No les tengáis miedo, porque nada hay encubierto, que no llegue a descubrirse; ni nada hay escondido, que no llegue a saberse.
No tengáis miedo a los que matan el cuerpo
Hasta tres veces nos repite hoy Jesús: “No tengáis miedo”.No temáis! Unas palabras que necesitamos escuchar hoy más que nunca.
¿Cómo no tener miedo?
Sólo Jesús, vencedor de la muerte, puede abrirnos horizontes de esperanza.
El evangelio nos invita al optimismo. No es que estemos ciegos y miramos a otra parte para no ver los problemas que nos rodean. Sabemos de las dificultades que nos enfrentamos en nuestra vida personal, en nuestras familias, en el trabajo, en nuestros países. Somos conscientes de que no hay soluciones fáciles. Seguir adelante implica nuestro compromiso, nuestro esfuerzo, nuestro sacrificio.
Tu y yo no debemos tener miedo a nada ni a nadie porque Dios nuestro Padre está a nuestro lado.
Porque pueden matar nuestro cuerpo pero no podrán matar nuestro espíritu. Porque hasta los cabellos de nuestra cabeza están contados y el que vela por este mundo, que es su creación, ¿no va a cuidar de nosotros que somos sus hijos queridos?
Por eso, no tenemos miedo. El que cuida de los gorriones, ¿no va a cuidar de nosotros?
Llevamos este tesoro en nuestro corazón: la seguridad de que Dios está con nosotros. So,ps ,as importantes que los lirios del campo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario