YA ES SEMANA SANTA

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viernes, 17 de enero de 2025

EL BAUTISMO DEJESUS Y DIAS SIGUIENTES

SÁBADO

“ Sígueme ”



san Marcos 2,13-17

Un día más en la vida de Mateo: sentado al mostrador de los impuestos, contando las monedillas, pendiente de sacar algún provecho en sus negocios y cuidando escrupulosamente sus intereses.

En aquel tiempo, Jesús salió de nuevo a la orilla del mar; toda la gente acudía a él y les enseñaba.

Pero no es un día cualquiera, este es el día de gracia, el día de salvación; es el día del paso de Jesús por su vida.

 Al pasar vio a Leví, el de Alfeo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dice: «Sígueme». 

Jesús lo miró con amor. Desde ese momento todo ya es posible. Hasta es posible convertir a un “corrupto” en “apóstol”. Mateo, agradecido, quiere celebrar este acontecimiento y le invita a comer en su casa.

Se levantó y lo siguió. Sucedió que, mientras estaba él sentado a la mesa en casa de Leví, muchos publicanos y pecadores se sentaban con Jesús y sus discípulos, pues eran muchos los que lo seguían. 

Los escribas de los fariseos, al ver que comía con pecadores y publicanos, decían a sus discípulos: «¿Por qué come con publicanos y pecadores?»

Mateo ya no buscará sus propios intereses sino los intereses del Reino; ya no contará monedas ni escribirá los impuestos y deudas de su pueblo sino que proclamará la Buena Noticia del Dios-con-nosotros.

La vocación no sólo se acepta sino que se agradece y se celebra.

Jesús lo oyó y les dijo: «No necesitan médico los sanos, sino los enfermos.

Los de mirada corta, aquellos que creen que son más importantes las leyes que el amor, se escandalizan. A Jesús le importan poco los escándalos de los fariseos 

A Jesús le interesa recalcar que, cuando se obra con amor, se cumplen todas las leyes y, sin amor, no se puede cumplir ninguna ley cristiana.

No he ven do a llamar a justos, sino a pecadores».


¿Una mirada, tan solo una palabra del Señor puede hacer tanto en nosotros?

Es Jesús el que elige y además no excluye a nadie para su seguimiento,
Las palabras que el Señor  “no necesitan medico los sanos sino los enfermos”.

 Con lo cual nadie puede sentirse excluido, ¿quién puede decir que no necesita a este medico? De cuantas cosas tiene que sanarnos el Señor. 
Si hoy el Señor te dijera ¿Qué puedo hacer por ti? ¿Qué le dirías? Entrégale al Señor tus sufrimientos para que Él te sane y cure. 

VIERNES

“ Levántate, coge la camilla y echa a andar ”



san Marcos 2,1-12 

Cuando a los pocos días entró Jesús en Cafarnaún, se supo que estaba en casa. 

Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Y les proponía la palabra. 

La persona de Jesús es muy atrayente. Impresionan las palabras del Evangelio: “Se agolparon tantos que ni siquiera ante la puerta había ya sitio” Por supuesto que fascinaba su figura, el mirar de sus ojos, el encanto de su voz, pero, ante todo, “sus palabras”.

Y vinieron trayéndole un paralítico llevado entre cuatro y, como no podían presentárselo por el gentío, levantaron la techumbre encima de donde él estaba, abrieron un boquete y descolgaron la camilla donde yacía el paralítico. 

Son como flechas de amor. Los milagros de Jesús son importantes no sólo por lo que son en sí, sino especialmente por lo que “significan”. Detrás de cada milagro hay un “corazón compasivo” lleno de ternura. Lo más importante del milagro del paralítico no es la curación externa sino la interior.

Viendo Jesús la fe que tenían, le dice al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados». 

Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros: «¿Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo uno, Dios?». 

Lo más importante del milagro del paralítico no es la curación externa sino la interior. El milagro que es algo visible, sirve para profundizar en el milagro invisible del corazón. Jesús no sólo cura la parálisis del cuerpo sino la interior, la parálisis del pecado, raíz de todos los males.

Jesús se dio cuenta enseguida de lo que pensaban y les dijo: «¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son perdonados” o decir: “Levántate, coge la camilla y echa a andar”?

 Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados -dice al paralítico-: “Te digo: levántate, coge tu camilla y vete a tu casa”». 

Se levantó, cogió inmediatamente la camilla y salió a la vista de todos. 

Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: «Nunca hemos visto una cosa igual».

A veces nos quejamos de que ahora no hay milagros. En el mundo de la ciencia, de la tecnología, tal vez no se vean cosas maravillosas, pero en el mundo de la gracia en el que nos movemos los cristianos, lo que sucede en el corazón de cada uno de nosotros, sólo Dios y nosotros lo sabemos.


La frase clave es “VIENDO Jesús la fe que tenían”. De nada nos sirve creer en Dios si esa creencia no se convierte en un acto que demuestre lo que creemos (Cfr. Sir 38,1). Si nos limitamos a “creer” y nos cruzamos de brazos, nunca veremos manifestarse la gloria de Dios

Señor que mi fe se “vea”, de manera que todo el que se acerque a mí, vea la manifestación de tu poder y crea.

JUEVES

“ Quiero, queda limpio ”


La lepra era una enfermedad espeluznante en aquel tiempo en que no había posibilidad de cuidarla, y además todos creían que era muy contagiosa.

 Por eso los leprosos tenían que vivir a las afueras de los pueblos, apartados de sus familias. Además, el leproso era considerado “impuro”, es decir, alejado de Dios; Dios lo castigaba de esta manera por sus culpas.

san Marcos 1,40-45 

En aquel tiempo, se acerca a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: «Si quieres, puedes limpiarme». 

Bonito inicio de su petición: “si quieres…”.

Temerariamente el leproso se acerca a Jesús desafiando las normas legales. Y, ya que no podía acercarse al templo, se arrodilla delante de Jesús para dirigirle una súplica.

 No le pide que le cure de la lepra, sino que lo “limpie”, que le levante la impureza ante Dios. Sabe que Jesús puede liberarlo de este estado desgraciado que le obliga a vivir apartado de los hombres y, supuestamente, también de Dios.

Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo: «Quiero: queda limpio». 

Jesús se compadece. Tiene el leproso tan cerca, que Jesús se emociona: se hace cargo de su situación y al mismo tiempo se indigna por cómo es tratado por la sociedad, y por la idea de Dios a la que se había llegado. Dios no es así.

 Su Padre no excluye a nadie de su compañía, ni está esperando una fechoría de los hombres para castigarlos con la lepra o con cualquier otra desgracia. Jesús se conmueve hasta las entrañas

La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio. 

Y le sale a flor de piel esta mezcla de ternura y de indignación. Por eso, no tiene inconveniente en tocar sus llagas, aquella piel menospreciada por los “puros”. Extender la mano y tocarlo es uno de los signos que Jesús practica para transmitir consuelo y calor humano.

Él lo despidió, encargándole severamente: «No se lo digas a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés, para que les sirva de testimonio». 

La carne del leproso se vuelve sana. Pero Jesús, no sólo lo ha curado, sino que ha reintegrado al leproso en su círculo social.

Pero cuando se fue, empezó a pregonar bien alto y a divulgar el hecho, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en lugares solitarios; y aun así acudían a él de todas partes.


Algunas lecciones podemos sacar nosotros cristianos de 2021 de esta curación del leproso. 
La primera, sabiendo que Jesús nos ha amado y nos sigue amando hasta el extremo, con toda confianza le hemos de pedir que nos cure y libere de las heridas y limitaciones que nos dificultan seguirle.
 La segunda, como tenemos experiencia de que Jesús nos ha curado y no ha introducido en el camino que lleva a la vida… queremos proclamar a los cuatro vientos, como el leproso, que Jesús es el que nos ha curado, es nuestro salvador, el que nos ha dado vida.

MIÉRCOLES

“ Curó a muchos enfermos de diversos males ”



san Marcos 1,29-39


Jesús ha estado enseñando en la sinagoga. Acompañan a Jesús los cuatros dicípulos recientemente llamados

Es una de sus actividades más constantes, junto con las curaciones que hace y de las que el evangelio de hoy nos habla con profusión.

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella. 

 Primero, cura a la suegra de Pedro que tiene una enfermedad corriente, a cuya casa acude con otros dos de sus discípulos. Ella se pone inmediatamente a servirles: se diría que el primer efecto de la curación es la disponibilidad para el servicio. Somos curados para poder servir mejor a los demás.

Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. 

Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. 

La población entera se agolpaba a la puerta. 

Junto a esta tarea solícita en favor de los que sufren,

Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar. 

 Jesús vive a solas en profunda comunión con el Padre.

La ORACIÓN, mirar la importancia que da Ntro. Señor, mirar y contemplar a Ntro. Señor: “Se levanto de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar”, la relación con el Padre, ni el cansancio de una jornada intensa no le impidió a Jesús disponerse desde muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, para hacer oración.

Se levantó de madrugada, cuando todavía era muy oscuro, se marchó a un lugar solitario y allí se puso a orar.

 Los discípulos lo encuentran orando en descampado, antes de despuntar el alba, y le comunican que todo el mundo lo busca.

Simón y sus compañeros fueron en su busca y, al encontrarlo, le dijeron: «Todo el mundo te busca». 

Jesús no viene a buscar el éxito, ni se detiene ante los halagos de los hombres. 

 Jesús ha comprendido, en el diálogo de la oración, que su misión tiene que extenderse también a otras partes, en las que debe continuar enseñando y curando

Él les responde: «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido».

 Su misión es implantar el Reino de Dios. “Vayamos a otra parte”:la tarea es inmensa. 

Así recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios.


Hay mucho trabajo, muchas personas que atender, pero Él necesita el diálogo con el Padre. Es su respiración vital. Hoy más que nunca el mundo necesita una palabra que venga del silencio.


 Así obraba el Señor: oraba con frecuencia en la soledad, en lo secreto, alejado del tumulto. 
Todos lo buscaban. También nosotros hoy buscamos compasión, un hombro sobre el que llorar, alguien en quien desahogarnos. Todos podemos ofrecer compasión al hermano atribulado. Pero para ello necesitamos reforzar la propia fuente de esa compasión que no es otra que la oración. 
Jesús nos enseña, con su actitud, de dónde proviene esa compasión: de la oración, del tiempo de calidad entregado a Dios para que actúe con su poder en nuestras vidas.


MARTES

“ Este enseñar con autoridad es nuevo ”




san Marcos 1,21-28 

Es el primer relato del ministerio de Jesús. Es una jornada en Cafarnaún (1,21-34). Es un día de shabbát en el pueblo. Hay detodo: enseñanza, expulsión de demonios, curación de enfermos y multitudes que se agolpan en torno a Jesús. Hay amigos y gente des-conocida; sinagoga y casa familiar; en público y en privad

En la ciudad de Cafarnaún, el sábado entra Jesús en la sinagoga a enseñar; estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas.

