así como el pedir limosnas bajo este título, decidiendo que la imagen volviera llamarse con el antiguo título de Virgen de los Ángeles, aunque en una concordia privada se le concede siga vestida como antes y que su festividad siga celebrándose el 8 de septiembre.


Sin embargo, los monjes siguieron llamándola Guadalupe, hasta nuestros días, pese a que desde la guerra de la Independencia y sobre todo desde la exclaustración de 1835, su culto empezó a declinar, hasta perderse totalmente, por incuria o porque su culto ya no era lucrativo.

De su importancia en aquellos años, debido principalmente a que la verdadera imagen estaba muy alejada de la Corte, podemos destacar que ante la nueva imagen se celebraron las principales solemnidades de dicha Corte desde el siglo XVII hasta la decadencia de la monarquía española, y que a los pies de la imagen –que para dichos actos solemnes era trasladada desde su altar lateral hasta el altar mayor– se coronaron casi todos nuestros reyes, desde Felipe III hasta el piadoso Alfonso XIII, demostrando con este acto de jurar la constitución ante una copia de la Virgen de Guadalupe que su devoción hacia ella seguía tan pujante como en siglos anteriores.

 En el Museo del Prado se conserva un cuadro de L. Paret en el que se representa la coronación del rey Fernando VII ante la Virgen de Guadalupe madrileña.

Al igual que en otros conventos e iglesias españolas, el paso de las tropas francesas arruinó muchos de sus tesoros y hoy, de su edificio conventual solamente quedan los restos restaurados anexos al Museo del Prado.
 En la antigua capilla donde se veneraba la imagen de la Virgen de Guadalupe solo queda un lienzo al oleo de la Guadalupe de México, habiendo sido trasladada la imagen que tantas efemérides históricas vio pasar a una nueva capilla lateral, sin culto alguno, hasta el momento en que la Real Asociación de Caballeros y Damas de Santa María de Guadalupe residentes en Madrid y, naturalmente los extremeños de las 25 Casas que formamos la Federación de Asociaciones Extremeñas en la Comunidad de Madrid, decidimos recuperar su culto en dicha iglesia y que la preciosa talla del siglo XVI volviera a tener la importancia religiosa que siempre ha tenido la imagen de de la Patrona de Extremadura y de la Hispanidad.

Fuente:www.acrg.es




HOSPITALES PARA PEREGRINOS A COMPOSTELA II

A lo largo de la Edad Media fueron diversos los estamentos sociales que intervinieron en la fundación de hospitales.

ORDENES MONASTICAS
Las que se consideran como las máximas impulsoras en la asistencia hospitalaria.

Unas veces éstos se ubican en edificios del propio monasterio o en construcciones próximas y otras eran hospitales que dependían de la abadía, pero situados en lugares alejados.

 La Orden monástica que regentó un mayor número de centros en el Camino de Santiago fue la de los monjes negros de San Benito.


 Los tenemos en Leyre e Irache (Navarra), Carrión de los Condes (Palencia), destacando sobre todos ellos el de Sahagún (León).


 Con la reforma cisterciense, los llamados monjes blancos se hacen cargo de algunos monasterios de la antigua observancia benedictina y también de sus hospitales, aunque en ciertas ocasiones hacen sus propias fundaciones y, al parecer, sus hospedajes fueron mejores que los de otras órdenes.

 Uno de los ejemplos es el de Valdefuentes (Burgos) del que permanece en pie la cabecera de la iglesia.


Igualmente, tuvieron especial significación algunos hospitales regentados por los Canónigos Regulares de San Agustín, como son el de Roncesvalles y el de Santa Cristina de Somport,



puntos de partida de las dos vías principales del Camino de Santiago, en Navarra y Aragón, respectivamente, así como el hospital de San Marcos de León antes de ser cedido a los santiaguistas o el de San Juan de Ortega (Burgos) que lo fue hasta el siglo XV, momento en que llegaron los monjes jerónimos.

 Los Premonstratenses también mantuvieron establecimientos hospitalarios en Urdax (Navarra), en Fuente Cerezo, junto a Santo Domingo de la Calzada (La Rioja), y en San Cristóbal de Ibeas (Burgos).

 La orden de los Antonianos se dedicó al cuidado de los leprosos y en la provincia de Burgos tenemos la malateria de San Lázaro, cerca de Hornillos del Camino, y el de San Antón en las proximidades de Castrojeriz.

 Por último, la orden franciscana también prestó auxilio hospitalario a los peregrinos, aunque en forma de limosnas o repartiendo ropa y comida.

HOSPITALES EPISCOPALES

 Entre los hospitales de origen episcopal, los más destacados son, junto a los varios de León, el antiguo hospital de Santiago, fundado y dotado por el obispo Gelmírez  situado frente a la Puerta de la Azabachería, en un solar que había entre la catedral y el monasterio de San Martín,

 cuyo destino era dar asilo a todos los peregrinos pobres que iban a visitar el Sepulcro del Apóstol, y el de Pamplona, fundado por el obispo Pedro de Roda, ubicado frente a la puerta de la catedral.

ORDENES MILITARES

 Asimismo, las Órdenes Militares jugaron un papel importante en la asistencia hospitalaria. La del Temple es la primera que practicó la hospitalidad en lugares como Puente la Reina (Navarra), Villalcázar de Sirga y Carrión de los Condes (Palencia), Rabanal del Camino y Ponferrada (León).

 La Orden de San Juan de Jerusalén poseyó un gran número de hospitales, unos de fundación propia y otros heredados de los Templarios, como los de Cizur Menor y el del Crucifijo de Puente la Reina (Navarra); el de San Juan de Acre, junto a Navarrete (La Rioja); Belorado y Hornillos del Camino (Burgos); Itero de la Vega y Población de Campos (Palencia); Hospital de Órbigo (León); Portomarín (Lugo), etcétera.

 Menos numerosos fueron los correspondientes a la Orden del Santo Sepulcro, ya que sólo tenemos noticias del de Villarroya (La Rioja).


 La de Santiago fue, entre las órdenes militares españolas, la que mayor esfuerzo dedicó a la hospitalidad en el Camino, con establecimientos como el de Santa María de las Tiendas, Santa María de Villamartín y el de Villalcázar de Sirga (Palencia); el de San Marcos (León), aunque no es fundación suya, pues hacía tiempo que existía cuando les fue cedido, pero que administró durante siglos como el de Santiago de Compostela.


HOSPITALES REALES
 En cuanto a los hospitales de fundación real no podemos precisar qué monarca fue el que inició las construcciones para peregrinos.

 Los primeros datos que poseemos son referentes a Ramiro III de León (961-985) y Estefanía de Navarra (s. XI), aunque no hay nada cierto hasta Alfonso VI de Castilla (1065-1109), uno de los principales promotores de dichos establecimientos, que edificó en Burgos el Hospital de San Juan, en el lugar que hoy ocupa la iglesia de San Lesmes, y el llamado Hospital del Emperador, que estaba situado fuera de la ciudad murada, frente a la parroquia de San Pedro.

A finales del siglo XII, Alfonso VIII construye, también en Burgos, el Hospital del Rey.



 En el siglo XIV, doña Juana Manuel, esposa de Enrique II, funda el hospital de San Antonio Abad en Villafranca-Montes de Oca (Burgos) por lo que también se le conoce como Hospital de la Reina.

 Por último, en 1498, los Reyes Católicos fundan el Hospital de la Reina en Ponferrada (León) y en 1501 inician las obras del Hospital Real de Santiago de Compostela.


CAMINO DE COMPOSTELA SIMANCA--PEÑAFLOR DE HORNIJA

SIMANCA    PEÑAFLOR DE HORMIJA



SIMANCA





Dejar Simancas atrás va a significar dejar el valle del Duero para empezar a adentrarnos en la comarca Los Montes Torozos, que atravesaremos de sur a norte hasta encontrarnos, poco antes de Medina de Ríoseco, con la Tierra de Campos.
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Es un paisaje típico de la Meseta, sin más, pero imaginemos cómo tuvo que ser cuando, no hace tanto tiempo, estuviera cubierto por tupidos bosques de encinas y robles.

Tiene una altitud media de 800 m y, salvo los valles abiertos por arroyos y torrentes, apenas si se modifica el entorno
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El hombre con la labor agrícola provocó la deforestación de una capa de calizas apenas aprovechable desde un punto de vista agronómico. Los pueblos que vamos a ver están situados en lugares estratégicos para así facilitar su defensa, es decir, en los collados que dibujan los escasos cursos de agua.

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 Las órdenes religiosas y militares no despreciaron la zona, como lo prueban los monasterios de Matallana y La Espina, a escasos kilómetros de Castromonte.


Es un paisaje típico de la Meseta, sin más, pero imaginemos cómo tuvo que ser cuando, no hace tanto tiempo, estuviera cubierto por tupidos bosques de encinas y robles. Tiene una altitud media de 800 m y, salvo los valles abiertos por arroyos y torrentes, apenas si se modifica el entorno.



