sábado, 16 de noviembre de 2013

CAPILLAS DE LA BASÍLICA DEL PILAR II









Al lado de la puerta alta







Capilla de San Juan

En el ángulo suroriental del templo, la primera capilla a la derecha conforme se entra por la puerta baja que da a la Plaza de las Catedrales, fue mandada construir por el arzobispo Tomás Crespo de Agüero, que yace en un nicho situado en el muro derecho de esta.


 Está cubierta con una cúpula con linterna sobre pechinas, todo decorado en 1743 en estilo tardobarroco boloñés con frescos geométricos, figuras alegóricas de las virtudes teologales y el escudo de armas del arzobispo.
 Destaca el retablo de San Juan Bautista tallado en madera con una manera que anticipa el rococó. La imagen del santo data de hacia 1700 y está atribuida a Gregorio de Mesa.



 En los muros laterales hay dos grandes lienzos. A la derecha Predicación del Bautista en el Jordán,






de Pablo Félix Rabiella y Sánchez, y a la izquierda una Visitación, posiblemente de Jerónimo Lorieri.




 Importante devoción popular recibe un cristo bajo dosel dispuesto en el ángulo derecho, el Santo Cristo del Pilar, de estilo barroco andaluz del siglo XVII.




Coreto

En el espacio central del lado este, el de la cabecera del templo, se encuentra el Coreto de la Virgen, enfrentado a la Santa Capilla.

Fue edificado por Julián de Yarza y Lafuente en 1764 a partir del plan de Ventura Rodríguez. Contiene una sillería de sesenta y ocho asientos en dos alturas, de los que cuarenta y uno se encuentran en la fila superior. Es labra de José Ramírez de Arellano de 1768.

Se completa el conjunto con un órgano de 1720 de Bartolomé Sánchez, cuya caja se decora en 1770 con putti del taller de Carlos Salas Viraseca, que se encargó también de los adornos de estuco de los muros.

 La bóveda elíptica rebajada recibió en 1772 el fresco de Goya mencionado, La adoración del nombre de Dios. Cierra el coreto una verja de jaspe y bronce de 1792 rematada con famas y angelotes de madera pintada imitando mármol de José Sanz y un medallón con el anagrama de la Virgen.





En el pilar derecho de la capilla veremos dos bombas que cayeron el 3 de Agosto de 1936 sobre la capilla de la Virgen ,lanzadas por un avión republicano que perforando el techo no llegaron a estallar dentro del recinto.



Bandera de republicas hispanoamericaas
Zaragoza - Basilica del Pilar 43.jpg



Capilla  de Santiago
En ella esta reservadi el Santísimo Sacramento


Aloja un templete circular procedente de la Cartuja de las Fuentes de Lanaja (Huesca) ejecutado por Carlos Salas Viraseca. Su arquitectura es barroca clasicista y se cubre con una cúpula calada, como sucede en la Santa Capilla.

 Retablo de la Capilla de Santiago

Aunque estuvo decorado con veinte imágenes, solo quedan cuatro esculturas sedentes de los Padres de la Iglesia policromadas. La estatua de Santiago titular se debe a Carlos Palao, escultor valenciano de la segunda mitad del siglo XIX, al igual que las cuatro imágenes exentas de los ángulos del pequeño baldaquino.

 En el centro de la basílica

Sacristía Mayor

En el centro del lado que da la plaza se sitúa la Sacristía Mayor, que no está abierta al público. Guarda orfebrería datada desde el siglo XV que incluye bustos de Santa Ana, Santiago y Santa Úrsula, San Joaquín con la Virgen, San José con el Niño Jesús, Santiago Peregrino o Santa Dorotea.

También alberga tapices y muebles del siglo XVI, tablas renacentistas atribuidas a Juan de Juanes, lienzos barrocos, relicarios y otros enseres de valor.



  Altar Mayor










El retablo del altar mayor fue realizado en alabastro policromado, con guardapolvo de madera, por Damián Forment entre 1515 y 1518 y está dedicado a la Asunción de la Virgen
. El estilo de la arquitectura del retablo es gótico final, si bien las escenas figurativas muestran características plenamente renacentistas.



 En 1509 el cabildo metropolitano contrató a Damián Forment el banco o predela del retablo del altar mayor que ocuparía la cabecera de la colegiata de Santa María, con la exigencia de que fuera «tan bueno y mejor que el Asseu» (que el de La Seo).

 En 1511, casi acabado el banco, contrataría también el resto del retablo, con tres escenas monumentales en sus calles: la Asunción en el centro,





 el Natalicio de la Virgen a su derecha





 y la Presentación de María en el templo a su izquierda.








 Finalmente, en 1515, Forment delega los trabajos del resto de la decoración arquitectónica en maestros contratados para su taller. El retablo acabó de asentarse en 1518

. En la predela están dispuestas siete escenas de izquierda a derecha: Encuentro de San Joaquín y Santa Ana en la puerta dorada, Anunciación, Visitación, Adoración de los pastores, Adoración de los reyes magos, Piedad y Resurrección, separadas por columnas con doseletes góticos que acogen estatuas de santos y apóstoles.

Es la zona del retablo donde Forment se muestra más avanzado, pues en los marcos de las escenas y sus arquitecturas y ornamentos, aparece decoración propia del renacimiento, como putti, cartelas o balaustres.
Lo completan sendas estatuas de Santiago el Mayor y Braulio de Zaragoza situadas en hornacinas a los flancos.
Asimismo, en el sotabanco aparecen escudos heráldicos sostenidos por angelotes y medallones. Las escenas del banco aún conservan restos de la policromía original, aunque en las calles principales prácticamente ha desaparecido.











Museo del Pilar


En la que fue hasta 1977 sala de oración de la Basílica, se muestran obras de valor artístico y emocional relacionadas con el culto a la Virgen del Pilar
 Destacan los mantos que cubren la columna hasta los pies de la Virgen, de los que se posee una cuantiosa colección con telas de gran antigüedad y valor.
Se guardan, del mismo modo, las coronas que adornan la imagen de Nuestra Señora del Pilar, una de ellas, la de la coronación canónica de 1905, de oro y piedras preciosas.
También se muestran en este espacio las joyas de la Virgen, orfebrería de lujo cuyos ejemplares más antiguos, algunos zarcillos, datan del siglo XVII. Se pueden contemplar también esmaltes de Limoges, medallas de la Virgen e incluso un toro de plata regalado por el legendario torero Francisco Cúchares a la Virgen en 1839.
Objetos litúrgicos (cálices, anillos pastorales) completan la colección.
 Los muros exponen la mayoría de los bocetos que fueron entregados por los autores de las pinturas al fresco de cúpulas, bóvedas y muros. Pero sin duda las piezas centrales del tesoro pilarista son un Libro de horas del siglo XIII, una cajita de marfil árabe del mismo siglo, una carta autógrafa de Santa Teresa de Jesús y, fundamentalmente, el Olifante de Gastón IV de Bearn. Se trata de un cuerno de caza de marfil tallado de comienzos del siglo XII que donó al templo en 1135 la viuda del adalid de la conquista de Zaragoza, doña Talesa de Aragón, como contribución a la nueva iglesia cristiana poco después de ser reconquistada Saraqusta. Finalmente, en el centro de la sala, está situada la maqueta en madera de la Santa Capilla que hizo Ventura Rodríguez en 1754 para que sirviera como modelo del templete.

Y al lado de la puerta alta



Capillla del Rosario

Acoge un retablo herreriano de madera de circa 1601; en el nicho central se encuentra una escultura de la Virgen del Rosario, un Cristo en la cruz en el ático y un grupo con San Jorge a caballo rematando el altar.


 A ambos flancos del retablo, sobre una extensión del banco, se yerguen dos personificaciones de la Fe y la Esperanza, obras muy notables de Carlos Salas Viraseca de hacia 1775.

