sábado, 30 de abril de 2011
CAMISETA ENSANGRETADA DE JUAN PABLO II
La camiseta interior que llevaba el Papa Juan Pablo II el día que sufrió el atentado de 1981, que estuvo a punto de costarle la vida, será mostrada al público este fin de semana en un convento deRoma.
Protegida por un vídrio, la reliquia será mostrada en el interior de una capilla de un convento situado en una isla de verdor en un barrio de Roma.
La camiseta, bordada con las iniciales JP, fue abandonada en la sala de operaciones, antes de que la enfermera Anna Stanghellini la rescatase y la conservase en secreto varios años. La enfermera, que no tiene familia, confesó su secreto a la monja Beatrice en el 2000 y el Vaticano cedió la prenda a las Hijas de la Caridad.
Fuente: El periodico.com
EN LA PLAZA DE SAN PEDRO TODO PREPARADO
Un tapiz de Juan Pablo II
fotos de la beatificación
https://picasaweb.google.com/112046959220073600386/TheBeatification#
viernes, 29 de abril de 2011
DÍAS ANTES DE LA BEATIFICACIÓN
Estatua de Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro
objetos personales de Juan Pablo II
Juan Pablo II ante la tumba de San Pedro
objetos personales de Juan Pablo II
Juan Pablo II ante la tumba de San Pedro
martes, 26 de abril de 2011
domingo, 24 de abril de 2011
JESÚS VIVE PARA SIEMPRE
FELIZ PASCUA DE
RESURRECCIÓN

TU PRESENCIA NOS INVADE,
TU FUERZA NOS ENVUELVE,
TU EJEMPLO NOS ENTUSIASMA
Y TU LUZ NOS ILUMINA
RESURRECCIÓN
TU PRESENCIA NOS INVADE,
TU FUERZA NOS ENVUELVE,
TU EJEMPLO NOS ENTUSIASMA
Y TU LUZ NOS ILUMINA
VIERNES SANTO EN SIRUELA
Un Viernes Santo pasado por agua.
El Vía Crucis, la calle Calvario convertida en Vía Dolorosa,
foto del año pasado
con Nuestro Padre Jesús con su Cruz a cuesta, este año no se ha podido realizar.
"El Señor de Siruela" se ha quedado en la parroquia.
Las puertas de la iglesia estaban abiertas para que las personas pudieran, a pesar de la lluvia intensa,ver y rezar ante las imagenes preparadas para la procesión.


La tarde cada vez más cerrada en lluvia nos hace perder la esperanza que el Entierro de Cristo procesione por las calles de Siruela.
Los nazarenos cruzan la plaza hacia la iglesia bajo una fina lluvia.
El Entierro de Cristo no sale y se realizará en la iglesia.
por tu inmensa ternura borra mi delito,
lávame a fondo de mi culpa,
Pues mi delito yo lo reconozco,
mi pecado sin cesar está ante mí;
lo malo a tus ojos cometí.

El Vía Crucis, la calle Calvario convertida en Vía Dolorosa,
con Nuestro Padre Jesús con su Cruz a cuesta, este año no se ha podido realizar.
"El Señor de Siruela" se ha quedado en la parroquia.
Las puertas de la iglesia estaban abiertas para que las personas pudieran, a pesar de la lluvia intensa,ver y rezar ante las imagenes preparadas para la procesión.

La tarde cada vez más cerrada en lluvia nos hace perder la esperanza que el Entierro de Cristo procesione por las calles de Siruela.
Los nazarenos cruzan la plaza hacia la iglesia bajo una fina lluvia.
El Entierro de Cristo no sale y se realizará en la iglesia.
Los nazarenos de la terna del Cristo trasladan la urna hacia la Capilla de la Inmaculada mientras un coro de hombres entonan El Misereres
Tenme piedad, oh Dios, según tu amor,
por tu inmensa ternura borra mi delito,
lávame a fondo de mi culpa,
y de mi pecado purifícame.
Pues mi delito yo lo reconozco,
mi pecado sin cesar está ante mí;
contra Ti, contra Ti solo he pecado,
lo malo a tus ojos cometí.
Con pasos acompasados los nazarenos llevan a la Madre dolorosa, afligida y llorosa
al lado de su Hijo sin vida, lo ha tenido entre sus brazos, esos mismos brazos que le acunaron cuando nació.
Madre, fuente de amor, hazme sentir tu dolor, contigo quiero llorar.
El cuerpo de Cristo en una simple sábana y su Madre al lado viendo como los hijos de Siruela
pasan delante del cuerpo de su Hijo besando su cuerpo con mucho amor y devoción.
sábado, 23 de abril de 2011
HUERTO DE LOS OLIVOS-GETSEMANI II
BASÍLICA DE LA AGONÍA

Parece que la primera iglesia construida en Getsemaní se remonta a la segunda mitad del siglo IV. Se situaría su construcción entre el 333 y el 383. Los historiadores fijan la fecha de la construcción bajo el reinado de Teodosio I (379-395).
Desde el siglo IV, en el lugar de la Agonía de Jesús, el huerto corrió el destino de tantas propiedades cristianas, a la huída de los cruzados.
A partir de la instauración de un régimen de mayor libertad por las autoridades otomanas, los franciscanos comenzaron los trabajos de limpieza del terreno. Estos sacaron a la luz, en 1909, las ruinas de una Iglesia medieval, orientada hacia el sudeste. Los arqueólogos identificaron esta Iglesia con la que el peregrino Juan de Würzburg (1165) dijo que estaba erigida a la advocación del Salvador, en el lugar de la oración de Cristo.

En octubre de 1919 la Custodia de Tierra Santa puso la primera piedra de la iglesia sobre el sitio donde se pensaba que estuvo construida la antigua del siglo IV. El proyecto había sido confiado al arquitecto Antonio Barluzzi. Efectivamente, cuando comenzaron los trabajos descubrieron, en 1920, a unos dos metros debajo del pavimento medieval, los restos de un magnífico mosaico.
Numerosos países contribuyeron a los gastos de la construcción. Sus escudos están reproducidos en las bóvedas y en los mosaicos absidales. Son estos: en la nave lateral izquierda, comenzando desde el ábside, Argentina, Brasil, Chile, Méjico; en el centro, Italia, Francia, España, Inglaterra; a la derecha, Bélgica, Canadá, Alemania, Estados Unidos de América.
Los mosaicos absidales fueron donados por Irlanda, Hungría y Polonia; la corona de la “Roca de la Agonía”, por Australia. A causa de esta aportación internacional, el edificio recibió el nombre de “iglesia de todas las Naciones”.

En el proyecto del Maestro Barluzzi, el edificio debía ser una evocación continua de la escena de la Agonía, al mismo tiempo que una afirmación de la autenticidad del lugar. Así, para dar la sensación de anonadamiento, el arquitecto cortó la altura de los muros con un techo de doce cúpulas rebajadas; para recordar la noche de la Agonía, dejó el interior en penumbra, propio para el recogimiento, gracias a los diversos colores morados del alabastro de las vidrieras, brillantes en el conjunto y diseñó en la bóveda un azul oscuro de un cielo estrellado, que circundan ramas de olivo.
El edificio tien planta basilical, con tres ábsides, como la antigua iglesia bizantina.

La Basílica de la Agonía conserva una sección de la base rocosa identificada como el lugar en el cual Jesús rezará en el huerto la noche de su detención.


Además de los mosaicos de la bóveda, la basílica está decorada con tres mosaicos absidales. Estos representan, de izquierda a derecha, el beso de Judas, la escena de la Agonía y la del “Ego sum”, “Yo soy Jesús de Nazaret”.

El mosaico central fue pintado por Pedro D’Achiardi, que ha querido mostrar al Salvador en Agonía, abrumado sobre la roca, como una víctima sobre el altar. El rostro, empañado de tristeza, pero no desesperado. La mano de Dios tiende hacia Él la corona de la victoria y un Ángel, situado entre el cielo y la tierra, le trae la ayuda divina.
Delante del altar, cuya base muestra un cáliz, – para recordar el grito de Jesús a su Padre, – se extiende la roca llamada de la Agonía. Su contorno tiene la forma de una corona de espinas, en la que algunos ramos de olivo evocan el huerto. Las aves, afrontadas a un cáliz, simbolizan las almas que quieren participar del cáliz de Cristo. La muestra se ofrece por dos palomas de plata que agonizan entre las zarzas, y estiran el cuello como víctimas de ofrenda.