Toma la palabra. En este momento, Jesús inaugura su importante ministerio de enseñanza.El verbo “enseñar” aparece en el evangelio de Marcos 17 veces 19. Esto significa que el evangelista se empeña en presentar a Jesús como un“Maestro” cualificado

Desde el principio de su ministerio público hasta el final, Jesús sededicará a enseñar, será “maestro”, rabbí,

 Había precisamente en su sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo y se puso a gritar: «¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno?

Al mismo tiempo que con palabras, empieza su predicación también con obras de poder, sus milagros.

En tiempos de Jesús, el mundo popular atribuía numerosas enfermedades congénitas, mentales, corporales, vicios y pecados a la influencia nefasta de los demonios, llamados “espíritus impuros

 ¿Has venido a acabar con nosotros? 

Sé quién eres: el Santo de Dios». Jesús lo increpó: «¡Cállate y sal de él!». 

El espíritu inmundo lo retorció violentamente y, dando un grito muy fuerte, salió de él. Todos se preguntaron estupefactos: «¿Qué es esto? 

Si Jesús proclama que “el Reinado de Dios ha llegado.

Marcos no dice cuál era la enfermedad del paciente; sólo subraya el estado de opresión en el que se encontraba y el poder soberano que ejerció Jesús sobre los demonios.

En este pasaje vemos como libera a un pobre hombre del mal espíritu que le atormentaba, ante el asombro de todos. Aquí el Evangelio nos presenta al Jesús que enseña y al Jesús que cura.

Una enseñanza nueva expuesta con autoridad. Incluso manda a los espíritus inmundos y lo obedecen».

Este poder le viene también –como en el caso de su sabiduría– del Espíritu recibido en su bautismo y lo hace más fuerte que Juan el Bautista

 Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.



Y lo mismo podemos, y debemos, aplicar en nuestras vidas; no podemos limitarnos a dar "buenos consejos" al hermano que sufre, también es nuestro deber ayudarle en lo que podamos, darle nuestra mano. 

Que hoy y siempre, nuestras palabras y acciones sean signo de nuestro compromiso por la vida y la dignidad de las personas.

LUNES

“ Convertíos y creed en el Evangelio ”


 La primera palabra de Jesús en este lunes primero del tiempo ordinario te invita a cambiar de vida. Eso es la conversión. El reino de Dios está llegando: un reino diferente al de los hombres, al de las cosas a las que nos atamos, al de las ideas a que nos aferramos, es un reino de gracia y de perdón, por eso la primera muestra de que está entre nosotros, de que está llegando, de que está instalado en el corazón es la conversión.

según san Marcos 1, 14-20 

Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: «Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio».

El Señor desea nuestro bien, desde allí nos ofrece la invitación a cambiar, nos llama a la conversión, porque nos ama, el Señor quiere lo mejor para cada uno de nosotros. Nos recuerda que “Está cerca el Reino de Dios”. 

 Pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, echando las redes en el mar, pues eran pescadores. 

Jesús les dijo: «Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres». Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.

Con la invitación realizada a los discípulos: Simón, Andrés, Santiago y Juan. Nos recuerda que ser discípulo suyo, es hacer nuestra la invitación que les hizo a ellos: “Venid conmigo y os haré pescadores de hombres”. 

 Un poco más adelante vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. A continuación los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon en pos de él.

Aquellos discípulos responden a la llamada, «al momento» (v. 18), abandonando no sólo lo que estaban haciendo, sino todas las cosas (cfr 10,28). 

San Marcos coloca la llamada a seguirle como primera acción del ministerio de Jesús para señalar la colaboración de los discípulos en la proclamación del Reino y para subrayar que la obra de los Apóstoles, tras la resurrección de Jesús, será la continuación de la obra de Cristo.


El evangelio sigue siendo actual: Dios pasa junto a nosotros y nos llama. Si no se le responde, Él puede seguir su camino y nosotros perderlo de vista y de nuestra vida. Sin duda, Jesús conocía a estos discípulos desde tiempo atrás (cfr Jn 1,40-46).

Jesús recibe la tarea de traer el amor de Dios al mundo; la tarea de acortar el espacio que hay entre el cielo y la tierra, entre lo divino y lo humano: con El, los cielos se abren y ya no hay distancias insalvables entre Dios y el hombre. De hecho, el Espíritu se posa en la realidad humana de Jesús que se pone a la cola para recibir el bautismo de Juan, solidarizándose con su pueblo que anhelaba y quería colmar su esperanza. Pero su pueblo no se esperaba, que Jesús fuera lo que necesitaban; que su esperanza estaba con ellos.


santo Evangelio según San Lucas 3, 15-16. 21-22 




En aquel tiempo, el pueblo estaba expectante, y todos se preguntaban en su interior sobre Juan si no sería el Mesías,

 Juan les respondió dirigiéndose a todos: «Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias. 

Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego». 

 Y sucedió que, cuando todo el pueblo era bautizado, también Jesús fue bautizado; y, mientras oraba, se abrieron los cielos, bajó el Espíritu Santo sobre él con apariencia corporal semejante a una paloma y vino una voz del cielo: «Tú eres mi Hijo, el amado; en ti me complazco».





LEVANTATE

  Evangelio según san Marcos (2,1-12) 

Cuando a los pocos días volvió Jesús a Cafarnaún, se supo que estaba en casa. Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Él les proponía la palabra. Llegaron cuatro llevando un paralítico y, como no podían meterlo por el gentío, levantaron unas tejas encima de donde estaba Jesús, abrieron un boquete y descolgaron la camilla con el paralítico.



Ahí tenemos a un paralítico llevado ante Jesús por cuatro hombres. ¡Cuánto tenemos que agradecer a todos aquellos que con su vida y ejemplo nos llevan a Jesús! A tantos que al contemplar nuestra debilidad no la critican ni murmuran sino que la ponen delante de Jesús.

 ¡Bendita solidaridad humana! 

La camilla de este paralítico me hace pensar en todos los lisiados de amor, en los que han perdido la esperanza, a los recluidos en su soledad, a los que tienen el corazón completamente seco, a todos los postrados en su enfermedad en tantas camas de hospitales, en fin, pienso a este mundo nuestro envejecido, marchito y sin salida.

 Jesús se inclina hacia el paralítico y le dice: "¡levántate!" Y esta palabra estalla como una bomba en los oídos de los presentes.

 Dios ha venido para esto, para levantar, para recuperar, para devolverle al hombre todo lo que el pecado y la enfermedad le quita. 

 Cuántas veces, más que parecernos a estos cuatro hombres, somos idénticos a los murmuradores letrados, escribas y fariseos, que en vez de aliviar, echan sobre la espalda de los demás cargas imposibles de soportar. Hemos preferido la casuística de las normas al amor del pecador, la seguridad de una buena organización al calor del fervor misionero.

 ¡Levántate y anda! Ese es el dinamismo de la fe. Dios nos quiere en pie, ¿a quién vas a levantar hoy?




Jesús-Salvador quiere dejarnos una esperanza cierta de salvación: Él es capaz, incluso, de perdonar los pecados y de compadecerse de nuestra debilidad moral.

Este milagro lo podemos revivir frecuentemente nosotros con la Confesión. En las palabras de la absolución que pronuncia el ministro de Dios («Yo te absuelvo en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo») Jesús nos ofrece nuevamente —de manera discreta— la garantía externa del perdón de nuestros pecados, garantía equivalente a la curación espectacular que hizo con el paralítico de Cafarnaum.

Ahora comenzamos un nuevo tiempo ordinario. Y se nos recuerda a los creyentes la urgente necesidad que tenemos del encuentro sincero y personal con Jesucristo misericordioso. Él nos invita en este tiempo a no hacer rebajas ni descuidar el necesario perdón que Él nos ofrece en su alcoba, en la Iglesia.

jueves, 16 de enero de 2025

QUIERO, QUEDQ LIMPIO

según san Marcos (1,40-45) 

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: «Si quieres, puedes limpiarme.» Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Quiero: queda limpio.» La lepra se le quitó inmediatamente, y quedó limpio. 



Un leproso, en tiempos de Jesús, estaba condenado a vivir alejado de todo. Era un apestado, un excluido. Le obligaban a taparse el rostro con un velo, prácticamente dejaba de ser persona. 

Pero a este leproso le duele su lepra, no se resiste ni se conforma a vivir pegado a ella. Y se atreve a desafiar las normas y leyes, y se acerca a Jesús. ¡Está loco! Oid lo que le dice a Jesús: "si quieres, puedes limpiarme". Y entonces se produce lo increíble: Jesús le toca y pronuncia unas palabras que están reservadas a Dios: "quiero, ¡queda limpio! A Dios no le importa mancharse con nuestras miserias y pecados. 

Este es el camino a seguir con nuestras "lepras", con todo lo que no nos gusta de nosotros, con todo lo que "huele mal" en nuestra vida: primero tener el valor de reconocerlo, segundo que te duela tu miseria porque sino correrás el riesgo de vivir atado de por vida a ella, y tercero salir de si e ir al único que puede curarte: Jesús. 

Y en adelante ya no será la lepra la que contagia, sino el amor y la misericordia de Dios. Ya no son el mal y la desolación los que tienen la última palabra en nuestra vida. Ahora es Cristo el que contagia y dejarse tocar por Él, permitirle que ponga su mano en nuestra herida es el único camino que nos devolverá la dignidad que el mal y el pecado nos ha robado. El amor es contagioso, ¡por favor ponte hoy a tiro de Él! DIOS ES AMOR.




Quizá, con demasiada frecuencia nos preocupamos de llenar ese tiempo con palabras que nosotros queremos decirle, y no dejamos tiempo para escuchar lo que el Buen Dios nos quiere comunicar. Velemos, por tanto, para tener cuidado del silencio interior que —evitando las distracciones y centrando nuestra atención— nos abre un espacio para acoger los afectos, inspiraciones... que el Señor, ciertamente, quiere suscitar en nuestros corazones.

A veces, los golpes de la vida nos pueden ir convirtiendo, incluso sin darnos cuenta de ello, en una persona más desconfiada, insensible, pesimista, desesperanzada... Hay que pedir al Señor que nos haga conscientes de este posible deterioro interior. 

La oración es ocasión para echar una mirada serena a nuestra vida y a todas las circunstancias que la rodean. Hemos de leer los diversos acontecimientos a la luz del Evangelio, para descubrir en cuáles aspectos necesitamos una auténtica conversión.

