Su Majestad la Reina Sofía inaugura la exposición ‘Picasso. Raíces bíblicas’ 2 marzo 2026, 08:06
Al acto también ha acudido el cardenal Tolentino de Mendonça, prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación de la Santa Sede, así como diversas autoridades civiles, políticas y empresariales
La ‘Maternidad’, imagen elegida para ilustrar el cartel de la exposición ‘Picasso. Raíces bíblicas’
La sala Beato Valentín Palencia de la catedral de Burgos acoge desde este lunes 44 obras de Pablo Picasso en una muestra inédita titulada Picasso. Raíces bíblicas, que recoge la esencia bíblica y los orígenes cristianos presentes en la obra del pintor malagueño. La exposición —organizada por la archidiócesis de Burgos, el Cabildo Metropolitano, la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte (FABA) y la Fundación Consulado del Mar de Burgos— ha sido inaugurada por la Su Majestad la Reina Sofía, el cardenal José Tolentino de Mendonça, prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación de la Santa Sede, y Bernard Ruiz-Picasso, nieto del artista y presidente —junto a su esposa, Almine Rech, también presente— de la Fundación FABA.
La presidencia de Su Majestad la Reina Sofía subraya la importancia cultural de una iniciativa que sitúa a Burgos en el mapa internacional del arte contemporáneo y del diálogo entre fe y expresión artística.
A la inauguración —que ha presentado el vicario general de la archidiócesis, Carlos Izquierdo Yusta— también han acudido Mons. Fidel Herráez Vegas, arzobispo emérito de Burgos; Nicanor Sen Vélez, delegado del Gobierno en Castilla y León; Cristina Ayala Santamaría, alcaldesa de Burgos; Gonzalo Santonja Gómez-Agero, consejero de Cultura de la Junta de Castilla y León; Santiago Mena Cerdá, fiscal superior de Castilla y León; Borja Suárez Pedrosa, presidente de la Diputación Provincial de Burgos; Félix José Castro Lara, deán-presidente del Cabildo Metropolitano de Burgos; y Antonio Miguel Méndez Pozo, presidente de la Fundación Consulado del Mar de Burgos; así como la Corporación Municipal y diferentes autoridades civiles, judiciales, militares y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de la ciudad y de la provincia.
También ha estado presente parte del tejido empresarial, con la presencia del Antonio Garamendi Lecanda, presidente de la CEOE, así como representantes de las entidades que patrocinan la exposición: Fundación Caja de Burgos, Fundación Caixabank, AC Hotels y Recoletas Salud.
Para Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, arzobispo de Burgos —que ha dado la bienvenida a los presentes a través de un vídeo— esta muestra constituye un nuevo hito en el diálogo histórico de la Catedral con la cultura. Ha recordado que el templo burgalés, desde la colocación de su primera piedra por el rey San Fernando, ha integrado a lo largo de los siglos todos los estilos artísticos como un «organismo vivo», y que hoy quiere abrirse también a la cultura contemporánea de la mano de un autor de «primera línea y de grandísimo relieve» como Pablo Picasso. El arzobispo ha manifestado su convicción de que este encuentro entre la tradición catedralicia y la obra del artista malagueño será «muy fecundo» y generará nuevos estudios y vías de profundización en las raíces bíblicas presentes en su producción. Asimismo, ha destacado la adecuación de la Sala Valentín Palencia, preparada con los últimos avances técnicos para acoger exposiciones de máximo nivel, como signo de visión de futuro y de apuesta decidida por el diálogo cultural.
Un artista que «se alimentaba del pasado»
Bernard Ruiz-Picasso, presidente de la Fundación FABA, ha insistido en que su abuelo «se alimentaba del pasado —también de sus orígenes— para crear un presente que estaba abierto al futuro». Ha destacado igualmente su apuesta por el diálogo, y su voluntad de paz y un mundo mejor, en el que fuera posible la convivencia; y ha admitido que el paso de las décadas, la distancia, permite reinterpretar la obra de Picasso y abordar esta perspectiva espiritual y trascendente que había quedado opacada.
El prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación ha destacado también que la exposición culmina con el tema de la esperanza, especialmente a través de L’ Homm au mouton, reinterpretación moderna del Buen Pastor paleocristiano, y de las palomas que atraviesan su producción como símbolo bíblico de paz y reconciliación. Para el cardenal, la muestra constituye un acto ejemplar de diálogo cultural: la Catedral y Picasso no se contemplan como realidades ajenas, sino que se interpelan y se iluminan mutuamente al abordar las preguntas últimas sobre el sentido, el sufrimiento y la fraternidad. En nombre del papa León XIV, ha alentado a seguir promoviendo un diálogo auténtico entre las raíces cristianas y la cultura contemporánea, convencido de que la experiencia artística exige esa «mirada larga» capaz de reconocer la profundidad espiritual que habita incluso en quienes no se declaran creyentes.
Una muestra dividida en seis capítulos
En seis capítulos, Paloma Alarcó, conservadora jefe de Pintura Moderna del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y comisaria de la exposición, combina resonancias bíblicas con referencias históricas del arte cristiano, mostrando cómo Picasso tomó prestada la iconografía tradicional para transformarla dentro de sus propias narrativas humanas y visuales. La obra Maternidad (1921) —en la que Picasso retrata a su esposa Olga Khokhlova con su primer hijo, Paulo, y que ha sido elegida como imagen de la exposición— ejemplifica esta conexión al reinterpretar iconografías clásicas de la Sagrada Familia desde una experiencia íntima y personal, aun sin constituir arte religioso en sentido estricto. Picasso.
Raíces bíblicas se podrá visitar a partir de mañana, martes, 3 de marzo, y hasta el próximo 29 de junio de 2026, en la sala Beato Valentín Palencia de la catedral de Burgos, de lunes a domingo en horario de 9:30h a 18:45h
https://youtu.be/__OQisxMlgc?si=GLqkPijjTm99tKU9