Es una iglesia muy especial, no sólo por el lugar donde está levantada, sino por cómo consigue recrear un ambiente propicio para la oración, ayudando con su arte a contemplar la noche oscura que sufrió el Señor en el huerto de los olivos.

Parece que la primera iglesia construida en Getsemaní se remonta a la segunda mitad del siglo IV. Se situaría su construcción entre el 333 y el 383. Los historiadores fijan la fecha de la construcción bajo el reinado de Teodosio I (379-395).
Desde el siglo IV, en el lugar de la Agonía de Jesús, el huerto corrió el destino de tantas propiedades cristianas, a la huída de los cruzados.
A partir de la instauración de un régimen de mayor libertad por las autoridades otomanas, los franciscanos comenzaron los trabajos de limpieza del terreno. Estos sacaron a la luz, en 1909, las ruinas de una Iglesia medieval, orientada hacia el sudeste. Los arqueólogos identificaron esta Iglesia con la que el peregrino Juan de Würzburg (1165) dijo que estaba erigida a la advocación del Salvador, en el lugar de la oración de Cristo.
En octubre de 1919 la Custodia de Tierra Santa puso la primera piedra de la iglesia sobre el sitio donde se pensaba que estuvo construida la antigua del siglo IV. El proyecto había sido confiado al arquitecto Antonio Barluzzi. Efectivamente, cuando comenzaron los trabajos descubrieron, en 1920, a unos dos metros debajo del pavimento medieval, los restos de un magnífico mosaico.
Numerosos países contribuyeron a los gastos de la construcción. Sus escudos están reproducidos en las bóvedas y en los mosaicos absidales. Son estos: en la nave lateral izquierda, comenzando desde el ábside, Argentina, Brasil, Chile, Méjico; en el centro, Italia, Francia, España, Inglaterra; a la derecha, Bélgica, Canadá, Alemania, Estados Unidos de América.
Los mosaicos absidales fueron donados por Irlanda, Hungría y Polonia; la corona de la “Roca de la Agonía”, por Australia. A causa de esta aportación internacional, el edificio recibió el nombre de “iglesia de todas las Naciones”.

En el proyecto del Maestro Barluzzi, el edificio debía ser una evocación continua de la escena de la Agonía, al mismo tiempo que una afirmación de la autenticidad del lugar. Así, para dar la sensación de anonadamiento, el arquitecto cortó la altura de los muros con un techo de doce cúpulas rebajadas; para recordar la noche de la Agonía, dejó el interior en penumbra, propio para el recogimiento, gracias a los diversos colores morados del alabastro de las vidrieras, brillantes en el conjunto y diseñó en la bóveda un azul oscuro de un cielo estrellado, que circundan ramas de olivo.
El edificio tien planta basilical, con tres ábsides, como la antigua iglesia bizantina.
La Basílica de la Agonía conserva una sección de la base rocosa identificada como el lugar en el cual Jesús rezará en el huerto la noche de su detención.

Además de los mosaicos de la bóveda, la basílica está decorada con tres mosaicos absidales. Estos representan, de izquierda a derecha, el beso de Judas, la escena de la Agonía y la del “Ego sum”, “Yo soy Jesús de Nazaret”.

El mosaico central fue pintado por Pedro D’Achiardi, que ha querido mostrar al Salvador en Agonía, abrumado sobre la roca, como una víctima sobre el altar. El rostro, empañado de tristeza, pero no desesperado. La mano de Dios tiende hacia Él la corona de la victoria y un Ángel, situado entre el cielo y la tierra, le trae la ayuda divina.
Delante del altar, cuya base muestra un cáliz, – para recordar el grito de Jesús a su Padre, – se extiende la roca llamada de la Agonía. Su contorno tiene la forma de una corona de espinas, en la que algunos ramos de olivo evocan el huerto. Las aves, afrontadas a un cáliz, simbolizan las almas que quieren participar del cáliz de Cristo. La muestra se ofrece por dos palomas de plata que agonizan entre las zarzas, y estiran el cuello como víctimas de ofrenda.

Es una iglesia muy especial, no sólo por el lugar donde está levantada, sino por cómo consigue recrear un ambiente propicio para la oración, ayudando con su arte a contemplar la noche oscura que sufrió el Señor en el huerto de los olivos.
HUERTO DE LOS OLIVOS-GETSEMANI
Una vez terminada la cena Jesús se retiró al Huerto de los Olivos a rezar.