RELIQUIAS DE SAN FERMIN

 


En enero, el primero domingo siguiente al 13 de enero tiene lugar en la Capilla de San Fermín la festividad del traslado de las reliquias de San Fermín a la catedral de Amiens.

El hallazgo del cuerpo de San Fermín ocurrió en las afueras de Amiens el 13 enero 615, el Reino se comprometió a acudir anualmente en esa fecha a su Capilla en San Lorenzo, en ese día si fuese domingo, o en el otro supuesto, el domingo inmediato siguiente.

En 1656, en trance de ser declarados Copatronos de Navarra San Fermín y San Francisco Javier, las Cortes de este Reino y el Ayuntamiento de su Capital acordaron rendir cultos especiales al Patrono promovido por la otra parte.

La celebración, presidida por el Arzobispo, Mons. Francisco Pérez, y concelebrada por el párroco Javier Leoz y varios sacerdotes más, 




contó con la presencia de los miembros de la Corte de San Fermín y numerosos fieles, que no quisieron perderse esta fiesta, retomada tras dos años, como consecuencia de la pandemia. 

La fiesta comenzó con la procesión, bajo palio, de la reliquia, por el interior del templo. 











Seguidamente comenzó la celebración de la Santa Misa, que contó con la música del coro parroquial, que interpretó el Himno a San Fermín.







60 cofrades recogen su medalla de San Fermín en la fiesta de las reliquias del santo 














miércoles, 15 de enero de 2025

CURO A LA SUEGRA DE PEDRO

 evangelio según san Marcos 1, 29-39 

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a la casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella. Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles.


Desde el principio del evangelio de Marcos Jesús realiza curaciones milagrosas, hoy la suegra de Pedro

Jesús se acerca a la suegra de Pedro a quien la "fiebre" le impedía desempeñar los buenos oficios de la hospitalidad. Jesús se enfrenta al mal una vez más. No se limita solo a curarla sino que la toma de la mano y la levanta, dicho de otro modo, la incorpora a la verdadera vida, la "resucita" y, así, libre ya de su mal, puede "servir".


 Un sinfín de enfermos que agolpados en la puerta esperan su turno, así como la expulsión de los demonios.

 Estos milagros de Jesús son signos de victoria sobre el poder del mal, ya que la sociedad de entonces consideraba las enfermedades signos del poderío del mal y el pecado. 

Contemplar a Jesús curando y derrotando a los demonios tiene un mensaje claro: ha venido el que salvará a la humanidad. Viene con una misión encomendada y la cumple sin descanso. 

Llama la atención en el evangelio que después de la larga jornada, aún Jesús tiene fuerzas para levantarse antes que nadie para confrontarse con Dios, para no perder el rumbo y comportarse siempre como Hijo. La oración le ayuda a rechazar tentadoras ofertas y centrarse en lo importante: buscar a todos para ofrecerles la fuerza que viene de Dios, salir al encuentro de los que sufren y acoger a los pecadores.

Simón y sus compañeros lo fueron a buscar, y al encontrarlo, le dijeron: “Todos te andan buscando”. Él les dijo: “Vamos a los pueblos cercanos para predicar también allá el Evangelio, pues para eso he venido”. Y recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando a los demonios.

 El ejemplo de Pablo en la segunda lectura nos apremia a la urgencia de salir a predicar y hablar con nuestro testimonio de que Dios se ocupa de los débiles.


así como nosotros le buscamos porque necesitamos que nos libere del mal y del Maligno, Él se nos acerca para hacer posible aquello que nunca podríamos conseguir nosotros solos. Él se ha hecho débil para ganarnos a nosotros débiles, «se ha hecho todo para todos para ganar al menos algunos» (1Cor 9,22).
Cuando busco a Jesús, ¿qué es los que busco?


martes, 14 de enero de 2025

IGLESIA DEL BAUTISMO DE JESUS. INAGURACIÓN

 Inauguran una gran iglesia a orillas del río Jordán, donde sucedió el bautismo de Jesús





El viernes 10 de enero de 2025, la Iglesia Católica celebró un hito histórico con la inauguración de la Iglesia del Bautismo de Cristo a orillas del río Jordán, en Al-Maghtas.

 La misa pontifical fue presidida por Su Eminencia el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de la Santa Sede, en representación de Su Santidad el Papa Francisco. Entre los distinguidos asistentes se encontraban Su Beatitud el Cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, obispos, sacerdotes y líderes eclesiásticos, incluido el antiguo Patriarca Fouad Twal; el Arzobispo Giovanni Pietro Dal Toso, Nuncio Apostólico en Jordania; Monseñor William Shomali, Vicario General Patriarcal, y el Obispo electo Iyad Twal, Vicario Patriarcal en Jordania.



 El acto también contó con la presencia de Su Alteza Real el Príncipe Ghazi bin Muhammad, Consejero Principal de Su Majestad el Rey para Asuntos Religiosos y Culturales. Este acontecimiento histórico coincidió con el Jubileo de Plata de la peregrinación al Lugar del Bautismo, que atrajo a un gran número de creyentes locales, peregrinos, movimientos apostólicos y grupos de scouts. 

La Misa se vio realzada por la participación de seminaristas de Beit Jala y del Coro del Sagrado Corazón de Tla' Al-Ali, con el apoyo de una meticulosa organización por parte de las autoridades civiles y de seguridad.