 Las órdenes religiosas y militares no despreciaron la zona, como lo prueban los monasterios de Matallana y La Espina, a escasos kilómetros de Castromonte.




 Cruzaremos terrenos parcelarios por un camino carretero que, en unos 2 km. nos llevará a un cruce. Tomaremos el camino de la derecha y tras 4 km. de inadvertida ascensión recalamos en el pueblo de Ciguñuela.


 El camino es ancho y llano y la torre de la iglesia de Ciguñuela, al fondo, nos servirá de faro orientador.

CIGUEÑOLA
Sus habitantes se dedican a la agricultura (cultivos de trigo y cebada), ganadería y sector servicios.
 La localidad está a 460 km de Santiago y dispone de un albergue para peregrinos.

 El paisaje de Ciguñuela es típicamente castellano. Anchos páramos, con una variación del color que va desde el verde al amarillo según la estación del año en que se encuentre.



 La iglesia de San Ginés es su monumento más emblemático.


 Es el edificio más alto del pueblo, y fue construida en el siglo XVI.
 En su día sirvió para comunicarse con la atalaya de Simancas o con los Castillos de Peñaflor y Castromonte.

 Dentro de la iglesia se encuentra el Cristo del Humilladero, obra anónima, atribuida en ocasiones a Gil de Siloe, que data del siglo XV. Ha formado parte de exposiciones como "Las Edades del Hombre".
 El retablo mayor, del siglo XVI, es de Esteban Jordán.


 Otros edificios importantes son la ermita del Humilladero, la Plaza Mayor, donde se encuentra el Ayuntamiento,




 el Parque o la Caseta de los Cazadores.




 La ermita del Humilladero, situada en la entrada del pueblo, tiene planta cuadrada y está construida en mampostería y piedra de sillería.


 Fue construida en el siglo XVII, si bien algunas reformas son posteriores. Destaca sobre su tejado una pequeña espadaña.

 En la que fue la antigua Casa del Maestro




 hay hoy un Albergue para peregrinos, recomendamos prestar atención al mural realizado en cerámica en la fachada, obra de la ceramista Rosa Barquín, residente en el municipio.



A lo largo del pueblo y de su término municipal, podemos encontrar más de un grupo escultórico, obra del escultor José Luis Romero, haciendo referencia a la actividad de los peregrinos salimos de Ciguñuela por su parte alta hacia el oeste, dejando a nuestra izquierda una finca tapiada.




Hasta Wamba hay 5 km y pasamos junto a un paraje llamado de Los Gallegos, con fuente homónima.

La entrada en Wamba se hace más amena, en comparación con los kilómetros anteriores, descendiendo por la vaguada del arroyo Hornija, desde la carretera de Zaratán, donde confluye con el Camino.

WAMBA


Su nombre viene dado por el rey godo Wamba, que fue elegido rey en esa localidad en el año 672. En aquella época se llamaba Gérticos y el rey Recesvinto tenía allí una villa de descanso. Al morir Recesvinto en dicha villa, los nobles eligieron a Wamba ese mismo día. Cabe destacar que Wamba es el único municipio de toda España cuyo nombre contiene la letra w.



 Entraremos en Wamba por esta carretera, atravesando el pueblo, hasta su famosa iglesia de origen mozárabe y finalización románica.


Iglesia de Santa María


La iglesia es románica, del siglo XII, aunque tiene un cabecero mozárabe del siglo X. Está formada por 3 naves y las capillas de Doña Urraca y del Osario, que recibe este nombre porque está decorada con cráneos y huesos humanos




En la iglesia de Santa María fue sepultada la reina Urraca de Portugal, esposa del rey Fernando II de León y madre del rey Alfonso IX de León, que había ingresado como freira en la Orden de San Juan de Jerusalén.
 En la llamada capilla de la Reina se halla colocado un epitafio, posterior a la defunción de la reina Urraca de Portugal, en el que se relata que dicha reina, hija de Alfonso I de Portugal y de su esposa Mafalda de Saboya, recibió sepultura en dicha iglesia



La salida de Wamba la encontraremos buscando la carretera a Peñaflor de Hornija; una vez en la carretera, a la altura de la ermita del Cristo,


giramos a la izquierda y tomamos el camino de herradura que asciende a un pequeño cerro, el alto de Meseta, y desde el que se dibuja al fondo Peñaflor.



 Hasta allí nos quedan 7 km, el camino, un tanto árido, se estrecha cerca de Peñaflor y desciende por tan ancestral como pedregoso camino hacia un barranco, desde donde iniciaremos la subida a la localidad.




PEÑAFLOR DE HORNIJA




Fotos de internet