 En las calles laterales y el banco del retablo hay tablas manieristas con escenas del Nacimiento, Visitación, Santa Catalina y otros mártires, y dos lienzos reutilizados de más avanzado el siglo XVII de San Miguel y San Gabriel.





en esta capilla se encuentra un bellisimo baptisterio de mármol con preciosa cobertura del s.XVII-XVIII

 En los muros laterales hay cuatro tablas renacentistas de Roland de Mois procedentes de un desmantelado retablo, que formaban conjunto con los cuadros de la pared izquierda de la mencionada capilla de Santa Ana: San Vicente, San Braulio, Dormición de la Virgen y Alegoría de Cristo con la Sagrada Familia, todos ellos pintados hacia 1580.

 la Sala Capitular.

y de kante de la Sala Capitular

El Coro

Frente al altar mayor, en el tramo más occidental de la Basílica, se encuentra un coro renacentista de notable calidad tallado en madera de roble de Flandes que conforma un conjunto con sillería rematada por una alta cornisa y misericordia, órgano y reja. Fue labrado por Esteban de Obray, Juan de Moreto y Nicolás Lobato entre 1542 y 1548.

 Se trata de una sillería de tres hileras de sitiales superpuestos en forma de grada y dispuestos en planta ultrasemicircular. En la parte inferior de los asientos hay trabajos de taracea con inscrustaciones de boj amarillo.

En un principio los sitiales fueron 138, pero en nuestros días quedan 124; algunos se reutilizaron ubicándolos en los laterales del presbiterio del altar mayor.
 El programa iconográfico de mediorrelieves de los respaldos es una de las obras importantes en este ámbito del renacimiento español. Los lugares presidenciales figuran escenas cuyo asunto es la venida de la Virgen y la construcción de la Santa Capilla por Santiago y los convertidos. El resto se destina a representar pasajes de la vida de María y de la pasión de Cristo.

 El órgano mayor de la catedral, cuya caja fue descrita por Juan Bautista Labaña en 1610 como de «extremada escultura», se conservó en su aspecto original hasta 1940. Fue realizado por Juan de Moreto y Esteban Ropic en 1529 en estilo plateresco.
A mediados del siglo XX fue ampliado, para poder interpretar todo el repertorio clásico y romántico, aumentando su registro y ensanchando su caja, cuyas partes nuevas se decoraron imitando el estilo de la labra original. La verja, manierista, fue obra del buidador Juan Tomás Celma llevada a cabo entre 1573 y 1578.
 El basamento marmóreo se debe a Guillermo Salbán.

Debajo del coro

Capillas tras coro

Ecce Homo 

Tabla de la escuela flamenca del siglo XVI. En el ático magnifica tabla flamenca, con la Visitación.


 La Virgen de la Esperanza,

óleo de la Sagrada Familia con la Santisima Virgen, llamada de la Esperanza, obra de Cortés de Vega, siglo XVII.
 Sucede a la antigua capilla de la Esperanza, en la que rezaban los pobres que pedian: de gran devoción y arraigo en Zaragoza; a ella se encomendaba Goya, antes de subir cada mañana al andamio para pintar.


Zaragoza - Basilica del Pilar 46.jpg





 La siguiente capilla, cerca del ángulo noroccidental del templo, donde se encuentra la torre desde la que se pueden contemplar vistas aéreas de Zaragoza, es la que ejerce de parroquia cotidiana para el culto no extraordinario.



 Capilla de San Agustín o Parroquial 

 El altar está presidido por un retablo de San Agustín de madera estofada de alrededor de 1725 de estilo barroco tardío.





Las esculturas son de buena factura: Aparición de la Virgen del Rosario a Santo Domingo de Guzmán con Santa Catalina y Santa María Magdalena, de iconografía poco habitual, San Judas Tadeo con la verónica y San Matías, que han sido atribuidas a Juan Ramírez de Mejandre. La imagen del titular, San Agustín, es de peor factura.


http://maravillasdeespana.blogspot.com.es/2015/06/el-pilar-de-zaragoza.html

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