 La dedicación de la iglesia del Bautismo de Cristo ha sido un acontecimiento de gran importancia simbólica, tanto espiritual como diplomática, por la determinación del reino hachemita de establecerse como un punto de parada esencial para los peregrinos a Tierra Santa, que cada vez son más reacios a viajar a una región desgarrada por conflictos geopolíticos y étnico-religiosos.

El conjunto histórico del lugar del bautismo fue identificado y clasificado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO hace unos 20 años. Desde entonces ha sido objeto de importantes trabajos de mejora llevados a cabo por las autoridades jordanas y transformado en un parque turístico natural que todavía está en expansión.  




 La construcción comenzó tras la donación en 2003, por parte del rey, de un terreno de 30.000 metros cuadrados en las afueras del sitio histórico de Al-Maghtas (también conocido como Betania del otro lado del Jordán, en la región de Qafra), y culminó justo a tiempo para el Jubileo 2025. 

 Una de las iglesias más grandes de Oriente Medio

El cardenal también expresó su agradecimiento a Nadim Muasher, que contribuyó a la finalización de esta iglesia, cuya primera piedra fue colocada por el Papa Benedicto XVI durante su visita a Tierra Santa en 2009, y a los Padres del Verbo Encarnado que se ocupan de su atención pastoral.

Momentos destacados de la rueda de prensa 

 Antes de la Misa, el Cardenal Pizzaballa intervino en la conferencia de prensa anual, destacando el papel de la nueva Iglesia como punto de referencia religioso mundial y destino sagrado de peregrinación. Pidió oraciones por la paz en la región y en todo el mundo. Su Excelencia Lina Annab, Ministra de Turismo y Antigüedades de Jordania, elogió la culminación con éxito de este proyecto de 15 años, destacando la importancia del lugar, bendecido por tres Papas.



Inauguración oficial de la Iglesia 

 Una procesión de celebración, en la que participaron scouts, condujo a obispos y sacerdotes hasta la entrada de la nueva Iglesia. El Cardenal Pizzaballa expresó su sincero agradecimiento a Su Majestad el Rey Abdullah II por sus esfuerzos para preservar el Lugar del Bautismo y al Príncipe Ghazi bin Muhammad por su apoyo inquebrantable. También reconoció la dedicación de Nadim Muasher, arquitecto de la Iglesia, y el apoyo del gobierno Húngaro. 

 En su discurso, el Cardenal Pizzaballa describió la nueva Iglesia como un espacio sagrado para la oración, la reflexión, la fe y la paz, e invitó a todos a peregrinar a este lugar sagrado. «Esta Iglesia», señaló, “es un regalo de la Iglesia local a los amigos de todo el mundo, que ofrece las bendiciones del río Jordán”. Además, elogió a la Congregación del Verbo Encarnado (IVE) por asumir responsabilidades de servicio espiritual en la Iglesia.

El Sr. Nadim Muasher, Caballero del Santo Sepulcro, pronunció un emotivo discurso en el que destacó la importancia espiritual del Lugar, consagrado por el Bautismo de Cristo por Juan el Bautista. Afirmó: «Con orgullo y alegría en esta fiesta del Bautismo de Cristo, dedicamos esta Iglesia a la memoria de mi hijo Ayman y de todos los que nos han precedido en la vida eterna, rezando por la misericordia y la fe inquebrantable para todos los visitantes».

 A continuación, el Sr. Muasher entregó las llaves de la Iglesia al Cardenal Pizzaballa, quien abrió sus puertas con alegría y gratitud, invitando a los fieles a entrar para iniciar la ceremonia de consagración de la Iglesia.

Rito de dedicación del altar y la iglesia 

El Cardenal Parolin bendijo el agua del río Jordán, que se depositó en la pila bautismal, y se aspergió sobre los fieles y los muros de la Iglesia. 


 En su homilía, reflexionó sobre el profundo significado del Lugar como punto de encuentro entre lo divino y lo humano, recordando el bautismo de Cristo. Hizo referencia al mensaje del Papa Francisco a los cristianos de Oriente Medio, instándoles a ser semillas de esperanza y luz.

 «Estamos llamados a dar gracias a Dios, no sólo por el don de esta Iglesia dedicada a Él, sino también por el hecho de que Dios se hizo humano y vivió entre nosotros, concretamente en esta Tierra Santa». Desde aquí, los fieles se dirigen a Jerusalén, lugar del bautismo de Cristo por Juan el Bautista, donde Dios se encuentra con el hombre, incluso cuando el hombre está distante. Por el bautismo, nos convertimos en hijos de Dios, y la travesía del Jordán simboliza nuestro paso a la vida eterna. Hoy consagramos esta Iglesia, que se convertirá oficialmente en lugar de culto. Al hacerlo, ofrecemos a Dios nuestros corazones y nuestras vidas, para que Él pueda obrar a través de nosotros para difundir su paz». - De la homilía de Su Eminencia el Cardenal Parolin



El rito de dedicación incluyó la recitación de las «Letanías de los Santos», que simbolizan la unidad entre la Iglesia celestial y la terrenal. 

Se colocaron en la Iglesia reliquias de San Juan Pablo II y de los mártires de Damasco, subrayando su conexión con los mártires de la fe. 

 El altar y las paredes de la Iglesia fueron ungidos con aceite santo de crisma, en señal de su consagración a Dios. Se quemó incienso en el altar. A continuación, las Hermanas del Instituto del Verbo Encarnado adornaron el altar con velas, para preparar la celebración de la Eucaristía, seguida del traslado del Santísimo Sacramento al nuevo Sagrario. 