En la vertiente oriental del valle del Cedrón, al pie del monte de los Olivos, existen todavía algunos cercados; uno de ellos, comúnmente llamado el “huerto de los Olivos”, tiene una extensión de unos 1200 metros cuadrados, y se extiende a la derecha del sendero el monte de los Olivos. A este lugar se le ha llamado Getsemaní. Este nombre proviene de la forma griega del vocablo hebreo gat shmanim, que significa prensa de aceite.
Los ocho olivos del huerto contiguo son muy antiguos, pero resulta difícil establecer su edad ya que renuevan tanto sus troncos como sus raíces, por lo que un árbol de aspecto juvenil puede tener raíces muy antiguas. La edad de estos olivos ha suscitado discusiones. Numerosos peregrinos antiguos, e incluso guías actuales, los consideran como retoños de los olivos de la época de Cristo. Estos viejos olivos los menciona por primera vez Luis de Rochechouart, obispo de Saintes, en el 1461; este eclesiástico afirmaba que eran aquellos mismos de los tiempos evangélicos.

En 1681, los franciscanos adquirieron la posesión del huerto de los olivos, del cual han mantenido el aspecto rústico. Para proteger los olivos, se vieron obligados a construir una cerca más alta, en el 1848, a la que sustituyó el actual nuevo muro del 1959.
Recientemente estuvieron unos expertos de la UNESCO analizando los olivos. Dijeron que sólo había dos sitios conocidos en el mundo, que tuvieran olivos tan antiguos: aquí y en Cerdeña. Y afirmaban que estos árboles al menos tenían 2000 años de antigüedad.

En la vertiente oriental del valle del Cedrón, al pie del monte de los Olivos, existen todavía algunos cercados; uno de ellos, comúnmente llamado el “huerto de los Olivos”, tiene una extensión de unos 1200 metros cuadrados, y se extiende a la derecha del sendero el monte de los Olivos. A este lugar se le ha llamado Getsemaní. Este nombre proviene de la forma griega del vocablo hebreo gat shmanim, que significa prensa de aceite.
Los ocho olivos del huerto contiguo son muy antiguos, pero resulta difícil establecer su edad ya que renuevan tanto sus troncos como sus raíces, por lo que un árbol de aspecto juvenil puede tener raíces muy antiguas. La edad de estos olivos ha suscitado discusiones. Numerosos peregrinos antiguos, e incluso guías actuales, los consideran como retoños de los olivos de la época de Cristo. Estos viejos olivos los menciona por primera vez Luis de Rochechouart, obispo de Saintes, en el 1461; este eclesiástico afirmaba que eran aquellos mismos de los tiempos evangélicos.

En 1681, los franciscanos adquirieron la posesión del huerto de los olivos, del cual han mantenido el aspecto rústico. Para proteger los olivos, se vieron obligados a construir una cerca más alta, en el 1848, a la que sustituyó el actual nuevo muro del 1959.
Recientemente estuvieron unos expertos de la UNESCO analizando los olivos. Dijeron que sólo había dos sitios conocidos en el mundo, que tuvieran olivos tan antiguos: aquí y en Cerdeña. Y afirmaban que estos árboles al menos tenían 2000 años de antigüedad.
TODO PREPARADO PARA LA TARDE-NOCHE
Los pasos preparados para la procesión de la tarde. Nuestra Virgen de los Dolores preparadas para seguir a su Amado Hijo cargando con la Cruz por las calles de Siruela.
En ningún momento se han encontrado solos, han recibido las visitas de sus queridos hijos
Y después de los oficios la visita a los Monumentos. Una manera de acompañar a Jesús en los momentos más terribles de su vida y, donde le daremos gracias por quedarse con nosotros en la Eucaristía.
La tarde sigue amenazando lluvia hasta que por fin, rompe a llover, es temprano, si descarga nos queda la esperanza de ver nuestras imagenes pasar por nuestras casas.
Los nazarenos en la iglesia, en la salida personas esperando ver y acompañar a María y a Jesús en su recorrido.
Al final, se decide no salir, la noche amenaza lluvia.
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