sábado, 26 de septiembre de 2015

CAMINO ARAGONES FRANCES 5ª ETAPA


SANGÚESA -- MONRREAL




SANGÚESA

Se deja el albergue y avanzando en línea recta por las calles Enrique de Labrit y Alfonso el Batallador



 giramos a mano izquierda para tomar la calle Mayor.






Y lo más bonito e importante Santa María la Real.



Iglesia románica. Fue donada en 1131 por Alfonso I el Batallador a la orden de San Juan de Jerusalén.

 Se trata de una pequeña iglesia románica de tres naves.
 La torre de planta octogonal es gótica, de los siglos XIII-XIV.

 Lo que ha hecho famosa a esta iglesia es la gran portada románica, que constituye una de las obras más interesantes y complejas del arte medieval navarro.



Además de representaciones religiosas hay múltiples relieves de rico simbolismo. Leodegarius firma la imagen de Santa María que decora la segunda columna del lado izquierdo en el primer cuerpo.

Ante el retraso de la obra, el rey retira a Leodegarius de la dirección de la misma, y se la entrega al experimentado y viejo Maestro de San Juan de la Peña, que la termina.


 En su interior, el retablo mayor es plateresco (1550-1570), de Jorge de Flandes (que residió en Sangüesa desde 1554 hasta su muerte en 1586).

http://www.arquivoltas.com/6-Navarra/Sanguesa1.htm

Durante la Edad Media tuvo gran importancia por el Camino de Santiago como ciudad, título que se le concedió el 22 de abril de 1665, su custodia estaba encargada a los caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén, debido a la influencia de tantos peregrinos donde surgieron diferentes centros asistenciales, llegando a tener hasta trece hospitales.

Tenemos el último encuentro con el Aragón, río que cruzamos por un puente de finales del XIX que acabó con la estructura del puente románico del siglo XI.


 A la salida seguimos por la derecha y recorremos unos seiscientos metros por la carretera.

 Justo hasta el desvío a que se dirige a Rocaforte (ver observaciones en caso de decantarse por la variante de la Foz de Lumbier).

Tomamos el desvío para coger en breve un camino que nace junto al arcén derecho y que afronta la colina donde se sitúa Rocaforte.




ROCAFORTE
A la entrada de la localidad, una placa jacobea señala las opciones hacia Rocaforte y hacia el Alto de Aibar.


Escogemos esta última y continuamos por la derecha para coger una pista que pasa junto a la fuente de San Francisco, donde también se ha habilitado una zona de recreo con merendero y varias barbacoas (Km 3).


La Fuente de San Francisco es uno de los lugares más queridos del pueblo. Hay quien dice que brotó al paso de San Francisco de Asís en su peregrinaje a Santiago, y que no sólo tenía propiedades curativas sino que además el mismo santo dejó en ella su concha de peregrino para que los demás caminantes pudieran utilizarla para beber.

Iglesia dedicada a Santa María de la Asunción

En la parte alta del pueblo se sitúa la Iglesia de Santa María de La Asunción, un edificio de origen medieval románico que fue ampliado en la segunda mitad del siglo XVI hasta alcanzar su actual configuración.


El exterior está constituido por muros de sillarejo. La única puerta de acceso a la iglesia es un arco de medio punto con cuatro arquivoltas sobre pequeñas columnas con capiteles lisos y luce un guardalluvias a modo de arco conopial sobre mensulillas.




San Francisco de Asís en Rocaforte fundó su primer convento en la Península Ibérica, por donde pasé nada más pasar Sangüesa. Según la tradición, San Francisco de Asís, a su regreso de Compostela en 1213, fundó en Sangüesa la Vieja en Rocaforte, un eremitorio en la iglesia de San Bartolomé.



Ya en 1250 varios frailes estaban asentados en la Sangüesa del llano, y favorecidos por la protección del rey Teobaldo II. El 18 de octubre de 1266, según recuerda la lápida empotrada en el muro izquierdo junto a la puerta, fundó dicho rey la iglesia conventual dotándola de numerosas limosnas que posteriormente levantaron el convento.





La pista se abre paso por un terreno abierto, sembrado de campos de cereal, vides y olivos dispersos y bajo el parque eólico de la sierra de Salajones.

 Sin fuertes repechos, pero en continuo ascenso, se avanza durante seis kilómetros hasta el alto de Aibar, que coronamos tras un túnel (Km 9).
Una senda trazada sobre la carretera y con vistas al pueblo de Lumbier nos lleva a bajar rápidamente por la ladera de la montaña.
Continúa guiándonos entre un pequeño pinar, a cuya salida abrimos un portillo para entrar en una pista.


Un kilómetro después de una nave ganadera alcanzamos los 770 metros de altitud en un alto de la sierra de Izco, la cota más alta de la etapa (Km 15,9).


 Por un pequeño bosque de coníferas bajamos hasta una pista agrícola que conduce a Izco, entrando así en el valle de Ibargoiti.



IZCO

IZKO GURUTZERIA

A las puertas de Izco nos recibe un crucero moderno y un panel informativo del valle y sus poblaciones.
Iglesia de San Martín



y su crucero por detrás


La señalización lleva hasta la plaza, donde se encuentra el frontón y el albergue de peregrinos (Km 17,8).

A la salida del pueblo proseguimos por otra pista parcelaria, recta y con varias ondulaciones, que llega hasta Abínzano, segundo núcleo habitado del valle.

ABINZANO





17 habitantes y su iglesia dedicada a San Pedro, de estilo barroco y con u retablo dedicado al santo




 Sin entrar en esta población, cruzamos un puente sobre el río Elorz.

picture of Puente medieval de Salinas y río Elorz II

Giramos a la izquierda para continuar brevemente junto al río
Se avanza por la pista durante otra hora más hasta las afueras de Salinas de Ibargoiti.


SALINAS DE IBARGOITI

 Por un reconfortante y último tramo bajo un robledal tupido de arbustos de boj nos presentamos en Monreal.

MONTREAL
Cruzamos el puente medieval sobre el Elorz




 progresamos de frente por la calle Santa Bárbara para girar a la izquierda y subir las escaleras que terminan junto a la puerta del albergue.

Fotografía del Albergue de Peregrinos de Monreal


Fotos de internet, algunas páginas de peregrinos

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