 Al final de la Misa, el Obispo electo Iyad Twal expresó su profunda gratitud a todos los que contribuyeron al éxito de este día tan esperado y a los que participaron en esta ocasión histórica. El Cardenal Pizzaballa rindió homenaje al Sr. Nadim Muasher, a su esposa y al Embajador de Hungría, entregándoles la Cruz del Santo Sepulcro en reconocimiento a su destacada contribución a la construcción de la Iglesia.

Más cosas

 Gestionada por la Congregación del Verbo Encarnado (IVE), la nueva iglesia tiene una superficie de aproximadamente 2.200 metros cuadrados y en la actualidad es una de las más grandes de Oriente Medio, junto con el Santo Sepulcro de Jerusalén y la Basílica de la Natividad de Belén. 

 Gestionada por la Congregación del Verbo Encarnado (IVE), la nueva iglesia tiene una superficie de aproximadamente 2.200 metros cuadrados y en la actualidad es una de las más grandes de Oriente Medio, junto con el Santo Sepulcro de Jerusalén y la Basílica de la Natividad de Belén. 


 La iglesia fue construida en “tafouhi”, una piedra amarillenta de Hebrón en Cisjordania, mientras que sus vidrieras fueron hechas en el Líbano en un estilo que pretendía parecerse al de la catedral medieval de Chartres en Francia. 

El altar alberga las reliquias de San Juan Pablo II y de los Santos Mártires de Damasco. A la ceremonia asistieron unos 6.000 fieles, incluidos unos 1.000 en el interior del edificio. Entre ellos había aproximadamente 100 sacerdotes y 15 obispos de varios países.


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Video

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El redescubrimiento del yacimiento de Wadi al Kharar, donde está la nueva iglesia, es fruto de las investigaciones llevadas a cabo por el gran arqueólogo franciscano Fray Michele Piccirillo (fallecido en 2008), que identificó este lugar con la «Betania de más allá del Jordán» mencionada en el Evangelio de Juan y sacó a la luz las huellas de algunas iglesias muy antiguas que atestiguan que fue aquí donde las comunidades cristianas de la antigüedad colocaron el recuerdo del bautismo de Jesús.



El resto lo hizo la familia real jordana, que creía firmemente en el potencial de este descubrimiento para el diálogo interreligioso y el turismo. Así, el rey donó terrenos a todas las confesiones cristianas presentes en Jordania, permitiendo a cada una de ellas construir una nueva iglesia en este importante emplazamiento a orillas del río Jordán. Ya Juan Pablo II visitó este lugar en 2000 en su histórica peregrinación jubilar a Tierra Santa. 

 En 2009 fue el entonces Papa Benedicto XVI quien colocó aquí la primera piedra de la Iglesia latina, cuya obra fue visitada por el Papa Francisco en 2014 y que ahora será inaugurada solemnemente. La finalización de la iglesia en el año jubilar es un paso importante hacia otra cita para este rincón de Tierra Santa: el Lugar del Bautismo se prepara, de hecho, para celebrar en 2030 el bimilenario del bautismo de Jesús en las aguas del río Jordán. Y la esperanza de todos es que la paz permita a muchos peregrinos vivir este importante aniversario en este Lugar Santo de Jordania.

ENSEÑA CON AUTORIDAD

 Oración preparatoria


 Vengo ante ti para hablar con la confianza de un amigo, con una mirada de un hijo hacia su madre, con los ánimos de un hermano para jugar con su hermano querido. Quiero hablar contigo incluso si ahora me encuentro como un hijo que busca el perdón de un padre o como un enamorado que pide, mendiga y espera el amor que pudo haber perdido. Esté como esté, hoy quiero hablar contigo.



Evangelio según san Marcos 1, 21-28 

 En aquel tiempo, llegó Jesús a Cafarnaúm y el sábado siguiente fue a la sinagoga y se puso a enseñar. Los oyentes quedaron asombrados de sus palabras, pues enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.

Es tan sencillo cómo habla Cristo pero ¿por qué nos suele sorprender cuando no le entendemos? 

 Si Cristo ha entrado en nuestra vida y no comprendemos es porque no hemos acabado de asimilar lo que nos ha querido enseñar. 

 Podemos pensar según la lógica humana. Por esto es tan complicado para los sabios de este mundo entender la ley del amor. Cuando no entendemos el porqué de la alegría y del dolor, del gozo y del sufrimiento, es porque pensamos con la sabiduría terrenal sin ponernos en un plano sobrenatural; a este nivel sobrenatural todo tiene respuesta, todo tiene lógica, pero nunca según los criterios humanos. 

 He aquí que, cuando nos ponemos a amar sin medida, algunos se sorprenden de este nuevo poder, un poder que se fundamenta en el servicio, un poder que Dios mismo respalda. El amor es el lenguaje que todos pueden entender por su sencillez. 

 Pensemos. ¿De qué nos gloriamos? De nuestra sabiduría… de nuestro poder… de nuestras capacidades… ¿Qué somos y qué llegaremos a ser con esta lógica? Son muchas preguntas que se responden con sencillez: Las enseñanzas de Dios se hunden en los cimientos del amor. ¿Quién puede comprenderlo? ¿Quién pude vivirlo?

lunes, 13 de enero de 2025

CONVERTIROS Y CREED EN EL EVANGELIO

  santo evangelio según san Marcos (1,14-20) 


Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.»


'Se ha cumplido el plazo. Está cerca el Reino de Dios'. Es casi el comienzo del Evangelio de Marcos, Jesús llega como con prisa: apremiando, despertándonos a los que vivimos soñolientos, demasiados tranquilos, instalados. Para que quede bien claro, desde el principio, que hay mucha tarea por delante. Que el Reino de Dios no es una fruta silvestre, al alcance de la mano del primero que pasa; sino más bien es el final de un largo esfuerzo, donde se han ido amasando, codo a codo, el pequeño sudor del hombre y la gracia vivificante del Señor. Que no hay tiempo que perder. Que hay que poner manos a la obra.

 ¿Y cuál es la tarea? Nada más y nada menos que esta: "convertíos y creed en el Evangelio"Así de claro, así de radical. 

Convertíos es tanto como decirnos que nos hemos equivocado de camino, que igual llevamos demasiado tiempo dando vuelta a la noria de nuestro yo, que no podemos seguir acumulando riquezas que terminaran pudriéndose un día en nuestras manos. Que ya está bien de desigualdades y guerras, de pisar al otro, de las mentiras, odios y violencias. Convertirse es cambiar de vida, hacer borrón y cuenta nueva. 


"Creced en el Evangelio". He aquí la cuenta nueva. Es abrir de par en par el corazón, y dejar que lo refresque la lluvia limpia de la Palabra. Es dejarse conducir, en la niebla, por la mano de Alguien que nos ama. Es fiarse plenamente del Padre: ver con sus ojos, intentar amar con su corazón. Es decirle un 'sí' grande, total, como el de sus discípulos a la orilla del lago que dejándolo todo, firmaron un cheque en blanco y le siguieron. Es en definitiva, acercarse a todo hombre e invitarle a formar parte de esta manera tan divina de ver la vida y de cuidar a los hombres, nuestros hermanos. ¿Estamos en ello?

CUATRO PRIMEROS DISCIPULOS

 CICLO C

L SANTO EVANGELIO SEGÚN MARCOS (1, 14-20) 

Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: «Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio».



Convertíos y creed en el Evangelio

 La primera palabra de Jesús en este lunes primero del tiempo ordinario te invita a cambiar de vida. Eso es la conversión. El reino de Dios está llegando: un reino diferente al de los hombres, al de las cosas a las que nos atamos, al de las ideas a que nos aferramos, es un reino de gracia y de perdón, por eso la primera muestra de que está entre nosotros, de que está llegando, de que está instalado en el corazón es la conversión. 

Que es tanto como renunciar al pecado. En toda su crudeza. El pecado de querer ser como Dios, artífice de tu propia vida, discurrir por dónde te place y dónde no caminar, hacer que todo se amolde a tu plan preconcebido, bajo control para que nada ni nadie nos desbarate la sensación de llevar las riendas. 





Pero lo primero que te está pidiendo Jesús es convertirte, abandonar el pecado, dejar de lado tus propios planes y dejarte recostar en su regazo, abandonarte a su gracia que todo lo puede.

 El Señor desea nuestro bien, desde allí nos ofrece la invitación a cambiar, nos llama a la conversión, porque nos ama, el Señor quiere lo mejor para cada uno de nosotros. Nos recuerda que “Está cerca el Reino de Dios”. 

Que abramos mucho nuestros ojos para detectar su presencia, que tenemos huellas, semillas… del Reino. Que nos podemos estar perdiendo el gran tesoro que Él nos ofrece ya que es muy fácil descuidarse y permanecer sin acoger su invitación.



 La narración de las cuatro primeras vocaciones.


 Con la invitación realizada a los discípulos: Simón, Andrés, Santiago y Juan. Nos recuerda que ser discípulo suyo, es hacer nuestra la invitación que les hizo a ellos: “Venid conmigo y os haré pescadores de hombres”. 

Primeramente: “Venid conmigo”, necesitamos encontrar nuestro descanso en el Señor, necesitamos apoyarnos más en Él, aquí iremos viendo que nos falta vida de oración, que andamos faltos de raticos de intimidad con Él, que nos iría muchísimo mejor si contáramos cada vez más con Él, no hacer nada sin Él, sabiendo lo que en más de una ocasión les recordó a los discípulos: “Sin Mí no podéis hacer nada”. 

Todo con Él, por Él y nada sin Él.



La llamada y vocación de los cuatro primeros discípulos es un ejemplo de la actitud que hay que adoptar ante la Palabra de Dios, pues Dios y su obra solicita nuestra respuesta personal, una respuesta que se compone de conversión (cambiar de mentalidad y de orientación de nuestros pasos) y de adhesión de fe a la alegre noticia.

 Si conocieras el don de Dios, tú mismo se lo reclamarías.




A NOSOTROS

las lecturas de estos dias nos pone en camino con Jesús, "detrás" de Él, a fin de ir descubriendo, de una manera progresiva, su misterio y nuestra auténtica identidad. 

Convertirnos.... tener otra versión de la vida, si nos dejamos arrastrar por el evangelio somos hermanos y de lo contrario si nos dejamos arrastrar por el mundo somos adversarios,

 Hoy Dios nos sigue llamando: "Se ha cumplido el plazo", es preciso aprovechar la ocasión de gracia. "Está llegando el Reino de Dios". A nosotros nos corresponde elegir si entramos o no en Él: "Ellos dejaron inmediatamente las redes y lo siguieron"

¿ de que tenemos que convertirnos?